viernes, 20 de septiembre de 2013

Cine clásico: “Manhattan”, de Woody Allen (1979, Estados Unidos)

ALOHACRITICON

Director: Woody Allen

Intérpretes: Woody Allen, Diane Keaton, Michael Murphy, Mariel Hemingway.

Con guión de Woody Allen ("El Dormilón", "Annie Hall") y Marshall Brickman ("El Dormilón", "Annie Hall").

Isaac Davis (Allen) es un escritor de gags para televisión que ha pasado la cuarentena y que tras conocer dos fracasos matrimoniales mantiene una relación con una joven de diecisiete años llamada Tracy (Mariel Hemingway). Su última esposa (Meryl Streep) se ha fugado con una lesbiana y está a punto de publicar un libro con todo tipo de detalles sobre su vida sexual. Su mejor amigo Yale (Michael Murphy) mantiene una relación extramatrimonial con una interesante mujer de nombre Mary Wilke (Diane Keaton).

Historia sarcástica sobre las relaciones sentimentales mantenidas entre la clase intelectualoide neoyorquina.

La irónica perspectiva de la intelectualidad y la falta de madurez emocional en sus caracteres se significa en el tratamiento que Woody Allen otorga al personaje de Mariel Hemingway, al que siempre cita como "es una chiquilla...", "es muy joven.", cuando realmente es la única persona del film que mantiene posiciones maduras en todas sus actitudes en contraste con las supuestas personalidades avezadas, cultivadas y expertas que le rodean.

El texto escrito por Woody Allen y Marshall Brickman es ácido, ingenioso, vivaz, con reflexiones vitales y constantes referencias culturales.

La realización a base de largos planos secuencia y el empleo magistral del fuera de campo es probablemente la mejor de su carrera.

La fotografía en blanco y negro de Gordon Willis atrapa con belleza ambientes taciturnos teñidos de romanticismo y la música jazz de George Gershwin proporciona un idóneo fondo musical para este magistral homenaje que Woody realiza a la Gran Manzana.

Comentario de J. C. F.

Pocas películas han sabido plasmar en poco más de una hora el ámbito de las relaciones personales como es Manhattan.

Bajo la eterna mirada de la ciudad de Nueva York, Allen desarrolla de una manera ciertamente crítica las relaciones de pareja basándose en personajes de muy diferente calado: Isaac, cómico que odia a la intelectualidad pedante; Una joven, Tracy, que en principio encarna la viveza, el descaro y la inmadurez, y Mary, paradigma de aquella intelectualidad recargada.

Asimismo, en todo el desarrollo de la película están presentes personajes como el mejor amigo de Isaac, el cual mantiene una relación con Tracy engañando a su mujer, y la ex – esposa de aquél la cual le abandonó por irse con una mujer.

En el desarrollo de la cinta, estos personajes y sus historias se van intercalando con gran maestría y fluidez, mostrando con una sutil ironía la hipocresía del ser humano en su búsqueda del amor y la felicidad, los golpes de la vida, el paso de las oportunidades y el arrepentimiento. Allen consigue aislar del entorno de la gran ciudad a una serie de personajes para, a continuación dejarles en soledad, en una búsqueda amarga de su propia felicidad.

Al mismo tiempo Allen nos enseña una muestra de aquella sociedad intelectual neoyorquina, convirtiéndose al mismo tiempo la cinta, en una parodia de la intelectualidad absurda en donde las más grandes excentricidades son las más grandes virtudes y donde la hipocresía y la vanidad son el centro de las relaciones sociales.

Ambos temas centrales de la película se desarrollan bajo la omnipresente ciudad de Nueva York, en donde se recogen planos de una solemnidad exquisita, planos cuya belleza visual roza la perfección. Fotografía espléndida y tratamiento de la luz asombroso.

El guión es fluido y une a la perfección las historias de todos los personajes, personajes que se mezclan, se intercalan y se superponen con maestría excelente.



Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.