jueves, 5 de julio de 2012

En torno al dinamismo de las Redes Sociales en la era de Internet

Alejandro L. Perdomo Aguilera (Desde La Habana, Cuba. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Las Redes Sociales en Internet (RSI) presentan un escenario complejo y dinámico, en tanto es compleja y dinámica la realidad, con un constante desarrollo de las Tecnologías de la Informática y las Comunicaciones (TIC) que impacta rápidamente en las redes sociales. El uso de estas redes con fines políticos es cada día más interactivo, donde prima la hipermedialidad, con la combinación atinada de textos, imágenes y videos, que no sólo transmiten ideas desde lo que se aprecia sino también desde lo que se sugiere.

En este contexto, los EE.UU. utilizan las RSI para sus intereses geoestratégicos en de dominación, con blogs y dispositivos móviles que aumentan su rol en campañas electorales y en la construcción de matrices de opinión que tienen un impacto directo en la sociedad latinoamericana. Bien es cierto, que la comunidad latinoamericana no es una sociedad homogénea y articulada uniformemente sino que está tiene en sí diversas peculiaridades. Por ello, la forma en que se hacen llegar los mensajes tiene una importante repercusión en las nuevas generaciones, más vinculadas con las redes sociales. En este sentido, las estrategias implementadas desde las plataformas digitales tienen una importancia trascendental para el futuro las dinámicas político-diplomáticas entre los EE.UU. y Latinoamérica.

Los Estados Unidos han reaccionado a este fenómeno de forma proactiva, utilizando a agentes civiles; comprendiéndolo como un elemento de importancia para la preeminencia ideológica, tecnológica y hegemónica de su país, y todos los intereses trasnacionales que confluyen como intereses de su nación, y se interpretan como elementos de la política exterior. Por ello, la CIA, el FBI, el Departamento de Defensa y el de Estado y hasta el mismo Barack Obama hacen un uso diario de las redes sociales como mecanismo de dominación ideológica.

Siguiendo estos objetivos, el Departamento de Estado abrió una red en idioma español con alocuciones directas de la Secretaria de Estado Hilary Clinton. Ciertamente, la proyección política a través de las RSI modifica las formas de hacer política tradicionales, amplía el público emisor hacia elementos de innovación y desarrollo de las tecnologías que abren espacios a temas tan polémicos como el derecho a la privacidad, la libertad de la información y la violación de ambas cosas según convenga a los intereses de los más poderosos.

A tal nivel han llegado las RSI, que hoy resulta impensable que un diario digital de prestigio, no tenga en sus créditos el acceso a redes sociales, ni que sus columnistas y editores tengan blogs y perfiles en las diferentes plataformas digitales. Con ellas, las formas de llegar al público latinoamericano la cultura predominante se amplían y complejizan.

Esta situación, se acentúan las influencias culturales estadounidenses hacia la región, que ya no sólo impactan por la hegemonía sobre los medios de comunicación tradicionales ni por la preponderancia de su discurso mediático sino que las RSI están siendo instrumentadas en función los intereses de la política exterior y de seguridad de los Estados Unidos hacia Latinoamérica. De esta forma, la hegemonía cultural, política, social e informacional, se expande, por la capacidad que tiene el sistema de cooptar discursos y ganar espacios que pudieran ser alternativos.

Pero precisamente por la alternancia que brindan las redes sociales, en la batalla de ideas se abre más trincheras en el mundo digital que en el real. La capacidad que tienes estas plataformas virtuales de emitir los diferentes discursos, y en diferentes idiomas, rompe las barreras nacionales y replantea los códigos de lucha en una sociedad digital.

Los paradigmas de dominación deben contar con la presencia de sectores contestatarios que ponen a prueba la dominación mediática con contenidos inteligentes que interactúan con imágenes, videos e hipertextos. De esta forma se fundamentan los discursos, reflejando una parte de la sociedad que anteriormente no tenía espacios y que en este nuevo espacio, expresa las protestas de los indignados, y otros reclamos, contra la hegemonía irracional de los Estados Unidos.

En esta lucha interactúan ciudadanos comunes y líderes regionales como Chávez, Lula, Dilma, Correa, Daniel Ortega. Participan en las redes sociales con ideas interesantes, seguidas por figuras jóvenes como Camila Vallejo e intelectuales consagrados como Frei Betto que copan de ideas las RSI con mensajes y propuestas que cambian un tanto las concepciones de antaño, y replantean la las luchas hacia un mundo que parece abandonar la dogmática unipolaridad de antaño. Con la emergencia nuevos líderes regionales, nuevos actores de relevancia aluden el despertar de un período de transición hacia un mundo, donde la hegemonía de los Estados Unidos ya comienza a enfrentar espacios contra-hegemónicos, seguidos por movimientos contestatarios que impactan no sólo en Latinoamérica sino también en los EE.UU.

Si bien las redes sociales no son un termómetro exacto de la realidad, si constituyen un elemento de imprescindible valoración en el análisis de las relaciones internacionales y para comprender la dinámica de las relaciones política-diplomáticas y culturales entre los Estados Unidos y Latinoamérica.

Fuentes consultadas:
- Castells, Manuel: La sociedad red: una visión global. Madrid, Alianza Editorial, 2006, pp.557.
- Castells, Manuel: Comunicación y Poder de las redes sociales on line. En: http://patipena.wordpress.com/2009/07/13/comunicacion-y-poder-de-las-redes-sociales-on-line
- Entrevista a Manuel Castells: "Las redes sociales democratizan la información, pero también desinforman". En: http://latercera.com/contenido/1453_271393_9.shtml
- Castells, Manuel: Comunicación y Poder de las redes sociales on line. En: http://patipena.wordpress.com/2009/07/13/comunicacion-y-poder-de-las-redes-sociales-on-line/
- Castells, Manuel, (ed.) La sociedad red: una visión global. Madrid, Alianza Editorial, 2006, pp.557.
- El poder de las redes sociales, según Manuel Castells. En: http://www.clasesdeperiodismo.com/2011/04/21/el-poder-de-las-redes-sociales-segun-manuel-castells
- Manuel Castells reflexiona sobre las redes sociales. En: http://www.blogsocialmedia.es/2011/05/manuel-castells-reflexiona-sobre-las-redes-sociales
- Colussi, Marcelo. Medios de comunicación, globalización y su impacto en Guatemala, en “Medios de comunicación y procesos políticos en un mundo global” (publicación conjunta). Universidad Rafael Landívar. Guatemala, 2011.
- Corbière, Emilio J. y Amado, Oscar. Echelon y Enfopol, los nombres del espionaje electrónico, Segundo Seminario “Miguel Enríquez”, Santiago de Chile, 13 a 15 de octubre de 2000, Ediciones Cuadernos de la Fundación Juan B. Justo. Buenos Aires, 2000.
- Crovi, Diana. Sociedad de la información y el conocimiento. Entre el optimismo y la desesperanza, en Revista mexicana de Ciencias Políticas y Sociales. México. Año XLV, N°. 185, mayo-agosto de 2002, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. UNAM, 2002.
- Dans, Enrique: Las redes sociales, en entredicho. En: http://el-observatorio-politico.blogspot.com/2008/02/aprendamos-con-enrique-dans-las-redes.html
- Dans, Enrique: En: http://www.enriquedans.com/2008/02/las-redes-sociales-en-entredicho.html
- El futuro de las redes sociales. En: http://afalcon.wordpress.com/2008/02/11/el-futuro-de-las-redes-sociales/
- Dabas, N. (1995). Red de redes: Las prdetieas de la intervención en redes sociales. Argentina. Paiclós.
- Degenne, L., Y FOSE, M. (1994). Las Riseux Sociaux: Une analyse strueturale Psicología desde el Caribe. Universidad del Norte. Nao2-3: 116-135, 1999
- Dijk, Teun A. Análisis del discurso ideológico. En: http://www.discursos.org/download/articles/index.html Consultado en junio 2011.
- Daniel Lynn L. “Bosquejos de las amenazas informáticas y las medidas defensivas.” Servicio de Prensa del Ejército de los EEUU. http://www.defense.gov/news/newsarticle.aspx?id=60600
- Dominique, Wolton: Edición Cono Sur, Número 1 - Julio 1999. En: http://www.insumisos.com/diplo/NODE/2048.HTM
- Elizalde, Rosa Miriam. EEUU retrasa la salida del Ejército Ciberespacial, pero no se entusiasmen demasiado. En: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=114146.
- E. Nakashima: “El Pentágono considera ataques preventivos en el marco de la estrategia de ciber-defensa”. The Washington Post. 28 de agosto 2010. http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/08/28/AR2010082803849_pf.html
- Ford, Aníbal. Navegaciones. Comunicación, cultura y crisis. Amorrortu Editores. Buenos Aires, 1996.

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Poeta imprescindible de Nuestra América: Nuestra América en los versos de Neruda

Daniela Saidman (Desde Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La tierra latinoamericana se dibuja en los versos del poeta chileno como un incendiado abrazo que es capaz de iluminar el futuro.
En un espiral de humo, como ecos del fuego, tocaban el cielo las incendiadas palabras del hombre que acababa de morir. La casa que había bautizado como La Chascona, que en quechua significa despeinada, como el poeta llamaba a su Matilde, fue víctima de la violencia que tantas veces demostraron los militares chilenos durante la dictadura, que a lo largo de diecisiete años destrozó a su pueblo. Los libros ardían, como si con ellos hubieran podido quemar la esperanza.

Pablo Neruda (Parral, 12 de julio de 1904 - Santiago de Chile, 23 de septiembre de 1973) dejó su residencia en la tierra apenas doce días después del Golpe de Estado contra Salvador Allende, pero su palabra amorosamente militante sigue pronunciando la vida.

Por televisión, Neruda había visto las llamas destruyendo La Moneda, los tanques disparando por las calles de Santiago, y por emisoras radiales argentinas escuchó las narraciones que describían cómo los cadáveres se deslizaban rumbo a la desmemoria, por el río Mapocho. Se inauguraba en Chile el terrorismo de Estado, el impuesto silencio de la muerte a destiempo y del olvido obligatorio.

Pero no consiguieron acallar su voz, porque Neruda vibra, desde siempre y para siempre, en la valentía con que los pueblos de Nuestra América construyen el imprescindible futuro que viene, el que nace de las entrañas de la tierra adolorida y sembrada de amores.

En 1945 recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile, y ese mismo año fue electo Senador de la República por las provincias de Tarapacá y Antofagasta, meses después el poeta se integró al Partido Comunista chileno.

Neruda exiliado (1949), Neruda vivo, combativo, militante de los sueños y las solidaridades. Llegó a París y se quedó unos años en Italia. Regresó a Chile en 1952, publicó Los versos del capitán y en 1954, Las uvas y el viento, así como Odas elementales. Luego del triunfo de Allende fue designado embajador de Chile en Francia. El 21 de octubre de 1971 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura.
EN LA TIERRA

En febrero de 1973 y por razones de salud, renunció a su cargo de embajador en Francia. El poeta que ya se encontraba enfermo y aunque reposaba en su casa de Isla Negra, seguía escribiendo y trabajando.

Pese a que el Cementerio General donde se realizó el acto fúnebre, se encontraba rodeado de soldados con ametralladoras, entre la multitud se escucharon desafiantes gritos en homenaje al poeta. La Internacional era entonada por los asistentes, quienes dieron así una masiva muestra de repudio al golpe militar.
AMÉRICA EN SU VOZ

Neruda sigue clamando en los versos que nos dejó por las voces juntas, por los pasos haciendo el mismo camino, por las miradas que tiemblen ante la miseria impuesta, para liberar y liberarnos del hambre de centurias y podamos hacer del poema un estandarte de sueños.

Con Neruda nombre de mujer lleva la tierra sembrada de soles. Esta América nacida en las alturas de México, que besa los mares y acaricia La Patagonia, sabe de los cantos paridos del dolor y del hambre y también de la esperanza y de las manos hacedoras de futuros. Esa es la América que narra Pablo Neruda en el Canto General, publicado por primera vez en México, en 1950.

En este libro que cuenta la historia nuestra, se relatan las glorias y los impuestos silencios de una tierra bañada con los colores, sabores, olores y sonidos que toda la realidad puede contener en su seno. América, mujer de pasos largos y largos tiempos, de una desnudez vestida con el verde de la selva y las montañas, la blancura de los salitres y las nieves, el azul de los mares y de todas las aguas que la surcan, bendecida por las diosas y dioses con las flores y las voces, maldecida con los desgarrados gritos de la muerte venida desde lejos y desde adentro.

“Sube conmigo, amor americano. / Besa conmigo las piedras secretas. / La plata torrencial del Urubamba / hace volar el polen a su copa amarilla. (…) Ven minúscula vida, entre las alas / de la tierra, mientras –cristal y frío, aire golpeado- / apartando esmeraldas combatidas, / oh agua salvaje, bajas de la nieve”.

Así se dibuja ésta, Nuestra América, en los versos de Neruda. Poeta comprometido con su tiempo y con sus gentes, hacedor de la palabra divinamente humana, profunda e irreverente, como los saltos de agua, como el cantar de todos los pueblos.

Nombre de mujer lleva esta tierra. América en mayúsculas. Germinará de su vientre el tiempo de los posibles y brotará a raudales toda la risa contenida, la alegría de encontrarse y encontrarnos, diversos y reconocidos. Eso seremos, un océano de encuentros y de puentes tendidos. Y allí estará el poeta jugando con las olas del viento, y será la sangre derramada durante siglos la que hará posible hacer nacer ésta otra América, que se vestirá de fuegos.
SUBE a nacer conmigo, hermano, del Canto General

Pablo Neruda
A través de la tierra juntad todos
los silenciosos labios derramados
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado,
contadme todo, cadena a cadena,
eslabón a eslabón, y paso a paso,
afilad los cuchillos que guardasteis,
ponedlos en mi pecho y en mi mano,
como un río de rayos amarillos,
como un río de tigres enterrados,
y dejadme llorar, horas, días, años,
edades ciegas, siglos estelares.
Dadme el silencio, el agua, la esperanza.
Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.
Apegadme los cuerpos como imanes.
Acudid a mis venas y a mi boca.
Hablad por mis palabras y mi sangre.

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Arquitectos del Perú saludan Premio Nacional de Cultura: Los Andes configuran las nuevas ciudades

Jorge Zavaleta Alegre: Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL

En el Perú existe un conflicto en la arquitectura popular entre lo vernáculo y chicha. Nace en los Andes, se traslada a Lima y se extiende a las principales ciudades de la costa y en menor proporción a la Amazonía.

El fenómeno está presente en el territorio peruano, con su variedad de ecosistemas y técnicas. No es un proceso aislado, es una revolución pacífica, esencia de un país emergente con aspiraciones de modernidad. Una población multicultural y multilingüe que exige el cambio del Estado con rasgos coloniales a la innovación tecnológica que inunda el mercado.

Un estudioso de este tema es el Arq. Jorge Burga Bartra, egresado de la centenaria UNI, con postgrado en Architectural Association de Londres, estudios de Delft Univ. Holanda. Burga ha investigado la realidad de Villa El Salvador, la vivienda popular en Cajamarca. Ha participado en la Enciclopedia Mundial de la Arquitectura Vernacular. Ha descubierto rincones artesanales y el ocaso de la barriada.

Como docente en la Universidad Continental de Huancayo y hablando ante centenares de jóvenes estudiantes, convocados por el Colegio de Arquitectos del Perú, Burga considera posible que en el Valle del Mantaro se conozca cuál de las arquitecturas populares - vernácula o la chicha- obtendrá el primer lugar en esta búsqueda de la identidad nacional, abierta a la influencia de la postmodernidad.

Burga, utilizando el lenguaje de un enólogo, cree que la salida a ese enfrentamiento silencioso, es un maridaje. Es decir la destrucción de una, y la otra en construcción, están fermentando un híbrido entre lo capitalino y provinciano, entre lo rural y urbano, entre lo industrial y artesanal, como lo advirtió José María Arguedas, en “Todas las sangres” y en sus estudios de las ferias y la estructura de los barrios de la Región Central del Perú.

MULTIPLES EJEMPLOS

Junto al trabajo de Jorge Burga destacan los proyectos de sus colegas Alvariño, Cosmópolis, Guzmán, Longi, Ramírez, y Tokeshi. Ellos muestran alternativas a las disyuntivas planteadas entre modernidad y tradición, así como entre lo popular y lo culto, en búsqueda del centro, de nuestras raíces y también de sus frutos.

Tal mensaje se aprecia proyectos como: el Museo Leimebamba y la Hostal Los Horcones. Las Quintas de Lima. El callejón, la casona subdividida. La capilla de Mórrope que se recrea dentro del Museo de Túcume. La Casa de Pachacamac, visión telúrica de lo popular, inspirada en lo ancestral prehispánico, manejado en lenguaje moderno. La Arena en Piura. El Malecón de Ilo con un diseño participativo. Y la densificación en la Ciudad Villa El Salvador.

En Antioquia y Nieve Nieve, de la provincia de Huaraochirí, las fachadas de las casas son murales con imágenes libres de plantas, aves y animales. La Ong CIED, considera que es como un complemento para el desarrollo productivo, a partir del turismo.

A manera de conclusión Jorge Burga señala: “La arquitectura chicha es ya una fusión entre tradición y modernidad, pero es burda. Los arquitectos deben intervenir, con los maestros de obra, en la búsqueda de alternativas. Se debe rescatar de lo vernáculo, lo valioso y trascendente en una clave moderna. Siempre es una respuesta interesante al clima, tecnología, lugar y materiales. Trabajar la fusión entre modernidad y tradición, puede seguir siendo una herramienta valiosa, generadora de empleo”.

A las facultades y profesionales de arquitectura, les sugiere observar y encontrar respuestas a los problemas de los sectores populares barriales y vernáculos. “Debemos vincular la arquitectura a la sociedad, pues hoy por hoy se encuentra auto marginada. El poblador común debería poder opinar sobre su ciudad y su arquitectura”.

Comparte la necesidad de multiplicar campañas, con exposiciones, conferencias, textos, etc. para discutir estas tareas con los líderes políticos, los medios y la población involucrada. “Es una tarea de comunicación, educativa y cultural, de inclusión y vinculación en una sociedad”.

EL PREMIO NACIONAL

Petróleos del Perú obtuvo los ingresos más alto del 2011, según el ranking de las 10,000 empresas con mayor facturación, elaborado por Top Publications, muy por encima de otras importantes empresas vinculadas a la minería o del sistema financiero. La Sociedad Nacional de Industrias le ha concedido el Premio a la Calidad. Igualmente, certificaciones internacionales para el laboratorio de sus instalaciones de las Refinerías Talara y Conchán; y de la Autoridad Portuaria Nacional, a su infraestructura portuaria.

Tales calificaciones convierten a Petroperú en una institución confiable en oras áreas de trascendencia social, como el auspicio del Premio Nacional de Cultura, restablecido por el Ministerio de Cultura después de 26 años, decisión que ha motivado entusiasmo en varios sectores académicos y laborales.

LA UNIVERSIDAD Y LA ARQUITECTURA

El Colegio de Arquitectos del Perú, según su Decana Shirley Chilet, se movilizará para conseguir el respaldo necesario que establecen las bases del Premio Nacional de Cultura. Este gremio que este junio del 2012, celebra 50 años de su creación, recuerda que en la Historia de este Premio figuran tres equipos de arquitectos liderados por Miguel Rodrigo Mazuré, Fernando Bryce Lostanau y Emilio Soyer Nash.

El Perú está sembrado de vestigios arqueológicos y de cultura viva que alcanzan tanto a la ciudad como al campo, a la capital y a las provincias, a la costa, sierra y selva. Plantear alternativas a la relación tradición-modernidad es perentorio en todos nuestros proyectos. La definición de una identidad arquitectónica inclusiva, que integre, pero que a su vez sea plural y multifacética, es la tarea a emprender en los albores de este siglo.

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Carta a quienes defienden la idea de una revolución cultural en Venezuela

Edgar Borges (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

“Si la personalidad humana no adquiere toda su fuerza, toda su potencia, entre las cuales lo lúdico y lo erótico son pulsiones fundamentales, ninguna revolución va a cumplir su camino”.

Julio Cortázar

Para quienes asumimos la literatura como el salto superior del ser humano (del suelo a la nada por inventar), no es sencillo participar en la eterna diatriba sobre el compromiso del escritor. Ante todo reconozco que mi compromiso, como escritor, es con la palabra como puerta abierta hacia las sensaciones. La palabra como camino, nunca como llegada. La palabra sobre los hombros del equilibrista que atraviesa los bordes aún sabiendo que quizá nunca encontrará suelo firme (El ser, como la ruta, en consecutiva construcción). La palabra que renuncia a ser maravilla discursiva para asumirse intérprete invisible de un mensaje necesario. Mas, también asumo mi compromiso como ser social que se reconoce en los otros. Si bien a veces pareciera que ambos intereses habitan en espacios diferentes (no opuestos), porque la ficción es un consecutivo salto hacia la nada mientras la sociedad requiere de realidades concretas que nos ayuden a llegar a acuerdos justos para la necesaria convivencia colectiva, la literatura, con su juego de locura y de sobresaltos una y otra vez me ayuda a comprender los intereses que se esconden detrás de toda “realidad”. La literatura, más como lector que como escritor, me permite descubrir que toda “realidad” se construye. Es necesario, para el equilibrio de los factores sociales, construir una realidad común a todos. Otra cosa es que la propia sociedad deba atreverse a cambiar esa “realidad” cada vez que la misma resulte contraria a la dignidad humana.

En ambos compromisos intento abrir puertas a través de la palabra. Con la literatura aprendí que la ficción no es un lujo de burgueses como lo cree cierta izquierda y lo asume cierta derecha. La ficción es la mejor posibilidad que me permite la imaginación para confrontar mi realidad con la de los otros. Sólo desde el salto de la ficción me ubico en las diversas perspectivas. Desde la ficción me acerco a la mirada de los otros y percibo el por qué responden (o no) ante una determinada circunstancia. Ese es el juego de las perspectivas que me involucra, de manera consciente, como una parte (diferente) dentro del todo. Dicho esto, ante las dos próximas presentaciones que, después de cinco años de ausencia, tendré en Venezuela (julio: 14 en Feria del Libro de Maracaibo y 17 en la librería Alejandría II del C.C. Paseo Las Mercades, Caracas), considero necesario escribirle esta carta a las personas que defienden la idea de revolución cultural en Venezuela, entre quienes me cuento, pues, estoy convencido de que ningún ser humano o pueblo podrá lograr revolución alguna si antes no participa en la transformación radical de su espacio cultural. (Ya ahí nace de nuevo la ficción). Crear un nuevo espacio cultural renacido desde el yo de su dirigencia y de sus participantes.

No es esta una carta de disculpas. La literatura es libre y me gusta pensar en una literatura “abre caminos”. Es una carta escrita para esos muchos lectores que una y otra vez me preguntan (y no comprenden) “¿por qué tus libros no circulan en un país (tu país) que como Venezuela pregona publicación masiva para todos?” Y siempre les respondo lo mismo: es un asunto de secuestro específico, amigos, Venezuela tiene una muy vieja deuda con sus creadores y esa deuda aún sigue ahí, acumulando intereses (lo que un grupo hizo ayer otro lo hace hoy, en nombre de la masa se censura personas). Casi parece que desde esos grupos te dicen: “Tú no vas al baile porque no nos da la gana”. Es ahí cuando yo les respondo (parafraseando al Che Guevara con aquello de que “si no hay café para todos no hay café para nadie”) que si al baile no entran algunos (como venezolano tengo derecho a ser uno de los algunos) es porque se baila en un club dudosamente reservado. He aceptado dos invitaciones, como seguramente hubiese aceptado cualquier otra, no surgidas desde las actuales instituciones del Estado Cultural que se presume revolucionario (hago énfasis en la denominación Estado Cultural para diferenciar sus actuaciones de las del resto del Estado), por la simple razón de que tenía la necesidad de llevarle mi obra literaria al pueblo venezolano. Así de simple, literatura, ficción y palabra en vuelo rebelado a quien la necesite. Durante estos cinco años de residencia en España, altos funcionarios de diversas instituciones culturales del Estado venezolano me han negado, arbitrariamente, el derecho a la publicación y a la difusión de mis libros. Con cinismo barato más de un funcionario me llegó a decir que en Venezuela se le publica a todo el mundo (y en silencio, también barato, parecía decir “menos a ti”). Incluso, algún funcionario de la agencia del Estado llegó a dirigirme un correo en el cual decía que “era conveniente hacerme una entrevista porque sus compañeros de redacción pensaban que yo era un personaje de ficción”. Bien, queridos lectores que defienden la idea de revolución cultural en Venezuela (y en el mundo), debo decirles que presumo que a estos burócratas con sus historias de “apago” la luz de algunos y “enciendo” la luz de muchos, lo que les ocurre es que son más escritores que funcionarios. Algo contradictorio con la idea de revolución: ellos generan la noción “masa publicada” (y no promocionada) por debajo de la noción “grupo gestor” que también escribe. Es decir, ellos necesitan ser los únicos y pocos nombres que brillen en el escenario nacional (y en todo evento internacional en el cual puedan mostrar su misteriosa aura de poetas) sobre los muchos nombres que se saben publicados pero no reconocidos. Toda obra necesita el reconocimiento de un lector. Invito a cualquier venezolano a hacer una lista de los “escritores de la revolución”. Es muy posible que en esa lista, por razones de la memoria (pues son los que se autopromocionan) sólo figuren los cinco o seis nombres de los funcionarios que han tenido la voluntad de organizar ferias y festivales en su nombre. Esto es un secuestro que contradice la capacidad de servicio que debe tener todo revolucionario; esta es la cultura particular (yo y aquellos) contra la cual tantas mujeres y tantos hombres de Venezuela han luchado. ¿Hasta cuándo tendremos que tolerar la práctica de los clanes? ¿Será que debo tener paciencia para comprender que lleva tiempo la transición para demoler el reino de las cúpulas y consolidar el espacio abierto del poder popular? Y mientras, ¿debo aplaudir los homenajes que se montan los burócratas? Es posible, entre tanto es necesario empujar la rueda para conmocionar la paciencia y la voluntad del uno que se asume como una posibilidad de revolución del todo.

Sirva esta carta como la declaración de algunos principios. Carta que dejo en este espacio donde se debaten ideas de izquierda. Jamás seré yo quien se preste, como hombre, ni en el debate ni en las acciones, a contradecir mis ideales siempre opuestos al concepto capitalista que a nivel global nos enmascara (y niega) la belleza de la vida. Ocurre que no conozco otra forma de amar que no parta de la confrontación interna. Después de todo, las puertas que algunos me cerraron me permitieron construir un camino literario calle abajo y de cara a la vida. Ya sabemos que la literatura siempre ha caminado sobre la nada, muy lejos de la seguridad que (a costa de los otros) ofrece la burocracia. ¡Y que la ficción siga abriendo puertas…!

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Fotografía: desde Rusia, Vera Ivanova

El Ave Fénix

Nuestro colaborador de Artes Plásticas nos hace llegar esta exquisita colección de fotos de la fotógrafa rusa Vera Ivanova. Vale la pena disfrutarlas.


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Cine: El método de David Cronenberg

Jorge Zavaleta Balarezo (Desde Pittsburgh, Estados Unidos. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En “Un método peligroso”, su penúltima película, aclamada en el Festival de Venecia, David Cronenberg, autor de obras singularmente imaginativas y que rozan o manifiestan directamente el horror, hace patente su preocupación por el alma y la conciencia humanas a partir del trazo de una relación inicialmente amical y fraternamente epistolar entre Sigmund Freud y Carl Jung. Entre ambos, ubica a una paciente que seguirá estudios de psiquiatría y psicología y quien, tras haber pasado por una etapa de intranquilidad mental, demuestra ser una brillante analista. En breve, de eso trata la cinta, pero ella nos enseña, a través de imágenes de un siglo diecinueve que se fue para siempre, la naturaleza de los hombres y mujeres, tan perversa e inconsciente, así como el desarrollo de una trama amorosa, que da lugar a un pasaje de “contratransferencia” entre la paciente y el médico, luego maestro, quien trata de curarla.


Cronenberg, pues, no es ajeno a situarse en estos universos en los cuales la locura o los desvaríos emocionales -y el análisis de estos- cobran un papel preponderante. La hoy lejana “Scanners, mentes destructoras” ya nos decía mucho de los deseos y síntomas por mostrar nuestro lado más primitivo y salvaje en los inicios de la carrera del cineasta canadiense. Posteriormente películas como “La mosca” demostraron que la experimentación con el propio cuerpo humano, a partir de una curiosidad por superar la vida terrenal, podía traer consecuencias muy peligrosas. En esta cinta, Jeff Goldblum y Geena Davis se enfrentaban a impulsos tanáticos y la presencia bestial, informe, de un ser repulsivo marcaba el ritmo de una obra que coronaba dos décadas de trabajo en un director que paulatinamente se ha manifestado, él mismo, abierto a toda clase de experimentación.

No en vano interpretó a su manera la novela de William Burroughs, “El almuerzo desnudo”, otorgándole ese toque tan personal y alertándonos que se venían más obras en ese sentido, el de la sorpresa, el temor, lo ominoso, lo desconocido, como antes, por ejemplo, ocurrió con “Pacto de amor”. En esta singular película Jeremy Irons hacía el doble papel de unos hermanos gemelos, quienes basados en su propia generosidad filial, ejercen con el tiempo el oficio de ginecólogos y revelan una de las aristas más punzantes de la cinematografía de Cronenberg, una sensibilidad que aleja a los públicos comunes, y que halla sus mejores matices, reencontrándose -reelaborada- a sí misma, en trabajos como “Crash”.


Esta es, tal vez, la película más personal y a la vez la más provocadora de Cronenberg, una obra oscura y pesadillesca que gira en torno al placer que producen los accidentes de tráfico, a la manera cómo los autos se estrellan uno contra otro y, de nuevo, despiertan pulsiones tanáticas, pero también alteran la líbido, ocasionando encuentros amorosos, deseos incumplidos, esperas, ansias de amor y destrucción. “Crash” es una obra intensa, realizada para herir profundamente muchas suceptibilidades y aún así se hace su propio lugar en el mundo del cine para demostrarnos que, aun con esa naturaleza, su director puede ser un artista muy imaginativo que redecora los escenarios del orbe, los tiñe de dolor y de placer, y en esa subversiva mezcla encuentra paz y redención para sí mismo. Sin llegar al surrealismo de David Lynch, Cronenberg es capaz de desnudar y denunciar la condición humana y sus instantes más extremos y desesperantes.

Ya ocurría así en una cinta que filmó en los primeros años de la década del 80, “Videodrome”, con James Woods y Deborah Harry, en la cual se hacían evidentes los peligros del triunfo de una tecnología imperial y oligopólica, revelada en la forma de un culto. Woods se convertía, sin quererlo, en un experimentador, luego en una víctima y finalmente en un detective que trataba de seguir las huellas de ese artilugio concebido en base a una serie de vídeos que constituían la razón de la trama de este filme. Nunca nada es lo que parece, nos anunciaba ya Cronenberg, con tan poderoso y envolvente argumento.


En años más recientes, después de experimentaciones como “eXistenZ” y “Spider”, Cronenberg ha tocado temas menos fantásticos y más terrenales, como los que se manifiestan en “Una historia violenta” y “Eastern Promises”. En ambas actúa Viggo Mortensen, quien hace de Freud en “Un método peligroso”. En ambas, también, Cronenberg le da un toque más policial y realista a relatos que se inscriben en un mundo poscapitalista e hiperglobalizado. Las dos cintas, asimismo, giran en torno a temas de traición y venganza, al rompimiento de tradiciones familiares y al ocultamiento de verdades que finalmente salen a flote mostrándonos un lado trágico pero quizá también irónico, burlesco. En este “teatro del mundo” donde ocurren las acciones de “Una historia violenta” y “Eastern Promises” hay lugar para la extrema violencia y para la salvación. Cronenberg, entonces, ha evolucionado de matices tomados incluso del “gore” a un imaginario más urbano y contemporáneo.

Su última cinta, “Cosmópolis”, nos habla de nuevas sorpresas en la carrera de este cineasta que, hábilmente, ha sabido mantenerse como un artista independiente, consagrado en festivales y convertido en personaje de culto. El conjunto de su cinematografía entre el horror, el suspenso y el drama que ofrece, hace sentir de cerca la presencia de un creador inquieto, a veces venenoso, pero sobre todo fiel, siempre, a sus peculiares principios y excentricidades.

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Cuatro estaciones en un solo lienzo

Yury Weky (Desde Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Invierno
En invierno la noche se posaba temprano sobre los techos, ennegrecía las calles, las plazas, recogía la familia alrededor de la chimenea. La noche no venía sola, cargaba en la oscuridad nostalgias, melancolías, historias viejas. En las avenidas y plazas se derretía la nieve haciendo densa la neblina y en la cocina con el vapor del agua donde se salcochaba las acelgas y lechugas para tu cena.

A ti te gustaba esa sopa esmeralda, la tomabas caliente con los pedacitos de pan que habían sobrado del desayuno y que a esta hora estaban duros y crujientes. Un poco de mozzarela y vino completaban tu menú.

La cena era una reunión que se prolongaba. Hablaban de los últimos acontecimientos: “En Roma se disolvía el parlamento, en la provincia los diputados discutían sobre las posibles alianzas”. María hablaba de su investigación lingüística, Carlos de sus viajes... la tía de sus inversiones...

Después de cenar se atizaba el fuego de la chimenea en el salón y la familia se sentaba en el gran sofá, con la cobija de lana sobre las piernas, para ver la televisión. La temporada de teatro era buena. Disfrutaban del ciclo francés que presentaban en las prestigiosas salas de Roma y Milano y que retransmitían por la pantalla chica. En verdad te quedabas allí para calentarte el cuerpo con Enzo que se sentaba a tu lado.

Enzo tenía dos gotas de mar en la cara que hablaban de horizontes lejanos. Horizontes que tu querías alcanzar cada vez que su mirada apacible te envolvía. Hechizada sólo atinabas a tocar sus manos que en esos momentos acariciaban a la gata Cornelia.
Tu vivías para él, todo en función de él y cada invierno, desde que cumpliste quince años, soñaste que él frió lo llevaría a tu cama. Te retirabas muy tarde a tu habitación y mientras subías las escaleras fantaseabas: “... subirá tras mí, se meterá bajo mis cobijas, me cubrirá con sus besos, pegará su cuerpo con el mío y dormiremos juntos”.

La realidad era otra. Él se quedaba en el salón con el resto de la familia y tú llorabas abrazada a la almohada, que a medida que avanzaba la noche invernal se hacía gélida. El frió te inmovilizaba bajo las frazadas hasta el día siguiente. La noche y el viento hablaban en las ventanas y se golpeaban con los vidrios que le impedían la entrada a la casa y tú soñabas con Enzo.

Por la mañana, cuando todos se habían ido, él se sentaba cerca de tu cama: “construiré para ti, te decía, dos casitas. Una en la montaña para veranear, con abetos, duraznos, almendros, olivos y otra en Fontaine Bianche con muchas rosas”. Soñaban. Allí tu pintarías y él escribiría música para concierto, operas y Films. Tendrían hijos. Tú querías que el varón se llamara como un pintor del medioevo y no con el nombre del padre de Enzo como establecía la tradición. El quería bautizarlo con el nombre de un músico alemán.

Terminando el almuerzo subían la montaña, caminaban sobre la nieve y veían crecer los duraznos, manzanos y abetos que habían sembrado en la parcelita donde construirían en el futuro la casa, si sus composiciones musicales se vendían. A lo lejos, la montaña tenía tonos índigo, violeta, negro. Eran los árboles enlutecidos por el frío pero para ustedes caravanas de almas que iban al paraíso.

Si durante la semana nevaba mucho, Enzo se encerraba a componer y tú te quedabas en casa leyendo: ibas del Fóscolo a Ungaretti. Retomabas Petrarca y Dante. Leías desordenadamente. Pasabas de un siglo a otro. Decías que buscabas “las correspondencias”. Te detenías en Belli y volvías a Cavalcanti. Otra forma de llenar esos largos días de invierno era dibujar el rostro de Enzo.

Algunas tardes bajaban juntos hasta el muelle donde descansaban su muerte unas antiguas barcas atuneras. Esqueléticas, enmudecidas por el invierno y el tiempo, con su silencio denunciaban un pasado glorioso de abundante pesca. Entonces Enzo recordaba al abuelo pescador, quien dejaba a la abuela hasta por seis meses para ir a navegar y cuando regresaba aumentaba la prole. Por eso la abuela tuvo cuatro hijos: Lina, Ángela, María y Luciano. Fue duro criarlos con tanta ausencia del abuelo y la guerra; así que Lina aprendió de adolescente il mestiere di sarta y Angela de ricamatrice. Como María y Luciano contaron con la ayuda de ambas, ella se hizo enseñante y él arqueólogo.

Cuando crecieron y el abuelo había muerto, Luciano se fue a vivir a Varese, Ángela a Milano, Lina a Libia y María casó con un prestigioso filósofo, nacido en Paternó y profesor en una Universidad de Catania. Al quedar viuda María volvió al pueblo ahora habitada en un palacio construido en el siglo XI. Tu y Enzo la visitaban una que otra tarde para tomar el té y entonces bromeaban con la tía traviesa que se negaba a envejecer. Ella aprobaba y desaprobaba vuestra unión dependiendo de sus cambios de posición ante la gente. Cuando quería demostrar que era una dama de mentalidad avanzada con criterios “universales” y “cosmopolita” decía: “que hay de malo que Enzo y Grazia se amen aunque sean parientes, jóvenes e idealistas”. Cuando se dejaba arrastrar por su carga de tradición exclamaba “que le vamos a hacer... con ese amor yo no estaría muy segura”.

Ciertas tardes, después del almuerzo, Enzo se escapaba con los amigos a ver el juego de futbol y tú te quedabas en casa revisando libros sobre arte renacentista, ordenando las partituras de Enzo o dibujando.

El invierno también traía diversión en casa de parientes y vecinos que se reunían para jugar cartas y ustedes no faltaban. Regresaban tarde de la noche, a pie, confundidos en una sola sombra. Caminaban, se detenían, se susurraban y llegaban a la casa cuando todos dormían.

Cuando Enzo componía música se aislaba por días. Entonces tú ibas a la Universidad, que se encontraba a ochenta kilómetros del pueblo y regresabas al final de la semana.

Cada reencuentro los envolvía en historias de siete días con sus siete noches de ausencia. Tú le mostrabas tus dibujos y él te tarareaba sus composiciones.
Primavera

Con la primavera los árboles se vestían de verde-rosa, verde – blanco. blanco-amarillo y la montaña de azul. Florecían los almendros, las margaritas. La campiña era de color oro. Los fines de semana subían a la montaña en la Fiat 500 después del té. Se dejaban acariciar por la estación. Paseaban bajo los almendros florecidos. Enzo llenaba tus cabellos de margaritas silvestres y tú hacías una corona de laurel -como las que se ven en las esculturas romanas del tiempo de los Césares- y se la colocabas sobre su frente. Corrían tomados de las manos sobre la alfombra tierna de la hierba recién nacida. Se tumbaban sobre ella y contemplaban los nimbos adivinando querubines y cupidos. En la montaña estaba la parcelita de terreno para la casa, tenía un pozo de los deseos con su brocal de adobe, su techito de tejas y hasta el balde de madera con su polea y su cuerda.

Como la montaña es rocosa y no puede manar agua se hicieron unos canales por un lado del pozo para recoger el agua de la lluvia y almacenarla en un hueco profundo que se había excavado en la piedra. Tendrían agua para regar las plantas en verano.

El lunes Enzo volvía a sus composiciones musicales y tú a la Universidad. Las despedidas eran con intercambios de pañuelos, lágrimas, fotos, besos y promesas hasta que el tren partía.

Durante esos siete días te alterabas cada timbre del teléfono en la residencia de la Guarnaccia. Esperabas que fuera Enzo y que su voz se colara por tu oído y se asentara en tu pecho. Si era él te ibas a clase flotando y atendías las explicaciones con entusiasmo; si no llamaba te ibas a caminar por las calles de la ciudad que según me dijiste te parecía un viejo abandonado que fumaba en un rincón.

Cuando volvías al pueblo, el viernes por la tarde, reanudaban los paseos. Era ritual que fueran a la campiña a oler los árboles renacidos, recoger flores silvestres, buscar agua en las fuentes que había en la montaña, ver los arbolillos que habían sembrado en la parcelita donde harían la casita para veranear.

Con la primavera no sólo renacían las hojas, las flores, sino el sentimiento. Tu amabas a Enzo y el te correspondía. La familia, un día decía: “Grazia nació para Enzo y él para ella”. Otros, murmuraban: “son unos idealistas, de música y pintura no se come; ahora sueñan, ya despertaran”.

Enzo te repetía: “eres el alimento de mi música. Cada clave, cada compás, cada nota que escribo es por ti. Tú eres en cada una de mis composiciones”. Tú, en tanto, callabas y dibujabas su rostro, la montaña con su pozo de los deseos y el jardín que harían de rosas en la casa de Fontaine Bianche.

Si por casualidad perdías el tren el lunes, Enzo se apresuraba a llevarte en el auto. Durante ochenta kilómetros iban tejiendo el futuro, desmenuzando fantasías, entrelazando esperanzas y en la ciudad besos, besos.

Verano

Llegó el verano y con él las vacaciones. Recogían pueblos y ciudades. Testimoniaban esos días las fotos de las ruinas del teatro griego en Taormina, el teatro Griego de Akrai en Palazzolo construido en el siglo III antes de cristo, L’ orecchia de Dionisios, La Fuente Aretusa.

Sentados en las rústicas gradas del Anfiteatro Griego en Siracusa asistían al espectáculo anual del montaje de las obras de Esquilo, Sófocles y Eurípides. En griego se realizaban los parlamentos, la traducción la entregaban al momento de pagar la entrada. Lo importante para ustedes era el trabajo actoral, la fuerza que se le imprimía a los personajes. Con Esquilo decían se sentía la trascendencia del destino en una humanidad transfigurada por el destino humano. “Prometeo encadenado” era el preferido de ustedes. Con Edipo Rey lloraba Grazia la muerte de Yocasta y Edipo cegándose a sí mismo la hacían decir “es como que al arrancarse ella la vida y él los ojos se arrancaran la culpa, culpa que no es de ellos sino de un destino inevitable por la crueldad de los dioses”. Medea no los aficionaba, según confesión de ustedes, no podían comprender esa lucha entre el amor materno y la venganza contra el esposo perpetuado en la muerte de los hijos.

A la isla el verano la hacía clara y brillante. El sol resplandecía de amarillo en los cítricos que ornaban la campiña que atravesaban con Enzo por las angostas vías.

Messina, Taormina, Acireale, Augusta, Catania, Palermo, Trapani, Mazzara, Noto, Raggusa, Módica, Pedagaggi, Vittoria, este, sur, norte, centro, oeste ; toda la isla para los dos. En casa pueblo se renovaba la promesa. Enzo te susurraba al oído “aquí también te amo” y te besaba. Decías que sus besos eran como el agua del mediterráneo, como la primavera, como ver la luna en verano acostada en una roca de la montaña y como oler la piña del pino asarse entre los brasas.

Ir a Siracusa guardaba una dulce emoción, pasaban por Fontaine Bianche y Enzo sentenciaba “aquí viviremos”. Fontaine Bianche era otro sueño compartido, sueño de casas blancas enclavadas en un recodo, con colinas al fondo vecinas a un cielo bajito, que recibían el abrazo del jónico. Un pedazo de cielo desprendido.

Cuando regresaban de estos paseos la familia quería saber que habían hecho. Tú contabas sobre la belleza que habían descubierto y Enzo sonreía al escucharte.

Otoño
El otoño hizo una alfombra de hojas amarillas, cadmio claro, ocre, siena sobre las avenidas del pueblo, los árboles empezaron a desnudarse impúdicamente ante los ojos de todos. Las tardes se hicieron plomizas, la neblina, se espesaba y fue anudando presagios en el pecho de Grazia.

Salían poco y cuando lo hacían hundían los pasos al caminar entre los cadáveres de las hojas en silencio. El frío se anunciaba temprano, así que los paseos eran cortos. Enzo te compraba las castañas asadas en una esquina de la plaza y casi corriendo regresaban a la casa. El se encerraba para escribir música y tú leías sobre El Veronés o dibujabas objetos de la casa. Confesaste que te impresionaba el abundante uso que hacía del verde, incluso en los cuerpos de Adán y Eva en el cuadro “Creación de Eva”, agregaste que: “Tal vez El Veronés conceptualizaba al hombre como continuación de la naturaleza y por ello tenía que ser pintado con ese color”. Te encantaba Adán, desnudo sobre la grama, dominado por el sueño de la muerte, de esa muerte que sigue al orgasmo y que es plenitud y elevación cuando se hace el amor. Es el orgasmo de Adán por haber creado a Eva con su costilla. Tú eras la costilla de Enzo y esa dulce muerte adelantada te incitaba a vivir.

Enzo empezó a salir por las mañanas y regresaba tarde a almorzar. Tú esperabas hasta las dos horas para verlo. Comían silenciosos. Después volvía a salir. No regresaba para el té, casi nunca volvía para la cena. Regresaba tarde y se encerraba en su habitación. Cuando le preguntaste que lo mantenía alejado de la familia y de ti, te miró dulce y cálidamente dijo “construyó muestro futuro, intento hacer realidad lo que soñamos”.

A mediados de otoño empezó a hablar de América, la tierra de las oportunidades. Manifestó que quería irse, hacer una fortuna para la casita de la montaña y comprar la de Fontaine Bianche. No tocó más el piano, recogió todo lo que había escrito y se fue a la América.

Dejo un mensaje grabado “me voy pero regresaré pronto, para ti y por ti por siempre”.

Incontables veces pulsaste la tecla play y escuchabas su voz” regresaré pronto para ti y por ti por siempre”....

Así alimentabas tu alma que empezaba a adormecerse con la ausencia de Enzo, se hizo para ti una obligación esperar al cartero cada día. Te asomabas al balcón para verlo llegar y entregarte la carta que enviaba Enzo. Pasó la estación. No volviste a salir de casa y pegada a la ventana la ausencia de tu amante te pintó con un traje blanco.

(De “VOCES DE AUSENCIA”)

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La lista de Obama

Carlos Alberto Parodiz Márquez (Desde Alejandro Korn, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

A veces hay que saltar para saltear, por ejemplo charcos en la calle, la vida, la literatura. En la frontera donde la esperanza parece desterrada me siento a mirar como las postales se van irguiendo en la memoria.

Esto me ocurre, cuando la banalidad se instala hasta en los menores detalles trato, por lo tanto, de ser lo más estúpido posible, pero como en otros campos, fracaso.

Y no me tranquiliza. Ansío la reparadora imagen de una actividad deportiva en la televisión, para que me distraiga lo suficiente. Durante el suficiente tiempo. Sin embargo me angustio, porque no es suficiente.

Lo pensé sin ayuda, sólo, recostado en el portón de hierro de mi casa de Alejandro Korn y dando la espaldas al pasillo de las palmeras. En cierta forma me siento avergonzado, cuando digo mi casa, al respecto me declaro inocente, de propósitos intimidantes como la acumulación de ladrillos.

Viví lo suficiente, esta vez si, como para arrepentirme de todo lo que considerara error, la peor de las pérdidas. Hoy, ahora, se murió Badia, casi cuando se muere junio. Juan Alberto parecía seguro, de la boca para afuera, que lo suyo, la enfermedad, era pasado. Uno suele empecinarse con la meta a la vista. Debe ser porque la meta se quiere cambiarla. Estirar la cinta, correr el propósito, manotear en el espacio un lugar para decidir despacio.

A todo esto, Olivia, mi descendiente de dogo de Bruselas y un atorrante perro de la calle, me mira con esa inteligencia que no parece animal, porque el hecho de no hablar la perfecciona. Me voy a ir de la redacción del diario porque necesito un poco de aire, ver a la gente apurada para volver, tanto como para ir me agota. El apuro es un solapero prescindible, pero nadie lo advierte, más hoy que la radio está de luto.

Yon Eibar, mi vasco amigo, detuvo el Alfa gris casi sin que me hubiera dado cuenta, aunque por mi calle cada circulación es celebrada por los perros con conciertos a la luna, pocos o al sol, muchos.

- Tenemos almuerzo “congresal”, quiero decir que seremos varios, porque hay propios y extraños interesados en darnos información – deslizó con seguridad molestando una vez más, mi franqueable voluntad. Por el sólo hecho de presionar con la comida, algo que todavía no había hecho, pero con el vasco nada es seguro, palabra ausente de su vocabulario.

La reunión será en Guadalupe con parrilla democrática – anunció sin, al parecer, admitir rechazo. A mi se me nubló la vista, por distintas razones, pero no me quiero exceder. Yo escribo, a veces, para no ahogarme. La primera hora del mediodía lucía gris, así que agregué aceptación, hija de la paciencia, cuando subí al auto. La vegetación achaparrada sumaba melancolías. Partimos luego de ordenar, Alejandro Korn quedaba atrás, aguardando, Palermo era, por razones desconocidas, el sitio de encuentro, tan bueno como cualquier otro. Sólo absurdo, como cada cita que contradice motivos.

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El lugar elegido lucía discreto, con cierta tranquilidad por distancias entre comensales. Agostina, dijo el vasco en la presentación, tiene algo que dice me interesará, anticipó Yon, mientras yo quedaba hipnotizado por la mirada gris verdosa magnética.

Mauricio - dice, aludiendo a esa cabellera revuelta que envolvía una cara despejada de ojos grandes y expresivos, tiene también algo que sorprende, siguió el vasco y si queda algo más, Martín lo va a contar -, añadiendo al cónclave al flaquito del grupo que a mi no me interesaba. Para ser cierto, sólo descubrir detrás de una barra de mármol blanco, el fuego reparador donde se instalaba el motivo de mi presencia, la comida. Tomamos asiento, para empezar en un ambiente color celeste.

Todo parecía dispuesto. La recepción es con un aperitivo que resultó diverso nosotros, el vasco y yo, atacamos un Absolout con juego de naranja, derramados en hielo granizado, Martini coloridos para el resto, una panera y empanaditas de carne, más cuidados por el punto de cocción.

Este exceso de detalle obedece a la necesidad de adecuación de los visitantes a mi silenciosa, presencia. El vasco siempre domina el lugar de los encuentros y el contacto que fertiliza casi sin hablar. Todos confían, porque le confían y eso a mi me salva de rispideces protocolares. Agostina que cultiva un tono mesurado y dulce para hablar, lo hace sin afectación, pero además de anticipar su condición de bloguera y diagramadora, excusa el paso por sus manos de mucha información para contar y lo hace.

Revelan la “lista secreta de la muerte”, anuncia como si enumerara las bondades de una crema para piernas sensibles.

“El New York Times reveló esta semana que el presidente Obama supervisa personalmente una "lista secreta de la muerte" que contiene los nombres y fotografías de individuos que deben ser asesinados como parte de la guerra con aviones no tripulados de EE.UU”, prologó sin sorprenderme.

“Según el medio Obama aprueba cada asesinato selectivo que se planea en Yemen y Somalia, así como las operaciones más complejas o riesgosas en Pakistán. Entre las personas que están en la lista hay ciudadanos estadounidenses, además de mujeres adolescentes de tan solo diecisiete años de edad.”, añadió repasando a los asistentes.

"El presidente de Estados Unidos cree que tiene la facultad de ordenar el asesinato de personas, en absoluto secreto, sin proceso, sin transparencia, ni control de ningún tipo", sostiene Glenn Greenwald, abogado constitucionalista” remarcó, la rubia.

"Creo de verdad que literalmente se trata del poder más radical que un gobierno y un presidente pueden lograr y sin embargo el gobierno de Obama lo toma y lo ejerce de manera agresiva sin que eso sea objeto de polémica", cerró

Yo, en realidad pensaba en que comeríamos, para ser franco. La carta es tradicional, muy buena provoleta con rúcula y tomates secos, chorizo criollo de rueda y mollejas. Desde la parrilla asado de tira, bife de chorizo, entraña y un muy buen ojo de bife. Todas las carnes llegan con cazuelas para acompañar. Una de espinacas, otra de zucchinis con crema, otra de remolachas y una criolla. Las papas fritas, vienen en canasta. Hubo silencio de circunstancias, que interrumpió Mauricio para notificar, como al pasar.

Assange pidió asilo a Ecuador

“El fundador de Wikileaks, Julian Assange, se refugió en la embajada de Ecuador en Londres y solicitó asilo político para evitar su extradición del Reino Unido, anunció el canciller ecuatoriano”, en boca de Mauricio.

“El ministro Ricardo Patiño dijo que Ecuador está analizando el pedido, que llegó luego de que la Justicia británica rechazara reabrir el caso de Assange y ratificara su extradición a Suecia para enfrentar acusaciones de delitos sexuales, informó BBC.

En la carta al presidente de Ecuador, Rafael Correa, Assange afirma que es "imposible" el retorno a su país de origen tras la "lamentable declaración efectiva de abandono" recibida por las autoridades australianas, dijo Patiño, quien no admitió preguntas de la prensa”, amplió Mauricio.

"El Gobierno de Ecuador se encuentra evaluando el pedido del señor Julian Assange y cualquier decisión que adopte sobre el mismo tendrá en cuenta el respeto a las normas y principios del derecho internacional, así como la tradicional política de Ecuador de precautelar los derechos humanos", dijo el canciller.

“El Supremo británico, máxima instancia judicial, dictaminó el 14 de junio que el proceso para la extradición de Assange comenzará no antes de 14 días, período en el que su defensa podría presentar un recurso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo”, amplió Mauricio.

El fundador de WikiLeaks, que ha divulgado miles de documentos comprometedores para numerosos gobiernos, es reclamado por Suecia por presunta violación y acoso a dos mujeres a las que conoció durante un viaje a Estocolmo en agosto de 2010, con las que él asegura que mantuvo relaciones consentidas.

Assange asegura haber sufrido amenazas de muerte y un boicot económico En la carta enviada a Correa, que leyó Patiño a la prensa, Assange dice que "hasta el día de hoy no hay una acusación formal ni cargos contra él por ningún delito en ningún país del mundo".

Añade que "la persecución" de la que se considera "objeto en varios países, deriva no sólo de sus ideas y sus acciones sino de su trabajo al publicar información que compromete a los poderosos, de publicar la verdad y con ello desenmascarar corrupción y graves abusos a los derechos humanos alrededor del mundo".

"Amenazas de muerte, boicot económico y la posibilidad de ser entregado a las autoridades de Estados Unidos de América por autoridades británicas, suecas o australianas, hacen que busque en territorio ecuatoriano el asilo político y la protección para permitirme continuar con mi misión en un territorio de paz", indica Assange en la carta. Los comensales se reservaron un hueco en sus bocas ocupadas a mandíbula batiente, para comentar el episodio. Yo pensaba que silenciarlo a Assange no sería difícil, habría que ver que cosa lo protege por el momento. Lo pensé también solo y luego de mi tercer Chateau Vieux tinto, que comenzaba a calmarme. Quiero mucho a Buenos Aires y otras patrias, pero todavía había más.

Martín, un chico chispeante y laborioso notero, quiso dejar su descubrimiento y compartirlo.

Hay Comando Sur en Uruguay

Sea cual sea el motivo, lo cierto es que comenzaron en el país menos sospechado, Uruguay: Naturalmente estar sobre el acuífero Guaraní, indica motivos.

Desde mediados de mayo fuerzas especiales (SEALs), de la IV flota norteamericana están en Uruguay. Llegaron con el propósito de “entrenar a efectivos del Cuerpo de Fusileros Navales (FUSNA) de la Armada Nacional en Contra Interferencia Ilícita de Buques (CIIB)” por solicitud de la Armada uruguaya aprobada por el Ministerio de Defensa y el Presidente.

La autorización para el ingreso de militares norteamericanos armados fue enviada como Proyecto de Ley por el Ejecutivo. Se señaló que fue tratada en el Parlamento de manera urgente. El Proyecto de Ley ingresó a la Comisión de Defensa de Diputados y fue analizado en la sesión del 2 de mayo a la que compareció el Contralmirante Daniel Núñez del Comando General de la Armada del Uruguay quien dijo que el entrenamiento con los SEALs es “fundamental” para la Armada que enfrentará “claras amenazas emergentes en nuestro mar como tráfico de drogas, tráfico de armas, contrabando y el terrorismo a bordo de buques”.

En principio el ejercicio de cooperación suscripto por el ejército uruguayo no fue informado al Consejo de Defensa Sudamericano (CDS) como acordaron los Ministros del área en la Cumbre de Quito de 2010 en un intento de armonizar las relaciones entre Fuerzas Armadas vecinas”, concluyó en tono quedo Martín, mientras mordía con fruición una molleja saltarina.

“Desde luego he conocido la desdicha como todos los hombres y he conocido también la dicha, como todos los hombres. Estuve en el infierno y el paraíso, como Dante, el cual lo señala como un hecho singular”, leí que dijo Borges. No voy a hablar del postre, porque el mapa de batalla es elocuente. Nuestra América, tal como la conocemos está en riesgo creciente, antes no fue necesario, porque la condición de “patio trasero” la hace objeto de acumulación de objetos, para redundar como se debe, total es lo que hay, pensé mientras el vasco hacía abrir la siguiente botella de tinto y para mí era suficiente.

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Cuando los relatos se enlazan en el espacio virtual

Beatriz Paganini (Desde Santa Fe, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El artículo de Argenpress Cultural, del miércoles 20 de junio de 2012, se titulaba: Música: la Obertura 1812, de Tchaikovski, (1)

Entonces, hice click y la obertura con sus oboes, violines, trompetas, salieron por los parlantes con la nostálgica y vibrante música, del genial romántico Peter Ylich, invade en mi habitación superando la limitada pantalla del monitor.

La feliz coincidencia, mientras la escucho, me lleva a buscar y releer, las hojas de mi novela (aún hibernando en alguna matriz gutérmica) (2)

“¡Qué hermosa sensación me invadió al escucharla!
Cerré los ojos recordando la figura de mi abuelo tarareando la Internacional.
¿Cómo pudo el artista realizar un enlace con la Marsellesa tan armoniosamente?
¿Se inspiró en la 1812 de mi favorito Peter Ylich Tchaikovsky?
Emocionada, no podía parar de llorar.
Y, ya pasada la banda, yo seguía llorando.
Mientras tanto, Pérez Reverte enfrente, aún parado, me miraba sorprendido.
Al acercarse me dijo:
- Está usted muy sensibilizada señora.
- Es una marcha que vibra y mueve los sentimientos más nobles , esa comunión …de melodías.. de … la marsellesa - dije con voz entrecortada por el sollozo.
- Admiro y advierto su sensibilidad y creo que está tan bien lograda esta marcha que es un himno a la Libertad que, aun no conociéndose la marsellesa, se aprecia como una preciosa joya musical.
- ¡No!- casi grité a viva voz- si no es sólo por su belleza artística, mi llanto es porque en la Francia de SARKOSY se han echado por tierra las tres palabras que mantenían unidos y dignificados a los franceses: LIBERTÉ, EGALITÉ Y FRATERNITÉ. Porqué ese señor ESTÁ HACIENDO CON SU ALIANZA CON Estados Unidos, LO MISMO QUE SU EX PRESIDENTE ESPAÑOL AZNAR que llevó a la guerra a España contra IRAK.

Espere, espere usted. Debemos tranquilizarnos los dos ¿Porqué no nos sentamos?

Pérez Reverte señaló la mesa, gesto que acepté sentándome y él, correspondió, tomando asiento frente a mí.
- Entiendo que estamos hablando de lo mismo pero cambiado ¿Se entiende?
-
- Sí que lo entiendo y estoy aterrada porque en este preciso momento me doy cuenta que estoy loca.
-
- Un loco no se aterra porque nunca vislumbra el peligro en nada. Ni en sí mismo, ni en las consecuencias de su locura. Entonces el loco soy yo porque no me preocupa, si fuera verdad, lo que usted dice pero…pero ¿Por qué tengo que creerle a usted, estimada señora?
-
- Porque sé lo que estoy viviendo, porque…. Porque… no encontraba palabras.
Se hizo un silencio.
Ya anochecía en Almería.”………

Mientras sigo escuchando los timbales y cañones, pienso que ¿No estará leyendo algún músico, que se inspire en el mundo virtual y componga una marcha entrelazando la Marsellesa con la Internacional y quizás con el melodioso y personal Aranjuéz de Joaquín Rodrigo?

¿Por qué No?

Todo es posible en el mundo virtual.

Fuentes:
1) http://alboraida.blogspot.com/2006/11/obertura-1812.html http://es.wikipedia.org/wiki/Obertura_1812
2) “Antes y después de Guernica” Novela.

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La extranjería intelectual

Ricardo San Esteban (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En varias oportunidades hemos reflexionado acerca de la inclinación de numerosos intelectuales argentinos -e incluso latinoamericanos- en cuanto a tomar como referencia a sociólogos, filósofos e investigadores alemanes, austríacos, ingleses, franceses o norteamericanos. Sin dejar de tener en cuenta el papel de los medios de difusión hegemónicos en cuanto a popularizar ciertas opiniones afines y personajes ídem, e incluso de valorar aportes a nivel de esos pensadores y países, cabe apuntar que si el mundo es redondo, que si no se termina allí y que si, por ejemplo, hay trabajos en el campo de la ciencia realizados en muchísimos países y lugares del globo, llama mucho la atención la supervivencia de ciertas anteojeras coloniales.

En una oportunidad fui a llevar un libro mío a una Facultad de la Universidad de Buenos Aires y me informaron que la jefa de cátedra estaba en Italia porque era especialista en Gramsci, y tal cosa me chocó, qué quieren que les diga, porque mientras tanto, ella ignoraba mucho de lo bueno que se producía en el país y en Latinoamérica. Y esto dicho sin ningún asomo de chauvinismo ni de indigenismo, porque uno comprende que Gramsci estuvo preso, que murió en el penal de Turi -lo cual nos conmueve- pero que por ello mismo y por su (in)formación académica debería tener una visión limitada, mas lo notable resulta ser la contumacia con la que algunos criollos insisten en los dichos de aquél. Escribió para una Europa, con un pensamiento europeo y se basó sobre todo en la metodología de Benedetto Croce (*), que a su vez poseía grave o no ya marxista, sino hegeliano. Sin embargo, se ha escrito tanto sobre Gramsci que tenemos la impresión de descubrir la nada, o de comentar lo ya requete comentado, algo así como ir a cazar en el zoológico.

Y luego están las modas, y la reincidencia en caer en personajes que la historia y la ciencia habían refutado, un poco siguiendo los deseos de la burguesía mundial, que a falta de nuevas propuestas ideológicas, económicas, sociológicas o filosóficas saca la estaca del corazón de quienes en otro tiempo había exorcizado e inhumado poco menos que en secreto, tal el caso, por ejemplo, de Louis Althusser, el segundo Wittgenstein y hasta de un Carl Schmidt. Los reflotan con gran estruendo, y ni qué hablar de los mentores del consenso de Washington que, como el inventor de la guillotina, finalmente terminarán guillotinados.

Para muestra basta un botón: El Grupo de Participantes del “Seminario de los Jueves”, dirigido por Tomás Abraham (*) y en el que participaban numerosos profesores de la UBA, publicaba un grueso volumen en el que se estudiaba el pensamiento fundante -que iba desde Sartre hasta George Soros- pero donde no tenía cabida ningún pensador argentino y menos latinoamericano. Sin despreciar sus sesudos estudios, parecería que no hay ni hubo cabezas en América Latina.

Ciertamente, de la visión del mundo que tenían nuestros pueblos originarios poco nos ha quedado y es nuestro deber rescatarla en lo más posible y sacudirnos de encima al dios dominador, vengativo y absolutista que nos trajeron los conquistadores y que nos relanzan actualmente ciertos ayudantes de cátedra.

Latinoamérica hoy ofrece no sólo una experiencia a nivel de masas sino también un abanico de teorías y pensamientos, el ejemplo vivo de procesos nuevos, inéditos si se quiere, en casi todos los campos pero especialmente en sociología, economía, filosofía y demás.

En cambio, aparecen cotidianamente, en las revistas culturosas tipo Ñ -dentro del variado pelaje de quienes son resucitados y de sus seguidores actuales- dos tendencias fundamentales que en general vienen de allende los mares, a saber: los que sustancializan el pensamiento y los que intelectualizan la realidad, ninguna de ellas patrimonio de nuestros ancestros ni de nuestra visión del mundo.

Se diría que la piedra filosofal se extrae de la sesera de Hegel, que a decir de Xavier Zubiri (*) expresa la madurez intelectual de occidente, en donde lo real-histórico se constituye en el doble movimiento de la realización de la Idea. Hay un macrosujeto, la Idea, en despliegue. Podríamos decir un movimiento encarnatorio, y este macrosujeto es el que al desplegarse va creando diferentes determinaciones; esto es, distintos tipos y formas de realidad que no son más que fenómenos de aquél macrosujeto esencial. Meras manifestaciones espacio-temporales, mal logradas, de la perfección del Absoluto.

Vale decir, extraer al mundo desde las testas, tal como los magos sacan conejos de sus galeras, y que entonces, si la teoría y los hechos se contradicen, tanto peor para los hechos. Pero resulta que en los países desarrollados se verifica que el macrosujeto no es la Idea Absoluta y que muchos pensadores argentinos no tienen ni idea de la realidad propia y es más, a ellos y a los europeos la realidad se les viene encima como un tren expreso, o que como escribía Marx, los hechos son testarudos.

*) Ver, por ej., en: CROCE Benedetto, Cio che é vivo e cio che é morto della filosofia di Hegel, in Saggio sullo Hegel. Bari, 1972
*) Abraham Tomás, Vidas Filosóficas, Eudeba, Buenos Aires, 2003
*) Zubiri Xavier, 1996; ETM; Espacio, tiempo y materia. Madrid: Alianza editorial.

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