jueves, 28 de junio de 2012

El Paraguay arrasado

Susana Merino

Otra vez el Vaticano
le ha clavado a nuestra América
un puñal ensangrentado
y corriendo a ubicarse presuroso
en privilegiado lugar
de “primus inter pares”
ha bendecido al sátrapa traidor
del pueblo paraguayo.
Otra vez nuestro Cristo ha sido herido,
herido y traicionado
por los treinta denarios de la soja,
que destruye los campos y corrompe
con saña inconcebible a los humanos.
Otra vez nuestro Cristo se ha inmolado
a la vera de esos campos arrasados
de esos bosques extinguidos
de esos ríos degradados
de esos suelos maltratados
de la vida sin futuro de esos pueblos
de inmemorial pasado en estas tierras
Y otra vez en el nombre de ese Cristo
el vicario de un Dios que no es el suyo
sepulta en el olvido a los que sufren
y elogia sin pudor a los que lucran
o detentan poderes usurpados
condenando al dolor, a la inclemencia
y a prematura muerte a sus hermanos.
¡Tal vez callar hubiera sido más cristiano!

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Edgar Borges llevará su ficción a Venezuela

Ahinoa García (Desde Barcelona, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En la novela, “El hombre no mediático que leía a Peter Handke” (Ediciones En Huida, 2012), el investigador cuyo nombre es Edgar Borges sostiene un encuentro en un bar con su amigo, el escritor asturiano Pedro Curto. El diálogo entre ambos escritores refleja, en buena medida, el crédito que Edgar Borges (Caracas, 1966) le otorga a la ficción como vínculo existencial, “sin intermediarios”, como dice el autor entre el yo y los otros. O, lo que sería, el ser humano por encima de todos los dogmas.

“3:52 am. Ayer me llamó Pedro y sostuvimos una conversación de esas que por especiales tuve que anotar en el momento. (Oído, cuaderno, lápiz y el pulso al borde de la obsesión).

-¿Cómo estás Edgar?

-Aquí Pedro, viendo cómo salir de la trampa capitalista.

-Tu siempre viéndolo todo como la gran trampa del sistema.

-Y es así Pedro, tú lo sabes, sólo que, para no amargarte, prefieres ignorar la trampa.

-No me digas que te amargaste.

-No, para nada Pedro. Bien sabes que le huyo a la amargura. Con amargura no se puede caminar a contracorriente y quedar vivo en el intento.

-Dime Edgar, ¿realmente crees que el gran cambio lo traerá la izquierda?

-Yo veo la situación de la siguiente manera: imagina que el mundo es un edificio de cuatro plantas. En la primera se encuentra la derecha; en la segunda la izquierda; en la tercera la anarquía; y en la cuarta, lista para dar el gran salto, está la ficción...”

Después de cinco años, Edgar Borges llevará su literatura, o su salto de ficción, a su país, Venezuela. El autor, residenciado en España, presentará su nueva novela, “El hombre no mediático que leía a Peter Handke”, el sábado 14 de julio en la II Feria del Libro de Maracaibo, y el martes 17 en la librería Alejandría II del C.C. Paseo Las Mercedes de Caracas. En el evento de la capital venezolana el autor será presentado por la filósofa Antonia Cipollone y el escritor Héctor Torres. Bajo la dinámica de Foro-Presentación, el venezolano se encuentra de gira por varias ciudades españolas. Esta obra, que en julio será distribuida en México por editorial Conejo Blanco, viene precedida de importantes críticas. El escritor Salvador Moreno Valencia (Cádiz, 1961), quien se confiesa seguidor de la literatura del venezolano, señala que “el estilo de diario de El hombre no mediático me recuerda a Los detectives salvajes de Roberto Bolaño”. Y se pregunta: “¿Estamos reflejados en este libro todos los que en solitario observamos ese mundo de los otros? ¿Estamos los que a modo de forenses diseccionamos el cuerpo de la soledad de los otros en posesión de la verdad?”. Por su parte, el filósofo Ignacio Castro Rey (Santiago de Compostela, 1952) considera que “Esta obra transitará el camino de los clásicos”. Y destaca la variedad de lecturas que ofrece la obra afirmando que “El proyecto de Edgar Borges, su investigación, como a Handke y a sus personajes, le obliga a estar en perpetuo movimiento, atravesando Puertas (así se llaman los capítulos), pasillos, umbrales, estancias. A veces el cansancio agudiza la percepción, la hace enfermiza y permite (en casa o en la calle) ver y oír otro sonido del mundo. Con frecuencia el libro toma la forma de un diario donde se anotan los segundos (7:32) precisamente porque el tiempo no pasa, o transcurre infinitamente lento en la espera de algo. Mientras tanto, nada parece ocurrir. ¿Qué ocurre cuando no pasa nada? ¿Qué es la vida cuando los segundos transcurren a cámara lenta y golpean las sienes? Esta es otra pregunta contemporánea que Edgar Borges modula en distintos registros”.

En los últimos cinco años, desde que fijara residencia en España, Edgar Borges (Caracas, 1966) ha desarrollado un importante trabajo literario que se podría resumir en libros, premios y elogios de la crítica. ¿Quién mató a mi madre? (Finalista del III Premio de Novela Ciudad Ducal de Loeches, Madrid, 2008); ¿Quién mató al doble de Edgar Allan Poe? (Edición bilingüe, español-inglés, 2009); La contemplación (I Premio Internacional de Novela “Albert Camus” 2010); Crónicas de bar (2011) y El hombre no mediático que leía a Peter Handke (Beca de Residencia Centro de Arte La Rectoría, Barcelona, 2012). Varios de los relatos del venezolano han sido incluidos en antologías publicadas en España (Microveus, Barcelona, 2007); México (Microdosis, Ciudad de México, 2011); Italia (Buena Letra, Roma 2012) y en estudios realizados en diversas universidades de Estados Unidos. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, al italiano y al portugués. La narrativa de Edgar Borges ha originado críticas favorables de escritores como Antonio Gómez Rufo; Enrique Vila-Matas; Andreu Martín; Sandra Santana; Vicente Luis Mora y Vicente Huici, entre otros. En este tiempo, el venezolano ha prologado los libros de varios autores de las nuevas generaciones de las letras de España (Javier Farto, Salvador Moreno Valencia, Juan Manuel Álvarez Romero y Fausto Antonio Ramírez, entre otros). Asimismo, prologó el libro “Porno para perdedores y otros sucios hábitos” del poeta mexicano R. Israel Miranda. Como conferencista, el autor caraqueño se ha presentado en diversas ciudades de Europa, haciendo uso de un estilo interpretativo en el cual el ponente se enfrenta a su otro yo como si se tratara del debate entre dos opiniones.

El creador venezolano ofrecerá su literatura el sábado 14 de julio en la II Feria del Libro de Maracaibo, y el martes 17, a las 7:00 p.m., en la librería Alejandría II del C.C. Paseo Las Mercedes, Caracas. Edgar Borges señala que “la ocasión es propicia para compartir su ficción con el pueblo venezolano, pues el país, al igual que el resto del planeta, con la fuerte diatriba política y económica, padece una sobredosis de realidad. Situación que amenaza con secuestrarnos la imaginación que es la vía con la cual cada ser humano confronta su noción de realidad”.

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Historia inconclusa

Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La pelota comenzó a girar desenfrenada, daba vueltas y vueltas y en sus giros despertaba a la sorpresa que cada día parecía ir muriendo un poco.

En ese juego extraño, más parecido a un ritual en honor al inframundo, desde la panza de la inmensa pelota se abrieron las puertas de algún infierno. Desde allí, un monstruo sin sangre, se abalanzaba con ansias devoradoras sobre todo lo que emitiera latidos.

Desde las costuras del enorme balón asomaba el Centimano haciendo uso de su enorme poder, tragándose a la humanidad con la misma táctica y estrategia con que el ajedrecista mueve las piezas del tablero, posicionando al Rey que tiene la propiedad de avanzar en cualquier dirección.

El Centimano entró donde quiso, hizo lo que quiso y dejó sembrado, lo que quiso. Dicen que llegará el día de su derrumbe, que está a la vuelta de la esquina, otros dicen que tardará un poquito más pero que su fin es inexorable.

No lo se, de momento sólo puedo ver que la enorme pelota, desgajada, fue envuelta en una nube de odio, de irracionalidad, de humo sofocante y del elemento más contaminante que pueda existir: la indiferencia que actúa en unidad con la tibieza de quienes no se animan a aprovechar el calor de la atmósfera cuando el horno se enciende.

Sin embargo y por suerte, esta historia, aún, está inconclusa…

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Algunas reflexiones sobre las redes sociales en Internet

Alejandro L. Perdomo Aguilera (Desde La Habana, Cuba. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Las redes sociales en Internet (RSI) pudieran entenderse como parte de un proceso de desarrollo de las Tecnologías de la Informáticas y las Comunicaciones (TICs) que impacta en la sociedad civil y, particularmente, en la sociedad política interconectada. Esta situación acoge características nuevas en su comunicación y relacionamiento, que impactarán de forma determinante en los próximos años. Quizás no sea Facebook, sino otra TICs más perfeccionadas, pero la potencialidad del instrumento y la necesidad ciudadana de estar cada día más relacionados y visibilizados resulta vital para las relaciones políticas, diplomáticas y culturales internacionales.

Las RSI expresan los grados de libertad que exponen los usuarios, de modo que el conocimiento de la visibilidad que tendrá esa información y de la multiplicidad de utilidades le permite a cada internauta acercarse a las mismas, a conciencia de lo que expone y de lo que debe o no mostrar. Ante esta realidad, cada usuario, institución, empresa, gobierno etc, que vaya a realizarse un perfil en Facebook u otras RSI, debe conocer las potencialidades y limitantes de la plataforma informática.

Existen elementos indisolubles del perfil del usuario, donde se valoriza la identidad, la credibilidad de esa persona, institución, grupo ad hoc u otra figura que se haga un perfil. La credibilidad resulta un punto fundamental en las RSI. La originalidad del yo, cobra importancia ya que se crean líderes de opinión, en tanto se logren legitimar en la interactividad con otros internautas. La autenticidad de los criterios, las fotos, videos, audios y músicas que se exponen en los muros, legitiman a los líderes de opinión, en la medida que puedan articular conocimientos colectivos, lo que contribuye a la formación de matrices de opinión.

Con la internacionalización de las RSI, se dio una transformación en las formas de comunicar e interactuar de los ciudadanos en Internet, pasándose de un internauta reticente a otro exhibicionista, donde comienza a impactarse con la visibilidad que logra hasta el más perfecto desconocido -en fracciones de segundo- con solo poner sus datos personales e inmediatamente reencontrarse con personas que quizás no veía desde hacía años. En este sentido se pudiera afirmar, al decir de Milena Recio, que el ADN de las RSI es el yo, la persona.

Ese yo en un espacio ligth, donde se produce una interesante combinación entre elementos lúdicos, con inteligencias colectivas que logran articularse con un fin común, posibilita espacios para trabajar en la democratización de la sociedad. En esa democratización es donde se pueden nuclear los intereses contestatarios a la hegemonía estadounidense y proyectar la existencia de otredades; pugnando por el reconocimiento de otras culturas, de otras formas de hacer política, que no por diferentes dejan de ser legítimas. El reconociendo del yo, del respeto y valoración de la otredad, muestra un potencial por donde canalizar la lucha contra un pensamiento único y contra la falacia de un mundo dirigido y estipulado a la usanza de una cultura única.

En este terreno se desatan nuevas guerras culturales y, también, se abren viejas heridas, que cuentan en las RSI, con un nuevo espacio de discusión. En esta plataforma, se diversifican las fuentes de información, aumentando los valores de autoexpresión, sin que ello signifique la ausencia de los poderes hegemónicos, los dobles raseros y la dominación mediática.

Las RSI, también producen una convergencia profesional e inter-generacional que genera nuevos líderes de opinión, a la vez que consolida otros, potenciando nuevas y viejas relaciones sociales, que si bien son construidas digitalmente, logran credibilidad.

Sobre este punto, pudiera reconocerse que las plataformas digitales, virtualizan las relaciones sociales, permitiendo generar una identidad y empatía, que posibilita códigos de comunicación más flexibles que los medios de comunicación convencionales.

A partir de la creatividad y utilidad de la particularidad de una persona, empresa, grupo o institución determinada, se puede generar empatía, seguimiento e identificación con determinados temas de su agenda, con lo cual se podrá generar mayor influencia. En este aspecto las élites juegan un rol crucial, por la capacidad que tienen para generar matrices de opinión sobre temas específicos. Pero estas ideas no se asientan mediante la imposición, sino llegan a partir del diálogo mesurado, con mensajes subliminales y la generación de percepciones humanas que sensibilicen y atraigan.

En estas circunstancias, el gobierno de los EE.UU. perfecciona los instrumentos políticos-diplomáticos en la labor de influencia sobre la región. Para ello, se utiliza el smart power, el soft power bajo la etiqueta de una diplomacia transformacional, por la necesidad de recuperar credibilidad y consolidar el liderazgo en la región.

Entretanto, el auge de movimientos y gobiernos contestatarios en la región, ganan en expresión y liderazgo a través de las RSI, por lo que cada vez resulta más compleja la demonización por los medios de comunicación tradicionales. La continuidad de la vida, la comunicación y la interacción social en las RSI, se produce de forma auténtica y dinámica, donde cobran importancia las personalidades como líderes de opinión. En esta interacción se construyen percepciones, válidas para canalizar credibilidad, puesto que transmiten una impresión de intimidad en las relaciones sociales que capitaliza ideas, siendo muy bien usadas para la captación de votos en fechas electorales y la mejora de los índices de popularidad de los gobernantes.

La RSI llega también, como un complemento que satisface las necesidades de expresión y visibilidad del individuo ante un mundo donde cada vez se hacen más esporádicos, los encuentros familiares y sociales, el poder de las RSI se arrecia cuando resulta, muchas veces, el sustituto de las relaciones personales.

Ante este escenario lave la pena reflexionar sobre sus potencialidades y limitantes para así lograr una participación más proactiva y revolucionaria en el “nuevo” actor del sistema mundo: La Internet.

Fuentes Consultadas:
Colussi, Marcelo. Medios de comunicación, globalización y su impacto en Guatemala, en “Medios de comunicación y procesos políticos en un mundo global” (publicación conjunta). Universidad Rafael Landívar. Guatemala, 2011.
Corbière, Emilio J. y Amado, Oscar. Echelon y Enfopol, los nombres del espionaje electrónico, Segundo Seminario “Miguel Enríquez”, Santiago de
Ramonet, Ignacio (1999): La tiranía de la comunicación, Temas de debate, Madrid.
Ramonet, Ignacio. El nuevo “sistema-mundo”. Consultado el 1 Octubre 2011. Le Monde Diplomatique. En: www.monde-diplomatique.es
Ramonet, Ignacio (1999): La tiranía de la comunicación, Temas de debate, Madrid.
Ramonet, Ignacio: Cambiar el sistema. En: http://www.cubadebate.cu/opinion/2011/07/31/cambiar-el-sistema
Ramonet, Ignacio: Una izquierda descarriada. En: http://www.cubadebate.cu/opinion/2011/06/07/una-izquierda-descarriada
Ramonet, Ignacio: Neoliberalismo obligatorio. En:
http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/07/04/neoliberalismo-obligatorio
Reales, e. y Bohorquez, m. (1996). Lineamientos conceptuales de las redes sociales. Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca. Saneafé de Bogotá.
Scolari, A. (1989). "Educación y pobreza." En: La pobreza crítica en América Latina, Vol. II y 11I.CEPAL.Sanriago de Chile. Solari, A. (1989). "Educación y pobreza." En: La pobreza crítica en América Latina, Vol. II y 11I.CEPAL.Sanriago de Chile.
Serrano, Pascual. La llegada de internet al periodismo. Disponible en
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=138479. 2011.
Serrano, Pascual. La llegada de internet al periodismo. En:
http://www.cubasi.cu/index.php?option=com_k2&view=item&id=1837:la-llegada-de-internet-al-periodismo
S. Webster: “El Pentágono podrá aplicar la política de guerra preventiva en Internet”. 29 de agosto 2010. http://www.rawstory.com/rs/2010/0829/pentagon-weighs-applying-preemptive-warfare-tactics-internet/ (30/08/2010).

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Las flores en el jardín

Liliana Perusini (Desde Santa Fe, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Detrás de los muros,
donde esconde sus miedos,
la vida mira de lejos…
intentando olvidar la noche,
que violaron sus sueños…

Y desde esa noche oscura,
sintió que en su cuerpo,
habitaban demonios y fuegos…

Y fueron nueve lunas
de vida en su sangre.
Y llegado el día…
deseó ver a un ángel
mas sólo vio el rostro del diablo,
y escuchó...apenitas un llanto.

Mientras aguarda la vida,
más allá de los muros,
imagina las flores,
en el modesto jardín
donde esparcía sus sueños.
Sólo al amparo del sol,
su acechada inocencia.

Y su madre y su hermana,
alejan la soledad de sus días,
con tiernas caricias y besos.
Y cientos de mujeres,
clamando justicia,
el ancestral silencio,
de la indiferencia rompen,
con sus gritos.


Detrás de los muros,
donde pena su culpa,
ella sigue imaginando las flores,
en el modesto jardín,
donde inocente esparcía, sus sueños…

Y en estos días...Romina Tejerina, vuelve a vivir la vida,
en el pequeño jardín, más allá de los muros.

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Crítica literaria: “El sueño del Rey Rojo”, de Alberto Manguel

Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Alberto Manguel
El sueño del Rey Rojo
Alianza Editorial

Lecturas y relecturas sobre las palabras y el mundo

“Quien realmente quiere luchar por la justicia, si pretende vivir algún tiempo, por breve que sea, forzosamente habrá de ceñirse al ámbito privado en lugar de al público”

Sócrates. “Apología”

Encabezar esta crónica literaria partiendo tanto del placer como la necesidad de leer y muy necesariamente la relectura, obligación y gozo, volver sobre aquellas obras que tanto han significado y continúan significando en la vida diaria de uno, no como rutina sino venero y fuente de riqueza. Apoyo defensivo frente a la agresividad y mediocridad imperante que nos acosa. Esto es de lo que se disfruta en tan embriagador libro de Alberto Manguel El sueño del Rey Rojo. Una amplia galería que muestra tanto los valores de la escritura como el ejercicio intelectual, óptica analítica para conocer la comedia humana. La lectura como elemento protector de defensa para uno mismo. Criterios que cuadran con la cita de Sócrates que encabeza esta crónica, extraída de su defensa en el juicio que lo condenó a muerte, tanto quienes le acusaron y ejercieron como jurado, como los jueces que dictaron el veredicto. Ejemplo preocupante en el presente que estamos obligados a sufrir hasta la vergüenza, conscientes del poderío avasallador que intenta tratarnos como meros números en las tablas especuladoras que maneja.

Para este rico conjunto de ensayos, envolventes por su amenidad, Manguel abre todos los capítulos con citas, comentarios y dibujos de esa clásica y viva Alicia la de el País de las Maravillas, totalmente convencido y combativo de que “Toda lectura verdadera es subversiva, a contrapelo, como descubrió Alicia, una lectora cuerda, en el mundo del Espejo donde los locos ponen nombres. La Duquesa llama a la mostaza “un mineral”; el gato de Cheschire ronronea y lo llama “gruñido”; un primer ministro canadiense destruye el ferrocarril y lo llama progreso, un ejecutivo suizo trafica con dinero y lo llama “comercio”; un presidente argentino cobija asesinos y lo llama “amnistía”. De aquí, la imperiosidad de esa locura voluntaria que significa la pasión de leer, sencillamente porque ella nos ayuda a la “coherencia en medio del caos”. No ha “confiar en la superficie resplandeciente de las palabras sino en hurgar en la oscuridad” Todos los que amamos los libros, aquellos que valoramos en su justo término que leer no es una mera distracción, somos consecuentes que vivimos bajo la amenaza de un nuevo “Farenheit”, estamos obligados, comprometidos, en la defensa y propagación constante de la lectura. Descubrir las maniobras que hoy en día muchos medios de comunicación adictos a los sistemas de los poderes establecidos, pretenden confundirnos sutilmente, también abruptamente, con golosinas culturales prefabricadas, como cuentas de cristal de collares para indios en el pasado. Hacernos creer que la verdadera lectura no es la más humana “de las actividades creativas”, que las utopías no tienen ya razón de ser.

La historia está llena de los más tristes y luctuosos ejemplos reales sobre los peligros padecidos: ejecuciones de escritores, lectores y defensores, de bibliotecas por ser fuentes del saber y enjuiciar por si mismo. Retrata esta obra, breves y envolventes secuencias y ejemplos seductores, desde la destrucción de la Biblioteca de Alejandría con sus setecientos mil rollos, a la imaginada y deseada por Borges, autor que protagoniza muchas páginas, cuya biblioteca contenía apenas quinientos volúmenes mientras aquella otra, por imperativos tan tristemente conocidos, como la del campo de concentración de Birkenau para niños, cuando la dictadura nazi hitleriana, biblioteca clandestina que solo tenía ocho libros invaluables, que cada noche había que ocultar en un lugar distinto para que no los descubrieran. Educación y tradición de padres a hijos hasta en los momentos decisivos de la vida, no abandonar el placer de leer e imaginar sueños. Y es que “para el lector ideal todos los recursos son conocidos” de igual manera que “Al leer un libro de hace siglos, el lector ideal se siente inmortal” Y ciertamente leyendo los comentarios sobre Homero y Dante, los libros que llevaba el Che consigo en la guerrilla, todos lector se considera solidario en el tiempo y las geografías que admite como suyas. La aventura incansable viva y crítica, de don Quijote.

Siempre estará, pese a las dictaduras y censuras religiosas, activa respuesta frente a la oscura mentira, el apoyo a las bibliotecas. Esa biblioteca ideal que señala Manguel por la razón insobornable que “La biblioteca ideal simboliza todo lo que una sociedad representa. Una sociedad depende de sus bibliotecas para saber quién es, porque las bibliotecas son la memoria de la sociedad” Es la geografía española actual, las vehementes y oscuras reformas que pregonan nuestros políticos con empalago, hasta la provocación del vómito, ha “recuperar una España Libre”. Las modestas bibliotecas de los distritos de las ciudades y los pueblos, no solamente sufren falta de personal sino también de partidas económicas, siempre modestas, para comprar libros, así como reducción de los horarios. Estamos ante la ignorancia voluntaria y premeditada de los gobernantes sin importarles que su imagen de demócratas se desplome, conociendo que este país no puede presumir de tener el nivel de lectura que le corresponde. Porque no debemos de olvidar que padecemos la dictadura global de la falsedad y la mediocridad. De aquí el compromiso de quienes estamos por la “Lecturas y relecturas sobre las palabras y el mundo”.

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Montevideo: El neoliberalismo es un obstáculo para el desarrollo urbano y rural

Jorge Zavaleta Alegre (CAMBIO 16)

Un análisis del Movimiento José Artigas en Conferencia Latinoamericana de Arquitectos

"Desde una perspectiva de izquierda, deseamos superar la mera percepción ingenua del devenir histórico y no nos resignamos con ser sujetos pasivos del mismo, es necesario y aún imperioso indagar en el pasado reciente”, expresa Manuel Arana, arquitecto uruguayo. Estuvo en Lima para celebrar, con una conferencia magistral, las bodas de oro de su gremio peruano, junto con colegas de América Latina.

Fundador de la Vertiente Artiguista, del Frente Amplio del Uruguay, ha sido senador, presidente de La Comisión de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural de la Nación; Intendente Municipal de Montevideo; y Ministro de Vivienda nombrado Ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente del presidente Tabaré Vásquez.

Los uruguayos lo recuerdan porque implementó el Plan Estratégico de Montevideo, para reordenar los aspectos edilicios y urbanísticos de la ciudad y como autor de varios libros sobre su especialidad y el pensamiento de José Artigas (1764 - 1850), uno de los más importantes estadistas de la Revolución del Río de la Plata.

Advierte que en su país se viene detectando, principalmente entre jóvenes y adolescentes, un sentido y preocupante desapego –cuando no un franco rechazo- respecto a la actividad política y al compromiso partidario. Pero grueso error sería confundir descrédito en las tradicionales formas del quehacer político y desinterés por sus convocatorias, con indiferencia y mucho menos con insensibilidad ante el escándalo de la pobreza, y las hirientes condiciones de marginación social y de desigualdad creciente.

La concepción de hábitat no solo es de acceso a un techo. Si la familia no está razonablemente inserta en una estructura territorial y en condiciones ambientales propicias para un desarrollo pleno. El hábitat no se resuelve con “viviendismo” o simples programas habitacionales. El ordenamiento territorial sostenible, ofrece la posibilidad de controlar un predio rural, costero y urbano, no tiene posibilidades ilimitadas.

Los cambios sociales en Uruguay de los últimos años no son un milagro. El propio presidente ha sido un hombre muy reflexivo, más allá de su origen humilde. José Mujica, ex guerrillero, es un productor rural, de pequeña escala, lo sigue siendo de algún modo. Vive en su chacra, modestamente, siendo presidente de la república. Ha llegado a revivir sus propias posturas y de muchos otros que pensaron que las posiciones tajantes y radicales estaban a la vuelta de la esquina, evidentemente no estaban.

Uruguay con una población de apenas 3.5 millones de habitantes, entre dos colosos –Argentina y Brasil- cualquier estornudo en Argentina se va a dar una pulmonía doble en el caso uruguayo. Luego de un gobierno distinto a los tradicionales y habiendo conquistado un segundo gobierno, cree que Uruguay está mejor posicionado. Sin duda materializar todos los compromisos será difícil cuando se trata de sortear una crisis con repercusión mundial, producto de la irresponsabilidad increíble del sistema financiero internacional.

Autor de varios libros, como el reciente título "5 Vertientes de la Izquierda", que recopila el pensamiento de cinco destacados pensadores de diferentes disciplinas: Bruschera, Seregni), Reina Reyes, Kaplún y Héctor Rodríguez.

El Uruguay aún mantiene soluciones muy precarias en materia educativa: secundaria y primaria. La responsabilidad de la izquierda es enorme en este aspecto. El modelo económico neoliberal no es válido en ningún ámbito histórico. “El propio Adam Smith era un teórico mucho menos chiíta exacerbado de los muchos que siguieron creyendo en su teoría sobre la Riqueza de las naciones de 1876”, comenta Arana al analizar la vigente crisis global.

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Pobrecitos los mineros

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Pobrecitos los Mineros
Que no os hacen ni puto caso
(Sois una mina de noticias
Una mina de enredos
Una mina de recuerdos y de datos:
“Ha estallado o reventado la mina”
“Lo ocurrido es un suceso grave
Que venía preparándose”
“Habéis prendido fuego a la mina”
Y entre el humo y las llamaradas
El recuerdo de Francisco Mina
Célebre guerrillero navarro
De la Guerra de la Independencia
Que se puso, más adelante,
De parte de los insurrectos mejicanos
Y habiendo caído prisionero
De la tropas reales
Fue fusilado.
Francisco Espoz y Mina fue su tío)
Las filtraciones de vuestro río de lucha
No minará el edificio
La lectura de vuestras proclamas
Irán minando, ¡qué pena!
Vuestras propias creencias
La enfermedad social
Irá minando, ¡está claro!
Vuestra robusta naturaleza
Pues estamos en una reino de Asnos
Vuestro espectáculo es grotesco
Y anima a los esbirros, sayones y esquiroles
A reír en vuestra cara y decir:
“Qué guapos aparecéis en la prensa
Y en los medios con la cara con carbón pintada
Qué lindos y qué majos
Qué de recuerdos nos trae
Vuestro teatro de calle con palos
Tirachinas
Y maderos incendiados
Qué sueño de barricadas
Y escabrosas escalinatas
Estáis bajo patada de un Messi o Ronaldo:
“A por ellos, olé, A por ellos, olé…”
Vaya cagada, ¡qué asco!
O en la arena del ruedo embistiendo de la muleta
El rojo trapo
La Sociedad os mira de reojo, de largo
Al Vaticano les importáis un bledo
Y para el Capital sois escombro
Basura
En el espulgadero del Congreso
Ya veis: el mandamás de viaje
Al G-20 o +Río
Con amigotes y suscriptores
Invitados al Bono fullero entrando al trapo
El rey al entierro de un “Mahara”, Maharajá
Los príncipes tostando pan
Y llevando barquillos y obleas
A bendecir ante el altar
De San Antonio de la Florida
Que no el de Padua
Descifrando si la mandarina
Es la lengua sabia de China
O cierta clase de naranja
Pringaos, se están riendo de vosotros
A espuertas
Pensadlo bien
Vosotros que vais cayendo como Espronceda
A los 32 años
Fundad un partido político
Entrad en la Cofradía de los Vagos
Con paga vitalicia
No seáis tontos del culo
Que no os queda otra salida
Del túnel de la mina
Que meteros en partidos borriquistas
O tocando los horizontes del Asno
Llenad los conventos y seminarios
Y ya que no podéis ser futbolistas
Haceros pistolos o seguratas de supermercado
Pues sabed que un otro mañana
Daréis a vuestros hijos hostias y palos
Recordad que el dios del Vaticano es don Dinero
Echad espumarajos por la boca
Que aquí lo que vale
Son los espumeros
Sitios donde se junta agua salada
Y se cristaliza o cuaja
Los campos de verde yerba
Donde rumian las Jumentas y Jumentos
Rebuznando “A por ellos”
O la chupa de la arena del ruedo
Estáis abocados a pertenecer
A la Real Congregación del Carajo
O haceros frailes o misioneros
Que hay que “evangelizar esta España de exterminio
Falsa, adulterada
Degenerada de su origen verdadero”
Como cantan de clerecía los sermones
Y en las campanas los badajos
Porque si no os veo
Entrando en las Casas de Acogida
O guardar cola
En los comederos solidarios
Espurreando, rociando con un líquido
Expeliéndolo por la boca
El no querer bajaros del burro
Bajaros, pues ¡
En pocos días seréis testigos eficaces
Del carisma profético
De vuestra fidelidad al Capital:
Seréis beatificados por el Papa
Y el mismo banco ambrosiano os canonizará
Saldréis todavía más
En todos los medios
Con cada uno de vuestros puntos diversos
O de la serie de cuestiones relativas
A un mismo tema
Que se ponen a la deliberación
De un concilio
Escribiréis el segundo Capítulo
Detrás de los Altos Hornos de Vizcaya
Y los Astilleros de Sevilla
Por eso
Trepad, os digo, a los bancos del Congreso
O al paraíso clerical
Desde las orejas largas hasta el rabo
Todo está atado y bien atado
Y a disposición de los Asnos
El Rebuzno está limitado por Decreto
Reflexionad que el trabajo que más vale
Es el de los vagos y maleantes con dinero
Y el divertimento más bueno
Reír y gritar borrachos
Las patadas a un balón
O ver morir al Berrendo
Toro manchado de dos colores
Por la espada acribillado
O creer en fuegos fatuos
Y cantar saetas
Vais y vamos de culo, hermanos
Quedando con la gloria de recoger el testigo
Del espectáculo
Y aprender que el Rebuzno que más vale
Es el Rebuzno por las urnas avalorado
No os veo con toga, corona
Ni cerquillo ni charretera
Galones ni fajas
Yo os veo de guardaespaldas
O seguratas en supermercados
Y lo más seguro
Gracias al préstamo del Banco de Europa
En la construcción que ya reclaman
Las ciudades, las villas
Los cortijos, las aldeas
Y piden a gritos
Los grandes Asnos de nuestra Tierra
Cultivad las propias facultades intelectuales
El trato social
Y aquellos conocimientos
Cuya posesión pule y afina el carácter
Los sentimientos y los modales
Con cultura de Asnífluo estilo
Rebuznad, pero Rebuznad
Que lo pide el verde césped del campo de fútbol
Y la arena de toriles
En el redondel del taurino foso.

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Como “Teresa de Calcuta”, Lugo probó la miel del Alacrán

Guillermo Guzmán (Desde Barcelona, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Digresión previa, nada que ver con “Otrova Gomas” -Jaime Ballestas-, cuyo libro “La miel del Alacrán”, me es ajeno.

Pero, a mi modo de ver, en Roma hay un Alacrán cuya miel, a distancia pero cerca, pica y da carraspera.

Al igual que “Teresa de Calcuta” -Agnès Gonha-, Lugo probó la miel de ese Alacrán. Y, es que los escrúpulos religiosos son, desde Adán y Eva hasta Jesús, una aberración tal que no pudo haber remedio eficazmente curativo. Y, desde entonces hasta hoy la cosa ha empeorado. Son obstáculos para el avance científico y el desarrollo de los pueblos (recuérdese a Galileo).

Como la Madre Teresa, que dejó el convento al percatarse de la hipocresía del Vaticano y se echó a las calles de Calcuta íngrima y sola para probarse a sí misma, Lugo –guardando la distancia- también probó que el sacerdocio es una vida inútil; comprobó además, que no hay peor cuña que la del mismo palo.

Pero, no hay mal que a la larga o acaso a la corta, no venga por bien.

“Por otra parte” El Vaticano es un organismo sin corazón, doquiera hay un golpe de Estado ahí está la zamurada. “Rememberar” a Ignacio Velasco en 2002 pidiéndole la renuncia a Chávez, ahora igual el Nuncio Apostólico en Paraguay le pide la renuncia a Lugo.

Los cancilleres del Vaticano revolotean como las moscas sobre el basurero cada vez que se concreta un golpe de Estado en cualquier parte del mundo. No hay tutía.

Hay que recordar la socarronería del Nuncio Papal Jacinto Berloco cuando la cruenta invasión gringa a Panamá, y durante el Asilo a Nixon Moreno en la cancillería vaticana en Caracas; valga destacar que mientras traicionan a Noriega –que dicho sea de paso no era un niño de pecho pero, se le plantó al imperio, entonces- encubren a un aberrado sexual: Nixon Moreno.

Y, para colmo de males, el insulso Insulza -¡Bah!- anda hablando más estupideces que un loco de carretera.

¿No le da pena al sinvergüenza?

Y es que el Alacrán cree estar más cerca de Dios que de los hombres, por lo que abusa a diestra y siniestra contra nuestros pueblos.

Por tanto, hay que estar muy atentos al movimiento del Vaticano contra toda América del Sur -(de México hacia el Norte, ni con el pétalo de una rosa)- y, la patria venezolana es “la joya de la corona”; ellos suelen moverse con sigilo, primero, y luego como perros rabiosos, he ahí al Cardenal Urosa de ejemplo.

¡Bah!

Falta poco para que él salga con sus sermones chimbos (dudo que al inicio legal de la campaña electoral que llevará a Chávez de nuevo a Presidente de Venezuela, Urosa no salga a hablar necedades junto con “Monseñor” Vicente Díaz).

¡Pero, pa´ bachaco chivo!

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Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

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Nuestro lector y amigo Jaime Bergamín nos hizo llegar estas fotos. Podría tratarse del Parlamento de cualquier país del mundo, eso no importa. Es sólo una demostración para no olvidar nunca quiénes son los que hacen las leyes…

Y no está de más recordar, a propósito, una de las mejores definiciones de “ley” que se hayan dado, la del sofista Trasímaco de Calcedonia, cuando filosofaba con Sócrates (según relata Platón en “La República”): “la ley es lo que conviene al más fuerte”.


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Música: Desde Cuba, la guajira

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La guajira es un género cantable, situado, como la criolla, con la que guarda semejanza, en el ámbito de la canción cubana.

Se refiere en sus temas, a asuntos campesinos, de manera bucólica, idílica. Utiliza estrofas versificadas, casi siempre bajo el modelo de la décima. Se escribe en 3/4 y 6/8. Primera parte en modo menor y Segunda en modo mayor. Concluye sobre la dominante.

"En la guajira alternan los ritmos de tres por cuatro y seis por ocho. Su primera parte se escribe en modo menor, y la segunda en mayor. Concluye siempre sobre la dominante del tono en que está compuesta". (Sánchez de Fuente).

Hay una modalidad también llamada guajira, pero que consiste, en fundirse con el son, en la guajira-son.

Existen además el punto e espirituano, el matancero, el punto cruzado, la seguidilla, etc. Su ritmo es más lento que el punto cubano.

La guajira se considera una creación del músico cubano Jorge Ankerman (La Habana, 1877-1941).

Posiblemente la guajira mundialmente más famosa es “Guantanamera”, creación del destacado pianista, compositor, director de orquesta, folklorista y profesor camagüeyano Jorge González Allúe. Bellísima melodía cubana enmarcada en cubanísimos versos que expresan la superior necesidad de la amorosa presencia de la mujer, para que el paisaje tenga su más acabada dimensión estática y el hombre alcance su plenitud humana.

Dejamos aquí tres ejemplos de guajiras, sin dudas ampliamente conocidas:

1. “Guantanamera”, en versión de Compay Segundo
2. “El carretero”
3. “El son te llama”, en versión de Héctor Lavoe

Fuente: http://www.juanperez.com/musica/guajira.html

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El encuentro

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Quien sabe
lo que sabe
ella sabía
pero no está.

Quien besa
lo que se besa
ella estaba
pero se fue.

Quien escucha
mi canto solo
solo sombra
que se esfumó.


Negro agujero
de noche
sin estrellas
mi amor
ya te encontré.

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Contrastes de una despedida

Carlos Alberto Parodíz Márquez (Desde Alejandro Korn, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Estábamos en la popular de la cancha de Colon de Santa Fe, y es cierto, se puede dudar de que esto no es propio del vasco, a mi no me incluyo, porque son pocos quienes podrían reparar en mi.

La función de la literatura es contar la vida para gente interesada en analizar la suya, a veces a través de la literatura. Por eso el ejercicio de memoria sirve.

La gente estaba eufórica. Emocionada, que no es poco, ante tanta escasez de emociones de las buenas, porque hay otras que no cuentan. Antes de empezar el partido hubo bengalas, luces de colores, fuegos de artificio que siempre fueron suficientes y referidas a otros espectáculos que suelen protagonizar equipos estelares.

Colón lo es, pero en un feudo algo acotado. Los complejos provincianos se alinean junto con la soberbia capitalina porteña haciendo una confabulación insoportable. Naturalmente, nosotros no éramos sospechados, permanecíamos callados. Yo disfrutando esa despedida del fútbol, que no parecía querer terminar nunca.

El receptor de emociones era alguien profundamente emocionado; las llanuras, como las de su pueblo natal, Coronel Dorrego, son hogar del viento ese siempre es el que dirige y destina. Allí vive parte de su familia. Aunque él haya decidido permanecer en Santa Fe. Hubo vuelta olímpica a babuchas de familiares y amigos, rondas protagonizadas por sus compañeros, y, seguramente, Esteban Fuertes, se guardará algo de tanta emoción para los tiempos fríos.

Es un hombre que ha pasado sufrimientos personales que le dejaron un rictus de dureza, del que no se despoja, ni siquiera cuando llora. Esa noche lloró y, seguramente, habrá llorado mucho más sólo, en algún lugar que se suele reservar, para estar consigo.

Un hombre de pequeños gestos, buen escondedor de esas emociones que colectó durante esa noche en la que regaló sus dos goles de despedida, logrados con la complicidad de sus rivales, seguros de no estropearle a el y los otros, una despedida. Había gente de todas las edades y eso es bueno para que el sentido común, que no es el más común de los sentidos, disfrutara plenamente. La gente de Colon tenía una fiesta y no quisieron desaprovecharla, además ganó el partido.

Fuertes, se llevó el recuerdo y eso ya no es poco a esta altura de la felicidad un tanto escasa de la gente. A la salida dimos con otro motivo de encuentro, necesario de mencionar, porque Yon me anticipó un par de temas, que él debía escuchar con mi obligación resistida de participar. Puesto que ni sospechaba contenidos, de los que sólo escucha, como he dicho. Mauricio es un buen aspirante a topo y le interesaba saber que traía, aunque yo sospechara que, en realidad, el vasco apuntaba a que yo me enterara, caprichos que tiene la gente.

Para volver al centro de de Santa Fe de la Veracruz, es conveniente recorrer el boulevard de salida que desagota la cancha. Uno de lo lugares, que el infatigable vasco conoce, tiene canteros de rosas que bordean las mesas, donde los comensales cruzan ocios con necesidades, adornadas con las viandas que eligen, el lugar haciendo honor a las flores o al revés, así se llamaba, o algo parecido lo cierto es que el alfa gris, que siempre llama la atención encontró pronta ubicación bajo un sauce conmovedor. Los anfitriones lo recibieron a Yon, con la distinción propia de una cortesía almacenada por generaciones dedicadas al arte culinario. Vladimir, la cabeza del grupo le extendió una carta ya aprobada para que supervisara si se cumplían los recaudos convenidos. Yon nos anunció.

Primero el turno de los blancos, el Ampakama Viognier 2011, el Doña Paula Sauvignon Blanc 2011 de David Bonomi., fueron fogoneros del tren de sabores previos, destinados a los filetes de pejerrey fritos y orlados por crema y nueces pisadas. Locuras de la gente que el vasco cultiva.

Canelones rellenos de choclo y ricota, era el plato principal que eligió y alcancé a otear sobre su hombro casi al pasar, para mi el hambre es parte del equipaje y no, por supuesto, del vasco lo visto me tranquilizó. El siguió ponderando. La mezcla de harinas le da a la masa una textura muy particular, que se lleva muy bien con el relleno dulce de choclos de estación.

Los tintos distinguidos fueron Don Nicanor Bonarda 2010, le siguió el Finca Las Palmas Cabernet Sauvignon 2008 y el nuevo Iscay Syrah 2010.

¿Era necesario semejante despliegue?, para tres, no lo sé. Pero debo hacer memoria. Algo hay que hacer a esta altura de la vida. Pensé sólo sin ayuda. Lo que me pareció notable, como verme en un espejo pero al trasluz ¿un tanto complicado, no?, también me pregunté, por la felicidad, que viajaba en otro tren de alejamiento.

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¿Cómo fueron los aprestos de ese noche de despedidas? Quise recordarlo.

El frío sacudió mis huesos esa mañana en este sur extraño por momentos rural, que le sobra a Alejandro Korn. Es un frío casi sólido. No da respiro. Agobia mientras se abre camino a través de la ropa, del aliento, de las nubes que parecen descender para anestesiar sonidos. Un frío que se impone por abrumadora presencia, está en todas partes, nadie lo ve y agarrota pájaros.

No conviene hablar, en esas mañanas porque el estilete helado paraliza la garganta y abre el camino a otros estados. El ánimo supo detener el descenso, cuando quise entender el desgano de los pájaros y no regresar a la tibieza del recuerdo de la mujer dorada, ni contentarme con imágenes suficientes, esa mañana.

El llamado telefónico hasta parece distinto. Repica casi sin interrupciones ni pausas, no toma aliento, y eso altera un despertar necesitado de silencios. El vasco me citaba antes de llegar al diario, para relevar algo, que no entendí bien. Los sueños no merecen malos tratos. Los sueños contienen antídotos sorprendentes, para ciertos desamparos, sobre todo. Lo cierto que un café después, salí a caminar para enfriar detalles de las cosas por hacer, escribir y decir. El orden de esta ecuación me es ajeno.

La estación del ferrocarril lucía tan inhóspita como el día nublado que persistía en no olvidarnos. Hay un triunvirato de perros que se otorgan la potestad de circulación para otros perros, igual de solos, algo que me hizo sospechar sobre la pertenencia, el egoísmo y la posesividad de los humanos, generadores de aquello que los perros retienen. Igual resultan convincentes porque son leales a su manera. Ellos vigilan la marcha de los trenes, espaciados en servicios, y disponibles para el asistente que los cuida y alimenta. Hay gente que rescata mejores miradas, con sencillas formas de la conducta.

La ráfaga helada, sirvió para que recordara que mi apuro en desear la llegada del tren, tenía motivos invernales. No podía quejarme, el tiempo había decidido cumplir sus plazos y tomaba posesión de su espacio. El peregrinaje a lo largo de siete estaciones, me compensaba por las dudas de estar con el número santo.

Caminé, luego de descender, las cuadras de un cercano rumbo que me llevaba al lugar que el vasco eligió para darme su recado. Es un tipo delicado, no cabe duda, Dali tiene exposiciones de arte que pocos frecuentan pero, algunos ávidos como yo, se sienten particularmente agradecidos.

Es confortable el abrigo de la madera y el recato de la esquina. Yon, antes vi el Alfa gris, leía un diario de cortesía mientras maquinalmente se llevaba a la boca una rodaja convenientemente arrollada de jamón crudo, sin grasa, según gusto que no es el mío, naturalmente, y deduje que el whisky de Tennessee, completaba la postal.

- Juan viene a contar algo que conviene tengas en claro, para tu archivo, no para publicarlo, algo esquivo para vos -, fue su saludo. A una señal suya el mozo portando una bandeja colmada, se acercó para aliviar mis ansiedades desatadas. Las tostadas calientes y crujientes alegraban desde su plato donde acompañaban al crudo que, crudamente, recordaban mi hambre inconsolable.

No quería averiguar nada, hasta tanto dejara deslizar algo a mi estomago que retumbaba como bombos partidarios. La mesa estaba situada junto a la ventana, completando el ritual que el Vasco obedece sin chistar. Sin embargo, luego de embeber la tostada en salsa tártara, según un gusto compartido, dotarla del jamón, serrano para más datos, quise sospechar, por lo menos, cual era el motivo del encuentro intempestivo.

- Juan, el herrero, cree que algo extraño puede ocurrir dentro de poco en los ferrocarriles.-, me mantuve impertérrito. Juan es un fabulador de primera, pero gran tipo y gran trabajador, sin ninguna relación carnal, con el interés público, más allá de su condición de publico, lógicamente. Por lo tanto no quise prevenirme hasta que el personaje, de hirsuta cabellera gris apareciera, a dar con su vozarrón empujado por la carcajada resonante, un toque de presencia imposible de ignorar.

Bracea al caminar “mono…líticamente”, empuja la silla y se desploma, siempre parece estar al cabo de sus fuerzas. Luce un buzo azul, un pantalón azul y debajo una camisa también azul para completar y sucios borceguíes que lo llevan y traen de lugares inhóspitos, como mi casa, abrazó al vasco y me dirigió una mirada fugaz casi molestia imperceptible, pese a que el día anterior estuvo conmigo. Bueno, así es la gente. Ahí va.

- ¿Qué pasa Juan?, con los trenes y la gente - .Yon no suele ser protocolar, parece ocupado, apurado, pero no conozco ninguna razón visible para esas alternativas. Siempre está libre, no sé si en libertad.

- Juan menea la cabeza como negando. Un hábito casi social. - Me dijeron – arrancó Juan, sin decir quienes, - hay una embestida extraña detrás de los afiches que llevan pegados los trenes: “De Vido, el ministro de los trabajadores”, parece que hay cosas por debajo de la mesa que nadie sabe adonde apuntan -, avanzó el herrero, - parecía en dificultades para explicar lo que sabía y lo que se quería explicar, lo que lo obligaba a grandes esfuerzos.

Hay gente en los gremios que presiona. Hay dirigentes que hablan o quieren hablar y no los escuchan, ellos se sienten con privilegios que tambalean. No saben si buscan un interlocutor o un reemplazo, lo que sí parece es que buscan el espacio perdido y quieren asegurarse y asegurar con quien pueden hacerlo. Hay otros, mas audaces, que suponen que un relevo no debe descartarse, no dicen que relevo es ese, pero nadie se quiere privar de la cuota que conservan desde muchos años. Lo cierto es que cada tren tiene la postal para mostrar un juego que nadie sabe quien juega. En eso estaba cuando sonó el celuar de Yon, que no es el de Dios, aunque él juegue a serlo.

Viene Nicolás tu compañero periodista, me anunció casi con terquedad

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Una frase, un poema, un fragmento de novela, funcionan como la revelación de algo que permanecía oculto y que aflora en su lectura. Tan sólo con las cartas dirigidas a los amigos es posible sentirse mejor. En todos los casos, las palabras delatan.

Susan Sontag habla de la necesidad de soledad para buscar «la propia voz» y retoma a Kafka que decía: “Para escribir nunca se está suficientemente solo”. Lo corrobora Paul Auster, quien agrega: “Creo que lo asombroso es que cuando uno está más solo, es cuando deja de estar solo”.

Los anteojitos de Nicolás lo anticiparon con cierta ferocidad. Pero a decir verdad le quedan bien. Saludó y se sirvió su cuota de jamón crudo, salsa tártara y bebió un sorbo del whisky gentilmente servido, Para anunciar luego de comprobar que estaba en compañía segura. Este informe sirve para comprobar que hasta los que manejaron la inteligencia, sucumben, dijo en tono quedo antes de leer.

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“Allanan domicilios del general Carlos Alberto Martínez
Investigan al jefe de inteligencia de la dictadura por el crimen de Alberte

El viernes 15 de junio (2012) fueron allanados en San Miguel domicilios del general de división retirado Carlos Alberto Martínez, Jefe de Inteligencia del Estado Mayor General del Ejército desde agosto de 1975 hasta fines de 1977 y jefe de la SIDE con rango de Secretario de Estado de 1978 a 1983.

Martínez fue hombre de confianza de Videla y se le atribuye haber diseñado junto con Viola los planes de ejecución del genocidio y luego la Operación Centroamérica de exportación del Terrorismo de Estado.

De él dependió toda la estructura de inteligencia represiva de la dictadura, incluyendo el Batallón 601. Martínez, ex - alumno de la Escuela de las Américas, representó a las FFAA argentinas en cónclaves secretos del Plan Cóndor en Santiago de Chile. Ya retirado, se recicló en democracia cuando en 1989, bajo la presidencia de Menem, el entonces Secretario de la SIDE Juan Bautista Yofre lo nombró director de la Escuela de Inteligencia del organismo.

La orden de allanamiento provino del titular del Juzgado Federal nº 3, Daniel Rafecas, quien investiga el asesinato de Bernardo Alberte en el marco de las causas por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército.

Alberte, el militar que fue Delegado de Perón en tiempos de Onganía, fue asesinado en su casa por un comando del Ejército la madrugada del 24 de marzo de 1976 y está considerado la primera víctima mortal de la última dictadura.

Cabe recordar que el 21 de mayo pasado Rafecas hizo allanar el domicilio del general de brigada retirado Jorge O’Higgins, acusado de haber tenido en su poder originales de cartas de Perón dirigidas a Alberte, robadas la madrugada del crimen. Un vecino encontró por casualidad las cartas, además de agendas y otros efectos del represor, en el palier compartido de sus departamentos y entregó su hallazgo a la justicia.

O’ Higgins, otro ex – alumno de la Escuela de las Américas, en 1976 fue subordinado directo de Martínez en la jefatura de Inteligencia del Ejército y luego participó en la Operación Centroamérica como agregado militar argentino en Honduras.

La familia Alberte denunció judicialmente el asesinato y el robo de las cartas en junio de 1976. Familiares de Alberte acusaron como jefe de la comisión militar que ejecutó el crimen al General (R.E.) Oscar Enrique Guerrero, quien en 1981, bajo Viola, llegó a ser Jefe de Policía de la Provincia de Buenos Aires y luego de Malvinas, Jefe de Operaciones del Estado Mayor del Ejército”, resumió Nicolás agotado y yo con ganas de vomitar.

Fue entonces cuando el vasco, luego de un breve silencio me dijo por lo bajo, vamos a Santa Fe para cambiar, por lo menos el aire de la opresión, nos hace falta una bocanada de gracia. Lo miré, me encogí de hombros antes de recordarle que es lo que hay.


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Poema

Guillermo Henao (Desde Medellín, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

De aquel joven como yo, pero entusiasta y dicharachero,
con quien hablé en tres o cuatro ocasiones.
En una de ella me pidió acompañarlo a la montaña
-bus de escalera, ásperos caminos de herradura
sin herradura, a lomo de zapato-
para visitar a un pariente enfermo.
Desahuciado, concluyeron.
Después estuvo enredado -el joven-
con sindicatos dudosos, patronales,
más tarde como funcionario de trabajadores.

Dos o tres veces por año lo veo detrás de su ventana,
quizás en el umbral de su puerta,
porque es vecino de familiares que frecuento.
Nos saludamos de lejos, con las fórmulas de usanza, pero
su tono se ha vuelto parco y quedo.
Su mujer es callada y de edad. Y sus hijas,
adolescentes sin ánimo.

Pienso que si cada domingo pasara por allí
vería siempre a la ventana a él, no a su mujer.

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A tu orilla

Ricardo Plaul (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Envuelto en cascabeles de espuma
un ensortijado Poseidón acompaña
tu vuelo de cielos tormentosos.
Augustas alas remontan plenilunios
como recuerdos tristes golpeando
sus versos en acantilados de olvido,
de tu olvido, que penetra mi piel,
que resquebraja la tarde,
con palabras que se parecen demasiado
a tu despedida, a los cachetazos de vida,
heridas de silencio que cuelgan vacías
junto a mi corazón.

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Violencia y, en y de los medios de comunicación

Juan Gaudenzi

Desde Durango, México. Versión escrita de la teleconferencia impartida en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Rafael Landívar, de Guatemala, compartida con ARGENPRESS CULTURAL

El título de esta exposición podríamos construirlo como “Violencia Y medios de comunicación”. O como “Violencia EN los medios de comunicación”. Pero también como “Violencia DE los medios de comunicación”.

Como incursionaremos tangencialmente en el campo de la lingüística, he aquí tres ejemplos de cómo dos significantes que, según como los relacionemos, pueden significar ideas diferentes.

Esta mirada de soslayo -y no directa- hacia lo lingüístico tal vez tenga un carácter ahistórico porque en la post-modernidad en la que supuestamente vivimos– aún no se le ha dado un nombre que evite una referencia al pasado y, aunque muchas sociedades ni siquiera hayan entrado en la modernidad: no solo hegemonía sino homogeneidad capitalista, el imperio de la Razón, el paradigma del progreso lineal y ascendente, algunas verdades indiscutibles, confianza en la Ciencia, entre otras características - todos o casi todos los intentos por entender donde estamos parados, que nos está ocurriendo, nos remiten actualmente a la lingüística, el lenguaje y el meta-lenguaje, la construcción y desconstrucción de los discursos y los meta-discursos; lo real, imaginario y simbólico en el universo del habla y la palabra.

Y, en este sentido, es una mirada anticuada, si se quiere, porque no termino de hacer mía, de compartir acríticamente la idea de “post-modernidad” a la que equiparo con el vacío o el caos. La construcción del vacío en el vacío ("¿Querés saber que te depara el destino? Manda astro al 2020 y recibí el horóscopo todos los días en tu celular").

Tampoco estoy dispuesto a aceptar la simplificación, el reduccionismo, que implica pensar la complejidad del mundo (de nuestro propio universo como individuos y del todo) como si se tratara única y exclusivamente, de una cuestión de palabras o fonemas, morfemas, sememas, noemas (¿enemas?).

Tiende a imponerse en la actualidad una teología del lenguaje, es decir su divinidad – “En el principio era el verbo….” –es decir su deificación. La palabra como una entidad sobrehumana, preexistente, eterna, inmutable (lo mutable serían sus significados); que confiere sentido – hasta existencia, según algunos fundamentalistas – a las cosas y al pensamiento sobre las cosas. Y como, según el postmodernismo, la verdad, la ciencia, la moral y la ética, la historia, las ideologías y la política, hasta el hombre mismo (como protagonista de la historia) han desaparecido, solo queda la palabra o las imágenes como principio y fin.

Pienso que este camino nos conduce irremediablemente de regreso a una suerte de politeísmo. Para algunos el lenguaje es esencialmente bueno y dulce, permite compartir lo mejor de nosotros mismos, posibilita la comunicación y el amor.

“Hablar es el fundamento y la estructura de la socialización y se caracteriza por la renuncia a la violencia”, escribió Jean Marie Muller por encargo…de la UNESCO, obviamente.

Para otros – entre los que me incluyo – el lenguaje construye el Super Yo, es decir la represión, el sometimiento a valores, jerarquías de nuestra cultura: la adaptación a ella; los criterios del bien y del mal; las normas de conducta; lo que es social y políticamente “correcto”. Que puedo y que no puedo decir.

Es decir que este lenguaje – un Dios represor y vengativo – puesto que los hombres no han respetado su libreto – primero nos expulsó del Paraíso (el fruto prohibido como metáfora del conocimiento por medio de la palabra que sólo es facultad del Amo y Señor. Peor suerte corrió Methis a la que Zeus, no pudiendo soportar sus conocimientos, la devoró en un ataque de ira); después nos confundió y dividió en la Torre de Babel; para terminar castigándonos de mil maneras a lo largo de la historia, por ejemplo con la construcción simbólica del eterno enemigo, entendido como tal el que no habla; no lo escucho o no le entiendo, porque si le concediera el derecho a la palabra, a contar su propia historia, seguramente dejaría de serlo.

Y, finalmente, nos somete a la tortura de convivir con las palabras, imponiéndonos su presencia cotidiana – con todas las consecuencias del caso – a través de los medios de comunicación. ¡Un verdadero atentado contra la inteligencia!

Dentro de la post-modernidad la única proposición que posee algún nivel de consenso entre los diferentes dioses-discursos (a la manera de Themis, hija o tía de Zeus, que por tan querida por todos era la única capaz de apaciguarlos) es que la modernidad – la Razón – fracasó en su propósito de construir un mundo más humano, es decir más habitable.

¿Se han adaptado los medios – más allá de lo tecnológico - a la filosofía de la post-modernidad o están operando en ella como si el tiempo se hubiese detenido a mediados del siglo pasado, en plena Guerra Fría?
De lo que no puedo excluirme es de la tendencia post-moderna a mezclar todo con todo; a combinar conceptos, ideas, de una rama del conocimiento con otros de otras ramas. No he logrado resistirme a esta moda de la interdisciplinariedad. Finalmente, el árbol es uno solo en si mismo por más ramas que tenga.

Pero, para entrar en materia, veamos al primer caso: VIOLENCIA Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN.
Aparentemente no tienen nada que ver entre si. Se trataría de la caprichosa conjunción de dos conceptos o entidades ontológicas que por su naturaleza, características, dinámica interna, pertenecen a dos esferas de la realidad y del conocimiento independientes y distantes, aunque ambas puedan ser estudiadas dentro de las Ciencias Sociales.
Salvo cuando la violencia adquiere el estatus de noticia…..Pero esto lo veremos más adelante.
“Aparentemente” porque la violencia, en sus diferentes manifestaciones, (por más perversa y anti-social que resulte) también puede ser entendida como una forma de comunicación, aunque no toda comunicación implique violencia.
Comunicación supone, básicamente, intercambio.
En la violencia el mismo repertorio de signos que se intercambian, en lugar de palabras pueden ser balas.

¿Existe otro tipo de información más contundente que un balazo?
En él, objeto, significante y significado, codificación y decodificación, son una misma cosa y se dan en el mismo instante.
En un conflicto armado – interno o externo – existen reglas semióticas comunes a ambos bando: un mismo campo de batalla, por ejemplo, donde, como en los textos, se produce el encuentro entre significante y significado.
Si uno de los bandos opera en un lugar distante a cientos o miles de kilómetros de donde se encuentra el otro (salvo que se trate de una guerra virtual) difícilmente la batalla se de. La comunicación (si no hay misiles de largo alcance de por medio) no se produce.
Dicho de otra manera, para bailar un tango se necesitan dos y que coincidan en una misma pista de baile.
Y para que no se piense que para fundamentar esta hipótesis estoy recurriendo al absurdo, basta tener en cuenta que en las más recientes invasiones de Estados Unidos en el Medio Oriente, cada unidad militar estuvo acompañada por un reportero – un soldado más solo que sin fusil – para legitimar esa forma de comunicación violenta por medio de la comunicación formal, tal cual la entendemos habitualmente. Es decir, para legitimar esas invasiones, en última instancia; manufacturar consenso en torno a ellas.
Observación al margen: por supuesto esos reporteros-soldados debían someter sus mensajes a la censura militar antes de transmitirlos. ¡A este punto ha llegado la comunicación social!
¿Pero, qué ocurre cuando esas dos entidades no comparten el mismo repertorio de signos o símbolos o existe una notable disparidad entre el arsenal linguistico-narrativo de una y otra? En el caso de alguien armado, con una intensión agresiva contra otro indefenso y pacifico? ¿Se puede hablar de comunicación en este caso?
Creo que sí.
En primer lugar el Otro (con mayúscula) Constitutivo – también conocido como Alteridad - como un concepto clave en la filosofía hegeliana, de Sartre, el psicoanálisis lacaniano, entre tantos otros intentos por encontrarse con el hombre en algún bar no frecuentado por la neurobiología - considerado siempre como algo diferente, opuesto a la idea de identidad, ha invadido mi espacio simbólico. No olvidemos que el carácter simbólico del lenguaje y, por lo tanto, de la comunicación - .

Y, en segundo lugar – y esto tiene que ver directamente con los medios – porque la comunicación vehiculizada por ellos se da, generalmente, entre una entidad armada (dotada de poder) – el medio – y un receptor más o menos desprevenido e indefenso, ya sea lector, radioescucha o televidente.
Es decir que se trata de una relación desigual en términos de poder. Lo mismo que ocurre entre Estado y sociedad civil. Y dentro de la sociedad dividida en clases.

Diría que en el único caso en que la comunicación social no puede equipararse con la idea de violencia en es en caso de Internet:

En primer lugar porque en la mayoría de los casos se trata de disparos al aire (al ciberespacio). Salvo que se trate un mail con destinatario específico o de un chat interpersonal, no puedo saber si hay un blanco o, mejor dicho, puedo intuir que son tantos, que es lo mismo que nada.

Segundo, porque ese blanco puede estar o no estar en alguna parte.

Tercero: (y esto es lo más relevante) porque en Internet, en lugar de dos bandos intercambiando disparos, hay uno solo (el de los emisores de los mensajes) que cada vez con mas entusiasmo disparan y disparan sin siquiera esperar una respuesta. Esto no es comunicación ni violencia. Es otra manifestación del vacío de nuestro tiempo. Es la primera vez en la historia en que hay más escritores que lectores.

Todos los usuarios quieren utilizar esta nueva tecnología para expresarse, en tiempos en que los interlocutores reales prácticamente han desaparecido.

Para ello escriben desde como amaneció su mascota ese día, hasta cuentos, ensayos, reflexiones, novelas, que nadie lee por supuesto. Los receptores virtuales están demasiado ocupados en escribir como para perder el tiempo leyendo lo que otros escriben.

Lo único que importa soy yo y mis circunstancias.

El resto de la sociedad, de la humanidad, se ha desvanecido.

¿Pero y las llamadas Redes Sociales? Podrían interpelarme ustedes.

Pienso que, por ahora son una hipótesis digna de consideración. ¿En qué medida pueden representan un nuevo tipo de comunicación social, democrática – sin intermediarios – que pueda poner nuevamente en marcha la sociedad (movilizarla) y reconstruir la realidad sobre nuevas bases? Está por verse. ¿Alcanza con que las redes sociales se hayan puesto al rojo vivo, como ha sucedido estas últimas semanas en México, en contra de la manipulación mediática en favor de uno de los candidatos a la Presidencia en las elecciones del 1 de julio – a cambio de enormes cantidades de dinero, como lo denunció The Guardian, de Londres? ¿Qué ocurrirá cuando ese candidato gane las elecciones – como ocurrirá en gran medida gracias a los principales medios – y todo vuelva a la “normalidad”, entre comillas? ¿Se habrá terminado el corto tiempo de la denuncia y la protesta y volverán las redes sociales a su normal color rosa?

Veremos….

Pero volvamos a la relación específica entre violencia y medios de comunicación social que se da cuando la primera – con escalofriante frecuencia e intensidad – pasa a ser un insumo de especial importancia en la producción de los mensajes.

En este caso nos referimos a lo que el filosofo eslovaco Slavoj Zizek – uno de los más famosos e irreverentes pensadores de nuestro tiempo – llama “violencia subjetiva”, entendiendo por tal la que se manifiesta de manera física directa (asalto, secuestro, violación, asesinato, etc., pero también disturbios, represión policial, conflictos armados, invasiones y guerras y hasta las famosas “intervenciones humanitarias”)

“La violencia subjetiva es simplemente la parte más visible de un triunvirato que incluye también dos tipos objetivos de violencia objetiva: la sistémica y la simbólica”, dice Zizek en su libro “Sobre la violencia: seis reflexiones marginales”.

Con respecto al tema que nos ocupa podemos acotar que, lejos de haber desaparecido, las ideologías impregnan el campo de la comunicación social. Son sistemas generales de características muy semejantes al objeto, "ideología" de la tradición clásica, y cumplen una función central en el refuerzo de las formas de organización cognitiva asociadas a la "conciencia de clase" -aunque en verdad estas formas se hallan en su casi totalidad, como el iceberg de Freud, sumergidas en el inconsciente-.

La violencia subjetiva es, también, la parte más visible del iceberg.

¿Cuando este tipo de violencia se convierte en noticia?

Lo primero que aprendimos en las escuelas de periodismo o en las facultades de Ciencias de la Comunicación (al menos en mi época) es que noticia no es que un perro muerda a un hombre sino que un hombre muerda a un perro.

Pero si resulta que todos los días, a lo largo y ancho de nuestras geografías, muchos hombres muerden a muchos perros, lo excepcional deja de serlo, se convierte en algo común y corriente y pierde interés periodístico, comunicacional. Se torna una costumbre, como comer pollos, previamente cocinados, se entiende –

A propósito, fue el antropólogo y lingüista francés Claude Levi Strauss quien construyo su magnífico edificio de la lingüística estructural a partir de la constatación de que pueblos originarios que comen sus alimentos crudos carecen en su bagaje lingüístico de cualquier palabra que tenga que ver con el acto de cocinar o comer los alimentos previamente cocidos -.

Es decir que, según Lévi Strauss el lenguaje no es algo innato en el ser humano sino que se construye con la experiencia ¿Qué experiencia tenemos nosotros en el mercado financiero global? Ninguna o muy pobre. ¿Cuántos de nosotros estamos pendientes de las subidas y bajadas del “Nasdaq”? ¿Porque entonces los medios nos bombardean con información financiera, es decir con un componente de la realidad – no de lo Real, según la distinción de Kant:”…Lo real es todo aquello que tiene una presencia y existencia propias y es no-representable” - con la que no tenemos nada que ver? ¿No es esta una forma de violencia?

Porque descarto que al someternos a semejante bombardeo pretendan que tomemos conciencia que el destino de un estrato completo de población o incluso de países enteros puede ser determinado por la danza especulativa del capital que persigue su meta de beneficio con total indiferencia sobre como afectara ese movimiento a la realidad social.

Lo que pretendo subrayar es que con la violencia “subjetiva” existe el mismo riesgo que con muchos hombres mordiendo muchos perros.

En realidad un doble riesgo: Que nos acostumbremos a convivir con ella, que pierda, si no es que ya ha perdido, su excepcionalidad. Pero también que para seguir siendo noticia y competir por las primeras planas o el “prime time” de la televisión necesite superarse día a día en crueldad y horror.

En México no es un riesgo o una amenaza, sino un hecho empíricamente comprobable. En los últimos seis años ha venido ocurriendo en el marco de la guerra declarada por el presidente a punto de terminar su mandato contra los carteles del narcotráfico. Y como la propaganda es un componente estructural de toda guerra, para mantener su presencia en los medios todas la partes involucradas en esta guerra en particular necesitan de una permanente escalada cuantitativa y cualitativa de la violencia.

Los narcotraficantes para demostrar que, pese a todo, siguen presentes, conservan su capacidad bélica para enfrentar a grupos rivales y a las fuerzas del Estado. El Estado/gobierno, para demostrar que está ganando esta guerra -, algo que pocos creen. Los Estados Unidos para continuar interviniendo y operando dentro de México, con el aval del estado mexicano.

Uno de los peores escenarios es que esta escalada de violencia continúe en aumento – ya se contabilizan alrededor de 60 mil muertos – al punto de que el poder norteamericano incluya a los narcotraficantes mexicanos en su lista de terroristas que atentan o amenazan su seguridad nacional. De ahí a una intervención militar abierta (ya existe una encubierta) habría solo un paso.

Creo que esto nos conduce al segundo título propuesto: VIOLENCIA EN LOS MEDIOS. Es decir como si sitúan o posicionan los medios ante este aspecto de la realidad; que tratamiento le proporcionan, entendiendo por tal, fundamentalmente, la manipulación a la que la someten según su línea editorial que no es otra cosa que la resultante de su red de relaciones e intereses con el poder económico y político y con la ideología dominante.

No podemos perder de vista que los medios son, en su gran mayoría, portadores de esa ideología, garantes de su difusión y reproducción. Forman parte de la superestructura del modo de producción y de las relaciones de producción hegemónicas en un momento determinado de la historia.

Por lo tanto pueden – y de hecho lo hacen – aumentar o disminuir el nivel de violencia existente; amplificarla o minimizarla; distorsionarla; aplaudirla cuando es el Estado el que la comete, estigmatizarla cuando se trata de actos de ciudadanos o de grupos sociales en defensa de sus legítimos derechos o en procura de sus legítimas demandas.

Recordemos el caso de los prolongados conflictos armados internos en Guatemala y El Salvador.

Clausuradas las vías democráticas, a la violencia individual o de pequeños grupos el Estado respondió con todo su aparato represivo. Ante esto se opuso una violencia popular organizada, en forma de diferentes frentes guerrilleras, operando en el campo y la ciudad. Entonces el Estado recurrió al genocidio; al Terrorismo de Estado.

¿Qué papel desempeñaron los medios de comunicación en esta espiral de violencia?

No puedo hablar con conocimiento de causa en el caso de Guatemala – y creo que les correspondería a ustedes, como guatemaltecos, estudiantes y estudiosos de las Ciencias de la Comunicación, dar una respuesta basada en la reconstrucción o reformulación de la historia, por oposición a la historia oficial legitimada por los intelectuales funcionales al sistema, los Organismos Internacionales controlados por los Estados Unidos y por los propios medios.

Conozco si, por haberlo seguido paso a paso, el conflicto en El Salvador, desde 1981 hasta su finalización con los Acuerdos de Paz, y puedo asegurarles que todos los medios – inclusive el canal de televisión donde trabajó el actual presidente Mauricio Funes – desinformaron, manipularon, por no decir que mintieron descaradamente, en contra del bando revolucionario y en favor de un sistema económico y político dependiente y subordinado a los Estados Unidos de Norteamérica.

Por otra parte, que por su propia naturaleza (no científica ni filosófica) los medios están objetivamente imposibilitados de trabajar con la realidad “en sí”, sino con sus representaciones o manifestaciones más superficiales, cargadas de distorsiones, cuando no falsedades, prejuicios, y una larga lista de etcéteras.

Al carecer de los instrumentos y – sobre todo – del propósito de trabajar con la realidad tal cual es (parecería que no son los medios los disfuncionales a la realidad sino que la realidad es disfuncional a los medios) construyen otra, simbólica o virtual, en la que no existe la historia o esta dejo de existir, se ignora la dialéctica, la democracia y el mercado gobiernan el Olimpo, la sociedad se divide en buenos y malos (los occidentales somos los buenos y los musulmanes los malos) la explotación del hombre por el hombre es algo normal como normal es que haya ricos y pobres, exitosos y fracasados, un Primer Mundo y un tercero o cuarto, entre tantas otras cosas.

¿En esta realidad dicotómica – bien y mal – como intenta la cadena de televisión CNN, por ejemplo, evitar ser acusada de parcialidad? Otorgando en sus notas igual tiempo para cada una de las dos partes. Es decir un minuto para los judíos y un minuto para los nazis. Con esto creen haber cumplido con su conciencia ética.

Por lo tanto considero que la manipulación que los medios hacen de la realidad tiene un doble carácter:

1. Por una parte, lo que podríamos llamar una “manipulación consubstancial”
2. Y, por el otro, una manipulación “intencional” ( Santo Tomás llamó así a las conductas voluntarias. Acciones libres que el sujeto realiza porque así lo quiere y que son consecuencia de su razón y de su voluntad)

En primer lugar, podemos hablar de una manipulación “consubstancial” – no solo de la violencia sino de cualquier aspecto de la realidad – porque, por su propia naturaleza (ni científica ni filosófica) los medios no están ni pueden estar dedicados a la búsqueda de la verdad; ni siquiera de la certeza, es decir de aquellas proposiciones que confirmen la verdad de la verdad, valga la redundancia.

Aunque esta afirmación podría ser refutada – con todo el cinismo del caso – de la siguiente manera: Los medios surgidos en el siglo pasado – es decir en plena modernidad - no han advertido que por su propia naturaleza mercantil o mercantilista han sido, de alguna manera, los precursores de una de las tantas formas de entender la verdad en la llamada “post-modernidad”.

En este sentido – si lo supieran - podrían reclamar la paternidad de las llamadas “teorías pragmáticas” de la verdad que afirman que una proposición es verdadera si resulta útil o funciona en la práctica. Así, la proposición "En verano hace calor" es verdadera si constituye una buena guía para la acción, esto es, si resulta útil para cualquier persona que la considere verdadera.

Así, una proposición como “el consumo contribuye a la felicidad de los seres humanos” es verdadera porque constituyen una buena guía para la acción de productores y vendedores de mercancías. Comenzando por los propios medios cuya principal mercancía no es la publicidad, como comúnmente se cree, sino nosotros en tanto lectores o audiencia. Los receptores de los medios somox su principal mercancía, puesto que, cuanto mayor sea su número y de mayor nivel socio-económico, a mejor precio la podrán vender a las agencias de publicidad.

Creo que en esta idea está una de las claves de todo el proceso: por todas partes se habla de la necesidad de construir ciudadanía, cuando el principal propósito de los medios es construir sujetos-mercancías.

Y como el criterio de utilidad es una apelación a comprobar la verdad de tales proposiciones, basta con preguntarles a los empresarios si esta proposición le resulta útil en la práctica.
Si la respuesta es afirmativa entonces esa es la verdad y no hay más nada que discutir.

O, siempre respetando el copyright de los medios – no sé porque hasta ahora no se les ha ocurrido patentarlas - semejante teoría puede complementarse con otra, llamada “de la correspondencia” según la cual una proposición cualquiera es verdadera, simplemente si se corresponde con los hechos, aunque estos no puedan comprobarse.
¡Una maravilla!

Yo como responsable de un medio puedo afirmar que el dramatismo de la sequía que hace casi dos años afecta el norte de México es responsabilidad de los pequeños campesinos que no han invertido los miles de miles de dólares que aquí cuesta perforar el subsuelo (las napas de agua están muy profundas) y esta será una verdad indiscutible, aunque no pueda ser demostrada.

La principal función de los medios – se supone – es indagar e informar sobre el que, quien, cuando, donde, y como; en algunos pocos casos el porqué y para qué. Y no investigar o reflexionar sobre problemas ontológicos o epistemológicos.

Pero para informar se necesita, primero, conocer. No puedo informar sobre algo que no conozco Que ni siquiera sé si existe o no existe.

¿O si pueden hacerlo los medios?

¡Por supuesto que sí! ¿Recuerdan ustedes la escandalosa cobertura y difusión que hace algunos años los medios dieron al “chupa-cabras”, un ser demoníaco que solo existió en las fantasías y el imaginario colectivo?

Mejor dicho: que fue impuesto en el imaginario colectivo por los medios de manera tal que – en términos lingüísticos – un significante sin ningún significado o con múltiples significados según los sujetos se relacionó, con la intervención de los medios, con otros significantes, consientes o inconscientes, para dar a luz un algo inexistente que volvió a la esfera de los medios, en un proceso de retroalimentación.

Conclusión: los medios se retroalimentan con sus propias falsedades.

Más recientemente, los medios de todo el mundo, en este caso con la complicidad de la web en todas sus manifestaciones, nos informaron que, uno tras otro, los pueblos del norte de África se habían insurreccionado “pacífica y democráticamente” contra sus respectivos regímenes. ¿Qué había ocurrido? ¿Cómo había ocurrido? ¿Por qué? ¿Para qué?

Ni los propios medios lo sabían. Y como el precio de los insumos (contenidos) de alta calidad y confiabilidad es alto, para mantener una adecuada tasa de utilidad, no les convenía ni interesaba saberlo.

Prueba de ello es que a todos los tomó por sorpresa. ¿Cuándo se interesaron por establecer las verdaderas relaciones de poder en los países árabes? El nivel de consenso de los viejos sátrapas. Las condiciones materiales y subjetivas de las masas –sobre todo la juventud– oprimidas. ¿Las tensiones subyacentes entre las familias gobernantes, la burocracia, los partidos políticos y los grupos de presión, el ejército, los líderes religiosos, las diferentes ramas del Islam, los estados y el Imperio?

Casi nunca, hasta que esos levantamientos: en realidad los mensajes sobre esos levantamientos porque fuera de esos países el público no tenía ningún conocimiento sobre ellos sino sobre su proyección en forma de noticias, comentarios, opiniones, es decir discursos (como sombras en la caverna de Platón), comenzaron a cotizarse en el mercado.

¿En qué mercado? ¿Acaso en Wall Street?

El pensador Pierre Bordieu probablemente diría que en el “mercado lingüístico”, el conjunto de herramientas que utiliza habitualmente la socio-lingüística actual.

No se trata – según Bordieu – de mercados de intercambio entre valores iguales y soberanos. Son situaciones sociales desiguales que llevan aparejados procesos de dominación y censura estructural de unos discursos sobre otros.

Por lo tanto, los discursos con una carga más funcional a los intereses de Occidente – y de los países europeos, sobre todo, más vinculados con el mundo árabe, fueron los que mejor se cotizaron y más se difundieron.

Cabe preguntarse entonces: ¿Qué tipo de conocimiento es el de los medios?

Para David Hume, una de las figuras más importantes en la historia de la filosofía occidental y de la Ilustración escocesa, se trataría de un conocimiento empírico, basado fundamentalmente en la experiencia (el contacto más o menos directo con el objeto o fenómeno) y en la percepción pues nos dice qué es lo que existe y cuáles son algunas de sus características, pero no nos dice que algo deba ser necesariamente así y no de otra forma; tampoco nos da verdadera universalidad.

También es Particular: en tanto no puede garantizar que lo conocido se cumpla siempre y en todos los casos.

Y Contingente: El objeto al que atribuimos una propiedad o característica es posible que no la tenga.

Un ejemplo mexicano de la semana pasada: La Secretaría de Marina informó que un grupo de elite de esta rama de las fuerzas armadas había capturado a un hijo del famoso narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, considerado por la revista Forbes como uno de los hombres más ricos del mundo. Tal información – sin el menor esfuerzo por comprobar su autenticidad o veracidad - fue difundida de inmediato por todos los medios mexicanos y algunos del exterior. Inclusive, el gobierno estadounidense se apresuró a felicitar al gobierno mexicano por tan contundente golpe contra la llamada “delincuencia organizada”. Literalmente se trató de un apresuramiento porque en un par de días quedó demostrado que el capturado no tenía ninguna relación de parentesco con “El Chapo”.

Aquí se ve claramente como el objeto (en este caso el sujeto) al que los medios atribuyen una propiedad o característica determinada, es muy probable – diría yo – que no la tenga.

Más de lo mismo, pero en otro nivel: Los medios y la industria cultural se han encargado de atribuir a la escritora turca Elif Shafak un talento excepcional y, por lo tanto, sus libros se venden por millones y sus ensayos se publican en algunos de los periódicos más importantes del mundo ¿Cómo concluye su más reciente artículo en The New York Times – se supone que el diario más importante e influyente del orbe –

Cito textualmente: “Habrá otra encrucijada por delante en la cual las opciones serán claras: los que tienen fe optarán por la democracia y la defenderán pase lo que pase; los que no tienen fe estarán dispuestos a perderla, quizá para siempre”.

Es decir que para la “brillante” escritora y el medio más prestigioso del mundo el futuro de la democracia es una cuestión de fe. Como creer o no creer en la salvación del alma y el Paraíso.

Sin comentarios.

A este tipo de conocimiento y este abordaje de la realidad podríamos llamarlo, en el mejor de los casos, "Vulgar" o "popular". Es decir, ametódico y asistemático. No es teórico sino práctico; no intenta lograr explicaciones racionales; le interesa la utilidad – sobre todo la utilidad comercial - que pueda prestar antes que descifrar la realidad. Hasta hace algunos años era propio de personas sin formación académica, pero con conocimiento del mundo material exterior en el cual el medio se hallaba inserto. En cuanto al alcance, lo único real es lo que percibe; lo demás no interesa.

A través del conocimiento empírico el público o la audiencia conoce los hechos y su orden aparente. Pero no obtiene explicaciones sobre la razón de ser de las cosas: en el caso concreto que nos ocupa: sobre la violencia.

Pero también existen otra manipulación y otra violencia:
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A la primera la denominamos “intencional” y Zizek, llama “sistémica” a la segunda, constituida por las consecuencias, a menudo catastróficas, de nuestros sistemas económico y político.

¿Y cómo manipulan intencionalmente esta violencia los medios de comunicación?

Primero: escamotean la existencia de una “violencia sistémica”. Los actos de violencia que el sistema, capitalista perpetra para su funcionamiento y reproducción.

Así, una protesta popular, una huelga, el bloque de caminos o carreteras, la ocupación de una empresa privada, una marcha estudiantil, son presentados como actos de violencia: perturbadores de la normalidad.

En cambio, la apropiación de la mano de obra asalariada: el reclutamiento de campesinos sin tierra para que se encarguen de las cosechas: las diferentes formas a las que recure el sistema y el Estado para legitimarse: la intervención de los Estados Unidos con el pretexto de la Seguridad global y la lucha contra la llamada delincuencia organizada, no son noticia porque, precisamente, forman parte de esa normalidad que los medios, lejos de cuestionar, avalan.

Segundo: ocultan la relación causal entre esa violencia sistémica y la violencia subjetiva. Lo cual equivale a no interesarse por las causas de esta última, como si sus manifestaciones fuesen, simplemente, actos de irracionalidad.

¿Quién puede afirmar que la violencia derivada del narcotráfico en nuestros países no es, en gran medida, una consecuencia de las políticas neo-liberales de desindustrialización y desempleo: de salarios de hambre (México tiene el salario mínimo más bajo del mundo, solo superado por Haití): de desmontaje o precariedad insultante de los sistemas de seguridad social: de la falta de oportunidades para los jóvenes, de la exclusión, la marginación y el racismo: de la concentración de la riqueza en pocas manos: de la afrenta cotidiana del derroche y el consumo suntuario frente a la pobreza o miseria de las grandes mayorías nacionales.

Tercero: Enfatizan la represión (la apología del fuego para combatir el fuego) sobre la prevención. Aunque esta represión tenga lo que eufemísticamente ha pasado a llamarse “efectos colaterales” y aunque lleve implícita la enajenación de la soberanía nacional.

Cuarto: Sustituyen al Estado y violentan la Justicia en cuanto a la imposición de un agenda para afrontar este como tantos otros problemas y en cuanto a la violación de principios fundamentales del Derecho como la presunción de inocencia mientras no se demuestre la culpabilidad: el derecho a la legítima defensa, aun del presunto mas monstruoso de los sicarios; y el respeto de los derechos humanos de sospechosos, culpables y sentenciados.

Quinto: Instalan en el imaginario colectivo la idea de que los actores de la violencia son, mayoritariamente indígenas o mestizos, de origen humilde y escaso nivel educativo (los llamados despectivamente “choleros” o los jóvenes excluidos o desechados por el sistema y por lo tanto, organizados para su subsistencia en “tribus urbanas” o “maras”) mientras las víctimas, por lo general, pertenecen a los sectores de población blanca, de clase media o alta, cultos , de “buenas familias” y “políticamente correctos”.

Sexto: Estrechamente vinculado con el anterior, evidencian la empatía con los individuos de este segundo grupo social, como victimas e, inclusive, en casos de probada culpabilidad.. Y contribuyen a reforzar el racismo y la discriminación contra los primeros.

Finalmente, veamos como operaria el titulo VIOLENCIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN y la llamada “violencia simbólica”.

Esta tercera posibilidad o dimensión es la menos tratada, estudiada, analizada. Tal vez se trate de la menos visible pero más compleja y, por lo tanto, la más interesante.
Y es la menos conocida precisamente porque en ningún caso los medios se consideran generadores de violencia, de la misma manera en que nosotros, al hablar, al comunicarnos – si esta comunicación es posible, algo que muchos estudiosos ponen en duda – somos agentes de violencia.
Es más que obvio que ningún medio ordena a sus reporteros salir a asesinar, secuestrar o asaltar. Tampoco a protagonizar revueltas, enfrentamientos con las fuerzas del orden, levantamientos, golpes de Estado…. ¡Alto, paremos aquí! El primer golpe de Estado en la República Argentina, en 1930, fue promovido por el diario “Crítica” el más influyente de ese entonces. Y el último, el de 1976, difícilmente pudiese haberse concretado sin la prédica de los tres principales medios escritos: La Nación, Clarín y La Prensa.

Yo trabajaba por entonces en Clarín. ¿Saben que debía hacer, por ordenes de mis jefes, semanalmente? Entrevistar al todo poderoso empresario José Martínez de Hoz, quien, después de ese golpe de Estado, se convertiría en el principal estratega de la Dictadura Militar.
Pero volvamos a la violencia simbólica.
Todos estamos tan impresionados, tan temerosos, nos sentimos tan a merced de la violencia subjetiva y tan atrapados por su protagonismo cotidiano, permanente, en los medios, que pasamos por alto este tipo de violencia, no menos peligrosa, que es la violencia simbólica, constituida por el lenguaje, en tanto esta estructu¬ra establece marcos de referencia, valora experiencias y define parámetros.

La capacidad de nombrar, de dar significado a ciertas experiencias en vez de otras, de imponer un universo de significados, deter¬mina de antemano los márgenes de percepción y racionalidad a priori, es decir, las estructuras mismas de la comunicación.

Los medios están dispuestos a negar a rajatablas su participación en ella. Ni siquiera saben que es. Sin embargo, en la medida en que, por medio del lenguaje en sus diferentes formas, confirman el advenimiento de la reflexión sin fundamentos, el reemplazo del pensar por el representar y la conversión del mundo en una fábula, que con tanta lucidez pronosticaron Nietzsche y Heidegger, son corresponsables de esta catástrofe.

Está o debería estar claro que el culpable es el lenguaje, pero ¿qué sería de los medios sin lenguaje? Podrían ser pura imagen, en una visión utópica de la televisión, podría pensar alguno de ustedes. ¿Pero acaso la imagen, las imágenes, no son una forma de lenguaje?

¿Y porque afirmamos que el lenguaje es el culpable de este tipo de violencia?

Primero porque, según lo explicó Jaques Lacan, fue el lenguaje el que, con toda su carga de violencia e imposición, se apoderó, invadió, desgarró al ser viviente (organismo vivo) para convertirlo en ser humano.

El lenguaje lo convirtió en soporte, presa, incluso en víctima de la palabra. ¿No decimos con frecuencia que somos esclavos de nuestras propias palabras?

Después se dirigió hacia los otros. ¿Para comunicarse y establecer un consenso entre iguales o para reafirmar la identidad del yo e intentar imponerse sobre los otros?

Pero no nos metamos en honduras – como suele decirse – psicoanalíticas, para incursionar en el terreno no menos complicado de la filosofía.

Fue Heidegger el que escribió:

“…el lenguaje lleva las cosas a su esencia: el lenguaje nos mueve de manera que las cosas nos importen de una manera particular. Sus senderos nos permiten movernos entre los entes y tales entes pueden manifestarse como las entidades que son. Compartimos un lenguaje originario cuando el mundo está articulado del mismo modo para nosotros, cuando escuchamos al lenguaje, cuando al lenguaje le dejamos decir su decir para nosotros”.

Imagínense semejante responsabilidad en manos de los medios de comunicación fundamentalmente interesados en lucrar con el lenguaje y en hacer de él un instrumento – el principal instrumento – de dominio y control social, en un mundo caracterizado por la pérdida de la abstracción y de la metáfora; el empobrecimiento de los contenidos, en contraposición con la preponderancia de las formas; la exacerbación de la acción, en clara oposición a la introspección y a la reflexión; el debilitamiento de la línea que separa lo íntimo o privado de lo público, producto de la constante exposición a la que se ven sometidos los individuos en el culto de la imagen, la belleza, el éxito y la juventud.

Es decir en un mundo modelado por los medios de comunicación mediante la violencia inherente del lenguaje.

Porque fue el lenguaje y no otra cosa el que le permitió a un medio mexicano titular “Otro alto militar detenido por presuntos vínculos con el narcotráfico. ERA miembro de la custodia de Manuel López Obrador (el candidato de la centro-izquierda para las elecciones presidenciales del próximo primero de julio).

¿Qué se desprende de tal enunciado? Que López Obrador tiene en su entorno personas presuntamente vinculadas con el narcotráfico.

Pero al leer el texto de la información resulta que ese alto militar FUE miembro de la custodia de López Obrador en las elecciones del 2006. En nuestro lenguaje o, mejor dicho, lengua, ERA Y FUE estaban a disposición del medio quien, funcional al gobierno y a los candidatos de derecha, por supuesto optó por ERA cuando lo correcto hubiese sido escribir FUE.

¿Aún así no queda claro el concepto de violencia simbólica?

Violencia simbólica es imponer como lengua oficial el idioma español, es decir el idioma de los conquistadores, en una nación multiétnica y pluricultural como Guatemala.

Violencia simbólica es tener que saber diferenciar en los medios de información de opinión y ambas de publicidad y cuando se supone que este código universal pero arbitrariamente impuesto ha sido aceptado, se cambia a voluntad de manera que actualmente resulta difícil entender qué es qué.
Uno de los primeros en desarrollar el concepto de violencia simbólica fue el sociólogo francés Pierre Bordiu, en los años 70,s.

Lo utilizó para describir las formas de violencia no ejercidas directamente mediante la fuerza física, sino a través de la imposición por parte de los sujetos dominantes a los sujetos dominados de una visión del mundo, de los roles sociales, de las categorías cognitivas y de las estructuras mentales.

Pero fue el ya citado Slavoj Zizek quien separó lo que él llama “violencia sistémica” de la violencia puramente “simbólica”, es decir – como hemos visto – de la inmanente al lenguaje y ejercida por este.

De todo lo expuesto se concluye que los malos de la película son los emisores y los medios.

Pero del otro lado del proceso comunicativo hay un universo de receptores que sería totalmente parcial o injusto – hasta soberbio – ignorar.

Por más violentado, condicionado o desinformado que esté, creo que deberíamos estudiar y pensar más profundamente el fenómeno de la recepción; de la elaboración secundaria de la información; de las diferentes lecturas e interpretaciones; de las comunicaciones horizontales o comunitarias; de la comprensión y reutilización de los mensajes en el ámbito de las nuevas culturas populares.

Se trata de ámbitos donde también existen posibilidades heterodoxas de leer, escuchar; observa y componer o reconstruir lo social sin necesidad de especulaciones epistemológicas, académicas.

Si bien son ciertos los efectos devastadores de los medios en los campos de la política, el conocimiento, las ciencias, las artes, la cultura en general, y, sobre todo, en el campo de lo social al sustentar y nutrir la violencia subjetiva con la violencia objetiva – sistémica y simbólica –, dando como resultado sociedades aturdidas o paralizadas por el miedo: también se cierto – como lo están demostrando en estos días los jóvenes estudiantes de las universidades públicas y privadas de México ,dentro del movimiento llamado “Yo soy 12”, que si el Estado ha demostrado ser, hasta ahora, una fortaleza inexpugnable, la esfera pública no está cerrada.. Se trata de disputar ese espacio.

En él, como estudiantes y futuros profesionales de la comunicación social, creo que podrán encontrar el hilo de Ariadna, para acabar con el monstruo y salvar a Teseo.

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