miércoles, 24 de octubre de 2012

Alemania y el camino de UNASUR


Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Sudamérica y la Europa de los 27 tienen mucho de común en lo que va de este siglo para construir su futuro. Diversas investigaciones coinciden en que la experiencia integracionista europea es la más avanzada de la historia de la humanidad y que América Latina también sigue el mismo camino, con algunas ventajas. El debate está abierto.

La UE es un lugar de libertad, de pluralismo. Fue creada también como una comunidad de cultura y valores. A más crisis más Europa, en base a una estrategia: de presupuestos sólidos, crecimiento a través de competitividad y solidaridad con los socios más débiles. Terminar con el endeudamiento y promover una política de crecimiento a través de reformas, se plantea Europa como el camino para superar la espantosa crisis del neoliberalismo.

El fortalecimiento en Europa tiene que ve ver con una más estrecha inclusión de los Parlamentos, tanto en Bruselas y Estrasburgo como en las capitales nacionales. Alemana y Francia lideran con sus propuestas para revisar el modelo extremadamente consumista que afecta a la mayoría de sus ciudadanos. Con el Pacto Fiscal y el Mecanismo Europeo de Estabilidad existe ahora un fondo para atender un caso de emergencia.

Será difícil que el norte desarrollado vuelva a insistir en el modelo económico social que excluye a los más y que pueda ser abastecido por la riqueza de América del Sur en las mismas condiciones del pasado. En América del Sur, organizados en UNASUR, se camina hacia una democracia que va más lejos de lo político. La revolución tecnológica viene contribuyendo a nuevas formas de organización para exigir una democracia política, económica y social con un Estado transparente, con capacidad y coraje de regular los extremismos de los inversionistas y el lucro desmedido.

Los estudios más rigurosos sobre inversión extranjera en América Latina, no consignan absolutamente ningún caso de empresa privada que haya desistido las nuevas condiciones que plantean sus gobiernos. Esto ha ocurrido en Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Venezuela, Uruguay, Perú y Colombia.

América del Sur constituye una despensa de recursos naturales, atractiva para China, EEUU y Europa. Y esta es la oportunidad para que el Sur siga consolidando una alternativa de desarrollo humano.

Destacados filósofos como Edgar Morín, Pedro Sotolongo, los expresidentes Lula, Cardoso, Bachelet, Lagos, consideran que no es la época para ningún tipo de dogmatismo, ni del mercado ni de la economía Estatal, argumentos que también comparte Angela Merkel, la canciller federal y la influyente “ala económica” de la CDU.

Un trabajo serio y profundo sobre Las Relaciones entre Perú y Alemania (1828-2012), de Fabián Novak Talavera, demuestra la fortaleza y las perspectivas de ambos países. Del análisis se puede concluir que el primer período de 1828-1870, la inmigración alemana hacia el Perú fue alentada por la crisis económica y política vivida en Alemania en el siglo XIX. El segundo momento se inicia con la unificación alemana antes del inicio de la guerra del Pacífico, en la cual la relación bilateral sufrió las consecuencias de la guerra de Chile contra, Perú y Bolivia.

La posición neutral del Perú ante a la primera guerra mundial determinaría la primera ruptura de las relaciones bilaterales, por un incidente como el vapor Lorton. A consecuencia de la segunda guerra mundial, el Perú nuevamente rompe relaciones y declara la guerra, ruptura que se extendería hasta inicios de la década de los cincuenta, produciéndose en el ínterin la partición de Alemania en Federal y Democrática.

La nueva y definitiva relación surge desde 1951 con la Alemana Federal, y con la República Democrática, veinte años después, durante el gobierno del general Juan Velasco. En las dos últimas décadas, el Perú se convierte en el principal receptor de cooperación técnica y financiera de Alemania reunida.

Hoy, Alemania se suma a la cruzada para preservar el agua en la cuenca del Pacífico, tan escasa respecto a la cuenca del Atlántico. Igualmente, persiste el interés en el tema del transporte, saneamiento y promoción de las microfinanzas. Las alianzas público privadas encuentran un espacio fértil en el Sur – Sur, compartiendo la experiencia de Alemania, la tercera potencia después de EEUU y Reino Unido.


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