miércoles, 30 de enero de 2013

Música: La gran voz de Luciano Pavarotti


ARGENPRESS CULTURAL

Luciano Pavarotti (Módena, 1935 - 2007) Tenor italiano, considerado uno de los mejores del siglo XX, cuya popularidad contribuyó a la difusión de la lírica fuera del ámbito estrictamente operístico. Luciano Pavarotti dio sus primeros pasos en el mundo de la lírica como cantante de coro. Después de trabajar durante dos años como profesor de una escuela elemental, realizó estudios de canto en su ciudad natal con Arrigo Pola, y años después perfeccionó su técnica en Mantua con Ettore Campogalliani.

Debutó el 29 de abril de 1961 en la ciudad italiana de Reggio Emilia con el papel que más tarde le haría popular: Rodolfo, de La bohème. En 1963, en el Covent Garden de Londres, sustituyó a Giuseppe di Stefano en dicho papel, interpretación que le valió un gran éxito de crítica y público. Ese mismo año debutó en Viena, en Zurich y, con el rol de Edgardo (Lucia di Lammermoor), en Ámsterdam. Su primera actuación en España tuvo lugar en Barcelona en 1963, con una única representación de La traviata. Asimismo, se le pudo escuchar en 1964 en el Festival de Ópera de Glyndebourne, en el papel de Idamante (Idomeneo), junto a la cantante Enriqueta Tarrés. Un año más tarde, en 1965, se produjo su debut norteamericano en Miami.

Ese mismo año, y tras haber conocido al director de orquesta Richard Bonynge, esposo de la soprano Joan Sutherland, realizó una gira por Australia cantando de nuevo el rol de Edgardo (Lucia di Lammermoor) con la compañía operística de la citada soprano, que más adelante sería su pareja en óperas de Donizetti y Bellini. El éxito que consiguió con La fille du Régiment de Donizetti, con su difícil aria de tenor, es impresionante. Desde entonces su carrera fue imparable.

En 1966 cantó por primera vez en el Teatro de la Scala de Milán un papel secundario, el de Tebaldo en I Capuleti ed i Montecchi de Bellini, y a ese mismo teatro volvería más adelante en el papel de Des Grieux de la ópera Manon de Massenet y, ya en 1967, el Réquiem de Verdi con motivo del centenario del maestro Arturo Toscanini. Un año más tarde debutó en San Francisco interpretando a Rodolfo (La bohème), Nemorino (L'elissir del amore) y Enzo (en La Gioconda de Ponchielli). En el Metropolitan de Nueva York interpretó en 1968 en su papel favorito: el de Rodolfo de La bohème, y más adelante representó en ese mismo teatro a Fernando (La Favorita, de Donizetti), Arturo (I puritani, de Bellini) y Manrico (Il trovatore, de Verdi), entre otros.

A pesar de algunos fracasos puntuales, como el de la Scala con Don Carlo de Verdi en 1992, Pavarotti fue un tenor de reconocido prestigio que poseía una bella voz de brillantes agudos y elegante estilo, que apenas si perdió colorido a pesar del paso del tiempo. Fue el único tenor, junto a Nicolai Gedda, capaz de cantar el famoso Fa5 en falsete escrito en la parte final de la ópera I puritani. La singular pureza de su voz, la disciplina técnica del cantante y su extraordinaria musicalidad le permitieron, en efecto, cantar con aparente facilidad los fragmentos de más complicada estructura melódica o tonal.

Entre sus interpretaciones destacadas figuran también la grabación de Madame Butterfly (en la que trabajó con su gran amiga la soprano Mirella Freni y con Von Karajan), su interpretación del duque de Mantua en Rigoletto de Verdi y su Nemorino de L'elissir del amore de Donizetti. En 1991 cantó Otello en versión de concierto con la Orquesta Sinfónica de Chicago bajo la dirección de Sir Georg Solti. De sus numerosos trabajos discográficos, cabe citar el de Arnold (Guillaume Tell, de Rossini), Orombello (Beatrice di Tenda, de Bellini) y el rol principal de la ópera L'amico Fritz, de Pietro Mascagni.

Su arrolladora personalidad y sus grandes dotes de comunicación posibilitaron que, a partir de la década de los años ochenta, Pavarotti se hiciera popular en todo el mundo a través de grabaciones, vídeos y conciertos. Con un repertorio no muy extenso, pero escogido, centrado en los grandes títulos de la ópera francesa e italiana románticas, de Bellini y Donizetti a Verdi y Puccini, este tenor supo hacerse con un amplio grupo de admiradores, merced también a sus incursiones en la música popular y a sus recitales en grandes espacios, en ocasiones en compañía de Plácido Domingo y José Carreras bajo el apelativo común de Los Tres Tenores. Con ellos dio recitales en lugares como las Termas de Caracalla, con motivo del Mundial de Fútbol de 1990, además de participar en conciertos benéficos para contribuir a la reconstrucción de los teatros de La Fenice (Venecia) y del Liceu (Barcelona). En 1996 interpretó de nuevo a Rodolfo de La bohème en Turín, junto a Mirella Freni, para la celebración del centenario del estreno de dicha ópera.

Para escuchar algo de su interminable lista de grabaciones, presentamos tres fragmentos de ópera italiana (1, 2 y 3), una obra de Cesar Frank (4), una canzonetta napolitana (5) y dos obras de música popular (6 y 7), donde también incursionó con éxito.

1) La donna e mobile


2) Questa o quella


3) Figaro


4) Panis angelicus


5) O sole mio


6) Volare


7) Se bastasse una cazone, con Eros Ramazzoti



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