viernes, 30 de agosto de 2013

Haber hecho lo que quería

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Llegó un momento en que Arturo se preguntó: ¿hice lo que quería?

Recordó cuando era chico, un nenito que siempre pensaba ¿qué voy a ser cuando sea grande?

Después se dio cuenta que no era solamente ser. Era también hacer. ¿Qué quiero hacer cuando sea grande?



Porque se dio cuenta que uno es lo que hace. O lo que no hace.

Cuando era chico quería ser periodista y cow-boy.

Periodista porque siempre le gustaba escribir. En el colegio primario, cuando tenían que escribir una composición, siempre lo hacían pasar al frente a leer la suya.

Y cow-boy por Búfalo Bill. Su padre siempre le contaba historias de aquel cow-boy mítico y de su hijo, Bufalito.

Siempre tiroteándose contra los malos y ganando, claro. Matando al otro.

Así es que entró a trabajar como redactor de diversas noticias en un diario. Hasta columnista sobre algunos temas.

Pero siempre con ganas de ser cow-boy matador de malos, ganas que a veces reconocía cuando redactaba alguna noticia sobre pagamentos de la deuda externa, endeudadores del país, genocidas presos.

Así es que, dando una mirada retrospectiva reconoció que casi consiguió ser un cow-boy que, aunque no mató a nadie, escribió criticando matadores que, aunque no fueron cow-boys, eran matadores del mismo país que los cow-boys que invadían países del otro lado del mundo matando gente para robarles el petróleo. Aunque siempre en nombre de la libertad, contra lo que llamaban “terrorismo”. Siempre para hacer algún bien contra los malos.

Así es que con el tiempo se fue dando cuenta que, de una forma o de otra, consiguió hacer lo que siempre quiso desde chiquito.

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