miércoles, 23 de octubre de 2013

El Jambo Caganer, presidente

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Estamos en la Sala de Porosidad del Arco de Santamaría, torre portal, hoy museo abierto, construida por Carlos V, conmemorativa de la matanza y aniquilación de Los Comuneros, como consuelo a sus trazas reales de depredador y asesino. En ella destaca un cuadro del pintor burgalés Marceliano Santamaría, que dibujó en baldío muchos cuadros impresionistas de poca substancia. Cuadro en el que se ven a El Cid y su cuarta o tercera mujer Jimena haciendo barreduras del Amor mientas duró. En la fachada de su entrada, que da a la vista de la Catedral, hay unas letras pintadas en las que se lee: Put-a Jambo Caganer in Your Life”.



El Jambo, es amo de casa, amante, comandante, sacristán, verdugo. Trago, noche y carretera. Lapo, laracha, larga. El acaricia y zalamea un jitarro o trapo, mientras cuenta de una novia imaginaria que le solicitaba dinero cuando novios.

El Jambo Caganer, valentón, osaba dejarse ganar al principio para cebar a sus oidores, cual político que lame, golosea el bulto producido por dinero.

Sobre una mesa, sentado, hay un zapato de mujer, que dicen de Jimena y, en su interior, saliente, un palito o trozo de caña, o hueso de Atapuerca, con cera o pez en la punta, utilizado por los “espadistas” para obtener el molde de una cerradura.

El mira en todas direcciones para cerciorarse de las personas que se encuentran en el lugar.

Dentro de la Sala, están reunidos un grupo de entre veinte a treinta personas. El Jambo Caganer se ha descuidado de dar a uno de sus lameculos un sobre con dinero; y gruñía una beata meapilas junto a él, para recordar de buen modo que le diesen su porción.

Dicen que el Jambo Caganer era hijo de un principal de las Canarias, que se fue de allí, y, cebado con el vicio de la picardía, andaba hecho un político por España, y decía esto con astucia, sagacidad, como quien defeca orinando, dirigiéndose a los contertulios de esta guisa:

“Imparciales y juiciosos oyentes, por poco que sepáis de bandoleros, rufianes que andan a cualquiera de los lados de las alforjas, curía pedófila y maleantes con “araña blanca”, cartera sin dinero”, debéis cumplir en todo modo con la obligación tan esencial de votar por vuestro Jambo para Presidente de esta Nación de Asnos de excelencia sin igual, y esencia, presencia y potencia, sin valeros de hipérboles rastreras ni retóricas frases ni lisonjas que a la verdad demócrata-fascista adulteran.”

Pausa, respira y sigue:

“¿Qué mejor que un Caganer para dirigir la vida de los Asnos de Iberia, incluida la Cataluña Gaudiana, las Vascongadas erizadas, y la Galicia caníbal? Con el Caganer sabremos Rebuznar gravemente en todas eras. Y sabed, que, por encima del “Poli de la buena”: político de la derecha; el “Poli de la manca”: político de la izquierda; y el “Poli de la cula”: político del culo; todos ellos confortantes de una Nación de Sangrados; que sangran y sacan el dinero a los ciudadanos; por encima de ellos, digo, está vuestro Jambo Caganer.”

Se escuchan aplausos de los que se jactan ordenanzas y bedeles, y voluntarios culturales del lugar.

“¡Feliz yo!, sigue para terminar. Y felices todos vosotros. Y, a Rebuznar que son dos días en esta Nación que está en el camino de la Plata, donde existen grandes ruinas y restos de haber sido una gran Iberia en tiempos de los romanos, y , en el camino del Oro que cagó el moro, del Andalus vagus.

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