jueves, 20 de junio de 2013

Sobre las tetas de Afrodita

Rodolfo Bassarsky (Desde Arenys de Mar, Barcelona, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Es interesante el alegato feminista de Catalina Ruiz-Navarro (*) que alude a un enfoque multidisciplinar sobre la decisión de Angelina Jolie de someterse a una mastectomía bilateral. Se plantean en el artículo dilemas éticos, estéticos, biológicos, ontológicos y políticos. Recogiendo las inquietudes de muchísimas personas y especialmente haciéndose eco de la amplia repercusión mediática que tuvo el episodio, la nota incluye una serie de preguntas relacionadas con los diversos aspectos involucrados. Termina con algo sustancial: “...una mujer es más que unos órganos dislocados, unos ovarios y unas tetas, una mera función erótica y reproductiva... ser mujer es más.



Ahora bien, cabe preguntarse si la determinación de Angelina Jolie merece semejante despliegue intelectual. Si es conveniente que el análisis de una decisión que se origina en un razonamiento sencillo, claro y correcto, ocupe a tanta prensa, a tanto comentarista y analista. A tantos científicos, artistas, etc. y a tantos que se han considerado a sí mismos facultados para opinar. Partidarios y detractores de todo tipo y pelaje compiten en los medios para decir algo presuntamente inteligente. La decisión de la actriz merece, en mi opinión, un simple comentario:

Ha sido un acto racional, fundamentado en conocimientos bien establecidos por la ciencia. Como de lo que se trata es de asumir o no asumir un riesgo, el factor subjetivo y las circunstancias individuales, desempeñan un papel determinante. Y por eso es tan respetable la decisión que la actriz tomó, como hubiera sido también digna de respeto, la inversa. Lo mismo ocurrirá con el riesgo de cáncer de ovario. El prerrequisito ineludible es que la paciente esté clara, veraz y apropiadamente informada. Personalmente me inclino a juzgar más lógico y más sensato haberse sometido a la mastectomía bilateral y la reparación plástica. Una mujer cercana a los 40, con 3 hijos biológicos y 3 adoptados, es también sensato que decida someterse a la ooforectomía bilateral para ponerse prácticamente a salvo de un muy posible cáncer de ovario. Ni heroína ni villana. Ni mártir, ni santa, ni abanderada de nada. Simplemente una persona pensante y sensata apegada a la vida. La falta de mamas y de ovarios no le impedirá a Angelina hacer las cosas importantes que desee durante el resto de su vida. Y, como muy bien concluye la nota de Ruiz-Navarro, ser mujer es más que tener dos glándulas mamarias (de alguna manera seguirá teniendo tetas) y dos ovarios. Agrego que, por suerte, Angelina seguramente no ha perdido nada de su atractivo y su sensualidad.

Finalmente quiero destacar que en este caso estamos asistiendo a un show mediático muy frecuente en nuestro globalizado mundo contemporáneo. Resulta muy dudoso que ese costoso y a la vez redituable montaje, preste algún servicio útil para el enriquecimiento cultural de una sociedad cada vez más inclinada a sucumbir ante los flashes de las cámaras y el espectáculo masivo de cualquier naturaleza.

*) “Las tetas de Afrodita”, Argenpress Cultural, sábado 15 junio 2013

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