jueves, 2 de mayo de 2013

Jabón en puente

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

No era físico, pero siempre le fascinó la Teoría del Caos. Que una cosa microscópica, un acontecimiento mínimo, pueda causar efectos gigantescos. Como que el aire empujado por las alas de una mariposa en el otro lado del planeta pueda causar un huracán en Londres.

Cosas mínimas produciendo efectos máximos.



Años atrás había formado parte de un grupo de izquierda del que mataron a casi todos. Pero no vivía con miedo por eso. Con el tiempo, su única y gran preocupación era otra. Algo mínimo pero que para él, no sabía porque, era muy importante: cierta relación con los jabones. Donde y como dejarlos en el baño. Como tendría que ser la jabonera más eficaz. Algo mínimo que, no sabía por qué, le causaba una gran preocupación.

Es que se fue dando cuenta que si el jabón era colocado a todo lo largo de una jabonera lisa, o también sobre una jabonera de plástico, su tiempo de duración era menor. Pero cuando lo dejaba como si fuese un puente, entre un borde y otro, o solamente apoyado en el borde, el jabón duraba más.

Así es que no estaba preocupado, con miedo porque lo podrían torturar y desaparecer por haber formado parte, años atrás, de aquel grupo de izquierda. Su única preocupación, poco a poco, fue siendo como habría dejado el jabón después de lavarse las manos. Si en puente o no.

Y así fue que las mujeres que buscaba, además de lindas, debían tener una condición para seguir con ellas: que en el baño dejen el jabón en puente. En su baño o en el de las casas de ellas.

Nada de pensar en la posibilidad de ser torturado y muerto.


Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.