miércoles, 8 de mayo de 2013

Violencia

Edgar Borges (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La daga o el golpe son formas directas del estallido de alguna existencia quebrada. Esa es la violencia obvia que se sataniza y se juzga, pero, ¿qué será la sistematización del no tiempo en el diario desvivir? ¿La estructura del sistema que día a día (ciclo tras ciclo) acorrala a lo humano en parcelas de soledad?; ¿los horarios cómo cárcel sin barrotes?; ¿el estudio como norma de adoctrinamiento y el trabajo como sentencia? ¿Existirá alguien en la llamada vida moderna que no se haya preguntado si su vida diaria no es un ensayo de violencia? Violencia es matar, pero violencia también es no dejar vivir. Violencia es imponer una opción con bombas, pero violencia también es imponer una opción con tratados a puertas cerradas y sonrisas. Violencia podría ser un sinónimo de hipocresía.



En la historia anterior a la actual imposición de un pensamiento único (la rentabilización del todo) la violencia era llamada por su nombre: violencia. Violencia: agresión; disparo; insurrección; asalto, etc; “no te portes mal que la violencia no es cosa de tontos”. Tonto es quien cae en la trampa de la violencia que le tiende el sistema. Óyelo bien: hay unos menos tontos que también utilizan otras formas más sutiles de violencia. Eso se llama administración legal de la violencia.

Siempre el poder administró con cinismo el monopolio del uso de la violencia; no obstante, en el siglo XXI va siendo hora de que ampliemos el uso del término. Violencia son muchas más cosas de lo que parece; violencia, por ejemplo, también es imponer la injusticia en nombre de la ley y el orden. Violencia es sellar todas las salidas; congelar ilusiones; propagar el cinismo; enfermar voluntades; disfrazar de trabajo lo que antes mercadeaban como esclavitud; violencia es restar los panes para que los pueblos siempre malvivan defendiendo el mínimo que a las minorías les proporciona el máximo. Violencia es automatizar el pensamiento, las emociones, la compleja lentitud del ser. Violencia es relativizar el fin y los medios. Violencia es ese susurro que me dice y me dice “resbala y cae que no hay camino”. Violencia es la voz bajita que aparece y desaparece; violencia es la media sonrisa de asesino que se asoma en la cara de un hombre con reputación. Violencia es la marca que llevan por siglos los miserables de la tierra. Violencia es adoctrinar al niño para que jamás pueda ganar su propia carrera. Violencia que surca el vientre; violencia en la conciencia del adolescente; violencia para el adulto; violencia que acompaña al viejo. Violencia es decir vida cuando vendemos muerte. Violencia individual; violencia colectiva. Violencias. Violencia es expandir un simulacro de vida para las mayorías. Violencia es decir democracia cuando en realidad queremos decir secuestro. Violencia es condenar a quien se declara insubordinado al uso multiplicado de las trampas legales. Violencia: háganse visibles todas tus formas de control con las que nos acorralan la existencia.


Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.