miércoles, 23 de octubre de 2013

Visceral

Paula Orellana (Desde Guatemala. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Queremos empezar
no otra vez; por primera vez.
Encerrados de dolor
las lágrimas se caen
¿vienen tiempos mejores?
A veces sólo queda escribir cartas de amor
sin remitente alguno
como esperando una nueva conquista.

Hay ya, ya no queremos
mano vieja que trabaja
mano dura que amenaza.
Es una punzada en el pecho
son muchas punzadas en el pecho
no tengo el pecho tan grande.

Escribo llorando,
lloro escribiendo
golpes en el vientre
por no poder parir
ya no puedo parir.

Sin ganas de amar
con ganas de amor
¿Se murió el amanecer?
Es que se tardó la noche.
¡Pero ya cantó el pájaro!
Cantó de despedida.
Adiós.

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