miércoles, 3 de octubre de 2012

El pensamiento complejo y el Sur de América


Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

"Las noches están preñadas y nadie conoce el día que nacerá", escribió en Le Monde, el filósofo y científico sefardí Edgar Morín (Paris, 1821), ahora presidente honorario del IPCEM, en Perú, una nueva institución del Pensamiento Complejo en América Latina.

Este pensador de formación marxista, de 95 años de edad, que tuvo el coraje de autocriticar los errores de los procesos socialistas de Europa del Este, considera que el Perú es tan rico en tesoros culturales, provenientes de las civilizaciones que aquí se desarrollaron y “bien pueden hacer la simbiosis de futuro entre los valores comunitarios del pasado andino y los aportes del humanismo europeo”.

Europa patina, Europa pierde la sabia magnífica que hizo brotar a la ciencia, la razón y la filosofía moderna. Ya no es capaz de cuestionar ni examinar una ciencia fragmentada en disciplinas y ciega sobre su futuro, una razón encerrada e incapaz de concebir aquello que la sobrepasa, una filosofía que ya no sabe considerar y pensar ni el hombre ni el mundo.

La esperanza reside ahora en América del Sur. Morín considera que el Sur, puede integrar las aportaciones positivas del Norte, “pero rechazando la hegemonía del cálculo, de lo cuantificable, de una visión dominada por la mecanización y la ganancia”.

El Instituto del Pensamiento Complejo está llamado a ser uno de los focos del pensamiento del Sur. En el Perú cuenta con la anuencia de la embajada francesa en Lima, de la Universidad de la ONU a través del centro regional de competencias en educación para el Desarrollo Sostenible (RCE), la Red Ambiental Peruana y las universidades de mayor prestigio nacional, entre otras instituciones.

Una de sus primeras actividades se realizó en Lima, en Mayo último. El simposio internacional del pensamiento complejo provocó el renacimiento del debate democrático, en un entorno confundido por la algarabía del mercado que se transforma en crisis global.

La promoción del valor de la biodiversidad y los saberes interculturales en la propia la Región Amazónica de San Martín, es un objetivo inmediato de esta germinal institución, que ya cuenta con el respaldo de intelectuales de primer orden, informa Teresa Salinas, la directora ejecutiva del IPCEM.

Los temas que se mantienen en viva discusión abarcan las reformas necesarias en el individuo, la sociedad y la naturaleza. La regeneración del pensamiento político a nivel global y local. Y el pensamiento del Sur en emergencia, puntos polémicos por la fiebre neoliberal y el fracaso del modelo.

Edgar Morín, en “La Vía para el futuro de la humanidad”, uno de sus libros más recientes, considera que las reformas políticas, económicas, educativas y vitales, por sí solas han estado, están y estarán condenadas a la insuficiencia y al fracaso. “Cada reforma puede progresar solo si progresan las demás. Las vías reformadoras son correlativas, interactivas e interdependientes”.

Su tesis principal postula por el desarrollo global y local, evitando que lo primero deteriore lo segundo y que lo segundo impida lo primero: “Es preciso a la vez, globalizar y desglobalizar, crecer y decrecer, desarrollar e involucionar, conservas y transformar”.

¿Cómo religar la equidad económica, la justicia social, los deberes y derechos fundamentales con dignidad para regenerar el zócalo democrático a nivel individual, familiar, social, nacional e internacional? ¿Cómo desarrollar una educación desde la vida y para la vida?

Morín, responde a tales interrogantes proponiendo trabajar por la regeneración del pensamiento tanto en lo educativo como en lo sociocultural, económico y político, “ya que la nueva política o acto civilizatorio obedece a una doble orientación: la de una política de humanidad y la de una política de civilización”.

Existen a nivel local y global diferentes movimientos que ya están iniciando el camino del cambio. Morín recomienda unirse al llamado de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible de la ONU-Río + 20 y al Foro Urbano Mundial 2012.

Morín se vinculó al socialismo con el apoyo del Frente Popular, al cual se unió en la Federación de Estudiantes Frentistas y al gobierno republicano español en la Guerra Civil Española. Cuando en 1940 huye a Tolouse, se enteró de la invasión de la Alemania nazi y se dedicó a ayudar a los refugiados y a la vez a profundizar en el socialismo marxista. Tomó parte en la resistencia y se une al Partido Comunista Francés en 1941, siendo perseguido por la Gestapo. Participó en la liberación de Paris, en agosto de 1944 y al año siguiente, se casa con Violette Chapellaubeau, y se van a vivir en calidad de teniente del Ejército Francés de Ocupación en Alemania. Regresa a la capital francesa para darse de baja en su carrera militar y proseguir con sus actividades con el comunismo, su relación con el partido se deterioró debido a su postura crítica y finalmente fue expulsado en 1952. Ese mismo año fue admitido en el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), previa recomendación de algunos intelectuales.

El movimiento de la “Vía para el futuro de la humanidad” es intensamente dinámico. El colombiano Nelson Vallejo-Gómez, es el fundador del Instituto en América Latina. Pedro Sotolongo, presidente honorario de la cátedra de complejidad de la Universidad de La Habana. Julio Rojas, educador y sociólogo, viceministro de Poblaciones Vulnerables. José Matos Mar, Edmundo Murrugarra, Aníbal Quijano, Hugo Neira e Iván Rodríguez, conforman, entre otros, la lista de investigadores con larga trayectoria en la Región.


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