miércoles, 25 de abril de 2012

Paraísos fiscales, lavado de dinero y drogas en el “nuevo mundo” Americano

Alejandro L. Perdomo Aguilera (Desde La Habana, Cuba. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Resumen:

Este trabajo pretende realizar un acercamiento al estado del lavado de dinero y los paraísos fiscales en el continente americano, relacionado con el crimen organizado trasnacional, particularmente con el vinculado al tráfico ilícito de drogas (TID).

Para ello se hace un breve análisis sobre los paraísos fiscales en América y su relación con el lavado de dinero, proveniente en lo fundamental del TID y otros delitos conexos (tráfico ilícito de personas, órganos y armas), para desde allí abordar la situación de dependencia y dominación en que mantiene los EE.UU. a nuestra América, en el contexto de crisis de la economía mundial.

Palabras claves: drogas, crisis económica, lavado de dinero, paraísos fiscales, Latinoamérica, EE.UU.

La historia de los paraísos fiscales y el lavado de dinero en Latinoamérica, parece una historia romántica donde la conspiración, las alianzas entre élites de poder económico trasnacional parece no hallar racionalidad. En un contexto pletórico de burbujas financieras, donde el tráfico ilícito de drogas y otros delitos conexos, consolidan las alianzas entre el empresariado y sectores de la “alta” política, para el blanqueo de las ganancias y la evasión de altos impuestos.

Parce ser que el mundo incivilizado suele imponerse para los países de nuestra América. El TID si bien en materia jurídica es seriamente penado por las autoridades norteamericanas, desde el orden económico, financiero y comercial, son muy bien aprovechados los dividendos provenientes de ese flagelo. Digamos que cuando se sigue la ruta del dinero, puede percibirse el punto de encuentro entre los intereses de los narcotraficantes, el empresariado transnacional y los altos funcionarios políticos latinoamericanos y estadounidenses, en el lavado de dinero y la evasión de impuestos; para lo cual utilizan hábilmente los paraísos fiscales de la región y, también, del territorio de los EE.UU.

Los paraísos fiscales no son necesariamente ilegales, a pesar de que en muchos casos se les relacione con el blanqueo de dinero, la fuga de capitales o la evasión de impuestos; ciertamente se pueden obtener ventajas sin cometer ningún delito, aunque moralmente dejen mucho que desear. Existe también un problema ético aunque no deja de ser legal cuando los ciudadanos o empresas trasladan sus capitales hacia otros países en aras de evitar los altos impuestos en su país de origen.

El dinero negro puede derivarse tanto de actividades económicas ilícitas como de aquel que no se declara en hacienda, tanto para la evasión de la Justicia en términos criminales como la evasión de los altos impuestos. En este trabajo interesa destacar aquel dinero blanqueado por tráfico de drogas y otros delitos conexos. La problemática parte en este caso, cuando el individuo acumula una suma de dinero la cual no puede justificar y, por tanto, utilizar libremente para el comercio.

Desde la época de Al Capone el crimen organizado utilizada esta terminología, cuyo término de blanqueado de dinero o lavado, se originó cuando dicho Gánster adquirió una cadena e lavanderías para legitimar la procedencia de sus dinero con un negocio de segunda, el cual, evidentemente no era el fruto de sus grandes riquezas pero sí un cauce por donde legitimar algunos de sus fondos.

Actualmente es muy común la inversión el sector turístico, sobre todo en la construcción. Por ello los países o regiones con economías de servicios suelen ser muy atractivos para el lavado de dinero del crimen organizado. Sin embargo, en las listas de la OCDE nunca se reconoce este tipo de actividades en los países de primer mundo. Tal es el caso de los Estados Unidos donde existen varios Estados donde es clásico el lavado de dinero. En esta actividad, es muy llamativo el caso del Estado de la Florida, donde Miami ha cumplido un rol crucial en esta actividad por décadas. “Un estudio realizado por el Departamento de Robos de la policía de Miami, a mediados de la década del 80, indicó que de 100 billetes de un dólar analizados, 99 tenían rastros de cocaína.”

Es muy común ver como grandes capos de la droga en Colombia y México lavan sus dineros en Miami, invirtiendo en casas, hoteles y otras construcciones; contando con la complicidad de empresarios y bancos que se encargan de lavar el dinero. “Algunos opinan que los bancos miamenses irían a la ruina si dejaran de lavar dinero del mercado de drogas y que se depreciarían a niveles insospechados los precios de bienes raíces si los narcotraficantes suspendieran las compras de propiedades”

Los paraísos fiscales suelen tipificarse por su baja tributación y el requerido secreto bancario. Debido a estas circunstancias la OCDE suele elaborar listas de paraísos fiscales, listas offshore, listas grises , o las llamadas listas españolas, que se utilizan para “desacreditar” a algunas jurisdicciones. Curiosamente en estas listas no aparecen bancos radicados en algunos Estados de la Unión que realizan similares prácticas.

Sin embargo, el sistema de listas de la OCDE, a mi consideración, crea más confusiones que soluciones ya que su sistema de confiabilidad se basa en la firma de acuerdo para intercambio de información y llegado determinado estándar internacional, es eliminado de la lista de paraísos fiscales, cuando en la práctica puede seguirlo siendo.

El fraude fiscal, que los paraísos hacen posible, afecta las políticas sociales, producto de la evasión de impuestos de la cual, se supone, salen parte de los fondos para ese tipo de medidas. Desde este punto, se puede comprender como la evasión de impuestos que alientan el lavado de dinero y los paraísos fiscales, afecta directamente a un sector tan sensible e importante de la sociedad como la clase media, tanto por su influencia política como por su estatus de paradigma de vida político-cultural y económico al interior de las sociedades, aunque esta situación no es del todo homogénea. En ese sentido, “(…) la lucha contra la austeridad presupuestaria, contra las deudas ilegítimas, evasión y fraude fiscal, contra los paraísos fiscales, es la lucha por el Estado de derechos sociales (mal denominado de bienestar). La misma lucha.”

Si nos dejamos guiar por las artimañas burocráticas en torno a los parámetros de control pudiera pensarse que las recientes reducciones de las listas de paraísos fiscales que realiza la OCDE y otras Instituciones es un tema en el que se ha obtenido éxito, pero lamentablemente los paraísos fiscales, la evasión de impuestos y el lavado de dinero son problemas que continúa vigentes.

En realidad el sistema de listas de la OCDE funge más como pantalla pública que como barrera contra la evasión de impuestos y el lavado de dinero; ensombreciendo la realidad a través de una condena pública a un hecho que evidentemente, no se resuelve aún a nivel global y mucho menos en el continente americano; sumergido en guerras fratricidas entre narcotraficantes y el gobierno norteamericano, que vienen a constituir otra prueba de la pervivencia de los fenómenos del lavado de dinero y los paraísos fiscales en una región estremecida por la oleada de violencia, con que operan los carteles de la droga.

Pero al problema no se le proyectan soluciones definitivas, ya que más allá de las noticas de crónica roja y las políticas antidrogas del imperio, existe un interés económico, financiero y comercial sobre el frondoso monto de capitales que genera dicho negocio.

Ahora bien, este ejercicio no sólo limpia el dinero del crimen organizado sino que se inserta también en el sistema monetario internacional, atrayendo a las élites de poder concentradas en los EE.UU., que buscan con estas prácticas la evasión de sus impuestos. Con esa evasión, se perjudican los programas de asistencia sociales ya que ni pagan impuestos ni cotizan a la Seguridad Social. Obviamente, evadir estas responsabilidades se transfiere en miles de millones de dólares que se mueven en el sistema económico comercial mundial, gracias al lavado de dinero y a la discrecionalidad condicionada de los paraísos fiscales o centros offshore.

La OCDE pidió la firma de doce acuerdos de intercambio de información fiscal con otros tantos países. Pero, como denuncia Juan Hernández Vigueras, el truco consiste en que los paraísos fiscales han firmado doce acuerdos con territorios sin gran relevancia o entre sí, es decir comprometiéndose cada cual en su complicidad sobre la existencia o no de evasión fiscal. De esta forma, se consolida la idea de que los paraísos fiscales constituyen el instrumento ideal de la delincuencia transnacional, necesitada de lavar sus capitales y evadir impuestos.

El dilema de las listas de la OCDE se resuelve con un ejercicio de comparación entre algunas listas. Por ejemplo si revisamos el listado de paraísos fiscales de América según la OCDE en el año 2000 figuraban: Antillas Neerlandesas, Aruba, Anguilla, Antigua y Barbuda, Las Bahamas, Barbados, Bermudas, Islas Caimanes, República de Dominica, Granada, Jamaica, Islas Malvinas, Montserrat, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Trinidad y Tobago, Islas Turks y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes de EE. UU., República de Panamá.

La versión del 15 de Diciembre de 2011 , ha ocurrido una gran simplificación, comenzando por el caso Uruguayo. Finalmente para la OCDE Uruguay ha dejado de ser un paraíso fiscal cumpliendo con una serie de acuerdos que le posibilitan, al menos en lo formal, salir de la angustiosa lista de paraísos fiscales elaborada por esa organización. La firma de 7 nuevos acuerdos de intercambio de información, eleva el número de convenios del país sudamericano a 18, cuando los requeridos son sólo 12. Esto son seis acuerdos más de los requeridos fueron suficiente para considerar transparente sus transacciones y, por tanto, eliminarlo de la “lista gris” de la OCDE, donde Uruguay estaba en la categoría de “otros centros financieros”.

Gracias a estos requisitos burocráticos algunas de las jurisdicciones más clásicas como las Islas Vírgenes Británicas (BVI), Antigua y Barbuda, Belize, Bahamas, entre otras, fueron sacadas de la "lista gris". De este modo, para los primeros días de 2012 sólo constituían las lista Niué y Naurú. La OCDE además también creó el llamado grupo de "otros centros financieros" el 15 de Diciembre de 2011.

Sin embargo, la inmensa mayoría de los países que abandonaron la lista posiblemente sigan manteniendo las preferencias para no residentes y el necesaria confiablidad que le asegura las comisiones, en otras palabras, continúa la pervivencia de paraísos fiscales con las condiciones propicias para el lavado de dinero y la evasión de impuestos.

La crisis mundial en contraste con el lavado de dinero y los paraísos fiscales

En el contexto de crisis global y los recortes presupuestarios que se profundizan en varios países afectan a los organismos tributarios y la lucha contra la evasión. De acuerdo a las cifras que maneja el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la ONU, se lavan anualmente más de 600 mil millones de dólares conseguidos por el delito organizado en todo el mundo y esta operación ocurre bajo la anuencia del sistema bancario legal.

La concentración del poder de los bancos es tal, que sólo 20 de los mayores bancos del mundo están a cargo del 75 por ciento de las transacciones financieras de los Estados Unidos, Francia e Inglaterra. A esta realidad debe sumársele que los EE.UU. no cuentan con un Banco Central real, sino que dicho Banco es una empresa privada formada por grandes Bancos de los Estados Unidos. Por tanto, la Reserva Federal es un ente privado, resultado de una asociación de Bancos de carácter estatal y de orientación nacional –según su acta constitutiva- con interés de lucro; por lo que dicha reserva responde a los intereses de los bancos que la constituyen. Como si no bastara, los mandatos de los presidentes de la Reserva son más largos que los del presidente de los EE.UU., de modo que el presidente entrante de los Estados Unidos no elige al presidente de la Reserva Federal.

Un famoso lavador como Kenneth Rijock, conocido ahora como un muy lucrativo conferencista sobre estos temas, precisó que las razones siguen haciendo atractiva a la banca para los lavadores, son la inexistencia de un impuesto sobre la renta, ni de impuestos de sucesiones, ni sobre el beneficio empresarial, eliminándose así los controles legales de cambio bajo el supuesta confraternidad profesional del secreto.

Por estas razones los paraísos fiscales resultan cada día más difíciles de perseguir y controlar, con consecuencias cada vez más incalculables. "El secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Larry Summers, ha señalado que las compañías supranacionales, que son unas 60 mil, junto con grandes organizaciones de auditorías y algunos bancos de inversión, vehiculizan una evasión fiscal que le está costando a su país, sólo por las actividades en los refugios fiscales, 10 mil millones de dólares al año".

De esta forma el propio sistema esta evadiendo impuestos. De hecho como la propia Reserva Federal no es un su totalidad un ente estatal, resulta muy lógico que prefieran canalizar parte de sus fondos varios bancos norteamericanos a paraísos fiscales para así obtener un interés que perderían en la Reserva Federal; de manera que no se ven obligados a depositar todo su capital en la Reserva. La incógnita sería quien desconoce este hecho y por qué no se toman medidas efectivas contra el mismo y la realidad es que todos lo saben y nadie hace nada.

La Reserva Federal es teóricamente pública, porque es como el Banco Central de de los Estados Unidos; constituyendo por tanto máxima la autoridad monetaria. Ello a faculta para poder regir la política monetaria y el funcionamiento del sistema bancario estadounidense (tasas de interés, encaje legal, impresión de dinero, etc.) Sin embargo, mediante el encaje legal puede retenerse una determinada proporción de los depósitos del sistema bancario, de procedencia privada y no tiene el poder absoluto sobre su revaluación o no, debido a que el dólar como divisa internacional debe atenerse a otras condicionantes. Si le preguntáramos a al gobierno de China, por ejemplo, como máximo acreedor de ese EE.UU., tampoco le resultaría factible la devaluación del dólar.

En este contexto, la evasión de impuestos y a búsqueda de paraísos fiscales con mayores preferencias, amerita un mayor control debido a las pérdidas millonarias que puede significar para las economías “nacionales”. Para que se tenga una medida de cuanto puede perderse con la evasión de impuestos, vale la pena remitirse al período de la dictadura de Alfredo Stroessner en Paraguay. “Estimaciones formuladas tras la caída del stronismo dan cuenta que la corrupción de la dictadura le costó al país por lo menos unos 6.000 millones de dólares americanos. Dadas las dimensiones de esta enorme cifra, es fácil concluir las oportunidades de desarrollo de las que se privó miserablemente al Paraguay en términos de orientación de la inversión pública hacia la educación, la salud, la vivienda y la infraestructura de todo tipo.”

No obstante, si bien para la clase trabajadora es muy perjudicial la evasión de impuestos, para la clase alta resulta un muy lucrativo negocio aunque, paradójicamente, son ellos los que menos impuestos pagan, ya que se considera que es la clase que tiene grandes capitales y, por tanto, posibilidades de invertir. Esta situación ha sido tan discutible que uno de los mayores millonarios de los Estados Unidos ha llegado a reclamar ante el Congreso, que le cobren más impuestos. Los paraísos fiscales tienen entre otros beneficios, la posibilidad de lavar dinero de procedencia ilícita, que sólo sería posible bajo los agradables secretos bancarios que suelen conceder.

El dinero sucio puede derivarse tanto de actividades económicas ilícitas como de aquel que no se declara en hacienda, tanto para la evasión de la Justicia en términos criminales como la evasión de los altos impuestos. La problemática se origina, cuando el individuo acumula una suma de dinero la cual no puede justificar y, por tanto, utilizar libremente para el comercio.

Entre las formas de lavado de dinero está el trabajo hormiga, donde una serie de individuos se dividen diversas sumas de dinero reduciéndolas a una suma, la cual no es registrada como sospechosa y, por tanto, el dinero puede ser utilizado sin necesidad de justificar ante la Ley, debido a que esas transacciones no son registradas.

Esta gran vulnerabilidad provocó que en 1998 la ONU realizara el primer acuerdo para la lucha contra de lavado de dinero, estipulándose los principios jurídicos internacionales para la “lucha” contra este delito, entendiéndolo como un fenómeno inherente al mundo actual. “La globalización liberal requiere los "paraísos fiscales" como la familia tradicional requería los prostíbulos, como compensación equilibrante de los matrimonios indisoluble. La lectura de lo que son y de su funcionamiento habla mucho más sobre el capitalismo contemporáneo que centenas de inocuos manuales de economía y finanzas.”

Los paraísos fiscales son micro-territorios o Estados con legislación fiscal floja o inexistente, que practican la recepción anónima de capitales. “Ese lavado, según el FMI, representa entre el 2 y 5% del PIB mundial. La mitad de los flujos de capitales internacionales transita o reside en los ´paraísos fiscales´, en un monto que oscila entre los seiscientos millones y mil quinientos millones de dólares sucios que circulan en esos circuitos. Para tener una idea de lo que significa ese monto, basta decir que las deudas públicas en todos los mercados internacionales llega a los cinco mil millones de dólares.” La evasión fiscal se vale de los centros llamados "offshore" o bancos extraterritoriales, que atraen a quienes buscan evadir el pago de impuestos por sus fortunas. El conjunto de actividades de los paraísos se ha convertido en parte esencial del sistema económico global.

Aunque ya ha pasado de moda hablar del neoliberalismo y sus tantas falacias, la desregulación del sistema económico, financiero y comercial se acentúa. Y como este fenómeno le viene de mil maravillas a políticos, empresarios y criminales, los requisitos que les proponen los organismos internacionales como coto son tan formales que suelen quedar en los listados, paraísos de tan poca relevancia que cuesta trabajo creer que las actividades de lavado y evasión se resumen a paraísos como el de Nauru. Sucede que, estos paraísos, son el nicho en el que concursan, desde el más sencillo político regional de algún territorio colombiano, hasta la élite política del continente, con la amañada forma en que protegen de la luz pública sus suntuosos dividendos, políticos millonarios como el presidente chileno Sebastián Piñera y el candidato republicano, de mayor competencia para Obama, el exgobernador de Massachusetts, Mitt Romney .

En un contexto de crisis, bajo un sistema monetario global, sobrecargado de la circulación de capitales, donde las monedas catalogadas como “fuertes” (euro, dólar) no tienen más referentes sino la comparación entre sí mismas o, en todo caso, su representación virtual en bits; la generalización de prácticas de lavado de dinero y evasión de impuestos, bajo la pervivencia de los paraísos fiscales, denota un panorama de inseguridad financiera, económica y comercial, que se ampara en una inseguridad jurídica; toda vez que los mecanismos internacionales creados para su control, pecan de ineficacia, cuando se simplifican las listas de la OCDE en un momento crisis sistémica y efervescencia del narcotráfico en Latinoamérica.

La economía internacional entre el negocio de las drogas y lavado de dinero

Una de las grandes incógnitas es la cantidad de dinero generado anualmente por el tráfico ilícito de drogas (TID). El negocio del TID, es el segundo en movimiento de capitales del mundo después del petróleo, por las ganancias extraordinarias que provee. Según la ONUDC su comercialización genera alrededor de 320 000 millones de dólares anuales, con un mercado que anda por los 200 millones de consumidores a nivel global. Esta economía genera “(…) 300,000 empleos para campesinos de los Andes sudamericanos que participan como proveedores de materia prima: coca (200,000 has), amapola (1,500 has) y marihuana (no menos de 1,000 has), que proveen para los mercados regionales internacionales.”

Como los datos de la ONUDC y otras instituciones resultan demasiado oficiales como para reflejar toda la realidad, resulta muy conveniente compararlos con las cifras que maneja Daniel Estulin en uno de sus libros sobre el Club de Bilderberg para conocer, a consideración de “(…) un experto en lavado de dinero que ostenta un alto cargo en la agencia del gobierno estadounidense encargada de vigilar las transacciones internacionales de capital me dijo una vez (a Estulin) que ´en números redondos debe tratarse de una suma de unos 590 mil millones de euros anuales libres de impuestos´”

Las cifras varían entre 320 mil millones y 700 mil millones, en dependencia de las agencias e Instituciones que se consulten, lo cierto es que todos manejan cifras multimillonarias las cuales, obviamente, no entrarían en el sistema monetario internacional sin el concurso de los políticos y empresarios de mayor influencia global. Atendiendo a esa realidad nos podemos percatar que el dinero proveniente del TID desempeña un rol crucial en el sistema bancario y monetario internacional, pues, como afirmara el ex agente de la LAPD Michael C. Ruppert, de allí provienen los papeles con que se realizan los “(…) ´pagos mensuales mínimos de las grandes acciones y de las burbujas de derivados y de inversiones en Estados Unidos y Gran Bretaña´ (…). En 2000, Le Monde Diplomatique estimó el total anual generado por el narcotráfico en unos 420 mil millones de euros.”

Pero aún más alarmante resulta la consideración de Caterine Austin Fitts editora de From The Wilderness quien afirmó “(…) que esos 590.000 millones de euros generarían transacciones económicas seis veces mayores que ese valor para blanquear el dinero, de modo que el impacto real del negocio de las drogas en las finanzas internacionales se convertiría en transacciones por valor de 3 billones y medio de euros.”

Estas cifras millonarias generadas por el TID, interactúan con el sistema comercial mundial, inyectándolo de papeles o bits, como puntualiza el profesor Casals; apoyando la especulación financiera y la lógica del capital con la concentración tanto de las riquezas como de su apropiación. En ese sentido, la mafia actual sigue la lógica de antaño, aquella que comprende la sinergia del sistema, se adecúa y participa en el mismo, no como su contraparte sino como su soporte ilegal. Por ello vale la pena recordar la famosa frase del gánster Al Capone al acusársele por evasión de impuestos: “Esto es absurdo. ¡Ustedes no pueden cobrar impuestos sobre ingresos ilegales!”

Imaginemos entonces como se traducen estos fondos en las bolsas de valores. Entendiendo que en las bolsas se negocian acciones, participación en las ganancias, en la rentabilidad de una empresa, determinada por las utilidades que reparte dicha empresa. El llamado Carry Trade o diferencial de rentabilidad esperada se alimenta de liquidez, proveniente del balance de las empresas, la reserva de los bancos centrales y los sospechosos grupos de capital privado. En este sentido, los dineros que están en los bancos centrales también están en movimiento, entendiendo la concepción del capital como dinero que genera dinero.

Conjugando esta realidad con la participación del dinero proveniente del TID, se comprende mejor, como el “(…) valor de las acciones de las empresas que cotizan en Wall Street se basa en beneficios netos anuales. El sistema conocido como bonos de beneficio, hace que éstos se reflejen en el valor de la empresa cotizada en bolsa multiplicado hasta por 30. Para empresas como Chase Manhattan Bank (…) tener unos 10 millones de euros en Beneficios netos adicionales derivados del tráfico de drogas le supondría un incremento neto en el valor de sus acciones en bolsa de hasta 300 millones de euros.”

Otra de las complejidades de las operaciones de lavado de dinero y los paraísos fiscales en el sistema económico comercial actual, es la presencia de una plusvalía virtual a partir de una ganancia virtual, que se produce en la esfera de la circulación y no, como reflejaran los clásicos, aquella plusvalía real originando riqueza desde la producción. Aparecen los derivados financieros dada la ausencia de una plusvalía real. Esta llamada plusvalía virtual –como afirma el profesor Jorge Casals Llano- se produce esencialmente en la esfera de la circulación y es precisamente en esa esfera donde entran en juego los dividendos obtenidos por el negocio ilícito de las drogas y otros delitos conexos, por su necesidad de ser lavados para poder entrar en circulación.

Definitivamente los bancos norteamericanos y, más que los bancos, la élite empresarial, “apuesta” con el dinero de todos, beneficiándose en todo este proceso del lavado de dinero procedente del crimen organizado, particularmente el relacionado con el TID.

En este complejo entramado entran en acción, como otro de los elementos perjudiciales que suelen dirigirse a los paraísos fiscales, los llamados Capital Golondrina, caracterizados así por la inestabilidad de la permanencia del capital en un lugar. Este consiste en depósitos de capital efímeros, es decir que se condicionan a corto plazo y con rendimientos muy variables, otorgándole mayores posibilidades de movilidad. Este capital concurre hacia los países o regiones donde pueden obtener mayores ganancias, de forma coyuntural, para luego dirigirse hacia otros que le ofrezcan mejores condiciones. De esta manera se aseguran el no comprometimiento con el destino de los países donde han hecho depósitos ni con las consecuencias que acarrea para los mismos, las características de sus actividades.

En este sentido, los capitales golondrinas pudieran comprenderse como una de las tantas expresiones negativas de la globalización neoliberal de la economía. Con ello nos percatamos de otra de las falacias de ver dogmáticamente correcto, aspectos como la inversión extranjera, las cuales sin condicionamientos ni regulaciones financieras y jurídicas que protejan a los países donde se realizan, pudieran beneficiar los intereses privados sobre el interés nacional, lo que agudizaría las relaciones de dependencia y dominación históricamente ancladas en la relación de los EE.UU. con América Latina y el Caribe.

Por otra parte, los capitales golondrinas depositados de manera coyuntural y condicionada, pueden producir una peligrosa revaluación en la moneda local; perjudicando las condiciones de vida de los lugares donde hacen depósitos, unido a inversiones extrajeras que lejos de ir a la economía real, al sector productivo, van hacia la obtención de grandes ganancias, durante el período en que los paraísos fiscales le ofrezcan mayores posibilidades de evasión fiscal y otros nichos de ganancias, para luego trasladarse hacia otros lugares donde las ventajas comparativas que persiguen sean mayores; dejando perjudicada a las economías de los países donde habían hecho depósitos.

Los capitales golondrinas, a su vez, pueden producir un aparente fortalecimiento de las monedas locales, producto de la abundancia de capital que pueden mostrar coyunturalmente. Por ello, el empleo regulaciones financieras y jurídicas más estrictas, resulta una necesidad para dar mayor estabilidad a estas economías y no exponerlas acríticamente este tipo de actividades e inversiones de capitales, que están muy lejos proveer un desarrollo sostenible para los países latinoamericanos y caribeños donde se desarrollan este tipo de actividades.

La desenfrenada emisión de papel se “respalda” en activos y por bancos que tienen fiducia, en otras palabras, confianza de que van a pagar. La compra de activos por el Banco Central suele traducirse en un aumento de la demanda interna, así como la venta de activos en su disminución. En los Estados Unidos, donde un ente privado hace de Reserva Federal, el financiamiento de la deuda pública Federal realizada por otros países (y actores) asciende a 14 billones de dólares. Por tanto, un incremento de la oferta monetaria reporta un efecto expansivo sobre la economía.

En este análisis no debe perderse de vista que el dólar como divisa internacional, produce un descontrol en la medida en que los Estados que la asumen, pierden una determinación sobre la moneda, por lo que el precio de dicha divisa se “determina”, además de por la relación entre oferta y demanda, por la rentabilidad esperada. La existencia de una desregulación del sistema financiero internacional acentúa todas estas problemáticas.

En el precio del dólar (tasa de cambio) o el precio del dinero (tasa de interés), influyen múltiples factores, pero en general los mecanismos son de mercado, por tanto de oferta y demanda, aunque hay instrumentos que puede manipular el banco central (Reserva Federal) para influir sobre ellos como son la tasa de interés y la emisión monetaria.

El lavado de dinero contribuye a la inflación cuando hay exceso de liquidez (exceso de dinero en circulación). Cuando hay exceso de dinero en circulación se contribuye a la inflación, porque indica que hay una mayor demanda de bienes y servicios y no tiene un correlato en la oferta de estos, lo que puede producir un repentino incremento de los precios, debido a que la oferta no cubre la demanda.

El exceso de moneda en circulación, hinchada también por los dividendos provenientes del lucrativo negocio del lavado de dinero, contribuye también a la inflación, (exceso de liquidez). Ello debe verse aparejado a que, por lo general, cuando los bancos bajan la tasa de interés inyectan dinero en circulación, traduciéndose en una política monetaria expansiva. Para ello hay múltiples mecanismos, que pueden ir desde subir directamente la tasa de interés, imprimir más dinero o reducir el encaje legal.

Una de las falacias sobre el lavado de dinero y el TID, consiste comprender estas actividades como la solución divina para el desarrollo repentino de las economías de Latinoamérica y el Caribe. El mito se derrumba cuando nos percatamos de que la mayor parte del dinero proveniente del crimen organizado transnacional que operan en la región suele dirigirse hacia los Estados Unidos; alentados por la aspiración del american way of life, inspirados en una concepción del buen vivir que está más enfocado hacia la pacha Miami que a la pacha mama.

Los Estados Unidos como país que concentra las riquezas de los narcos, ya no sólo como paradigma cultural, sino que también sus bancos y sucursales son reconocidos por el crimen organizado como un buen destino para sus dividendos. Es allí donde se concentra parte importante de las riquezas extraídas de Latinoamérica, reproduciéndose la lógica de dependencia y dominación que precede la romántica relación entre el norte y el sur americano. “Se estima que solo en Estados Unidos las ganancias que arrojan estos delitos ascienden alrededor de US$275.000 millones, excluida la evasión fiscal.”

De esta forma, los Estados Unidos de Norteamérica y en particular, el sur de la Florida, resulta especialmente atractivo para que el crimen organizado gaste sus ganancias en una economía de servicios, que se adecúa perfectamente a los intereses de lavado e inversión de estos sectores.

De estas “ganancias”, lo que llega a las economías latinoamericanas es un muy deprimido por ciento el cual, no obstante, logra atraer a amplios sectores rurales y urbanos que participan en algunas fases del negocio por pequeñas comisiones, ante la difícil situación socioeconómica que viven estos países.

La concepción del Estado nacional en su versión primigenia se va perdiendo en cuanto a interés económico. Las ganancias de los negocios ilícitos de la droga y otros delitos conexos fluyen de toda Latinoamérica y el Caribe hacia los EE.UU.; corriendo a favor de los intereses del gran capital transnacional. “Si tiempos hubo en la historia en los cuales el estado regulador, mediante su intervención, podía paliar los ´efectos no deseados´ del ´libre juego´ de la oferta y la demanda en los mercados, hoy no existe estado en el mundo que pueda ´regu¬lar´ la actuación de las grandes empre¬sas transnacionales, algunas de ellas con mayor fuerza económica que continentes enteros.”

Las países latinoamericanos dependientes tras siglos coloniaje y deformación estructural de sus economías; distraídos ideológicamente por la influencia de la hegemonía cultural estadounidense, suelen reconocer como alternativa contra la crisis actual, la “atractiva” triada del negocio de las drogas, el lavado de dinero y los paraísos fiscales. Sin embrago, si se realiza un análisis profundo sobre estos fenómenos no hacen más que diluir a la región entre la narcoeconomía y la dominación perpetua del imperio estadounidense, está vez a través de un negocio al cual concurren, extrayendo los mayores beneficios para el sostenimiento del sistema capitalista global, limpiando los grandes volúmenes de dinero sucio, para el sostenimiento de las falacias del sistema capital mundial.

De manera general, el lavado de dinero aumenta y el incremento de las incautaciones de drogas de algunos países de Latinoamérica no hace más que evidenciar la perpetuidad del negocio.

El “narcotráfico” amenaza la estabilidad de la región, por su relativa funcionalidad para fungir como colchón de los países más pobres, sobre los efectos de la crisis económica global, representando un por ciento considerable del PNB, así como por las fuentes de empleo que genera. De igual forma, ha sido acogido por empresarios en declive para recapitalizar sus finanzas.

Por otra parte, las economías latinoamericanas desmoralizadas ante el auge de prácticas ilegales de comercio, acuden a un proceso enajenante, reconociéndose ya no sólo desde el norte sino también en el sur, la presencia de fenómenos morbosos –al decir de Gramsci- en una época de crisis del sistema mundial. Por ello, independientemente de las teorías de Francis Fukuyama en su dilema del fin o, más recientemente, el futuro de la historia, lo que ciertamente estamos presenciando no es una época de cambios sino un cambio de época, donde la homogeneidad y el unipolarismo han dado paso a sistemas más complejos que no se pueden comprender sin la consideración de todos los actores que confluyen en él.

Resulta entonces, el análisis del lavado de dinero, los paraísos fiscales y el negocio de las drogas, procesos estrechamente relacionados que ganan espacio, dentro de ese gran sistema económico, comercial y financiero a nivel mundial.

Este proceso desmoralizador comienza por la economía pero se expande al espectro político, social y cultural de un mundo globalizado y, aunque ya no esté muy de moda, reformado bajo la tutela teórica del neoliberalismo, en una crisis multidimensional de la cual el sistema capitalista no acaba de hallar salida y acude para su permanencia, a fenómenos morbosos como el crimen organizado trasnacional asociado al delito de TID, el lavado de dinero y los paraísos fiscales en el “nuevo mundo”.

No por gusto Galeano expresó en su paradigmática obra Las Venas abiertas de América Latina: “La economía mundial es la más eficiente expresión del crimen organizado” Evidentemente esta idea no sólo continúa vigente sino que se acentúa en nuestra realidad. Cuando las economías latinoamericanas se ven más dependientes del sistema económico global y las crisis originadas por los Estados Unidos y otras potencias occidentales, suelen hacerse sentir más en los países del llamado Tercer Mundo; vale la pena acercarse al mundillo los paraísos fiscales y seguir -a la usanza de Walter Martínez- la ruta del dinero, que casi siempre ayuda a dilucidar mejor quienes son los autores intelectuales de lo que sucede hoy con el crimen organizado trasnacional, el lavado de dinero y los paraísos fiscales, que tanto corroe al “nuevo mundo” americano.

Conclusiones:

Los paraísos fiscales, el lavado de dinero y el alto tráfico ilícito de drogas existente en el continente denotan, en el actual contexto de crisis económica global:

Fracaso del sistema de regulación financiera.

Expresión de la crisis sistémica y multidimensional del sistema capitalista neoliberal.

Otra manifestación de la crisis de la hegemonía de Estados Unidos sobre Latinoamérica.

Denota la crisis de credibilidad de los EE.UU. en un contexto donde la Internet, las nuevas tecnología y las redes sociales on line, dan mayor libertad de información.

Vulnerabilidad institucional de los organismos internacionales, al permitirse los grandes montos de blanqueo de capitales del crimen organizado trasnacional, así como un alto índice de evasión de impuestos.

La existencia e internacionalización de problemas de seguridad como el tráfico ilícito de drogas, los paraísos fiscales y el consecuente lavado de dinero, es inyectado por los Estados Unidos y, a la vez, reporta enormes beneficios la lucha contra estos males como pretexto para otras guerras imperiales que alimenten su insaciable Complejo Militar Industrial.

La pervivencia de los problemas asociados al lavado de dinero y los paraísos fiscales pudiera reconocerse como el cáncer del sistema capitalista imperial que necesita del crimen organizado trasnacional para mantener las burbujas financieras y los estrepitosos índices de movimiento de capitales sólo respaldados, que sólo son posibles de respaldar por la criminalidad internacional y su poder para emitir papeles y bits, en eurodólares.

El fraude fiscal, que los paraísos hacen posible, afecta las políticas sociales, producto de la evasión de impuestos de la cual, se supone, salen parte de los fondos para ese tipo de medidas.

El lavado de dinero y los paraísos fiscales, afecta directamente a un sector tan sensible e importante de la sociedad como la clase media.

El sistema de listas de la OCDE funge más como pantalla pública que como barrera contra la evasión de impuestos y el lavado de dinero.

Más allá de las noticas de crónica roja y las políticas antidrogas del imperio, existe un interés económico, financiero y comercial sobre el frondoso monto de capitales que genera dicho negocio.

En el contexto de crisis global, cuando los recortes presupuestarios se profundizan en varios países, se afectan a los organismos tributarios y la lucha contra la evasión.

Los bancos norteamericanos se benefician en todo este proceso del lavado de dinero procedente del crimen organizado, particularmente el relacionado con el TID.

Escenarios más probables:

En los países con mayores actividades de TID y otros delitos conexos, la corrupción vulnera al sector bancario, en busca de medios para lavar dinero, con la participación de funcionarios de entidades públicas o privadas. Ello agudizará la relación existente entre la corrupción y el TID, la cual no es exclusiva de los países pobres.

La guerra de los cárteles en la lucha contra el gobierno, supera la capacidad de algunas instituciones, de los países subdesarrollados para enfrentar este fenómeno, lo que justificará la penetración de las fuerzas de las potencias occidentales y de los contratistas a su servicio.

La corrupción será alentada por las ganancias del TID, lo cual posibilitará la influencia política de los cárteles, en tanto logren corromper a funcionarios políticos o ubicar algunas de sus figuras en los estamentos gubernamentales.

La corrupción será alentada por las ganancias del TID, lo cual posibilitará la influencia política de los cárteles, en tanto logren corromper a funcionarios políticos o ubicar algunas de sus figuras en los estamentos gubernamentales.

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26 de abril de 1937: Guernica; de la destrucción al arte

Pedro Antonio Curto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El 26 de abril de 1937, un día de mercado en Guernica, donde la vida, a pesar de la guerra, seguía con su parsimonia habitual, quedaría detenido en el tiempo, convirtiéndose su nombre en metáfora histórica y artística de la barbarie. Se acababa de inaugurar una época en que desde el aire unos aviones atacan a una población civil indefensa sin más objetivo que producir un terror insuperable para obligar a ceder al contendiente utilizando a las personas como carne de cañón. Habían existido antecedentes, como el bombardeo sobre la vecina Durango, y existieron después, (a Granollers se le llamó el Guernica catalán) tanto en la guerra española como la mundial, por parte de los alemanes y los aliados (Dresde y Hamburgo...) hasta llegar a Hiroshima y Nagasaki con la bomba atómica, la cumbre de este tipo de masacres. La barbarie ya existía, pero la tecnología la hizo masiva y contundente; es la tecno-barbarie. Y lo más grave es que aún continúa, aunque a veces se disfrace de “daños colaterales” y con la suficiencia que muestran los detentadores de esa tecno-barbarie, pretendiendo justificarlos diciendo que se atacan objetivos militares y estratégicos.

En el momento de producirse el bombardeo de Guernica no tuvo una gran repercusión a nivel internacional, incluso fueron puestos en duda los autores del mismo, la Legión Cóndor. Tuvieron que ser el tiempo y el arte, quienes inmortalizaran aquel lunes de terror.
Mientras tanto, en París, Pablo Picasso bostezaba sin ser capaz de concretar la obra que le había encargado el gobierno republicano para la Exposición Internacional de Artes y Técnicas de la Vida Moderna que se celebraría en la capital francesa. El bombardeo de la villa vasca sería el impulso emocional y artístico para que en poco más de un mes (33 días se dice) construyese una de las obras que partiendo de un suceso concreto, se convirtiese en metáfora universal contra la barbarie y la guerra.
Picasso había escrito antes del bombardeo “Sueños y mentiras de Franco”, sensibilizado por la actuación de las tropas franquistas, donde están algunas de las ideas antecesoras que plasmaría en el mural: “la luz se tapa los ojos delante del espejo,(...) gritos de niños, gritos de mujeres, gritos de pájaros, gritos de flores, gritos de maderas y de piedras, gritos de ladrillos, gritos de muebles, de camas, de sillas...” En compañía de la fotógrafa Dora Maar, que sería una parte fundamental en la realización de la obra, pues participó tanto en el cuadro siendo el rostro de varias de la mujeres que aparecen, al mismo tiempo que fotografío al pintor en su trabajo, mostrándonos una autentica labor artesanal, donde Picasso concentró su cosmovisión creativa.
El Guernica ha tenido y sigue teniendo muchas interpretaciones, pues el autor nunca explicó sus significados concretos. Desde un comienzo tuvo sus detractores, entre ellos el embajador español en Francia y las autoridades vascas, hasta los partidarios del realismo social, muy influyentes entonces, que señalaban su difícil comprensión para el pueblo. Pero esas objeciones se han visto superadas por el tiempo, Picasso supo ver más allá de un periodo concreto. Porque en el Guernica está lo clásico (el Pegaso, la tragedia griega...)el cine de Eisenstein, Goya, lo popular y aspectos personales que plasma con una visión privilegiada, en un proceso de continúa creación, como dijo el artista: “Uno no piensa y deduce de antemano. Mientras se está haciendo va cambiando según cambia los pensamientos de cada uno. Y cuando está terminado aún sigue cambiando según el estado de ánimo de quien lo contemple”. La construcción poética de Picasso nos descubre unas imágenes que pueden ser interpretadas desde varios puntos de vista, de muy diversas maneras, e incluso una misma imagen contiene múltiples significados. Lo que hizo el artista es abrir una ventana donde mostrar un viento huracanado, exponiendo los diversos rostros de la tragedia, en los cuales se puede entrar simbólicamente, a través de las figuraciones que muestra.

La obra Guernica marca un hito histórico al fusionarse de tal forma con el tema tratado, que es imposible hablar del uno sin el otro, una continua representación en la que dialogan hacia el futuro, como un grito contra la guerra, convirtiéndose en bandera por la paz. Una bandera además, dibujada desde una vanguardia artística capaz de conectar con millones de personas y sucesivas generaciones. Porque el Guernica persigue la emoción, pero no mostrando la simple visión de la tragedia, sino a través de un proceso deductivo, con la inteligencia emocional.
Como las obras que alcanzan esta trascendencia, estuvo llena de paradojas, la dificultad de un pabellón español amenazado de no figurar en la exposición internacional por la política de “no intervención”, y que finalmente situaron cerca del pabellón de la Alemania nazi. Los verdugos podían contemplar su destrucción, escuchar el grito de sus victimas, aunque fuese a través del arte.
De esta forma Picasso consiguió que el bombardeo de Guernica vaya más allá del acontecimiento histórico específico y funcione como símbolo, metáfora de otras barbaries, que por desgracia siguen produciéndose. Es una de las pocas globalizaciones positivas, la globalización de la memoria. Así el bombardeo de Guernica y el cuadro creado por Picasso desempeñan el papel de tropos universal que permite abordar otros acontecimientos lejanos, histórica y geográficamente, diferentes en términos políticos, pero que guardan un común denominador: la destrucción de población civil como estrategia de los poderes políticos y militares que aún hoy continúa.
Y todo sucedió un día de mercado.

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El niño chino en la biblioteca catalana

Edgar Borges (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La casa, refugio rodeado de saturaciones globales; la calle, laberinto de ruidos crecientes e interminables. La biblioteca, en cualquier ciudad, siempre me ofrece ese otro espacio posible para conectar con los otros (libros y personas) en su estado sereno. ¿Personas?, ¿cómo conectas con personas dentro de una biblioteca cuando se supone que en ese lugar la norma es el silencio?, me pregunta mi amigo del kiosco. No lo sé, le digo, pero cada vez que entro a una biblioteca, algo me dice el silencio de las personas. Nunca me voy de una biblioteca sin que, por lo menos una persona, me diga algo, aunque ciertamente nunca lo haga a través de la palabra. Se trata de un cruce de miradas o, lo que me ocurre con mayor frecuencia, “ese algo” que capto en el tú a tú que se establece entre la persona y el libro que lee (ellos sabrán en qué otros mundos estarán viviendo sus realidades). Y podría ser que ese lector jamás se diera cuenta de mi paso por el pasillo, pero igual, cuando transito cerca de su lado (su calma, su mundo), creo escuchar voces que me gritan secretos al oído.

Las bibliotecas son como los niños, siempre dan pistas. Mientras la sociedad adulta celebra o padece (hay en esto un circulo) la llegada del futuro, la biblioteca, como el niño, nos ubica, con un silencio o una jugada invisible, en el espacio-tiempo del aquí y ahora (que vive la memoria). La tecnología, que como todo poder basa su supremacía en la promesa del futuro (las “nuevas comunicaciones” maquillan la utopía con cifras dirigidas), nos anuncia el final del papel y el olvido de los juegos infantiles. Sin embargo, una y otra vez la biblioteca y el niño nos dibujan (cada uno en su espacio desprovisto de cálculos) el valor inexorable del presente. La biblioteca es el archivo (sensitivo) de los presentes continuos; el niño, por su parte, es el jugador que mejor sabe utilizar los segundos.

El otro día, en la biblioteca pública Ignasi Iglésias-Can Fabra, de Barcelona, presencié la conjugación de ambas energías. Niño y biblioteca se unieron para mostrarme una jugada maestra de equilibrio. En la mesa de los ordenadores, un niño chino jugaba virtualmente a dragones y guerreros mientras se orientaba por una pila de libros de papel que tenía en las piernas. Hasta entonces, jamás había visto nada igual. Aquel niño, divertido y profundo, desafiaba a los absolutismos para ofrecer una representación cósmica de la existencia. Alrededor de él giraba el todo, como el punto que juega con los componentes del universo. Él no jugaba para los otros, él jugaba para sí mismo; no obstante, en su juego personal había una cátedra de juego colectivo (y de múltiples lecturas socioculturales). Yo, cual observador asombrado, aquella tarde me dejé llevar por las instrucciones no escritas del niño chino en la biblioteca catalana.

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Villa Residencial Argentina

Tomás Juárez Beltrán (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Dedico este cuento a LOS INDIGNADOS DEL MUNDO

En esta pequeña y apacible ciudad vivía Don Jorge Pucheta, hombre respetuoso y afable. Trabajaba como jefe de administración en una empresa de transporte y a pesar de las dificultades propias de la época, con su sueldo y algunas clases de matemática a chicos del secundario, había logrado sacar adelante a su familia con decoro, sin sobresaltos. Tenía casa propia, un perro llamado Tarco y un modesto automóvil que sólo usaba los fines de semana.

Apasionado por el fútbol llegó a ser director técnico de club "Las Lilas", prestigiosa entidad cultural y deportiva del pueblo. También, tesorero de la cooperadora del colegio de sus hijos y revisor de cuentas de la mutual de empleados de comercio. Para ese entonces Villa Residencial Argentina era un lugar tranquilo y previsible, bastaba sólo la palabra para sellar un acuerdo, la confianza y el orden eran los pilares fundamentales de una convivencia armónica.

Transcurrieron los años y el pueblo comenzó a transformarse. Llegaron los semáforos, la televisión por cable, los videos juegos, la telefonía celular y otros cambios que trajo la modernidad. La vieja proveeduría fue comprada por una cadena de supermercados, la caja de crédito se transformó en banco regional, el viejo bar en pizzería "delivery" y la panadería en telefónica. Lo mismo ocurrió con el local de la zapatería frente a la plaza, que fue ocupado por una casa de cambio; y el de la mercería, que cedió su lugar a una empresa de computación.

Convencido de que no sería riesgoso pedir un préstamo para acceder a los adelantos tecnológicos que iban llegando al pueblo, Don Jorge dejó de lado la prudencia y la austeridad que lo caracterizaban y habló con el nuevo gerente del supermercado para que le otorgaran un crédito de consumo familiar. No hubo demoras ni inconvenientes, sólo la advertencia de que el monto original llevaría un pequeño recargo por financiación. Terminado el trámite, adquirió una video casetera, un televisor de treinta y seis pulgadas, una cocina a microondas, vajilla nueva, un procesador de alimentos, y también una parrilla premoldeada de origen taiwanés que adosó a la pileta del lavadero. Ésta última llegó con una mesa de jardín, recubierta de azulejos, que formaba parte de la promoción comercial.

Pasó el tiempo, llegaron las elecciones y con ellas un nuevo intendente. La prédica electoral tuvo como eje de campaña "insertar al pueblo en el mundo globalizado". Para ello era necesario crecer y realizar transformaciones de fondo. De hecho, así se hizo: el inmueble del dispensario municipal fue vendido a una clínica privada, se licitó la recolección de residuos e igual suerte corrieron la cooperativa de servicios y otras reparticiones oficiales consideradas ineficientes. Muchos no entendieron lo que ocurría, pero la mayoría estuvo de acuerdo y los cambios continuaron. Las empresas más importantes fueron vendidas a inversores foráneos y lo mismo ocurrió con grandes extensiones de campo y la cooperativa Láctea. En definitiva, Villa Residencial Argentina crecía, se vivía una fiesta, la gente viajaba y gastaba, parecía que la plata no iba a acabarse nunca.

Una tarde de invierno, la radio local dio a conocer una noticia alarmante: un ex empleado del Concejo Deliberante había alertado a la fiscalía de turno sobre irregularidades en el municipio. Luego de averiguaciones y controles, se acusó al intendente de malversar fondos públicos.

Según la denuncia, la municipalidad había acumulado deudas millonarias con el banco regional, cifra que no se condecía con el monto gastado en obras de alumbrado y pavimento. También informaron que durante los últimos años de gestión municipal, la planta de empleados se había duplicado, al igual que los viáticos de sus principales funcionarios. En definitiva, que el municipio estaba en bancarrota, que gastaba más de lo que recaudaba y que la mitad de la población no pagaba impuestos.

A Don Jorge Pucheta le pareció una barbaridad lo sucedido. Pensó que era una campaña contra el intendente motivada por razones políticas. Pero al mes siguiente, cuando la municipalidad informó a los directivos de la empresa donde trabajaba que rescindirían el contrato de fletes adjudicado en forma directa, recién allí tomó conciencia de la gravedad del asunto. Recordó que muchos de estos servicios estaban sobrefacturados, y que así lo había convenido el presidente del Concejo Deliberante con el gerente de la transportadora, como una forma de compensar la falta de pago en término del municipio. Además, no le quedaron dudas del destino final de ese sobre, sin membrete ni remitente, que todos los meses entregaban al chofer del intendente.

Apremiado y sin recursos, el municipio decidió emitir bonos para pagar sus deudas pero las cosas no mejoraron. Ante el acoso judicial, el intendente optó por pedir licencia y el presidente del Concejo Deliberante debió hacerse cargo de los destinos comunales.

Muchos vecinos protestaron frente al juzgado; sin embargo, poco a poco la tensión fue disminuyendo y todos pensaron que las cosas finalmente se arreglarían.

Durante las vacaciones, la señora de Pucheta y su hija fueron a la proveeduría del supermercado con la intención de averiguar precios para cambiar los muebles del living, que ya estaban viejos. Quedaron sorprendidas al enterarse de que esas compras no estaban autorizadas, que antes debían pasar por administración. Las mujeres enfurecieron cuando el gerente les informó que no les otorgaría un nuevo crédito, que debían tres cuotas del anterior y que si no regularizaban la situación, les iniciaría acciones judiciales.

Asustadas, volvieron a su casa y contaron lo ocurrido a Don Jorge, quien de inmediato se puso a revisar cuentas. Después de hacer números tuvo la certeza de que, además de la deuda en la proveeduría del supermercado, debían los materiales para la construcción del galponcito, los muebles de la cocina, los azulejos del baño y gran parte de la mano de obra. Todo esto sin contar el saldo pendiente de la tarjeta de crédito y las dos últimas cuotas del auto nuevo.

Para justificar lo que les sucedía, los Pucheta comenzaron a difamar a los propietarios del supermercado diciendo que las cosas no eran como antes, que ellos eran gente decente, que los habían estafado.

En un primer momento muchos vecinos se solidarizaron con ellos, principalmente amigos y parientes. Incluso hubo quienes les prestaron algún dinero para que resolvieran sus urgencias, pero en poco tiempo las intimaciones judiciales comenzaron a acosarlos.

Al ver que la situación no se resolvía, Don Jorge decidió visitar a un abogado quien le informó que no tenía ninguna posibilidad de parar las demandas iniciadas y que si no pagaba lo que debía, le rematarían todo. Al día siguiente, pidió a su mujer que lo acompañara a una escribanía y decidió hipotecar la casa para pagar todas las deudas. No correría riesgo alguno, el escribano era conocido, nunca había ejecutado a nadie. Para evitar otros inconvenientes, terminó pidiendo un monto superior al que necesitaba ya que sus hijos estaban en la universidad y debían continuar sus estudios. Terminado el trámite, el matrimonio juró y rejuró hacer lo posible para achicar gastos y no pedir más plata prestada; eso sí, los chicos no debían enterarse de nada.

Sin embargo, lejos de mejorar su situación económica, Don Jorge vio reducidos sus ingresos como consecuencia de una quita de salarios que realizó la empresa y nada pudo hacer para impedir el atraso en el pago de los alquileres del departamento que sus hijos ocupaban en la ciudad.

Ante lo sucedido, decidió disponer del dinero remanente de la hipoteca, pensando que con esto solucionarían todo. Lo que no tuvo en cuenta fue que la señora que los ayudaba con la limpieza de la casa, cansada de reclamar el pago de vacaciones y aportes atrasados, lo demandaría judicialmente. La suma era alta y se incrementaba aún más por los abultados honorarios que pretendía cobrar el abogado patrocinante quien, por extraña coincidencia, tiempo atrás había compartido el estudio jurídico con el juez de turno.

Desesperado intentó paliar sus penurias pidiendo un préstamo personal en el banco regional. Mientras realizaban el trámite, la entidad financiera se presentó en convocatoria argumentando que no prestarían un solo peso más a nadie, ni devolverían la plata a los ahorristas, si el municipio no pagaba lo que les debía.

Finalmente, Don Jorge decidió poner fin a sus penurias y echar mano a una importante cobranza que acababa de realizar la empresa compensando la caja diaria con asientos falsos. La situación no tardó en ser descubierta por una auditoría interna, con las consecuencias previsibles: lo despidieron del trabajo, le remataron la casa y el auto, su mujer lo abandonó por sinvergüenza y sus hijos no quisieron regresar más al pueblo.

Pasó el tiempo y muchas cosas han cambiado en Villa Residencial Argentina. El ex intendente es diputado provincial, el juez fue ascendido a camarista, la transportadora donde trabajaba Don Jorge y el banco regional se presentaron en quiebra, la casa de cambios vende bonos municipales a un treinta por ciento menos de su valor original y la mayoría de los jóvenes busca trabajo en pueblos vecinos.

¡Ah!..., olvidaba contarles. En la actualidad, Don Jorge Pucheta vive en una pensión de la Capital, se las rebusca como ayudante de cocina en un bar de la terminal de ómnibus y cuando tiene algún dinero, toma fernet y juega a los naipes.

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El buen periodismo global: Humboldt, 200 años de solidaridad

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El padre Bartolomé de Las Casas, en 1527, tuvo mucha lástima de los indios que se extenuaban en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas, y propuso al emperador Carlos V la importación de negros para esos mismos infiernos del Caribe.

A esa curiosa valoración de un filántropo debemos infinitos hechos -desde guerras hasta cambios económicos y científicos- que han marcado el rumbo de la "Historia universal de la infamia", señala Jorge Luis Borges en esta su obra, con biografías y anécdotas de diversas realidades culturales y geográficas para transmutarlas en una sustancia propiamente literaria.

En efecto cuando caminamos por el siglo XXI observamos que las relaciones entre Europa y América Latina si bien no son las mismas de hace cinco siglos, en algunos aspectos hay retrocesos, temas que son objeto de múltiples estudios. Una fuente confiable es "Humboldt", revista semestral del Goethe-Institut. A lo largo de 53 años ofrece lecturas relacionadas al descubrimiento geográfico del continente latinoamericano, estimulando un mayor intercambio entre naciones. La publicación semestral es un símbolo de periodismo de reflexión, que refuerza las bondades tecnológicas de la comunicación global.

Humboldt, en su primera edición de 2012 dedica el tema central de la "Mediación Artística". Dentro de la disparidad de planteamientos, incide en la educación cultural como "una participación crítica constructiva, que fomenta una democracia viva". La mediación del arte abre espacios para una práctica cultural que opone resistencia más allá de los enclaves elitistas del disfrute del arte y de las estrategias populistas para la ampliación del público.

"La formación de una "cultura del mañana", señala la Escuela Superior de Arte de Zürich. En esa misma dirección, se propone que los museos de Sudamérica operen con redes locales entre Lima, Bogotá, La Paz, Santiago de Chile, Córdoba y Montevideo, en coordinación con el servicio de museos de Colonia.

"El romanticismo revolucionario y la exaltación de modos de vida originarios marcaron la identidad de la izquierda europea en relación con los movimientos reformistas latinoamericanos", nos dice el historiador Tobías Rupprecht, al analizar "Doscientos años de solidaridad". En muchas partes de Europa, intelectuales políticamente comprometidos celebraron la liberación de Hispanoamérica del yugo español. Los movimientos de izquierda no sólo romantizaron las revoluciones latinoamericanas sino que adoptaron también concepciones europeas ambivalentes, desde la historia de las ideas políticas, que veían en el espacio latinoamericano un idilio pre moderno. Con esta conclusión se amplía el debate sobre porqué articular un puente más seguro y estable en un momento en que El Viejo y el Nuevo atraviesan por una crisis, derivada del neoliberalismo salvaje en las comarcas latinoamericanas y el desconcierto en el proyecto unitario europeo.

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Obedecer

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Cumpliendo una orden
Se hace lo necesario.

Cumpliendo una orden
se mata un dinosaurio.

Cumpliendo una orden
Se matan moscas
Se rompen lozas
Se cogen mozas.

Se hace
lo que se tiene que hacer
para cumplir
con el deber.

El deber de obedecer.

La obediencia debida
O la obediencia de vida.

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Makárenko: Se suicida un alumno

Marcos Winocur (Desde México. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

No sé si continúa leyéndose el “Poema Pedagógico” de Antón Makárenko. Es un libro que hizo época y que al autor le llevó diez años terminar. Trata de una colonia de jóvenes sin hogar, delincuentes o en camino de serlo, recuperados de la calle. Makárenko, con escasos medios, fue su fundador y la dirigió cuando los fervorosos años veinte de la sociedad soviética, más tarde echados al olvido en la propia URSS y, ni qué hablar, en la Rusia de hoy.

Makárenko tuvo que batirse en dos frentes, contra la vieja sociedad y contra burócratas que nada entendían de su obra y la obstaculizaban. Quizá, a los ojos de hoy, aparezca como una suerte de superman socialista. Sin contar que la empresa pedagógica, considerada ejemplar, se proyectó falsamente: nos hizo pensar que bajo el estalinismo todo continuaba como en los años pioneros, forjando al hombre nuevo. Debo confesar a mi vez que los lectores de ayer éramos menos críticos que el mismo autor (y protagonista) del “Poema Pedagógico”. Y así, pasábamos por alto el punto oscuro que éste admitía francamente como un fracaso, tal vez el único, pero que cuestionaba globalmente la experiencia pedagógica: el suicidio de uno de los jóvenes colonos, Chóbot.

Era la fiesta del primero de mayo y todos marchaban bajo la lluvia coreando consignas, entre ellas la de “¡no gemir!” En las filas se contaba el joven Chóbot, un gemido viviente. Ante él se abría el vacío dejado por el rechazo de su amada Natasha. Chóbot no marchaba al cumplimiento de los planes colectivos de la colonia sino a su propio funeral.

Los compañeros tomaron su decisión final como conducta antisocial tachándolo de imbécil, de no haber sabido sacudir su pasado de alma esclava, de haber suplantado la figura del señor por la de Natasha y así creado una nueva dependencia.

Makárenko reacciona de manera más cauta y asume las responsabilidades. Ya retirado como maestro escribe años después sus experiencias, entre ellas el Poema pedagógico; recibe las visitas de los antiguos alumnos o tiene noticias de ellos. Unos ingenieros, otros tractoristas o pilotos de aviación, han sido ganados para la causa del trabajo socialista. Entonces el fantasma de Chóbot regresa a la mente del maestro: estuvo al tanto de la crisis emocional vivida por el joven quien así se lo había confesado y, admite, "no pude hacer nada".

Y las reflexiones del educador vuelan lejos. ¿Cómo se había colado el hecho más negativo, la autodestrucción? o, si se quiere: ¿cómo la vieja sociedad se había cobrado ese triunfo? El antiguo director de la colonia va más allá de lo personal, de un asunto que pudiera considerarse como aislado y burocráticamente archivarse. No, Makárenko advierte en el hecho un síntoma de muerte para el conjunto de la colonia.

"Sí -constata-, habíamos permanecido casi dos años en el mismo sitio: los mismos campos, parterres, talleres, el mismo ciclo anual". Y la conclusión: "Todo consistía en el estancamiento. (...) La forma de existencia de una colectividad libre es el movimiento hacia delante; la forma de su muerte es el estancamiento".

Algo tan conocido como el “renovarse es vivir” o, dicho de otra manera, “no renovarse es morir”, los golpeaba desde su experiencia pedagógica. Alcanzar un objetivo trae la alegría del logro pero, a la vez, deja un vacío que sólo podrá llenarse cuando en su lugar se formule otro objetivo, que necesariamente será más ambicioso.

Eso se había olvidado. Y así, las reflexiones del educador nos llevan inevitablemente a otro plano, a pensar en su país, donde tantas cosas han pasado, donde el fervor de los años veinte y el empeño heroico de los cuarenta, cuando la guerra, se empañaron con el estalinismo y más tarde se fueron deslizando gradualmente hasta caer en el estancamiento de los años setenta. La colonia anticipaba un fenómeno que décadas después se experimentará a escala nacional en la URSS.

Y precisamente, el suicidio de Chóbot se asocia al estancamiento vivido por la colonia, es decir: los alicientes externos amortiguados, el joven no encontró cómo neutralizar su interioridad devastada por el “no” de Natasha. El resto de su vida consistía -al igual que todos- en sacar adelante la colonia. ¿Y qué ocurrió? También su mundo le daba un “no”: la subvaloración de los compas, jueces severos al grado de inhumanos: primero, respecto de su amor no correspondido; y de su suicidio, después. Y el director de la colonia, al tanto de todo, respondió con cautela pero las circunstancias exigían más que eso. Así, para Chóbot, Eros se borra en una de las dos caras de la medalla, y, roto el equilibrio, sólo brilla Thánatos.

Por lo demás, a pesar de los años transcurridos, el hecho no resulta radicalmente distinto al dado entre los jóvenes de hoy, cuando el amor no correspondido sigue obrando como catalizador de otras frustraciones. Una chava o un chavo te corta, y entonces una de dos, según tu programación emocional: sales a tomarte un par de cervezas y ya piensas en quién podrá ser la nueva novia o novio, o bien te pones una soga al cuello. Que ocurra una u otra cosa ¿de qué depende?

Un primer comentario, vía comparación, es algo como esto: de dos personas conviviendo en el mismo ambiente, sólo una cae con gripe porque sólo una tiene las defensas bajas, así ocurre con quien va por la soga. Pero ¿dónde descansa la mano que lleva a la soga? ¿En la química de la sangre, en la conducta, en ambas? ¿De qué manera interactúan, el análisis de la personalidad puede llevar al diseño de tipologías suicidas?

Todavía hoy, como en tiempos de Chóbot, casi todo son preguntas. El fervor puesto en las causas sociales resulta un buen tónico para la salud mental, más que tomarse un frasco entero de Prosac. Pero, en un momento de baja, el fervor no fue capaz de salvar la vida del joven colono. Y tal vez ya ni cuente para el siglo XXI, heredero de marginaciones y de agostamiento del mercado de trabajo en especial para los jóvenes, heredero de descreimientos y entierro de las utopías de sus papás y de sus abuelos. Casi un siglo después nos quedamos asombrados ante la pervivencia y multiplicación de los chóbots. Descubrirse sin objetivo, sin cosas que valga la pena hacer, sin causas para abrazar, es descubrirse sin futuro. Y quizá sea ésa la enfermedad de nuestros tiempos.

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Crisis a la descarada

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Mi Musa protectora de Rebuznos me ha escrito con la lengua en la punta de la oreja que sólo un Rebuzno asnal nos salvará de la crisis. Y este grito o clamor tan motejado ya retumba en los valles y en los cerros, en las calles, en las cuadras y corrales, infundiendo a los hombres esperanza y futuro verdadero, sin miedos de la adivinanza Maya de que en este 2012 los banqueros y la gente gorda de dineros morirán con el ombligo lleno de migas, como Felipón, y en cueros, y no los de la “graja esparruá”, con dinero suelto.

Nuestra Ínsula Barataria, cuya política es la de “endiñar la castaña”, engañar, es vergel de fullería, es un toyo, o nido de ladrones. Aquí los toreros, los peloteros, que juegan al balompié, y los tiradores, descuideros de objetos que, yendo a la carrera, los arrebata y huye, cual volateros, y los curas, transigen, tragan, porque a ellos no les ha golpeado la crisis.

Aquí se utiliza mucho la teta, procedimiento de hurto practicado por ladronas que se dejan manosear para hurtar, haciéndose después las ofendidas. Aquí los tomadores, maleantes que escamotean, que utilizan los dedos pulgar e índice, y que cortan la ropa para robar en heroicos pollinales metros.

Y cuéntase que esta Sesé, Ínsula, es primera en plantes y trasplantes. Más, cuidado que no es cuento, que me dice un tal Godoy que lo que más se lleva es el plante, aparato metálico o de hueso de forma cilindroidea empleado para ocultar alhajas o billetes en el recto anal o en la vagina, que por eso pululan las industrias de “compro oro”.

La crisis, ¡o gloria global tuya y mía¡ que alcanza a los desahuciados pero no a las iglesias , es deudora de las gracias, las victorias y los cetros de un Rebuzno en “caja de reflexión”, flor de fullero que consiste en ver las cartas al contrario.

Ah, y en la Facultad he visto este letrero:

Intercourse Turbo Crisis
La Jodienda de la Crisis Y por debajo en letra pequeña: no tiene enmienda.

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Plástica: "Los claustros" de Nueva York

El Ave Fénix

Es un edificio construido en Europa hace varios siglos utilizando miles bloques de piedra; fue desarmado bloque por bloque y trasladado -en convoyes de barcos especialmente acondicionados para ello- hasta la bahía de Nueva York, desde donde fue trasladado hasta lo alto de una colina en la zona Norte de la isla de Manhattan.

Todo el proyecto fue un obsequio de la familia Rockefeller a la ciudad de Nueva York, uno de muchos proyectos filantrópicos que frecuentemente financian para deleite de millones.

Las fotografías son abundantes y cubren todas las áreas de ese hermoso recinto: sus principales salas y corredores, los tapestries o gobelinos, las capillas, e inclusive muestran los detalles arquitectónicos que adornan las puertas y ventanas.

Ese lugar inspira grandeza y contemplación; su estilo arquitectónico evoca el medioevo europeo. Sus dimensiones y complejidad provocan admiración por el esfuerzo que significó trasladar un edificio tan grande, completo, desde Europa hasta América.

Es parte del Museo Metropolitano de Nueva y en sus salones de estudio se pueden ver documentales que explican muchos aspectos técnicos de la forma en que identificaron cada pieza del enorme rompecabezas para poder reconstruirlo exactamente como estaba originalmente allá y la manera en que lo trasladaron y lo reconstruyeron: sin duda una extraordinaria obra de ingeniería y una verdadera hazaña del espíritu humano.


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Crítica literaria: “Palabras insensatas que tú comprenderás”, de Salvador Compán

Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENRPESS CULTURAL)

“Palabras insensatas que tú comprenderás”, de Salvador Compán
Editorial Almuzara

Justo reconocimiento a la memoria y obra de María Lajàrraga

Han debido de pasar como una docena de años o así, desde que me sentí atraído por la obra narrativa de Salvador Compán. Y podría denominar aquel comienzo con el título de una sus novelas que con más satisfacción leí: Cuadernos de viaje, finalista del premio Planeta año 2000 inicio de un nuevo siglo que nos viene ofreciendo demasiados sobresaltos y vergüenzas que pueda imaginar el más atrevido imaginador, esto sin dejar a un lado esa mediocridad política y cultura de escaparate, que se cierne sobre nosotros desde las alturas y que de no detenerla, no colaborar con ella, terminara por asfixiarnos igual a una cámara de gas.

Pero volviendo al hilo del tema, Cuaderno de viaje se mereció el Premio Planeta, pero, los que andamos metidos en esta mundo de la literatura y sus espacios con manchas de aguas pantanosas, ya conocemos los juegos malabares de tan renombrada y poderosa protagonista en los medios impresos incluido su inmaculado diario La Razón modelos de “Reserva espiritual de Occidente” en estos tiempos donde el miedo cunde y la pobreza crece.

Tiempo dedicado con gusto ha sido la lectura de su más reciente novela Palabras insensatas que tú comprenderás, he repasado sus otras obras y la verdad, que aquella prosa que me atrajo desde el principio, vuelvo a encontrarla con fresca muestra de escritor sólido, de una delicadeza que va deslizado la historia que narra no para distraer al lector, sino para atraparlo con su lectura. Todo un habilidoso juego su trama entre presente y pasado dando vida a dos personajes poseedores de una emocional identidad. Dos mujeres, dueñas y protagonista de una historia, que a medida que se va desarrollando nos envuelve en un mundo literario y poético en el que se muestra tanto la honesta y comprometida entrega al oficio de escribir del escritor y ese descorrer la cortina que oculta esos espacios pantanosos que ya he señalado.
Espléndidas, tentadoras estas dos mujeres de firme vocación y capacidad literaria que fueron seducidas con malas artes, explotando sus sentimientos amorosos hasta someterlas a la servidumbre del hombre, escribir para ellos llegando al extremo en el que, pese a sus posibilidades de poder por su propia valía alcanzar la meta deseada, se ven sometidas a una odiosa marginación provocada por la manipulación de los sentimientos de aquellos con los que malvivían entregadas, que las convirtieron en juguetes rotos y marginados, que por sus semejanzas personales, dentro de ese mundo literario vivieron un tormentoso padecimiento bajo el domino de dos despiadados poseídos del cínico egoísmo de sus vergonzantes egos y ambiciones de ser. Este es el argumento de tan conmovedora realidad engarzada con la ficción. Una ficción que el buen lector puede perfectamente aceptar como realidad del oficio de escribir con transparencia y honestidad.
María Lejárraga (La Rioja 1874-Buenos Aires 1974) de familia acomodada recibió una educación que le permitió ejercer de maestra. Sus inquietudes literarias tropezaban con la sociedad en que creció, cerrada a las mujeres. En 1900 se casó con Gregorio Martínez Sierra, escritor más joven que ella, quien publicó sus obras de teatro bajo el nombre de éste. Esto sería en eclipse de muchos años para una mujer adelantada en la visión de justicia social y creativa de su tiempo que, pese a ser una feminista convencida, socialista y luchadora, aceptó vivir en estado de explotación, todo por su amor. Salvador Compán logra, asumiendo un sereno compromiso literario, recuperarla para así poder ser reconocida en el justo espacio que por valía propia siempre le debió corresponder, pero que la inmisericordia y plagio de su descarnado y seductor marido siempre ocultó.

Y para instaurar esa personalidad que entregó su vida en la lucha por los derechos justos de la mujer, Salvador Compán crea otra mujer, Elisa Lasarte, víctima y heroína semejante a María Lejárraga de esa explotación-marginación en el mundo de la escritura, siendo en este caso el cínico explotador un mal poeta pero hábil seductor y plagiador, experto en los manejos editoriales y de autopromoción, que con todo descaro toma lo ajeno para hacerlo pasar como creación propia hasta llegar a ser reconocido como un valioso poeta. Todo se inicia cuando Scott Cover, un profesor norteamericano afincado en un pueblo del Mediterráneo, testigo inesperado de la desagradable escena de una pareja vecina de mesa en un restaurante de playa.

Su intervención, es el inicio del proceso narrativo que propicia la relación entre la atrayente Luisa y el profesor y la andadura que irá descubriendo aquello que se esconde. Una enigmática experiencia de un asunto que por intuición es todo un desafío por la personalidad inquietante que muestra ella. Este son, los principios del inicio de una larga historia sobre la que se sostiene el fondo que va emergiendo a medida que la comunicación de la pareja va sacando mayor contenido, que lentamente, con toda serie de detalles, se acerca a la personalidad oculta de la gran protagonista María Lajárraga. Una historia dentro de otra historia que lucha por medio del autor y los protagonistas que maneja, en un deseo de libertad y transparencia sus propias existencias. Las razones de sus miedos y valentías y el desencanto de dos amores entregados a puros egoísmos de unos aprovechados sin la más mínima ética.

“Pero, señala el autor por medio de su narrador no desear, que sea más que eso. No un simple libro donde se fundan dos biografías, sino algo que refleje la resistencia de las mujeres para superar la presión ajena y la de sus propias trampas sentimentales. Por eso quiero incluir a Lajárraga en la única batalla por la igualdad que no libró, la de su marido” Creo que con estilo medido y mesurado, son caer en la trampa fácil de las defensas desaforadas del feminismo, Salvador Compán ha logrado, entre ficción y realidad, un cuadro perfecto, comprometido y reivindicador a la que una minoría, casi en silencio, nos hemos considerados solidarios y comprometidos.

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"Dristán" nunca irá a Olivos ¿para qué?

Carlos Alberto Parodíz Márquez (Desde Alejandro Korn, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Esteban, asomado a sus escasos veinte, es un testigo presencial desde la vidriera del quiosco que, para graficar la realidad, no tiene nombre, igual que un programa de radio casi peregrino, sobre todo porque ocurre en domingo y de noche tarde, cuando comienza el carnaval de los suicidas.

"La avenida", es el apócope del saldo, Hipólito Yrigoyen y un atalaya privilegiado a la altura de Boedo, para otear la vida. Su vecindad con el diario, no le otorga beneficios. Pero Esteban, entre otros vicios, lee LA UNION. Nadie es perfecto.

No se conoce con Ana María, Gabriel y Darío, de similar antigüedad en la vida, quienes compiten en la esquina, con el equilibrio que significa armar helados en vasitos de un peso.

Parecen preguntarse, los helados heladeros, ¿sos vos...? y, en ciertos casos, confirmar por la afirmativa! sos vos...!, deducción parida en las miradas fronterizas que deben dirigir a sus clientes en momentos de preadicción.

No es fácil. La gente, en ambos lugares, exhibe su lado oscuro de la luna. Hay mucha locura suelta. Hay mucho loco suelto. Hay una malaria general que le pesa en el ceño y los hombros, a muchos, demasiados quizás.

¿Que los une a esta historia? La casualidad de conocerlos Yon, aún desconociéndolo.

Pero los acertijos son su fuerte y ellos, los héroes del silencio. Además solidarios sin elocuencias, con la sobriedad que se debe. Por ejemplo, cuando le sirven todos, a Dristán, el habitante desamparado que "vive o muere" en Sáenz y "la avenida".

No deja de ser ubicación privilegiada el repecho de la ventana, del Banco de la esquina, para dormir cada noche, entre "mantas" y cartones.

"Dristán" es un estoico. Dristán es un espartano. "Dristán", es una postal del desamparo, que cada día tropieza más gente. -Tengo un ojo "virolo"- le anunció al vasco que conoce al mundo- en tono cavernoso, en tanto la pupila izquierda estaba desaparecida bajo la nube gris.

Dan ganas de ponerse el pañuelo en la cabeza, para dar vueltas a la pirámide, porque uno sospecha que ese ojo tiene regreso condicionado. Los colirios posibles, son espejismos, para sus posibilidades.

-¿Fuiste al hospital?- le preguntó el vasco mientras anotaba, mentalmente, a quien recurrir.

-¿Para qué, si allí no hay nada?- fue el grave y amargo latigazo de "Dristán". Yon lo palmeó; un hábito en este caso elogiable, porque eran muchos los que se apartaban o volvían la cabeza. Corría octubre del 2002.

El gesto se congeló en mis retinas. Los chicos, antes, le habían tirado algo para ir "aguantando". En realidad y desde el común anonimato, le hacían el aguante a "Dristán" y el vasco no perdona esas debilidades. Eso lo "histeriza". Dejó suspendida la mano en el brazo del hombre y se fue a ver a estos chicos, hijos de... imputables calideces. Agitó la cabeza y se hizo el indiferente, como siempre y cuando le conviene. No se porque lo aguanto.

Me refugio en la anarquía de la libertad suprema que sólo exige respeto a la de cada uno. El verdadero desafío de la convivencia, sin elaborar leyes ociosas que se deben revisar a diario. Una racionalización de la condición humana, pero "la delireta", nunca sirvió. Demos vuelta la vida y sigamos, total...

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El ayatollah y el "boga", dos de las jerarquías del diario -"el nene" suelto y por el campo recopilaba informes- fueron invitados, testigos de lujo y a contramano de la historia, de un viaje a "la quinta".

-A la del "ñato" no, a la de Olivos-, le enumeró el Ayatollah de la redacción al vasco, en tono cómplice. Su inconsciencia le hizo olvidar que aquel debía estar en otro lado a la misma hora. Pero le gusta contar y, sobre todo, protagonizar, a veces imaginariamente; no era este el caso.

-Siempre hay un "Santos" en el horizonte y también un " Yo... Claudio" de hijo, aunque no sepamos si llegará a emperador-, fue el pie que le dio; el de la gentileza claro, para que el ayatollah relatara en la redacción -algo que no le requiere estímulos-, la aventura del norte.

Las fotos deambulaban sobre los escritorios, vagaban de mano en mano para ser exactos, en tanto el vasco escuchaba pormenores de la diligencia con que el ex "disputado", logró reducir varias veces el presupuesto de la casa de gobierno auxiliar o principal, según se mire y los piquetes decidan, ya que para gobernar hace falta llegar al gobierno o, por lo menos, a la casa "del gobierno".

Una bandeja de madera labrada, portaba fiambres en la casa del intendente de la casa del presidente, un trabalenguas apropiado pero veraz. El "Santos" de la historia, precoz organizador de maratones para chicos necesitados de amparo, no sufre depresiones ni se le caen los anillos, si es que los tiene, para arremangarse y preparar el menú de agasajo a los invitados. Esta independencia lo hizo "disputado". Las pruebas acumuladas, según el relato, incluyen picada de queso, salame y lengua a la vinagreta, con un secreto de cebolla fina, picada y suave tenor. Todo un esfuerzo al que los "hambrientos" hicieron honores, hasta las migas. Un papelón a la hora de los protocolos.

El hombre hizo la vista gorda, algo que se debe hacer cuando se tiene una esposa que transita la cinta corredera para digerir gimnasia, por lo menos cuando se está advertido.

Desapareció por un recodo de la cocina, recorrido que lo mantenía alejado de la charla. Para lo que hay que oír. Y regresó, al rato, enarbolando un cargamento de fideos verdes, gruesos, envidiables, que al ayatollah le empañaron los lentes; de paso vale recordar que este año habrá celebración por la última vez que los limpió. Hay apuestas en la redacción sobre como hace para ver. Quizás no comprenden aquello de "todo es según el cristal del color con que se mira".

El "Santos" no se quedó corto, además hay un hijo presente y no está de más recordarle que en vísperas de homenajes maternales, bien vale homenajear, para estimular agradecimientos filiales, vaya uno a saber. Lo cierto es que una salsa de hongos coronó el esfuerzo desmedido; eso sí fue insistente sobre exhortarlos a probar la salsa (como si los invitados necesitaran insistencia). Un bombón helado, casi suizo, -del tipo deme dos, según el Ayatollah- cerró el servicio. El riego fue provisto por Santa Mónica Sauvignon, para no corromper aquello de la santidad. Por supuesto, esto requería digestión.

El garaje/museo shockeó con el Cadillac que usó Evita, porque cacheteó con el pasado. La historia fue repasada en el minicine, donde los irrespetuosos visitantes tomaron asiento ¿donde?, en las butacas rojas que usan personajes y dueños de casa; conocieron "La Colonia", destino anterior de la Quinta hasta que llegó Alvear con la Regina.

En el parque, casi zoológico, se encontraron con las auténticas llamas que lo llaman, al "Santos", porque nunca se quedan sin hambre, sobre todo Bartolo; las acompaña el ciervo que, uno supone, debería sin confirmación hasta ahora, llamarse "Cornelio". El cuarteto lo seguía -eran leales en vísperas de la Lealtad- hasta la pileta donde gansos y flamencos, eran algo m s que decorativas presencias. La belleza resistió presencias, visitantes y el anfitrión de la historia, osado si los hay, se atrevió a incitarlos para repetir la cosa, pero ahora en domingo. Tal vez, para leer juntos algún cuento necesario de descifrar. El fastidio de Yon era sólido. Me dije que era hora de tomarnos un recreo, pero sin hielo, claro.

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El Alfa gris brilló rumbo a la curva. Monte estaba cerca. Los pejerreyes también. En ese mismo lugar una madrugada lluviosa descubrí el "acuaplaning". No me lo puedo olvidar y menos el árbol que se multiplicaba en dimensiones, a medida de los metros que faltaban para "el abrazo" final. Menos mal que por fin dobló y el auto me devolvió al futuro.

Habíamos peregrinado, víctimas del contagio culinario que despertara el encuentro lomense, cuando salimos disparados.

-Nos vamos a lo de "Cantelli"- fue el seco anuncio de Yon. Significaba que hasta San Vicente el ayuno era obligado. Además del museo, el final de vía que se puede terminar y las zonas vips que habitan y frecuentan los matrimonios "dueños" de casa, quedaba la laguna. El Vasco, de reojo, algo que preserva de tiempos riesgosos que vivimos, silabeó.

-¿Quedará alguno que les cuente a "los nuevos" de la vida, lo que pasó en la laguna?-, me hice el despistado, eso me sale rápido y bien.

-¿Porque lo preguntás, por "las desapariciones" o por "las apariciones"?-, respondí cauto.
-Por las dos-, aumentó su apuesta al laconismo, Yon. Es lo único que aumenta. Los vascos no tienen fama de "mano suelta", más bien todo lo contrario.

-¿La flora gigante... los avistajes... los criaderos de pollos abandonados por aquel poderoso de los '70, que se fue al Iberá tras los pasos de los tripulantes de las naves... "la clínica" en el por entonces camino de tierra que llegaba hasta Cañuelas, donde se atendía gente que venía de todos lados y nadie sabía que tecnología usaban... todo eso que un buen día desapareció?...-, en realidad él se lo preguntaba. Antes de que el común denominador articulara recuerdos dolorosos, de cuando los camiones militares clausuraban la ruta, el acceso al pueblo y el escape a la 205, para llevarse gente o para buscar pruebas de lo innombrable, lo corté.

-Pensar que San Vicente competía con el Uritorco y Rockewell-, añadió acido y nostálgico.

-Tal vez porque no lo sabían y quemaron la memoria, como los cristianos la biblioteca de Alejandría. ¿Como sería el mundo hoy si aquel conocimiento acumulado por el hombre, no se hubiera "cruzado" con la historia?

¿Por eso Alejandro fue magno y sólo hablaba con Bucéfalo?-, le disparé a quemarropa. Ya la casa elegida, amarraba sabores, pero se permitió una más.

-El hablaba con el caballo porque ya sabía, a los veinte, aquello de cuando más conozco a la gente, m s quiero a mi... estamos llegando. Tenemos mesa en lo de Cantelli-, asentí. Total, como voy a saber de semejante decisión y la bola que pudieran darle.

-Ñoquis oreganados, salsa tártara-; ñoquis parmesanos y pastel de ciruelas; ñoquis al roquefort con nuez molida y manteca pisada- fue la contundente decisión que me alejaba de cualquier opción. Ni siquiera una guarda de espacio para el postre y la bebida.

-Será con el Shirah más espeso que dispongan y una ensalada de kiwis a la menta; lo que siga, después lo voy a pensar-, hice silencio, como de costumbre.

La mesera me hizo parpadear repetidamente. El rebote de luz que emitía, intermitente, el ventanal del fondo, recortó su silueta y una sombra umbría, dulce, ondulante, expandió el bienestar repentino y extraño, casi dorado. Me sentí mejor. Sobre todo porque había pasado el tiempo de la melancolía. Monte era, ya, un silvestre presagio.

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