miércoles, 6 de febrero de 2013

Esperar al médico


Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Poco a poco, desde nenito, se fue dando cuenta de que lo más importante para él era ser esperado.

Por eso su tristeza cuando a veces el ómnibus de la escuela donde hacía el jardín de infantes lo dejaba en su casa y estaba solamente la mucama. No su madre esperándolo.

Entonces pisando fuerte iba entrando en los cuartos oscuros y vacíos cantando “estoy borido, estoy borido”, un juego de palabras que hacía con la palabra “aburrido”. Que era como llamaba la tristeza que entonces sentía.

Cuando volvía de la escuela primaria ser recibido con una sonrisa y un abrazo por su madre era el paraíso.

Después, cuando era adolescente y marcaba un encuentro con alguna mujer -aunque sin exagerar- siempre llegaba algo tarde.

Con la satisfacción de saber que había sido esperado.

Cuando empezó a pensar cual sería su profesión, a que facultad entraría, investigó, buscó cual era aquella en la que más alguien debería esperarlo. Y descubrió que era la de médico.

Porque averiguó que a los médicos les gusta ser esperados. Que casi siempre, salvo raras excepciones, les gusta hacer esperar. Es la certeza que tienen de que se necesita de ellos. De que son útiles, necesarios. Imprescindibles.

Y hacen esperar porque están atendiendo. Y claro, nunca se sabe el tiempo que puede llevar un atendimiento serio y eficaz.

Por eso, también pueden estar charlando con alguna enfermera, hablando por teléfono, leyendo una revista (médica, claro). Pero de una u otra forma, los pacientes deben ser pacientes. Tener paciencia y esperar al médico.

Comprobación empírica de que el médico es importante.


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La vigencia de la polémica entre el Che y Bettelheim sobre el socialismo

Cristian Gillen

La polémica entre el Che y Bettelheim, que se dio a principios de los años 1960 y que originó el artículo elaborado por el Che: La planificación socialista, su significado (Junio 1964), es de gran relevancia en los momentos actuales donde, por un lado, se plantea la obsolescencia de la teoría desarrollada por Marx y por otro, el surgimiento de nuevos pensamientos posmarxistas que tratan de desvirtuar los planteamientos centrales de Marx para establecer alternativas que no rompen a nivel esencial con el capitalismo.

El Che cuestiona la concepción de Bettelheim sobre el socialismo basado en el primado de las fuerzas productivas, donde la contradicción principal que generaría el cambio es la que se daría entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales y no la lucha entre el capital y el trabajo. Para el Che, en contraposición con Bettelheim, habría que “buscar en las relaciones de producción de Cuba los motores internos que han provocado la revolución actual”. El Che pone en tela de juicio igualmente el darle a la estructura jurídica una existencia propia, con el fin de promover la idea que la propiedad estatal puede ser considerada como socialista sin tomar en cuenta el carácter de las relaciones sociales que se dan en su seno.

A nivel fenoménico pueden aparecer contradictorios los planteamientos de Bettelheim con respecto a los dos aspectos centrales referentes a la denominada “transición al socialismo” y que son: el primado de fuerzas productivas; y la “autonomía” de la estructura jurídica, que formaría parte de superestructura. Sin embargo, ambos elementos están articulados por la lógica positivista que trata en el fondo de mantener la esencia de las relaciones capitalistas, que es el trabajo alienado. Lo expuesto se sustenta en que si bien la idea central de Bettelheim fue la concepción economicista del desarrollo de las fuerzas productivas como factor decisivo para el “cambio”, es preciso para lograrlo no modificar la organización social de las unidades productivas y del Estado, en tanto las fuerzas productivas que se fomentan son las capitalistas y, por ende, requieren una estructura organizacional igualmente capitalista. La explicación a nivel esencial de lo señalado es que la supuesta contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales no se dan primero, porque las fuerzas productivas no son neutras y segundo, porque en un proceso de reproducción dinámico, las fuerzas productivas son expresión de relaciones sociales pasadas. De lo anterior se deduce que podrán existir ciertos conflictos producto de desajustes entre las relaciones sociales cristalizadas (fuerzas productivas) y las presentes (que serían motivo para promover la innovación) pero de ninguna manera pondría en juego las relaciones sociales predominantes, es decir las capitalistas.

Es por todo lo señalado que la estatización en la ex Unión soviética no modificó a nivel esencial las relaciones sociales. En el seno de las empresas y del Estado, se mantuvo y promovió el taylorismo (que se desarrolló a principios del siglo XX para promover las relaciones de producción capitalistas en Estados Unidos y también en Europa), en tanto se concibió en la ex Unión soviética como una forma científica de la organización del trabajo, y por tanto neutra. Para fomentar esta modalidad de trabajo, se creó en la ex Unión soviética el Instituto central de trabajo (ICT) y se denominó a la organización del trabajo NOT.

El taylorismo promovió en el Estado y en las unidades de producción la disociación entre trabajo manual e intelectual, la jerarquización, el fraccionamiento dentro del proceso de trabajo que fomentó el trabajo individual, en lugar del trabajo colectivo y cooperante. Esta modalidad individualizada de trabajo condujo a promover la productividad, es decir el incremento de las fuerzas productivas mediante el pago por pieza, que en el fondo lleva a una competición entre los trabajadores en lugar de crear solidaridad entre ellos. Esta forma de organizar el trabajo hizo por un lado que se mantengan como categorías de mercancía los salarios, los precios y las ganancias, por más que “desde arriba” se tratara de regular administrativamente estas categorías de mercancía. Debido a lo anterior, se colocaron los mayores recursos en las empresas más “eficientes” y rentables por encima de las necesidades más sentidas de la población.

El Che Guevara se opuso a mantener las categorías de mercancía en el socialismo promovidas por una concepción economicista de éste y preconizaba para eliminarlas la creación de “relaciones nuevas entre los hombres” tendientes a promover un hombre nuevo donde los incentivos morales primarían sobre los materiales. El hombre nuevo del Che también fue vislumbrado por Marx en sus “Manuscritos Económicos y Filosóficos” de 1844 donde planteaba como tarea central para crear un nuevo hombre la eliminación del trabajo alienado en el capitalismo, el cual ve al ser humano como una cosa, como un simple factor de producción que es ajeno a la forma en que produce y a lo que elabora. Igualmente para promover el trabajo colectivo y creativo, es necesario que se vaya contra la visión individualizada de las empresas y la concepción mercantil de concebir las relaciones entre el campo y la ciudad. El socialismo real nunca trató de eliminar lo anterior, promoviendo el trabajo alienado en su versión burocratizada. Es decir que nunca buscó transformar a nivel esencial las relaciones sociales capitalistas, por lo que no fue una casualidad que se desplomara el supuesto socialismo real.

Los planteamientos errados de Bettelheim, que lúcidamente el Che criticó pese a que eran difíciles de percibir con la claridad que se ven ahora por la primacía del pensamiento estalinista en ese entonces, fueron posteriormente revisados por Bettelheim. En el primer volumen de su libro Les luttes de clases en URSS (1974. P.13), señala que el principal obstáculo para el desarrollo socialista ya no se encuentra en el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas sino en la naturaleza de las relaciones sociales dominantes. Para este nuevo Bettelheim, el desarrollo de las fuerzas productivas no pueden jamás por sí solas hacer desaparecer las formas capitalistas de la división del trabajo ni las otras relaciones sociales burguesas. Lo antes señalado lo refuerza en el segundo volumen de su libro Les luttes de classes en URSS (1977. P.29) al postular que la contradicción fundamental es la que opone en la transición al proletariado con la burguesía, que se manifiesta en la oposición entre la clase obrera y los dirigentes de empresa estatales y privados, es decir que la forma de propiedad estatal no elimina la lucha de clases como suponía en sus planteamientos de 1960.

La visión del Che, el análisis crítico de los errores y la posterior rectificación de Bettelheim deben ser tenidas muy en cuenta en el proceso complejo de construir una teoría emancipadora que tienda a rechazar la concepción positivista de ver la transformación sustentada en el desarrollo de las fuerzas productivas que promueven el estalinismo, el neoestalinismo y el posmarxismo bajo sus distintas formas.


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Crítica literaria: “Emmanuel Carrére”, de Limónov


Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Emmanuel Carrére
Limónov.
Traducción de Jaime Zulaika
Anagrama

El nombre real de Eduard Limónov es el de Eduard Veniamínovich Savenko, ruso: nacido en (Dzerzhinsk, 22 de febrero de 1943), escritor y político y hombre de muchos mundos, reúne todos los elementos para pasar por un personaje de ficción, “existe y yo lo conozco” y lo muestra de manera magistral dentro de una línea narrativa que no decae en ningún momento, manteniendo el interés de su lectura dada la variedad de secuencias y acontecimientos reales que se suceden en ella. Así nos lo cuenta el escritor Emmanuel Carrére (Prix des Prixc 2011. Premio Renaudot. Premio de la Lengua Francesa) Limónov es fundador y líder del ilegalizado Partido Nacional Bolchevique. Se autodefine como nacionalista moderado, socialista "de línea dura" y activista por los derechos constitucionales. Historias literarias que se unen para componer y formar una agitada vida de aventuras y acontecimientos que se desliza en tono desafiante y directo para mostrar una realidad que transcurre desde la ilusión al más duro desencanto.

Toda este entramado tanto en lo político, literario suma espectáculos de amores apisonados y sexo desafiante sin fronteras, girando a su alrededor hasta sumergirse en las interioridades del personaje real, partiendo de una entrevista en la clandestinidad desde un tu a tu fabuloso y desmesurado de héroe, autor de mil aventuras políticas, literarias y amorosas. Frecuentemente perseguido, arrestado y condenado por organizar protestas pacíficas y organizadas. Recientemente reafirmado en la lucha por el derecho a la reunión pacífica (artículo 31 de la Constitución de la Federación Rusa) y en protesta contra una ley que limita el citado derecho a eventos únicamente aprobados con anterioridad por las autoridades locales. Un tanto inverosímil, pero crudamente , auténtico, lo que no oculta e incluso pueda en algunos espacios de la narración parecer increíbles, pero se escribe sobre verdades deslumbrantes y escandalosas como pueden sus andanzas neoyorquinas en las secuencias salvaje de su andar de trotamundos y aventurero, pero que en todo su conjunto de la narración muestra el retrato tan defraudador y desencantado como real de la Rusia y los comportamientos de la condición humana tantas veces manipulada entre los cortinajes de la política.

Limónov es la personificación de la actividad permanente desde los más desafiantes ángulos con posibilidades para disparar contra los enemigos de las libertades, nada extraño pues que sea considerado "el más escandaloso de los escritores rusos vivientes y uno de los más importantes novelistas de la Rusia contemporánea" y considerado por numerosos escritores jóvenes su maestro. En 1967 se mudó con su primera pareja, la pintora expresionista Anna Moiséyevna Rubinshtein a Moscú, donde residiría unos años. Limónov había empezado a escribir poesía desde 1958 y, gracias al samizdat, había adquirido cierta fama en los círculos underground. Logra emigrar a Nueva York en 1974 del brazo de la poetisa Yelena Shchápova. Todo un cambio total al comparar la sociedad cerrada y miserable de la Rusia soviética, con la sociedad norteamericana de la gran metrópoli.

Con una biografía sustentada por los escándalos y desafíos creados en Nueva York, en 1982 se muda a París con un nuevo cambio de pareja, la modelo, cantante y escritora Natalia Medvédeva (1958-2003) -con quien se casaría al año siguiente, para terminar separándose en 1995, aunque nunca se divorciaría oficialmente de ella-, y rápidamente se convierte en miembro activo de los círculos literarios franceses. Allí Limónov ya era un poco conocido gracias a la publicación de su Diario de un fracasado. En la capital francesa Limónov colabora con diversos periódicos: el communista L'Humanité el nacionalista Le Choc du mois y, sobre todo, L'Idiot International, lo que le da una reputación de rojo-pardo, es decir, de fascista y comunista o partidario del nacional-bolchevismo. Durante su colaboración con esta última revista, entabla amistad con diversos escritores como Patrick Besson, Marc-Edouard Nabe, Philippe Sollers o Frédéric Taddéi.

A la caída de la URSS en 1991 regresa a Rusia, donde se dedicará principalmente a la política. Además de fundar un periódico propio, Limonka, órgano del los nacional-bolcheviques rusos, ha colaborado, escribiendo en inglés, en los periódicos moscovitas anglófonos Living Here y eXile (en París había escrito artículos en francés). Limónov fue encarcelado en abril de 2001 acusado de terrorismo, conspiración por la fuerza contra el orden constitucional y tráfico de armas. Basándose en un artículo publicado en Limonka, el gobierno ruso lo acusó de planear una revuelta en el ejército para invadir Kazajistán. Estuvo primero en la cárcel de Lefórtovo y después, a principios de junio de 2002 el Tribunal Supremo, en sesión a puertas cerradas, ordenó trasladar el juicio a Saratov uno de cuyos juzgados, tras un año en prisión preventiva, lo sentenció a cuatro años de prisión por la compra de armas, siendo absuelto de los otros cargos. Cumplió dos años más de condena antes de salir en libertad por buena conducta; Limónov aprovechó su privación de libertad para escribir varios libros.

"No he retrocedido ni un milímetro, mis ideas siguen siendo las mismas y por supuesto que seguiré dedicándome a la política", manifestó Limónov al salir de la cárcel quien no ha cesado de ser un enemigo público número uno del gran padrecito de la Rusia actual de Putin, así como deslumbrante personaje y escritor muestra en esta doble novela el escritor Enmanuel Carrére.


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Volveremos

Liliana Perusini (Desde Santa Fe, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)




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El otoño en la Patagonia


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Hermosas imágenes de la Patagonia durante la estación de otoño.

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Más allá del centro de la flor

Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En un pueblito de pocos habitantes, tan pocos que se conocían todos, vivían también tres viejecitos muy viejos. Tan ancianos que nadie recordaba en que momento llegaron al barrio.



¡Tan de otro tiempo!

La gente de mayor edad pero con menos ancianidad que ellos, susurraba que cuando el barrio fue fundado los tres ya estaban allí. También comentaban que cuando nacían los niños ellos guardaban las historias de vida escritas en pétalos de flores; nadie las vio jamás, sin embargo, todos hablaban de eso.

Ellos eran como un misterio vivo cuidadosamente protegido del paso de los años y no creo equivocarme, si agrego, que con el paso de los siglos.

También dicen que tenían una flor hermosa y que alguna vez comentaron que atravesando el centro de ese núcleo de pétalos irisados, había otro pueblo, casi como otro mundo muy diferente al que conocemos y que estaba habitado por otros seres.

Dicen que ellos alguna vez contaron que en ese lugar casi mágico, todo el día se escuchaba una melodía muy suave, tan bella, que hasta tenía la propiedad de alimentar a la vida.

Contaban que allí tenía su refugio la paz, dado no había lugar para odios ni rencores, envidia ni frustraciones. Tampoco existía elemento capaz de contaminar las arterias y era por eso que la sangre fluía por un hilo conductor que impedía que se fueran apagando sus latidos.

Lanzaban sus afirmaciones con contundencia y simplicidad como para que todos las pudieran comprender, ellos manejaban la simpleza de los grandes pensadores, no les hacía falta retocar las palabras, querían que todos pudieran entender su mensaje, letrados e iletrados, pobres y ricos, buenos y malos. Solo había que querer escucharlos. Solo eso.

A diferencia de los que estaban de este lado del centro de aquella flor, allá el espanto jamás unió a nadie, tal vez porque nadie actuaba por separado. El espíritu colectivo se desarrollaba en ese mundo con la misma naturalidad con que la flor exhala su perfume.

Contaron una tarde, a esa hora en la que el sol afloja la tensión de los músculos de sus rayos mientras la luna va despegando su modorra, que del otro lado de esa flor volvían a sentir, pero esa vez mucho más cerca, el murmullo de otra despedida. Nuevamente alguien estaba próximo a partir de allí y era imposible retenerlo. Decían que cada partida era motivo de tristeza pero no de desesperación, sabían que alejarse era algo natural y como tal había que aceptarlo.

No había en esa conclusión atisbo de pasividad, mucho menos de resignación, simplemente que así era como se daban las cosas y no siempre es fácil torcer el rumbo cuando parece sellado su tránsito imponderable.

Era tal la magia del misterio que irradiaba la presencia de los viejecitos, que cuando llegaban a la zona más poblada del barrio eran los únicos que hablaban. Solo ellos comunicaban alguna novedad y luego se retiraban tan silenciosos como llegaran. Sin embargo, pese a que todos los escuchaban con aparente atención, muy pocos eran los que prestaban atención a la profundidad de sus palabras.

Ese día no fue diferente, ellos hablaron y los habitantes escucharon sin procesar frases ni contenido; cada uno estaba inmerso en sus propios problemas, enroscado adentro de su caparazón, aislado, tratando de seguir esa carrera loca, compulsiva, convirtiendo a las horas en rivales de la vida.

Tal vez por eso a nadie le interesaba saber de dónde venimos o hacia adonde vamos, por qué estamos de este lado o cual será el lugar que nos espera en el tiempo.

Al amanecer del nuevo día que habría de ser igual a todos los días, una noticia fue corriendo de boca en boca conmocionando al barrio. Todos querían ser los primeros en anunciarla. Como siempre, dar la primicia se convertía en el eje central de cada individualismo. Nadie sabía nada, pero todos decían saberlo todo.

Cuando la mañana todavía no había abierto sus ojos en el hospital del pueblito había nacido el bebé de Marcela y Ramiro. El pequeño se llamaría Joaquín.

Los habitantes celebraban que el barrio seguía creciendo, ese era motivo más que suficiente para despertar sonrisas efímeras, pronósticos de destinos o elucubraciones sobre el futuro cercano y el que no lo era tanto.

Desde lejos, precisamente adonde un árbol centenario tenía clavadas sus raíces, capaz de soportar tempestades y olvidos, los viejecitos miraban la escena que agitaba al pueblito.

-Todavía no comprenden, murmuraban con tristeza, tal vez algún día alguien…
Un poquito más lejos, entre la pulcritud del cuarto donde estallara el primer llanto del bebé, otra flor se fue cerrando, lentamente.


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La ciudad del sol amanece en Los Andes

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC, 2013), en su Declaración de Santiago, aprobó la incorporación de Cuba, Costa Rica y Haití a la Troika y la designación de Ecuador a la presidencia pro témpore del bloque en 2015, puntos que hace cinco siglos también fueron planteados desde la utopía política.



Por ejemplo, Tomás Campanella (Calabria, 5.9.1568 - París, 21.5.1639), clérigo de temperamento impetuoso, llevó a abordar todas las ciencias, en su famosa obra La Ciudad del Sol, en la que describe un Estado teocrático universal, basado en principios comunitarios de igualdad.

El escritor y poeta italiano, contribuyó a desarrollar la ideología progresista. Exponía la concepción de ciudad conducida por los indígenas, rodeada por siete murallas, dedicadas cada una a un astro. En la punta de un monte se encuentra el templo dedicado al Sol. En la organización política de esta singular República se mezclan los asuntos religiosos y públicos de manera inescindible. Al príncipe Pon le corresponde conocer el arte guerrero y de los ejércitos; al Príncipe Sin, la enseñanza de la ciencia y la sabiduría, y al Príncipe Mor, las labores de la procreación y la educación de los infantes.

Los Ciudadanos de esta República filosófica, según Campanella, eran conocedores de que la propiedad privada engendra el egoísmo humano e incita a los hombres a enfrascarse en crueles luchas, por ello han convenido en que la propiedad sea comunitaria. Por eso todos los hombres habrán de trabajar, pero los funcionarios serán los que harán la distribución de la riqueza.

Cinco siglos después, CELAC aspira convertir a la Región en un bloque de integración y desarrollo económico. Reúne a 33 países latinoamericanos y caribeños, sin Estados Unidos y Canadá, y con la presencia de Cuba.

El organismo regional acaba de aprobar, la cooperación y el apoyo a las Islas Malvinas, bajo el control de Reino Unido desde 1833, cuya soberanía reclama Argentina. Igualmente expresa su respaldo al apoyo a la lucha contra el terrorismo, y la necesidad de poner fin al bloqueo comercial y financiero impuesto por EEUU contra Cuba.

CELAC entregó la presidencia pro tempore al presidente Raúl Castro, celebró la fecha de nacimiento del cubano José Martí, (28 de enero de 1853) y remarcó el apoyo de pequeños estados insulares en desarrollo, además del uso tradicional del masticado de coca y el Año Internacional de la Quinua.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, quien lideró la Cumbre de la CELAC y la Cumbre con la Unión Europea (UE) destacó que ambos continentes miran al futuro con mayor igualdad, diálogo directo y oportunidad para ambos.

La CELAC intenta dar un nuevo sentido a la palabra “integración”, diferente “a los designios de naciones grandes que sólo buscan mercados y materias primas baratas a través de sus transnacionales”, señala Ernesto Carmona, desde Mapocho press y Argenpress”.

Lo esencial es que CELAC cobija un encuentro de mandatarios ideológicamente tan disímiles como el chileno Sebastián Piñera, el venezolano Hugo Chávez, el colombiano Manuel Santos, el ecuatoriano Rafael Correa, el mexicano Felipe Calderón, el peruano Ollanta Humala, el nicaragüense Daniel Ortega, la argentina Cristina Fernández y muchos otros surgidos de elecciones impecablemente libres. La Ciudad del Sol, amanece en Los Andes.

La CELAC nació con el Grupo de Contadora (Colombia, México, Panamá y Venezuela) para promover la paz centroamericana ante los conflictos armados internos en El Salvador, Nicaragua y Guatemala. En los '90 devino en el Grupo de Río, CARICOM, en una trayectoria de 22 cumbres. El paso siguiente fue la Cumbre sobre Integración y Desarrollo de América Latina y el Caribe (CALC), impulsada desde el Grupo de Río, que en su primer encuentro cumbre en 2008, incluyó representaciones del Mercosur, UNASUR y el Grupo de Río.


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Doctor José López Sánchez, un cubano ilustre

Isabel Cristina Batista (Desde La Habana, Cuba. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

"A nuestros médicos que en todas partes del mundo, y dentro de nuestra isla conforman un ejército de salud, esperanza y paz"

Parodiando un poema de un grande del cine, el actor Charles Chaplin, diríamos que: la vida es una obra de teatro que no permite ensayos…por eso hay que hacerla bien, no vaya a bajar el telón, y la obra termine sin aplausos.



Por estas razones, y por el mérito que tiene la vida de este hombre, se le considera con justeza: “El decano de los historiadores médicos cubanos”-José López Sánchez (1911-2004) fue un ejemplo de magisterio profesional de amplios conocimientos y voraz lector, donde se concilian aspectos de fuerte contenido en la lucha social y política que transitan desde su juventud en la lucha contra el gobierno de Machado, que imperó en Cuba, como en su participación en la Guerra Civil española durante la década de los años 30 del pasado siglo.

Reconocido como, médico especialista, complementa su actividad como profesor y diplomático, al ser Embajador de Cuba en La India desde 1974 a 1981.

Nació en La Habana, aunque su vida transcurre también en otras ciudades del país como: Santiago de Cuba, y Las Tunas, de las actuales provincias orientales de Cuba.

Después de haber participado en la Guerra Civil española, como un gran número de cubanos, se gradúa como médico en 1938, se especializa en Dermatología y Sifilología, trabajando en diversos hospitales y clínicas.

Siendo su gran pasión la historia de la medicina en Cuba. Comienza en 1942, con la traducción del libro del médico de origen alemán, Henry E. Sigerist, Socialized Medicine in the Soviet Union (. La socialización de la medicina en la Unión Soviética), que en esta época, realizaba toda una campaña por la creación de un verdadero sistema de seguros de salud que protegiera a los trabajadores en los Estados Unidos.

La actitud del médico Sigerist, entusiasmó al joven médico López Sánchez, de ideas marxistas, y dirigente del Colegio Médico Nacional comprometido con las luchas del gremio. De Sigerist, realiza otras traducciones de obras suyas lo cual hace que entre ambos surgiera una comunicación amistosa y profesional.

A esta obra le preceden la biografía del médico Tomás Romay Chacón, considerada la más completa Por sus libros: Tomás Romay fue un iniciador, y Vida y Obra del sabio habanero Tomás médico Romay Chacón, obtuvo los Premios de la Federación Médica Cubana en 1949, y al año próximo el Premio Fernando González del Valle, de la sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales que presidía el eminente historiador cubano Emilio Roig de Leuchsering, quien presidiese la Revista Bimestre Cubana en su segunda etapa iniciada en 1911, y ,posterior Historiador de La Habana, y de quien fuera su ulterior predecesor Eusebio Leal,actual Historiador de La Habana.

Tomás Romay y Chacón

El doctor López Sánchez estudió la totalidad de los escritos del eminente médico cubano Tomás Romay y Chacón 1764-1849, e investigando todo lo que se había publicado sobre él nos va a dar un primer libro de gran valor en La historia de la medicina en Cuba:, Tomás Romay. Apuntes biográficos y discursos (1950), volumen de 317 páginas, que apareció como Número 6, Octava Serie, de “Cuadernos de Cultura”. En una época en que no estuvo correctamente valorado por la conciencia nacional de los clásicos historiadores. En este libro aparecen un artículo biográfico sobre Romay de Anselmo Suárez y Romero (1818-1882) y se cierra con el "Elogio" escrito a su muerte por Manuel Costales Govantes (1815-1866). Comprende, además, cuatro trabajos de Romay y un estudio de López Sánchez de un valor documental extraordinario. Con el título Tomás Romay en la Sociedad Económica de Amigos del País, sociedad que en el siglo 18 agruparía lo más selecto de la incipiente formación de la identidad nacional libro que contaría con 140 páginas, en las que comenta y transcribe la documentación del sabio médico en tan importante institución. Le precede en ese mismo año, publicado en la Editorial y Librería “Selecta” de La Habana su libro de inmenso valor la Vida y obra del sabio médico habanero Dr. Tomás Romay Chacón. 1764-1849,2 volumen de 420 páginas donde expone la mayor y más completa biografía sobre Romay, en que lo sitúa definitivamente en el lugar histórico que le corresponde, junto a Francisco Arango y Parreño (1765-1837) y José A. Caballero Rodríguez de la Barrera (1771-1835), fundadores de la Sociedad Económica de Amigos del País.

A estos libros realizados por López Sánchez, le precedieron otros sobre Romay como: Tomás Romay y el origen de la ciencia en Cuba, publicado en el primer lustro de la década de los años 60 y posteriormente traducido al inglés y al francés.

Por la labor realizada, se le considera haber rescatado la figura e investigaciones científicas al Doctor cubano Tomas y Chacón(1764-1849) porque a esta personalidad eminente de la medicina cubana se debe la introducción de la vacuna en Cuba, específicamente con la introducción de la vacuna antivariólica, antes de que se realizará dicha labor, por la Expedición Filantrópica de la Vacuna dirigida por Francisco Xavier de Balmis, por haber investigado la fiebre amarilla, o el llamado vómito negro, y haber hecho sobre la misma un texto que constituye el primer libro científico en Cuba sobre medicina en 1797. Tomás Romay y Chacón fue además el primero médico en ocuparse de la higiene, para conservar la salud y prevenir las enfermedades. Además de promover los entierros fuera de las Iglesias, costumbre muy usual de la época en Cuba.

A López Sánchez se le deben además otras investigaciones históricas recogidas en sus obras: El primer médico cubano Diego Velázquez de Hinostrosa publicado en 1960-subsanando documentalmente el error de atribuirle ese título al médico Marcos A. Gamboa.
Con el título Curso de Historia de la Medicina. Vol. 1 (Desde los Tiempos Primitivos hasta el Renacimiento) al llevarse a cabo la profunda reforma de estudios universitarios proclamada en los inicios de la década de los años sesenta en Cuba, libro que escribe rápidamente, expone su explicación para que se abriera nuevamente en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana la cátedra de Historia de la Medicina, lo cual se logra. De esta obra hay referencias que surgen dos ediciones ulteriores.
Carlos J. Finlay.

También realiza las obras: La Medicina en La Habana. Cronología de los hechos médicos consignados en las actas capitulares del Ayuntamiento de La Habana, en 1970; Ciencia y Medicina e Historia de la Medicina, 1986; Finlay: el hombre y la verdad científica, en 1987 donde realiza una ardua investigación.

Investigación que incluyó, entre otros, los archivos de la Universidad de Virginia, Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, donde se encuentran muchos documentos del trabajo de la Comisión de la IV División del Ejército Norteamericano dirigidos por Walter Reed para la epidemia de la Fiebre Amarilla en Cuba que a finales del siglo 19 se manifestaba, y donde el genial médico cubano, descubridor de la Teoría Metaxénica de transmisión de enfermedades,, le da solución al identificar la forma de transmitirse, a través del mosquito Aedes Egypti.

La investigación con todo lo relacionado al médico cubano le hace una justa valoración aportando más veracidad a la teoría de Carlos J. Finlay muy polemizada durante la época por los académicos norteamericanos, al querer dar a Walter Reed la paternidad de la solución de la transmisión de la enfermedad. Más adelante, en 1999 también escribe sobre el sabio cubano una versión ampliada del libro anterior en inglés: Carlos J. Finlay His life and work.

 Durante esa etapa de su vida también escribe: Cuba, medicina y civilización. Siglos XVII y XVIII, 1997. Además de escribir durante todos estos años de su vida: artículos, prólogos, traducciones y conferencias.

Trabajó además en la historia de las ciencias, en los antecedentes del movimiento científico en Cuba donde señala, entre otros, a personalidades cubanas como Felipe Poey,Aloy (1799-1891) y Leonardo da Vinci (1452-1519). Ramón de la Sagra Peris (1798-1871), Nicolás Copérnico (1473-1543), Gregorio Mendel (1822-1884), Charles Darwin (1809-1882),Alexander von Humboldt (1769-1859), Aimé Goujaud conocido por Bonpland (1773-1858). También escribe sobre la génesis histórica de la Academia de Ciencias en Cuba. (Todo el estudio de investigación sobre las ciencias se recoge en una amplia obra titulada Historia de las Ciencias, publicado en 1986.)

Sin dudas, la obra de su vida merece un lugar cimero dentro de nuestra cultura nacional, y por ella también “…doblan las campanas”…, como titularía el gran escritor norteamericano Ernest Hemingway, en su famosa obra "For Whom the Bell Tolls" sobre la Guerra Civil española novela publicada en 1940. En la cual combatió también, este ilustre médico cubano.

Fuentes:
Dr. Enrique Balderraín Chaple, Médico Especialista de Primero y Segundo Grado en Epidemiología. Profesor de Gestión de Información en Salud en la Escuela Nacional de Salud Pública. Investigador de Historia de la Medicina y Jefe del
Departamento de Investigaciones del Centro Nacional de Información de Ciencias
Médicas, La Habana, quien fuera asistente del Doctor López Sánchez,

Un artículo más completo sobre la vida de este hombre ilustre fue realizado por el doctor Beldarrain Chaple.y publicado en Bol Mex His Fil Med 2010
-http://bvs.sld.cu/revistas/his/his_99/his0899.htm


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Un dilema para Arturo Bean

Juan Gaudenzi (Desde México. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)


Cuando sorpresivamente, “por violaciones al debido proceso”, la Suprema Corte de Justicia (SCJ) de México decidió la “inmediata y absoluta” libertad de la ciudadana francesa Florence Marie Louise Cassez Crepin (38), condenada en el 2008 a 96 años de prisión por secuestro, asociación para delinquir y posesión ilegal de armas de fuego de uso exclusivo del Ejercito (una apelación en el 2009 redujo la pena a 60 años) recordé de inmediato las memorias Arturo Bean, un argentino de origen irlandés, a medio camino entre detective y abogado defensor, que pese a su valor testimonial y literario nunca fueron publicadas.





En el Prólogo Bean escribió:
“En esencia, entre la religión judeo-cristiana y nuestro sistema de justicia penal no existen mayores diferencias. Según la primera todos - vivos y muertos - somos pecadores hasta el Juicio Final en el que el Libro indicara quienes estamos anotados - con derecho a ingresar en la Nueva Jerusalén - y quienes no figuramos en él y, por lo tanto, vamos a parar for ever al “lago de fuego”. Para el segundo, aunque la letra - millones de constituciones, tratados, cátedras, legislaciones y códigos - diga lo opuesto, en la práctica casi todos somos culpables hasta que no demostremos lo contrario. Y como una vez acusados probar la inocencia es una tarea titánica por no decir imposible, los “lagos de fuego” terrenales (los centros de detención o reclusión) están atestados no solo de ciudadanos que ni siquiera pasaron por la prueba del Libro (carentes de sentencia) sino de inocentes que perdieron la batalla contra la ineficiencia y la corrupción de la Justicia.

Que me perdone mi padre ya muerto .Tal vez nunca lo pensó, pero su religión y su Iglesia trajeron al Nuevo Mundo esta semejanza y, como tantas otras cosas, perpetuaron el oscurantismo medioeval hasta convertirlo en moneda corriente en nuestros días. Me refiero a los “autos de fe” de la Santa Inquisición. ¿Qué diferencia hay entre el “proceso” contra Yucel Franco, “el judío de Tembleque”, que en 1490 termino con la ejecución - en la hoguera - de ocho personas, confesas mediante el engaño y los tormentos, de la supuesta crucifixión y extracción del corazón de un niño, con el destino de cientos o miles de pobres perejiles pobres que en la actualidad solo sirven para aplacar la sed de venganza del pueblo y encubrir la impunidad y la complicidad de la Justicia con el Poder?

Motivado por una dolorosa experiencia personal que ya conocerán, me pase casi toda mi vida profesional remando contra la corriente. Es decir, tratando de rescatar, con mayor o menor éxito, a los inocentes de estos “lagos de fuego” que burbujean y emiten sulfurosas y pestilentes bocanadas en las afueras de casi todas nuestras ciudades, en medio de gritos de horror que nadie escucha.

Me animaría a decir que muy pocos de ustedes - los que tienen condiciones para leer un libro - pueden imaginar cómo se vive y se muere allí.

Mientras tanto, verdaderos criminales de “cuello blanco” y, en general, de buena posición económica, considerable “capital social” (como se ha dado en llamar a la cantidad y calidad de relaciones, contactos e influencias), cierta formación académica o profesional, familia constituida y aspecto de gente “bien”, nunca han estado entre rejas y, con la más espeluznante pero incuestionable razón se sienten impunes.

Decir cuál de estas dos situaciones me produce mayor repugnancia carece de sentido. Son las dos caras de una misma moneda. Una no puede existir sin la otra….”

A la luz de las más recientes revelaciones sobre el caso Cassez y teniendo en cuenta que el veterano investigador jamás acepto defender a un reo, por más dinero que le ofreciera, sin estar plenamente convencido de su inocencia, me surgió una duda: ¿el celta-argentino hubiese tratado de “rescatar” a la francesa antes del último pronunciamiento de la SCJ?
Trate de preguntárselo telefónicamente pero no di con su paradero. En realidad nadie supo nunca su verdadero paradero.

Adivinar me resulta imposible.

Inicialmente pensé que se hubiese negado. Aunque sin perder de vista las aberraciones de la justicia, sus groseros errores procesales, la arbitrariedad de sus fallos, los intereses económicos y políticos en juego, la podredumbre de los organismos de seguridad y del Estado en su conjunto, Bean nunca recurrió a teles males sistémicos ni se valió de tecnicismos - sin los cuales la mayoría de los abogados defensores pasarían hambre - para obtener la libertad o absolución de sus clientes. “La inocencia esencial de cualquier ciudadano no queda a salvo por la presunta o probada culpabilidad o torpeza de otros”, escribió.

Y esto es, precisamente, lo ocurrido en el caso Cassez: obtuvo la libertad una vez que la mayoría de los integrantes de la SCJ, para satisfacer la necesidad de legitimación internacional del nuevo presidente, Enrique Peña Nieto, admitió la flagrante violación de los derechos que le asisten a cualquier sospechoso o acusado, que se cometió durante su detención, juicio y condena.

Pero, de este legal y legítimo reconocimiento a considerarla absuelta (no culpable) hay un abismo. Solo ella y su conciencia pueden, o no, superarlo.

Es decir que, en realidad, no fue la SCJ - contra cuya decisión se ha manifestado más del 80 por ciento de los mexicanos - la que puso en libertad a Cassez, sino las violaciones al debido proceso cometidas por los mismos presuntos delincuentes que la capturaron y sentaron en el banquillo de los acusados, dirigidos por el entonces director de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) y posteriormente secretario de Seguridad Publica del gobierno federal, Genaro García Luna, un verdadero “incombustible” durante la administración de Felipe Calderón.

El perfil y los antecedentes de este truculento ex funcionario - un simple ingeniero que, según algunas versiones, alcanzo el “top” de los organismos de seguridad e inteligencia del país de la mano de Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo, ha sido acusado, entre otros delitos, de nexos con el narcotráfico (las autoridades estadounidenses dispondrían de un voluminoso expediente en su contra) y de estar vinculado con una serie de sonados asesinatos como el de Enrique Salinas de Gortari, hermano menor del ex presidente - no hubiesen sido suficientes para que Bean creyese a pie juntillas en la inocencia de la Cassez.

La comprobada relación amorosa de esta con el presunto jefe de una banda de secuestradores hacia prácticamente insostenible, al menos, su versión de que nunca sospecho de que había caído en malas manos. Complicidad o encubrimiento parecían los cargos menos refutables.

Sin embargo, en el supuesto caso de que Bean le hubiese dado una oportunidad a la francesa y, con su impecable e implacable vocación y formación detectivesca se hubiese puesto a investigar, toda la información posterior a la que, que por distintos medios, hubiese tenido acceso, tal vez lo habrían hecho cambiar de opinión.

Antecedentes.

El 9 de diciembre del 2005, en el informativo matutino de televisión de mayor audiencia un reportero transmitió “en vivo y directo” una operación (“un golpe contra la industria del secuestro”, la llamo) a cargo de una fuerza de elite de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) en un rancho situado junto a la carretera que une las ciudades de México y Cuernavaca. El resultado: el rescate de tres secuestrados y la captura de sus dos secuestradores: un mexicano y una francesa. Para que no quedara ninguna duda una mano retiro la tela que cubría la cabeza de esta y la cámara mostro el rostro aterrorizado de quien después seria identificada como Florence Cassez. Mientras tanto los agentes golpeaban ante las cámaras al mexicano. Las víctimas, que en un principio negaron conocer a la francesa, ni siquiera por el tono de su voz, terminaron acusándola. ¿Se necesitaban más pruebas para condenarla? El mensaje: al menos en el México del “inmaculado” y “justiciero” opus-deísta Felipe Calderón los organismos de seguridad pública y la Justicia - además de eficientes - no otorgaban privilegio alguno a ninguna mademoiselle, por más que el entonces presidente de Francia, Nicolás Sarkozy (y la opinión pública francesa), intercediera por ella.

Después de un escandaloso fraude electoral Calderón, apoyado por Washington, recurrió a una doble estrategia para mantenerse en el poder: por una parte militarizo el país; por la otra se lanzó a una sangrienta guerra contra el narcotráfico - perdida de antemano pese a la asesoría, entre otros, de un tránsfuga como el ex comandante guerrillero salvadoreño Joaquín Villalobos - con el afán de mostrarse como el paladín de la justicia, el único capaz de combatir y acabar con la delincuencia organizada.

Por eso ni se inmuto y prefirió mantener la crisis diplomática con Francia cuando quedo demostrado que dicha transmisión televisiva fue un montaje planeado, dirigido y promovido por Genaro García Luna (con la complicidad de Televisa), como el mismo lo reconoció. ¿Y las declaraciones de las víctimas? “Fueron obtenidas bajo amenazas de la policía”, asegura Cassez. En su libro “Fabrica de culpables” la periodista francesa Anne Vigna afirma que los secuestrados nunca estuvieron en ese rancho. Fueron trasladados allí exclusivamente para el montaje televisivo. Inclusive, Genaro Luna admitió que la francesa había sido detenida un día antes.

A Enrique Peña Nieto, en cambio, le tiene sin cuidado la legitimidad interna, como lo demostró al imponer a la Nación un triunfo electoral basado en la compra de votos, empresas encuestadoras, medios de comunicación y el propio Instituto Federal Electoral. La principal preocupación de los grupos nacionales y extranjeros que lo promueven y dirigen es terminar de vender el país y sus recursos naturales (Pemex). De allí su necesidad de demostrar el respeto de los derechos de una extranjera, su acuerdo con el actual presidente francés y la orden a la SCJ para que pusiera en libertad a la Cassez, sin importar su inocencia o culpabilidad.

La versión de Cassez es que ya había terminado una relación sentimental con el mexicano Israel Vallarta, presunto jefe de una banda de secuestradores llamada “Los Zodiacos”, cuando al dirigirse al mencionado rancho para retirar sus muebles fue secuestrada por agentes policiales quienes la retuvieron dentro de un vehículo hasta la mañana del día siguiente, cuando se monto el show televisivo.

Si, como asegura, no tuvo nada que ver, nunca desconfió de Vallarta ni de las relaciones de este; jamás vio nada que le hiciera pensar que el rancho que frecuentaba era uno de los lugares que el mexicano utilizaba para la detención de sus víctimas, ¿cuál habría sido el propósito de involucrarla?

La conexión judía

Cuando Florence llego a México, en marzo del 2003, ya se encontraba aquí su hermano Sebastien quien se había asociado en una empresa con el mexicano de origen judío Eduardo Margolis.

La comunidad hebrea de la ciudad de México - en una página web llamada “Enlace judío” dice de él: “A pesar de la leucemia que le aqueja, Eduardo Margolis es un hombre fuerte y vigoroso, que se ha vuelto leyenda, llamando la atención de los medios que le adjudican todo tipo de “cualidades”, entre ellas el de ser “agente del Mossad”, la Agencia de Inteligencia israelí. Este apelativo le divierte mucho, pues , como lo dice, “el Mossad tiene mejores cosas que hacer que ocuparse de México”.

“Por sus conexiones, sus sistemas sofisticados de inteligencia y su temeridad Eduardo es un hombre temido y admirado a la vez. Es sabido que este empresario exitoso ha apoyado a su comunidad como a la sociedad mexicana en casos relacionados con seguridad; pero es también un benefactor pues ha fundado una organización comunitaria de apoyo a personas con necesidades especiales. Además, es casado, padre de familia, abuelo, y muy comprometido con México”.

El propio Margolis informo que en el año 2002, se asoció con Sebastien Cassez en la compañía Radiancy de tratamientos de belleza. A mediados del 2004, descubrió que Sebastien había realizado un fraude de 80,000 dólares. Lo mandó a llamar, deshizo la sociedad, y pidió le devolviera dos coches que eran propiedad de la compañía. Sebastien se rehusó a entregarlos y se fue.

Cuando aún trabajaban juntos - según “Enlace Judio” - Sebastien se había presentado a la oficina de Margolis acompañado de una pelirroja: su hermana Florence. Le pidió a su socio le diera trabajo. Margolis declinó al ver que la mujer aún no hablaba español. Le preguntó de qué vivía y ella respondió que de una pensión de desempleo otorgada por el gobierno francés. ¿ No era ilegal, entonces, buscar trabajo? preguntó el empresario, a lo cual la mujer contestó que no le importaba defraudar a su patria.

“Más adelante,- continua relatando “Enlace Judio” - Margolis descubriría que la falta de escrúpulos de Florence iba mucho más allá de un fraude. Sebastien le había comentado que Florence salía con un empresario de grandes recursos económicos: Israel Vallarta, miembro de una familia de 8 hijos.

“Tras el secuestro de dos miembros de la Comunidad judía y al llevar a cabo Margolis la investigación, salta a su vista el nombre de Israel Vallarta. Margolis descubre que Vallarta y todos sus hermanos son parte de bandas de secuestradores. Puede formar un organigrama donde cada uno de ellos estaba relacionado con una rama de esta nefasta industria. Arturo Vallarta, hermano de Israel, fue muerto por agentes de la Procuraduría del DF cuando recogía un pago de un secuestro; además, sus sobrinos Gyovavi y Pavel de La Cruz fueron detenidos y, hoy en día, purgan condena en el reclusorio del DF.

En entrevista para “Enlace Judío”, Margolis declaro que Vallarta tenía dos casas seguras en las que resguardaba sus presas. Una era el rancho Las Chinitas y otra se localiza en Xochimilco. Allí encerraba a sus víctimas, allí las torturaba física y psicológicamente. Sin embargo, quien aplicaba realmente el terror era Florence. Según Margolis esto lo comprobaron varios testimonios de secuestrados, entre ellos Ezequiel Elizalde quien, una vez obtenido el asilo político en los Estados Unidos, hablo ante las cámaras de TV, identificando a Florence como su secuestradora y cómplice de Vallarta.

La versión de los hermanos Cassens es muy diferente:

Sebastien confirmo que fue socio de Margolis en las empresas Radiancy de México y Sauna Italia de México, dedicadas a la venta de productos y equipos de belleza.

Según el relato de Sebastien a Anne Marie Mergier, corresponsal del semanario “Proceso” en Francia, Radiancy era parte de un grupo empresarial que se dedicaba a otras actividades: venta de ropa, restaurantes, blindaje de autos, servicios educativos, guardias de seguridad y negociaciones para la liberación de secuestrados. Sus servicios los ofrecía fundamentalmente a la comunidad judía del barrio capitalino de Polanco.

Al parecer Margolis contaba con un equipo súper profesional que se desempeñaba como intermediario para resolver secuestros. Una fuente fidedigna que sería peligroso identificar descubrió que Margolis era en realidad una especie de jefe de seguridad de la comunidad judía de México. Según informaciones no confirmadas fue miembro del Mossad, órgano de inteligencia israelí.

Margolis tenía excelentes contactos con la AFI (Genaro García Luna). Su equipo de rescate de secuestrados trabajaba con agentes de ese organismo. La misma fuente - que pidió el anonimato -explicó también que Margolis importaba armas y municiones para la Armada de México.

“El mexicano de origen judío se ufanaba de sus relaciones con la policía”, escribió Florence, por lo que ella y su hermano “ni siquiera nos sorprendimos cuando oímos que podían secuestrar gente para que su negocio funcionara… Margolis reía sin que Sebastien ni yo supiéramos si era por lo increíble de lo que contaba o porque se sentía intocable. Mucha gente malencarada lo rondaba y eso le daba un aire de suficiencia que él alimentaba jactándose, dado el caso, de gozar de los favores de los hombres del poder”.

Sebastien dijo que a principios de 2004 empezó a tener problemas con Margolis en la empresa Radiancy. Sostuvo que aquél le debía 155 mil dólares. Le anunció que se iba y pidió que le pagara ese adeudo. Margolis se rehusó y comenzó a presionarlo para que cediera la cantidad que tenía invertida en la empresa sin recibir ningún pago. Como Sebastien se negó, arreciaron los problemas. La esposa de éste recibió amenazas de muerte contra ella y sus hijos. Luego llovieron demandas contra la empresa Systemes de Sante et de Beaute, S.A. de C.V., que Sebastien acababa de crear. Durante dos años estuvo metido en batallas judiciales.

Ante el hostigamiento del que fue víctima por Margolis y de “sus protectores de altísimo nivel”, Sebastien acudió a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Pero dijo que no pudieron ayudarlo porque su problema se debía a un litigio entre particulares.

Como las agresiones seguían solicitó el apoyo de “gente muy importante” (‘?) que le ayudó a defenderse y evitó que Margolis lo siguiera atacando de manera directa. “Éste buscó otra forma de golpearme. Se enteró de que mi hermana frecuentaba a un delincuente -ella no sabía a qué se dedicaba- y no desaprovechó esa oportunidad para hacerme daño”, afirmo.

Vallarta, por su parte, también se declaró inocente. Dijo que a mediados de 2002 llamó por teléfono a su “amigo” Sebastien. Éste le comentó que “estaba iniciando un negocio” y que quería platicárselo. Añadió que justamente se encontraba con uno de sus socios y lo invitó a unirse con ellos en el lugar en que se encontraban: el restaurante Kleins de Polanco. El socio era Margolis. Vallarta no aclaró qué clase de negocio le propuso Sebastien. Sólo refirió que después de comer y platicar se despidió de Margolis e intercambiaron sus números telefónicos.

Agregó que a partir de ahí siguió viendo a Margolis, al margen de Sebastien. Lo invitó varias veces al rancho Las Chinitas e, incluso, en una ocasión “tuvimos relaciones íntimas él y yo”. Aseguró que el judío le tenía “tanta confianza” que le regaló un auto Passat que estaba a nombre de su empresa y un radio nextel para que ambos estuvieran en comunicación.

Vallarta sostuvo que Margolis le hablaba de sus negocios, sobre todo los de su empresa de seguridad y mediación para liberar secuestrados, pero que empezó a contarle que “tenía información de personas secuestrables”.

Israel afirmó: “Me di cuenta de que era una persona muy peligrosa”. Comentó luego que éste le advirtió: “No intentes pasarte de listo. Cuidado con tu boca”. Según su versión se alejó de él y después se enteró de que había tenido problemas con Sebastien y que incluso había amenazado con hacerles daño a su esposa e hijos. Después empezó el noviazgo con Florence.

En su declaración Israel afirmó que Margolis es el único que tiene el poder y el dinero para involucrarlo en las acusaciones de secuestro que actualmente enfrenta. Insistió en su inocencia y pidió protección para él y su familia.

En la misma declaración describió que en la mañana del 10 de diciembre de 2005, un día después de realizado el montaje de rescate para la televisión, “una persona vestida de civil, de color beige, ingresó en la galera en la que me encontraba (en las instalaciones de la SIEDO), me levantó, me golpeó con puños y pies y me dijo: ‘Te manda los buenos días tu judío favorito. Que ya sabes: que si hablas te mueres tú y toda tu familia’, quedándome claro a quién se refería”.

En un documental titulado Florence Cassez, el último recurso -difundido por el Canal 5 de Francia-, un ciudadano francés que “lleva varias décadas viviendo en México” y “considerado el mejor especialista del caso Cassez” ofreció su testimonio de manera anónima. Y proporcionó un dato que vuelve aun más intrigante la historia: que Cristina Valladares, quien junto con su hijo Christian fue secuestrada por la banda Los Zodiaco, fue “ama de llaves, es decir, empleada de servicio del señor Margolis”.

Alain Devalpo y Anne Vigna escriben en su libro Penas mexicanas que Margolis se mueve en la SIEDO “como en su casa”, anotan a continuación que éste se presentó en el edificio de esa institución en dos fechas clave: el 13 de septiembre de 2005, día de la primera declaración de la estudiante Valeria Cheja, cuyo secuestro y posterior liberación derivó en la detención de Vallarta; y el 9 de diciembre de 2005, día en que éste y Cassez fueron conducidos a dicho inmueble tras el montaje televisivo y cuando los secuestrados -Ezequiel Elizalde, Cristina Valladares y su hijo Christian- rindieron sus primeras declaraciones.

De acuerdo con el registro de entradas a las instalaciones de la SIEDO -incorporado al expediente-, Margolis se presentó ese 9 de diciembre a las 14:30 horas y salió de ahí a las 15:11 horas. Recibió el gafete de entrada 012 y dijo que visitaba al licenciado Jorge Rosas, coordinador de la Unidad Antisecuestros, en el segundo piso del inmueble.

El 11 de julio de 2006 Margolis fue citado a declarar como testigo ante Olga Sánchez Contreras, juez quinto de Distrito de Procesos Penales en el Distrito Federal.

Ante las preguntas de Héctor Trujillo Martínez, abogado defensor de Vallarta, Margolis dijo no conocer a Israel pero sí a Florence, debido a que es hermana de su ex socio Sebastien. Aseguró que la había visto dos veces en su vida.

Cuando Trujillo le preguntó por qué había ingresado al inmueble de la SIEDO el 13 de septiembre de 2005 y luego el 9 de diciembre de ese mismo año, Margolis dijo primero que no se acordaba. Cuando se le mostraron las hojas de registro de ingresos, señaló: “Normalmente voy a la oficina que está frente al Monumento a la Revolución (sede de la SIEDO), que no sé si es esa subprocuraduría, a ofrecer mis carros blindados a los empleados o funcionarios”.

En su libro Florence recuerda esa audiencia en la rejilla de prácticas del juzgado: “Él (Margolis) está ahí, sentado tranquilamente en una silla del tribunal y un secretario de la juez le pregunta cortésmente sin intentar ir más allá de lo que él quiera decir. Tiene el tono y el porte distante, la expresión despectiva de quien no tiene nada que temer y que aparentemente está perdiendo su tiempo”.

Y añade: “Tiene una apariencia infinitamente respetable pero también arrastra un tufo infame de crimen y corrupción. Al igual que los AFIS, Margolis impone un respeto temeroso (…); sé que tiene mil razones para estar resentido con mi hermano porque las cosas entre ellos terminaron muy mal”.

La danza de los millones

De acuerdo con documentos del Registro Público de la Propiedad, Margolis es accionista de Epel, S.A. de C.V., constituida en abril de 2003, cuyo objeto social es “la prestación de servicios y compra-venta de equipos de seguridad y el blindaje de automotores, así como la asesoría en todo lo relacionado con la seguridad”. En marzo de 2010 constituyó otra empresa con el mismo giro: Blindajes Epel Monterrey, S.A. de C.V., que ofrece sus servicios en México y Monterrey, ciudad de la que es originaria su familia materna (aunque su abuela nació en Ucrania).

El nombre de Epel proviene de las primeras letras del primer apellido de sus socios en estas empresas: los hermanos Luis y Dan Epelstein Rapaport. De hecho, éstos y Margolis son accionistas de CV Directo de México, dedicada a la venta de productos por televisión. CV Directo es uno de los principales clientes de Televisa en este rubro.

Devalpo y Vigna sostienen que Margolis es “un gran cliente de Televisa debido a su empresa de telecompras. Tiene garantizado su ingreso a la televisora y se beneficia de sus contactos de alto nivel en la esfera política y en las corporaciones policiacas (…) Es conocido por los directivos de la AFI y se mueve en la SIEDO (Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada) como en su casa”.

Agregan que Margolis y sus socios, “mejor equipados que la policía, sirven de intermediarios en las negociaciones con los secuestradores y no dudan en intervenir cuando la liberación es posible”. Y señalan que estos empresarios contactaron a Alejandro Martí para obtener la liberación de su hijo Fernando, y participaron en las negociaciones para liberar a una familia de españoles secuestrada en 2004.

Al parecer el negocio de la seguridad es tan redituable para Margolis que en abril de 2009 amplió la razón social de otra de sus empresas: Industrias Margoli de México, S.A. Originalmente estaba enfocada al ramo de la pintura, ferretería y materiales para la construcción. A partir de esa fecha también se dedica a “la impartición de cursos, talleres, exposiciones, pláticas y todo tipo de asesoría que se relacione con todas las áreas administrativas, técnicas y de seguridad en general, tanto a empresas como a personas físicas, ya sean nacionales o extranjeras”.

Margolis es además accionista en compañías dedicadas a diferentes rubros: Nuevo Colegio de Ciencias y Humanidades y Formación y Desarrollo Integral (educación), Industrias Hidrómetro Mexicana (ferretería y elementos hidráulicos), Suave y Fácil (productos y equipo de belleza), Sistemas Vioi (equipos electrónicos de audio, video y computación), Representaciones y Servicios al Mayoreo (refacciones y accesorios para automóviles, ferretería y maquinaria), Inmobiliaria Margoli y Linsal (bienes raíces), Exacto Punto y Coma y Comercializadora Restaurantera Neuchatel (gastronomía).

Ahora se sabe que, al igual que en Colombia y Centroamérica, con la privatización de importantes sectores de la seguridad y la inteligencia estatal iniciada por el ex presidente Fox y profundizada por Felipe Calderón durante su demencial guerra contra el narcotráfico, en México ex oficiales del ejército de Israel y agentes del Mossad se establecieron o ampliaron sus negocios en dichas áreas, con García Luna como uno de sus principales socios y protectores.

¿Qué dice ante esto el Ejercito Mexicano, otrora baluarte de la soberanía nacional? Ni una palabra.

Otro de los concesionarios de la Secretaria de Seguridad Publica fue (o lo sigue siendo) ICIT Private Security México, SA de CV, subsidiaria de ICIT Security Group Holdings LLC, con sede en Miami, uno de cuyos propietarios- entre varias otras empresas - es el judío Mauricio Samuel Weinberg y su hijo Jonathan Alexis.

En el 2008, durante la licitación para la fabricación de los chips del Registro Público Vehicular, Weinberg figuró como representante de Gull de México, compañía afiliada” a OBP Miami, propiedad del propio Weinberg.

En el 2010 Gull de México volvió a aparecer en escena cuando licitó un contrato ante la SSP en sociedad con José Kuri Harfush, uno de los consejeros más cercanos a Carlos Slim.

Dos años antes el portal de Internet “Reporte Índigo” había publicado que la secretaría encabezada por García Luna adjudicó de forma directa a Carlos Slim la operación del sistema llamado “Plataforma México”, la base de datos personales más completa que existe en el país.

Tiempo después, la sucursal de un restaurante de García Luna en Cuernavaca solicitaba a través del portal de avisos por Internet, Trovit, algunos puestos poco usuales para un restaurante: poligrafistas con experiencia y disponibilidad para viajar por todo el país.

Casualmente, otra empresa de los Weinberg, ICIT Private Security México, S.A. de C.V., tenía una concesión para dar servicios de seguridad que incluye la realización de exámenes poligráficos, según registros publicados por el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI).

¿Existe alguna relación entre Margolis y Weinberg o se trata, simplemente de competidores?

En todo caso los puntos de contacto entre ambos se llaman Genero García Luna y Carlos Slim.
Weinberg también operaría como representante de Teletron, Ltd, una empresa de seguridad asentada en Israel a la que se liga como proveedora de seguridad de Grupo Carso, propiedad de Slim, y la Secretaria de Seguridad Publica.

Curiosamente ICT Secutity Group Holdings LLC “fue abierta el mismo día y con la misma dirección del restaurante Oggi Caffé, propiedad de la esposa de Garcia Luna, en la zona residencial de Aventura, al norte de Miami Beach”, según “Informe Índigo”.

Serber & Associates ,el mismo despacho de abogados que registro ambas empresas, con sede en la suite 801 del edificio Turnberry Plaza, se ha encargado de abrir por lo menos otras doce - propiedades inmobiliarias, restaurantes y consultoras de seguridad, entre otras - que constituirían la red de lavado y respaldo financiero de García Luna en su dorado exilio en Miami, con el visto bueno de sus antiguos patrones, la DEA y el Mossad.

Toda esta información y la comprobación del poder y la peligrosidad de los personajes con los que los hermanos Cassenz -y hasta el mismo Vallarta - se involucraron - supongo que habrían puesto a Bean ante un muy difícil dilema ¿Y si todo el caso Cassenz, incluyendo la presunta culpabilidad de Vallarta y su familia, hubiese sido un montaje impulsado, más que por la sed de venganza, por la necesidad de sacar de circulación a quienes sabían demasiado?

Estoy casi seguro que antes de tomar un decisión Bean hubiese considerado la hipótesis de dos jóvenes extranjeros aventureros, poco escrupulosos, pero en el fondo ingenuos e ignorantes de la despiadada lucha por el poder económico y político que se ha desarrollado en México a lo largo de toda su historia.


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Nagisa Oshima: La provocación poética

Pedro Antonio Curto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En noviembre de 1976, la Asamblea de Trabajadores y Críticos de la Semana Internacional de cine de autor de Benalmadena, protestaba por la prohibición de la película “El imperio de los sentidos” de Nagisa Oshima. Eran los comienzos de la transición y ya avanzada ésta, la podríamos ver en la televisión, dentro de un espacio llamado “cine rosa”, que se emitía en la segunda cadena (antes de que existiesen las privadas) cuando el ente estaba dirigido por Pilar Miro. Esa emisión permitió que algunos la descubriésemos, quedando hipnotizados ante unas imágenes fascinantes y turbadoras. La he vuelto a ver muchas veces después, y en cada una ellas he podido ir descubriendo algo nuevo, volviendo a tener esas mismas sensaciones. Es la intensidad de la pasión y la destrucción mostrándose en una pantalla como nunca lo ha estado.

Si la película tuvo problemas de exhibición en los inicios de la transición española, en su propio país fue prohibida, el director tuvo problemas con las autoridades, con las cuales debió pleitear y aún hoy no ha podido ser vista en su integridad. Son los muros con los que intentaron parar a una obra trasgresora y que solo consiguieron convertirla en una película mítica; obra maestra inmortal, lo es por sus propios meritos. Ahora, su creador, Nagisa Oshima, acaba de morir a los ochenta años.



Nagisa Oshima desarrolló en su país una larga carrera cinematográfica, que incluye tanto ficción como documentales, así como trabajos en la televisión. Sus primeras películas estarían marcadas por un fuerte contenido social, reflejando las movilizaciones y preocupaciones estudiantiles de su época. Recogería los debates teóricos y estéticos de la izquierda, como los habidos entre el Partido Comunista y el movimiento Zengokuren, situándose alrededor de lo que se llamaría la Nueva Izquierda. Así esas películas mantendrían tanto críticas a las seculares tradiciones japonesas, como al progresivo sometimiento japonés a los Estados Unidos. Ello le obligaría a optar por el cine independiente, llegando a crear su propia productora, la cual terminaría cerrando. “Cuentos crueles de juventud”, “Noche y niebla en el Japón”, “El cementerio del Sol”, son algunas de sus películas. A esas preocupaciones iniciales, iría añadiendo otras, como el sexo, la violencia, la muerte, que terminarían confluyendo en “El imperio de los sentidos”, rodada en 1976.

Se trata de una historia de amor “fou” que, partiendo sobre la base de unos hechos reales, va dibujando dos cuerpos entregados a una pasión obsesiva, cercenando esos límites que George Bataille señalaba como necesarios y cuya superación no puede tener otro final que el encuentro con tanatos. Y es lo que hacen los protagonistas: abrir la ternura para dar lugar a través de una sensibilidad extremada, a una situación de violencia y muerte. Es la fusión de belleza y destrucción. Para ello van atravesando todos los tabúes: sadismo, masoquismo, posesión absoluta, la asfixia a la que se someten en un juego fatal... En algún caso tratan de huir (él con su esposa, ella con un maestro con el que ejerce la prostitución), pero están atrapados en las propias redes de sus pasiones. Tanto es así, que en un momento dado, deciden entregarse: “que lo nuestro no tenga fin”, pide Kichi, el protagonista masculino. Y cuando Sada asume eso, dice: “es monstruoso, es maravilloso, voy a matarte”. Y es que uno de los aciertos de la obra, es la actriz protagonista, Eiko Matsuda.

Entre los diversos problemas que tuvo la película, uno fue el de encontrar una actriz que encarnase el difícil papel de Sada. Estuvo a punto de hacerlo la propia esposa del director, pero al final apareció Eiko Matsuda, una prostituta, con un resultado deslumbrante. No sé si ésta mujer conocería el método Stalisnaski, pero se metió en el personaje hasta una profundidad seductora, representando la sexualidad, la muerte y la destrucción, como nunca se ha vuelto a ver en el cine, en cualquiera de sus géneros. Su rostro de niña asustada ocupa primeros planos, con una mirada temerosa que devora, capaz de llevar a su amante a la destrucción. Es mantis religiosa y mujer frágil al mismo tiempo, amazona que hace cabalgar, en sus muslos, al hombre que termina aceptando con una sonrisa complaciente y dulce, que apriete una cinta alrededor de su cuello para arrebatarle el aire que respira. Comenzamos a verla como ángel caído y confuso, sometida al capricho de su señor, para al final convertirse en una amante insaciable que domina la pasión absoluta, llevando al hombre a una patria carnal sin retorno. Así, con los cabellos revueltos, un cuerpo de piel blanquecina donde destaca la oscuridad su pubis negro, que se deja ver por un kimono rojo abierto, como una caperucita perversa y dulce, con el rostro en primer plano, le pregunta a su amante: “¿Estás triste?”. A lo que él responde, “Tengo mucho sueño”, y luego añade: “Dime, Sada, ¿si duermo querrás intentarlo de nuevo?” La música de las flautas desgarra con serenidad, los amantes parecen lucidos a pesar de su agónica y violenta pasión, pues el espacio cerrado en el que están, es todo su universo. “Te estrangulare”, le responde Sada, como si estuviese prometiendo una caricia a la petición traviesa de un niño cansado. “Pero quería pedirte que esta vez no te detengas, porque después es demasiado doloroso.” Luego silencio y música de flautas. Primer plano de Sada, más bella y turbulenta que nunca.



Rodada con un estilo cadencioso, en compañía de leves acordes musicales, con primeros planos de los cuerpos y los rostros, sin disimulos, sin máscaras, sumidos en la entrega en espacios cerrados. Así en un momento del largometraje vemos a Kichi pasear solo por el exterior ,encontrándose con un desfile militar lleno de banderas; es una patria que produce hastío, frente a la patria interior, cálida y subyugante, donde se encuentra con Sada. El final de la película es una sucesión de imágenes que van introduciendo al espectador en el desasosiego, y a la vez, en una poesía salvaje e irreverente que no puede tener otro sentido que una cierta destrucción.

Nagisa Oshima realizó una segunda parte temática llamada “El imperio de la pasión”. En ella se dibujan la traición, las pasiones y la mala conciencia, situándolas en una perdida aldea japonesa. Otras de sus películas ha sido “Feliz Navidad, Mister Lawrence”, donde aborda la temática homosexual. Se le sitúa dentro de la “Nueva Ola” japonesa y es uno de los referentes del llamado nuevo cine asiático. Se le ha comparado con Godard y Pasolini, llegando a llamársele el Pasolini japonés, aunque él siempre rechazó comparaciones y reivindicó una voz propia. Su obra es poco conocida en Occidente, algo más en Francia, y sus películas han recorrido habitualmente el circuito de festivales. Precisamente, un festival, el de San Sebastián, llevará a cabo en su próxima edición, una interesante retrospectiva de su obra.

Lo fundamental de su legado, al menos de su película que le ha hecho más conocido, es que se puede contar la historia más salvaje y dura, con la poesía más bella. También el duro aprendizaje, de que eros existe porque somos conscientes de tanatos y sus límites.


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Plástica: La Decapitación de Holofernes


El Ave Fénix

El título completo del cuadro es Judith decapitando a Holofornes y no me negarán ustedes que posee una estremecedora y brutal belleza. El realismo con el que se representa la escena, la sangre manando y manchando las blancas sábanas, la cara de agonía y el terror en los ojos de Holofernes y sobre todo, la determinación y frialdad que se aprecia en el rostro de Judith mientras lo degüella consigue impresionar desde el primer vistazo al más rudo espectador.



Pues si además de todo esto que salta a la vista, les cuento que el cuadro lo pintó una mujer y que es ella la que está degollando tan lindamente a Holofernes, entonces ya resulta casi imposible reprimir un escalofrío.

Ella se llama Artemisia Gentileschi (1593-1654) y fue una pintora barroca nacida en Italia y seguidora deCaravaggio que gozó de gran fama y reconocimiento.

En el cuadro se cuenta la historia de Judith y Holofernes. De cuando Holofernes, general Asirio a las órdenes de Nabuconodosor, sitió la ciudad de Betulia con intención de arrasarla. Entonces Judith, una guapa viuda judía, se acercó con su leal criada hasta el campamento de Holofernes para ofrecerse al general. De lo que pasó luego ya se hacen ustedes una idea viendo el cuadro.

Finalmente Judith volvió a Betulia con la cabeza de Holofernes en un cesto y la ciudad fue salvada.



Judith vuelve con la cabeza de Holofernes. Cuadro también de Artemisia

La historia de Judith y Holofernes fue un tema muy recurrente entre muchos pintores de esa época y hasta el mismo Caravaggio hizo su propia versión.

Artemisia. Hija de pintor, rápidamente su padre se dio cuenta de su gran capacidad artística y ante la imposibilidad, por ser mujer, de darle una educación académica normal decidió contratar un tutor personal llamado Agostino Tassi. En 1612 Tassi violó a Artemisia y aunque Tassi, que estaba casado, prometió casarse con ella para salvar su reputación, terminó rompiendo su promesa por lo que Artemisia lo denunció ante el tribunal papal donde fue juzgado.

De este juicio se conserva una amplia documentación y gracias a ella sabemos que Artemisia fue sometida a un vergonzoso examen ginecológico y torturada para saber si su denuncia era cierta (se mantenía que si una persona decía lo mismo con tortura que sin ella, pues tenía que estar diciendo la verdad).



Un rompe-dedos como el de la foto fue lo que se empleó para torturar a Artemisia. Un tormento especialmente doloroso para un pintor

También se conservan los duros testimonios de Artemisia donde cuenta con toda clase de detalles lo sucedido.

En el juicio comenzaron a salir muchas cosas a la luz y resultó que el tal Tassi era un elemento de mucho cuidado. Se supo que tenía un plan para matar a su mujer verdadera, que se había acostado con su cuñada y que tenía previsto robar un centenar de obras al padre de Artemisia. Un cielo de hombre vamos… A pesar de todo, finalmente sólo le cayó un año de prisión y el exilio de los estados pontificios.

Después de saber todo esto, ya se pueden imaginar ustedes de dónde sacó Artemisia la inspiración para su cuadro. El que pierde la cabeza representa a Tassí y Judith, con esa escalofriante cara de satisfacción en su rostro mientras le rebana el gaznate, era la propia Artemisia.

La obra tuvo un gran éxito y gustó mucho, tanto gustó que un adinerado personaje le encargaría una copia. La segunda obra es muy parecida a la primera aunque pueden verse algunas variaciones como el color de los vestidos y la perspectiva.



Aunque hay un pequeño detalle que difiere con el otro y que llama poderosamente la atención… ¿Se dan cuenta cuál es?



Efectivamente, las salpicaduras de sangre. Pero estas salpicaduras no fueron pintadas de cualquier manera y también tienen su historia.

Al parecer, Artemisia conocía a Galileo quien andaba por aquel entonces liado con estudios de balística y trayectorias. Este es uno de esos estudios realizado por Galileo.



¿Ven el parecido?



Así que, como pueden ver, esas salpicaduras no eran para nada caprichosas y estaban pintadas con toda la intención y bajo los más rigurosos estudios científicos de la época. Se cree incluso que Galileo en persona orientó a Artemisia para realizarlo.


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Nunca le pidas peras al Olmo(s)


Carlos Alberto Parodíz Márquez

Una aproximación a la verdad, siempre lastima. Sobre todo si se abandona el respeto, pasando a creerse propietario o, menos ambiciosamente, gerente de la verdad. Primero y esto se olvida, hay que saber que es en realidad la verdad, una cuestión no tan sencilla.

Lo cierto es que el vértigo de la caída nacional, tiene varios colchones que atravesar. Uno de ellos es el de la cultura –nacional y popular- y sus vates de turno.

Proliferan los santuarios en forma inversamente proporcional a como decrece el nivel de testimonios y narradores de la historia cantada y contada, de los argentinos.

Desde la frivolidad que agrede, en un país de destierros internos y externos, frivolidad a veces vista otras escuchada, llama la atención cierta vertiginosa ausencia de imaginación para sustituir recursos. Los humanos creativos por los materiales.

Por otro lado pienso si no fuera así, no estaríamos donde estamos. Pero, ¿a que nos lleva la exaltación de la degradación?

Si los voceros del testimonio, hoy, son “pibes chorros”, sugestiona el tenor de las propuestas. Nadie, salvo ellos, puede dudar que mañana crecerán y se tendrán que hacer cargo de algo.

El Olmos de Catamarca, por ejemplo, le pidió peras a una ruleta rusa. Algo en lo que no confiaron ni siquiera… los rusos… y así le fue.

Es posible que pronto avancemos en la promoción de estos santuarios y puede que, probablemente, alguien esté pensando ya en una suerte de holocausto organizado, a la manera de Arlington.

Poreque nadie ignora que, el cementerio está lleno de héroes y la vida de víctimas y victimarios. Total, las mentiras, se construyen sobre las tumbas de esos héroes.

Hoy, lo único cierto, es que mañana será otro día, aunque no todos lleguemos a verlo, fue la contundente manera de saludar de Yon, para cerrar su discurso matinal en la terraza poblada de azaleas, mientras se podían seguir de cerca los canteros alfombrados por fresas del jardín encantado, allí la luz, el color y el sonido, hacían las paces.

Ningún indicio de aquello que, detrás del alto y lejano muro ensordecía, con gritos destemplados, mentiras, promesas, micrófonos ávidos de calamidades, más mentiras, si se pueden discernir, disparos, sangre, contorsión y asfalto, como alguna vez escribí. Nos fuimos. Otra vez.
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“Tito” tenía un brillo nuevo en la mirada emitida desde su 505 oscuro, cuando se cruzó delante del Alfa gris, en Gutiérrez y Grigera, Banfield, porque sigue siendo una promesa incumplida.

El vasco, hierático, le sonrió comprensivo, seguro del mensaje que portaba “Tito”, un tanto anhelante, casi ansioso.

Es que los remiseros van perdiendo por goleada en la “Intercontinental” que disputan los agentes del desorden (ADD), con los pibes chorros y de los otros.

Ellos, como nosotros, están en el medio y la batalla parece de resultado incierto, todavía.

-Se llevaron a veinte y al “cacique rodante” – anunció “Tito”, como respirando aliviado.
-Pero faltan muchos más para que “Villa Niza” respire- añadió.

-“Villa Niza” no se rinde -, fue la parca respuesta de Yon, sin dar mayores explicaciones.

Sucede que la geografía atendida por las bandas, como un feudo privado, donde se paga peaje para pasar , estacionar, , caminar, comprar, vender y se debe pedir permiso, es una zona ampliada y en franca “expansión”.

-Se viene “la pesada”, se viene-, ironizó Yon, revitalizando el sándwich de alguna vez.

-Es que antes, no mucho, “el camino negro” era una frontera de pavimento entre “ellos y nosotros”, desde ahora somos “nosotros entre ellos”, porque ya pasaron y tampoco por allí vuelve a crecer el pasto – agregó. Supe en ese instante que él había dado por terminado, como en los mejores frentes de guerra, aquello que había quedado “detrás de las líneas”.

Los consideraba gente perdida. Rehenes de la globalización, irrecuperables sólo por vivir en lugares donde la inseguridad había desaparecido después de hacer la digestión…con seguridad.

Otra seguridad ha nacido y esa la dictan, todavía, confusos personajes de la marginalidad.

En esa zona de nadie están la salita y el comedor de la Hermana Ludmila.
-¿Vamos a ver como está? – No pude responder. La prisa vasca avasalla.

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-Adivinó que no sabía nada que debiese ocultar, pero también que era una mujer cuya suerte había sido, a menudo, mejor que su juicio, pero que tal vez no lo fuera siempre -
Contó Ludmila, a propósito de la invasión número veinte al comedor.

Cuando no le roban todo, puede que algunos chicos coman. Eso ya es un logro en un país donde la mentira encubre hasta las “heroicidades”, como en el Ameghino, donde podían pasar tres chicos y subieron sesenta y cinco. ¿Qué es lo que se les enseña? ¿Paradójico, no?

-¿Aquí viene siempre gente sin hogar? -, le preguntaron, en tono imperioso, los depredadores de turno, a Ludmila.

-No, yo no hospedo gente sin hogar-, quiso aclararles.
-¿Hambrientos, tal vez?- , insistieron tercamente.
-Los hambrientos saben que día hay comida. Hoy no es ese día. -, dice que dijo una Ludmila resignada.-¿ Enfermos? -, siguió el interrogador implacable.

-La salita recibe sólo por la tarde. Gente que no puede permitirse perder una mañana o una jornada de trabajo y viene a esta clínica-, ahora era el otro, de pelo cortado “a la taza”, el que preguntaba.
-¿Y la titularidad médica? -, el tono había variado y era casi imperativo.
-El doctor “Chibago” está a cargo. Renunció a un empleo pagado, como médico, para trabajar conmigo por nada. Las autoridades vienen, a veces, y aprueban lo que han visto-,
Cerró el informe la hermana.

Los hombres cargaron las bolsas, con aquello que decidieron llevarse y se fueron sin saludar. Tal vez no por mal educados o mal aprendidos. Sino porque pensaban volver

-Es un sistema curioso -, dijo Yon tomando nota, mental.
-Es un país curioso -, musitó Ludmila, mirando el suelo arcilloso, seco, agrietado. Donde la tierra, podrida por napas ascendentes, albergaba el desfile de escuálidas hormigas negras, las únicas laboriosas de esa zona.

Salimos a la calle, de tierra, donde el Alfa gris hacía equilibrio en un “lomo de camello”.

Era hora de cambiar el aire y cargar “el tanque”. Vamos al “Pejerrey”, de Quilmes. Porque tengo que hacer un trámite, fue el parte lacónico de Yon, que por supuesto no discutí.

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La vajilla de porcelana, blanca y checa, desbordaba sobriedad. Unas copas, casi grullas adorables estaban dispuestas a alzar el vuelo. No lo podían hacer hasta que nosotros bebiéramos el Riesling helado, de finca, que almacenaban en su interior y sabía mejor cada una de las veces que nos servíamos.

El ajo, exigente, tiene un aroma penetrante y, salpimentado sobre lustrosos filets, resultaba un paisaje dorado, llamativo y convocante, aunque agitado, porque “El Pejerrey” se mueve sobre el río y sus pilotes.

El crujido del viejo muelle y la madera desvencijada, son excitantes motivos, sobre todo en el silencio y la penumbra del lugar.

La crema de espinacas y no al revés, navegaba hacia puertos seguros. Nosotros, en compartimientos estancos, regados suficientemente pensábamos, por separado, idílicas visiones. El vasco que dispone de misteriosas claves, para acceder a lugares impensados, hacía su ejercicio de estilo.

Los ventanales permitían, que el aire fuerte del río, asordinara charlas y el murmullo de los comensales, flotaba como un coro gregoriano.

El mousse de chocolate blanco, esponjoso y rociado con cognac napoleónico, era un exceso. Pero se debe acopiar para los momentos de escasez, pensé para archivar remordimientos.

-¿Y ahora qué?-, me atreví, al agotar la espera de los silencios calculados. Ningún visitante inesperado. Nada de sobres, por hoy, de extraña procedencia. Es la bucólica primavera que invade todo lo que se respira.

Quizás la esperanza en evitar el robo de sueños, que se yo. Todo eso lo pensé sólo, sin ayuda, exhibiendo así una buena dosis de insensatez.

- Puede que haya tregua - , economizó el vasco.
-Vamos a Adrogué y Turdera, primero, que nos quedan de paso y después vemos -, se dio su noticia ya que me tiene incorporado, aunque no se muy bien porqué.

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Subimos al Alfa gris para hamacarnos al cambiar fronteras sobre las vías y acceder al oeste. Salimos de Quilmes sin robar flores en algún jardín, pensando en el motivo también y descontando el disgusto propio del “Turco” aquel.

Por supuesto llevando en las retinas reminiscencias de “La Baranda”, con olor a “La Paloma” uruguaya, sólo por el Boulevard.

Con el Alfa el tiempo se licua. Cruzar por Varela, remontar la Monteverde, corcovear en el puente de Claypole, y cobijarnos bajo la arboleda de Alsina, la que se entrega mansa al Almirante Brown, nos depositó en La Rotonda y Plaza Espora. Paradójico, tierra de marinos esta ciudad de Adrogué.

El vasco descendió con urgencias nuevas, lo seguí. Una babélica feria, casi como las del Chui, en el límite “cuasi” palestino entre Brasil y Uruguay, fue una advertencia colorida.

Paraguayos, alemanes, italianos, polacos, brasileños y sus comidas, estaban alineados como resistiendo xenofobias. En uno de esos puestos Yon cambió palabras por lo bajo, con un árabe que le ofrecía, a un judío vecino algo de carne, desmontada de una torre de lomitos que levitaban sobre la pulpa de ensaladas varias y cremas.

La escena me desconcertó después de haber contado cuantas horas le faltaban a Arafat para que se “equivoquen” los soldados y no dejen piedra sobre piedra de su gobierno virtual.

El judío, serio, probó y aceptó complacido el sabor. Se palmearon en tanto el invitado buscaba con que invitar.

Yon volvió a musitar al oído del otro, lo que me perdí, por supuesto y regresamos al Alfa.

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Amenedo es una calle donde el empedrado preserva de apuros a los conductores. Cruzamos la barrera diagonalizada, que divide las ciudades y nos internamos en Turdera

La Iglesia de San Pablo parece un fuerte feudal de pasado bizantino. No sólo de la Iglesia. En la plaza los chicos al sol guardaban tibiezas de primavera, supongo que para tiempos peores.

En el patio trasero, luego de verlos desperdigarse, pasamos por una puerta verde y angosta. Casi como acceder a un paraíso misterioso.

Dentro, el estrépito adolescente, anárquico, de los juegos, los gritos, las músicas, se daban la mano.

“Marifé”, la fotógrafa gótica del diario, disparaba incansable para atrapar imágenes de las que ya no se ven.

La alegría cierta, sana, serena, “sin estímulos”, parece ser una sombra melancólica en otros espacios de la memoria.

Estos nuevos pasajeros de la vida, reconcilian por fragmentos. Son el vitreaux de la posibilidad.

Yon habló –ahora escuché- un euskadi preciosista para mi gusto, con un “cacique”. Tanta esperanza me daba asco. Decidí salir.

- “Estamos seguros. Estos chicos alambraron la esperanza y escondieron a los sueños. No hay mapas. No hay rutas. La historia está dentro de ellos Va a ser difícil que los arrebaten”-
Dijo el vasco. Me sonó a un hacedor de estrellas, pero esa es otra historia, esta es la que hay.


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Cine clásico: El héroe del río (1928)


Jesús Dapena Botero (Desde Vigo, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

DIRECTOR: Charles Reisner
PROTAGONISTAS: Buster Keaton, Tom McGuire, Ernest Torrence, Tom Lewis, Marion Byron
GUIÓN: Carl Harbaugh
FOTOGRAFÍA: Bert Haines, Dev Jennings
MÚSICA: Ninguno
PRODUCTORA: Buster Keaton Productions
DURACIÓN: 71 minutos
COLOR: Blanco y negro





Esta comedia de 1928, rodada por la propia productora de Keaton narra la historia de dos dueños de barcos que transportan carga por el río Mississipi.

Uno de ellos espera la llegada de su hijo Willie, protagonizado por el cómico, quien procede de la ciudad ha donde ha ido a estudiar y ahora viene para ayudarle a administrar el negocio, pero se lleva un fiasco al encontrar que su hijo se ha convertido en un petimetre sin experiencia, que se enamora de la hija de su competidor, lo que no hace sino generar nuevas tensiones.

Bill, el padre de Willie y es arrestado y su hijo intenta sacarlo de la cárcel.



Es en esta película en la que aparece la famosa escena en la que al personaje le cae una casa encima, que fue una escena rodada sin dobles ni trucos, lo que puso al actor en un peligro real, con gran riesgo de ser aplastado por los muros, en medio de uno de esos famosos tornados del sur de los Estados Unidos de América. La valentía que Willie muestra en ese momento de la película, en su intento de salvar a su padre, a su novia y a su suegro, hace que el padre recupere una buena imagen de su hijo, lo cual conduciría a la reconciliación de los dos rivales. La producción de esta escena costaría todo un dineral, ya que implicaba la construcción de todo un pueblo para luego destruirlo.



La película serviría de inspiración a la primera película en la que apareciese Mickey Mouse, en ese mismo año, de 1928. En esta película nos enfrentamos a un Buster Keaton, como siempre un imperturbable papanatas, siempre sólo contra el mundo, que sigue produciendo efectos muy graciosos en el espectador, ya que una de las estrategias estéticas del cómico era que había que ir de la mano con el público, para que la historia funcionara. Los creadores de cine cómico, al estilo de Matt Groening, el creador de Los Simpsons y de Futurama, han podido constatar que el público se vuelve cada vez más exigente con el humorista y pide que se multiplique el número de gags pues no tolera mucho tiempo sin ellos, fenómeno del que ya era consciente el Buster Keaton de 1928, y es por ello, que para evitar el aburrimiento de su público, El héroe del río se convierte en una sucesión ininterrumpida de chistes visuales, que hicieron de la cinta quizás la más desfasada, loca y divertida de toda su filmografía.

La trama es sencilla pero muy bien estructurada y sirve para el despliegue de todo un festival de gags, esos elementos narrativos cómicos en los que Keaton era un gran maestro. Allí podemos asistir la transformación del tonto petimetre, que volviera de la ciudad, para desilusión de su padre, que no encuentra en él al verraco que esperaba, para convertirse en algo más cercano al sueño del padre, al devenir héroe, en medio del tornado, a quien no le importa correr todo tipo de peligros, quien logra que se mantenga el ritmo hilarante de la película.

El implacable Buster, desde su tierna infancia, en el vodevil, en el que trabajaban sus padres, había aprendido a caerse sin hacerse daño, lo cual era la clave de su éxito, a lo que se unía una imaginación desbordante, algo que sólo él parecía lograr.

Podríamos decir que ese fue uno de los últimos grandes éxitos de Keaton pues su productor Joseph Schenck le exigiría adscribirse a la Metro Goldwin Meyer, compañía que le restringió su libertad creativa, y con ella el cómico sólo rodaría dos películas más, y esa pérdida de autonomía artística acarrearía su desgracia, posiblemente un cuadro depresivo, del que se defendía con el alcohol, que lo sumiría en una terrible oscuridad.


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Alicia Alonso, la tangible trascendencia del vuelo


Daniela Saidman (Desde Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

La legendaria bailarina, directora del Ballet Nacional de Cuba, fue galardona con el Premio de las Artes, que otorga la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Aún tiene esa mirada que sabe volar, aunque casi no pueda ver. Como si cada paso fuera una brisa despeinando sus plumas de cisne o la prolongación de la contundencia de la Carmen de Bizet. Sus ojos, esos ojos que en cada imagen develan un batir de alas, un sentir de sueños se extiende en las tablas de los teatros con la magia de un decorado que siempre lleva una estrella ondeando tras los telones. Alicia Alonso (La Habana, Cuba, 21 de diciembre de 1920) es un mito edificado en la dulzura del movimiento, en la realidad del compromiso del arte, en la tangible trascendencia del vuelo.

Bailarina y coreógrafa, la Giselle de Nuestra América, ha recibido más de un centenar de premios y distinciones a lo largo de su carrera. La Orden José Martí de la República de Cuba o el título de Embajadora de Buena Voluntad de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura, son dos de los galardones que reconocen su trabajo como intérprete, coreógrafa, educadora y sobre todo como una artista íntegra y profundamente comprometida con su tierra y con su pueblo.

Giselle de Nuestra América

Ella misma cuenta que comenzó el ballet a los nueve años. Primero bailó en Cuba y después de casarse con Fernando Alonso, cuando tenía quince, subió a las tablas de Estados Unidos. Pocos años después el hermoso cisne que ya era sufrió de una enfermedad ocular, que la dejó parcialmente ciega. Para ella las luces de los escenarios eran camino que alumbraba la música. Y a pesar de esto, entre 1939 y 1940 fue solista en el American Ballet. “Desde la primera operación de desprendimiento de retina que me hizo Castroviejo en Nueva York, al principio de mí carrera, me están retirando. Pienso que soy una de las bailarinas del mundo que ha hecho su carrera a base del retiro”, confesó Alicia en una entrevista hace años atrás.

El 2 de noviembre de 1943, la Alonso protagonizó la famosa sustitución en Giselle que debió ser interpretada por otra grande de la danza clásica, Alicia Markova. Desde entonces su nombre es un hito en la historia de la danza en el mundo. Sus pasos que parecen apenas rozar el suelo, la llevaron entre 1955 y 1959, con los ballets rusos de Montecarlo como estrella invitada. Además fue la primera bailarina del hemisferio oeste en actuar en la entonces Unión Soviética y la primera representante del continente americano en bailar con el Bolshoi y el Kirov, en los teatros de Moscú y Leningrado (hoy San Petesburgo), en 1957 y 1958. Así como brilló en el Ballet de la Ópera de París y el Royal Danish Ballet, entre otras muchas compañías.

Cuba danza

Fue en 1948 cuando Alicia Alonso fundó la primera compañía profesional de ballet en la historia de Cuba. Primero con el nombre de Ballet Alicia Alonso, y desde 1955, y por voluntad de la propia Alicia, lleva el nombre de Ballet Nacional de Cuba.

Los primeros años fueron de arduo trabajo, de incorporación de piezas coreográficas que serían importantes en su repertorio como las versiones completas de Giselle, Coppélia, Las sílfides y el Grand pas de quatre.

En 1954 la compañía realizó el estreno en América Latina de la versión completa de El lago de los cisnes. Por primera vez se presentaban en el Teatro Colón, de Buenos Aires.

Apenas unos años después el Ballet de Cuba, con Alicia Alonso como estandarte, se enfrentó a la agresión del gobierno de Fulgencio Batista, quien trataba de convertirlo en su agente propagandístico.

La posición libertaria del matrimonio Alonso y la convicción de que el arte es un ejercicio pleno de compromiso, no sólo los llevaron a denunciar públicamente la agresión, sino que Alicia dejó de bailar en Cuba hasta la llegada de la Revolución.

Lejos de los escenarios de su país, la Alonso llevó consigo a los Estados Unidos a algunas de las más prometedoras figuras del ballet cubano.

Desde 1959 el Ballet Nacional de Cuba, no sólo emprendió una gran gira por Latinoamérica, sino que se convirtió en una embajada cultural de la revolución cubana.

Todo lo demás es historia. Alicia baila, vive bailando, vive enseñando a bailar. Vive vibrando con la música, con los sueños que ella supo hacer realidad. Cuba, ese país de estrechas fronteras y de amplias esperanzas, tiene uno de los ballets más importantes, no sólo de la América mayúscula, sino del mundo, y lleva y llevará siempre impreso, grabado a fuego y saltos, a piruetas y piano, el nombre de Alicia Alonso.

Embajada de la revolución

Alicia Alonso ha reconocido en múltiples entrevistas que desde la llegada de Fidel, el gobierno revolucionario se volcó en esta institución cultural con todos los afectos disponibles. “Nos dieron” comentaba la propia Alicia “un teatro, escuelas gratuitas, orquesta; pudimos examinar e incluir en nuestro ballet a todos los talentos de la isla y utilizar los talleres nacionales para hacer los decorados. Pudimos coger a los niños y entrenarlos técnica y artísticamente. Si no tuvimos lo mejor fue por la situación, pero dispusimos de todo lo que había. Así nació o, mejor, floreció, la escuela cubana de ballet. A partir de entonces son cubanos la mayor parte de nuestros artistas, concedemos becas y enviamos a nuestros profesores a ayudar a otros países, justo al contrario que al principio. Esto nos hace muy felices”.


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