jueves, 15 de agosto de 2013

América, alianzas que dividen

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

América Latina y el Caribe viven dos procesos de integración regional, con objetivos diametralmente diferentes. Por un lado, la Alianza del Pacífico que busca consolidar la mayor dependencia externa. Y la otra, la Alianza Bolivariana, más cercana de los anhelos populares.

Una explicación de este desencuentro lo encontramos en nuestros mejores escritores de renombra como el pensamiento del guatemalteco Miguel Ángel Asturias, Nobel de Literatura de 1967, quien hizo de su obra “una especie de tribunal de apelaciones, refugio de los humildes con sus penas anónimas, templo de piedad y justicia donde claman las voces de los desposeídos”.



La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio entre los Pueblos (ALBA-TCP), en su XII Cumbre (31 de julio 2013) reitera una visión integral y una alternativa de desarrollo por nuevos relacionamientos a nivel internacional, para lo cual presentará una propuesta al grupo denominado “BRICS” (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica).

La Alianza del Pacífico es un área de integración hacia la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas, sin estar ubicado, necesariamente, frente a las costas del Pacífico. Nació en el 2011 y está conformada por Chile, Perú, Colombia y México. Cuenta con 20 países observadores, entre ellos China, Corea del Sur, Estados Unidos y Turquía. Anuncia su incorporación Costa Rica y Panamá. Los observadores son Canadá, Uruguay, Australia, Nueva Zelanda, España, Guatemala, Japón, Francia, Portugal, Honduras, República Dominicana, El Salvador, Ecuador y Paraguay.

La Alianza del Pacífico es una plataforma que busca conformar un proceso de integración abierto y no excluyente, constituido por países con visiones afines de desarrollo y promotores del libre comercio como impulsor del crecimiento. Es una iniciativa dinámica y con alto potencial y proyección de negocios, cuyas economías en su conjunto ocupan el octavo sitio a nivel mundial. Ofrece ventajas competitivas para los negocios internacionales, con una clara orientación a la región Asia-Pacífico. Busca la integración profunda de servicios, capitales, inversiones y movimiento de personas.

La Alianza Bolivariana

La XII Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América, realizada en Guayaquil (julio 2013), formalizó el ingreso de Santa Lucía, compartiendo el proyecto de “convertir a nuestros países, no ya en zonas de libre comercio, sino en zonas libres de hambre, analfabetismo, miseria y marginación”.

Otros acuerdos de ALBA: Conformación de una comisión para crear una Zona Económica Complementaria entre países del Alba, del Mercosur y de Petrocaribe. La Declaración puntualiza que “deben privilegiarse la complementariedad y la solidaridad, antes que la competencia entre nuestros países y asegurar la continuidad y el reimpulso de los exitosos programas sociales que caracterizan la Alianza”.

ALBA es “una visión integral y alternativa de desarrollo”, enfocada hacia ámbitos como la energía, comercio intrarregional, producción de alimentos, industrias intermedias, inversiones y financiamiento. Demandará a EEUU en las NNUU, por haber implantado un sistema de espionaje masivo a nivel mundial, violatorio de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (como reveló el ex agente Edward Snowden, ahora asilado en Moscú).

Movimientos sociales

En Guayaquil, junto a la cumbre del ALBA, se realizó la Cumbre de Movimientos Sociales de la Alba, cuyo mensaje principal respalda la visión de “un nuevo orden mundial multipolar y pluricéntrico, con relaciones horizontales, respetuosas de los equilibrios entre humanos y naturaleza”.

Rechaza cualquier intento de retorno al gobierno directo del sector privado empresarial (neoliberalismo) y “los intentos de remozar la hegemonía imperialista en el hemisferio que se expresa, entre otros, en la Alianza del Pacífico”, ya que implica beneficiar a “intereses elitistas y privados, lejanos del bien común”.

Para el presidente boliviano, Evo Morales, “por primera vez los presidentes y Gobiernos antiimperialistas se organizan para acompañar a nuestros pueblos organizados en movimientos sociales para enfrentar las políticas de hambre, de saqueo y de invasión”.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, respalda la Declaración de Guayaquil de los Movimientos Sociales, porque resalta el desafío de profundizar la participación protagónica de los movimientos sociales para fortalecer el Poder Popular en la región. ALBA respalda la defensa y proyección de los pueblos ancestrales y afro descendientes y sus visiones de Buen Vivir / Vivir Bien, que constituyen “el mejor aporte de los pueblos y movimientos”.

Los movimientos sociales y la Declaración de ALBA expresan preocupación frente a los Tratados Bilaterales de Inversión (TBI) y las instancias internacionales de arbitraje como el CIADI, que han permitido a empresas transnacionales presentar demandas multimillonarias contra Estados, por supuesto daños y perjuicios, como es el caso de las petroleras Chevron y Oxy contra Ecuador.

Se aclara que “no implica el rechazo taxativo de la Inversión Extranjera Directa, sino más bien un relacionamiento inteligente con ella”. El presidente Rafael Correa, en su discurso inaugural fue muy claro, al denunciar la actitud de diversas ONG que proclaman el cuidado de la naturaleza, convirtiendo al hombre en una aislada abstracción cuando es la esencia de la naturaleza.

La Declaración de Guayaquil apoya los movimientos sociales que incluyen la revolución agraria, con el impulso de esquemas de agroecología y comercio justo; la despatriarcalización del Estado; y la lucha contra el racismo.

ALBA con nuevos mecanismos, ha derrotado el Área de Libre Comercio para las América (ALCA). En la Cumbre de las Américas de Mar del Plata, los participantes dejaron sin respaldo la propuesta del ALCA y los países del Mercosur terminaron vetando la iniciativa surgida a instancias estadounidenses. Plantea el uso generalizado y la ampliación del Sistema Unitario de Compensación Regional (Sucre), el Fondo Común de Reservas y el incremento de los programas y misiones sociales. Considera que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos SIADH tenga su sede en América Latina y no en un país que promueve el bloqueo criminal contra el pueblo de Cuba.

El petróleo

Venezuela ha ratificado la alianza entre Petroecuador y Pdvsa, para seguir trabajando en la exploración y en la explotación de petróleo y gas. Es primordial acelerar y profundizar el proyecto de la participación de la estatal ecuatoriana en la Faja Petrolífera del Orinoco.

Venezuela propone también la construcción de la zona económica Alba-Mercosur-Petrocaribe, e incide en el fortalecimiento de la educación pública, del Sistema Unitario de Compensación Regional (Sucre), y de los mecanismos de integración como Mercosur, Unasur y la Celac. Además el relanzamiento del Banco del Alba y el impulso de los planes de alfabetización.

Otro paso es crear una moneda regional, porque en los intercambios de los países los hace vulnerables. Ecuador explica que el Sucre es un sistema de compensación para minimizar el uso de una moneda extranjera, cuya utilización entre los países conforman este bloque regional los haría menos dependientes de una moneda extranjera y potenciaría el comercio entre las naciones. “El sistema ha sido un éxito, se ha multiplicado 4 o 5 veces el nivel de intercambio a través del Sucre y obviamente tienen que integrarse los demás países del ALBA”.

Obstáculos comunes, enfoques diferentes

ALBA fue creada el 14 de diciembre de 2004. En la III Cumbre de las Américas, en Québec / Canadá, del 20 al 22 de abril de 2001, el presidente Hugo Chávez, firmó la declaración final dejando constancia que Venezuela se opuso a la propuesta del ALCA (Área de libre comercio de las Américas). Después el presidente cubano Fidel Castro y Chávez, protagonizaron la creación de las bases de lo que hoy es ALBA.

La Región percibe que los obstáculos a la integración están en La pobreza de la mayoría de la población. Las profundas desigualdades y asimetrías entre países. Intercambio desigual y condiciones inequitativas de las relaciones internacionales. El peso de una deuda impagable. La imposición de las políticas de ajuste estructural del FMI y el BM y de las rígidas reglas de la OMC que socavan las bases de apoyo social y político.

Otros obstáculos tienen que ver con el conocimiento y la tecnología que se derivan de los actuales acuerdos de propiedad intelectual y cómo enfrentar la llamada Reforma del Estado con brutales procesos de desregulación, privatización y desmontaje de las capacidades de gestión pública.

Las llamadas empresas "Gran-nacionales" en contraposición a las transnacionales, son otra característica de este grupo. Existen en sectores como pesca (Transalba), minería, transporte, telecomunicaciones (Albatel) y agricultura. También la creación de empresas como Puertos del ALBA S.A, empresa para la construcción de puertos en Cuba y Venezuela. Otra es Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), petrolera mixta entre Nicaragua y Venezuela.

El Banco ALBA se encarga de financiar los proyectos multinacionales de los países miembros, otorga créditos blandos y soluciona litigios de índole económica. Contó con un capital inicial de más de 1000 millones de dólares aportados por todos los participantes según su capacidad financiera. Los mayores aportes fueron hechos por Venezuela y Cuba. Su sede principal está en Caracas, aunque contará con sucursales en todos los estados miembros, la sucursal en La Habana fue inaugurada en 2008.

En enero del 2010 comenzó a ser utilizada la moneda virtual SUCRE. La primera transacción mediante el SUCRE fue la exportación de arroz venezolano a Cuba. En la XI Cumbre, se acordó que los países miembros aportarían el 1% de sus reservas internacionales para la financiación de esta entidad.

ALBA creará circuitos turísticos en torno a sus próceres y libertadores. La ruta principal o "Ruta del Libertador". ALBA-TCP en el ámbito educativo ha logrado la eliminación del analfabetismo en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, con el método de alfabetización cubano "Yo, sí puedo".

La tasa de alfabetización de Nicaragua promedio entre 2007 - 2011 fue del 78% en adultos. Mediante las "Misiones milagro" del ALBA, han recuperado la vista más de dos millones de personas de bajos recursos.

Los Juegos del ALBA es una organización de eventos deportivos, inspirados en los Juegos Olímpicos, Juegos Bolivarianos, Juegos Mediterráneos, Juegos Asiáticos, Juegos Panamericanos y entre otros, conocido también como los juegos de la amistad.

En el 2012, la XI Cumbre de los países del ALBA, se creó ECOALBA como un espacio económico común para el desarrollo. Debido a que el ALBA cuenta con más de 80 millones de habitantes y con amplios recursos naturales pasaría a convertirse en la tercera economía de América Latina.

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