jueves, 21 de noviembre de 2013

El okeiés

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Era un pueblito del interior

Poco a poco todos sus habitantes fueron teniendo, además de la televisión, un computador.

Lo que reforzó la esperanza, fantasía que siempre tuvieron: vivir en una ciudad grande. Si fuera posible, Buenos Aires.

Querían estar actualizados.

Fue por eso tal vez que comenzaron a decir “okey” por cualquier cosa.

En lugar de “si”, okey. Concordar con algo, estar de acuerdo era decir “okey”.

Pero poco a poco esa palabra fue siendo usada para todo. Lo que se quería, lo que no se quería, lo bueno, lo malo.

Las diferencias fonéticas al pronunciarla, al decirla, eran los nombres de diferentes cosas, verbos, adjetivos.

Por ejemplo, prolongar alguna vocal, o acentuar la “k”, única consonante de esa palabra. O solamente decir “oká”.

Así fue que apareció un nuevo idioma: el okeiés.

Y el pueblito pasó a llamarse Villa Okey.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.