miércoles, 25 de septiembre de 2013

Voces del extremo. Encuentros de poesía anticapitalista

Ana Patricia Santaella

Desafiando al hábito intruso de la acomodación y la desmemoria surgen iniciativas que suponen un trago de agua fresca, que merecen ser nombradas y conocidas. Hablo, de “Voces del Extremo”, se preguntaba Thoreau, ensayista y disidente nato, inspector de ventiscas y diluvios, según su propia auto denominación, que significado tendría la belleza de la naturaleza cuando los hombres eran malvados, a parecidas conclusiones deben de haber llegado un nutrido de hombres y mujeres que llevan encontrándose desde 1999, fecha en la que arranca el primer encuentro de Voces, encuentros de poesía y artes diversas anticapitalista, en Moguer (Huelva).



Coinciden casi todos ellos, casi seguro, con Thoreau, con las mismas aspiraciones de libertad, de ausencia de prejuicios, y empujando el barco contra viento y marea de la resistencia civil y pacífica, enfurecidos también ante las iniquidades, y casi con toda probabilidad afirmarían lo que él: “mostradme un Estado libre y un auténtico tribunal de justicia, y lucharé por ellos si es necesario”. 1

Y, “Tengo la sensación de que de algún modo el Estado ha interferido negativamente en mis legítimos asuntos”.

Pues bien, estos encuentros que superan los diez años de vida, se acercan a los quince, y que tienen su punto de partida indirecto en Edita (Encuentro de editores y escritores independientes), de Punta Umbría. Pensaron en buscar un espacio autónomo para desarrollar de forma contestataria la poesía, surgió Moguer para rescatar el viejo ideal de la insumisión, del no serviré. Y el espíritu de lo colectivo: el humanismo. (Antonio Orihuela, poeta y coordinador).

Después de casi veinte años de una lírica apegada a la forma (novísimos, venecianos, culturalistas), sin mencionar a la poesía de la experiencia, venían a abrir caminos de búsqueda, contenidos, reflexión crítica desde explícitos posicionamientos: alternativas creativas y consistentes al yugo del capital, redes humanas fraternas, una plena y comunitaria utopía, el emplazamiento de un diálogo desinteresado, de un intercambio generoso, donar y recibir en suma, según escribiría en el prólogo colectivo de la antología poética que compila este devenir poético-crítico de “Voces”, (J. Jorge Sánchez).

Otro compañero, Eladio Méndez, de los más asiduos a estos encuentros, las palabras que ha escogido para definirlo son exactamente: Fraternidad y asombro.

La agradable y sincera fraternidad que allí sintió, le hizo rememorar añorados momentos infantiles donde todo se compartía. Comprobó cómo se desvanecía el “yo” para fortalecer el “nosotros”, sus versos, su fuerza, arraigaron tanto en su pecho que sigue escribiendo con minuciosa objetividad sobre la crudeza y la verdad de la realidad que a todos nos rodea.

Otra participante reincidente, Begoña Abad, comenta:”acostumbrada a asistir a encuentros de poesía donde lo importante es leer para “ser el mejor”, mi asombro, mi grato asombro, fue descubrir que aquello era otra cosa bien distinta. Nadie hacía sombra a nadie, cada cual alzaba su voz para unirla al compañero en el gozo de permanecer juntos”. “Tengo la sensación de pertenencia a ese grupo humano, al que aporto y del que recibo lo que me hace seguir convencida de que otro mundo es posible”, añade.

Antonio Orihuela, poeta y coordinador de los encuentros, a los que acuden gentes de otros países incluso, en la entrevista que concedió al sindicato C.G.T, explica que: “Voces del Extremo”, ha propiciado un marco amplio de convivencia, cooperación, puesta en marcha de proyectos comunes, antologías, organización de foros, apoyo a movimientos sociales, etc.,

Y nos recuerda con acierto: “Es triste leer poemas donde no vive nadie y escuchar poetas perorar sobre sus ombligos, si además estas formalizaciones de lo poético son ensalzadas y subvencionadas por las instituciones culturales públicas y privadas, pues está claro que tenemos que huir de ahí, que ésa es la poesía de la vida muerta entregada en holocausto al poder y capital.”

“La poesía de la conciencia crítica, es la poesía anticapitalista de nuestros días, una apuesta por llevar el debate al primer plano social”, para la transformación individual y colectiva fuera del sometimiento del capital, de forma autónoma, cooperativa y auto gestionada.

Justo y oportuno es mencionar el apoyo incondicional que la Fundación Zenobia Juan Ramón Jiménez les ha brindado infinidad de veces, donde se han celebrado recitales musicales, flamencos y poéticos, y ha contribuido editando la antología que recoge los poemas y textos de los participantes (Antología 1999-2011) impresa por Francisco Peralto con mimo y exquisitez en su propia imprenta y con sus mismas manos.

“Lo que hago en ti
Lo que haces en mí,
es lo que quedará después
cuando no estemos.”

MOGUER, TIEMPO Y ESPACIO

A mis compañeros de “Voces del Extremo”

Tener la certeza de pertenecer
al árbol que eres rama
y de reconocer las raíces
desde la tierra que lo alimenta
hasta la última de las criaturas.
que en él anida o se posan.
Confiar en que el viento
que nos azote fuerte
sólo conseguirá que las hojas
canten la misma cantinela
y que, llegado el otoño,
las que caigan serán abono
para las que vuelvan a nacer en primavera.

(extracto)
Begoña Abad

Bibliografía:

Thoreau Henry D. Desobediencia civil y otros escritos. Estudio preliminar de Juan José Coy. Editorial Tecnos, 1987, Madrid.

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