miércoles, 29 de mayo de 2013

En algún lugar… Mundo Google

Laura M. López Murillo (Desde México. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En algún lugar limítrofe y en la víspera del futuro se reinventan las prioridades y los métodos de una nueva época; es una labor exhaustiva y apremiante porque el umbral del porvenir aguarda en un punto cercano y con él, la esperanza de realizar la utopía del conocimiento…

El escenario de un futuro que alguna vez se consideró remoto se construye segundo a segundo cuando los avances en la ciencia traspasan las fronteras de lo imposible. Hoy por hoy, el legado cultural y científico se conserva en una biblioteca universal e infinita, porque el ciberespacio es el recinto donde se almacena, se comparte y se distribuye la información. La utopía hiper moderna consiste en el advenimiento de una sociedad sustentada en el conocimiento teórico y en la información donde las ideologías resultarían sobrando.



La Declaración de Principios de Ginebra en la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información en 2003, expresa “el deseo y el compromiso de las naciones para construir una Sociedad de la Información centrada en la persona, integradora y orientada al desarrollo, en la que todos puedan crear, consultar, utilizar ycompartir la información y el conocimiento, para que las personas, las comunidades y los pueblos puedan emplear plenamente sus posibilidades en la promoción de sudesarrollo sostenible y en la mejora de su calidad de vida, sobre la base de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y respetando plenamente ydefendiendo la Declaración Universal de Derechos Humanos".

En el acceso al conocimiento residen todas las esperanzas y el factor de la polarización se ubica en la brecha digital. Las cifras publicadas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) indicó que persiste la gran diferencia en el acceso a Internet: en las naciones emergentes es del 31% mientras que en los países industrializados asciende al 71%. La población europea es la más conectada del mundo con un 77%, en segundo lugar se encuentra la población americana con un 61% y las regiones con menor acceso son Asia y el Pacífico con un 32% mientras que África no supera el 16%.

Pero este abismo digital ya no es irremediable: Google tiene la intención de financiar, construir y ayudar a operar redes inalámbricas desde el África subsahariana hasta el sudeste de Asia, esperando conectar a Internet a millones de personas en países emergentes. Google estaría dispuesto a aportar los recursos necesarios para construir la infraestructura requerida, proporcionar teléfonos móviles de bajo costo y emplear globos o dirigibles para transmitir señales a cientos de miles de kilómetros.

Sin embargo, la consolidación de la aldea Google implica riesgos y el acceso a Internet no garantiza la obtención de conocimiento. Aún es muy pronto para ponderar el costo de los beneficios, pero los primeros efectos son evidentes: las tecnologías de la comunicación acercan a los cibernautas pero los abstraen de la realidad y se agudiza la dependencia de los dispositivos inteligentes en detrimento de los procesos cognitivos y la memoria.

Realizaremos el nuevo ideal social cuando la sociedad y la información no sean entornos excluyentes ni alienantes, cuando la comunicación sea un bien público y no una mercancía, cuando el lucro superlativo abandone la categoría de las prioridades; es una labor exhaustiva y apremiante, pero inexorable, porque el umbral del porvenir aguarda en un punto muy cercano y con él, la esperanza de realizar la utopía del conocimiento…

Laura M. López Murillo es Licenciada en Contaduría por la UNAM, con Maestría en Estudios Humanísticos. Especializada en Literatura en el Itesm.

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