jueves, 25 de abril de 2013

“El Condotiero”, de George Perec

Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

George Perec
El Condotiero
Traducción de David Stacey
Editorial Anagrama

George Perec declaró que El Condotiero fue la primera novela que consiguió escribir. Medio siglo después de su redacción –entre 1957 y 1960– y treinta años después de la muerte del escritor, el 3 de marzo de 1982, descubrimos una obra de juventud de la que se había perdido el rastro y que ha sido milagrosamente recuperada. El absoluto protagonista y héroe de esta joven novela Gaspard Winckler se ha dedicado durante meses a un pintar un Condotiero falso, una copia perfecta que no tiene nada que envidiar al expuesto en el Louvre que pintara Antonello da Messina en 1475. Pero Gaspard, príncipe de los falsificadores, no es más que el simple ejecutor, un falsario bien establecido en su propia identidad que ha realizado las técnicas que exige el oficio hasta convertirse en un en un “príncipe de la falsificación” de los mucho que se conocen en la historia de la pintura, que llevan consigo la frustración interna de de su verdadera personalidad como pintor a las órdenes de Anatole Madera.

Anatole Madera socio capitalista que asesina en la primera página de la historia: “Madera pesaba. Lo agarré por los sobacos, bajé de espaldas las escaleras que conducían al laboratorio. Sus pies saltaban de un escalón a otro, esos rebotes irregulares, que seguían el ritmo desigual de mi descenso, resonaban secamente bajo la bóveda estrecha”. El estilo en que están narradas las siete páginas de este primer capítulo de la novela de una envolvente tensión, no en lo que significan sino en ese monólogo que mantiene durante el trasladó de cadáver es la muestra más seductiva para adentrarse en literatura de la obra, con la certeza que el Perec futuro deslumbrador novelista había iniciado su andadura por un acertado camino. Claude Burgelin prologuista del la novela señala que: “El Condotiero es el relato de una liberación. Es también el relato de una venganza, como en La vida instrucciones de uso (Una de sus más sólidas novela de su obra” Es la decisión meditada e intencionada del capitalista que lo utiliza y explota. Y es que Gaspard Wnckler, el héroe de la historia, se ha dedicado durante meses pintar ese Condotiero falso, una copia en la que lo ha puesto todo su yo creativo con el que poder lograr esa perfección que nada pueda envidiar al expuesto en el Louvre que pintara Antonello de Messina en 1475. Pero él bien sabe que es un simple ejecutor a las ordenas de un comerciante. Que lo único que no se aprende es la fantasía creadora

Quién no falsifica como una herencia que exige tomar un artista un modelo para la propia obra de uno. Uno batalla interna de penetración en los interiores de la creatividad, esa es la lucha que sostiene este personaje de Perec, uno de los propios actores que se repite en su obra de madurez. La apuesta por ser “Por fin el organizador de ti mismo y del mundo, en una asunción irrefutable, en un mismo movimiento hacia la unidad” Una ficción convertida en novela policiaca entre luces y oscuridad, pero con fondo de lucha interna por la identidad creativa de su escritura, que “nos conduce a una idea de la literatura que a veces olvidamos, y es que la obra de Georges Perec, como la de Jorge Luis Borges, se ocupa de recordarnos : que la grandeza no surge necesariamente de la de la originalidad, que la cuestión de la imitación está en el corazón de toda creación”.


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