jueves, 20 de junio de 2013

Ideologías: Pragmatismo capitalista o utopía humanista

Oscar Barrantes Rodríguez (Desde San Ramón, Costa Rica. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Por todo el continente hemos estado alertando sobre la ofensiva imperialista, contrarrevolucionaria, terrorista y mercenaria que ha iniciado ya y se abalanza con furia sobre los pueblos.

La reciente gira de Obama a México y Costa Rica inscrita en la maniobra y los planes de Washington está teniendo sus podridos frutos, en la realización de la llamada “Cumbre neoliberal de Cali” y otros hechos políticos y militares.



La Alianza Pacífico aceptó la incorporación de Costa Rica para darle un poco de aliento a esa especie de integración regional, conformada por la mayoría de los gobiernos de la ultrareacción latinoamericana, que quedan en el mapa continental.

Costa Rica también está “explorando” una posible participación en la “La Alianza Trans-Pacífico (TPP), también conocida como el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica, es un acuerdo multilateral de libre comercio con el fin de reducir las barreras arancelarias y no-arancelarias para impulsar el comercio y la inversión.” Con el interés de establecer vínculos entre las dinámicas economías de la región Asia-Pacífico y el Pacífico Americano. (*)

En negociaciones realizadas en Washington DC por autoridades costarricenses se adentran en un eje comercial de la cuenca del pacífico, que creado apenas en 2006, ahora la administración Obama favorece su fortalecimiento con la incorporación de Japón, Canadá y México, además de los mismos Estados Unidos, abarcando una cuarta parte del comercio global. (*)

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Consejo de las Américas organizaron un simposio con el objeto de estudiar los beneficios del agrandamiento de la TPP. En el mismo participaron Estados Unidos, Canadá y países de América Latina.

El subsecretario de Comercio Internacional de los EE.UU., Francisco Sánchez dijo que el marco para el acuerdo TPP "representa un logro histórico", ya que contiene todos los elementos que se consideran deseables para los acuerdos comerciales modernos.Elimina todas las barreras arancelarias y no arancelarias al comercio, tiene un enfoque regional para promover el desarrollo de las cadenas de producción y suministro en toda la región, facilita la burocracia reguladora, aborda las preocupaciones de las nuevas industrias, como la tecnología limpia y la economía digital, y es lo suficientemente flexible dado que puede ser ajustado en el futuro para hacer frente a los acontecimientos que puedan surgir.” (*)

Elpresidente del BID Luis Alberto Moreno enfatizó, por otra parte, que:"Si la globalización nos ha enseñado algo, es sin duda que los beneficios sólo son válidos si la integración es aceptada, si el sistema de comercio mundial es preservado y fortalecido, y si se persiguen las políticas económicas apropiadas y flexibles". (*)

Es otra carta en el “esquema geoeconómico/geopolítico” de Estados Unidos, para la preservación de la condición de única superpotenciaY contrarrestar la influencia de la República Popular de China, La Federación Rusa y el BRICSen la el Pacífico y el mundo.

Ese género de llamada integración estructurada y mantenida con el aliento putrefacto del coloniaje, eje operativo de las corporaciones transnacionales y del capitalismo explotador; en sus distintas facetas, tenía que apalancarse de alguna forma por la Casa Blanca.

Es una maniobra solapada ante el proceso de integración soberana, antiimperialista, libre y por la paz que se fortalece por la corriente revolucionaria e independentista en el continente y que avanza fulgurante por América Latina y El Caribe.

Es evidente que la diplomacia Washingtoniana está detrás de la Cumbre de Cali. Obama en su agenda oculta traía las órdenes a Peña Nieto y a Laura Chinchilla. De alguna manera tienen que rearticular a las diezmadas oligarquías peleles, que le quedan en el continente, y sus disminuidos, caducos y popularmente desautorizados gobiernos.

La avalancha de cambio, autonomía y rebeldía que incendia Latinoamérica y El Caribe. La respuesta beligerante y el rechazo al colonialismo y al imperialismo, desde los diversos ángulos políticos que se han ido estableciendo en nuevos gobiernos y movimientos que asumen la conducción de los Estados del continente, le han puesto una muralla al sometimiento, al pillaje, a la humillación y al entreguismo que prevaleció por centurias; con los decisivos reencuentros, acuerdos y alianzas genuinamente independientes.

La integración surgió como un concepto y una ideología de verdad libre y humanista. Sin los grilletes y las cadenas de la dominación y la injerencia imperial. No son imposiciones de las metrópolis imperialistas y coloniales a gobiernos subordinados y lacayos como lo sigue siendo la llamada Alianza Pacífico.

El fantasma de la convivencia, de la unidad, de la hermandad de los pueblos crece como el fuego alimentado por el combustible. Ese carburante es el combate por la independencia verdadera, la fuerza de la verdad, las armas de las ideas de la emancipación, de la libertad, la energía de la dignidad, el espíritu de la igualdad y un legítimo deseo de paz.

La ideología que dio origen a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), a UNASUR, a la CELAC, a Petrocaribe es una cuestión de soberanía, de decoro, de humanismo.

Es la construcción de un camino, en el que apenas se empieza, hacia la derrota definitiva de los intereses explotadores del capitalismo, de la opresión y el domino imperialista y colonial, de la avaricia y el repugnante servilismo de las oligarquías continentales, del latrocinio del capital transnacional.

La Revolución Cubana y el proceso revolucionario Bolivariano en Venezuela son el mascarón de proa del proyecto social antiimperialista, independentista y de transición al socialismo y; punta de lanza de la nueva integración o convivencia de las naciones latinoamericanas y caribeñas.

Laura Chinchilla declaró que “las alianzas no deben enarbolar ideologías” que “entorpecen el libre comercio en América Latina” Que desvergüenza; porque, ignorancia no es.

Como en la OEA, el SICA, los llamados TLC, la finada y funesta ALCA, para mencionar algunos ejemplos de subordinación a programas y planes geoestratégicos del imperialismo global, la Alianza del Pacífico es una estructura establecida y controlada por los intereses expoliadores del capital imperialista y para el mantener dominio y dependencia de los pueblos.

El panamericanismo de los Estados Unidos como estrategia neocolonial es la ideología que impera en Alianza Pacífico. Ahí está impreso el pragmatismo del capital y sus fatídicas consecuencias de esclavización, miseria y sufrimiento para los pueblos.

El presidente Santos de Colombia afirma: “que desde su perspectiva fueron “decisiones históricas” tomadas por los miembros de la Alianza, “no retóricas, sino reales y concretas”. No podemos engañarnos con la fracción oligárquica colombiana que está detrás de Juan Manuel Santos y sus arreglos con las FARC en las conversaciones de Paz en la Habana.

Santos está jugando en la cuerda floja con cartas debajo de la manga; y al final su protagonismo e intereses lo obligan a estar con los banqueros, terratenientes, mercaderes, traficantes de la mafia oligárquica colombiana y las corporaciones extranjeras. La CELAC o UNASUR no son la prioridad en la agenda de Santos y menos de la burguesía reaccionaria de Colombia.

Mariano Rajoy también anduvo por los andamios de la Alianza Pacífico reclamando apoyo al capital europeo y oasis comerciales ante sus agobios y desastres económicos, que los asfixian y los hunde irremisiblemente.

Con discursos contumaces levantan cortinas de humo como forma de hacer pasar inadvertida su abyección al capital. El Partido Popular de España jefeado, por un franquista anacrónico como José M. Aznar, es instigador de la conjura y la desestabilización en América Latina patrocinando a sediciosos perturbados como Henrique Capriles Radonskiy autócratas avarientos como Juan Manuel Santos.

La ideología es la sangre del cuerpo de la política y es en esencia economía. En general todo convenio económico y/o comercial, es tocado transversalmente por relaciones políticas. La sustancia de las asociaciones o la integración de países en un acuerdo o alianza económica, tiene ante todo, rasgos ideológicos y parentescos políticos, que lo marcan.

En la verborrea de los presidentes, arriba mencionados, y de la señora Chinchilla se cuece un discurso demagógico y trazado por los intereses de Washington, por el zigzagueo del capital en terreno resbaladizo y el revanchismo político-ideológico.

Por algo Obama y el vice-presidente Biden anticiparon giras continentales (América Latina y el Caribe) y le tomaron la delantera al presidente Xi Jinpingde China Popular. (*)

Porque esclarezcamos señora presidenta: Laura Chinchilla. No hay tal de que en UNASUR, ALBA, MERCOSUR, PETROCARIBE, CELAC hay solamente razones ideológicas. Y, en la Alianza Pacífico, Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) o en la OCDE lo que existe es pragmatismo para hacer buenos negocios para los países miembros, sin merodeos ideológicos.

Cuando hablan de armonizar políticas con el objetivo de maximizar su crecimiento económico y coadyuvar a su desarrollo, de realismo, de utilidades, de eficiencia, de productividad, reactivar la economía, de elevar el PIB, de mejorar los indicadores de las exportaciones, de incrementar el ingreso percápita están usando los remos para navegar en un léxico, que no es otra cosa que un mar de nociones, que sustenta la ideología de un comercio capitalista injusto y explotador y las relaciones capitalistas de producción.

Aparece como una sospechosa casualidad el encadenamiento de los ajetreos de Obama en América Latina para reimpulsar la Alianza Pacífico, después de haber propuesto “en su mensaje sobre el Estado de la Unión, la idea audaz; de apariencia comercial inocua pero de enorme profundidad geoestratégica”, de crear de un bloque de libre comercio del Atlántico Norte (TAFTA), integrado por los tres países del TLCAN (EE.UU., Candad y México) con 27 países de la Unión Europea y podría incorporar la cuadripartita Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, por sus siglas en inglés: Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein) (*)

El superbloque reforzaría la superpotencia militar: la OTAN y, conformaría una fuerza geoeconómica que representa el 50% del PIB y la tercera parte del comercio global.

Es una nueva fase de escolástica unipolarista y fundamentalismo mercantilista. Todo se inscribe en una estrategia geoeconómica y con altisonantes anuncios en procura de retocar el mapa geopolítico planetario.

 El “Premio Nobel de la Paz” mueve audazmente sus fichas para reconquistar lo perdido en Latinoamérica y otras latitudes e, intentar una coalición trasatlántica comercial con melancólicos dogmas tecnócratas, financeristas y de unilateralismo político y militar que corcovea y se subsume por los recovecos de la barbarie.

Lo asombroso es que dos meses después el presidente Santos declara su decisión de abrirle las puertas a la OTAN, a través de las Fuerzas Armadas Colombianas.

Ciertamente la inserción de la OTAN y sus tentáculos ensangrentados, en el Atlántico sur y Latinoamérica tiene una historia amplia. La misma Colombia ha mantenido relaciones en el campo de la información militar clasificada y secreta y en aspectos de inteligencia y el comercio de armamento.

También recuérdese la agresión de las fuerzas militares del Reino Unido contra Argentina, en aquella dramática Guerra de e las islas Malvinas en 1982, con un significativo respaldo y cobertura de medios estratégicos de la OTAN.

Lo que no sorprende es la estrecha coordinación de acciones diplomáticas, y anuncios en el orden militar y comercial de Washington y los gobiernos vasallos, en la única línea de ejecutar “la USAestrategia global” y, comprender las premuras del imperialismo y las oligarquías mafiofascistas por darle un golpe de timón a la correlación de fuerzas en América Latina y el Caribe. (*)

Ahora las alarmas se disparan con las señales e indicios fehacientes de revivir el ALCA u otros inventos de tiranía económica, y fundir militar y económicamente los Atlánticos (Norte y Sur) y el Pacífico, (con todo y su cinturón de fuego) en un soberbio y arrojado plan Washingtoniano de domino total.

Ahí esta Obama jugando con la bestialidad de la guerra y el drama de la expoliación, la miseria y el hambre invocando los moribundos espectros del capital.

Los mercaderes de armas y los traficantes de la muerte, patrones de Obama, se agitan con refinadas maniobras en lo diplomático, comercial, militar y político para mancillar las tierras del continente, libres de guerra y con vocación de paz.

Las aguas se revuelven y el panorama político y militar se enturbia aceleradamente, con las acciones diplomáticas, conspiración y el movimiento de piezas que Washington ha implementado en las últimas semanas.

Con la sutileza de las visitas protocolares, la fachada de encuentros comerciales y el uso reiterado de la doble moral política que le ha caracterizado a la Casa Blanca están creando un clima sumamente peligroso de confrontación, discordia y conflagración para con ello contener el avance del proyecto independentista, soberano y de unificación de América Latina y El Caribe.

Intentan en forma desesperada pero, con astucia, precisión de bisturí y el usual talante de perversidad con que actúa el imperio, rehabilitar el “patio trasero” que añoran como paraíso colonial de latrocinio y fuente de las supergananciasy hegemonía imperialistas.

* Fuentes:

Agencias- TeleSUR | Domingo,Alfredo Jalife-Rahme de La Jornada (México), Banco Interamericano de Desarrollo temas y noticias, MisFinanzasEnLinea.com, web: http://comitespatrioticos.com/ , Columna “Pensamiento Crítico” en diario digital ElPais.cr, http://forosanmartin.wordpress.com)

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