miércoles, 12 de septiembre de 2012

Sigo buscando palabras. 1976-16 de setiembre-2012: “La noche de los lápices”

Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Hay días en los que me siento condenada a buscar palabras sin poder encontrarlas.

¿Será que se me esconden, tal vez, acongojadas?

¿O será que no existe el término que pueda contener la esencia de la monstruosidad cuando cae a plomo sobre un pueblo que sueña destinos de grandeza?

A 36 años de una noche de hiel, sigo pensando:

¿Qué dios acartonado se permitió abortar la primavera que asomaba, mientras garras afiladas giraban la cuerda del despertador de la vergüenza?

Cuando arrancaron los capullos que habrían de ser las flores de la historia.

Cuando Zeus se despabiló para tragarse, de pronto, a esos jóvenes que comenzaban a transitar los bordes espinosos del camino de la lucha.

Uno a una.

Para siempre.

Para el dolor perpetuo de mi gente.

De alguna gente, en realidad.

De la que aún tiene memoria y siente hervir la sangre cuando da vueltas las páginas donde quedó estampado el odio encarnizado y los lápices sin punta.

Desgarrados. Pisoteados. Vejados. Torturados ¡A-SE-SI-NA-DOS!

Aunque sabemos que aún siguen escribiendo.

¡Qué mente pudo albergar la génesis del odio al punto de talar los sueños colectivos, aquella noche de espanto, mientras comenzaban a reptar sierpes encapuchadas abriendo las puertas de un infierno voraz. Uno más entre los tantos que vivimos.

O sufrimos.

¡No cabe el verbo vivir en tanto escarnio!

¡Que menosprecio a la vida!

¡Que escarmiento feroz por animarse a acariciar el nido de los anhelos!

Sigo buscando palabras y sigo sin encontrarlas. Vuelvo a sentir el eco que nace desde el centro de treinta y seis lágrimas acovachadas en el alma.

Como otras veces, tomo una, la acaricio, le hablo, la beso tiernamente mientras elevo mis ojos hacia un cielo de luto.

Ese cielo en el que brillan luceros abrazaditos, dentro de la constelación donde otros treinta mil ¡se desperezan!

Algo me dice, nuevamente, que ya no busque palabras, que es suficiente con decir esta noche de setiembre memorioso:

¡COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS, PRESENTES!

Y mi lágrima responde:

¡AHORA Y SIEMPRE!

La Sonrisa Misteriosa

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Siempre fue muy curioso. Desde nenito, desesperado queriendo saber de donde venían los bebitos. Creyó en la cigüeña por un tiempo, pero después se decepcionó con sus padres. Le habían mentido.

Y cuando vivía con ellos y después, cuando se fue a vivir solo y con su mujer, siempre queriendo saber como eran, quienes eran los que vivían dentro de las ventanas que veía desde la suya. A quienes iluminaban las luces que veía.
Imaginaba que cada luz representaba amores, odios, tristezas, alegrías, esperanzas, ilusiones. Historias.
Y las mujeres. Para él siempre un misterio. No solamente como serían sus cabezas, que pensarían de la vida y de la muerte, de lo que para ellas es coger.
Sobre todo el misterio de sus cuerpos. Si aquellas que parecían tetas altas y redondas al sacarse el corpiño serían flácidas y caídas. O seguirían lindas. O aquel culo tan lindo. Como sería su piel. Suave o áspera. Y sus olores. El olor de sus axilas sin desodorante. De sus cabezas. De sus cuerpos. Si serian olores a flor y miel, como gustaba.
Pero había un misterio que siempre le despertaba más curiosidad: de qué sonreían -apenas sonreían- algunas mujeres. En que pensaban, que recordaban, que planeaban en ese momento.
Así fue que una vez que vio en una revista el retrato de la Mona Lisa, la Gioconda de Leonardo da Vinci, quedó fascinado.

A veces no podía dormir imaginando en qué pensaría la Mona Lisa cuando sonreía. ¿En algo que le gustaba recordar? ¿En algo que le gustaría que pase? Pero siempre algo que le causó o le causaría placer. ¿Cuál era, entonces, el misterio de la causa de esa sonrisa?
Fue por eso a Paris, al Museo del Louvre a ver el cuadro. Pero ahí fue peor que verlo reproducido en las revistas. Porque estaba siempre iluminado con lucecitas que se prendían y apagaban. Es que frente a ese retrato había siempre grupos de turistas que continuamente lo fotografiaban.
Reconoció entonces que esa misteriosa sonrisa era mejor verla reproducida en alguna revista.

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Cultores y revolución

Daniela Saidman (Desde Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

Aprendimos que el arte está siempre contra el poder... y no hay duda de que es así. Y lo aprendimos a golpe de silencio, de persecución, exclusión y tantas formas con más o menos sutilezas que pretendieron siempre ponernos de rodillas o a mirar las páginas de sociales de las industrias informativas como si eso fuera cultura. Supimos también por las voces de Alí o del Chino Valera Mora, que los artistas se comprometen con lo más hondo y lo más alto del ser humano, quiere decir con lo más y mejor de los hombres y mujeres del mundo entero. Y empiezo diciendo esto, para dejar claro que estoy segura que todas y todos los cultores, intelectuales y artistas de nuestro país, están y estamos contra el poder. Eso quiere decir, contra el poder hegemónico, contra el pensamiento único, contra los menos que mucho tienen como diría Galeano, que quieren imponernos cómo mirar, pensar, sentir y expresarnos. Contra el poder también significa que nos oponemos a las opresiones, a las miserias, al hambre, a la falta de escuelas, a las dictaduras y las dictablandas y a la escasez de sensibilidad expresada por cualquier medio o de cualquier forma. Por eso mismo, celebramos que desde hace más de una década un hombre se animó a cantarnos y a soñarnos distintos, y nos permitió abrir estas alamedas para transitar hacia el futuro.

Quién de nosotros pudo imaginarse siquiera que este paisito nuestro sería declarado libre de analfabetismo, que cientos de adultos mayores de todos los rincones del país finalmente tendrían la oportunidad de saber escribir su nombre y leer cada letrero en las calles. Quién de nosotros se hubiera imaginado hace apenas veinte años que el amor circularía por cada rincón de esta Venezuela en las palabras tiernas de Manuela y de Simón, y el Quijote cabalgaría libre por nuestras calles. Y quién podría haber siquiera soñado que la poesía llenaría nuestra geografía con versos del mundo entero, en eso que año a año nos invita a sumarnos a la palabra que diciendo nos cuenta y contándonos nos nombra. Y que se abrirían escuelas de arte, de danza, de teatro, de circo... Finalmente, que el arte dejaría ser un lujo para unos pocos, para convertirse en el disfrute de todos...

Cuánto camino falta aún por andar y cuántos sueños por cumplir... pero en esa tarea andamos, juntos y juntas, mirándonos por fin a la cara y teniendo la hermosa posibilidad de decirnos y reconocernos en nuestras dudas, nuestros errores y nuestras raíces más originarias y más profundas...

Somos esto que nace y crece, y tenemos por delante la tarea impostergable de continuar edificando colectivamente el porvenir. No podemos a esta altura creer que la cultura está ajena a lo que ocurre, no podemos pretender vivir aislados, porque somos pueblo, somos gente, somos tierra y fuego creador.

Estamos ahora ante una coyuntura histórica de la que somos protagonistas, porque para hacer cultura, para hacer arte, hay que primero hacer nacer la Patria.

Allí tenemos como propuesta incuestionable los cinco objetivos históricos que nos presentó el candidato de la Patria como proyecto de Gobierno. Cinco ejes estratégicos en los que sin duda los cultores, artistas e intelectuales tenemos aportes que hacer.

Cómo sentirnos distanciados de la defensa, expansión y consolidación de la Independencia Nacional; o como no querer contribuir con la construcción del socialismo bolivariano; trabajar por garantizar la paz en Nuestra América, esa tierra nuestra que soñaron Bolívar y Martí, entre tantos hombres y mujeres imprescindibles; o seguir avanzando en el desarrollo de un mundo multicéntrico y pluricultural que garantice la justicia y la equidad del mundo, y finalmente, cómo no involucrarnos cuando el llamado es a preservar la vida en el planeta para que haya humanidad o como cantaba Alí, para que sea más humana la humanidad.

Bienvenido pues el futuro, que aquí hay canto, barro, arcilla, lienzo, papel, cuerpo, piel, tacto... y compromiso. Aquí hay amor, entrega, esperanza... aquí está el pueblo que canta el viento, que baila versos, que dibuja la vida... aquí estamos para seguir haciendo nacer la Patria, para seguir haciendo realidad todo lo que hemos soñado y lo que aún nos falta por soñar.

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Refundar el rebuzno

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

-“Apéame, que no es cosa”- dijo esto uno que sacaban a golpear, al primer golpe o azote, como si fuera cosa de ensayo y burlas, y no de veras. Este se llama Güete, un buen mozo montañés, y es de Huesca. Y le echaban porque en el Bar “La Patata Asada” en la Real y Antigua de Gamonal, de Burgos, aquella que fue famosa batalla que puso en derrota y fuga a Napoleón, había salido con este discurso en una mesa de contertulios que no sabían ponderar y hacer aprecio de las cosas de veras y de importancia, ni las distinguían de las burlas, y contra las simplezas:

El les había dicho:

-“El Capitalismo es igual al Misticismo fascista como enfermedad parasitaria. El Capitalismo (sistema social o político en el que predominan los que viven directa o indirectamente del trabajo de los demás), necesita del parasitismo, como la Iglesia, en su relación biológica ineludible entre dos organismos heteroespecíficos. El parásito, el fullero, el ladrón de Corte y Confección, dependen metabolitamente del hospedador, causándole a éste una serie de procesos patológicos, que le llevan a la enfermedad parasitaria más una y grande. Prosiguiendo;

-“Y esto me lo anuncia el libro que estoy leyendo de R.F. Mayer y J.A. de Diego “Enfermedades Parasitarias y Sus Vectores”

Que por este conocimiento, le entraron a él los contertulios Sancho, que era de Marsalef, ciudad de Tarragona, con su Asno; Sansón, el de la quijada con la que Caín mató a Abel e hirió a mil filisteos, de Fresneda de Cuellar, en Segovia; y Sileno, en conversación y plática sobre qué Raza , Estirpe o Linaje es más antigua que la del hombre, afirmando que la del Asno, por razones de trabajo y de palabra, natural de Retortillo, cerca de Reinosa, en Cantabria; que estaban platicando, también, sobre un tal Caracalla y otro tal Jeta, dos Julos, res o caballería que van delante de los demás o la recua en la Ínsula Barataria. Esta Ínsula, donde don Quijote perdió su virginidad a patas de Rucio, el Asno de Sancho, y donde el populacho con cabeza de Asno vota y venera a estos seres orgánicos que viven asidos a ellos y se nutren de su sustancia. Gente pardal de aldea, por lo general vestidos de pardo, parejeros que procuran y sueñan arrimarse a personas calificadas o acompañarse con ellas.

En esta taberna se apuestan cuál de los tres Asnos gana a Príapo por diferencia o coeficiente. “Que aquí figura en un cuadro, como dice la tabernera con excesiva llaneza en el trato, “El Asno de Diego García de Paredes”, extremeño famoso por sus grandes fuerzas, que figuró en las guerras de Italia bajo el mando del Gran Capitán”.

Estos señores se precian de contar las hazañas de los Asnos, alargando más la Verdad que esta nuestra tabernera que está de parto dificultoso, a pesar de que ella había querido abortar, y no la dejaron pues querían hacerla parir con prontitud y le pusieron una cédula decretal sobre la barriga con estas palabras escritas en gallego, vasco y catalán:

“Apaciente yo mi mula, y cene yo; y la tabernera si quiere para, si quiere, no”. Y parió.

Había llegado la fresca, la madrugada o la hora del fresco y todavía seguían platicando los contertulios. Todos ellos puestos los pies en pared y aferrados a una sola opinión o parecer. Oigámosles:

Sancho: Sansón, pellejo, qué de cosas se deben al Asno. Las ha habido de plata, de oro y de vellón.

- Sansón: Ya sé, Sancho, que yo no hubiera podido vencer a los filisteos si éstos hubieran comido carne de Asno.

- Sileno; Sí, Sansón. Esto está escrito en el Palimpsesto, manuscrito antiguo que presenta huellas de una escritura anterior realizada con los dedos una vez limpiado el culo. Además, supongo que sabréis que los conquistadores españoles llevaron a las Américas de manos de los frailes cantidad innumerable de Asnos y Jumentos. Que por eso América está poblada de Asnos.

- Sancho: Esto honra mucho al Asno.

- Sansón: Hubo Asno que habló por las Escrituras. Asnos que infunden animo y valor al que está abatido.

- Sileno: Un famosos Asno de Verona erigió un Monasterio, y nadie como él supo hacer un rebaneo, poniendo el segundo zócalo sobre el primero.

- Sancho Ved a los Asnos del Gobierno, tienen orejas de Asno como Midas, Moisés y Maquiavelo, y llevan varios garabatos atados al cuello.

- Sileno: No os olvidéis de Luciano, José, Jair y sus hijos magnates de Palestina reatados para ir en pos, como aquí.

- Sansón: En Maduré como en Contreras, grupo de tres islotes en el grande Océano Equinoccial, perteneciente a Colombia, las almas de los políticos pasan a una raza de Asnos.

- Sansón: Esto es Verdad, como que el Imperio de Carlos I se construyó gracias a la leche de Burra, muy medicinal, y a la lascivia de los colonizadores y los frailes, “comparable a la del Asno”, como dijo una indígena acabada de azotar y de follar,

- Sileno: Hombre, macho, no tanto. Hay que reconocer que el hombre no tiene tan bellas cualidades como el Asno ni la mujer como la Jumenta por muy señorías que sean.

- Sancho: El Amor depende siempre de los Asnos. No hay más que verlo. La salida de la crisis está en la Refundación del Rebuzno y la Regeneración Garañónica del Capitalismo y Misticismo fascista.

- Sileno: La Ínsula Barataria está gobernada por maulas y mitrados que han obtenido obispado Rebuznando. Sino ved que ya se escuchan las típicas infamias contra los Gentiles y Gnósticos.

- Sansón: Y contra los filósofos y liberales del día. Y…
No le dejaron terminar, pues dos contertulios más se unieron a la mesa, poniendo igual que ellos sus pies en la pared. Son Focio y Garañón. El uno, de Resoba, localidad en la provincia de Palencia; y el otro, de Rebanal de las Llantas, de la misma provincia de Palencia. Focio se cree un cardenal aficionado a Versos. Garañón, se recrea haciendo flautas de sus huesos.

-Focio: Pobre Güete. Menuda morrada, topetazo, se ha dado con la cabeza. Pero, entremos en conversación: En toda Europa se hallan Asnos.

-Garañón: Esta Insula Barataria es un país privilegiadote de Asnos. Prueba de ello lo tenemos en los campos de yerba verde, y en los torneos y mercadillos medievales.

-Focio: Y la Educación, ¿qué? El Asno es capaz de ella Sancho: Bueno, vale, terminemos.

Pusieron todos ellos los pies en el suelo. Después de tomar unos “mamones”, bizcochos blancos y esponjosos como los que se hacen en Méjico, (las patatas asadas ya se las comieron antes), concertaron ir en busca de esa substancia gomosa que fluye de cierta especie de fresno. Todos ellos concertáronse para ir, igualmente, a Rebuznar al monte del Castillo, por los sembrados y matorrales. ¡Qué bien se les veía de espaldas. y son un primor con sus mamelucos, especie de pantalones muy anchos¡ Y sus cabezas de Asno.

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100 siglos de pan

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

Este año (2012) la FAO retoma su interés por llamar la atención sobre los productos de Los Andes, con énfasis en la quinua, catalogado como uno de los cereales más nutritivos del mundo.

Los pueblos de América Latina se preguntan:

¿Por qué sigue reinando el “hambre”, cuando en estas tierras existe, desde centenas de siglos, una gran diversidad de alimentos que hoy el mercado los ofrece como una dieta perfecta? Por ejemplo, la Quinua se perfila como un nuevo cultivo potencial para el Sistema de Apoyo a la Vida Ecológica de la NASA que utiliza las plantas para extraer el dióxido de carbono de la atmósfera y generar alimentos, oxígeno y agua para las tripulaciones espaciales.

Las respuestas son múltiples y claras: América Latina constantemente ha sido generosa fuente exportadora de especies nativas que se han extendido en el mercado, convirtiéndose en fuente de ingresos de pocas empresas que siguen dominando el comercio mundial de alimentos.


Y cómo empezó este círculo vicioso. El colombiano Germán Arciniegas explica que América Latina empezó con el viaje de Colón. Mientras los ingleses se vinieron con su familia y se instalaron en Boston o en Chicago con sus costumbres y alimentos; los españoles, en quinientos años de migración, siguieron un camino distinto.

“Piensen ustedes en el establecimiento de un español en la isla La Española. Ellos viajaron solos, convivieron con las mujeres nativas, y lo que trajeron - una cantidad de trigo, lo que cabe en un talego, unos biscochos, un poco de carne en tasajo y una botella de vino y queso - se les acaba, y se encuentran con que tienen que comer yuca, huevos de iguana, granos de maíz, tomates… que los aborígenes habían logrado con su cultura en siglos de experiencia”.

En el siglo XXI a la llamada “pobreza estructural”, que tiene viejas raíces, se ha sumado la “nueva pobreza”, consecuencia de los deterioros socioeconómicos en las condiciones de vida de las clases medias de la región y se han visto obligados a tratar de incluir en su dieta más alimentos nativos. La migración desde las áreas rurales hacia las urbanas ha determinado la modificación de la composición de la canasta alimentaria, sustituyendo los alimentos nativos por productos agroindustriales como pan y fideos. No es casualidad que la Quinua es un alimento que se conoce en el 100% de los hogares populares y poco entre las personas de altos ingresos.

Bien lo decía Emilio Castañón Pasquel, uno de los nueve sabios reconocidos por la OEA, que “la Geopolítica es el estudio de la importancia del espacio en el desarrollo integral y armónico en la vida política de un país, tanto nacional como en lo internacional.”

El médico Fernando Cabieses, en un esfuerzo de síntesis, consideraba que los alimentos nativos, más los incorporados por los migrantes, suman unos cien productos. Sin embargo, el hambre sigue siendo el principal flagelo de una región calificada como futura despensa alimentaria del mundo.

Garcilaso habla de los primeros intentos (frustrados, por lo demás) de introducir la quinua en Europa. Nada volvió a saberse hasta los años de la Primera Guerra Mundial, cuando en Checoslovaquia y en el Cantón de San Gall en Suiza se hicieron exitosos cultivos. Pero nuevamente del interés se pasó al olvido.

La tarea

En este año, la FAO ha retomado su interés por llamar la atención sobre los productos de Los Andes, con énfasis en la quinua, catalogado como uno de los cereales más nutritivos del mundo. Está buscando desde hace años introducir el cultivo de esta planta de los Andes en otros países y recomienda la harina de quinua como alimento valioso para los niños.

La Quinua, Espinaca, Salicornia y Remolocha son las plantas más conocidas de la familia de las Chenopodiacea, reclasificada recientemente por estudios genéticos. La Quinua, que se cultiva en altitudes que van de los 1500 hasta 3000 msnm, es consumida como hojas y como grano. Se le conoce como bathu en India y han en China. Fue parte de la alimentación humana en Europa en tiempos prehistóricos, según vestigios encontrados en Tollund (Dinamarca) y Cheshire (Inglaterra).

En Europa y Norteamérica hubo varios intentos por introducirla, pero no prosperaron, pues los granos provenientes de Perú y Bolivia no alcanzaban a madurar en el verano de esas latitudes. El germoplasma chileno, al que se sumó germoplasma andino, sirvió de base al programa de mejoramiento en la Universidad de Cambridge, de donde se extendió a Dinamarca, Holanda y otros países.

En la década del noventa, la Unión Europea aprobó el proyecto "Quinua: un cultivo multipropósito para la diversificación agrícola de la CE". Se hicieron ensayos de campo en Inglaterra, Dinamarca, Holanda, Italia, Suecia, Polonia, además de pruebas de laboratorio en Escocia y Francia. La Quinua ha sido usada como una opción entre los cuatro cereales básicos (trigo, centeno, avena y cebada) para la elaboración de diversos productos libres de gluten.

En Inglaterra se siembra una mezcla de genotipos de Quinua de diferentes períodos vegetativos, principalmente para aves como faisanes y perdices. En Estados Unidos se relaciona con quienes fundaron Quinoa Corporation y Sierra Blanca Associates para trabajos de investigación en la adaptación. El obstáculo más importante para el incremento de una producción comercial en Canadá y los Estados Unidos es la falta de variedades precoces, de bajo contenido de saponinas, adaptadas a latitudes altas.

La quinua se considera un elemento gastronómico novedoso de alto precio. Cerca del 90% de la quinua que se vende en Estados Unidos es importada de América del Sur. En Brasil hacen investigaciones para su uso como cultivo de cobertura en el invierno.


Hace 20 años se llevaron semillas de quinua a los Himalayas, y la quinua mostró rendimientos mayores que la Chenopodiácea local, por lo que varios productores se interesaron en su cultivo.

En la actualidad, la Quinua que se vende en los mercados internacionales es dulce, por lo que la saponina ha sido eliminada por lavado o escarificado o por ambos métodos. Se puede usar como grano entero, hojuelas o harina en diversos productos. Se puede producir una leche de quinua. Además tiene potencial importante en la elaboración de alimentos para personas alérgicas al gluten, en cereales para desayuno, pastas alimenticias, y galletas, entre otros. También puede usarse en la elaboración de gránulos y forrajes para la alimentación animal, así como cultivo de cobertura para protección de la fauna silvestre. Su almidón, proteínas y saponinas tienen un potencial de usos industriales.

La quinua en América de hoy

La quinua, según una encuesta de la Asociación de Exportadores del Perú - ADEX, 1996, se encuentra en el cuarto lugar de los productos andinos, de ocho productos consumidos. La papa ocupa el primer puesto (100 %) en todos los niveles, seguido por el olluco y las habas.

La seguridad alimentaria, según la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (Roma, 1996), se garantiza "cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades nutricionales y sus preferencias alimentarias para llevar una vida activa y sana".

Para minimizar la inseguridad alimentaria es importante atacar la pobreza desde sus raíces, incluyendo la mejoría de la educación, fortalecimiento de la gestión, como parte de la estrategia para una agricultura sostenible.

El hombre andino siempre ha cultivado conjuntamente granos (quinua, cañihua, kiwicha) y leguminosas (tarwi y una variedad de frijoles).

La quinua, según algunos hallazgos, se cultiva desde 5000 a.C. y que se utilizó como alimento alrededor del 3000 a.C. Estos datos son confirmados por la información arqueológica disponible. La quinua era considerada por el imperio inca como un alimento sagrado, siendo empleada además para usos diversos como alimento, jabón (gracias a la saponina) y medicina de acuerdo a algunos cronistas.

Este cereal es cultivado hoy en día en varias zonas de Latinoamérica desde Perú, Bolivia hasta Ecuador, Chile, Colombia y Argentina. Mantiene su prestigio, en parte, gracias a los análisis en diversos laboratorios que han podido confirmar el valor real de la Quinua y su alta capacidad nutritiva en comparación con otros cereales como el trigo, cebada, arroz y maíz.

Del banquete de los dioses

Hans Horkheimer, la llamaba a veces, metafóricamente, «arroz peruano». Existe profusa información para preparar alimentos. Además del grano, la quinua proporciona hojas que, cuando tiernas, son comestibles crudas o cocidas, en ensaladas y guisos. A diferencia de sus primas, la acelga y la espinaca, ofrece un contenido muy bajo de ácido oxálico y nitratos, por lo que su consumo es mucho más saludable y seguro.

Máxime Kuczynski Godar (Berlín, 1890-Lima, 1967) difundió el concepto de medicina social, que hoy abarcaría muchas disciplinas: epidemiología, demografía, sociología, antropología social y salud pública. Este profesor llevó a la convicción de que las vacunas y el uso de antibióticos era el camino para acabar con los flagelos de la humanidad.

Convencidos de ello, la mayoría de científicos dejó de lado el estudio de las condiciones de vida de las poblaciones. Si bien entre fines de siglo XIX y mediados del XX aparecieron notables estudios acerca de las relaciones entre salud y sociedad, estos solo adquirieron un carácter sistemático, señala una revista del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú.

El tesoro

Según la publicación Ukju-Pacha, los “100 siglos de pan” libro del médico Cabieses los alimentos más importantes son: camote, achira, maca, arracacha, jicama, mashua, mauka, oca, olluco, papa, yacón, maní y yuca. Raíces foráneas: tomate, tomate de árbol, pan de árbol, calabazas, guayaba, piña, papaya, pepino, lúcuma, pasionarias, anonas, cocona, huito, marañón, fresa, costilla de Adán, ciruelas criollas, tuna.

Los de más allá del mar: granada, cítricos, higos, níspero, mango, plátano, dátiles, uvas, rosas que comemos, carambola. Los granos comestibles: quinua, kañiwa, kiwicha, maíz, girasol. Cereales foráneos: trigo, centeno, cebada, arroz, otros.

Aromas, Sabores y Colores: Los condimentos ají, molle, vainilla, achiote y otros sabores indígenas. Los condimentos que vinieron: ajo y cebolla, canela, pimienta, clavo de olor, mostazas, olivares, palillo o cúrcuma, manzanilla, yerba luisa, caña de azúcar, hinojo, perejil, anís, romero, comino, culantro, tomillo, orégano y la mejorana, toronjil, apio, hierba buena. La coca (Erythroxylum coca) (quechua: kuka) originaria de las escarpadas estribaciones de los Andes amazónicos, es un complemento de la alimentación.

Las legumbres: frijoles, frijol de palo, pallares, tarwi o chocho y legumbres que vinieron. Las carnes: pato, cuy o cobayo, otras carnes indígenas: pavo y las pavitas. Carnes de ultramar: Los alimentos del mar. Las bebidas: gaseosa, té, café, chicha, cervezas, vino y pisco, chocolate-cacao.

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Beatriz

Carlos Alberto Parodíz Márquez (Desde Alejandro Korn, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

“Ella se llama Beatriz
tiene olor a la mañana” ...

¿Sabes de qué me río Beatriz? Ya sé no me digas nada, porque de tanto pensarte, es muy difícil que pueda, algún detalle borrarte.

Te lo dije el primer día, cuando muy bien no sabías si seguir o retirarte; tus manitas apretadas, gesto que ni se recuerda, mirándome silenciosa, sin rechazar ni aprobarme.

¡También! ... mi aspecto no ayuda y empeora cuando me empeño, cosa que tú no sabías y hoy es casi una alegría, que como todo buen sueño, solamente con mirarnos lo hacemos cambiar de dueño.

... “Ella se llama Beatriz
y vino de un pueblo blanco” ...

¿Sabes de qué me río Beatriz? ... Hace tanto que obedezco y esta alegría me mata si tu inocencia desata los paquetes de mi hastío, trocando en tibio lo frío.

Ignoraste con sabiduría, la cuantiosa letanía, pues tus años verdes no te permitían aspirar a más.

Supe que sabías; sentí que sentías y que era inútil todo el recontar. Con esa frescura de viento marino, barrías penumbras con color a hogar. Es que deslumbrado por tanto milagro, mi pasado magro fue casualidad. Viví lo imposible, que de tu presencia, con olor a esencia, escribir de nuevo o vivir el fuego, era el desafío quizás a intentar.

De campera azul y pantalón holgado, te me apareciste para abrigar sueños algo demorados y pese a lo grotesco, tuve que aceptar.

Es que tú no hablabas, sólo me mirabas y era tan eterna esa melodía, que cuando no estabas una flor brillante te resucitaba y yo echaba a andar.

... “Ella se llama Beatriz
visión de calles estrechas” ...

¿Sabes de qué me río Beatriz? Cuando no sabías del olor a primavera; de arder con una quimera, que puede hacerse entre dos.

De tanta bruma gastada en valorar las pasadas, sin darle la frente al sol, que como tú, de repente, me puede hacer comenzar.

No quiero usar el perdón, puesto que ya no hay razón, a partir de tu sonrisa, esa, la que me eriza hasta el verde y el azul.

Lo raro es que ya no entiendo y ni siquiera pretendo que lo pasado es tiempo deshabitado.

... “Ella se llama Beatriz
y tiene el sol a sus espaldas” ...

¿Sabes de qué me río Beatriz? De tanto tiempo quemado sin saber de dónde y cuando, no siquiera en que lugar, porque en el peregrinar, se pierde al andar buscando, olvidando que aguardar, a veces suele ayudar para seguir encontrando.

Por eso, cuando remontas, gracilmente y de mañana, la loma de arena blanca, eres la vida que canta, antes que el después vacío, como el sol, barra el rocío.

... “Ella se llama Beatriz
es eterna como el tiempo” ...

¿Sabes de qué me río Beatriz? De luchas e ideologías; de mezquindades sentidas, por carecer del motivo; ignoraba que contigo anochecer se hace día. Comprendí que la búsqueda soñada, puede estar en la mirada que me aguarda al regresar, sin importar el lugar, la razón o el accidente, sólo tu piel es presente, que sin un gesto me indica y evita la confusión, tal vez la explicación, que a tu presencia claudica.

Es quizás por todo eso, que tanta risa me ahoga, haber dejado pasar, sin el gesto del que ruega, la miel de esta vida breve, pues con los errores leves para tamaña injusticia, confundí amor con delicia, en el momento crucial de tanto sueño final.

... “Ella se llama Beatriz
es viento vino y ventura” ...

Ya no me río Beatriz. Se va a despedir la tarde. Es que quiero hacerte madre, antes que la oscuridad, con formas de adversidad, pueda obligarme a dejarte.

Sabes a que me refiero. Debo apurarme si quiero esto poder enviarte, aunque ya escucho los pasos, me tomarán de los brazos y yo no debo salir; sólo pretendo seguir, encendido con tu tiempo, con mis lágrimas quemarte, regalarte eternidad, antes que la soledad, pueda venir a abrumarte, aunque sepas que a mi abrigo, hecho de sol y promesas, podrás cada vez que quieras, volver invierno en tibiezas, con tan sólo recordarme.

Ya no me río Beatriz. Debo dejar de contarte. Ya no podré enviarte mi pedido a aquel, tu Dios. Es que debo hacer silencio... y si no fuimos comienzo ... nunca seremos adiós ...

Miré la carta nunca remitida, una vez más; comprobé, distraídamente, que los diarios locales, en menor o mayor medida, reproducían sus términos, sin exigirse demasiado en la investigación del asunto.

El fastidio inicial, cuando el policía que intervino y el jefe de guardia del psiquiátrico, me asediaron obsequiosos, para que guardara el curioso testimonio, fue aminorando, a medida que tuve acceso a la verificación de aquel tortuoso caso comprobando, efectivamente, la carencia de lazos sociales externos, del muerto.

Luego del infeliz rodeo, iniciado en un orfanato, donde manifestara los primeros síntomas de alteración mental, estos, lo fueron derivando a través de diferentes hospitales, hasta el último, donde tomara su decisión, situado en un paraje agradable, lejos de rutas pobladas, al pie de una colina que parecía protegerlo de los vientos helados del invierno.

Cuando ingresé en ese páramo, que resultó ser su vida, sin referencias anteriores que probaran alguna inclinación a la escritura, siquiera como hábito, mi interés se estimuló gradualmente. Ante lo incongruente de la situación. Aislado, durante sus treinta años, diría excesivos frente a la vaciedad, sin vínculos con el mundo de afuera; un ajeno total, epilogando con un alegato discutible pero cálido, su imagen se acomodó en mis pensamientos, como un enigma. En definitiva, la prisa por morosas definiciones, impulsó a aquellos funcionarios a anticiparme la información sobre el suicida. Ambos, poco dispuestos a soltarse, en discernir cuestiones para un fabulador, como sospecho, me tenían identificado.

La asombrosa mención del pueblo blanco, al otro lado de la colina, con calles estrechas, como detenido en el tiempo, fue el rasgo saliente que capturó mi atención, prescindiendo de la destinataria, una elaboración casual de alguien desquiciado, signado por la desgracia y el abandono, temibles aliados de “Monsieur”, según Durrel.

El sábado, me dormí con esa posibilidad latente, inexplicable. La mañana luminosa del domingo, predisponía a vivir, por lo tanto me hallaba distante de la sombría noche anterior. Dispuesto y de buen ánimo para la ida, atravesé la sala, cuando suaves golpes a la puerta, me hicieron echar una mirada, instintiva, al sobre abandonado sobre la mesa. Abrí y tropecé con una mirada inquisitiva gris verdosa. Una figura de cabellos cortos, enfundada en campea azul, las manos en los bolsillos, voz suavemente grave, de una indefinible juventud y su pregunta, casi adivinada...

- Me llamo Beatriz... ¿Hay carta para mí? ...

Miró detrás de mí. Entró. Recogió el sobre, tomó mi mano y sin una palabra salimos camino de la colina, del pueblo blanco...

A: B.V.

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Plástica. Museo Metropolitano de Nueva York: Los Claustros

El Ave Fénix

Este es un edificio con una historia tan curiosa como interesante: sus elementos fueron construidos en el Siglo XI en España y en el Sur de Francia; durante varios siglos sirvieron como Monasterios y Capillas de oración para sectas católicas.
A mediados del Siglo XX la familia Rockefeller -una de las más queridas por los neoyorquinos- compró esos edificios antiguos, los desarmaron bloque por bloque y los transportaron en convoyes de barcos hasta Nueva York, en una de cuyas colinas fueron construidos nuevamente hasta dejarlos exactamente igual a como estaba en Francia; ambos edificios fueron incorporados a la estructura de lo que hoy se conoce como “Los Claustros”.

Todo ello constituye uno de los numerosos obsequios de la familia Rockefeller a la Ciudad de Nueva York, ahora forma parte del Museo Metropolitano de Nueva York.

En otras palabras: el Edificio Principal del Museo es el que comentamos la semana recién pasada; y este edificio “Los Claustros” es el segundo edificio parte del Museo y está situado en otra zona de Manhattan; entre ambos edificios forman el Museo.
Su ubicación en Nueva York fue cuidadosamente seleccionada por arquitectos, paisajistas y urbanistas; y les digo que verdaderamente que tomaron la mejor decisión sobre el sitio exacto para su construcción, pues este hermoso edificio de bloques de piedra está ubicado en la parte alta de la isla de Manhattan, con una vista panorámica del Río Hudson -el río más caudaloso del Estado de Nueva York- y las arboledas del Estado de New Jersey al otro lado del río.

Aprovechando el estilo arquitectónico medieval del edificio, el Museo Metropolitano de Arte decidió dedicarlo a exhibir obras de la Edad Media: contiene más de cinco mil pinturas, esculturas y gobelinos, muchos de los cuales figuran entre los mejores y más valiosos del mundo.

Aquí un link con numerosas fotografías de ese lugar tan bello “Los Claustros”:

http://www.google.com/search?q=the+cloisters&hl=en&prmd=imvns&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=QGxGUMv-EYXX6wGG54GwBQ&sqi=2&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1603&bih=780

Las gradas de piedra muestran el desgaste ocasionado por el paso de miles de devotos sobre ellas; las fuentes de agua lucen impecables al centro de los jardines; las columnas cumplen una obvia función decorativa además de sustentar la estructura superior.
Dentro de las numerosas obras de arte que forman la colección de “Los Claustros”, me gustaría mencionarles una pequeña cruz de marfil, conocida como “La cruz de los claustros”, su tamaño es bastante reducido (apenas 57 centímetros de alto por 36 de ancho), consta de dos piezas de marfil pacientemente labradas con una finura admirable; en el PPS que estamos comentando no aparece incluido, por lo cual les envío aquí este link para que puedan apreciarla:

http://www.google.com/search?q=Ivory+cross+the+cloisters&hl=en&prmd=imvns&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=p4tGUMWpD-rg0QH_kYCQDA&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1603&bih=780

Para que Ustedes se formen una mejor idea, en esa superficie tan pequeña sus artistas labraron noventa y dos figuras bíblicas y noventa y ocho inscripciones! se cree que fue creada en Inglaterra durante el Siglo XIII pues contiene muchas inscripciones en contra de los Judíos, los cuales fueron expulsados de ese país a finales de ese Siglo.

La filigrana lograda en la superficie de esa cruz es tan intrincada, tan fina y perfecta que algunos críticos de arte opinan que posiblemente fue creada en varias generaciones sucesivas de artistas de una misma familia, pues consideran casi imposible que un solo artista haya logrado elaborarla.

Hace varios años leí un libro que trata exclusivamente de esa pequeña cruz de marfil, (“Rey de los confesores” escrito por Thomas Hoving); este autor explica que cuando el antiguo propietario de la cruz -un multimillonario europeo- la ofreció en venta, se suscitó una conmoción en el mercado mundial del arte; muchos coleccionistas de Arte y varios museos de distintos países presentaron sus ofertas, entre ellos la Galería Nacional de Arte de Londres, cuyas autoridades argumentaban que tratándose de una obra de arte británica, Londres era la ciudad natural para poseerla y exhibirla y ofrecieron medio millón de dólares por ella.

Sin embargo no pudieron igualar la oferta que el Museo Metropolitano de Arte presentó por ella: $ 600.000.00 (seiscientos mil dolaretes) y como “Poderoso caballero es Don Dinero”, desde entonces los neoyorquinos la tenemos en nuestro vecindario.

Esta “Cruz de Marfil de los claustros” permanece en exhibición permanente en el sótano de este edificio, la sala está abierta al público a toda hora pero… está vigilada siempre por dos guardias de seguridad y monitoreada permanentemente por varias cámaras de seguridad.

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Crítica literaria: “Viaje a la transparencia”, de Nelly Sachs

Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Nelly Sachs
Viaje a la transparencia
Traducción de José Luis Reina Palazón
Editorial Trotta. Páginas 376

“Para que los perseguidos no se vuelvan perseguidores”

Nelly Sachs

Puede parecer la crítica de esta obra completa de la poeta judía alemana Nelly Sachs (Berlín 1891-Estocolmo 1970), una comparación provocadora, algo extremo, fuera de lugar frente a la actualidad. Mas siempre que se guarden las formas y no se juegue con cartas marcadas, con el drama y la belleza y sentido de su contenido trágico, las comparaciones literarias e históricas jamás pueden ser odiosas y menos descargo de conciencia, justificación, de aquellas culpas de las que se es conciente pero no cómplice.

En estas fechas cuando el mundo se conmueve a medias de lo que viene sucediendo en Palestina y Gaza, con esas pausas que suelen calmar a los ingenuos y fingir a los conversos de ocasión, me pregunto que tal vez si en el gobierno de Israel hubiera ministras poetas como Nelly Sachs, Sarah Kisch y Paul Celan, Primo Levi, Rosa Ausländer, entre otros muchos, esta criminal barbarie tal vez no estuviera siendo hoy una sangrienta realidad histórica sangrante.

“Se acercó ayer aún la madre como / una blanca luna al sueño, vino la muñeca con el rojo de las mejillas / prendido a besos en un brazo, vino el animal empapado, ya vino / en el amor, en el otro brazo,- sopla ahora el viento de la muerte, / arranca las camisas sobre los cabellos, / que nadie más va a peinar”

De aquí invitar a beber versos de exquisita armonía, creo, leer con pausa y objetividad a esta inmensa poeta poseída de un misticismo realista, nada de religiosidad fanática y ciega, sino imperiosa necesidad, partiendo de su propia concepción poética sobre el Holocausto es placer para la inmensa minoría deseada por Juan Ramón Jiménez. Porque como señala al principio del prólogo su traductor Reina Palazón “Auschwitz es el máximo reto de la barbarie a los fundamentos de nuestra cultura universal. La literatura se ha visto desafiada de una manera especial por el Holocausto, dado que, con la imaginación histórica, la imaginación literaria fue puesta en entredicho por los campos de exterminios nazi”. De aquí que la lírica puede estremecer por su realidad, dolor, humanidad y belleza:

“TIERRA

“Han estirado todas la cuerdas de tu muerte, / hasta el fin han besado tu arena; ella se ha vuelto negra / por tanto adiós y tanta muerte fabricados”

Luego, invirtamos las fechas de este compromiso poético, actualicemos los tiempos ante una sociedad cada vez más deshumanizada, y no podrá parecer oportunismo o escapismo hacer la valoración justa del valor vivo y real de su contenido poético, libre de toda especulación literaria, pura lírica comprometida , sí lo transplantamos a esta hora actual de la tragedia. Del dolor comprometido Porque como señala Reina Palazón con absoluto acierto y firmeza de conocimiento “la poesía absoluta no es en Nelly Sachs un escapismo sino como en Celan un intento de unir el arte absoluto con el compromiso de los oprimidos y perseguidos”.

“¡Hoy ruiseñores en todos los bosques de la tierra! / Herencia alada de pueblo muerto, / indicadores de camino de los corazones rotos, que os llenáis durante el día con lágrimas, / sollozad, sollozad fuera de la garganta l silencio terrible ante la muerte”

Porque sin ninguna duda, aunque la poesía de calidad se debe explicar por sí misma, el valor de esta obra poética está representado por su inmenso sentido poético y compromiso exigente por el lector. Y que como guía, él, para asumir su lectura, debe como necesidad primera de leer el prólogo que ofrece el traductor de tan sentida como exquisita versión al español de “Viaje a la transparencia” de esta Nelly Sachs, donde la belleza del verso está uncida al dolor de la tragedia:

“Tú recuerdas las manos de la madre que excavaban una fosa / para lo que murió de hambre junto a su pecho. / Tú recuerdas las palabras de delirio / que una novia exclamaba al aire para su novio muerto”

Porque “la poesía absoluta no es en Nelly Sachs un escapismo sino como en Celan el intento de unir el arte absoluto con el compromiso con los oprimidos y perseguidos”. Es un canto desgarrador a la insensibilidad y la indiferencia mezclando las cosas pequeñas con el universo que se relacionan “en una paradoja mística” y el sentir diario del poeta que ha asumido con la plenitud de sus sentidos como “el máximo desafío a la fe en la alianza de Dios y el pueblo judío y a la continuación de la historia”. Y como es una historia realmente vivida y sufrida en este caso, puede ser perfectamente con toda dignidad del ser humano y Dios no reducirla a una exclusiva fuerza dominante.

“Tierra, / muchas heridas hacen en tus cortezas / para leer tu estructuras de estrellas / que en noches está envuelta hasta lo alto de Su trono”.

Toda una gran obra lírica merecedora de los más calmados y sentidos elogios, un gozo vertido a nuestra lengua. Incluso un estremecedor y silencioso llanto.

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Música: Bob Marley, el "Rey del reggae"

ARGENPRESS CULTURAL

"Bob Marley es un símbolo de parte de la historia del siglo XX. El “Rey del reggae” –como se le conoció– su figura está indisolublemente asociada a la contracultura, a lo alternativo, si bien la gran industria, como tantas veces sucede con cualquier ícono cultural, trató de comercializarlo, de convertirlo en una mercadería vendible. En una mezcla heterogénea de mensajes, Bob Marley invita a la protesta social ("Mientras hayan hombres de primera y segunda categoría, yo seguiré gritando guerra."), a la lucha contra las injusticias ("Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el color de los ojos"), a la rebeldía en sentido amplio (la apología de la marihuana, por ejemplo). La temática de su obra es amplia, abarcando desde canciones de amor, pasando por la crítica social, hasta llamadas a la revolución, todo ello entremezclado con una propuesta religiosa. De hecho Bob Marley renegó del cristianismo para abrazar la religión rastafari, mezcla de profecías bíblicas, filosofía naturista y nacionalismo negro. Hoy es un verdadero símbolo para muchas generaciones y su obra no puede pasar inadvertida para nadie." (ENcontrARTE)

Robert Nesta Marley (Nine Miles, Saint Ann Parish, Jamaica, 6 de febrero de 1945 - Miami, 11 de mayo de 1981), mejor conocido como Bob Marley, fue un músico y compositor jamaicano. Durante su carrera musical fue el líder, compositor y guitarrista de las bandas de ska, rocksteady y reggae The Wailers (1964–1974) y Bob Marley & the Wailers (1974–1981).

Marley sigue siendo el más conocido y respetado intérprete de la música reggae y es acreditado por ayudar a difundir tanto la música de Jamaica como el movimiento Rastafari (de la que era un miembro comprometido) a una audiencia mundial.

Entre sus mayores éxitos se encuentran "I Shot the Sheriff", "No Woman, No Cry", "Exodus", "Could You Be Loved", "Stir It Up", "Jamming", "Redemption Song", "One Love" y, junto a The Wailers, "Three Little Birds", así como los lanzamientos póstumos "Buffalo Soldier" y "Iron Lion Zion". El álbum recopilatorio Legend, lanzado en 1984, tres años después de su muerte, es el álbum de reggae más vendido de la historia con 10 discos de platino en los Estados Unidos y 20 millones de copias en todo el mundo.

En el año 1994 fue inducido al Salón de la Fama del Rock and Roll.

Dejamos aquí algunos de sus más recordados éxitos:

1. One love

2. Is this love


3. A lalala long


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Yo también me masturbo

José Sarria (desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La afición de este país por arrojar a gente al pilón sólo compite con la ancestral salvajada que algunos lugareños cometen mientras apalean, martirizan, alancean, patalean, apuñalan o, simplemente, arrojan al agua a los nobles toros, hasta su exterminio final.

Entre las múltiples variantes del lanzamiento al pilón, se encuentra la lapidación pública. Históricamente se procedía a la excavación de una oquedad en la que se introducía a la víctima (curiosamente siempre femenina) para posteriormente irle lanzando guijarros o pedruscos hasta su fallecimiento. Hoy, que somos más sofisticados, abandonados los chinarros, se procede al paseíllo público, a la exposición mediática, mientras “los más castos” del pueblo (que casi siempre son los clientes vips de los puticlubs de carretera) increpan a la pecadora a la voz de puta, zorra, pelandrusca y lindeces similares.

Para que comience el espectáculo sólo es necesario el primer escupitajo o el primer coscorrón. Y esto es lo que le ha ocurrido a Olvido Hormigos, concejala de la localidad toledana de Los Yébenes, que por hacerse una paja, como Dios manda, y enviarle las imágenes a su marido, a su amante o al cabroncete del vecino del quinto, se ha visto envuelta en una especie de torbellino popular que le acabará deparando el exilio, como ya le ocurrió a la concejala del PP de Ponferrada, Nevenka Fernández. Porque no hay que olvidar que ellas siempre serán unas putas, como enseña la sacrosanta tradición hispana.

Este es un país de hipócritas sublimes, de una desmesurada crueldad y de una miseria moral absoluta. Por ello, siempre ha estado más preocupado por los problemas de la entrepierna que por la justicia social, por la economía real o por la corrupción política. Unos cuernos o un affaire de carácter sexual siempre nos devolverá la razón para rebuscar en el cajón de la memoria las piedras con las que dar comienzo a la lapidación, mientras de fondo se escucha el rumor de un país cuya economía se desangra con la indiferencia de los lapidadores.

Me importa un bledo lo que Olvido haga con su entrepierna, con su marido y con sus supuestos amantes. Lo único que me importa de la concejala es cómo ejecuta el cargo para el que fue elegida y por el que cobra un salario de mis impuestos; lo demás es cosa de ella, de su esposo y de los presuntos ellos. Y, por supuesto, querida Olvido: YO TAMBIÉN ME MASTURBO.

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La paz en Colombia

Jesús María Dapena Botero (Desde Vigo, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)


Querido amigo:

Aunque sé que no te haces responsable de los contenidos de los correos, que pones a circular con palabras de otros, el hacerlo te hace acreedor de los comentarios que surjan, a partir de lo que uno u otro diga acerca de la realidad.

Ahora te hago una crítica de esta joyita que me mandaste:


Cuando se inició el proceso 8000, por allá, en la década de 1990, un joven abogado, economista y político conservador colombiano, me sorprendió con su discurso, que parecía ser el de la ética misma y no me perdía discurso que lanzase por los medios de comunicación de masas.

¡El hombre me resultaba brillante! Pero, poco a poco, se me fue destiñendo, al descubrir en él la mera retórica del denominado estilo grecocaldense y observar las posturas superreaccionarias, hasta el punto de llegar a considerarlo un verdadero sofista, que aunque hable desde su Hora de la Verdad, ésta con mayúscula, más valdría que, en el ágora ateniense, se las viera con el viejo Sócrates, quien odiaba a los sofistas, tanto como Cristo odiaba a los fariseos.

Es de ahí, que me molestó bastante el discurso que Fernando Londoño Hoyos lanzó al mundo en relación con que Colombia estaba siendo entregada a las FARC, por medio de la gestión santista, quien, bien sabes, tampoco es santo de mi devoción, pero me alegra que tras su responsabilidad con el caso de los falsos positivos y la invasión a Ecuador, sus lecturas de Franklin Delano Roosevelt hayan aplacado al que esperábamos que no fuera sino un continuador de la política uribista, dado su parecido con Chucky, el muñeco sanguinario.

Siempre he sido un convencido de la teoría de la acción comunicativa del gran filósofo alemán Jürgen Habermas y de su concepto de la Razón Dialogada, desde que oí que planteaba que si pudiéramos dialogar cinco minutos antes de la catástrofe final, quizás la evitaríamos, sin tenernos que someter al horror del día siguiente en un planeta arrasado por las megabombas.

Te resalto la palabra Verdad, con mayúscula, porque creo que en el léxico de Fernando Londoño Hoyos, este significante dista mucho de tener el significado que tenía para mi dilecto Antonio Machado, cuando nos enseñaba, en sus poemitas didácticos.

¿Tu Verdad?
¡No! La verdad…
Y ven conmigo a buscarla.

Empezaré por cuestionar al sofista.

El manizalita denuncia a sus “queridos” compatriotas que nos negociaron, cuando apenas se empieza a hablar de unos posibles diálogos de paz, que aún no han sido llevados a cabo, con lo cual la retórica nos predispone desde el discurso de un sofisma paranoico, que no tiene otra intencionalidad que hacer que cunda el pánico.

Realmente, todavía, nada está negociado, ni pasado, ni presente, ni futuro.

Tampoco creo que el Gobierno colombiano tenga a las FARC, como partes, altamente contratantes.
Por más que neoconservadores o neoliberales del tipo de Uribe lo nieguen, yo considero que la guerrilla es una fuerza insurgente, que no tiene los ideales de un Ché Guevara, que se ha corrompido y ha llevado a cabo actos demenciales, pero ¿no es también demencial la inequidad y la injusticia social en Colombia?

Desde el siglo XIX, la disidencia política se ha considerado terrorista, basta leer la novela de Julio Verne, Matías Sandorf, acerca de un noble húngaro que conspira contra el yugo austríaco, de donde esa obra se consideraría la más revolucionaria del novelista francés, que tanto nos acompañó en nuestras primeras lecturas juveniles, o si no valdría la pena recurrir al gran relato de Fiodor Dostoiewski, Los demonios pero si, en aquellos años, eran satanizados, ahora sí que más con la posición de un Bush y de lacayos de él, como el propio Avarito Corleone.

Yo creo que Fernando Londoño, sí que está haciendo exageraciones cuando maldice las cláusulas de un posible acuerdo.

No cabe duda, que la guerrilla colombiana ha sido asesina pero sus crímenes de guerra, como los de los gobiernos de derecha, ambos deberían ir a la Corte Penal Internacional, para rendir cuentas y recibir sanciones.

La guerra en sí misma está al servicio de la muerte.

En lo que sí, Londoño y yo estamos de acuerdo, es en que aún no sabemos cuál sea la fecha final del acuerdo, que nuestro presidente sostuvo que puede estar a un largo tiempo de distancia, según vi en el Noticiero 24 Horas español, que en la era de Rajoy no se caracteriza por ser ni el más crítico ni el más liberal, dada la censura que ha impuesto nuestro “democrático” presidente de España.

No me importa que en los diálogos asistan como veedores, más que garantes, Fidel Castro, Hugo Chaves ni el Gobierno de Noruega, creo que eso hace parte del protocolo de los asuntos diplomáticos y nuestro conflicto armado no es cosa de poca monta.

Y que no venga Londoño a acusar a Fidel Castro de asesino de Gaitán, porque bien sabemos que el asesino fue linchado por la masa doliente, al considerarlo enviado por las fuerzas oscuras que desencadenaron, en Colombia, la famosa Violencia de 1948.

Basta leer las biografías de García Márquez para comprender que el barbudo cubano estaba en Santafé de Bogotá ese día porque iba a un encuentro de juventudes estudiantiles, propiciadas por Juan Domingo Perón.

Cuando estuve en Cuba, en el Congreso Latinoamericano de Psiquiatría, que allí se celebraba, no me alegré mucho de la situación del pueblo cubano pero tampoco pensaría que Fidel ha sido el esclavizador de su pueblo, ya bastante subyugado desde antaño por mis compatriotas españoles y por los estadounidenses, que decidieron condenarlo a un horroroso bloqueo económico, simplemente, por el hecho de pensar y hacer una política distinta y contraria a la del Tío Sam.

Yo sí soy parte de esa población que clama por la paz en Colombia, por irónico que se ponga el grecocaldense, pues como la Teresa Batista de Jorge Amado, estoy cansado de tanta y tanta guerra y no tengo dudas de que un proyecto por la paz implica a toda la población en su conjunto, pues no estoy de acuerdo con la violación de los Derechos Humanos, ni por los gobiernos de ultraderecha ni los movimientos de ultraizquierda; por eso, simpatizo tanto con Amnistía Internacional pero considero que para hacerlos respetar hay que celebrar un nuevo contrato social.

El desarrollo económico, con justicia social y en armonía con el medio ambiente es garantía de paz y progreso, es otra cosa que no pongo en duda.

Eso sí sería lo que nos permitiría crecer como país, al preocuparnos cada vez más por la educación – cosa que Rajoy recorta para un mayor embrutecimiento del pueblo español -. La salud y la vivienda, son otros derechos, en las que todo el país debería pensar, otros temas de los que se olvida Rajoy.

Y todo eso sí que debería ser globalizado, un poco a la manera de los Marx y Engels que invitaban a los proletarios del mundo a unirse, más que a esa globalización chimba que nos ha propuesto la ideología neoconservadora/neoliberal, así se ponga sarcástico el locutor del Eje Cafetero.

¡Ojalá se lograra que esa paz duradera y estable estallara en Colombia, esa que perezosos y corruptos congresistas no han sabido construir!

Desde Lleras Restrepo, para mí, el mejor estadista colombiano hasta Santos, que me parece que pinta bien como tal, siempre he sido partidario de una reforma agraria, idea que se ha reforzado ante lo maravillado que me deja el sistema minifundista gallego, tan distinto al latifundismo andaluz!

Por eso, desde mis años estudiantiles, se me ponían los pelos de punta cuando oía esta bella canción de Víctor Jara, el cantautor chileno, quien fuera torturado y asesinado por las fuerzas represivas de la dictadura de Augusto Pinochet, del que espero que en paz no descanse: http://www.youtube.com/watch?v=VQJhk6e0I9g

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Tres cuentos cortos

Chara Lattuf (Desde Caracas, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Pasos

Caminaba y tras de mi unos pasos me seguían, sin comprender que huía de mi mismo.

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20 Minutos

Pensaba que era 1 hora que había pasado, 1 semana, 1 mes; pero tan solo fue 20 minutos de permanencia con el odontólogo.

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A oscuras

Miro tu rostro y comparto esa felicidad, como si fueras mi espejo. De esa vida que compartimos juntos; aunque ahora el brillo de tus ojos se nublan en mí, al quedar a oscuras cuando descargaban la tierra en el ataúd.

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Azúcar de Guatemala: No tan dulce que digamos

ARGENPRESS CULTURAL

Con motivo de declaraciones del Obispo de Guatemala, Monseñor Oscar Vian, ensalzando la producción de azúcar en el país -principal fuente de ingresos, por cierto- nos hicieron llegar la presenta carta abierta, criticando lo expuesto por el prelado.

Nos pareció oportuno difundirla, pero para contextualizar el hecho, nos pareció pertinente dar a conocer primero el marco general en el que esa producción tiene lugar. De hecho Guatemala es uno de los grandes productores azucareros mundiales. Para conocer la situación real en que tal industria se desarrolla, presentamos la siguiente cita, recorte de una entrevista realizada vez pasada por ARGENPRESS a Alejandro Argueta, destacado abogado laboralista del país, quien se refirió a la explotación azucarera. Seguidamente, la carta que firman distintas organizaciones populares.

(…) Algo muy importante es saber cómo funcionan las cosas, cómo funciona el sistema en sus entrañas. Para pedirle justicia al sistema capitalista -cosa que no quiere o no puede dar- hay que conocer cómo está hecho, cómo está diseñado, para saber qué se le puede exigir y dónde están los límites que nos llevan a pedir un sistema nuevo. Esto debe hacernos ver que tenemos que estar siempre informados, conocer en sus interioridades el sistema. Quiero graficarlo de un modo concreto con un ejemplo local que conozco bien: la producción de azúcar en Guatemala. La caña de azúcar es el principal producto de exportación de este país hacia Estados Unidos en el marco del tratado de libre comercio que tienen firmado ambas naciones. Ello se explica porque ese azúcar es la base del etanol. Por tanto, la producción de biocombustibles ha hecho que la caña de azúcar esté por todos lados en Guatemala, y los empresarios que se encargan del negocio estén florecientes como nunca. Este es un primer dato. Segundo dato: la Fundación de las Américas, de la OEA, le otorga el año 2007 el premio de Ciudadano Responsable a uno de los ingenios azucareros más poderosos económicamente en el país, el ingenio Pantaleón (uno de los acusados históricamente de tener una de las peores historias de represión a sus trabajadores y sus dirigentes sindicales). Tercer dato, y vamos al fondo del asunto: ¿cómo es la producción del azúcar? Si vemos los indicadores ambientales que se le asocian a este proceso productivo, es terrible, sumamente degradante para los bosques tropicales, termina con la fauna autóctona. Diversos estudios académicos, obviamente interesados, han destacado lo avanzado de la producción azucarera del país, las técnicas modernas que allí se evidencian. Pero hay que destacar los siguientes puntos: 1) desde hace unos 18 años los cañaverales se incendian antes de cortar la caña. Antes se cortaba directamente, ahora se incendian. De este modo se pude cortar más rápido; el trabajador cañero no tiene que perder tiempo cortando las hojas con el machete, porque las hojas se queman con el fuego. Esto hace perder cierto porcentaje de humedad a la caña, por acción del calor del fuego, pero permite cortar más producto, por lo que el resultado final nunca deja de ser favorable al empresario. Es decir: con esta quema el trabajador, en el mismo período de tiempo, va a cortar más por el mismo salario, lo cual significa que se le ha aumentado la intensidad del trabajo. Y aunque se diga que se usan técnicas muy modernas, estos incendios producen desastres respiratorios en las aldeas cercanas, siendo al mismo tiempo muy peligrosos para la salud de los trabajadores. ¿Dónde está la modernidad? 2) Dicen los empresarios azucareros que no hay trabajo infantil. Pero no es así. Si vamos ahora mismo a verificar, la zafra está repleta de niños. Ha habido trabajadores adultos que murieron asfixiados en los cañaverales en estos incendios programados, en el medio de las brasas con jornadas extenuantes de 12 horas diarias. ¿Qué le puede esperar a un niño entonces? Y vamos al punto 3), quizá el peor de todos: hoy día un trabajador adulto corta hasta 10 toneladas diarias de caña, cuando hace 18 años el promedio no pasaba de 3. ¿Cómo es esto posible? Según hemos descubierto nosotros mismos investigando todo esto, los trabajadores toman medicamentos análogos a las anfetaminas que le permiten llegar a la meta de producción que les imponen. Son metas imposibles de cumplir en condiciones normales, pero por la precarización de las condiciones generales en que se encuentran los trabajadores, sabiendo que no tienen dónde ir a quejarse y que si no cumplen con la meta impuesta no los contratan, ellos mismos compran estos medicamentos para sobreesforzarse más allá de sus límites. El patrón puede decir que él no le está suministrando esas pastillas, pero hay un principio legal que dice que un empleador no puede permitir el consumo de este tipo de sustancias durante la jornada de trabajo, por lo que si lo permite, está violando derechos laborales elementales. Y lo trágico en todo esto es que ese sector empresarial recibió un premio a la responsabilidad social. ¿Qué hacer ahí? Creo que este ejemplo concreto nos puede servir para contestar la pregunta. Lo primero y más importante: ayudar a que los trabajadores vuelvan a organizarse y que conozcan sus derechos. Sólo diciendo que el capitalismo nos explota y que el neoliberalismo nos terminó de hacer pedazos, con eso sólo no lograremos cambiar nada. Hay que meterse a investigar todo esto por dentro, conocer a la perfección sus detalles, saber cómo funcionan los procesos, detectar cada violación o cada injusticia y saber cómo hacerlas evidentes. Porque si no, se nos hace difícil, o imposible, plantear alternativas.


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