martes, 11 de diciembre de 2012

Libro de cuentos “Rubicunda”, de Marcelo Colussi


ARGENPRESS CULTURAL

Del autor argentino Marcelo Colussi, ahora radicado en Guatemala, Centroamérica, presentamos aquí su obra “Rubicunda”.

Se trata de una colección de 21 relatos que recorren los más variados escenarios de la imaginación, todos con un toque de humor sarcástico, pero fundamentalmente con dos componentes: una aguda crítica social, y un bucear en las profundidades psicológicas de personajes en crisis.

Los temas son variados, habiendo de todo un poco: desde materiales de docuficción hasta relatos fantásticos, desde cuentos que podrían decirse humorísticos hasta tragedias.

Cinco de las diez piezas cortas que se publican bajo el título de “Miniaturas” obtuvieron el Primer Premio en el “Primer Concurso de Poesía y Cuento en homenaje a Juan Fernando Cifuentes” organizado por la Universidad Rafael Landívar (jesuítica) en Guatemala, en el 2010.

¡Feliz lectura!

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Sobre la profecía maya y el supuesto fin del mundo: Posicionamiento de la Escuela de Historia ante las celebraciones del Oxlajuj B’ak’tun ó 13 B’ak’tun


Argenpress Cultural

Desde hace tiempo, y en estos días con más fuerza, se viene hablando de la profecía establecida por los mayas en relación a un importante evento que tendrá lugar este 21 de diciembre.

En realidad se trata de un acontecimiento astronómico que los sabios de Mesoamérica pudieron establecer con precisión hace ya largos siglos, y que nada tiene que ver con el presunto fin del mundo. Esta visión apocalíptica, más que un temor verdadero que circula por ahí, es parte de un bien montado mercadeo que hace de los pueblos mayas un atractivo turístico. Publicitar “el fin del mundo”, invitando a visitar las tierras donde los mayas aún sobreviven –en condiciones paupérrimas, por cierto– es un buen negocio para algunos. Pero no para los pueblos mayas precisamente.



En ánimo de aclarar todo esto, nos parece pertinente reproducir ahora un comunicado de la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala, una de las más viejas de todo el continente americano, que en forma escueta pero muy precisa echa luz sobre este asunto, ya demasiado manoseado.


1. Aunque ya diversas instituciones, tanto nacionales como internacionales, se han pronunciado para desmentir la creencia difundida, sobre todo a través de Internet, de que el 21 de diciembre según el Oxlajuj B’ak’tun, sería el fin del mundo, nosotros como unidad académica dedicada al estudio, investigación, docencia y divulgación del quehacer científico de la historia, la antropología, la arqueología, la enseñanza de las Ciencias Sociales y la Archivística, exhortamos al público en general a no dejarse sorprender por la difusión de estas visiones apocalípticas y carentes de fundamento, ya que no existen pruebas de ningún tipo que sustenten este tipo de ideas distorsionadas sobre el Oxlajuj B’ak’tun, el cual no es más que un fin de ciclo, según la cuenta del tiempo elaborada por sabios mayas de la antigüedad.

2. Rechazamos el carácter mercantil y comercial, y la poca veracidad que se le está dando a esta conmemoración, pues mientras se hace uso del Oxlajuj B’ak´tun en términos economicistas, a la vez se sigue excluyendo a la población maya.

3. Para nosotros como Escuela de Historia el Oxlajuj B’ak’tun es visto como la finalización de un ciclo en el calendario maya de la cuenta larga o Choltun. Este calendario tenía como objetivo registrar las fechas de eventos importantes, tanto históricos, como míticos, así como los acontecimientos vinculados a la vida de los K’ul Ajaw (Señores Sagrados). Todos los calendarios del mundo empiezan la cuenta del tiempo en una fecha era. Para los antiguos mayas la fecha era corresponde al momento de la creación, que ellos situaban en un día 4Ajaw 8 Kumku, y que corresponde al 11 de agosto del año 3114 a.C. El final del ciclo de 13 B’ak’tun que se inició entonces será el 20 de diciembre de 2012, por lo que el inicio del nuevo ciclo, es decir del comienzo del 13 B’ak’tun será el 21 de diciembre de 2012, que corresponde al solsticio de invierno en el hemisferio norte de la tierra. Este día el Choltun marcará la fecha 13.0.0.0.0 (13 B’ak’tun, 0 K’atun, 0 Tun 0 Winal 0 K’in), que es la misma de la fecha de la creación, 11 de agosto de 3114 a.C. Habrán transcurrido aproximadamente 5200 tun o bien, 5125 años solares del calendario gregoriano.

4. El término Oxlajuj B’ak’tun está formado por dos vocablos: Oxlajuj, que significa 13 y B’ak’tun, que se deriva del prefijo B’ak’, que en idioma maya yukateko y maya chol, significa literalmente conjunto o muchedumbre, y específicamente cuenta de 400 en 400. El otro componente, tun, que significa piedra, es el período de 360 días. Por lo tanto, Oxlajuj B’ak’tun significa 13 períodos de 400 tun, es decir 5 mil 200 tun.

5. Como Escuela de Historia consideramos que la conmemoración del fin de ciclo e inicio de otro, debe ser la ocasión para lograr una reflexión que genere espacio, recursos y conciencia para promover la conservación, investigación y protección del patrimonio cultural del país y promover el desarrollo de las culturas vivas.

6. La Escuela de Historia tiene asimismo la responsabilidad de aportar al fortalecimiento de la conciencia histórica de la sociedad guatemalteca, y de contribuir a la valoración de las bases epistemológicas de la cosmovisión del pueblo maya en este caso, como lo son sus saberes tradicionales, tal el caso del registro del tiempo, que es un legado civilizatorio de este pueblo.

7. La Escuela de Historia recomienda que la celebración del Oxlajuj B’ak’tun se haga respetando las prácticas tradicionales de la espiritualidad maya contemporánea, orientada por sus guías espirituales.

Por todo lo dicho y más, en la Escuela de Historia denunciamos y protestamos por los usos irresponsables que el Estado y la Iniciativa Privada están haciendo de una fecha memorable de la civilización maya que debe respetarse por todo lo que en sí vale para los guatemaltecos y para la historia mundial.

Escuela de Historia,
Universidad de San Carlos de Guatemala.
Noviembre de 2012


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El fin de los discursos (A propósito del día internacional de las personas con discapacidad, teletones y otras simulaciones)


Alejandro González

Un movimiento estudiantil en Paris en 1968 tenía la siguiente consigna -seamos realistas, pidamos lo imposible- en ocasiones sabemos que al escribir algo no lograremos cambiar al mundo, sin embargo, pedir lo imposible me parece necesario en este caso.

La discriminación puede ser un discurso que vaya en dos sentidos; uno que hable demasiado bien de una clase relegada y otro que hable demasiado mal de la misma, se puede dar un buen ejemplo de esto hablando del mal manejo, intencional o no, que se hace cuando se habla de las personas con discapacidad.

Por un lado, si decimos que las personas con algún problema físico o mental son superhéroes, extraordinarios y casi extraterrestres que a todos nos enseñan grandes lecciones sobre cómo vivir, cosa que puede ser cierta en el mejor de los casos y no tan real en muchos otros, podemos estar cayendo en una equivocación que tiene como nefasta consecuencia la comodidad.

La primera manifestación de este mal se puede ver en las personas discapacitadas que al acostumbrarse a que se les exalte en demasía, dejan de luchar por superar sus limitaciones y aprenden a manipular a quien está a su alrededor para que les resuelvan la menor complicación, el segundo perjuicio de la comodidad viene por parte del Estado, quien al convertir al necesitado en un ícono de heroísmo se lava las manos de su obligación de atender al grupo relegado y se excusa con palabras bonitas, paliativos insuficientes y discursos largos -donde se utilizan muchos eufemismos como por ejemplo capacidades especiales- para dejar esta responsabilidad en manos de empresarios quienes emprenden campañas de un altruismo cuestionable.

Cuando se habla demasiado mal de una persona discapacitada, la discriminación es mucho menos sofisticada e inteligente, incluso más franca, pero de consecuencias más directas sobre la confianza que dichas personas pueden desarrollar. No hace falta decir que quien funda su propia imagen rebajando a los demás no merece formar parte de una sociedad con un mínimo de madurez.

Por lo antes expuesto pido aquí algo imposible, el final de los discursos, es mi petición que cuando dejemos de hablar de las personas con discapacidad y de cualquier otra minoría en desventaja, sea porque ya no tengamos necesidad; ni de reclamar su inclusión -la inclusión no se reclama cuando todos están incluidos- en las oportunidades de trabajo, derechos de salud, educación esparcimiento etc. ni necesidad de utilizar los problemas ajenos como estandartes políticos por medio de una demagogia que convierta la discriminación en folclor o la carencia en un canto de super-capacidades que eximan a cada cual de cumplir con su tarea. En este contexto, el silencio seria una demostración de dignidad en una sociedad que ya no sacara provecho de la palabrería.


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Es mejor cambiar de tema…


Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Todo cambió en ese pueblo erigido a fuerza de suspiro de pulmón y lomos encorvados desmontando médanos insolentes.

Para quien conoció un ayer cercano, resulta tristísimo ver la realidad actual que comenzó a desarrollarse cuando la desidia arrancó las ropas de la santa patrona del lugar, dejando al desnudo sus curvas de mujer talladas en piedra y cemento.

La que da la bienvenida obligando a hacer un giro entre la ruta y la entrada al pueblito, siempre engalanada por flores que dejan los habitantes como ofrenda y gratitud por los favores otorgados en otros tiempos.

Nada es igual en ese sitio marino donde los pocos residentes parecen ir transformándose en almejas, -extinguidas, éstas-, escondiéndose del sol, de la noche y de las estrellas.

Y hasta de las olas que siguen danzando melodías de recuerdos no tan lejanos, salpicando la arena con su espuma y sal, ahora contaminadas.

Un pasado desdentado ovilla recuerdos echándose  a dormir un sueño eterno entre las dunas. Es como si se hubiera exiliado allí, incapaz de alejarse para siempre.

Evoca entre sonrisas, los tiempos en que los pobladores dejaban las puertas abiertas y las bicicletas a la sombra, mientras iban a darse un chapuzón de mar cuando el calor abrasaba descargando pinceladas de color sobre los cuerpos.

-Acá nunca pasa nada, decían inflándose de orgullo cuando los turistas se sorprendían pensando que eso de no echar llave era descuido.

Todo cambió en poco tiempo, demasiado poco tiempo, cuando hablamos de la pujanza de ese pueblo parece que estuviéramos transportándonos hacia otro siglo. Pero no, todo se ha ido dando en demasiado poco tiempo. Tan poco que hubiera sido muy fácil detenerlo si hubiera habido decisión real.

A media voz hablan en el pueblo sobre lo que está pasando ahora. Cuando la obscenidad se instala, cuando se prostituyen las conciencias nepóticas encumbradas, las voces van perdiendo sonido, se enronquecen, aletargan, susurran temerosas, mientras los ojos dirigen la mirada hacia todos lados. Como escudriñando que nadie esté cerca, no sea cosa que…

-Todos sabemos quienes son los que están robando, dice una mujer con palabra nerviosa.

-¿Y qué hacen? Preguntó una recién llegada.

-¡Qué podemos hacer! Si tienen más poder que nosotros, a ellos los apañan. Mirá, ese que va allá es uno de los chorros, pero es apenas un raterito, ese no se mete en las casas. Anda más bien con el arrebato, quebrado por las drogas va haciendo desastres, el otro día le arrancó el monedero a una viejita de ochenta y siete años ¿Podés creerlo? Y le puso una pistola en la cabeza.

-Espantoso, pero digo ¿Y los otros, los que se meten en las casas? No creo que nadie pueda ir tan fácilmente, con un televisor al hombro saltando muros medianeros. O un lavatorio, es cosa de locos.

-Dejalo ahí, mejor cambiar de tema, pero todos los conocemos.

-Parece mentira, pensaba la mujer casi recién llegada. Cuando las cosas no se detienen a tiempo se van profundizando. ¡Qué pena!

La brisa suave desparramaba el perfume de la menta y la lavanda, la sirena de una ambulancia rasgaba la tarde en su rumbo apresurado hacia el hospital que, casualmente, con lo único que cuenta es con recursos humanos. Los materiales se alejaron cuando se fue la tranquilidad; no hubo mano ni conciencia ahí ni más allá, capaz de detener ese éxodo hacia la nada. Hoy parece un fantasma esquelético, descascarado, agonizando en una sala de terapia intensiva sin oxígeno.

La burocracia corrupta, insensible, impávida, ante una realidad que exige atención y acción inmediata, repasa las noches en comités de tranzas, manteniendo incólume el trono desgarbado de un Baco irresponsable que exhorta a no parar la fiesta donde caben pocos invitados. Los efluvios etílicos y rayas blancas que exaltan los ánimos cuando pueden andarse bajoneando, son los aliados imprescindibles que aparecen en el momento justo en que se quiere asesinar los recuerdos.

Así es como se mueren los pueblos de a poquito, amordazados por el terror que es capaz de silenciar hasta a la irreverencia del pensamiento, cuando da vueltas sobre una frase que tiene fuerza innegable: de todas las desgracias que padezcan los pueblos siempre hay responsables.

Lo que pasa es que se sientan en tronos muy altos, casi inalcanzables, adonde solo tienen permiso de entrada los lacayos y los adulones.

Recién vuelvo del mar, estaba tan picado. ¡Qué cosa más linda!

 Mi corazón, creéme, pienso que no late, siento como un chirrido igual al de la seda cuando la rasga el filo de la tijera.

Y de este sentimiento, también hay responsables, pero según dicen, es mejor cambiar de tema…


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Cine: “Life of Pi”, la nueva sorpresa de Ang Lee


Jorge Zavaleta Balarezo (Jonesboro, Arkansas, Estados Unidos. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Un cineasta como Ang Lee merece respeto y consideración. Desde sus primeras obras, realizadas en su natal Taiwán, hasta las más recientes, ya en Hollywood, Lee nos ha acercado a un universo peculiar en el que se desplaza con naturalidad, siempre preocupado por las relaciones interpersonales que pueden llevar a distintos desenlaces, a veces caramente trágicos, como en “Lust, Caution” o “Brokeback Mountain”, o simplemente acercarse a un mundo colmado de novedades e ilusiones, como en la hoy lejana “El banquete de bodas”.

Por lo general, los personajes de Ang Lee son sólidos, están construidos de una materia que une tanto sensibilidad como osadía. No es ajeno a su obra un sentido claro de la aventura, que es el que siempre ha guiado a los grandes realizadores. Ya David W. Griffith en sus tempranas “Intolerancia” y “El nacimiento de una nación”, nos demostró que era la aventura, y todo lo que ella implicaba, aquello que desplegaba al máximo su sentido cinético.



Hablemos, pues, de “Life of Pi”. Se puede resumir la historia, quizá con facilidad. Un muchacho, náufrago en el mar, sobrevive junto a un tigre, al que logra dominar, pero con el que, sobre todo, plantea una curiosa hermandad. Antes, están los orígenes de Pi, su vida en la India, sus destrezas intelectuales y escolares. La aventura se extiende por dos horas y en sus intersticios vemos el diálogo en el “presente” entre el Pi maduro y el escritor que pretende novelar la aventura de aquel.

Uno de los logros de esta película, que evita el camino cansino y moroso de “Náufrago”, la cual llevó a deambular por una isla a Tom Hanks hace algunos años, es el buen uso de los efectos especiales que así como crean fuertes tormentas en altamar igual animan especies animales que pueden ser interpretadas como el trasfondo de la buena voluntad de Pi. Y es que este muchacho, inteligente, decidido, no sólo se entrega a su aventura sino que reconoce en las especies animales a cercanos y fraternos compañeros. La película, así, se construye en base a un constante y generalizado simbolismo, que llama la atención sobre otros temas urgentes, como la absoluta soledad o el desarraigo.

Ang Lee dibuja a sus personajes con paciencia y ardor. Se toma tiempo entre filme y filme para descubrirnos -y entregarnos- nuevas historias en las cuales se confirma la lucha del hombre contra ambientes adversos o una decidida posición ante situaciones que requieren de su concurso.



Ya se habla de “Life of Pi” como una candidata al Oscar, y en varios apartados. Sorprende la elaborada paleta de colores que, a la manera de un sensiblepintor, Lee ha elegido para contarnos este relato de orfandadesy nostalgias. Si recordamos otras incursiones de este director en el cine de Hollywood, tan opuestas como “Cabalga con el diablo” o “Hulk”, estamos seguros que cada nueva entrega de su parte no es más que una confirmación de elementos de un proceso de elaboración que conducen, finalmente, a una elaborada revelación. Precisamente en esa línea es que puede leerse e interpretarse “Life of Pi”: un triunfo, o tal vez la sobrevivencia ante una derrota. Dolor, tragedia, pero también un gran sentido de humanidad se conjugan en este filme altamente recomendable.


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Breve historia de una lágrima


Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Se juntó en un rincón
escuchando una canción
y empezó a resbalar
por un lugar suave
era una nave
chiquita
que flotaba en una piel
y caía despacito
y bajaba
y bajaba
y pensaba
y recordaba
el tiempo
que pasaba
hasta que llegó
a una sonrisa triste.


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El rebuzno de Ali Baba


Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Ali Baba (árabe علي بابا, persa علیبابا , turco Ali Baba) descrito en el cuento, que no es cuento, de aventuras Alí Babá y los cuarenta ladrones, perteneciente a Las mil y una noches, seguía e imitaba el Rebuzno de Virgilio, el de Ovidio, el de Persio y Apuleyo, tanto y bueno como al asnífluo leer de Shakespeare y Cervantes, estos de mayor fama y que ningún literato ha superado ni superará, y menos por pienso. A sus cuarenta ladrones, “esos tontos forrados en lo mismo” como él decía, en embustes y patrañas, en robos a mano alzada y prevaricaciones de vagos dicharachos, para vergüenza eterna de los pueblos, les había mandando a embaucar a cuatro majaderos de una manifestación contra la crisis, objeción pueril que no iba a eximirlos de palo y tente tieso.

Se había dado cuenta, torciendo la boca con un descompasado reír que el Onagro (Asno Rucio) de Sancho Panza Rebuznaba teniendo hierba. Que Rucio, mejor montura que los famosos Babieca del Cid y Bucéfalo de Alejandro Magno, la travestida mula falsa de don Quijote, tan seca y tan enjuta como él mismo, trotaba al rededor de un templo templario. Parando un instante, se puso a hacer cagarrutas, bolas que forma el excremento, que los buenos frailecitos, creo que capuchinos, recogieron, como un tesoro, “un rico incienso”, dijeron, para los fieles que ganaban mucho en ellas.



A pie seco, a la moderna, en la Gorrionera, lugar donde se recoge y oculta gente viciosa o maleante, Don Quijote, más sutil y suave, siempre en un crescendo, desmelenaba a Dulcinea del Toboso, una hermosa criada, como su Luz de la Noche , asomándose al abismo del gozo más guarro y visceral, como el duque de Molfetta, consumiendo, gastando y aniquilando la gomia de su caudal sexual .siguiendo la dinámica del puerco nuevo, mayor que el lechón, poco delicado en sus acciones, enfangado hasta el cuello en la telaraña de perversión de la asnal reliquia de ella.

Sancho Panza, quien como Kassim, su hermano , tenía una esposa andrajosa, rota, llena de harapos, trazando una raya o filete paralelo al borde donde Don Quijote hacía el amor con Dulcinea, atrajo hacia sí a su Jumento, que venía triunfante, (siempre fijo en el tal Asno Rucio), y sobre una tabla vertical con pie donde se ponen los manojos de lino o cáñamo para agramarlos, puso un caldero y, cerca del caldero, a dos cuartas, acercó la verga, comenzando a sobarla de tal modo que su memoria recordó a Cornelia, hija de Escipión el Africano, enfrentándose al pollón de su padre, creciéndole los fans por horas.

Sobre el caldero venía o caía una cosa como llovida de un cielo glande.

Sancho parecía un pobre leñador cortando la asnal madera, y observando con envidia el escondite o cueva del tesoro donde el ladrón de su Amo con su porra hacía una tortilla a Dulcinea, cual un Caco formidable diciendo Rebuznando: “Ábrete Sésamo”, y “Ciérrate Sésamo”; y Dulcinea, con una maca o señal que queda en la fruta por algún daño que ha recibido, se sentía como una macaca, hembra del macaco, afirmando: “Mi amor, majo, guapetón, he elegido un Asno”.


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Analfabetas políticos son los peores enemigos que tiene un pueblo


Javier Albañil Ordinola (Desde Perú. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

El analfabeta político puede ser
un magister, un doctor
en economía, en derecho,
en educación, en letras ....

pero ....
no opina
no piensa,
todo le es indiferente
si los campesinos luchan
en defensa del agua,
en defensa de la vida,
hasta del analfabeta político,
ni le va ni le viene

si matan a un campesino
a un comerciante de la parada
dice:
para qué se meten
pónganse a trabajar
total agua habrá por lo menos
hasta que muramos
los que vienen
que se pudran

el analfabeta político
vota
sólo porque la ley le obliga

si puede mejor paga la multa
total
gane quien gane
el mundo va a seguir igual

sólo cuando lo echan del trabajo
recién se preocupa
en ese momento
maldice a todos los que
no les importa su despido
quiere que todos lo compadezcan

el momento es ahora
hoy es el día
no será mañana
hoy es el día
que hay que defender
la vida,
hay que defender
el medio ambiente
hay que defender
la educación pública

hoy
no mañana
hay que decir:
conga no va
toromocho tampoco
no a la privatización de la educación
abajo la ley de "reforma magisterial"
nulidad de la municipalización de la educación
abajo la ley de "consulta previa"
del fujiollantismo

abajo el nazi sionismo
judeo-norteamericano
que asesina
por apoderarse del oro,
el petróleo,
el agua,
mata por apoderarse
de todas las riquezas del mundo
por eso matan a los palestinos
por eso ordenan a Ollanta
y a la gusana
que maten a los que se oponen
a que los ricos sean cada día más ricos
y que los pobres seamos
cada día más pobres

maten nomás les dicen
después digan
que los que han muerto
son "terroristas"
son del movadef
que hay que defender la ley
hay que defender el orden
el estado de derecho.


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Defensorías de la Justicia


Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Hace dos décadas, en cumplimiento de la Convención Internacional por los Derechos del Niño, el Perú decidió crear las primeras defensorías para atender las demandas personales y sociales de este sector tan representativo en la estructura demográfica de un Estado.

Sin embargo, los acuerdos con las Naciones Unidas y las diferentes leyes no fueron suficientes para estimular su crecimiento.

En el presente año, las Defensorías del Niño y Adolescente suman 2,240 en todo el país, de preferencia en las municipalidades: 1,016 en distritos y 190 en capitales de provincias, según el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, sector que lidera, en esta área, la concertación multisectorial.



El crecimiento de Defensorías y el mayor involucramiento de otras entidades, ha dado lugar a la formación de la Mesa Interinstitucional, convirtiéndose en la red social más dinámica y descentralizada, que expresa el potencial de las Defensorías y los avances en el ejercicio de los derechos de los niños y adolescentes, en armoniosa articulación con la sociedad civil y la cooperación internacional.

Las Defensorías no solo son centros en los cuales se buscan estrategias y decisiones para proteger a los menores de edad de los abusos de los padres y del entorno en el que viven.

En el VIII Congreso de Defensorías que esta semana se realiza en Lima, con visitantes de Colombia y otros países vecinos, podemos apreciar una cultura con manifestaciones nuevas en la música, la pintura, los bailes, las artesanías, en publicaciones, pinturas, obras de teatro, cine. Nos dan respuestas claras, de rechazo contra el terrorismo y contra los movimientos violentistas, clamando un Estado eficiente y más cercano a los más desamparados.

Si bien los cambios culturales son parte de un proceso, en el caso de los derechos de los niños no hubieran sido posibles sin el aporte de los Defensores.



Esta valoración está explícita en las experiencias del VRAE, seleccionadas en un Concurso:

-La Defensoría Municipal de Río Tambo, en el VRAE, ha sido reconocida por haber incorporado promotores defensores en 35 comunidades nativas donde no había un servicio de esta naturaleza.

-En igual forma, la Defensoría del distrito de Río Negro ha encontrado algunas soluciones a sus demandas. Con el apoyo del alcalde han conseguido la clausura de establecimientos de venta de licores donde se daban casos de explotación de niños.

-Destacan también las Defensorías de Puno y Cusco, donde han encontrado alternativas para que los niños no participen en actividades productivas que no son propias de su edad, como la elaboración de ladrillos.

Mención aparte merece la Defensoría Municipal de Macará, con su experiencia en la comunicación. El programa radial “La Hora Familiar”, llega a los lugares más alejados del distrito y es un referente valioso para multiplicarse en otras emisoras ya sea comunitarias, municipales o comerciales, comprometidas con los derechos de la Infancia y Adolescencia que establece el Plan Nacional 2021, inscrito en los Objetivos del Nuevo Milenio que comparte el Perú.

Siendo importante el número de Defensorías, la mayor trascendencia está en la creciente participación de la sociedad. El mejoramiento de este servicio permite que ahora el país tenga una de las redes sociales más dinámicas y una clara percepción de los gobiernos locales, como semilla del desarrollo sostenible.


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Cosmos, de Carl Sagan. Serie completa


Un viaje por la totalidad, por la Ciencia, el Universo, la historia, el pensamiento humano, la filosofía...

Episodio 1
Episodio 2
Episodio 3
Episodio 4
Episodio 5
Episodio 6
Episodio 7
Episodio 8
Episodio 9
Episodio 10
Episodio 11
Episodio 12
Episodio 13


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Crítica literaria: “La carta Bonsor”, de Emilio Morales Ubago


Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La carta Bonsor
Emilio Morales Ubago
Ediciones en Huída

El autor de “La carta Bonsor” no está dedicado plenamente a la literatura, lo cual lo dota de una independencia de criterios juiciosa, aunque esto no significa que tras esta su primera novela por la calidad de aventura literaria que muestra, el futuro pueda conducirlo a una mayor integración en su apuesta literaria, junto a la amplitud de criterios que lo tiene vinculado en favor del desarrollo de un campo que tanto necesita de voluntades y pulso sereno, sin caer en ese escaparate cultural como el que se padece en este país actualmente. Y señalo la cuestión porque Emilio Morales Ubago colabora con intensidad y vocación en la Agrupación Cultural Amigos de Lora que, desde hace treinta años, desarrolla una labor amplia y continúa en favor de una cultura no meramente local.

La aventura histórica entre la ficción y la realidad, sustentada por datos históricos sólidos de esta novela, se inicia a comienzos del siglo XVI cuando “… corren tiempos extraños a medio camino entre Córdoba y Sevilla en la villa de Lora del Río que entonces contaba con una población de 700 vecinos que se reconocía como la más poblada de la zona de la ribera del Guadalquivir cuando atraviesa un clima de conflictividad política y social”, la necesidad de cambios que toda sociedad exige el propio imperativo de un progreso y desarrollo más equitativo.

Tras esta breve introducción la historia toma cuerpo en la Villa de Lora en abril de 1526, cuando en una noche en que “La luna en cuarto creciente apenas lograban iluminar dos sombras embozadas que atravesaban prestas las arcadas de la Puerta de Córdoba…” abusaba entonces el poder de su cargos “junto a las hambrunas que con las últimas sequías habían traído consigo, estaban provocando un éxodo vecinal”. La aventura entre historia y literatura ya tiene marcado el camino, cuando varios braceros por tierras de “la Sierra que linda con el “Infierno” de Guadalvacar, que discurre junto a Setefilla, “uno de ellos descubrió los restos de un derrumbe en una zona muy escarpada. Un derrumbe que al intentar despejar tanto pedrusco que impedía el trabajo” una corriente de aire silbante en un espacio libre que dejaba “entrever una oquedad que parecía internarse en la montaña bastantes pasos”.

La historia se va elevando, amplía su desarrollo, cuando corre el año 1926 en el Santuario de Setefilla, el histórico Bonsor (George Edward Bonsor, 30 de marzo de 1855 –15 de agosto de 1930), conocedor de antigüedades, pintor, arqueólogo, historiador y ceramólogo nacido en Francia, de nacionalidad británica y residente en España, vecino de Carmona y buen conocedor y descubridor de ricos yacimientos arqueológico, se convierte en el personaje que luce en el título de su novela.

La historia transcurre ahora por el siglo XXI adelantado de fecha en una Lora del Río de 2016, cuando el curioso, culto, inquieto y poco dado a lo acomodaticio Luis de la Barrera Ojeda, antropólogo de profesión, protagonizará el desarrollo de esta historia hasta su final, entre sorpresas y buen tino como el sheriff de “Solo ante el peligro”, en este caso ayudado, especialmente por un sargento de la Guardia Civil vasco llamado Javier Larraz agudo sabueso, cumplidor y honesto, que se presta a procurar descubrir el misterioso asesinato de Currito Cárdenas personaje inquieto y trotamundo que en sus últimos años ejercía el prohibido “oficio” de “pìtero”, que significa buscador y expoliador de yacimiento arqueológicos, algo que abunda en Lora del Río con más de un juicio por medio.

Asesinato que, como todo crimen, nunca resulta ser un hecho aislado y que quiere cerrarse como muerte natural, resulta extraño por lo que deciden abrir nievas diligencias, cuyos resultados obligarán a una nueva investigación, hasta lograr encontrar el hilo que puede llevar a la verdadera clarificación de los hechos y quienes pueden estar detrás, que no son otros que una especie secta secreta mantenida por un grupo de personas que vienen sucediéndose por herencia en la más absoluta clandestinidad desde hace cinco siglos, juramentados en un mismo destino que, cuando observan que pueden ser descubiertos, actúan con todas las consecuencias, para continuar manteniendo oculto, preservar el secreto del enigmático templo enclavado en las montañas de la Sierra Morena.

Estamos ante una novela de estructura ágil y amena, envuelta con un velo de misterio que la convierte en enigmática historia manteniendo la tensión con una trama narrativa de jugosa soltura, porque como expresa el autor “un escritor escribe sobre lo que conoce y, como dice uno de los protagonistas de la novela, “una aventura surge cuando se tuerce lo cotidiano. El terreno donde discurriría la trama ya lo conocía, pues me había criado en él”.


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Correspondencia entre Ernesto Sábato y Ernesto Guevara


Compartimos una correspondencia entre Ernesto Sábato y el Ché. Material que forma parte del libro: “Ernesto Sábato: claves políticas”, editado en 1971 por Rodolfo Alonso S.R.L. (páginas 81 a 91), con el permiso de la Revista literaria “El escarabajo de oro”, Argentina, a quién Sábato le cediera los derechos.

1º de enero de 1960
Comandante Ernesto Guevara.
La Habana – Cuba

Admirado Guevara:

En su viaje a Buenos Aires, el periodista R. Walsh nos ha explicado con minuciosidad y entusiasmo la hazaña que ustedes han llevado a cabo. Durante más de cinco horas, en mi casa de Santos Lugares, donde yo había reunido un conjunto de amigos, disipó una cantidad de malentendidos que confunden a la opinión pública del país. Es precisamente este hecho el que induce a escribirle esta carta, para que usted, como uno de los jefes de la revolución cubana y en su condición de argentino, pueda ayudar a una mejor comprensión del problema que mutuamente nos atañe; y para que el movimiento cubano alcance en nuestra patria la repercusión popular que debía tener. Esquemáticamente, el problema tiene los siguientes aspectos que requieren un análisis (para un examen más circunstanciado, me permito remitirle El otro rostro del peronismo, que publiqué en 1957):

f

1. La revolución cubana fue saludada con alborozo por la oligarquía argentina en pleno, porque veía en ella la continuación o equivalente de la revolución de 1955 contra el peronismo. El uso abstracto y equívoco de palabras como “libertad” y “tiranía” dio este resultado paradojal. La misma causa que a tantos intelectuales argentinos nos llevó a situarnos contra el auténtico pueblo argentino.

2. Como consecuencia inevitable del hecho anterior, la inmensa mayoría del pueblo trabajador tomó posición contra ustedes. Pueden leerse en barrios obreros del Gran Bs. As enormes carteles que dicen: “Viva Perón, muera Fidel Castro”.

3. Con el desarrollo de los acontecimientos cubanos, sobre todo con la aplicación de medidas sociales y “comunistas” las señoras de nuestra oligarquía y los prohombres de nuestra democracia temen crecientemente haberse equivocado y ya pueden oírse a muchos de ellos que sostienen que Castro se perfila como un nuevo Perón. Por desgracia, las masas populares no experimentan correlativamente el movimiento inverso (tal es la confusión reinante) y Castro sigue siendo por antonomasia, un libertador del mismo género que el almirante Rojas. Vinculado a este fenómeno de definición, es clave lo que pasa con un personaje como Jules Dubois, quien ya ha cantado en Cuba o para Cuba la misma hipócrita cantilena sobre la “libertad de prensa”.

¿Cómo puede haberse llegado a una situación tan equívoca y hasta paradojal? El análisis nos llevaría muy lejos y no vale la pena que lo haga aquí, sobre todo porque, siquiera someramente, lo hice en el folleto que le envío en este mismo correo. Y aunque en ese ensayo todavía mantengo algunas posiciones que posteriormente he superado y rectificado, permanecen válidas en esencia las reflexiones que hago sobre el sentido equívoco de palabras claves como “libertad”, “izquierda”, “democracia” y “revolución”. La historia es desgraciadamente impura y a menudo nos valemos de vocablos que han sido superados y hasta invertidos por el proceso histórico; pero la fuerza de las palabras es tan grande (casi diría tan mágico) que prevalecen muchas veces sobre los propios y evidentes hechos. Cuando en la época de nuestra famosa Unión Democrática tantos intelectuales de “izquierda” marchábamos al lado de conservadores como Santamarina y señoras de la sociedad, deberíamos haber sospechado que algo estaba funcionando mal.

Cuando en momentos en que se producía la revolución de 1955 yo vi modestas sirvientitas llorando en silencio, pensé (por fin) que los árboles nos habían impedido ver el bosque y que los afamados textos en que habíamos leído sobre revoluciones químicamente puras nos habían impedido ver con nuestros propios ojos una revolución sucia (como siempre son los movimientos históricos reales) que se desarrollan tumultuosamente ante nosotros.

No crea, Guevara, pues, que le estoy pidiendo a usted, un examen o reexamen de nuestro problema argentino: le pido algo que muchos de nosotros aquí estamos haciendo con toda humildad. Usted, como yo, fue no de los estudiantes o intelectuales de izquierda que rehuyeron la personalidad equívoca demagógica de Perón; con la diferencia de que usted luego se ha mantenido lejos de nuestra realidad y nosotros, en cambio, vivimos todo el proceso, incluso el revelador proceso de la “revolución libertadora” (en este país todo empieza con mayúsculas, pasa luego a minúsculas y finalmente termina entre comillas). Cuando los coroneles de extracción nazi se hicieron cargo del gobierno en 1945, muchos que éramos antifascistas repudiamos aquel golpe y, en cuanto a mi propia persona se refiere, debo decir que fui expulsado de mi cátedra y condenado a prisión por desacato. Este hecho inicial acaso explique mi sistemático alejamiento de un proceso que sin embargo fue haciéndose cada vez más popular, hasta convertirse en proceso social más profundo que jamás haya experimentado nuestra patria.



Puedo decir en mi descargo, no obstante, que nunca fui antiperonista del mismo género que podría serlo, digamos, Victoria Ocampo. Recuerdo haber discutido en pleno régimen peronista con ella (a quien respeto como persona y como escritora) en presencia del arqueólogo inglés Lawrence sobre la esencia del peronismo, manteniendo en aquella áspera discusión las líneas fundamentales que ahora le estoy explicando a Usted.

A ello se debió que nunca tomara contra el peronismo la posición de nuestra oligarquía y de la inmensa mayoría de nuestros escritores e intelectuales. Siempre sostuve que era menester distinguir entre la personalidad del líder y el movimiento que objetivamente se había suscitado en su torno. Los hechos posteriores (relajamiento del régimen, corrupción, persecuciones inicuas, torturas) que culminaron finalmente con la cobarde e innoble huida de Perón, que no fue capaz de asumir ante su pueblo el puesto de auténtico y valeroso jefe, confirmaron una idea que era esencialmente correcta.

Pero, sea como sea, lo cierto es que muchos como yo estuvimos contra el peronismo, es decir, contra el pueblo trabajador; no obstante pertenecer, por nuestro “izquierdismo”, a una posición teóricamente populista.

Ahora, clarificado por el tiempo todo aquel complejo fenómeno, muchos escritores hemos iniciado un proceso de reajuste que esquemáticamente consiste en lo siguiente: el movimiento peronista tuvo aspectos negativos y aún nefastos, desde el punto de vista de la dignidad humana (servilismo, corrupción, persecución, torturas); la personalidad del general Perón sigue siendo para nosotros una personalidad tortuosa y corruptora, pero el pueblo llamado peronista es el pueblo trabajador y con él debemos llevar hasta las últimas consecuencias el proceso que ha de darnos la definitiva liberación económica y política, así como ha de echar las bases para la unidad del continente latinoamericano, tal y como Bolívar y San Martín lo imaginaron; y tal como las grandes potencias imperiales lo han impedido hasta hoy.

En tal perspectiva, es fácil, advertir la enorme trascendencia que tendría un reexamen del movimiento cubano en relación con el movimiento popular de la Argentina. ¿Quién sería capaz de parar un proceso combinado de esta envergadura? Usted, Guevara, por su decisión, por su valentía, por la claridad de ideas que todos encomian, puede ser uno de los factores decisivos de este reencuentro.

Reciba junto a la expresión de mi admiración más profunda, mi saludo fraternal.
Ernesto Sábato
Santos Lugares, Argentina.

_____________

La Habana 12 de abril 1960
Año de la Reforma Agraria

Sr. Ernesto Sábato
Santos Lugares, Argentina
Estimado compatriota:

Hace ya unos 15 años, cuando conocí a un hijo suyo, que ya debe tener cerca de los 20, y a su mujer, por aquel lugar creo que llamado Cabalango, en Carlos Paz, y después leí su libro Uno y el universo, que me fascinó, no pensaba que fuera Ud. –poseedor de lo que para mí era lo más sagrado del mundo el título de escritor- quien me pidiera con el andar del tiempo una definición, una tarea de reencuentro, como Ud. llama, en base a una autoridad abonada por algunos hechos, y muchos fenómenos subjetivos.

Fijaba estos relatos preliminares solamente para recordarle que pertenezco, a pesar de todo, a la tierra donde nací y que aún soy capaz de sentir profundamente todas sus alegrías, todas sus esperanzas y también sus decepciones. Sería difícil explicarle por qué “esto” no es Revolución Libertadora; quizá tendría que decirle que le vi las comillas a las palabras que Ud. denuncia en los mismos días de iniciarse, y yo identifiqué aquella palabra con lo mismo que había acontecido en una Guatemala que acababa de abandonar, vencido y casi decepcionado. Y, como yo, éramos todos los que tuvimos participación primera en esta aventura extraña y los que fuimos profundizando nuestro sentido revolucionario en contacto con las masas campesinas, en una honda interrelación, durante dos años de luchas crueles y de trabajos realmente grandes.

No podíamos ser “libertadora” porque no éramos parte de un ejército plutocrático sino éramos un nuevo ejército popular, levantado en armas para destruir al viejo; y no podíamos ser “libertadora” porque nuestra bandera de combate no era una vaca sino, en todo caso, un alambre de cerca latifundaria destrozado por un tractor, como es hoy la insignia de nuestro INRA. No podíamos ser “libertadora” porque nuestras sirvienticas lloraron de alegría el día que Batista se fue y entramos en La Habana y hoy continúan dando datos de todas las manifestaciones y todas las ingenuas conspiraciones de la gente Country Club que es la misma gente Country Club que Ud. conociera allá y que fueran a veces sus compañeros de odio contra el peronismo.

Aquí la forma de sumisión de la intelectualidad tomó un aspecto mucho menos sutil que en la Argentina. Aquí la intelectualidad era esclava a secas, no disfrazada de indiferente, como allá, y muchos menos disfrazada de inteligente; era una esclavitud sencilla puesta al servicio de una causa de oprobio, sin complicaciones; vociferaban, simplemente. Pero todo esto no es nada más que literatura. Remitirlo a Ud., como lo hiciera Ud. conmigo, a un libro sobre la ideología cubana, es remitirlo a un plazo de un año adelante; hoy puedo mostrar apenas, como un intento de teorización de esta Revolución, primer intento serio quizás, pero sumamente práctico como son todas nuestras cosas empíricos inveterados, este libro sobre la Guerra de Guerrillas. Es casi como un exponente pueril de que sé colocar una palabra detrás de otra; no tiene la pretensión de explicar las grandes cosas que a Ud. inquietan y quizás tampoco pudiera explicarlas en un segundo libro que pienso publicar, si las circunstancias nacionales e internacionales no me obligan de nuevo a empuñar un fusil (tarea que desdeño como gobernante pero que me entusiasma como hombre gozoso de la aventura). Anticipándole aquello que puede venir o no (el libro), puedo decirle, tratando de sintetizar, que esta Revolución es la más genuina creación de la improvisación.

En la Sierra Maestra, un dirigente comunista que nos visitara, admirado de tanta improvisación y de cómo se ajustaban todos los resortes que funcionaban por su cuenta a una organización central, decían que era el caos más perfectamente organizado del universo. Y esta Revolución es así porque caminó mucho más rápido que su ideología anterior. Al fin y al cabo, Fidel Castro era un aspirante a diputado por un partido burgués y tan respetable que podía ser el Partido Radical de Argentina; que seguían las huellas de un líder desaparecido, Eduardo Chibás, de unas características que pudiéramos hallar parecidas a las del mismo Yrigoyen; y nosotros, los que seguíamos, éramos un grupo de hombres con poca preparación política, solamente una carga de buena voluntad y una ingénita honradez. Así vinimos gritando: “En el 56 seremos héroes o mártires”. Un poco antes habíamos gritado, o mejor dicho, había gritado Fidel: “Vergüenza contra el dinero”. Sintetizábamos en frases simples nuestra actitud simple también.

La guerra nos revolucionó. No hay experiencia más profunda para un revolucionario que el acto de una guerra; no el hecho aislado de matar, ni el de portar un fusil o el de establecer una lucha de tal o cual tipo; es el total del hecho guerrero, el saber que un hombre armado vale como una unidad combatiente, y vale igual que cualquier hombre armado y puede ya no temerle a otros hombres armados. Ir explicando nosotros, los dirigentes, a los campesinos indefensos, cómo podían tomar un fusil y demostrarle a esos soldados que un campesino armado valía tanto como el mejor de ellos; e ir también aprendiendo cómo la fuerza de uno no vale nada si no está rodeada de la fuerza de todos; e ir aprendiendo, asimismo, cómo las consignas revolucionarias tienen que responder a palpitantes anhelos del pueblo; e ir aprendiendo a conocer del pueblo sus anhelos más hondos y convertirlos en banderas de agitación política. Eso lo fuimos haciendo todos nosotros y comprendimos que el ansia del campesino por la tierra era el más fuerte estímulo de lucha que se podía encontrar en Cuba.

Fidel entendió muchas cosas; se desarrolló como el extraordinario conductor de hombres que es hoy y como el gigantesco poder aglutinante de nuestro pueblo. Porque Fidel, por sobre todas las cosas, es el aglutinante por excelencia, el conductor indiscutido que suprime todas las divergencias y destruye con su desaprobación. Utilizado muchas veces, desafiado otras, por dinero o ambición, es temido siempre por sus adversarios. Así nació esta Revolución, así se fueron creando sus consignas y así se fue, poco a poco, teorizando sobre hechos para crear una ideología que venía a la zaga de los acontecimientos. Cuando nosotros lanzamos nuestra Ley de la Reforma Agraria en la Sierra Maestra, ya hacía mucho tiempo se habían hecho repartos de tierra en el mismo lugar. Después comprender en la práctica una serie de factores, expusimos nuestra tímida ley, que no se aventuraba con lo más fundamental como era la supresión de los latifundistas.

Nosotros no fuimos demasiado malos para la prensa continental por dos causas: la primera porque Fidel Castro es un extraordinario político que nunca mostró sus intenciones más allá de ciertos límites y supo conquistarse la admiración de reporteros de grandes empresas que simpatizaban con él y utilizaban el camino fácil en la crónica de tipo sensacional; la otra, simplemente porque los norteamericanos, que son los grandes constructores de test y raseros para medirlo todo, aplicaron uno de sus raseros, sacaron su puntuación y lo encasillaron. Según sus hojas de testificación, donde decía Nacionalizaremos los servicios públicos, debía leerse Evitaremos que eso suceda si recibimos un razonable apoyo; donde decía Liquidaremos el latifundio, debía decirse Utilizaremos el latifundio como una buena base para sacar dinero para nuestra campaña política o para nuestro bolsillo personal, y así sucesivamente. Nunca les pasó por la cabeza que lo que Fidel Castro y nuestro Movimiento dijeran tan ingenua y drásticamente fuera la verdad de lo que pensábamos hacer; constituimos para ello la gran estafa de este medio siglo: dijimos la verdad aparentando tergiversarla. Eisenhower dice que traicionamos nuestros principios; es parte de su verdad; traicionamos la imagen que ellos se hicieron de nosotros, como en el cuento del pastorcito mentiroso, pero al revés, y tampoco se nos creyó. Así estamos ahora, hablando un lenguaje que es también nuevo, porque seguimos caminando mucho más rápido de lo que podemos pensar y estructurar nuestro pensamiento, estamos en un movimiento continuo y la teoría va caminando muy lentamente, tan lentamente, que después de escribir en los poquísimos ratos que tengo este manual que aquí le envío, encontré que para Cuba no sirve casi; para nuestro país, en cambio, puede servir; solamente que hay que usarlo con inteligencia, sin apresuramientos ni embelecos.
Mientras se van agudizando las situaciones externas y la tensión internacional aumenta, nuestra Revolución, por necesidad de subsistencia, debe agudizarse y, cada vez que se agudiza la Revolución, aumenta la tensión y debe agudizarse una vez más ésta, en un círculo vicioso que parece indicado ir estrechándose y estrechándose cada vez más hasta romperse; veremos entonces cómo salimos del atolladero. Lo que sí puedo asegurarle es que este pueblo es fuerte, porque ha luchado y ha vencido y sabe el valor de la victoria; conoce el sabor de las batallas y de las bombas y también el sabor de la opresión. Sabrá luchar con una entereza ejemplar. Al mismo tiempo le aseguro que en aquel momento, a pesar de que ahora hago algún tímido intento en tal sentido, habremos teorizado muy poco y los acontecimientos deberemos resolverlos con la agilidad que la vida guerrillera nos ha dado. Sé que ese día su arma de intelectual honrado disparará hacia donde está el enemigo, nuestro enemigo, y que podemos tenerlo allá, presente y luchando junto a nosotros. Esta carta ha sido un poco larga y no está exenta de esa pequeña cantidad de pose que a la gente sencilla como nosotros le impone, sin embargo, el tratar de demostrar ante un pensador que somos también eso que no somos: pensadores. De todas maneras, estoy a su disposición.
Ernesto “Che” Guevara

Enviado por Delia Polanco-Loaiza


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Monsanto (Portugal): Un auténtico pueblo portugués construido entre rocas gigantescas


El Ave Fénix

Al sureste de la Serra da Estrela se encuentra el encantador Monsanto, una antigua aldea fortificada en la ladera de una montaña. Con casas atrapadas entre rocas gigantescas, es un espectáculo impresionante.



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El futuro del Pasado (Parte II)

Delmino Gritti (Desde Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Los Estatutos que cargo en mi corazón y en la mente son los del poeta Thiago de Mello. Estos me han ayudado y proporcionado muchas alegrías en esta caminada toda.

Artículo 1
(Acto institucional Permanente)

Queda decretado que ahora vale la vida, que ahora vale la verdad, y que de manos dadas trabajaremos todos por la vida verdadera.



Artículo 2
Queda decretado que todos los días de la semana, inclusive los martes más grises, tienen derecho a convertirse en mañanas de domingo.

Artículo 3
Queda decretado que, a partir de este instante, habrá girasoles en todas las ventanas, que los girasoles tendrán derecho a abrirse dentro de la sombra; y que las ventanas deben permanecer el día entero abiertas para el verde donde crece la esperanza.

Artículo 4
Queda decretado que el hombre no precisará nunca más dudar del hombre. Que el hombre confiará en el hombre como la palmera confía en el viento como el viento confía en el aire como el aire confía en el campo azul del cielo.
Parágrafo único: El hombre confiará en el hombre como un niño confía en otro niño.

Artículo 5
Queda decretado que los hombres están libres del yugo de la mentira. Nunca más será preciso usar la coraza del silencio ni la armadura de las palabras. El hombre se sentará a la mesa con la mirada limpia, porque la verdad pasará a ser servida antes del postre.

Artículo 6
Queda establecida, durante diez siglos, la práctica soñada del profeta Isaías, el lobo y el cordero pastarán juntos y la comida de ambos tendrá el mismo gusto a aurora.

Artículo 7
Por decreto irrevocable queda establecido el reinado permanente de la justicia y de la claridad. Y la alegría será una bandera generosa para siempre enarbolada en el alma del pueblo.

Artículo 8
Queda decretado que el mayor dolor siempre fue y será siempre no poder dar amor a quien se ama, sabiendo que es el agua quien da a la planta el milagro de la flor.

Artículo 9
Queda permitido que el pan de cada día tenga en el hombre la señal de su sudor, pero que sobre todo tenga siempre el caliente sabor de la ternura.

Artículo 10
Queda permitido a cualquier persona a cualquier hora de la vida el uso del traje blanco.

Artículo 11
Queda decretado, por definición, que el hombre es un animal que ama, y que por eso es bello, mucho más bello que la estrella de la mañana.

Artículo 12
Decretase que nada estará obligado ni prohibido. Todo será permitido. Inclusive jugar con los rinocerontes, y caminar por las tardes con una inmensa begonia en la solapa.
Parágrafo único: Sólo una cosa queda prohibida: amar sin amor.

Artículo 13
Queda decretado que el dinero no podrá nunca más comprar el sol de las mañanas venideras. Expulsado del gran baúl del miedo, el dinero se transformará en una espada fraternal, para defender el derecho de cantar y la fiesta del día que llegó.

Artículo final
Queda prohibido el uso de la palabra libertad, la cual será suprimida de los diccionarios y del pantano engañoso de las bocas. A partir de este instante la libertad será algo vivo y transparente, como un fuego o un río, o como la semilla del trigo y su morada será siempre el corazón del hombre.14

También no entiendo por qué no se preparan los más jóvenes para envejecer con imaginación, con curiosidad, sorpresa, dignidad y ¡asombro!

El estigma de inútiles o de personas que cultivan la tristeza es la mayor injuria que pesa sobre ellos. Decir que poseen el mayor tiempo posible, que les sobra tiempo, que no saben hacer nada. Imágenes de personas ociosas, desocupadas e indolentes que molestan la vida de los que trabajan. Con tantos prejuicios y estigmas, lo difícil para ellos no es morir bien, sino vivir bien.

La vejez se vuelve entonces un peso. ¿Qué sobra para muchos? El hospicio y los asilos, que no son nada más que depósitos de “inútiles”. Y el panorama en estos asilos, hospicios es casi un panorama de horror donde los viejos, con mirar perdido (se quedan solos con sus recuerdos haciendo concesiones, conversando solos con los botones y acabando solos con las emociones) como si hubiesen sido lobotomizados, pasan los días rodeados de teles ligadas a pleno volumen que nadie presta atención. Nada más desolador que esta soledad. Lawrence Durrell hablando sobre a vejez, dice: “En occidente la vejez es algo tremendo. No es de extrañar que se la tema. Ni que a los viejos se los encierre en remotos apartamentos o asilos para ancianos (para quien puede) y se les dejan morir. Ya no son útiles y han perdido la alegría que deberían tener”15.

La soledades un estado natural del ser humano como la compañía. Sin embargo, la cultura actual y principalmente la occidental, es impuesta por los medios de comunicación, está montada como si la soledad fueses una desgracia. Pregunto: ¿por qué tanto correr, tanto hacer, buscar, si donde tenemos que ir es para nosotros mismos?

La agitación, el ruido y la velocidad ¿son para escapar de sí mismos?

Si no somos capaces de hacer frente a un presente tan inquietante, lo que nos espera es un futuro peor aún.

El hecho de que no haya proyectos históricos a largo plazo que disimulen la propia finitud, vuelve la vejez más despreciada e inquieta aún.

Los viejos continúan creativos porque el pensamiento creativo incluye fundamentalmente jugar con lo que se sabe hacer, parecer incluso extraño, un poco loco frente a las normas y así el tiempo toma otro gusto en la vejez con el placer de haber trabajado para construir un mundo mejor, más humano. Si tenemos presente esto, podremos amar la soledad, pero no estaremos solos, tendremos nuestros recuerdos. Depende de lo que se siembra y la manera de cultivar lo que fue sembrado. En la vejez están todas las edades y la soledad es una buena amiga de la bondad y de la belleza. Cuando estamos solos (mirar para adentro), más intensamente nos comprendemos. Y los recuerdos tendrán poder de conforto porque serán cosechados de una larga siembra. Y la idea también de la muerte, del sufrimiento, hará muchas veces el papel de jardinera que arranca las malas yerbas de nuestro jardín.

Los viejos son seres más capacitados para acoger la risa y un instante de placer. No piden mucho. Piden lo que es mejor. Ellos conocen el arte de hacer lentamente aquello que no se puede hacer deprisa. Conocen el arte de amar mejor a los niños, de hacerlos reír, de incentivar jugarretas, de encantarlos con historias del tiempo pasado. El Arte de transmitir la savia profunda de las cosas permanentes, duraderas, el gusto por el trabajo creador. ¿Qué piden a cambio? Bondad y cariño. Esta es su hambre mayor.

Tengo presente también que la sociedad establece diferencias entre envejecimiento del hombre y de la mujer. Del hombre es más aceptable. Puede envejecer de una forma noble como una estatua de bronce, tener carácter y calidad. Para la mujer, la sociedad no perdona el envejecimiento. Exige que su belleza no cambie nunca. ¿Por qué? ¿Será la mujer apenas un objeto de placer para el hombre? Lamento profundamente que el envejecimiento de la mujer sea como flores que marchitan. (La TV continuamente ofrece esta imagen, la joven y la mujer aceptan este papel a cambio de dinero), mientras que el hombre debe ser más parecido al envejecimiento de la arquitectura, con la vieja creencia de que las mujeres deben amar a los hombres por su carácter y las mujeres deben ser amadas por la cualidad efímera, lo que llamamos de belleza física apenas.

Las mujeres de hoy (de cincuenta o más años) están perplejas. El problema va más allá de la menopausia, de los estiramientos de la piel de la cara. Tiene que ver con toda una imagen de identidad en una cultura enamorada de la juventud y sin ningún amor a las mujeres como seres humanos. Las mujeres de cincuenta años están en un estado de perplejidad y rabia. No llegó a suceder nada de aquello que esperaban. Mujer, ¿qué sucedió con los veinticinco años de protestas para no querer ser más unas “Barbies” de plástico? ¿Qué hubo de la rabia, del psicoanálisis y de los mitos de belleza?

Son hombres que obligan a las mujeres a temer el envejecimiento ¿o son las mujeres mismas que están aterrorizadas porque sólo conocen un tipo de poder, el poder de la belleza y de la juventud? Es necesario también preguntar: ¿quién impone los parámetros de la belleza?

Hoy se dan bofetadas por causa del vacío espiritual en el que se encuentran. Sin espíritu es imposible encarar que se envejece y se muere. ¿Y como pueden encontrar con facilidad las mujeres el espíritu en una sociedad en la que su más permanente identidad es la de consumidoras, en que toda la lucha por la autonomía e identidad choca con los implacables dictados del mercado; un mercado que las ve como consumidoras de todo y se prestan a ser vehículos de propaganda, desde carros, cosméticos y cirugía plástica?

¿Por qué la propaganda suprime la cuestión de la muerte cuando habla de la vejez, principalmente si la referencia es la mujer? Claro que no es agradable contemplar la propia muerte si la vida que llevamos no fue digna. Para esta propaganda, una vida digna no le sirve.

Muchos, tal vez se pregunten del tiempo perdido. Y yo aquí me acuerdo de un bello poema de Mario Quintana que dice: “Hubo un tiempo de sillas en la acera. Era un tiempo en el que había más estrellas. Tempo en el que los niños jugaban bajo la claraboya de la luna. Y el perro de la casa, era un gran personaje. Y también el reloj de la pared. Él no medía el tiempo simplemente, él meditaba el tiempo”.16

 Otro escritor brasileño que tan bien nos coloca frente a la vejez, es Affonso Romano de Sant’Anna:“En verdad se debería envejecer blandamente. Nunca a los golpes. Los elefantes envejecen bien. Los vinos, mejor aún. Quedan ahí en los límites de su garrafa, en la espesura de su sabor, en la bodega del placer. Vienen envejeciendo y ganando vida, envejeciendo y siendo amados, y, porque viejos, deseados. Los vinos envejecen densamente y dan placer.

Uno debía ir gastándose, gastándose hasta desaparecer sin dolor, como quien caminando contra el viento, de repente, se evaporase. Y ahí iban a preguntar: ¿Dónde está fulano? Y alguien diría: se gastó, fue viviendo, viviendo y acabó.”17. Bilac decía que uno debería aprender a envejecer con los viejos árboles. Walt Whitman tiene un poema que dice: “Creo que podría vivir con los animales. Son tan plácidos y sufridos. Permanezco mirándolos días e días sin cansarme. No preguntan, ni se quejan de su condición. No andan acordados por la noche, ni lloran por sus pecados. Y no se incomodan discutiendo sus deberes para con Dios. No hay ningún descontento, ni ganancia por la locura de poseer cosas. Nadie se arrodilla delante de los otros, ni delante de los muertos de su clase. ”18

Es necesario no olvidarse del arte de soñar. Quien es rico en sueños no envejece nunca. Puede alguien morir de repente. Pero mueren en pleno vuelo, lo que es muy bonito. Es como dice Alberto Caeiro. (Fernando Pessoa):

Y el tiempo pasa,
No nos dice nada.
Envejecemos.
Sepamos, casi maliciosos,
Sentirnos,
Teniendo a los niños
Por nuestros maestros
Y los ojos llenos de naturaleza.

Cuando digo pasado, no es como algo muerto y olvidado, sino como algo que llevamos con nosotros, que fecunda el presente y vuelve atractivo el futuro y así podré salvarme del miedo de la muerte para que sea capaz de morir dignamente.
Guimarães Rosa dice que los ríos no quieren llegar, ellos quieren quedarse más anchos y más hondos.

Y para terminar, Cecília Meire les dice: “Debíamos ser como la flor que se cumple sin pregunta. La cigarra quemándose en música, al camello que mastica su larga soledad. El pájaro que busca el fin del mundo, el buey que va con inocencia para la muerte. Sé así cualquier cosa serena, libre, fiel. No como los demás hombres.”19

Y Oscar Bertholdo:

(...)
Todos los caminos caben
En la silla mecedora.
De saberse sin prisa
Incluso sin haber llegado.
La vejez es un jarro
Tan frágil de alegrías,
Tan lleno de ocasos” 20

“Un animal, al envejecer conserva su gracia. ¿Por qué la bella arcilla humana (el hombre) se estropea así?”. 21

Cito algunos escritores más y pensadores y lo que dijeron sobre a vejez:

"La vejez anuncia al hombre su destino: el hombre insensato, que al final todos somos más o menos, tiende a rehusarla, maquillándola, disfrazándola mientras puede y después encerrándola lejos de la vista y del corazón. El reverso de la medalla es el culto de la juventud. Televisiones, radio, publicidad, ocio, están cada vez más diseccionados para los jóvenes y adolescentes. Pero bajo el lema "el futuro pertenece a los jóvenes" está normalmente más una apuesta comercial que una verdadera preocupación social. En un mundo en el que la apariencia es todo, las arrugas no tienen derecho a la vida".

(Esther Mucznik)

“La vejez con sus agruras llega para todos. Yo no me rebelo contra la orden universal de la vida. Aprecié muchas cosas -la compañía de la familia, de los amigos y la puesta del sol. Observé plantas creciendo en la primavera. De vez en cuando tuve una mano amiga para apretar. Una que otra vez encontré un ser humano que casi me comprendía. ¿Qué más puedo querer?” (S. Freud)

“La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida hacia adelante”.
(Soren Kierkegaard)

“Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario”.
(A. Schopenhauer)

“Para pesar la vida en una balanza justa, debemos siempre recordarnos de la fragilidad humana”.
(Plinio, el antiguo)

“Ahora que soy viejo aprendo el Sol en los ojos, el agua en la garganta. Me prendo en lo que puedo y en lo que espero y riego los jardines y canto”. (Delmino Gritti)

Envejecer no es contar tiempo,
Es aceptar el rumor silencioso del Cuerpo,
Pequeño grito de una hoja
Cayendo del ramo y
Estremecimiento de sombra en la quietud. (Delmino Gritti)

“El secreto de una buena vejez es hacer un conveniente contrato con la soledad: Esto quiere decir: saber merecerla y preservarla”. (Gabriel G. Márquez)

“Cuando mueras, sólo llevarás aquello que hayas dado”. (Sabiduría árabe)

“La vejez es cuando un día las muchachas comienzan a tratarnos con respeto y los muchachos sin respeto ninguno”. (Mario Quintana)

“La vida es un viaje sin billete de vuelta. Resta el consuelo del álbum de fotos: la memoria”.
(Frei Betto)

“Tiene sueños hondos la vejez. El tiempo se abre para adentro”. (Oscar Bertholdo)

Carlos Drummond de Andrade, refiriéndose a un retrato juvenil de Cecília Meireles, dice: “Lo más extraordinario no es la muchacha bonita que ella fue. Es la anciana bonita que ella es”.

“Vuélvete viejo luego, si quieres ser viejo por mucho tiempo”. (Cícero)

“El olvido, bálsamo devorador de la memoria, es una dádiva, pero es también un arte”.
(Casimiro de Brito)

“La ciencia alarga la vida, pero ¿cómo se corta la muerte?” (Roberto Juarroz)

“Si eres viejo y sabes ser viejo, ¡OH, cuánto sabes!”(Antonio Porchia)

“La juventud vive de juventud y la vejez de tiempo”. (Antonio Porchia)

“La vida se mide por su intensidad, no por su duración”.(Avicena)

“Envejecer es pasar de la pasión a la compasión”. (A. Camus)

“Saber envejecer es la obra maestra de la sabiduría, y uno de los capítulos más difíciles en el gran arte de vivir”. (H. Melville)

“La vida de uno no es lo que sucede, sino lo que uno recuerda y cómo lo recuerda”.
(G. G. Márquez)

“No me siento de ninguna edad. Si hay alguna edad, quizá sea la infancia; la eternidad y la infancia”. (Marguerite Yourcenar)

Porque eso son los viejos: la cuerda, la ligazón que hay entre la vida y el abismo de la muerte. (F. G. Lorca)

¿Por qué no recuerdan los viejos
Las deudas ni las quemaduras?
La muerte será de no ser
¿O de sustancias peligrosas?
Cuando se fueron los huesos
¿Quién vive en el polvo final?

(Pablo Neruda)

“Unas gotas de luna en los ojos de los ancianos ayudan a bien morir”. (Jaime Sabines)

“Voy a envejecer para todo. Para el amor, para la mentira. Pero nunca envejeceré para el asombro. Siempre me seguirán asombrando las cosas elementales”. (Chesterton)

“¿Tenemos un espléndido pasado por delante? Para los navegantes con ganas de viento, la memoria es un puerto de partida”. (Eduardo Galeano)

Oda a la edad

Yo no creo en la edad
Todos los viejos
Llevan en los ojos un niño,
Y los niños a veces
Nos observan
Como ancianos profundos.

(Pablo Neruda)

Los Indios Viejos

Los hombres viejos, muy viejos, están sentados
Junto a sus cabras, junto a sus pequeños animales mansos.
Los hombres viejos están sentados junto a un río
Que siempre va despacio.
Ante ellos el aire detiene su marcha,
El viento pasa, contemplándolos,
Los toca con cuidado
Para no desbaratarles su corazón de ceniza.

Los hombres viejos sacan al campo sus pecados,
Este es su trabajo.
Los sueltan durante el día, pasan el día olvidando,
Y en la tarde salen a lazarlos
Para dormir con ellos calentándose.

(Joaquín Pasos-Granada)

“Cuando nacemos, en general, somos envueltos por brazos protectores. Es mi ambición que cuando sea vieja, muy vieja, también sea envuelta por brazos protectores cuando lo necesite, ojala por los mismos seres a quienes les brindé protección, de esta manera cumplir el ciclo de la vida como me siento que debe ser”. (Ana Arroba)

“Con la edad (ser más viejo) se gana paciencia, más serenidad y madurez por supuesto. Puede ser también que los años le regalen a uno más lucidez, porque las cosas empiezan a verse no sólo con los ojos del presente sino también con los del pasado, y entonces uno puede tener una visión más aproximada del futuro. Pero también cuando uno se hace más viejo, el cuerpo se va deteriorando y la energía cambia, aunque el cuerpo es la meseta donde se apoyan las cosas del espíritu”. (Mario Benedetti)

“Las personas viejas tienen la muerte y las personas jóvenes tienen el amor; la muerte llega apenas una vez, y el amor, muchas veces”. (Yasunari Kawabata)

Sólo en la vejez la mesa queda repleta de ausencias.
(…)
Envejecí, Tengo mucha infancia por delante. (Fabricio Carpinejar)

“Todos desean vivir por mucho tiempo, pero nadie quiere llegar a ser viejo”. (Simone de Beauvoir)

“Muerte, desperdicias tu tiempo sobre mi vida herida, pues aquel que nunca vivió no morirá.”
(Francisco Quevedo)

Preguntaron a Diógenes (el filósofo) cual era la cosa más miserable de la vida, dijo: “El viejo pobre”.

“La idea de la muerte es lo único que templa nuestro espíritu”. (C. Castaneda)

“Mi fuerza es no haberle encontrado respuesta a nada”. (Emil Cioran)

“Quien practica la filosofía correctamente aprende a morir y no teme la muerte”. (Sócrates)

“De lo que me queda de la vida, me preocupa no tener la serenidad que necesito para envejecer correctamente y vivir sin molestara nadie”. (Félix Grande)

“Solamente tenemos un recurso frente a la muerte: hacer arte antes que ella”. (René Char)

“Llevar la decrepitud como una flor. O como una corona. Es envidiable el otoño, la segura y hermosa dignidad con que se acuestan las hojas de los árboles sobre la tierra. Es envidiable al invierno de esas latitudes donde la nieve y el silencio se parecen a la sabiduría que nos seduce por su ausencia de sombra”. (Blanca Varela)

“La vejez. En principio, por la coherencia con la memoria. Somos seres con memoria, sin ella no seriamos nada. La memoria sustenta la amistad, y la energía de la edad, también. Cuando quieres ver tu rostro, miras en un espejo; pero cuando quieres saber quién eres, te miras en el rostro de un amigo, porque el amigo es otro yo”. (Emilio Lledó)

“Los que viven en la vejez son tiempos frontera. Los recorres, pero siempre mirando lo que ha acontecido en la vida y sin ese camino no te encuentras con la amistad, eres el ser más desgraciado de la vida”. (Fernández Alba)

“Seguramente no hay una vida después de la muerte, pero fijo que hay una vida antes de la muerte, y hay que construirla tan rica como podamos”. (Jean-Claude Carrière)

Usted
Usted que es una persona adulta
-por lo tanto-
Sensata, madura, razonable,
Con gran experiencia y que sabe muchas cosas,
¿Qué quiere ser cuando sea niño? (Aníbal Niño)

(…)
“Alguien me habló todos los días de mi vida al oído, despacio, lentamente. Me dijo: ¡vive, vive, vive! Era la muerte”. (Jaime Sabines)

“Bastante raro que el pasado esté siempre tan presente”. (Carlos Villamil)

“Quien posee la facultad de ver la belleza, no envejece”. (F. Kafka)

“La vejez nos hace más arrugas en el espíritu que en la cara”. (Michel de Montaigne)

“Envejecer aún es la única manera que se descubrió de vivir mucho tiempo”. (C. Saint-Beuve)

“Saber envejecer es la obra prima de la sabiduría y uno de los capítulos más difíciles en la grande arte de vivir”. (Hermann Melville)

“Envejecer sin agriarse como los buenos vinos”. (Cicerón)

“Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena”. (Ingmar Bergman)

“Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar y viejos autores para leer”. (Francis Bacon)

“Una bella ancianidades, ordinariamente, la recompensa de una bella vida”. (Pitágoras)

“Los que en realidad aman la vida son aquellos que están envejeciendo”. (Sófocles)

“Los viejos son más demorados en recordar porque tienen más historias en la memoria”.
(Delmino Gritti)

“La vida: el pasado que vemos deprisa, el presente que no podemos congelar, el futuro demasiadamente incierto”. (Delmino Gritti)

 “Ahora sé la mitad de las cosas que juzgaba saber cuándo tenía 18 años”. (Pablo Picasso (ya viejo).

“No paramos de jugar porque envejecemos; envejecemos porque dejamos de jugar”. (G. B. Shaw)

“La edad nos enseña a ser un tanto más cordiales con nosotros mismos y a mirar el presente con mayor atención, a detenernos en el hoy de nuestra cotidiana posibilidad. Los años se nos van en aprender a pasar de la orilla de la palabra a la orilla de la memoria, es decir, aprendiendo a llevar a buen término este viaje sentimental”. (Eugenio Montejo)

“A veces, percibimos la vida más intensamente cuando la recordamos, con más tranquilidad que en el momento en el que transcurre”. (Hector Tizon)

“Lo peor de hacerte viejo es que das por seguras demasiadas verdades: es cuando necesitas nuevas preguntas”. (Richard J. Roberts)

“Quedarse viejo es una experiencia fascinante. Cuánto más viejo usted se queda, más viejo usted quiere ser”. (Keith Richards)

(…)
El silencio de los viejos en los bancos de las plazas
Que en tiempo antiguo sentaban enamorados,
Aparecen como los gatos cuándo hay sol,
Un espacio con tiempo de memoria,
Reúnen charlas y silencios llenos de certezas y mohos,
Silencios que los llevan lejos en el tiempo,
Más allá del horizonte,
Viaje que soñaron a la distancia
Que nunca se pierde el camino para el viaje adentro.
Ah, ¡los ojos de la vejez!
Llenos de sol pasado
Y de sombra futura
Condenados a tener
La niebla del presente
Como razón de ver.
Mapa en relieve de áspera geografía,
El rostro de las personas viejas.
De los abuelos, ¡qué infinito y nostálgico mirar y silencio!
En el azul limpio de sus ojos impregnados de sueños,
Sonrisas de milenios en sabiduría en volvidas.
En la plaza, en el bar, con navegaciones propias,
Cada uno con su mapa,
Cada mapa con sus puertos, velas y vientos,
Esperan cualquier cosa, tristezas crecidas presas en la mirada.
Estremecido quedo al mirarlos,
Adivinar en los ojos lo que fueron y
Deseaban ser y
También adivinar en que quedaron.
¿Cómo serán sus rostros
Cuándo sus heridas estuvieren cerradas?
(Delmino Gritti)

Delmino Gritti (1942). Licenciado en filosofía por la Universidad de Caxias do Sul. Desarrollé trabajos relacionados al libro desde 1965. Participé del libro “Matrícula” (poesía) junto con Oscar Bertholdo, Jose C. Pozenato, Jayme Paviani y Ari N. Trentin, publicado en 1967. En 1969 fui premiado con el filme (cortometraje) “Hoy el susto electrónico” en el festival de cinema del Jornal do Brasil. El filme tuvo dirección de Alpheu Godinho y el guión y argumento de Delmino Gritti. En 2004, premio de poesía Nº 38° Concurso Anual de Caxias do Sul. En 2006, premiado por el Fundoprocultura de Caxias do Sul con el libro“De los ladrillos de la Sumeria a los megabytes pos-humanos del tercer milenio” y en 2008, nuevamente premiado por el Fundo procultura de Caxias do Sul con el libro “Conc(s)iertos en do mayor para las pérdidas del espanto” (poesía).

(Traducción de María Isabel Ibarra Toro)

Notas:
11- E. M. Cioran- El libro de las Quimeras- Ed. Tusquets- Barcelona- España-1996.
12- Fernando Pessoa- Obra Poética- Ed. José Aguilar Ltda. – R.J. 1960.
13- Miguel Torga- Diário- vol. XVI- 1941-1993- Gráfica Coimbra- Portugal.
14- Thiago de Mello- Faz escuro, mas eu canto –Ed. Civilização Brasileira- R.J. -1968.
15- Lawrence Durrell- La celda de Próspero- Ed. Edhasa- España-1999.
16- Mario Quintana- Caderno H- Ed. Globo- Porto Alegre- R.S. 1973.
17- Affonso Romano de Sant’Anna- O homem que conheceu o amor- Ed.Rocco- R.J. 1988.
18- Walt Whitman- Obra poética completa- 4 vols.- Ed. Río Nuevo- España-1985.
19- Cecília Meireles- Crônicas de Viagem- 3 vols. Ed. Nova Fronteira- R.J.1999.
20- Oscar Bertholdo- Bocca Chiusa- Ed. EDUCS- Caxias do Sul- R.S. 1996.
21- Antoine de Saint-Exupéry- Terra dos Homens- Ed. Nova Fronteira-R. J. 1988.


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Apuntes históricos en la era de Franco. ¿Similitudes actuales en España?


Ana patricia Santaella Pahlén (Desde Córdoba, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Si durante el mandato de Victoria Kent como Directora General de Prisiones en la época republicana se llevaron a cabo medidas carcelarias revolucionarias, dotando a las cárceles de prensa, bibliotecas, calefacción, etc., aboliéndose el uso de grilletes y cadenas, suprimiéndose las celdas de castigo, otorgándose además, permisos de salidas excepcionales. Un giro brutal se dará, tras la ascensión de Franco al poder en España al cristalizarse, la trama militar urdida y el Alzamiento en Melilla, por parte de oficiales adscritos al Frente Nacional Contrarrevolucionario (agrupación variada de partidos de derechas). No aceptando, la derrota electoral en las urnas en las elecciones generales en febrero del 36, las cuales darían la mayoría de escaños al Frente Popular (encarnado por el espectro de la izquierda).

Se desataron protestas y oleadas de violencia y, aconteció el golpe de Estado, fracasando éste parcialmente, lo cual no impediría, la división del territorio en dos zonas irreconciliables y el inicio cruento de la guerra civil.

Franco, alzaría a costa de los presos de guerra, un imponente negocio para encausar y rentabilizar el masivo caudal de mano de obra con el que se topó al acabar la guerra. Elaborando el Régimen, lo que pasó a llamarse, un fichero Fisiotécnico, que era un enorme banco de datos que aglutinaba millones y millones de datos, sobre miles de presos y presas, que detallaban con minucia, los perfiles profesionales y las aptitudes que se poseían para el trabajo al que accederían luego como esclavos (pantanos, presas, carreteras, líneas ferroviarias, puertos, talleres de costura, etc.).

Las condiciones de vida en los establecimientos penitenciarios eran indignas, e inhumanas. Aparecerán censados en 1939, 67.711 penados en total. En el 1941, había censadas casi 10.000 mujeres en estos recintos.

Los “delitos” por los que eran encarceladas, eran contra el orden socio-económico, como: contrabando, estraperlo, vender pan a un precio abusivo, aguar la leche para el mercado negro, infringir La ley de Tasas impuesta por el Régimen, etc.

Se dicta el 9 de febrero de 1939, La Ley de Responsabilidades Políticas, enfocada para: “liquidar las culpas contraídas por quienes contribuyeron con actos u omisiones graves a forjar la subversión roja” (fragmento del preámbulo). Dejará esta Ley fuera de la vida política, a todos los partidos, sindicatos y agrupaciones diversas.

Castigará a los que hubieran permanecido más de dos meses sin regresar a la Zona Nacional, y a los que se hallaban huidos o en el exilio, siendo confiscados los bienes pertenecientes a particulares, agrupaciones sindicales y partidos.

En agosto de 1970, se aprueba,” La Ley de peligrosidad social y rehabilitación”, que sustituyó a la Ley de vagos y maleantes, ejercerá, un fiero control sobre todo lo que era considerado antisocial (mendicidad, homosexualidad, inmigración “ilegal”) aunque en la práctica escondía, una severa vigilancia y represión sobre cualquier actividad contraria al régimen.

Incómodas similitudes pueden observarse hoy en España, si recordamos que la dictadura militar Franquista, se caracterizó por una enorme concentración de poder. Franco pudo legislar a golpe de decreto, se prohibieron las huelgas, se restringieron las libertades y el derecho de reunión. Estableciéndose de forma férrea, la censura. Se defendieron las posiciones y privilegios de las clases dominantes derogándose leyes que antes, otorgaban amplios derechos civiles y sociales.

El Gobierno derechista de Rajoy, nos lleva a una interminable incertidumbre, al aumento imparable del paro y la pobreza, al desmantelamiento de la Sanidad y la Educación pública, al decrecimiento económico, y al endeudamiento que nos lleva a la deriva, sin faros, ni anclas, sin solidez, ni perspectivas reales de futuro.

BIBLIOGRAFÍA:

La Fuente, Isaías. Esclavos por la Patria. Temas de Hoy, 2003
Wipipedia. Alzamiento Militar en España.


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¡Del clarín escuchad el sonido!


Isabel Cristina Batista (Desde Cuba. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

“El amor, madre a la patria, no es el amor ridículo a la tierra, ni a la yerba que pisan nuestras plantas, es el odio invencible a quien la oprime, es el rencor eterno a quien le ataca”…

José Martí

En agosto de 1867, tres de los principales iniciadores de la primera contienda por la libertad de Cuba; Pedro Figueredo, Francisco Vicente Aguilera y Francisco Maceo Osorio se reúnen en el bufete del primero en la ciudad de Bayamo, zona oriental de Cuba para ultimar los planes que viabilizarían el movimiento revolucionario en la Isla.

Una vez aprobado el proyecto concebido por Aguilera de constituir un Comité Revolucionario como paso inicial para insurrección armada, a lo que la Historia de Cuba, por su duración, denominaría posteriormente: Guerra de los Diez Años, Osorio le propone a Figueredo que dado sus conocimientos musicales compusiera una música inspiradora de dicha lucha, algo así como la “Marsellesa” cubana, ya que el Himno de La Marsellesa, constituía símbolo de rebeldía universal.

Ya para el 14 de agosto la partitura musical se encontraba hecha para piano, Figueredo con suma discreción, sin contar los verdaderos propósitos de la música compuesta, propone al maestro Manuel Muñoz Cedeño, músico de Capilla de la Iglesia Mayor de Bayamo, la orquestación de dicha partitura, quien la orquestaría en mayo de 1868.

Así se hizo y fue escuchada previamente por Osorio, Vicente Aguilera, Manuel Anastasio Aguilera bajo el pretexto de sordinas con el objetivo de disminuir la sonoridad, y muy probablemente escuchada en una finca de Najasa, entre Sibanicú y Guáimaro en la otrora zona centro oeste de Cuba, Camagüey.

Sin embargo, a Figueredo, llamado por sus amigos “Perucho”, le interesaba hacer pública la música, hecho que realiza, el 11 de junio de 1868, durante una festividad religiosa de la ciudad bayamesa y que constituía un buen pretexto. A dicha festividad asistió la máxima autoridad española de la ciudad, quien al escucharla, le pareció y calificó como música “sospechosa”, calificativo al que riposta Figueredo arguyendo que dicha autoridad no era músico.

Comienza la gesta de Independencia cubana, para el 20 de octubre era tomada Bayamo por las tropas insurrectas, Para ese entonces las fuerzas libertadoras tarareaban la música compuesta por Figueredo, habiéndose hecho la sugerencia de que le pusiera letra. Letra que creó al fragor de los combates, Y en esta ocasión, siendo entonada por los presentes, al ser copiada de mano en mano, por primera vez.

Para las autoridades de la Isla se convierte la ciudad de Bayamo, en punto certero de ataque y reconquista, se convierte así en el lugar estratégico para triunfo o derrota. La Ciudad, en tenaz resistencia, antes de sucumbir prefiere arder en llamas e inmolarse por los patriotas cubanos que la defienden.

Como consecuencia del conflicto bélico conspiradores revolucionarios requieren emigrar, y así llega, memorizada la letra y música original conocida como La Bayamesa, considerada como el Himno gestado para la contienda a Nassau, Bahamas. Y, como propagada por juglares, va llegando la música guerrera a unos, y a otros nativos de esta tierra.

De su letra compuesta por seis estrofas, las dos primeras fueron transcriptas en El Cubano Libre de la ciudad de Bayamo, de la ya entonces llamada La Bayamesa, que con el tiempo y en la emigración sufre modificaciones y variaciones tanto armónicas como de letra, en referencia a la composición original.

La versión de Nassau se lleva a los Estados Unidos de Norteamérica, donde radicaban numerosos exiliados cubanos, y estos piden al patriota y músico cubano Emilio Agramonte la elaboración de un arreglo con la supuesta música y letra original, pero ya estaban adulteradas. En el periódico Patria, se publicó el 25 de junio de 1892 el himno La Bayamesa, según la versión para voz y piano de Agramonte (véase notas).

La versión de Nassau se torna popular y se canta durante largo tiempo en múltiples actividades patrióticas, sin que familiares y amigos de Figueredo pudieran corregirla.

En 1900 aparece una versión para banda de José Antonio Rodríguez Ferrer* que parte de una de las versiones anteriores y la convierte en pasodoble con introducción de toques de corneta de la caballería española. Este año también José Marín Varona, compositor camagüeyano, da a conocer su versión con la introducción de José Marín y con el acompañamiento de los acordes de pasodoble.

Comienzan las protestas por el ya conceptuado Himno encabezadas por el patriota cubano Fernando Figueredo Socarrás (1846-1929).

Ángel Figueredo, hijo menor de Pedro Figueredo hace público el manuscrito original escrito por su padre, con la esperanza de la rectificación, pero ya se había registrado por el músico cubano José Antonio Rodríguez Ferrer en la propiedad intelectual su arreglo del Himno cubano, y esto ocurre a mediados del siglo XX, en esta versión se conservaba de cierta manera la letra memorizada en Nassau.

Durante el transcurso de este tiempo se encomienda otra versión al sobresaliente músico Hubert de Blank quien repite la melodía, enmienda la letra y añade uno de los compases suprimidos en la anterior versión.

De hecho, se concluye que durante la República, entre 1902 y 1958 se publicaron decenas de ediciones con cambios en palabras, e incluso en armonía musical, formas de acompañamiento y hasta cambios de palabras de las estrofas tanto en Cuba y en el exterior, donde aparece nuestro himno en un libro editado en Barcelona, España, así como en una colección de himnos editada en los Estados Unidos, en este caso donde se le cambiarían dos estrofas completas a la letra original.

Un estudio realizado en 1954 de la pianista cubana Flora Mora, ahonda en las tribulaciones del Himno de Bayamo, valorando la composición original de su autor Pedro Figueredo frente al resto de las versiones e insiste en la necesidad de cubanizar la obra con el fin de liberarla de extranjerismos y adulteraciones. Elabora un arreglo para canto y piano , sin introducción , a partir de la letra, melodía y con la inclusión de las dos primeras estrofas de la letra escrita al fragor del combate de Pedro Figueredo .

Posteriormente el artículo dos de la Constitución Cubana de 1976 del 24 de febrero reconoce como símbolos nacionales los que habían presidido por más de cien años las luchas cubanas por la independencia, por los derechos del pueblo y por el progreso social ; La bandera de la estrella solitaria, el Himno de Bayamo , el Escudo de la Palma Real.

Ese mismo año los notables músicos cubanos Cuca Rivero y Mario Romeu editarían un folleto impreso en 1981 en las que realizaban un análisis histórico del Himno, excluyendo la cuarta estrofa del manuscrito original e incluyen la versión de Mario Romeu con introducción sobre letra y música de su original creador, como Himno Nacional de Cuba.

De las investigaciones realizadas se señala que nuestro Himno no se enseñaba con cuidadoso montaje sino como una tradición oral. Al incluirse el estudio de la música en nuestras escuelas primarias se pudiera plantear que debe ser su tonalidad en Do mayor ya que ofrece la ventaja de que la voz se mantenga la mayor parte del tiempo en el registro central; el sonido más agudo no sobrepase al Re bemol y el más grave al La bemol. De esa forma haremos honor a nuestro Himno Nacional fuente indudable de identidad e inspiración de combate del bravo, valiente y abnegado pueblo cubano.

Letra actual del himno:

¡Al combate corred bayameses,
que la Patria os contempla orgullosa;
no temáis una muerte gloriosa,
que morir por la patria, es vivir!

En cadenas vivir, es vivir,
En afrenta y oprobio sumidos.
Del clarín escuchad el sonido,
¡A las armas valientes corred!

Pero en la versión original contaba además con las siguientes estrofas:

No temáis; los feroces íberos
son cobardes cual todo tirano
no resisten al bravo cubano;
para siempre su imperio cayó.

¡Cuba libre! Ya España murió,
su poder y su orgullo ¿do es ido?
¡Del clarín escuchad el sonido
¡¡a las armas!!, valientes, corred!

Contemplad nuestras huestes triunfantes
contempladlos a ellos caídos,
por cobardes huyen vencidos:
por valientes, supimos triunfar

¡Cuba libre! podemos gritar
del cañón al terrible estampido.
¡Del clarín escuchad el sonido,
¡¡a las armas!!, valientes, corred

Fuente: www.ecured.cu/index.php/Himno_de_Bayamo
http://www.nacion.cult.cu/

Notas:

Flora Mora siglo XIX y XX La Habana Profesora, Pedagoga, y pianista. Funda el Conservatorio Granados. Profesora del insigne músico cubano Haroldt Gramatges. Alumna de Enrique Granados.

Emilio Agramonte y Piña (Camagüey 1844 - La Habana 1918), Pianista y profesor de canto. Primo del patriota Ignacio Agramonte, Nació en Camagüey, el 28 de noviembre de 1844. En 1865 se graduó en España de Licenciado en Derecho y cursó allí estudios musicales, perfeccionados luego en Italia y Francia. En 1893 fundó la Escuela de Ópera y Oratorio, en New York, donde dirigió durante quince años la Gounod Society. Martí comisionó al Maestro Agramonte para dar a conocer el canto de combate que había permanecido y trasmitido en voz baja de una generación a otra de cubanos. En Patria, se publicó el 25 de junio de 1892 el himno La Bayamesa, según la versión para voz y piano de Agramonte. En 1902, instaurada la República, regresó a Cuba, e inauguró en La Habana la Sociedad Coral Chaminade. Fue profesor en la Academia Municipal de Música de la capital. Murió en La Habana, el 31 de diciembre de 1918.

José Antonio Rodríguez Ferrer. Uno de los más positivos valores musicales cubanos por la profundidad de su arte y la exuberancia de sus recursos artísticos.
www.ecured.cu/index.php/José_Antonio_Rodríguez_

José Marín Varona (Camagüey 1859 - La Habana 1912).Compositor, pianista y director de orquesta. Nació en Camagüey, el 10 de marzo de 1859. Se radicó desde su juventud en La Habana donde dirigió la orquesta del teatro Albisu. En 1896 estrenó su zarzuela El brujo, y marchó poco después rumbo a Cayo Hueso, Estados Unidos, a causa de sus ideas independentistas. En el exilio, aparte sus actividades musicales, hizo periodismo. Al inaugurarse la República fue organizador y primer director de la Banda del Estado Mayor del Ejército. Desarrolló la crítica musical, fundó la Revista Cuba Musical y fue profesor en el Conservatorio habanero. Dirigió diversas orquestas de compañías de zarzuelas. Como compositor muestra una obra valiosa, que se inició con el vals Consuelo, y que incluye zarzuelas, romanzas, obras de piano para niños, potpurrís y danzas. Murió en La Habana, el 17 de septiembre de 1912.

FIGUEREDO SOCARRAS, FERNANDO (1846-1929) Patriota e historiador. Nace en Camagüey el 9 de febrero de 1846. Se traslada a los Estados Unidos. Allí estudia Ingeniería (1864) y forma parte del Club Revolucionario Cubano. Al estallar la guerra de 1868, viene a Cuba. Participa en la toma de Bayamo el 18 de octubre de 1868. Ayudante-secretario de Carlos Manuel de Céspedes. Asiste a la Asamblea Constituyente y ocupa los cargos de jefe del Estado Mayor de la división comandada por el general Manuel de Jesús Calvar, de jefe de despacho del presidente, coronel Juan B. Spotorno, y de representante a la Cámara en 1876. Está al lado del general Antonio Maceo en la Protesta de Baraguá (1878) y pasa a ser secretario del Gobierno Provisional que constituye Maceo, presidido por Calvar. Marcha después al exilio (Santo Domingo y La Florida, EE.UU.) y es, durante la lucha armada de 1895, delegado del Partido Revolucionario Cubano en La Florida. Al finalizar la guerra regresa a Cuba, donde desempeña importantes cargos. Cuando se constituye la República (1902), es designado Director General de Comunicaciones. Al producirse la Segunda Intervención, es nombrado Tesorero General de la República. Presidente de la Academia de la Historia de Cuba (1912). Colabora en: Revista de Cayo Hueso, Patria, La Discusión, Pro Patria, Cuba y América, Ideas e Ideales, Universal, Heraldo de Cuba, Vida Nueva. Autor de: La revolución de Yara, el libro con que José Martí quería formar "el alma del nuevo ejército", La toma de Bayamo y José Dolores Poyo. Conferencia, entre otros. Firma sus trabajos como F. y F. F. Fundador de la Convención Cubana. Es electo tres veces presidente de la Asociación de Emigrados. Muere en La Habana el 13 de agosto de 1929.

Nota: La autora es redactora reportera retirada del Boletín Cubarte. Miembro de la UPEC

Bibliografía:

DICCIONARIOS ENCICLOPÉDICOS DE LA MÚSICA ESPAÑOLA E HISPANOAMERICANA. SALA DE MÚSICA.
SOCIEDAD GENERAL DE AUTORES Y EDITORES 2000
BIBLIOTECA NACIONAL DE CUBA.
Folleto sobre el Himno de Bayamo edición1981
http://www.nacion.cult.cu/sp/himno.htm
Ecuredwww.ecured.cu/index.php/José_Antonio_Rodríguez
www.bnjm.cu/sitios/fechario/2011/fechistfe.htm
Fuente: Historia de Cuba, 1492-1898; formación y liberación de la nación / Eduardo Torres Cuevas y Oscar Loyola Vega.- C. Habana, Editorial Pueblo y Educación, 2002. 404 p. Ilus.)


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