miércoles, 10 de julio de 2013

La “revolución cultural” y las “industrias culturales” correistas

Odiseo Runa (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Correa ha lanzado la propuesta de institucionalizar las “industrias culturales” uniendo a los Ministerios de Talento Humano, de Patrimonio Cultural y de Cultura, con la Casa de la Cultura Ecuatoriana, CCE; este es otro ingrediente del falso “socialismo” del siglo XXI” que se encubre en la cacareada “revolución cultural” correista.

El arte-mercancía y las “industrias culturales”

El concepto de “industrias culturales” corresponde al desarrollo de la industria capitalista: La producción de mercancías artísticas, en forma masificada y en serie para él mercado, a fin de acrecentar las ganancias de los monopolios del arte-espectáculo masificado que se desenvolvió a fines del siglo XIX con las compañías disqueras RCA Víctor, Columbia, Paramount, en Nueva York, las cuales reproducían discos de Caruso* y otros artistas de la burguesía.

Estas industrias culturales, al captar el impacto que el jazz y los bluesproducían entre los públicos, incorporaron estos ritmos musicales al mercado del espectáculo reproduciendo sus discos en serie y promoviendo a artistas negros como Louis Armstrong. También lo “blanquearon” promoviendo a artistas blancos-Glen Miller y Benny Goodman-, vulnerando la sustancia popularde estos ritmos originados en las plantaciones esclavistas negras del Sur de los Estados Unidos.

La manipulación de las artes populares es un signo permanente delos monopolios del arte-espectáculo masificado y del Estado burgués para subrogarse el calificativo de “promotores del arte popular” mientras colocan a éstas al servicio de la cultura dominante capitalista.

El estudio de “La industria cultural -o economía cultural- como fenómeno artístico fue realizado entre 1944 y 1947 por los intelectuales Adorno y Horkheimer, quienes calificaron a la mercantilización de las artescomo “Industrias Culturales”.

La conversión del arte en mercancía se catapultó con el advenimiento del cine y la televisión: La creación de “Hollywood” catapultó a las transnacionales del espectáculo artístico masivo. El arte para el mercadoconllevó a la compra de los artistas: La Paramount, Columbia Pictures, Metro Goldwin Mayer, 20th Century Fox fueron y aún son la más alta expresión de las industrias culturales que hoy, con Internet y la revolución digital se han ampliado a otras como la Wagner, Sony Entertaiment, Disney, HTV, etcétera como producto nato del imperialismo que en este período de la llamada “globalización” se distribuye y vende aceleradamente en el mercado capitalista mundial.

Desde este ámbito, las artes se han involucrado con la publicidad y con los servicios imprimiéndole a la venta de mercancías y al turismo, la gastronomía, etcétera, un valor agregado.

Por eso, Adorno se manifestó *.

El arte como instrumento ideológico de alienación de las masas

Cuando el arte se postra ante el mercado se aleja de la realidad económica, social, política y militar del capitalismo; se aliena así mismo de la realidad de la lucha de clases: El arte-mercancía se somete a quien lo compra y se aliena de la vida real para servirle a su comprador: El propietario de los medios de producción artísticos. Al alienarse y sumergirse en tramas y prototipos que genera el capitalismo que son productos y subproductos del sistema: violencia, gansterismo, romanticismo pueril, erotismo y pornografía, crimen serial patológico, guerra, “antiterrorismo”, etcétera, contribuye a la alienación de las masas que van al cine, ven la televisión, el Internet, etcétera: Este aspecto retardatario de las artes asalariadas del capitalismo envuelve a las “Industrias Culturales”.

El arte al servicio de la ideología y la política burguesas

La alienación se disfraza al fomentar,desde los modos de vida y las concepciones culturales imperialistas extranjeras, o desde la visión falsamente “plurinacional” de gobiernos “progresistas” sometidos a la dominación imperialista,el individualismo, promoviendo a este arquetipo de la belleza burguesa a través de imágenes artísticas donde “los líderes”, los “héroes individuales”“hacen la historia”, resuelven diversas tramas que distraen del fenómeno central de la dominación imperialista y de la dependencia de la cadena mundial de dominación del imperialismo que tiene en el mercado capitalista mundial uno de sus ejes fundamentales. El “gansterismo” es una de las tramas repetidas desde diversos prismas por el cine norteamericano, europeo, japonés, etcétera. En torno de estas tramas y otras se mueven diversosprototipos a través de los cuales, en este mundo “globalizado”, se agrede nuestras culturas nacionales, de nacionalidades y etnias; moldes y estereotipos culturales ajenos a nuestras realidades como países que luchamos por nuestra soberanía en todos los terrenos; en esa misma línea giran tramas del cine latino, o se manipulan las artes originarias de nuestros pueblos por parte de las oligarquías y de algunos de sus gobiernos “progresistas”.

En cuanto a la brutal agresión cultural extranjera, se lleva a cabo a través del cine, la televisión, el Internet, etcétera, detrás delos cuales se deforma la realidad del mundo capitalista-imperialista y se ocultaa quienes manejan la economía, la política: A los Estados imperialistas detrás de los cuales están los multimillonarios dueños del capital financiero que ejercen la dominación mundial desde los Estados Unidos, Europa y ahora China.

Esto conlleva a la relación del arte con la política, pues, al generarel arquetipo de “la belleza” del individuo como “hacedor de la historia”: (Los Ford, los Rockefeller, las Dinastías Chinas), se embellece al sistema capitalista-imperialista y se justifica la explotación y opresión de aquel sistema opresor sobre las masas trabajadoras;se promueve una visión del mundo donde la competencia por la superación individual es el “eje de la vida”, la cual es antagónica a la solidaridad que generael trabajo colectivo quebrota de la vida y luchas de los trabajadores y los pueblos; solidaridad indispensable para la unidad de los oprimidos por el capital para construir, por si mismos, su liberación de la explotación capitalista.

El arte como instrumento de totalización de la cultura capitalista

La hegemonía o totalización de la cultura conduce al arte-mercancía y a los artistas comprados por los representantes de la burguesíade corte fascistaa la totalización de la cultura. ”La experiencia radical que fue el nazismo está sin duda en la base de la radicalidad con que piensan Adorno y Horkheimer. Con el nazismo el capitalismo deja de ser únicamente economía y pone al descubierto su textura política y cultural: su tendencia a la totalización”.

La manipulación de la cultura y las artes para ejercer admiración, fascinación sobre la política totalizadora, atrayente y a la vez represiva de quienes elevan a los líderes autoritarios a nivel de mitos para que éstos ejerzan el poder de manera omnímoda y desde allí engañar a las masas por medio de reformas y de un falso “desarrollo social y cultural”; para ejercer la represión “legal” e ilegal sobre las masas y sus dirigentes es el aspecto concluyentede la conversión del arte en mercancía avalado por las “Industrias Culturales”.

La relación del arte con el control y la sumisión de éste a regímenes totalizadores de la cultura ocurrió con los propagandistas del fascismo hitleriano, particularmente con la cineasta Leni Riefensthal en la Alemania de aquel período nefasto, que, sin embargo fue presentado ante el pueblo alemán como “brillante” y a su “líder” como “genio” mientras se enviaba a las cámaras de gas a los judíos y a los opositores al régimen de Hitler. Fenómeno similar fue el franquismo en España que asesinó y desapareció a miles, entre ellos al poeta García Lorca, en tanto a Miguel Hernández, “solo” lo dejó morir en la cárcel.

Estos son los aspectos relevantes de las “Industrias Culturales” a las cuales Correa apologiza y anuncia con bombos y platillos va a “institucionalizar como “Revolución Cultural” en el Ecuador: La abierta conversión desde el Estado burgués de las artes y los artistas seleccionados por su equipo de publicistas y artistas bufones, en mercancías al servicio de la política desarrollista, populista, dependiente del imperialismo que autoproclama es el “socialismo del siglo XXI”.

La farsa capitalista de la “revolución cultural” pretende mimetizarse con las “industrias culturales” estatales correistas

La ideologización “cultural” hace apología de “las obras”, crea ilusiones entre la juventud que anhela estudiar, hacer arte, proyectarse como ser social. De ahí la inversión millonaria en maquetas, proyectos arquitectónicos, afiches que aparecen en la televisión subordinada al gobierno, en la propaganda radial, en las vallas levantadas a los costados de las vías y carreteras que publicitan: “La Universidad de las Artes" en Guayaquil, la “Ciudad del Conocimiento” –PACHAI- en Imbabura; la Universidad Amazónica –IKIAM- En Napo; publicidad que oculta el sometimiento de Correa al modelo elitista, tecnocrático, extranjerizante con membrete de “excelencia”, que ahora se propone complementar con la institucionalización de las "Industrias Culturales" uniendo en un solo Ministerio a los de “Talento Humano”, “Patrimonio Cultural”, Ministerio de Cultura y a la Casa de la Cultura Ecuatoriana, (CCE) para remachar lo que denomina “Revolución Cultural”.

Esta imbricación de publicidad, propaganda, arte, concretados en las farras sabatinas, homenajes y festejos, ahora, con el control de todos los poderes del Estado burgués que no cambiarán la "Matriz Productiva" pues la dependencia del país, con algunos cambios en la producción, se acentuará, necesita de la propaganda, de la publicidad y de las artes, tanto las de origen popular como el folklore y aquellas que los pueblos mantienen en vigencia como el pasillo, el pasacalle, el bolero, las danzas autóctonas de los pueblos mestizo, indígenas y negro, como de las "nuevas" ligadas al pop, al hip- hop, al rap que ya vienen siendo manipuladas por el correismo para presentarse ante el público y ante las pantallas líquidas como “promotores del arte popular”; en esa líneasus publicistas y estetas de "la revolución ciudadana" y el "socialismo del siglo XXI" propagan sus videos y otras formas de publicidad política sublimada con elementos artísticos para presentarse como “demócratas” y “revolucionarios” mientras, detrás de esta política se benefician los banqueros, empresarios, importadores y exportadores y, desde luego, las grandes compañías extranjeras que apuntan a explotar el petróleo que reposa bajo el Yasuní -que ya están explotando-; y las compañías cupríferas chinas y las de otras potencias imperialistas que tienen en la mira las riquezas auríferas y de plata que tenemos en nuestro subsuelo.

Para intentar frenar el desenmascaramiento que las organizaciones gremiales y sindicales, los movimientos y partidos políticos de izquierda llevan a cabo desenmascarando su entreguismo y su política al servicio de las oligarquías criollas, Correa ha “institucionalizado”la persecución “legal” a través de los aparatos de “Justicia” controlados por él y su gobierno, en contra deestas organizaciones gremiales y políticas de izquierda; de allí la persistente campaña por deformar el pensamiento de la izquierda revolucionaria que tiene a su haber una concepción científica de la historia con la cual traza el rumbo: Derrotar al imperialismo y a las oligarquías criollas para construir desde el Poder Popular el socialismo; de allí la persecución, juicios, prisiones contra dirigentes revolucionarios, hombres y mujeres, quienes, en esta tormenta se van templando y enfrentan altivamente la represión y demagogia correista.

Las “industrias culturales” y la inversión en las instituciones dedicadas a la cultura en el ecuador

Correa habla de las “Industrias Culturales”ocultando que aquellas existen hace años en nuestro país como pequeñas y medianas empresas de corte capitalista que no han sido objeto de la atención del gobierno “correista”.

Veamos: “En nuestro país existen las industrias editoriales, audiovisuales, fonográficas y de artes plásticas y visuales. Estas generaron en Ecuador ingresos de 2.7 millones de dólares al año y 46. 162 puestos de trabajo el año 2009 (INEC)”.

Se trata de “industrias” integradas al sistema capitalista pero, como puede verse, sonmarginales en relación con un Presupuesto General del Estado que viene superando los 20 mil millones de dólares anuales en los últimos años del gobierno de Correa. Eso se confirma porque el aporte de éstas al PIB, según sus propios cálculos no llegan al 1,7%. Correa al perorar acerca de las “Industrias Culturales” no se refiere a impulsar las que acabamos de ubicar. ¿Entonces, a que “Industrias Culturales” se refiere?

Tampoco apunta Correa a transformar los Cuatro Ministerios de Cultura” en “Industrias Culturales”.Según datos de Congresos Internacionales de Cultura, el Estado burgués del Ecuador deja para Cultura un 0,35% del Presupuesto General del Estado (PGE). Y ya vemos que hasta ese bajísimo porcentaje -menos del 1%- fue recortado en el 31% el año 2010-. Si nos atenemos al 0.35% del PGE del año 2013 que supera los 26 mil millones de dólares, a las Instituciones “Culturales” del propio Estado burgués le corresponderían: $ 94.5% millones de dólares, cantidad irrisoria para promover las artes y culturas populares, democráticas y progresistas del Ecuador plurinacional.

¿Qué papel ha jugado el Ministerio de Cultura del gobierno de Correa aparte de aupar la millonaria mascarada publicitaria organizada para encumbrar su imagen de "líder" al autoproclamarse “continuador de la Revolución Liberal”? Los “Proyectos Concursables” entregan escasos recursos para cine, danza, música y otros géneros que benefician a los artistas que se alinean con la “revolución ciudadana”.

El aval dado por el Ministerio de Cultura y la Cancillería al para representar la diversidad cultural del país en Italia:Cancillería elaboró un Reglamento que legalizó la incorporación de 40 porcelanas artísticas a la Valija Diplomática del Ecuador; quien redactóel Reglamento fue el Secretario General del Partido “Socialista”,Rafael Quintero, marido de la ex Ministra de Cultura, Erika Silva.Aquellas porcelanas artísticas portaban en su interior cocaína líquida.El Ministerio de Cultura no ha explicado porque dio su aval al mentado Grupo de Teatro que integraba una Red de Narcotráfico Internacional entre Ecuador e Italia.

Pero hay más: Según la misma fuente:
Esto muestra la realidad de la política cultural del gobierno de Correaque confirma el peso de las “Industrias Culturales” extranjeras en nuestro país, mientras los pueblos del Ecuador estamos sometidos a la agresión cultural extranjera.

Ideologización correista manipula las artes para engañar a las masas y desviarlas del camino de su emancipación

Correa se propone catapultar las “Industrias Culturales” en que ha convertido a los medios controlados por el Estado durante su gobierno (TC, Gama TV, Televisión Estatal y ahora la TV de la Asamblea), aparte de que, con doble discurso, trabaja sobre los canales de televisión y radios de “la oposición”, a través de los cuales difunde sus spots y otras formas publicitarias y propagandísticas: El "héroe" de las victorias sucesivas comandando un pelotón de corredores de bicicletas de ruta en tanto exhibe sus muslos con una sonrisa mezcla de cinismo y arrogancia criolla.O la manipulación de la canción "Cómo será la Patria" del músico oportunista Galo Mora: Un video donde el "líder" abraza a niños, a trabajadores, a indígenas, convirtiéndose en el "benefactor de los pobres", difundido cada sábado en que su lengua oficial manipula las obras para presentar al Ecuador como un "nuevo país" donde se está instaurando un "Renacimiento".

A toda esta decadencia artístico-publicitaria se agrega el manejo semanal de los grupos de danza, de música, de artistas nacionales y extranjeros que le cantan a la "revolución ciudadana".

Los Cuatro Ministerios serán la cobertura para afianzar esta orientación que fusiona publicidad de las obras, propaganda política y elementos artísticos que caracterizan a las “Industrias Culturales” a través de su vasto equipo encabezado por los hermanos Alvarado y el músico oportunista Galo Mora.

Correa está degradando al arte progresista, antiimperialista, popular atentando contra la tradición de un arte y una literatura irreverentes que son un acumulado de la tradición progresista, emancipadora y popular de las artes y en general de las culturas plurinacionales del Ecuador.

El arte bajo las actuales circunstancias históricas se va convirtiendo en un ingrediente que ingiere y deglute el “líder” como postre para estimular sus neuronas autoritarias y modernizantes; que dedica tiempo –entre el empuje y control de sus “obras”- para divertirse aplaudiendo al arte y a los artistas que se inclinan obsecuentes, mientras subrepticiamente ordena juicios, cárcel, represión contra los dirigentes revolucionarios y las organizaciones sociales, gremiales y políticas de izquierda que se resisten y luchan contra este ejercicio hegemónico del poder.

Esta manipulación -y degradación- del arte que su gobierno subordina a su proyecto político es la materialización en el Ecuador de la concepción del arte-mercancía que domina el mundo capitalista-imperialista desde hace siglos. Nada tiene de “revolución cultural” sino de estropajo del capitalismo dependiente del imperialismo norteamericano y chino.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.