miércoles, 10 de octubre de 2012

Simbiosis entre putas y un ermitaño


Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El ermitaño Arminio
Que fue obispo en Lobes
Acordaos de san Saturio
En las afueras de Soria, por ejemplo
Que viven por virtud
O pene- itencia en el yermo
Se encontraba en todas esas fluctuaciones
Del espíritu y la carne
Entre las cuales oscilaba
En una superposición de varios cielos
E infiernos de períodos diversos
Donde la epidemia de su espiritualidad
Estaba siendo reproducida
A través de su polla
Ahora experimentada
En la locura de una perturbación
Que dura hasta el momento
En que se recupera un nuevo equilibrio
Y deja de estar dura
Apretando entre los dedos
Una pequeña porción de la piel
Hasta causar dolor leve o sutil dulzor
Que lo mismo sucede, pensaba
En el medio del chisme
Que se coloniza o se ha colonizado
Como le pasó a él mismo
Al visitar a unas putas de un piso
En la calle Virgen del Manzano, en Burgos
Donde encontró ese espacio ecológico vacío
Ese “nicho ecológico” desocupado
Y recordó esa intromisión espontánea
O introducción voluntaria o involuntaria
De frailes y misioneros
Que en la Isla de Jamaica, cual Mungos mungo
O Herpestes griseus
Se beneficiaron de hembras arroceras
Entre las plantaciones de caña de azúcar
Que, una vez que acabaron con ellas
Se dedicaron a atacar a las gallináceas
Domésticas y montaraces
A las tipo tortuga
A las culito-de-rana
(Recuerda: “Santa, santa
Culito de rana
Sino follas hoy
Follarás mañana”)
Y hasta las pescadoras del litoral marino
Siendo un verdadero azote de dios y del diablo
Caso análogo sucedido en Australia
Donde la presencia de estos carnívoros
De sotana y espada
Acabó con el conejo de campo y de casa
Haciendo verdad que:
“La introducción de una especie más favorecida
En la lucha por la existencia y la creencia en el culo
Resulta desventajosa
Para una especie preexistente
Estableciendo una competencia fatal para la especie”
Acordaos, hermanos
De la competencia entre la rata negra y la rata parda
Epimys rattus y Epimys norvegius
La primera originaria de Persia
Inspiradora de las Mil y Una Noches
Alf layla wa-layla, en árabe
O Hazār-o yak shab, en persa
Célebre recopilación de cuentos árabes del Oriente
Residente en Europa antes de Cristo
Suplantada después por la segunda
Que atravesando el Volga a pies juntillas
Sin hacerle mella terremotos
Y consiguientes escaseces
Desde el nordeste del Caspio
Se instaló en Occidente
Apareciendo en Paris, cuando la Revolución Francesa
Y hasta en Inglaterra y Norteamérica
Viniendo a España capitidisminuida
Limitándose a vivir en las tabernas
Los Palacios y los Congresos
Ved: en meditación como está Arminio
Y habiendo levitado hasta la séptima morada
Se le ve pasar la lengua
Por entre y fuera de los labios
En forma gozosa y deleitosa
Porque sueña en la ostra portuguesa
Que invadió los bancos ostrícolas
Del Golfo de Vizcaya
Suplantando a la francesa
Como así le sucedió a él mismo
Con la puta del Moulin Rouge
En el Pigalle de Paris
Que creyendo que era francesa
Resultó ser gallega
Pues le hizo una “muñeira” antes del coito
Y después del coito
Sintiéndose en simbiosis mística
Como la del cangrejo Dromia vulgaris
Y la esponja Suberites domuncula
Que lo enmascara.


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