miércoles, 27 de marzo de 2013

Boulogne Sur Mer, Julio de 1931

Beatriz Paganini (Desde Santa Fe, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

MI MARCIA QUERIDA:

Llegamos hace dos días.
Si bien en estas latitudes es verano, desde ayer llueve y hace frío.
Sergio, un marinero del plantel, es decir que pertenece a la Marina desde hace diez años, me ha contado que en Boulogne Sur Mer el tiempo es casi siempre muy ventoso porque da al mar, con lo cual, la imagen que todos conocemos del General José de San Martín con su bastón y su capa al viento refleja una realidad.
Te cuento, mi amor, que la jornada del día de ayer y la de hoy, nos han impactado, emocionalmente, a nuestros corazones de argentinos.
La de ayer, que consistió en una formación y homenaje con ofrenda floral frente al Monumento a San Martín, nos hizo llorar a todos.
Ver esa impactante estatua donde Él señala, cabalgado sobre su caballo, hacia el frente, con su brazo extendido, te llena de un sentimiento de pertenencia patriótica y de tristeza al mismo tiempo.
Es en ése momento que se percibe el significado del exilio, si bien nosotros sabíamos que volvíamos, obviamente San Martín lo habrá padecido. Y, yo, lloré, lloré y no me avergüenzo por esa mezcla de sentimientos sumados a mi permanente recuerdo de mi noviecita.
El día posterior, nos llevaron al Cementerio del Este, donde está enterrado el granadero argentino JUAN RABUFFI que falleciera en el año 1909
Murió, de pulmonía, 19 días después que, junto a ciento diecinueve Granaderos a Caballo, hicieran una formación con motivo de la inauguración del monumento al General José de San Martín.
En una sencilla placa, una lápida blanca, en el suelo dice:

JUAN RABUFFI
1888- 1909
Granadero Argentino

Todos ignorábamos esta triste historia.
El Comandante nos ha dicho que los trámites para repatriar los restos ya se han iniciado, pero, la burocracia tiene cara de hereje.
Querida mía, quise contarte esta novedad y acontecimiento histórico que yo desconocía e imagino que pasará lo mismo contigo.
Quiero despedirme diciéndote que mis padres están haciendo todas las diligencias para que nos casemos en cuanto yo vuelva al suelo patrio.
Además, me he enterado que se casó Soledad y que la fiesta se realizó en el chalet y actuaron dos orquestas.
Cierro los ojos y bailo contigo al compás de
 “El día que me quieras”
Acaricia mi ensueño el suave murmullo de tu suspirar,
¡como ríe la vida si tus ojos negros me quieren mirar!
Y si es mío el amparo de tu risa leve que es como un cantar,
ella aquieta mi herida, ¡todo, todo se olvida..!
El día que me quieras la rosas que engalana
se vestirá de fiesta con su mejor color.
Al viento las campanas dirán que ya eres mía
y locas las fontanas me contarán tu amor.
La noche que me quieras desde el azul del cielo,
las estrellas celosas nos mirarán pasar
y un rayo misterioso hará nido en tu pelo,
luciérnaga curiosa que verá...¡que eres mi consuelo..!
El día que me quieras no habrá más que armonías,
será clara la aurora y alegre el manantial.
Traerá quieta la brisa rumor de melodías
y nos darán las fuentes su canto de cristal.
El día que me quieras endulzará sus cuerdas
el pájaro cantor, florecerá la vida,
no existirá el dolor...
La noche que me quieras desde el azul del cielo,
Las estrellas celosas nos mirarán pasar
Y un rayo misterioso hará nido en tu pelo,
luciérnaga curiosa que verá... ¡que eres mi consuelo!
¿Te gustó?
Me transporta a mi lejana Patria, a mi lejana noviecita, mi amor, mi cariño sublime
Para nosotros dos ya llegó el Amor, ”El día que me quieras” es solamente la letra de una canción.

Esta noche, mirando por el ojo de Buey, desde el azul del cielo las estrellas curiosas tratarán de leer mi carta de AMOR.
ABRÁZAME, ABRÁZAME, FUERTE, FUERTE.

Tu Mauricio.

BOULOGNE SUR MER es parte de la novela "El chalet de los QUINTANA"




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