jueves, 7 de noviembre de 2013

Música: desde el desierto del Sahara, los tuareg

Los Tuaregs son un pueblo pastoril nómada bereber. Son los habitantes principales del interior del Sahara en
el norte de África. Ellos se denominan a sí mismos como Kel Tamasheq (voces del Tamasheq), Imashaghen (gente libre), o Kel Tagelmust (gente de velo). El origen y el sentido del término Tuareg ha sido debatido por mucho tiempo por etimólogos, y pareciera ser el plural de Targi, un nombre cuyo antiguo sentido era “habitante de Targa”, una región de Libia conocida generalmente como Fezzan (Targa para los bereberes). Los Tuaregs se encuentran hoy en día en el Oeste de África. Algunos historiadores afirman que se fueron moviendo cada vez más hacia el Sur durante los últimos 2000 años, aunque en épocas pasadas fueron nómadas por todo el Sahara. Tradicionalmente la sociedad Tuareg es jerárquica, con nobleza y vasallos. Cada clan Tuareg (tawshet), está formado por varios grupos de familias conducidos por sus jefes colectivos (amghar). Una serie de tribus puede juntarse en una confederación o Amenokal.

El pueblo Tuareg habita un gran área cubriendo casi todo el Sahara central y occidental. Para ellos, el Sahara no es un desierto, sino que es una sucesión de desiertos a los que denominan Tinariwen (los desiertos).

La música tradicional Tuareg tiene dos componentes principales: el Anzad, una especie de violín de una cuerda, tocado a menudo en las reuniones nocturnas; y el Tende, un tambor pequeño cubierto de piel de cabra , y que se lo toca principalmente durante las carreras de caballos y camellos, y también en otras festividades. Las canciones tradicionales llamadas Asak y Tisiway (poemas), son cantadas por mujeres y hombres en banquetes y ocasiones sociales. Otro género musical Tuareg muy popular es el Takamba, característico por sus percusiones Afro-bereber. En Malí coexisten dos prácticas musicales entre los Tuaregs, la música tradicional y la música instrumental de los miembros de la casta de los herreros, que poseen el monopolio de la interpretación del laúd de tres cuerdas llamado Tahardant, cuyo origen y repertorio son netamente sedentarios.

Estos músicos se han convertido en la casta de músicos brujos, mientras que la función de músico profesional no existe en el resto del mundo Tuareg. El músico brujo goza de gran libertad cuando se trata de improvisar y crear cánticos nuevos. A principios de los 70, las jóvenes generaciones de Tuaregs rurales, gracias a los cassettes, entraron en contacto con la música de Malí y sus cantos satíricos y críticos hacia los gobernantes y la jerarquía tradicional. Los nuevos repertorios provocaron entre dichos jóvenes una toma de conciencia de la rigidez de su patrimonio musical, del modo de ejecutarlo y de la dificultad de actualizarlo en la medida en que está vinculado a la rigidez de la estructura social. No es sorprendente que dichos jóvenes hayan estado al asecho de nuevas referencias identitarias. Eso es lo que le han ofrecido los cantos de los Inhumar.

Los Inhumar son grupos de jóvenes que debido a las crisis de los últimos años, pasaron a la clandestinidad armada, y a través de sus contactos con el exterior, adoptaron nuevas costumbres, como la adquisición de cantos de índole marcial. La mayoría de esos cantos fueron compuestos por exiliados de Malí y constituyen una especie de prensa cantada. Los temas evocados en estos cánticos revolucionarios, se refieren a la sumisión impuesta por la sociedad Tuareg tradicional, la colaboración de algunos caudillos con los gobiernos, las muchachas mal casadas con hombres sedentarios, la necesidad de tener un territorio propio, etc. El modelo instrumental de estos grupos está compuesto por dos guitarras y a veces una tercera utilizada como instrumento de percusión, un cantante solista y un coro de chicas.

Dejamos tres ejemplos de esta atrapante música.







Fuente: http://demasiadasnoches.blogspot.com/2011/02/tuareg.html

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