miércoles, 8 de agosto de 2012

Crítica literaria: “El Coloso”, de Ann Harries

Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El Coloso
Ann Harries
Traducción de Antonio Rivero Taravillo
Benerice

“Esta mañana me pregunto si será cierto que los mirlos pueden oír las lombrices cuando estas se mueven bajo la tierra” Con esta interrogación inicia la escritora y cuentista Anna Harries (Paramaribo 1938) su novela El Coloso. “Una novela sobre el pasado colonial bellamente escrita”.

La futura escritora siendo muy pequeña junto con su familia se mudó a la villa de Albina, allí transcurrió la infancia. Estudió en ciudad del Cabo, donde se dedicó a la enseñanza en pequeñas escuelas y centros comunitarios, vocación que le viene acompañando desde entonces como fiel amiga y fuente de vida comprometida con causas justas. Más adelante se trasladó a Inglaterra, vinculándose activamente a los movimientos contra el apartheheid. Actualmente vive entre Inglaterra y Sudáfrica, dedicada a enseñar música a los niños invidentes y a escribir.

Militó en la política hasta que en 2003, cuando sin arriesgar ni perder mucho decidió la abandonarla, asqueada a igual que tantas otras creadoras comprometidas y por tanto sensibles, para entregarse a la publicación de su extensa y rica obra. El Coloso está considerada su mejor narración no siendo en absoluto una exageración mediática. La historia es conmovedora, realista e imaginativa, esta realidad colonial transcrita, novelada, por la que desfilan históricos y famosos personajes como pueden ser Óscar Wilde, el propio Rhodes, gran protagonista de la historia o Lewis Carroll, con los que juega de manera magistral con otros personajes de ficción, qua igualmente pueden convertirse en existenciales protagonistas secundarios dentro de la trama viva de lo que nos cuenta. En esta larga y amena narración que gira y gira de forma permanente por los entresijos de la excentricidad protagonizada por el mayor magnate de diamantes de Sudáfrica y fundador de Rodesia.

Sobre esta obra Doris Lessing afirmó en un tiempo pasado: “La novela más estimulante que he leído últimamente” Y tan admirable autora no mintió. Y para despertar más interés en los lectores de la lengua de Valle Inclán, la versión ha corrido a cargo de Antonio Rivero Taravillo un traductor, además de poeta y escritor, reconocido con justicia literaria. Y conviene señalar esto último porque existen versiones al español de excelentes novelas, cuyas traducciones no tiene nada de ejemplares y si mucho de destajistas.

Escribe Claudio Magris con respecto en su exquisita obra El Danubio, que en un mundo administrado y organizado como el que vivimos, la aventura y el misterio parecen acabados. Sin embargo el impulso a viajar no sabe de desazones y siempre hay más de un motivo para trasponer las fronteras del terruño doméstico. Y eso es lo que se consigue con esta novela histórica rica e imaginativa en la Ciudad del Cabo allá por 1889, cuando el imperialista británico y magnate, dueño y señor, Cecil Rhodes, conocido sin matices como El Coloso en toda Sudáfrica, presintiendo que le quedan pocos meses de vida, en su desesperación, imagina que solo el canto de los pájaros de Inglaterra pueden salvarlo.

Para ello, contrata al mayor experto en ornitología del mundo. Su enorme poder y el ímpetu con el que ha logrado en el transcurso de su agitada y ansiada vida de aventura y conquistas como gran colonizador nunca detenido por obstáculos del índole que fueran, le lleva a desear y poseer todo aquello que puede parecer lo más inverosímil. Luego nada le impide que jaulas ocupadas por ruiseñores, bajo la responsabilidad de un reconocido experto, arriben para ser liberados los presos en sus cercanos bosques, y así, esparcir sus cantos por todo lo que abarca tan enorme e incontestable poder, tembloroso ante el temor de la llegada del último adiós. Pasión febril por escuchar en canto delicado de estas pájaros, que provocaron uno de los cuentos más tiernos y conmovedores del famoso y controvertido Óscar Wilde, del que en el transcurso de la historia, por la amistad que lo une con maestro de pájaros cantores desde que se conocieron cuando estudiaban, facetas de su vida triunfadora llena de placeres desbordantes colmados de vicios, hasta su tragedia y último canto. En resumen, una lectura colosal y coloquial que enseña y deleita.

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