miércoles, 3 de julio de 2013

Una puta boluda

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Jacinto era escritor. Siempre quiso escribir. Más que gustarle, necesitaba.



Cuando era chico, en la escuela primaria, cada vez que el maestro pedía a los alumnos una composición, al terminar él siempre era llamado a leer la suya.

De grande trabajaba en un diario en diferentes funciones. Comentador de noticias, informador, redactor de presentaciones, etc.

Y también empezó a escribir cuentos y novelas.

Pero con el tiempo le fue apareciendo un problema: ¿cuál podría ser el tema, la situación, el hecho sobre el cual escribiría?

Pasó a vivir con Susana Decodi, con quien, al principio hasta pensaba tener un hijo.

Pero un día ella le dijo: - Voy a una fiesta.

En ese momento pensó en rajarla de su casa. Pero también que eso podría ser el comienzo de temas de una historia que el empezaría a escribir y para la que Susana Decodi -sin saberlo- comenzaba a trabajar.

Y así fue. Ella inventaba salidas y él le hacía creer que le creía.

Incluso descubrió en la computadora e-mails de ella para otros.

Él seguía haciéndose el boludo, pero anotando cada salida y mentira de ella. Y cogiendo con otras, claro. En las que pensaba las pocas veces que cogía con ella.

Ella, con el tiempo, iba engordando. Y se pintó el pelo de rojo, dos cosas que nunca le gustaron en las mujeres.

Con todo eso fue escribiendo una novela. Por fin había encontrado temas para seguir escribiendo…!!!.

Y cuando terminó su novela le dijo: Te agradezco. Trabajaste bien para mí.

-No entiendo, le respondió ella.

- Para mi novela. Que se va a llamar Una Puta Boluda.

- ¿Me estás llamando de puta….!!!???, preguntó ella sorprendida y con rabia.

- ¡Claro!, le respondió él sonriendo, como si fuese obvio. Y yo fui tu cafishio literario. Así que como ahora terminé de escribir mi novela y no te necesito más, picátelas…!!!

Y la rajó.

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