miércoles, 5 de septiembre de 2012

Una tortura acá, otra más allá…

Carlos Alberto Parodíz Márquez (Desde Alejandro Korn, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El parte es parte de la historia y esta se da en este tiempo, tiempo por demás opresivo si se consideran los avisos que la naturaleza va enviando y los habitantes del planeta no tomamos, porque no podemos, porque no queremos, porque suponemos que no, pero allí hay un aviso digno de atender, sobre todo por aquellos científicos que deben alertar

Aunque al final parezca no servir para nada. Los polos son los extremos donde pueden verse algunas señales. Los gobiernos que deciden se empeñan en usar más energía nuclear para dirimir supremacías. Se viene un plano inclinado que habrá que tener en cuenta. Veintidós mil ojivas nucleares, si estallan, van a ser las bengalas de la cancha y no quedará ni siquiera la esperanza.

“En la época en que sucedieron estos textos yo creía que llegaría a ser alguien, pero no he llegado a ser nadie; apenas he llegado a ser”, omito la autoría pero dejo en claro que no es mía, ni del vasco, cuando marchamos dispuestos, un lunes aciago por el tiempo, para recibir información en la Ciudad Autónoma .creo que autónoma porque marcha sola, luego de asistir a un cónclave de análisis que surgió inesperadamente en ese sur incierto pero preocupado por estas cuestiones de la vida.

Había dos oradores en el lugar que no voy a mencionar por si las moscas, y llegamos en el momento que uno de ellos, informal como marcan los códigos, dialogando con forma de debate, apuntaba.

“Hay ejemplos de desestabilización rodeados por procesos electorales que condicionan las decisiones pero no es difícil dejar de ver los protagonistas que miran la contienda en ciernes. La fórmula republicana, en Estados Unidos para noviembre, casi anunciada, es un canto de guerra de los sectores mas duros del complejo militar – industrial que empuja a lo largo del planeta decidir y definir, salvo que haya quien detenga la maquinaria de la destrucción que está en marcha. Antes, Chávez resolverá el pleito venezolano, más otros cuadros electorales próximos. Cité dos por su rol cualitativo aunque distante. No resultan comparables salvo en la diferencia de intenciones”.

Yon, como hablándose, encauzaba sus propias reflexiones….

Si ahora se comprueba que el Polonio 210 fue usado para matar a Arafat y dejar a Medio Oriente sin medio que los oriente, si se balcaniza para que queden gerencias múltiples en gobiernos que representan facciones interesadas alineadas al mejor postor, tenemos junto al hambre, la crisis económica, y la desintegración de hombres y mujeres de gobierno, la desoladora postal del desamparo”, el vasco no sonaba alentador.

“En este sur del continente tuvimos a Lula, Chávez, Cristina Fernández, Lugo, por citar, ejemplos de oportunas cuestiones de salud que ensombrecieron el presente de construcción suramericana inédito, aproximación que, no deja de considerar los intentos desestabilizadores en Argentina, hasta diciembre por lo menos, período en que atravesará fases críticas que se avecinan y suman preocupaciones universales además de regionales y nacionales”, agregó como para que no me queden dudas, como si yo las tuviera.

“Las destituciones serán buscadas en diferentes latitudes, para que la cuarta flota que “nos protege” entre en acción para reponer el orden, como operó, sin mover un hombre en Paraguay, para dejar un record de “legitimidad democrática” difícil de superar. Una simple aceptación de maniobra urdida en otros niveles que no son los cuarteles, para dejar en claro que la voluntad popular, es la menos popular de las voluntades.

Y se la burla con la simpleza de la discreción”, prosiguió en uso del discurso, el mayor de los oradores, ambos ilustres desconocidos, no las ideas que buscaban instalar. Menos mal que Yon decidió proseguir el periplo, buscando esas informaciones que, a mí, suelen cansarme. El Lawyer y Lalo el fotógrafo, tienen algo que darnos, como si a mi alguien me hubiera prometido algo. Nos vamos a Palermo, me anunció sin admitir, en su tono, algún rechazo de mi parte.

La semana tiene siete días. Una afirmación casi temeraria. Un hallazgo matemático. No dejo de asombrarme de mi intuición. Porque contar los días en Alejandro Korn, cuando llueve, tiene un efecto multiplicador. Una sensación de pequeñez frente a los elementos desatados, que apabulla.

Llevar ese peso moral, empequeñece. Las casas tristes hasta con sol, se debaten contra una naturaleza que parece borrarlas a trazos gruesos. La mano de un orfebre que decide sin contemplaciones que va a ocurrir, pero sin avisar. Y eso pesa a lo largo de los días, es como que todo se reduce. Sucede frente a la magnitud y opulencia de una tormenta.

No quieras enojarte con Palermo, me advirtió Yon en tren de darme precisiones, vamos a un lugar que hace honor al tiempo, en la calle Carranza, creo que al mil y pico, Armaron salas en planta baja, pero tiene dos pisos más donde tenemos privacidad.

Lucas, uno de los dueños, nos está esperando y creo que la comida te va a gustar, dijo sin ponerse colorado, risotto de pato con perejil fresco, hongos y setas, pechuga de pollo con tomates. Entre las entradas hay cabellos de ángel con almejas y langostinos confitados, fainá crocante con huevo a baja temperatura, ensalada de hierbas y salsa romesco; terrina de mollejas con vegetales al cedrón y emulsión de cítricos, bife de chorizo lardeado al grill con chimichurri y puré aireado de papas.

Muy logrado el postre vigilante de invierno, una madeleine tibia de chocolate con queso camembert, cremoso de batata a la vainilla, sopa de chocolate y crocante de café, carta de vinos corta pero interesante, elegí la de Flichman, ¿te parece?, me dijo mientras yo me babeaba como Olivia, mi dogo de Bruselas, cuando ve una tostada. El resumen lo desarrolló durante la marcha confortable del Alfa rojo, 2012, que apareció de la nada, gentileza de la anfitriona, sobre la que nadie pregunta.

Los invitados aguardaban, en el segundo piso atendidos, según instrucciones del vasco, por Lucas, quien los tenía entretenidos por un par de copas preparadas con la diligencia, que no puedo registrar, porque yo el hambre lo tengo siempre a mi derecha, tal vez como muchos otros, el vasco no lo sé, menos sé quien paga estos desquicios.

El Lawyer se abrazó con el vasco, y me palmeó la espalda envarada cosa que me ocurre cuando nos encontramos a causa de los destiempos incunables. Lalo, es siempre malo, pero llevadero. Llegaron nuestros jugos y El Lawyer pasó a explicarse. Los excesos cada vez se parecen, como un juego de espejos, practique quien los practique, con tal de obtener información, prologó casi convincente. A mí siempre me lo pareció, por otra parte, más allá de mis razones afectivas. Le entregó el sobre al vasco, quien me lo deslizó sin apuros, empecé a leer, mientras él hablaba.

“(Red Voltaire) “Los médicos nazis del centro de tortura de Guantánamo”

La revue scientifique PLOS Medecine publica un estudio del Dr. Vincent Iacopino (consejero de la asociación Physicians for Human Rights / Médicos por los Derechos Humanos y el general de brigada Stephen Xenakis sobre el papel de los médicos del centro de tortura instalado por las fuerzas armadas estadounidenses en la base naval que mantiene en Guantánamo (territorio cubano).

El centro de torturas de Guantánamo se compone de dos bloques diferenciados. El estudio aborda los casos de nueve personas detenidas en el sector menos duro del centro en cuestión y señala cómo los médicos encubrieron los abusos allí cometidos e incluso prepararon a las víctimas para que fueran objeto de nuevas torturas.

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«Neglect of Medical Evidence of Torture in Guantanamo Bay: A Case Series», por el Dr. Vincent Iacopino y el general Stephen Xenakis, PLoS Medicine.

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Los platos eran tanto o más convincentes que el informe casi lacónico, pero no menos terrible. Guantánamo pasa por ser un lugar al que no llega nadie que no sea del Pentágono. Un ejemplo, en nuestro continente, del olímpico desprecio que tienen, a la hora de considerar los avasallamientos nuestros de cada día. Eso pensaba cuando Lalo se sumó al tono, para añadir luego de ahorrarse la entrega de un sobre marrón lleno de banderitas, que a mí me hacen tragar saliva (¿de donde los sacan?), pasándomelo directamente con la anuencia de Yon. Le presté la misma desatención que al otro para leer.

La guerra cibernética de EE.UU.: “Degradar, interrumpir, engañar”

“La Fuerza Aérea de EE.UU. ha anunciado su gran interés en el uso de métodos para “destruir, negar, degradar, interrumpir, engañar, corromper o usurpar a los adversarios que tienen la capacidad de usar el dominio del ciberespacio en su propio beneficio”.

La Fuerza Aérea asegura que invertirá diez millones de dólares en un plan de operaciones que lo dote de suficiente capacidad para controlar el ciberespacio a horas y lugares determinados y que le permita neutralizar el servicio, los sistemas operativos y dispositivos de red de sus adversarios.

El ‘Plan X’

Por otro lado, la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa (DARPA, según sus siglas en inglés), anunció que destinará 110 millones de dólares a un programa concebido para ayudar a planificadores de guerras a articular y lanzar ataques cibernéticos como parte rutinaria de las operaciones militares de EE.UU. creando también una tecnología revolucionaria que haga posible comprender, planificar y gestionar la guerra cibernética en tiempo real.

El ‘Plan X’ -como lo han denominado- ya ha adjudicado un contrato de 600.000 dólares con la empresa de seguridad cibernética ‘Invincea’ para que comience a trabajar sobre este plan. Unos años atrás el Pentágono seguía insistiendo en que mantenía una “actitud defensiva” en el ciberespacio.

No obstante, nuevas piezas de grado militar malware -un tipo de software que tiene como objetivo infiltrarse o dañar una computadora sin el consentimiento de su propietario- se están descubriendo constantemente en redes de Oriente Medio.

El arsenal cibernético de EE.UU.

Los ataques en la red se están convirtiendo en una parte regular en los diálogos militares. Tanto es así que los generales ya empiezan a hablar de la piratería de sus tropas en tiempos de guerra.

El teniente general Richard Mills, que dirigió las fuerzas destinadas al suroeste de Afganistán en 2010 y 2011, se jactó la semana pasada en una conferencia de tecnología que sus tropas habían irrumpido en las comunicaciones militantes.

”Tuve la oportunidad de entrar a sus redes, infectar su comando y control y, de hecho, defenderme de sus incursiones que intentaban afectar mis operaciones” confesó Mills.

En los últimos años se ha venido debatiendo acerca de cómo y bajo qué circunstancias el Pentágono lanzaría un ciberataque contra sus enemigos, pero hace poco tiempo que este sofisticado programa de EE.UU. ya está en marcha. Fuentes del Pentágono afirmaron que las operaciones cibernéticas se llevan a cabo en el marco del derecho internacional”, completó el fotógrafo a esta hora, topo personal del vasco.

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La charla derivó y el murmullo se asordinó para mi comodidad; el tinto, sin omitir ponderaciones, me pareció adecuado cuando elegí servirme de ese banquete donde el espejo del poder, parece reflejarse. La necesidad bien atendida quiebra voluntades, pensé, convencido que nada se pierde con intentar, aunque como otras gestiones, esta pasaría al anonimato de las urgencias, es fácil, es lo que hay.

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