miércoles, 30 de octubre de 2013

La Batalla

Paula Orellana (Desde Guatemala. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Teníamos que combatir el silencio
Ya no aguantábamos más
Tú, besándome el cuello
Yo, chupándome los labios
Pero sin ningún sonido.

Teníamos que combatir el silencio
Ya no aguantábamos más
Tú, descosiéndome la blusa
Yo, arrancándote el pantalón
Pero nadie decía nada.

Seguíamos luchando.

Teníamos que combatir el silencio
Ya no aguantábamos más
Tú, corrompiendo.
Yo, pecando.
Pero no nos atrevíamos a hablar.

Teníamos que combatir el silencio
Ya no aguantábamos más.
Tu, penetrándome.
Yo, bailando sobre ti.
Hasta que ganamos.
¡Ganamos la batalla del silencio!
Salió mi gemido. Del mismo placer del orgasmo,
Del mismo placer con el que me tomaste el pelo,
Del mismo placer con que me besaste el cuello,
Del mismo placer del pecado,
Del miso placer de la gloria.
De ese mismo, de haberle ganado al silencio.

Ninguna guerra fue tan disfrutada
Y tan bien terminada.

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