miércoles, 12 de septiembre de 2012

Plástica. Museo Metropolitano de Nueva York: Los Claustros

El Ave Fénix

Este es un edificio con una historia tan curiosa como interesante: sus elementos fueron construidos en el Siglo XI en España y en el Sur de Francia; durante varios siglos sirvieron como Monasterios y Capillas de oración para sectas católicas.
A mediados del Siglo XX la familia Rockefeller -una de las más queridas por los neoyorquinos- compró esos edificios antiguos, los desarmaron bloque por bloque y los transportaron en convoyes de barcos hasta Nueva York, en una de cuyas colinas fueron construidos nuevamente hasta dejarlos exactamente igual a como estaba en Francia; ambos edificios fueron incorporados a la estructura de lo que hoy se conoce como “Los Claustros”.

Todo ello constituye uno de los numerosos obsequios de la familia Rockefeller a la Ciudad de Nueva York, ahora forma parte del Museo Metropolitano de Nueva York.

En otras palabras: el Edificio Principal del Museo es el que comentamos la semana recién pasada; y este edificio “Los Claustros” es el segundo edificio parte del Museo y está situado en otra zona de Manhattan; entre ambos edificios forman el Museo.
Su ubicación en Nueva York fue cuidadosamente seleccionada por arquitectos, paisajistas y urbanistas; y les digo que verdaderamente que tomaron la mejor decisión sobre el sitio exacto para su construcción, pues este hermoso edificio de bloques de piedra está ubicado en la parte alta de la isla de Manhattan, con una vista panorámica del Río Hudson -el río más caudaloso del Estado de Nueva York- y las arboledas del Estado de New Jersey al otro lado del río.

Aprovechando el estilo arquitectónico medieval del edificio, el Museo Metropolitano de Arte decidió dedicarlo a exhibir obras de la Edad Media: contiene más de cinco mil pinturas, esculturas y gobelinos, muchos de los cuales figuran entre los mejores y más valiosos del mundo.

Aquí un link con numerosas fotografías de ese lugar tan bello “Los Claustros”:

http://www.google.com/search?q=the+cloisters&hl=en&prmd=imvns&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=QGxGUMv-EYXX6wGG54GwBQ&sqi=2&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1603&bih=780

Las gradas de piedra muestran el desgaste ocasionado por el paso de miles de devotos sobre ellas; las fuentes de agua lucen impecables al centro de los jardines; las columnas cumplen una obvia función decorativa además de sustentar la estructura superior.
Dentro de las numerosas obras de arte que forman la colección de “Los Claustros”, me gustaría mencionarles una pequeña cruz de marfil, conocida como “La cruz de los claustros”, su tamaño es bastante reducido (apenas 57 centímetros de alto por 36 de ancho), consta de dos piezas de marfil pacientemente labradas con una finura admirable; en el PPS que estamos comentando no aparece incluido, por lo cual les envío aquí este link para que puedan apreciarla:

http://www.google.com/search?q=Ivory+cross+the+cloisters&hl=en&prmd=imvns&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=p4tGUMWpD-rg0QH_kYCQDA&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1603&bih=780

Para que Ustedes se formen una mejor idea, en esa superficie tan pequeña sus artistas labraron noventa y dos figuras bíblicas y noventa y ocho inscripciones! se cree que fue creada en Inglaterra durante el Siglo XIII pues contiene muchas inscripciones en contra de los Judíos, los cuales fueron expulsados de ese país a finales de ese Siglo.

La filigrana lograda en la superficie de esa cruz es tan intrincada, tan fina y perfecta que algunos críticos de arte opinan que posiblemente fue creada en varias generaciones sucesivas de artistas de una misma familia, pues consideran casi imposible que un solo artista haya logrado elaborarla.

Hace varios años leí un libro que trata exclusivamente de esa pequeña cruz de marfil, (“Rey de los confesores” escrito por Thomas Hoving); este autor explica que cuando el antiguo propietario de la cruz -un multimillonario europeo- la ofreció en venta, se suscitó una conmoción en el mercado mundial del arte; muchos coleccionistas de Arte y varios museos de distintos países presentaron sus ofertas, entre ellos la Galería Nacional de Arte de Londres, cuyas autoridades argumentaban que tratándose de una obra de arte británica, Londres era la ciudad natural para poseerla y exhibirla y ofrecieron medio millón de dólares por ella.

Sin embargo no pudieron igualar la oferta que el Museo Metropolitano de Arte presentó por ella: $ 600.000.00 (seiscientos mil dolaretes) y como “Poderoso caballero es Don Dinero”, desde entonces los neoyorquinos la tenemos en nuestro vecindario.

Esta “Cruz de Marfil de los claustros” permanece en exhibición permanente en el sótano de este edificio, la sala está abierta al público a toda hora pero… está vigilada siempre por dos guardias de seguridad y monitoreada permanentemente por varias cámaras de seguridad.

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