miércoles, 23 de octubre de 2013

Hay que fortalecer la importancia que tiene el aporte que hicieron las culturas negras a la venezolanidad

Antonio José Guevara (EL NEGRERO)

“La dificultad residía en que, aunque era posible atraparlos como a alimañas, transportarlos como bestias, hacerlos trabajar como mulas o como asnos, golpearlos con las mismas varas con que se golpeaba a estos animales, encerrarlos en cuadras y matarlos de hambre, seguían siendo, pese a su piel negra y su pelo rizado, seres invenciblemente humanos; con la inteligencia y el resentimiento de los seres humanos.”

Los Jacobinos Negros (la Propiedad)

No fue fácil la aceptación de Las poblaciones negras dentro de la estructura social venezolana, lo cual conllevó a una serie de insubordinaciones o conflictos que trajeron como consecuencia la suspensión del negocio de la trata de negros, pero no de la esclavitud, aunque tardíamente se comprendió la importancia estratégica para que se incorporaran a las luchas de independencia que se venían gestando en América Latina y por ello se promulgó una serie de decretos, leyes en pro de su abolición y fue en 1854 (con la llegada al poder del General José Gregorio Monagas) que se tuvo garantía de una acción jurídica que puso en vigencia su liberación con la puesta en marcha de una justa indemnización que le trajo perdida al estado venezolano y una gran ganancia a los caudillos de la época .



Esto representa que los venezolanos que se caracterizan por poseer una piel negra, no solamente hicieron suyos parte de la cultura europea y de la América occidentalista, sino que además, su inteligencia los llevó a intuir la importancia que tenía lustrarse de los grandes enciclopédicos (los cuales profundizaron con interés), los que les dio a conocer de buena tinta, el fondo de los procesos intrínsecos y principales causas que motivaron las rebeliones de los ilustrados de la Europa del s. XVIII y XIX, empapándose de la Universalización de los Derechos Humanos que comenzó en el ultimo cuarto del s. XVIII, a partir del Hill Of. Rights del buen pueblo de Virginia (12 de Junio de 1791), como de la Declaración de los Derechos de los Hombres y de los Ciudadanos que la Francia revolucionaria proclamó el 26 de Agosto de 1.789 y muchos de ellos lo sabían por la relación que se había originado con el europeo, lo cual les permitió internalizar no solamente sus idiomas, sino también dialectos, costumbres, hábitos, usos, prácticas y apropiarse de sus diferentes formas de comunicación, abriéndoseles y haciéndoles posible la comprensión de estas coyunturas y de los diferentes ordenamientos jurídicos que se estaban extendiendo a través de la consolidación de las colonias (quienes fueron copias fiel de las metrópolis), comprendiendo su situación de desarraigo que los conllevó a la perdida de su trazo colectivo, ya que al ser diseminados, no parecían ceder a las características grupales, conservadas en su comunidad de origen, más bien se asimilaban a su nuevo entorno social, lo que sirvió para demostrar que la perdida de la africanidad se debe no solamente a la supresión y disgregación de la lengua, sino a la necesidad de asumir otra para preservarse, aceptación de un entorno diferente, pero principalmente…, al resentimiento o animadversión por haber sido vendidos por los Reinos Africanos, lo cual creó un síndrome de dismorfia o una especie de auto-odio con la patria de origen porque lo que salieron de África no eran considerados africanos y por ello fueron abandonados a su suerte y en el que no hubo ningún gesto de solidaridad por remendar tal acto de lesa humanidad, denominados como negros para diferéncialos de los africanos, para darle paso a una nueva estructura social que trasformó el pensamiento predominante, al cambiar el status de esclavo por el de ciudadano, lo que originó la concepción societaria del hombre, que como ser gregario, pasó a conformar sus diferentes estructuras, ya que el tema tenía una gran relevancia y su reconstrucción dependía de la fragmentaria y disminuida presencia negras .

Esa actitud, tiene una gran connotación en la conformación de nuestra identidad venezolana y es por ello, que nos sirvió para reafirmar nuestra venezolanidad y desechar la palabra “AFRODESCENDIENTE”, porque sabíamos que se había convertido en una propuesta que contribuiría a quebrantar su espíritu, acentuando su división, porque conllevaba a borrar de un plumazo nuestra participación y nuestro papel como sujeto histórico, convirtiéndose en un acto difícil, antijurídico, antihistórico y de lesa patria que puede colocar al país en una situación peligrosa, porque puso en incertidumbre bienes jurídicos de gran relevancia, ganados por la participación y el protagonismos de quienes estuvieron en los momentos de relevancia, transformándose en una noción virtual que irrumpió contra la reivindicaciones alcanzadas desde el punto de vista jurídico, político económico, culturales y sociales . Puesto que la intención lleva implícito tachar más de cuatrocientos años de historia, olvidándose que África, jamás había contribuido a nuestro desarrollo para recibir tal reconocimiento, pero además, nunca reconocieron el acto cruel de lesa humanidad que cometieron contra sus conciudadanos y es por ello, que la situación creada con la introducción del termino en el articulo 100 (como Propuesta en la Reforma Constitucional planteada por el Presidente Hugo Rafael Chávez Fría), vino a reforzar este planteamiento, el cual condujo a que no se dieran cuenta, que no era el momento para crear una matriz de opinión que contribuyera negar su esencia, puesto que ya estaba garantizado nuestro reconocimiento por la Constitución Bolivariana (Léase el Preámbulo y los artículos: 33, 34 y 100 y aparte de eso, la Ley de Nacionalidad y Ciudadanía), en donde había que ser muy sutil y no tan agresivo, grosero, ventajista, parcelados, egoísta y oportunista para sacarle provecho y contribuir con el fortalecimiento de quienes siempre negaron el Proceso Bolivariano, dividiéndonos en función de una expresión, cayendo en una discusión estéril, sin sentido, y ello lo podemos notar en expresiones como la que sostiene: Solcire Pérez Blanco, en el Articulo “Por el Calidoscopio de la Afrovenezonalidad” (Rev. A Plena Voz, Edic. N0. 33, Julio del 2.007), cuando se nutre de un verbo encandecido para sustentar:

“Lo afrovenezolano trasciende esa representación folklórica y/o delictiva, a veces sumisa o en extremo agresiva y exótica que pretende exaltarse de los y las negras o negros venezolano. Porque ella proviene del caldo del cultivo que ha sido nuestra madre patria: África para el desarrollo y el enriquecimiento de Europa y la occidentalizada América” (Pág. 25-27).

Cuestión que no ayuda abrir una discusión sana, consensuada, puesto que ya hay de por medio una concepción racista/endoculturista que envuelve un juicio de valor que demuestra su odio contra el término, acompañado de un prejuicio de color, racial, cultural, psicológico, etc., al etiquetar a los venezolanos que se caracterizan por poseer una alta carga de melanina negra y ponerse al lado de quienes históricamente ratificaron su inferioridad intelectual, donde todo lo que proviniera de él, pareciera ser malo, vulgar, contribuyendo a su desvalorización que convergen en su manera de danzar, vestir, reír y cantar, donde toda una imaginería popular del lenguaje se creo para ilustrar un comportamiento negativo, a lo que Solcire Pérez pareciera justificar al atribuirle particularidades etnocéntricas, para no entender que lo que estaba en juego era su sobrevivencia y en este sentido tuvo que priorizar, a lo que Marizabel Blanco reafirmar más adelante, cuando se adueña de la palabra y asume la misma postura, en el articulo “Nuestra Afrodescendencia”, llegando al extremo de sustentar mediante argumentos banales su desconocimiento sobre el ordenamiento jurídico venezolano:

“En Durban, Sudáfrica-septiembre 2.001, es donde se intuye el termino afrodescendiente para denotar con ello a todos los descendientes de africanos que sobrevivieron a la trata esclavista en la América y abarcar a todos los pueblos descendiente, urbanos y rurales directa o indirectamente, de la diáspora africanas en el mundo” (pág. 32)

Para más adelante mantener:

“Es así como la denominación de afrodescendiente se constituye no solo en un termino jurídico, que es recogido tanto por la declaración como por el plan de acción allí aprobado, sino que refleja el producto de una construcción colectiva de los movimientos sociales de descendientes de esclavizados en el mundo.“ (Ibídem)

Lo que quiere decir, que sin la consulta y el consentimiento de las poblaciones venezolanas que se caracterizan por poseer una lata carga de melanina negra y del pueblo venezolano se tomaron atribuciones que les corresponde solamente a las instituciones Públicas . Es por ello que no nos explicamos que con todo el aporte que se le a dado a estos grupos, no comprendieron la oportunidad que se estaba presentando, al ser poco su aporte en función de favorecer la consolidación del proceso bolivariano, pertinente para la introducción de cambios que permitan ir labrando el camino hacia el Socialismo del Siglo XXI y no para el capricho e imposición de un término que su inclusión, es un acto que no es producto del consenso, que demuestra que es un acuerdo a espalda que revela de forma manifiesta sus artífices y actitud racista, al “identificar a sus victimas de una manera muy subjetiva que se relaciona con las imágenes negativas que la sociedad le ha trasmitido” (Perror y Preiswerk: Etnocentrismo e Historia. Pág. 59), que no precisa que ese ser traído en especie y como mercancía, había internalizado una nueva realidad, producto del desarraigo que los conllevó avergonzarse étnicamente, y apuntalar una actitud de reproche en contra del lugar de origen porque fueron los africanos quienes los cazaban y vendían a los occidentales europeos por pedazos de sal u objetos suntuosos, quedándoles como única salida, aceptar las influencias del nuevo medio que lo había impactado, pero por otro lado, ponen en evidencia toda esa atmósfera cargada de negatividad, transformada en estereotipos en contra del negro, por su color de la piel, la forma de la nariz y el tipo de cabello, convirtiéndose estos elementos, en mecanismos claves que lo sigue considerando como un ser feo que fenotípicamente es despreciable (María Martha Mijares: Racismo y Endorracismo en Barlovento. Colección Patrimonial de Historia Local y Regional del CONAC., a lo que el poeta Dixon Roja del estado Yaracuy, responde en el artículo: “A MI QUE ME DIGAN NEGRO”:

“…el estatus social racial no deriva de un termino en particular, sino del deseo de conquistar su libertad con talento, rebeldía, irreverencia, aceptando su condición y color de piel, pero no a través de esa mojigatería de calificarse así mismo y permitir que otros lo hagan y digan que soy un afro descendiente…”
“El concepto de Afrodescendencia se ha filtrado dentro de la comunidades negras venezolana, generando la aberrante práctica del endorracismo la cual cobra mas fuerza con frases como: “Cásate con un blanco para que mejores la raza” haciendo ver que mi raza, la negra, tiene muchos defectos que necesitan ser corregidos del cruce genético, o lo que viene a significar que lo negro no sirve para un carrizo, nada más ofensivo para nuestra cultura”.

(Semanario Todosadentro, 15 de Marzo. De 2.008, pág. 30)

En este sentido, reprochamos la conducta asumida por quienes han hecho del termino “AFRODESCENDIENTE” su bandera, que sin tener argumentos, jugaron a dividir la población negra venezolana, al negar su discusión y diálogo en todo momento, e intenta consolidar una aristocracia de intelectuales (o cúpulas) que no tienen un substrato personal, que no aceptaron, ni comprendieron la importancia que tienen la coyunturas histórica (principalmente los momentos), como el papel que juega el protagonismo, el cual se logra con la participación sincera y honesta, al no entenderse que la soberanía la ejerce intransferiblemente el pueblo (Art. 05 de la Const. Bol.) y mucho menos, cuando no se quiere aceptar que no existen unos vestigios acentuados que nos caracterizaran con la África tradicional, porque los que vinieron, DEGENERARON SUS NATURALEZA, COMO UNA ACTITUD DE REPROCHE CON EL LUGAR DE ORIGEN, AL DESPRECIAR SU ETNECIDAD, OLVIDAR SUS LENGUAS, POR NO PODER EJERCITARLA, TOMAR LÉXICOS AJENOS, TENER TRATO Y JERGAS CON LOS ESCLAVISTAS POR UNA NECESIDAD SOCIETARIA y porque sabían que su regreso implicaba tener el estatus que anteriormente tenían o la muerte, porque no eran considerados humanos por las etnias o áreas culturales africanas que ejercían el poder de forma imperativa y ello fueron vendidos sin consideración, como cosas (mercancías) a los occidentales europeos.

Por el contrario, notamos que no se está interesado en hacer del tema UN GRAN DEBATE O ENCUENTRO NACIONAL DE LAS POBLACIONES NEGRAS VENEZOLANAS, en donde se reivindiquen ciertos acuerdos, como la consolidación de políticas públicas de interés, ya que entendemos que se está consolidando un liderazgo vigorizado por el oportunismo y no por la consolidación de la implicaciones que constituyen su democratización, para convertirse en la voz parlante que saque al negro de ese estado de inanimación en que se encuentra que ha llevado a fortalecer una serie de perjuicios que tienen que ver con la pretendida inferioridad intelectual, moral, psicológica e histórica, manteniéndose hasta nuestros días, como las criticas a su exagerada sensualidad, la alegada propensión al vicio, su hipotético servilismo innato y su peligrosidad como receptor y transmisor de enfermedades infecto-contagiosas, conllevando, que no se viera, ni tomara en cuenta la influencia de los pobladores negros, que se hizo sentir a plenitud en el aporte que permitió definir las características del alma venezolana, su vocación libertaria, disposición al sacrificio por valores políticos de eminente rangos, la impavidez y el coraje para la acción heroica que se manifestó en los intentos libertarios.

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