miércoles, 11 de julio de 2012

Cuando un revolucionario se enamora

Ernesto Montero

Cuando un revolucionario se enamora
la ternura queda pequeña
y se enciende algo más

El futuro existe
la patria el porvenir
el oscuro deseo de no vivir sin tocar unas manos
y el presente es tan pequeño
corto y sin pies

Cuando uno de nosotros se enamora
nos volvemos esquemáticos
ortodoxos en la fea palabra
dogmáticos / desrazonados
imitadores de los pájaros
chilalos hembra

Cuando se enamora
el instinto básico inventa
casa
hijos
matrimonio
casa pequeña
donde vivir apretados
que las casonas grandes
hacen intolerable la distancia
Inventa casita y desayuno burgués
dos corazones revueltos a las siete de la mañana
inventa el amor debajo de las sábanas
lo convierte en castillo de Quijote
para su Dulcinea
y siente miedo
maldito monstruo
que maltrata lentamente

Y quizá el futuro
con los problemas del sistema
las guerras / el pasado / la lucha por venir/
el disparo y los cartuchos /
la dinamita bajo tu almohada
mi despertar temprano
mis llegadas de madrugada
como inquilino solamente de tu corazón
que yo sufra más y tu tan poco
me dejes por todo o por nada
porque
cuando un revolucionario se enamora
no sólo se enamora:
Dogmatiza tu mirada
vuelve su fe tu piel y sus latidos
y prepara un nido
que el capitalismo en su fanfarria envidiaría

Y quizá el presente:
Un libro y el Che
que te quiero y quiero ser Bolívar y tu Manuelita
una fracasado Che en México
tomándote fotos como única princesa
un Cortázar y su amor hasta la muerte
durante la vida
un Benedetti desposado por el amor a los 26 años
yo y tú disparando cariño a mis por hora
Bombas al capitalismo
si me acompañas

Y quizá el futuro no exista:
se estanque cual laguna de oro
y no seamos ni el Che ni Aleida
ni Tomás ni Marcela
y yo me dedique a construir
alas hacia otro planeta
y sonrías porque construiste
casa familia hijos promesas y vida digna
y sigas hablando de revolución
a tus niños en la tacita de desayuno
mientras mi sombra ya no te alumbre

Sin embargo
el presente y tus ojos
sus historias sin pantanos
sobretodo sin desilusión
mirada inquieta en un mundo que te parece nuevo
mientras que yo lo considero tan viejo
Tú y las ventanas en el alma
en las puertitas de tus pies
en la larga marcha de tus muslos
en la revolución de tus párpados
el ataque sin cuartel en plena madrugada donde todo calla
y pronuncias mi nombre

El presente y tus ganas de hacer amor



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