miércoles, 6 de febrero de 2013

Crítica literaria: “Emmanuel Carrére”, de Limónov


Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Emmanuel Carrére
Limónov.
Traducción de Jaime Zulaika
Anagrama

El nombre real de Eduard Limónov es el de Eduard Veniamínovich Savenko, ruso: nacido en (Dzerzhinsk, 22 de febrero de 1943), escritor y político y hombre de muchos mundos, reúne todos los elementos para pasar por un personaje de ficción, “existe y yo lo conozco” y lo muestra de manera magistral dentro de una línea narrativa que no decae en ningún momento, manteniendo el interés de su lectura dada la variedad de secuencias y acontecimientos reales que se suceden en ella. Así nos lo cuenta el escritor Emmanuel Carrére (Prix des Prixc 2011. Premio Renaudot. Premio de la Lengua Francesa) Limónov es fundador y líder del ilegalizado Partido Nacional Bolchevique. Se autodefine como nacionalista moderado, socialista "de línea dura" y activista por los derechos constitucionales. Historias literarias que se unen para componer y formar una agitada vida de aventuras y acontecimientos que se desliza en tono desafiante y directo para mostrar una realidad que transcurre desde la ilusión al más duro desencanto.

Toda este entramado tanto en lo político, literario suma espectáculos de amores apisonados y sexo desafiante sin fronteras, girando a su alrededor hasta sumergirse en las interioridades del personaje real, partiendo de una entrevista en la clandestinidad desde un tu a tu fabuloso y desmesurado de héroe, autor de mil aventuras políticas, literarias y amorosas. Frecuentemente perseguido, arrestado y condenado por organizar protestas pacíficas y organizadas. Recientemente reafirmado en la lucha por el derecho a la reunión pacífica (artículo 31 de la Constitución de la Federación Rusa) y en protesta contra una ley que limita el citado derecho a eventos únicamente aprobados con anterioridad por las autoridades locales. Un tanto inverosímil, pero crudamente , auténtico, lo que no oculta e incluso pueda en algunos espacios de la narración parecer increíbles, pero se escribe sobre verdades deslumbrantes y escandalosas como pueden sus andanzas neoyorquinas en las secuencias salvaje de su andar de trotamundos y aventurero, pero que en todo su conjunto de la narración muestra el retrato tan defraudador y desencantado como real de la Rusia y los comportamientos de la condición humana tantas veces manipulada entre los cortinajes de la política.

Limónov es la personificación de la actividad permanente desde los más desafiantes ángulos con posibilidades para disparar contra los enemigos de las libertades, nada extraño pues que sea considerado "el más escandaloso de los escritores rusos vivientes y uno de los más importantes novelistas de la Rusia contemporánea" y considerado por numerosos escritores jóvenes su maestro. En 1967 se mudó con su primera pareja, la pintora expresionista Anna Moiséyevna Rubinshtein a Moscú, donde residiría unos años. Limónov había empezado a escribir poesía desde 1958 y, gracias al samizdat, había adquirido cierta fama en los círculos underground. Logra emigrar a Nueva York en 1974 del brazo de la poetisa Yelena Shchápova. Todo un cambio total al comparar la sociedad cerrada y miserable de la Rusia soviética, con la sociedad norteamericana de la gran metrópoli.

Con una biografía sustentada por los escándalos y desafíos creados en Nueva York, en 1982 se muda a París con un nuevo cambio de pareja, la modelo, cantante y escritora Natalia Medvédeva (1958-2003) -con quien se casaría al año siguiente, para terminar separándose en 1995, aunque nunca se divorciaría oficialmente de ella-, y rápidamente se convierte en miembro activo de los círculos literarios franceses. Allí Limónov ya era un poco conocido gracias a la publicación de su Diario de un fracasado. En la capital francesa Limónov colabora con diversos periódicos: el communista L'Humanité el nacionalista Le Choc du mois y, sobre todo, L'Idiot International, lo que le da una reputación de rojo-pardo, es decir, de fascista y comunista o partidario del nacional-bolchevismo. Durante su colaboración con esta última revista, entabla amistad con diversos escritores como Patrick Besson, Marc-Edouard Nabe, Philippe Sollers o Frédéric Taddéi.

A la caída de la URSS en 1991 regresa a Rusia, donde se dedicará principalmente a la política. Además de fundar un periódico propio, Limonka, órgano del los nacional-bolcheviques rusos, ha colaborado, escribiendo en inglés, en los periódicos moscovitas anglófonos Living Here y eXile (en París había escrito artículos en francés). Limónov fue encarcelado en abril de 2001 acusado de terrorismo, conspiración por la fuerza contra el orden constitucional y tráfico de armas. Basándose en un artículo publicado en Limonka, el gobierno ruso lo acusó de planear una revuelta en el ejército para invadir Kazajistán. Estuvo primero en la cárcel de Lefórtovo y después, a principios de junio de 2002 el Tribunal Supremo, en sesión a puertas cerradas, ordenó trasladar el juicio a Saratov uno de cuyos juzgados, tras un año en prisión preventiva, lo sentenció a cuatro años de prisión por la compra de armas, siendo absuelto de los otros cargos. Cumplió dos años más de condena antes de salir en libertad por buena conducta; Limónov aprovechó su privación de libertad para escribir varios libros.

"No he retrocedido ni un milímetro, mis ideas siguen siendo las mismas y por supuesto que seguiré dedicándome a la política", manifestó Limónov al salir de la cárcel quien no ha cesado de ser un enemigo público número uno del gran padrecito de la Rusia actual de Putin, así como deslumbrante personaje y escritor muestra en esta doble novela el escritor Enmanuel Carrére.


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