jueves, 21 de febrero de 2013

Nagoya 2014 ¿El paradigma perdido?

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Lima es sede de un encuentro internacional sobre educación, con miras al Congreso Mundial de la Unesco del 2014, en Aichi, Nagoya, Japón. Este foro, puede explicar cómo América Latina va convirtiéndose, consecuencia de la crisis global, en un referente para entender y emprender una nueva relación entre los seres humanos y su hábitat.

La Tierra, como nunca en la historia de la humanidad, está en peligro. Los cambios sociales y climáticos requieren de una nueva forma de pensar y actuar, de una nueva relación entre los seres humanos y de estos con su hábitat para reivindicar la solidaridad y la dignidad de la vida.

Con esta proclama, el Perú convoca a un conjunto de instituciones para analizar la educación en función del desarrollo sostenible, con el auspicio técnico y científico de la Universidad de las Naciones Unidas, UNESCO y el IPCEM - Instituto Peruano del Pensamiento Complejo Edgar Morin.

El programa en Perú (27 de febrero - 2 de marzo) incluye los ejes temáticos de la biodiversidad, diversidad cultural, la reducción de riesgos ambientales, reducción de la pobreza y el urbanismo sostenible, desde la perspectiva de los Centros Regionales de Competencias en Educación (RCEs).

-¿Qué entendemos por la educación para el desarrollo sostenible? ¿Qué logros hemos obtenido en la Década de Educación para el Desarrollo Sostenible? ¿Cuál es la responsabilidad individual y colectiva?

La directora del IPCM, Dra. Teresa Salinas, explica que la función de este instituto es promover una articulación entre el Estado, la Academia y los Medios de Comunicación, crear un espacio democrático para la discusión de teorías desde la complejidad, en este caso del pensamiento complejo y de otras vertientes. La creación del IPCEM en el Perú, hace dos años, es un aporte a la investigación sobre las condiciones históricas de la biodiversidad y cómo canalizar esta gran proclama.

Según el filósofo francés Edgar Morin, tan presente en el mundo académico, la ciudadanía debe encontrar cuál es nuestro rol como ciudadanos, tratar de que la gente cambie el pensamiento reductor, parcelado, contextualizado hacia un pensamiento que nos religue, primero individualmente, en cuanto nuestra relación de nuestro cuerpo, mente, espíritu. Después que nos religue en cuanto ciudadanos y seres sociales, y también con nuestra naturaleza para enfrentar las crisis que se han gestado.

-¿A qué se atribuye la crisis actual que soporta el planeta mundo?

-T.S. El problema de crisis que hay en el mundo es producto de un modelo económico, de un modo de educar, de un modo de pensar el mundo. Con el pretexto del progreso ha entrado a una dinámica insostenible y de consumismo, de destrozo de la naturaleza, de pérdidas de valores, y no saber a dónde vamos.



-¿Cómo impulsar este movimiento del Pensamiento Complejo en un país como el Perú donde se ha impuesto el libre mercado, si bien es cierto no se concentra aún en este país, el modelo es pernicioso?

T.S. El propósito es que la gente tome conciencia respecto a los que implementan el mercado liberal y los que sufren los efectos de este. Nuestro rol como seres humanos, es qué hacer contra el daño que se está causando a nuestra sociedad y siguientes generaciones. Cómo construir una toma de conciencia en el mundo, de todos los sectores, de que no es viable la forma como estamos creando relaciones de explotación y de distribución en todos los campos. La imposición de un mercado que entre paréntesis es libre, no lo es. Está constituido por monopolios que lucran con la educación, con la alimentación y que han abierto más brechas entre ricos y pobres.

-¿Cuáles son las primeras manifestaciones perversas de ese libre mercado en el Perú?

-T.S. Si usted observa Lima está creciendo y está perdiendo su patrimonio cultural. Los edificios se multiplican pero no sabemos si realmente están cumpliendo las normas ambientales y de prevención para mitigar los desastres naturales. Además de la falta de garantía, tenemos la destrucción del paisaje urbano.

Se ha perdido estética, vemos casonas hermosas que constituyen patrimonios culturales, son derribadas sin ningún miramiento, atentando contra el turismo que es un factor muy importante de ingreso al fisco y del comercio sostenible. Hay una pérdida de visión entre lo que significa un pensamiento estratégico del país, olvidando la sostenibilidad de la biodiversidad que nos ha dotado la naturaleza y que no valoramos.

-¿Qué nos dice Edgar Morin, el científico social más respetado en lo que va el presente siglo?

-T.S. La creación del IPCEM en el Perú, constituye un aporte a la investigación sobre las condiciones históricas de la biodiversidad y cómo canalizar esta gran proclama. Este es un gran tema, en esta crisis moral, crisis de pensamiento, porque la forma como estamos actuando, quienes implementan esta política en todos los sectores de la vida lleva a generar violencia, pues los sectores marginales no se van a quedar sin comer, sin dormir; se están generando grandes espacios para la delincuencia, para el narcotráfico y para el terrorismo.

La gente no soporta el hambre, la miseria, la exclusión. Tiene que reaccionar. Hay que tomar conciencia, hay que hacer una distribución mucho más equitativa.

-¿Cuál es el modelo de desarrollo del Perú?

-T.S. El desarrollo no existe en el Perú. Podemos haber subido nuestros índices de competitividad, pero hay que ver que es el último de los países en producción. No tenemos exportación con valor agregado. Los puestos de trabajo de las empresas no significan transmisión de conocimiento para nuestros ingenieros y científicos que salen de este país.



Por lo tanto hay un serio problema de las líneas estratégicas que nos vamos a convertir en un país de vendedores que pasa a todo monopolio en donde los alimentos suben de precio sin control. Los monopolios ponen el precio que quieren. Entonces el ciudadano está desprotegido.

Los seguros médicos han destruido el Sistema Nacional de Medicina y sin embargo las clínicas y quienes ofrecen estos seguros están tratando de convencer a los pacientes. Imagínese una persona que puede tener cáncer, si esa persona necesita una prótesis los seguros particulares la consideran un tratamiento estético. Eso es salvajismo.

La medicina no es para que algunos pocos se beneficien. El desarrollo de conocimientos debe estar al servicio de la humanidad. Estas empresas ya ganan bastante. En otros países las medicinas tienen precios menores, no me explico porque se pueden vender con tanta diferencia. Aquí hay descuentos ficticios que son para beneficio del seguro. Se agrede todo límite de la dignidad humana, el respeto a la vida.

- ¿La protección de la biodiversidad no ha avanzado. Por el contrario…?

-T.S. Es un tema crucial. Si perdemos las capacidades de biodiversidad que tenemos, perdemos todo. A que damos valor agregado como país como industria.

Nuestros empresarios no han apostado a crear conocimiento en el Perú. No les interesa apoyar a la universidad, a la investigación; por ejemplo lo que hacen algunos son miserias.

Entonces la universidad se ha desvinculado de la sociedad y a su vez los temas de todo ese potencial que tenemos en la biodiversidad solo se da en salones intelectuales. Tenemos ingenieros antiguos de Hidráulica Inca que nos son valorados. Las universidades tenemos que poner en valor esos conocimientos.

En este sentido estamos promocionando un diplomado con la cooperación alemana GIZ, en la Región de San Martín. Creo que es fundamental promover este diálogo de valores.

-¿Cuáles son los principales ejes para defender la vida?

- T.S.Edgar Morin, en mayo del 2012, abordó uno de los temas centrales para la gran metamorfosis en defensa de la vida. Este espacio fue precisamente para explicar su libro La vía, planteado en tres ejes:

La reforma en el individuo, en la sociedad y en la naturaleza. Tenemos que regenerar para conservar una vía. Desde la complejidad, un sistema que entra en crisis sufre una metamorfosis o desaparece.

El ser humano tiene que aprender después de un gran choque. Es más traumático que hacer una metamorfosis gradual. Y de eso debe ser consciente toda la humanidad. Nosotros tratamos de convencer a todos los que tienen el poder.

No se puede prescindir del conocimiento occidental y de otras culturas que han sido convertidas en invisibles por alguien, con interés de poder. Quienes acumulan tanto dinero no pueden gastar ni ellos ni todas sus generaciones. Pues no tiene sentido alguno acumular más dinero, más poder a costa del hambre y la miseria de tanta gente en el mundo.

-¿Cómo reciclar el pensamiento actual?

-T.S. En la primera metamorfosis tenemos dos brazos: el IPCEM y la Universidad. Participa la sociedad civil, todo aquel que esté interesado en buscar nuevas formas de ver el mundo, de cuestionar desde un punto de vista constructivo, recreativo. Nos interesa la paz, la paz con justicia, con dignidad. La paz con vida para todos: bienvenidos.

Tratamos de crear una inteligencia colectiva que nos ayude. Toda la gente puede trabajar en la profundización del pensamiento complejo. Formulación de debates de la epistemología de las causas y la complejidad. IPCEM es joven, no tiene más de dos años, repetimos: hay que crear fuentes entre Sociedad y Universidad.


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