jueves, 21 de marzo de 2013

Dos frases


Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Dos frases marcaron, determinaron la vida de Jacinto: -“hay que ser algo en la vida” y “por algo habrá sido”.

Frases que resumían, representaban épocas. “Hay que ser algo en la vida” era repetido por su padre, para quien su diploma de médico era como un título de nobleza. Un ascenso social desde el lugar de su abuelo, que fue peón de campo.



Fue también por eso que Jacinto entró en la universidad. Aunque no para ser médico sino abogado. Doctor, pero en derecho. Con un título.

“Por algo habrá sido”, era una frase que, en la época de la dictadura escuchaba a veces en el café donde se encontraba con otros estudiantes amigos. Era la continuación de una información casi siempre igual: “se lo llevaron a....”. Un momento de silencio angustioso, triste, pesado, y alguien diciendo en voz baja: “....por algo habrá sido...”

Por eso, cuando era estudiante, “ser algo en la vida” tenía una respuesta fácil. “Ser algo” era no ser reaccionario, de derecha. Cuando había elecciones, ser algo era votar por la izquierda. Y, por un momento, ser miembro de una organización guerrillera. Pero salió de ella cuando vio que el pueblo, la gran masa del pueblo, que se esperaba apoye la lucha armada, estaba en otra. Que los montoneros, aunque sean de izquierda, no tenían apoyo popular. Y vio que la autodenominada “izquierda” en general, tampoco era apoyada por el pueblo. Y que siempre se juntaba con la derecha gorila antiperonista. Gorilas que criticaba a Perón por ser “un demagogo”. Y la izquierda, que lo criticaban por ser “de derecha”.

Entonces, ni derecha, ni izquierda. Pero entonces, ser algo ¿de qué? ¿De dónde?

Así que cuando se dio cuenta que el marxismo era una nueva religión, que creía en la inevitable toma del poder por el proletariado, que entonces vendría el hombre nuevo, siempre buenito, eligió ser sacerdote.


Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.