martes, 4 de junio de 2013

Tempestad y esperanza en los Andes

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Uno y múltiples son las investigaciones sobre la historia reciente de los países andinos.

Con motivo de los 44 años que cumple la Comunidad Andina de Naciones, bien cabe recordar, entre los diversos autores a Luis E. Valcárcel, Profeta de un Nuevo Mundo, quien realizó una cruzada cultural, llevando los fastos renacentistas de la cultura andina a los principales teatros de La Paz, Buenos Aires y Montevideo, con el Drama “Ollantay” y publicando Tempestad en los Andes, un libro provocador que pronosticó una revolución política que acabaría con opresores hacendados y gamonales del Perú, “en medio de la llanura azotada por el rayo.”



La Comunidad Andina, al cumplir este Mayo 44 años de integración andina, genera optimismo sobre futuro de la Comunidad Andina, afirma su Secretario General, Santiago Cembrano, recordando la suscripción del Acuerdo de Cartagena y basándose en los resultados obtenidos por Perú, Colombia, Ecuador y Bolivia.

En materia comercial, se ha registrado un crecimiento promedio en el intercambio de bienes intracomunitario del 16% entre 2003 – 2012, realizado por unas 9 000 empresas, la mayoría PYMES. “Para el año 2012 este comercio intracomunitario suma 10 300 millones de dólares, con un crecimiento del 11,7% respecto al año anterior. Hacia terceros mercados este crecimiento fue del 5,8%”.

El comercio andino es más cualitativo que cuantitativo., El mayor peso tienen los productos manufacturados dentro de la canasta exportadora. “Alrededor del 73% de esos 10 300 millones son manufacturas. En contraste, el peso de las manufacturas en las exportaciones de los Países Miembros a terceros mercados es mucho más baja: 39,7%”.

Los estudios, indican que el dinamismo comercial se debe a la zona de libre comercio en el bloque en donde se eliminaron los gravámenes de todo tipo y no pueden existir restricciones de ninguna índole para el ingreso del 100% de las mercancías originarias de la Subregión.

Persiste el crecimiento promedio de la Inversión Extranjera Directa intracomunitaria a un promedio del 32,6% durante la última década.

En el proceso andino, la parte social es fundamental, porque todo lo que se hace debería traducirse en el bienestar de la población. Hay logros en conectividad terrestre, aérea y marítima, telecomunicaciones e interconexión eléctrica. En el cuidado ambiental, hay acciones contra la minería ilegal y contra el robo de celulares. En migración laboral, se enfatiza la protección del patrimonio natural y cultural, la lucha contra el problema mundial de las drogas, entre otros.

Retorno de los fundadores



La República Bolivariana de Venezuela ingresó a la CAN en 1973. Se retiró el 22 de abril de 2006 como protesta a los futuros TLC que firmarían Colombia y Perú con Estados Unidos. Los derechos y obligaciones que mantuvo Venezuela con sus cuatro socios por 33 años concluyeron el viernes 22 de abril de 2011.

Chile originalmente fue miembro entre 1969-1976, pero se retiró durante el régimen militar de Augusto Pinochet, debido a incompatibilidades entre la política económica de ese país y las políticas de integración de la CAN. Este país es Miembro Asociado desde el 20 de septiembre de 2006, pero ello no supone el reingreso a la CAN.

Ubicados en América del Sur, los cuatro países andinos agrupan a casi 101 millones de habitantes en una superficie de 3.798.000 kilómetros cuadrados, cuyo Producto Interno Bruto nominal se estima ascendería en el 2011 a 600 291 millones de dólares.

En el plano social, la CAN promueve acciones conjuntas sobre igualdad y no discriminación a la mujer en el ámbito laboral. La Comunidad Andina avanza en la elaboración de una propuesta conjunta que promueve la igualdad y la no discriminación en razón de género en el ámbito laboral en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.

Este año, los representantes gubernamentales de la Comunidad Andina y Consejeros y miembros del Consejo Consultivo de Pueblos Indígenas de la CAN, reunidos en de Quito, coincidieron en destacar la importancia de institucionalizar el diálogo entre ambas instancias para planificar y acordar acciones en beneficio de los Pueblos Indígenas.

Los participantes consideran indispensable diseñar una propuesta, que sea de carácter vinculante, sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en la Comunidad Andina en base base a Carta Andina para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos y el Convenio 169 de la OIT. Bolivia, por ejemplo, está solicitando el traslado de la Comisión de Derechos Humanos de Nueva York a La Paz.

Los países andinos, que son parte del SUR-SUR del planeta, comparten el necesario desarrollo, con prioridad de lo local a lo global, alternativa filosófica y práctica que proclaman científicos sociales que analizan la evolución social de Paris68, los movimientos de Indignados en Nueva York, España, Chile y en América Latina el conglomerado UNASUR.

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