miércoles, 19 de septiembre de 2012

Instantáneas de la II guerra mundial

Iñaki (HISTORIAS MODERNAS)

Instante en el que una bomba estalla sobre un barco

Según el diccionario de la RAE, la palabra “instantánea” tiene cuatro acepciones.

Dos son como adjetivo:

1. adj. Que solo dura un instante.

2. adj. Que se produce inmediatamente.

Y otras dos como términos de fotografía:

1.f. Impresión fotográfica que se hace en un momento de cortísima duración.

2.f. Fotografía así obtenida.

Pues bien, la siguiente selección de instantáneas, tomadas durante la II Guerra Mundial, tiene todas algo en común, que no les sobra ninguna de las cuatro acepciones. Si acaso, les faltaría el adjetivo de “impactante”.

Avión Alemán en el momento de estrellarse contra el suelo.

La tripulación de un submarino Alemán que está emergiendo abandona apresuradamente la nave porque en unos instantes…

...Sería alcanzado por varias cargas de profundidad. (Una de ellas todavía está en el aire)

Otro submarino en el momento de ser alcanzado por un avión.

Un soldado italiano justo en el momento de abandonar la lancha. Estas iban cargada de explosivos y las dirigían sobre un objetivo antes de saltar.

Puedes leer más sobre esta técnica en http://historiasconhistoria.es/2007/06/30/los-maiale-torpedos-humanos.php

Eran los llamados torpedos humanos, cuya invención hizo el ejército italiano, táctica que tenía como meta estratégica sabotear buques de las fuerzas aliadas, que estuvieran atracados en los puertos, con tres sistemas.

Uno con lanchas cargadas de explosivos, en las que iba una persona, con el fin de dar con su objetivo y cuando estaba próximo al impacto se arrojaba al agua.

Otro método era adherir, al casco de los barcos, minas explosivas, que no estallaban hasta que el barco no fuera puesto en marcha y navegara unas cuantas millas, de tal manera, que no se supiera muy bien la causa de la explosión, de tal suerte, de no crear sospechas; pero, estas minas tienen el defecto de que era posible detectar las burbujas de aire que soltaban los incipientes equipos de inmersión, lo que podía hacer que se descubriera al atacante, en el momento de ir a poner los explosivos en los cascos. Para ello, los soldados utilizaron todo un sistema especial de respiración; en vez de aire a presión, usaban una bombona de oxígeno puro, que no produce tantas burbujas y además el oxígeno respirado, al convertirse en bióxido de carbona era purificado a través de un filtro de cal, con lo que se creaba un sistema de respiración cerrado, cuyo funcionamiento duraba hasta que se saturasen todas las moléculas de aniones de CO3 -. Hoy se sabe que el oxígeno puro afecta el sistema nervioso y pude ocasionar episodios convulsivos, sin embargo, ninguno de estos héroes no lo padeció, tal vez, porque el oxígeno no era de una pureza del 100%. Los problemas que se ocasionaron fueron por profundidad porque sólo podían bajar hasta quince metros y muchas veces tenían que bajar a treinta.

Pero el invento más espectacular fueron los Maiale o cerdos, que eran unos torpedos modificados para poder llevar dos personas sumergidas, dos “locos” montados sobre trescientos kilogramos de explosivos, que podían maniobrar para sortear sistemas de defensa, como minas y obstáculos, que flanqueaban los puertos y a un submarino normal le era imposible; ya una vez allí, enfilaban el torpedo contra el barco elegido y los soldados regresaban buceando, con el sistema de respiración recién descrito.

Así consiguieron hundir numerosos barcos, en puertos de todo el mundo, y más concretamente en Gibraltar fue en uno de los que más actuaron; allí, un italiano, casado con una española, hizo una casa junto, Algeciras, que era centro de operaciones del Xa Mas Villa Carmela desde el cual hacían incursiones para hundir cientos de miles de toneladas de navíos de todo tipo, tanto mercantes como de guerra. Allí, en 1942, fue donde se interceptaron los Xa Mas y los tres maiale que salieron tras su objetivo, lo que ocasionó la muerte de tres buceadores, a pesar de su increíble valentía.

Un francés acusado de colaborar con los nazis durante la ocupación, es fusilado por las tropas aliadas.

Para comprender esta situación vale la pena leer Los cuadernos de guerra y otros textos de Marguerite Duras y su guión para la película de Alain Resnais, Hiroshima, mon amour.

Un soldado Alemán en el instante de ser alcanzado por una explosión.

Para terminar, una que es de la I Guerra Mundial pero no me he resistido a incluirla. En ella puede verse el instante en que un soldado Francés es abatido durante la toma de una trinchera.

Nota: Lamento mucho no incluir ninguna fuente, pero son fotos que he ido recopilando con el tiempo y he perdido la pista de donde han salido.

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