miércoles, 5 de septiembre de 2012

El sentido común

Julio Herrera (Desde Montreal, Canadá. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

1) Es cierto que la tecnología simplifica la vida... especialmente la de las conciencias simples.

2) Hay que huir de las conciencias para las cuales la tecnología es el sentido común: en ellas el humanismo ha muerto.

3) Hoy día el menos común de los sentidos es el sentido común, aunque todos pretendan poseerlo. Ya las cosas no son como son, sino como la religión y los medios de información dicen que son... o deben ser.

4) Las cartas de crédito son a sus usuarios lo que el FMI es al tercer mundo: una hipoteca perpetua.

5) Donde los locos son mayoría la locura se convierte en un deber del ciudadano convencional, es decir mediocre. Allí, ser racional es ser subversivo.

6) Un viejo estigma dice que "todo lo del pobre es robado", pero lo cierto es que un pobre es un rico que aún no ha robado, y por eso sigue siendo pobre.

7) Ser pobre es el alto precio a pagar por ser honrado.

8) Nadie se enorgullece más de su riqueza que aquel que tiene consciencia de no merecerla.

9) La lucha de clases no existe. Sólo existen las clases sociales. Y a la opresión de las altas sobre las bajas se le llama "democracia".

10) En las democracias capitalistas los valores monetarios le dieron un golpe de Estado a los valores morales.

11) La moral mercantilista de la sociedad de consumo empobrece más el corazón que el bolsillo.

12) Un sistema basado en el dinero podrá tener mi dinero, pero mi corazón no lo tendrá jamás.

13) La promiscuidad en la banalidad se torna en heredad: el medio mediocre mediocriza.

14) El dios de los cristianos no es Cristo: es Judas Iscariote: besan a su dios después de traicionar su evangelio.

15) No hay quién hable mejor de la democracia que los dictadores, ni quién hable más de lealtad que los traidores, ni quién alabe más la sinceridad que los hipócritas. Si hoy Judas Iscariote volviera sería "demócrata-cristiano".

16) Para ciertas almas semitas, de una aberrante mezquindad, un ser humano que no se ha enriquecido no alcanza a ser un ser humano. Para esos descendientes de Shylock el mejor dios sería un Midas sionista que todo lo convierta en oro. Un ídolo ideal para la sinagoga de Judas.

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