viernes, 12 de abril de 2013

La escuela y la vida


Isabel María Fagúndez Gedler (Desde Caracas, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

A Sergio no le importaba que se burlaran porque era muy grande para estar en cuarto grado. También era muy pequeño para vivir como vivía. Tenía catorce años y una madre a quien mantener .En la mañana, a eso de las cinco, se iba para Sabana Grande, a pulir con el cajoncito que su abuelo había hecho para el y que cariñosamente llamaba “mi amigo”.

¡Pulido, Limpiado! Gritaba, y sus clientes, Don Paco y Sebastian los más tempraneros sonreían cuando le veían llegar, siempre tan responsable.

Cuando comenzó a los siete años, cobraba la limpiada en cincuenta bolívares, ahora pedía más .Trescientos costaba el servicio. Para sus amigos Paco y Sebastian era ciento cincuenta solamente.

Cada vez que alguien colocaba su píe sobre “mi amigo” disfrutaba un chiste, que con picardía Sergio ofrecía. No era extraño escuchar las risotadas de los hombres que con frecuencia lo buscaban para que les limpiara los zapatos. Cuando alguien extraño preguntaba ¿de qué reían Sergio? , él contestaba serio, cosas de hombre, cosas de hombre.

Don Paco, el dueño de la cafetería, lo quería mucho, le daba el desayuno gratis y no aceptaba que Sergio no le cobrara su trabajo, siempre le repetía; estudia Sergio, no te quedes para burro. Sebastian; el vendedor de ropa, era el hermano que la vida le regaló, bien vestido y rodeado de mujeres, que Sergio ayudaba a distraer.A las once y media Sergio debía tomar el Metro para estar en Catia a las doce, si se iba en autobús como siempre, tardaba una hora.

Apresuradamente tomó el Metro, llegaría tarde otra vez a la escuela y la maestra gorda lo regañaría como siempre. La semana pasada le había gritado pues Sergio se había quedado dormido. Las clases empezaban a la una y terminaban a las cinco. Entre las siete y las diez, Sergio hacia el trabajo de la casa y las tareas escolares, para luego, despertar a las cuatro y gritar ¡Pulido, Limpiado! Los sábados eran agradables, salía con su mamá y jugaba…al fin jugaba.

Devoró las lentejas al llegar a casa y corrió a la escuela. Al llegar recordó que tenía que entregar unos dibujos que no había hecho así que se dispuso a escuchar los gritos y las amenazas de su maestra ¡TAN GRANDE QUE ESTÁS Y AÚN NO SABES QUE DEBES TRAER TU TAREA! ¿CUÁNDO VAS A APRENDER A LEER BIEN? ¿NO TE DA VERGÜENZA?

A veces quería dejarlo todo, pero las palabras de Don Paco, el dolor de su mamá le hacían pensar que si se esforzaba, tal vez la maestra gorda se equivocaba y no leía tan mal, sus compañeros no se burlarían y le prestarían las hojas blancas para hacer el dibujo, tal vez lograría salvar el año.

Se dispuso a entrar al salón y abrió la puerta .La maestra al verlo llegar le dijo en tono grave ¡SERGIO A LA DIRECCIÓN!


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¿Cultura digital?: Fliz cmple

Anónimo
(Enviado por nuestro habitual colaborador Rodolfo Bassarksy, desde Barcelona, España)

Mi hija cumplía quince años y le organizamos la fiesta en un salón para poder invitar a todos sus amigos.



Esa noche, a medida que iban llegando, se acomodaban en el lugar asignado y enseguida abrían sus celulares y se ponían a conversar por medio de mensajes de texto o a jugar con esos aparatitos maravillosos entre mensaje y mensaje.

Era muy tierno verlos concentrados cada uno en la pantalla de sus sobrios y negros aparatos, como especificaba la invitación “elegante sport y celulares negros”. Qué grandes están todos, pensar que los conozco desde que hablaban entre ellos...

Todavía les recuerdo la voz, algunos no me creen que cuando eran chicos hablaban y se miraban a los ojos. Yo no los corregía, claro; “ya van a crecer y van a aprender solos a no hablar”, pensaba.

Cuando llegó el momento del baile, cada uno conectó los auriculares a su celular, eligió la carpeta de canciones que más le gustaba y entró a la pista. Daba la sensación de que todos estaban bailando el mismo tema.

La entrada de mi hija fue apoteótica, exultante de emoción. Sus amigos se desesperaban por ser los primeros en hacerle llegar su texto de felicitaciones, moviendo a toda velocidad sus pulgares. Algunos, los más previsores, ya tenían el mensaje preparado y lo único que debían hacer era apretar “Enviar”. El teléfono de mi hija no paraba de vibrar y como era imposible leerlos todos, guardó algunos para más tarde.

Me acerqué a ella y sin darme cuenta le dije:

- Feliz cumpleaños, hijita.

Ella me miró horrorizada y se apartó de mí. Preocupado, fui tras ella y le pregunté si le pasaba algo, si había hecho algo que la incomodara. Tomó el celular y me mandó un mensaje de texto:

- ¿M kres avrgnzar frnte a ms amgs? Hcme fvor, ¿pra q stn ls tlfnos?

No tuve más remedio que abrir el mío y mandarle mis felicitaciones

- prdon, fliz cmplños, hjta. T am. Papa.

Fue el cumpleaños perfecto. Cómo pasa el tiempo, qué viejo estoy, pensar que casi le doy un beso.


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Música: Desde el África, canciones del pueblo Masai

ARGENPRESS CULTURAL

El pueblo Masai constituye una orgullosa tribu guerrera que todavía mantiene una cultura en la cual el poder de un hombre se cifra en el número de animales que posee. Famosos por su independencia y destreza en el uso de las armas, especialmente sus largas y afiladas lanzas de caza, su estilo de vida se está viendo amenazado por la creciente presión estatal para que se establezcan y cultiven la tierra.



Estimados en unos 883.000 individuos, son una tribu indígena de África situados principalmente en el sur de Kenia y el norte de Tanzania. Viven a lo largo del Gran Valle del Rift en tierras áridas.

Los Masai, una de las poblaciones negras más antiguas de África, es una tribu que alcanzó su mayor esplendor en el siglo XIX, ya que ejercían un importante poder en la zona. Eran temidos debido a que dominaban el resto de los pueblos del este del continente; tenían los mejores pastos y practicaban sin resistencia el rapto y robo de ganado. Pero los enfrentamientos con las tribus vecinas y las fuertes sequías debilitaron su poder. Además, este pueblo se enfrentó a otro problema: con la colonización británica de África a principios del siglo XX comenzó la presión para que abandonase su tradicional forma de vida, y además el gobierno británico adquirió enormes superficies de su territorio, lo que hizo más difícil su pervivencia. Por otra parte, la peste bovina, traída por los ingleses, afectó y causó la muerte de su ganado. Más tarde Kenia y Tanzania intentaron que abandonasen el pastoreo y se integraran en la cultura de sus respectivos países como agricultores. En la actualidad siguen al margen de reglamentos, leyes o mandatos oficiales que modifiquen sus costumbres, les prohíban ser guerreros o les obliguen a pagar impuestos.

Los Masai se han esforzado por mantener vivas sus tradiciones en un mundo cambiante y cada vez más globalizado y uniformado. En primer lugar, luchan por sobrevivir manteniendo sus rasgos culturales propios, aislándose de las zonas más invadidas por la industria del turismo. Es por ello por lo que viven en campamentos formados por casas que no superan el metro y medio de altura construidas con excrementos de vaca y paja. En cuanto a la alimentación, rechazan también los productos de la tierra cultivados como fuente alimenticia, ya que desprecian la agricultura, que para ellos es impura. Los masais llevan una alimentación sencilla que consiste en mantequilla, carne de cabras y antílopes, leche de las vacas y sangre que extraen de éstas de forma arcaica. Hacen un pequeño orificio en la yugular del animal, recogen la sangre y tapan la herida con guano (es el nombre que se le da a los excrementos de murciélagos y aves marinas cuando éstos se acumulan) para evitar que el animal se desangre. Esta sangre es mezclada con la leche. A un occidental le puede resultar desagradable, pero se dice que la alimentación y la tradición medicinal de la tribu han conseguido que algunos Masais hayan llegado a alcanzar los cien años, algo impensable en países del este de África donde la esperanza de vida no llega a los cincuenta años.

Los masais no cazan para comer, tan solo lo hacen los guerreros como parte de su entrenamiento. Está mal visto entre ellos comer carne de caza, lo ven como un símbolo de pobreza, ya que al ser un pueblo ganadero tienen vacas y sobre todo cabras y ovejas para consumir carne. Tan solo los ancianos pueden comer carne de caza, y un clan determinado, el más pobre de los Masai. Las especies más difíciles de cazar para un Masai son las jirafas y los avestruces, por su gran velocidad, y una de las más fáciles, los búfalos solitarios, ya que al cazar en grupo los rodean y no les dan muchas opciones. Sin embargo, si por algo son famosos es por su caza ceremonial del león. Como parte de proceso vital, los guerreros (siempre varones) han de enfrentarse al menos una vez a un león para convertirse en adultos. En estas cacerías los guerreros se dividen en parejas, eligiendo a su mejor amigo, a quien pueden confiarle su vida. Recorren gran parte de su territorio hasta localizar el rastro de un macho y acercarse a él. Hay dos guerreros que logran mayor protagonismo, el que reúne valor suficiente para acercarse al león sin estar herido y hacer la primera sangre, y el que consigue cortarle la cola estando aún vivo. Al primero le corresponde quedarse la melena como trofeo, al segundo la cola, y ambos pasarán a formar parte del consejo del clan una vez terminado su período de guerrero. Tras la cacería regresan al poblado formando una fila, yendo en cabeza el guerrero que ha conseguido la melena y cerrando el grupo el de la cola. Si van haciendo zigzag y cantando es que nadie ha resultado muerto, y al verles desde lejos, en el poblado preparan una gran fiesta. Si alguno de ellos ha muerto, van en línea recta y sin cantar, y no hay celebración.

Bailes, danza y música

Los Masai tienen por costumbre bailar y cantar todos juntos para celebrar cualquier evento en sus vidas. Realizan danzas a la lluvia, bailan en las bodas, en las celebraciones en las que un niño se convierte en adulto… todo ello acompañado de cantos y ritmos muy típicos. Son famosos y muy conocidos por un baile en el que saltan y cantan.

Aquí dejamos algunos ejemplos de esta producción musical.







En relación a este sufrido pueblo de África, además de su música nos permitimos circular este pedido aparecido en la página electrónica Avaaz:

Queridos amigos y amigas de Avaaz,

Somos ancianos Masai de Tanzania, una de las tribus más antiguas de África. El Gobierno acaba de anunciar sus planes para expulsar a miles de familias de nuestras tierras para que turistas adinerados puedan venir a cazar leones y leopardos. Se supone que las evacuaciones deben comenzar inmediatamente.

El año pasado, cuando la noticia sobre este plan se filtró por primera vez, casi un millón de miembros de Avaaz se unieron para ayudarnos. Su apoyo y la tormenta que generó, forzó al gobierno a negar primero dichos planes, y a retrasarlos después durante meses. Pero el Presidente ha esperado a que la atención internacional se diluya, y ha revivido su plan para arrebatarnos nuestra tierra. Necesitamos tu ayuda nuevamente y de manera urgente.

Al Presidente Kikwete puede no importarle Avaaz, pero está claro que él responde a la presión pública y a los medios internacionales. Puede ser cuestión de horas. Por favor, apóyennos para que podamos proteger nuestras tierras, a nuestra gente y a nuestros majestuosos animales, y díganselo a todo el mundo, antes de que sea demasiado tarde. Esta es nuestra última esperanza:

http://www.avaaz.org/es/stand_with_the_maasai_loc/?tsjnBcb

Nuestra gente ha vivido de la tierra durante siglos en Tanzania y Kenia. Nuestras comunidades respetan a nuestros compañeros animales y protegemos y preservamos el delicado ecosistema. Pero durante años el gobierno ha buscado lucrarse, dándole a ricos príncipes y reyes de Medio Oriente acceso a nuestras tierras para matar. En 2009, cuando intentaron desalojarnos de nuestra tierra para permitir sus frenéticas cacerías, resistimos, y cientos de nosotros fuimos arrestados y golpeados. El año pasado, príncipes millonarios dispararon desde helicópteros a los pájaros que estaban en los árboles. Estas matanzas van en contra de toda nuestra cultura.

Ahora el gobierno ha anunciado que evacuará una amplia franja de nuestra tierra para dar paso a lo que será, según afirman, un corredor de vida salvaje. Pero muchos sospechan que es solo una treta para permitir que una empresa de caza extranjera y sus clientes, adinerados turistas, tengan fácil acceso para disparar a majestuosos animales. El gobierno asegura que este nuevo acuerdo implica algún tipo de ajuste, pero lo cierto es que su impacto en nuestro estilo de vida será desastroso. Somos miles los que podríamos ver nuestras vidas totalmente desarraigadas, perdiendo nuestras casas, las tierras en las que pastan nuestros animales, o incluso ambas.

El Presidente Kikwete es consciente de que este acuerdo podría ser muy controversial para los turistas que visitan Tanzania (una fuente de ingresos fundamental para el país) y por ello no quiere enfrentarse a un gran escándalo de relaciones públicas. Sabemos que si logramos generar aún más indignación global que la que conseguimos el año pasado, y hacer que la prensa escriba sobre ello, podemos persuadirle para que se lo piense bien antes de actuar. Apóyanos ahora para exigirle a Kikwete que detenga este expolio:

http://www.avaaz.org/es/stand_with_the_maasai_loc/?tsjnBcb

Este asalto a nuestra tierra podría ser el final de los Masai en esta parte de Tanzania, y muchos miembros de nuestra comunidad han dicho que preferirían morir antes que verse forzados a abandonar sus hogares. En nombre de nuestra gente y de los animales que pastan en estas tierras, por favor únete a nosotros para hacerle cambiar de opinión al Presidente.

Con esperanza y determinación,

Los ancianos Masai del Distrito de Ngorongoro

Más Información:

Survival: La usurpación de tierras en Tanzania podría suponer "el fin de los masais y del Serengueti" (Globedia)
http://co.globedia.com/survival-usurpacion-tierras-tanzania-suponer-fin-masais-serengueti

Miembros de las comunidades Masai frustran los intentos de evacuación forzosa en beneficio de la empresa Ortelo (IPP - en inglés)
http://www.ippmedia.com/frontend/?l=52669

Masai expulsados y encarcelados para dar paso a una concesión de un safari de caza (Survival) http://www.survival.es/noticias/4886

"El turismo es una maldición para nosotros" (The Guardian - en inglés)
http://www.guardian.co.uk/world/2009/sep/06/masai-tribesman-tanzania-tourism

Los Masais (Survival) http://www.survival.es/indigenas/masai


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Romance de ciego que pide protección


Rafael Plaza (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Yo me levanto a las ocho
Y me acuesto hacia las tantas
Y me pasan tantas cosas
Que será un goce contarlas

Enciendo y se va la luz
Enchufo el grifo y no hay agua
Le doy al botón del gas
Y a poco incendio la casa

Saco al perro y los vecinos
Se quejan porque hace caca
Me meto raudo en el coche
Y la batería no arranca

Por fin me empujan y salgo
Aunque a trancas y barrancas
Por estas calles de Dios
Donde tantas cosas pasan

Te da un golpe un autobús
Te paran todos los guardias
Te piden los documentos
No sabes dónde los guardas

La gasolina ha subido
Ignoras qué es lo que pagas
Porque aunque aparezcan céntimos
Los céntimos no se marcan

Un yonki te vende klínex
Un pobre diablo te atraca
Y si te acercas al Banco
Hallas tu cuenta embargada

Llegas por fin al trabajo
Donde apenas sabes nada
Si te han renovao el contrato
si al paro te vas mañana

Si fumas los ecológicos
A los sindicatos llaman
Y si no fumas el humo
De tus compañeros tragas

Si usas el ordenador
Es tu vista la dañada
Y si tu oficio es barrer
Respiras todas las miasmas

Suena de pronto el teléfono
Veamos quién te llama…

Un amigo está en el paro
Otro en la mili se afana
A aquel le cumple el seguro
A este un tiro se le escapa

Sales a hacer tus gestiones
A la hora del bocata
Y en la oficina de enfrente
Te dicen vuelve mañana

Echo un vistazo a la prensa
Para saber lo que pasa…

Me entero que a una familia
Se le hundió entera la casa
A otra le explotó el gas
Cuando ponía las patatas

«Mi nene murió al cruzar
Esa condenada plaza»

«Mi marido se cayó
Porque falta la baranda»

«Doscientos intoxicados
Por la mayonesa mala»

«Más de 200 doctores
Del Insalud en España
Se han sentado en el banquillo
La temporada pasada…»

Hay numerosas denuncias
Contra la banca privada
Y estas denuncias las hacen
Jueces por la Democracia

También denuncia la OCU
Pues de consumo se trata…

Las diferencias que existen
En las primas de contratas
De compañías de seguros
Con diferencias muy altas…

La muerte no tiene precio
Pero las leyes en marcha
Han puesto precio al difunto
Si de accidentes se trata

Tan sólo son varios miles
Sí, varios miles por barba
En lo que toca a los juegos
Los españoles se gastan

Y no sé cuántos millones
Y otros tantos cuando casan
Que en los azares y en bodas
Nos gastamos una pasta

Mientras tanto cinco mil
Españolitos del alma
Dejaban su vida sobre
El asfalto de la patria
¿Quién asegura a esos muertos?
¿Al que juega, quién le ampara?
¿Quién indemniza a los pobres
Que en bodas todo se gastan?

¿Quién a los viejos acoge?
¿Quién a los niños levanta?
¿Quién a los sanos controla?
¿Quién a los enfermos sana?

El casado casa quiere
Que no se le prenda en llamas
El vecino de la calle
Quiere pasearla con ganas

El trabajador honesto
Con honestidad se ufana
Por su justo sueldo y
Por la luz de una ventana

El jubilado un seguro
De vejez sueña en su casa…

La Administración debía
Dar una respuesta clara
A tantas preguntas sobre
Tantas situaciones diarias

Que abarcan la vida en casa
En el trabajo en la plaza
Cuando acudes a una iglesia
O cuando a un banco llamas

Cuando vas al hospital
Cuando en la calle te atracan
Cuando compras un vehículo
Cuando tu futuro pagas

Cuando paseas en bici
O cuando en barco naufragas…

Yo me levanto a las ocho
Y me acuesto hacia las tantas
Y me pasan tantas cosas…
¡Que ha sido un goce contarlas!

Rafael Plaza es escritor, periodista, poeta. Tomado de “CON UÑAS Y DIENTES”. Madrid 2012


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“El celu”


Lilia Veloz (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La primera comunicación a través del teléfono celular, cumplió 40 años el pasado jueves 4, y ello nos conduce a reflexionar sobre las diferentes distancias que miden nuestra memoria como impulsora de proyecciones hacia el futuro, pues en ese momento la población del mundo estuvo muy lejos de imaginarse la enorme trascendencia que adquiriría en nuestra vida cotidiana ese novedoso instrumento.



A través de él, la gente se comunica e incomunica, se informa y desinforma, documenta, espía y es espiada, de convierte en adicta y se la acusa de que su uso abusivo es responsable de tumores cerebrales. “El celu”, a la vez de comunicarnos, es capaz de encerrarnos en un mundo autista que nos aísla del prójimo y de la sociedad, y nos excluye del tan necesario y humano diálogo familiar.

La libertad individual y su sagrada intimidad, queda pues, a merced de ese pequeño objeto móvil, al extremo que en Estados Unidos, la policía confiesa que espía a los ciudadanos utilizando las señales de sus celulares, tal como reconoció semanas atrás ante el Senado Matthew Olsen, Abogado de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), recién designado Jefe del Departamento Antiterrorista.

“Hay circunstancias” en las que los servicios de inteligencia tienen poderes plenos para localizar a ciudadanos dentro del territorio de nuestro país, empleando las transmisiones de sus teléfonos inteligentes, declaró el alto funcionario.

A pesar de lo que se comprueba a cada instante, de todas maneras hay que hacer cierto esfuerzo mental para comprender los cambios que la tecnología, y no necesariamente la ciencia, está generando en las relaciones humanas.

Años atrás, y no muchos, cuando veíamos a una persona gesticulando a solas en las calles, en lugares de trabajo o en el propio hogar, pensábamos que podía estar loco o en vías de devenirlo.

Hoy, de pronto, ves que un congénere dice “¡hola!”, y reaccionas automáticamente con otro ¡hola!, con la más armoniosa de las voces y con tu mejor sonrisa, respondiendo a tan sorpresivo saludo, mientras tu mente trabaja a toda velocidad para recordar dónde antes habías visto ese rostro.

Hasta que caes en la cuenta de que no eras tú el destinatario del saludo. Entonces tu sonrisa se congela y apuras el paso para que no se dé cuenta de tu perturbación, lo cual, sistemáticamente, resulta innecesario, pues el autor del “hola” sigue enfrascado en su conversación a través del “celu”, ajeno al mundo que lo rodea.

Lo mismo sucede cuando ese celuman conduce un vehículo. ¿Cómo puede concentrarse en el manejo si todos sus sentidos están pendientes del pequeño aparatito, tan útil para muchas cosas como la incomunicación moderna?

Tiempo atrás, antes de salir del domicilio hacia la selva de cemento, chequeábamos documentos, dinero, lentes, libreta de apuntes, lápices, pero ahora tu lista comienza prioritariamente por el celular.

Para algunas personas ya no es una herramienta de comunicación, es un aparato que se incorporó dándose estatus social. Me contaba mi esposo que cuando recién arreciaban los teléfonos móviles, en una conferencia médica se prohibió entrar con ellos y se requisó los mismos en la recepción del evento.Terminado el encuentro científico, muchos de esos aparatos fueron abandonados por sus dueños y, para sorpresa de los recepcionistas, la mayoría eran ¡¡de juguete!!

Los estudiantes lo llevan escondido a las aulas, donde están prohibidos, y a hurtadillas chatean o leen los “copiatines” del examen.

Inútil ir contra la corriente, si tú no le compras un celular a cada uno de tus hijos, estos hacen cualquier malabarismo financiero para adquirirlo, si es que no tienen la suerte de encontrar uno caído u olvidado, y tampoco falta el amigo de la familia que le regala uno como un gran presente, pues ya había reemplazado el suyo por uno más moderno. ¿Cómo no va a tener un celu si todo el mundo tiene?

A la salida de los colegios y universidades, a la nochecita, las figuras humanas parecen luciérnagas con sus adminículos encendidos, sin duda muy útiles para informar a los familiares hacia dónde se dirige cada uno, pero a menudo ello constituye solamente una pose presumida, sin prever que también puede provocar agresiones y asaltos que en ocasiones llegan al asesinato, en una época que la vida humana tiene muy poco valor.

Por ahora, el celular es casi mi enemigo, aunque no ignoro que, bien utilizado, como la política, tiene mucha importancia. Muchas veces he pensado seriamente comprarme uno de juguete por si me asaltan en la calle y me espetan ¡¡dame tu celular o te mato!! Yo respondería, “¡¡por supuesto, aquí lo tiene, lo había comprado pensando en usted, caballero!!”.

La tecnología moderna que, al inicio, sólo lo habilitaba como un teléfono móvil, lo ha ido transformando en filmadora, linterna, cámara de fotos, radio, TV, internet y otros.A lo mejor, pronto nos conectará con extra terrestres, mientras nos aislamos del mundo que nos rodea.

¿Mi número de celular?... eh, no tengo y, aunque me obsequiaron uno, no conozco sus dígitos.

Hay días que me pregunto si mis hijos no me miran como a una cavernícola. Puedo llamarlos tres veces y, generalmente, no me escuchan, pero si suena el celular, salen como viento huracanado.


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Hay

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Hay colores
porque la luz
ilumina diferencias.

Hay amores
porque luz
y olores
muestran diferencias.

Hay diferencias
porque nada es igual
ni la consciencia
ni un poquito de sal.

Pero hay algo siempre igual:
nada vivo es inmortal.




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La iglesia desde América Latina

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Juan Pablo II, visitó América Latina, hace más de dos décadas. En seis oportunidades, se aproximó físicamente a esta Región. La Iglesia dio a conocer un amplio y revelador diagnóstico, que sigue vigente. En Puebla, México, en Río de Janeiro, San José de Costa Rica, Managua, Guatemala, Honduras, Belice, Perú (Lima, Callao, Arequipa, Cusco, Ayacucho, Piura, Trujillo e Iquitos); Karol Wojtyla, el “papa peregrino de la paz”, comprobó realidades, que no han cambiado: “Rostros de niños golpeados por la pobreza desde antes de nacer, obstaculizados en sus posibilidades de realizarse a causa de deficiencias mentales y corporales irreparables. Niños vagos y muchas veces explotados en nuestras ciudades, fruto de la pobreza y desorganización moral y familiar….” (*)

El papa Francisco ha inaugurado su pontificado, convocando a los líderes religiosos de las otras iglesias cristianas y no cristianas a proseguir el diálogo ecuménico, que propicia el Concilio Vaticano II, movimiento en busca de la unidad y que celebra sus cincuenta años desde el 2012 al 2015.



Tal convocatoria incluyó a los judíos y a los musulmanes. La Organización de la Cooperación Islámica y el Centro Al Azhar de El Cairo, han renovando formalmente el llamado a una reconciliación histórica entre el islam y la cristiandad.

Igualmente, la iglesia evangélica, tan vigente en EEUU y América Latina. El presidente Obama ha denominado al nuevo Papa “un defensor de los pobres y de los más vulnerables entre nosotros”.

Jorge Bergoglio, como arzobispo de Buenos Aires, se nutrió de una mesa de diálogo interreligioso. Todos los años participaba del encuentro entre los católicos carismáticos y evangélicos. Solía decir que "para ser católico, hay que ser antes un buen judío". Esta es una respuesta a los señalamientos de su silencio durante las dictaduras en su patria.

La corriente del neo paganismo también ha dejado una importante estela en Latinoamérica. Hay grupos que practican ritos de religiones que recrean o reviven creencias y prácticas generalmente pre-cristianas, como la brujería neo pagana, la ouija, el ásatru, el candomblé, la religión de Sant Daime, la religión de María Lionza, el vudú, y la religión orisha y la santería, especialmente en el Caribe.

La unidad que plantea el papa Francisco, en opinión de los seguidores de la Teología de la Liberación, supone incidir en el respaldo e integración de los sectores más vulnerables, que siguen siendo víctimas de la violencia política, económica y social, como ocurre hoy, incluso, en la Europa moderna.

En 1980 ocurrió el asesinato del obispo Oscar A. Romero en el Salvador. En Nicaragua, el sacerdote Ernesto Cardenal participaba activamente en la revolución sandinista. En 1994 en Chiapas, México, la iglesia apoyó a los indígenas insurgentes.

Para Matthías Preiswerk, la educación teológica se encuentra en crisis. Lo afirma en Contrato Intercultural, 2011, revista editada en la Universidad Carlos III de Madrid, La Paz, Quito, Sao Leopoldo y San José de Costa Rica: “En las iglesias más históricas se ha elitizado o clericalizado. En las emergentes se limita a entrenar a los suyos, están menos preparadas para teorizar, y al mismo tiempo se está produciendo un llamativo crecimiento en el número de miembros adherentes”.



Junto con otros filósofos afirma categóricamente que la interculturalidad es el “método para la refundación de la educación teológica en el actual protagonismo de la diversidad”.

El Concilio de los medios de comunicación aparece con toda su fuerza espiritual. Una diversidad de mensajes circulan entre los jóvenes interesados en alentar la fraternidad, como un desafío de los tiempos actuales. Páginas, en el Perú es un vocero del Centro de Estudios y Publicaciones - Gráfica Ava (su edición bimensual 229), invita a la reflexión, señalando que “la enseñanza de la teología sigue siendo mono cultural y aún, muchas veces casi colonial y que tampoco entra en diálogo con los movimientos sociales”:

Rolando Ames Cobián, miembro de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación del Perú, ex senador de la República, considera que un rasgo típico de la época actual es la ruptura entre los jóvenes, inclusive de los reflexivos, y la sociedad exterior a su familia y a sus amigos.

Cita varios ejemplos: El creciente malestar ético de los indignados en el Norte ante la pésima distribución de los costos de la crisis mundial, entre los ejecutivos de bancos responsables y la gente de a pie. En Chile, grandes movilizaciones de los jóvenes, cuestionan la educación privada y reclaman más recursos del Estado. En Perú empieza a ser intenso el despertar del rechazo juvenil a la discriminación, entre otras, la racista. La corrupción pública y privada, otro mal profundo, ha generado movilizaciones juveniles masivas, en más de un país de la región.

La valoración del pluralismo cultural y del apoyo a los desfavorecidos ha aumentado estos años, después de una larga pasividad conservadora que parecía mayoritaria. El camino es germinal para consolidar las redes sociales. Pero si estas conductas emergentes no aumentan y persisten las tendencias a la desigualdad, el malestar ante la ausencia de calidad de la vida no disminuirá.

Por cierto, no es factible comparar la década de los sesenta, marcada colectivamente por la justicia social que por la libertad personal. La democracia va siendo planteada más allá de la mera representación pública de una persona o de un partido.

Javier Iguíñez, economista destacado, presenta a Denis Gaulet, Sudhir Anand y Amartya Sen, para afirmar que “el referente fundamental es la comprensión del desarrollo humano y la de éste como expansión de la libertad humana y no como aumento de la cantidad de cosas producidas per cápita”.

Desde San Salvador, la población exige la santificación del monseñor Oscar Romero, cuya muerte de monseñor Romero marcó el preludio del conflicto armado en su país, que se extendió hasta 1992, dejó más de 75 mil muertos y masivas violaciones a los derechos humanos. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) resolvió en abril de 2000 que el Estado salvadoreño era responsable por haber violado el derecho a la vida en contra de este sacerdote, por faltar a su deber de investigar el crimen en forma diligente y eficaz.

La Teología de la Liberación, una corriente teológica que nació tras el Concilio Vaticano II y la Conferencia de Medellín, Colombia, 1968, fortalece la propuesta de unificar la Iglesia. Sus principales representantes son los sacerdotes Gustavo Gutiérrez Merino, Perú. Leonardo Boff, Brasil. Camilo Torres Restrepo, Colombia. Manuel Pérez Martínez, España. Óscar Romero, El Salvador. Y Juan Luis Segundo, Uruguay.

Una mirada serena permite concluir que la ciudadanía religiosa en América Latina no está plenamente democratizada. La libertad creciente de los grupos religiosos no se traduce en la igualdad ante la ley. La educación en todos los niveles, la asistencia social (Beneficencias Públicas, asilos de ancianos y centros de atención del menor, financieras - cajas municipales), en su mayoría, son actividades que la iglesia del Vaticano mantiene su representatividad, y el Estado es inclusive con ella, permeable en la supervisión. En tanto, las comunidades evangélicas, que alientan el diezmo de cada feligrés para su Iglesia, no logran que sus pastores, diáconos o ministros, gocen de la protección formal de sus instituciones y terminan excluidos en su adultez mayor.

La unidad de las religiones en cada país de América Latina, como reiteran diversos noticieros de la prensa libre, supone la atención principal a los desposeídos, incluyendo a las lejanas parroquias, donde sus sacerdotes viven de la misericordia local, porque el poder central de la Iglesia, está muy cerca de las empresas extractoras de los recursos naturales, sin la mínima responsabilidad social para los más desposeídos.

*Juan Pablo II. Peregrino de la Paz. Biografías. Zavaleta Alegre. Jorge. Diario HOY, 1985.


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Plástica: Vincent van Gogh, un pintor que liberó al arte


Dmitri Kósirev (RIA NOVOSTI, especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Vincent van Gogh nacido hace 160 años es un raro ejemplo de una pasión por crear tan intensa que acabó con una época de la historia de la humanidad y dio vida a otra completamente nueva.

Mientras sigamos viviendo en esta nueva época, seguirá habiendo debates sobre el pintor. Es verdad que fue una persona más que excéntrica. Pero así son los genios y, si queremos gozar de verdaderas obras de arte, hemos de aprender a no molestar ni juzgar a sus creadores.



Un arte que no llega al público

Paul Cézanne, Paul Gauguin y Vincent van Gogh aparecieron en un momento en el que todo parecía ya decidido, el siglo XIX había producido un nuevo tipo de pintura bautizado impresionismo. Algunas tendencias muy parecidas empezaron a surgir en la literatura y la música.

El rostro del siglo XX se le antojaba al mundo diferente, pero dotado de un cierto encanto… De repente irrumpieron en la vida los tres genios, cual tres avisos de que el impresionismo ya formaba parte del pasado y de que el futuro deparaba sorpresas.

Lo que une a los tres pintores es su condición de no profesionales. Los tres empezaron como aficionados y se les siguió considerando como tales el resto de sus días. Se diría incluso que sus obras eran vistas como lienzos creados por dementes. Ninguno de los tres disfrutó en vida de la admiración del público ni recibió ningún ingreso por su trabajo. Así, cualquiera de las obras de van Gogh, cuyo valor ha superado los 100 millones de dólares, podría haber bastado para mantenerle durante toda su vida.

Los tres fueron precursores de la pintura del siglo XX y también del XXI, pero no fueron conscientes de ello. Estos tres hombres que retaron la actitud meramente comercial hacia el arte, crearon un nuevo perfil del mercado, uno que mueve cantidades desorbitadas de dinero y es impredecible hasta el punto de volverse fácil de predecir.

Lo primero que hicieron fue demostrar que el gran arte ha de quedar incomprensible para los contemporáneos. Su obra, al igual que la de los mejores pintores del siglo XX, tampoco es comprendida del todo hoy. Y lo segundo que pusieron de manifiesto es que si uno es capaz de descubrir al genio en un pintor a ser posible muerto en su pobreza puede hacerse de oro.

Van Gogh fue, dicho sea de paso, el más pobre de los tres. Pero Cézanne y Gauguin no vivieron de la pintura, sino que gastaron las herencias recibidas. Cézanne disfrutó de fama en los últimos cinco años de vida, pero sólo por haber vivido muchos años y poder presenciar incluso el nacimiento del siglo XX.

Un hombre con la oreja cortada

Sobre estos pintores, en especial Van Gogh, se ha escrito una cantidad ingente de tomos, ensayos, estudios e introducciones a álbumes. Pero siempre se puede decir algo más, no por haber cambiado los clásicos sino por ser diferente su público.

Hace algunos días, me topé con un maravilloso ensayo titulado 'El período de Arles de la historia universal'. Recordemos que Arles es la localidad francesa, donde Van Gogh trabajó junto con otros pintores y donde creó la mayor parte de sus obras. El autor, Maxim Kantor, se ha revelado en varias ocasiones como un novelista brillante que tiene qué decir precisamente sobre la pintura.

Rinde honores a Van Gogh y destruye a los impresionistas. Su razonamiento es más o menos el siguiente: Arles fue para el pintor el lugar del renacimiento de la civilización, del surgimiento de un arte completamente nuevo y gratuito, porque el mercado mataba al arte. Y también era lugar del nacimiento de un nuevo mundo en vez del antiguo, una especie de comuna de París, donde los creadores de un arte fresco e inspirado en la naturaleza ofrecerían su visión del mundo al hombre nuevo.

Recuerdo de mis años de colegio que no se podía decir ni una palabra en contra de los genios reconocidos, porque tenían que servir de ejemplo en todos los aspectos. Me da la sensación de que la tendencia sigue en pie, pero es absolutamente errónea. La genialidad es un trastorno y la principal lección que se saca de la vida de un genio es que la gente común y corriente ha de aprender, como mínimo, a tolerarle.

Vincent van Gogh es un ejemplar extremo de la genialidad que rayaba en la demencia. Es difícil saber cuál fue el motivo de su locura, la absenta que tanto le gustaba pero que se producía en aquellos momentos con una técnica peligrosa para la salud humana o el hecho de haber sido un niño “problemático”. El caso es que su oreja acabó cortada, tuvo un altercado con su amigo Gauguin, pasó un período en el manicomio finalmente optó por el suicidio. Los maravillosos lienzos eran obra de un demente.

Por otra parte, una persona normal no podría haber trabajado a este ritmo. Van Gogh vivió 37 años, a los 17 empezó a trabajar como marchante de arte, pero sólo empezó a pintar a los 27, es decir, unos 10 años antes de su muerte. Estudió pintura únicamente 4 años antes de morir, al mudarse a París. Se instaló en Arles en 1888 y en 1890 se disparó en el pecho con un revólver.

Maxim Kantor cita un dato impresionante, en el plazo de un año van Gogh pintó cerca de 190 lienzos, sin contar los dibujos. Todas sus obras eran verdaderas joyas. Creaba el promedio de un cuadro al día, sabiendo plasmar en un pequeño detalle un mundo entero. A modo de comparación, a Cézanne le llevó varios años pintar algunos de sus cuadros. Eso es ser un genio. Y que nadie intente repetirlo, porque fracasará.

Un siglo cruel, una gente cruel

Pero volvamos al inicio de nuestra reflexión, ¿qué es lo que nos hace considerar a van Gogh un genio, por muy demente que estuviera? Las personalidades creativas suelen ofrecer al público una visión distinta del mundo, le obligan a volver a plantearse el sentido de la vida. ¿Qué mérito tendrá van Gogh?

En primer lugar, fue un rebelde, alguien que fue contra su época, es decir, la Europa del siglo XIX que era, según todo indica, terrible. En realidad, la vida nunca fue fácil, pero el siglo XIX generaba unas sensaciones de lo más sombrías, como las que empujaron al pintor a crear ‘Los comedores de patatas’. Y la manera de sentirse libre de ello fue otra percepción del mundo que se plasmó en la espléndida y soberbia ‘Noche de estrellas’ y los campos de trigo de Arles. Nunca nadie ha visto el mundo con estos ojos.

Porque el siglo XIX empezó con las masacres de las guerras napoleónicas, más tarde dio vida a las hordas de sangrientos revolucionarios y de idealistas que confiaban en que la salvación vendría de la mano del progreso técnico, igual que los viajes a la Luna… Y luego vino el siglo XX en el que se intentó en serio poner en práctica las ideas del siglo anterior, instaurar el modelo de una vida feliz a nivel nacional que disponía de campos de concentración por si acaso.

De esta forma, Vincent van Gogh, hijo de una aburrida y provinciana Holanda, incapaz de vivir en paz con el mundo, fundador de la “comuna de Arles” se convierte en contemporáneo nuestro, porque perseguimos el mismo espejismo, buscando olvidarnos de los horrores del siglo anterior.

Ver su obra aquí: http://www.mystudios.com/artgallery/V/Vincent-Van-Gogh/Vincent-Van-Gogh-oil-paintings-1.html


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El franco de María (Una visión de los siete pecados capitales)


Carlos Alberto Parodiz Márquez (Desde Alejandro Korn, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



(Versión abreviada para revista del cuento homónimo, cuya estructura original se encuentra bajo el archivo El Franco)

El jinete ha llegado, vestido de oscuro, con su guitarra al hombro y la opresiva y ominosa sensación, para quienes se le aproximan, que su irradiación no es de este mundo.

Su belleza, extraña, seductora, suave, voluptuosa, se percibe en la ambigüedad, extraña, que produce el confrontar las fronteras de lo indefinible.

El viejo, sentado, a la puerta de la miserable barraca donde funciona el bar - prostíbulo, siempre con el largo sombrero echado sobre los ojos, era una referencia para cada habitante de la ¨serra¨.

- Para lo que hay que ver -, se decía, porque en” la pelada” los mineros, aspirantes a buscadores de fortunas imposibles, tabicaban sus vidas en la prosecución del intento supremo, hallar el oro salvador, del que muy pocos regresaban.

Por lo tanto era, sin dudas, el lugar indicado para el hacinamiento de almas desesperadas, desarboladas, que sólo uno, podía ir a buscar.

El viejo, al verlo descender de su caballo, se sintió obligado a un gesto maquinal, a pleno sol del mediodía tropical, se levantó el cuello del abrigo, por un frío repentino, que su experiencia le obligaba a reconocer, entrecerrar los ojos y persignarse, cuando Franco cruzó la calle, justo frente al viajero, en busca de María, sin sospechar que su vida cambiaría de ahí en más.

Despreocupado, Franco entra al bar sin reparar que el desconocido a sus espaldas, luego de seguirlo, gana anonimato en la penumbra del interior del lugar, disolviéndose entre los asistentes.

Franco, esta urgido de hallar a María, pese a que derrocha indiferencia.

Uno de los dormitorios, se abre y, en la puerta, aparece ella. Rara belleza. Salvaje mezcla. Buscada, pero temida. Una verdadera esmeralda perdida.

Advierte a FRANCO. Se miran. María lee su actitud imperiosa, pero tiene que atender. Cuidar el orden, también allí, significaba conservar el lugar. Las abstinencias, en esos sitios, valen una vida a veces. El se muestra impaciente. Nunca aceptó aquella situación. Ella, para justificar su permanencia, transitó las explicaciones probables y las atendibles. La necesidad terminó por imponerse.

FRANCO almacenó oscuras sensaciones y cada tanto estallaba. Ahora y por eso, continuaba bebiendo.

Cuando MARIA decide ir a su encuentro, alguien se atraviesa en su camino, viste de oscuro y carga sobre su espalda el estuche de una guitarra, suave pero enérgico, se explica...

“... es mi turno... MARIA...."

Ella lo mira confundida, no lo conoce, nunca lo ha visto, sin embargo hay algo que no puede precisar; recorre su larga y esbelta figura, pero no ubica ese inexplicable detalle. Imprecisa, todavía, sostiene la mirada de aquellos ojos de miel...

"... perdón..."

El extraño, gentil, persiste...

"... llámame "MONSIEUR”... he esperado por ti, un largo tiempo... MARIA...

Ella se sintió turbada y esto sí era extraño, más la pausa expuesta, tuvo costo. FRANCO se interpone. Forcejea. Sin éxito. El hombre lo mira.

Desafío y expectativa. El silencio colectivo se agudiza, como un filo.

MARIA, no se explica su pasividad anhelante. Los hombres se miden. La incertidumbre centellea. Finalmente, FRANCO, cede en silencio.

Hay entre él y MARIA, segundos vitales, percepción de tiempos fracturados, sus miradas procuran sostenerse. El dueño del local, con su severidad sin elocuencias, había influido en el desenlace.

El hombre vestido de oscuro y con la guitarra a la espalda, ha ingresado al dormitorio.

Al fondo de la habitación, una cama, un balde y él, desvistiéndose. Se vuelve y sonríe, enigmático, a FRANCO, quien no apartó su mirada de la puerta abierta de la habitación, desobedeciendo su propia conducta.

MARIA cierra la puerta y apoya en ella su espalda, buscando fortaleza.

No se pregunta.

No sabe por qué.

Teme y desea.

Ella, que había matado la experiencia, pareció temblar.

Quiso enojarse consigo.

Rubor.

Eso, perdido, había vuelto.

¿Quién era ese, que sin tocarla ni hablarle, le provocaba vértigo?

Cerró los ojos y se dejó estar.

Oyó el murmullo de su respiración cadenciosa.

Le pareció una brisa fresca.

No advirtió sonido en sus movimientos.

Las yemas de los dedos, de él, iniciaron una metódica y exhaustiva exploración.

Sus pezones, erizados, viajaban rumbo al estallido.

Una ola de placer, tenue al comienzo, comenzó a crecer dentro suyo irrefrenable.

Su resistencia de ojos cerrados, comenzó a desmoronarse.

Se dejó acariciar disfrutando voluptuosamente. Cada centímetro de su piel era recorrido, gozado, con una combinación perfecta, que el hombre establecía, entre su boca y las manos.
Se sintió arcilla modelada.
Homenajeada.

Algo nunca percibido.

Comprendió que era una fiesta, la suya, hecha por y para él.

Destinataria de un desborde indominable.

Las formas del goce, infinitas, la habían elevado a alturas de placer alucinantes.

La boca de él, era insaciable y no había lugar al que no pudiera llegar, para provocarle un nuevo estremecimiento.

MARIA comenzó a guiar sus respuestas.

Ansiaba recorrerlo con la misma intensidad. Saborearlo, con idéntica ferocidad.

Dejarlo exhausto, antes de fundirse en una sola forma.

Había dejado atrás la última frontera de su control.

Se lanzó feliz, al desenfreno sin límites.

Todo fue una danza total, fuegos de artificio en cada estallido, ella nunca tuvo, nunca supo, nunca vivió algo semejante, no podía privarse, crecía su apetito con cada orgasmo, como si una vitalidad superior, inmanejable, los alimentara.

Sabía que el éxtasis, venía de él, que algo desconocido trituraba sus reservas morales, físicas y espirituales.

Gozaba demencialmente, segura del nunca más, devolvía cada caricia multiplicando sus cuidados y exploraciones ávidas.

No se daba tregua.

Tenía la imperiosa necesidad de eternidad en cada penetración.

Nunca suficiente.

Todos los tiempos, un tiempo.

Había viajado por el cosmos del placer infinito y estaba sedienta.

La eternidad se había detenido.

Quiso aferrarlo en un intento de fusión estelar. El, alimentaba todos sus gestos y los completaba. La perfección de las formas, las figuras, las liturgias del sexo, fueron un libro que ella aprendió, en piel, durante ese galáctico éxtasis. La tregua del final, la encontró asida a él, próxima al desamparo inminente.

No habían cambiado palabra.

Ella sabía que algo irrepetible, había sucedido.

En el bar, FRANCO bebe de más.

MARIA ha estado demasiado tiempo con el hombre de la guitarra.

Se abre la puerta de la habitación.

En el vano, el hombre mira, silencioso pero intensamente, a MARIA.

Ella, con los rescoldos del fuego consumido, en la mirada mezcla arrobamiento, embelezo, temor y desesperanza.

Lo acompaña, a medio vestir, hasta el pasillo. Algunas mujeres, en el bar, sentadas a una mesa ríen y comentan.

MARIA retorna, brevemente, a la habitación y luego desciende al bar. Toma de un brazo a FRANCO para decirle...

“... salgamos...”¨

En la puerta, el viejo ha vuelto a persignarse al verlos salir, luego de comprobar que el jinete, un minuto antes, ha partido, el detalle del frío repentino que acomete al viejo, es que en el camino reseco, el oscuro caballo que conducía a su jinete singular, no dejaba huellas sobre el polvo de la calle.

Por supuesto ni Franco ni María habían reparado en ello, cabizbajos y casi definitivamente separados, marcharon hacia la desolada plaza de la ¨serra¨ buscando que cosas decirse.


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Crítica literaria: Cuerpos extraños, de Cynthia Ozick


Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Cuerpos extraños, de Cynthia Ozick
Traducción de Eugenia Vázquez Nacarino
Lumen- narrativa

El personaje clave de Cuerpos extraños lo protagoniza Beatrice, más conocida por la abreviatura Bea, mujer de ascendencia judía que ejerce como profesora de literatura en un instituto con su historia sentimental llevada en la intimidad. Es persona recatada que porta vida silenciosa, tranquila y reflexiva entre un presente y un pasado la herencia de ser de raza judía que, aunque ella señale “Como novelista el Holocausto no me interesa. Tampoco como judía, ya que la cultura que lo produjo no es mi cultura: es la cultura del opresor”, siempre va consigo esa disyuntiva, herencia de un pueblo trashumante y perseguido. De aquí que el Holocausto se presencia constante en todas sus novelas.

 Constancia que muy directamente se verá reflejada en existencia de Lili la compañera del sobrino extraviado por lo que sin sospecharlo ha decidido desplazarse a París. Lili es una superviviente de los campos de concentración.Y corre el año 1952 cuando Bea, decide viajar desde Nueva York a Paris a la aparente fácil aventura de buscar a su sobrino que parece estar extraviado, perdido, en el París “sobrio de la posguerra”. Este es el principio de la más reciente novela de Cynthia Ozick en la edición inglesa de 2010 y que esta primavera ha editado en español Lumen. La historia muestra una similitud en ese juego entre pasado y presente, que no es otro problema que el antisemitismo, amenazante oculto, pero que está ahí y que en tiempos de crisis suele destaparse lentamente hasta alcanzar amenazante actualidad. Peligro que enlaza con el ayer no tan lejano que a veces no se quiere reconocer y que misma autora expone como ejemplo y “centro de atención a los inmigrantes para subrayar hasta qué punto resulta imposible erradicar el antisemitismo de la mentalidad europea”, muy presente entre ciertos personajes de la novela. Fenómeno histórico en tiempos de crisis.

Realidad actual que aunque la novela trascurre en 1952, con América en plena ebullición frente a la Europa de posguerra que vive y paga la doloraza factura de su tragedia intentando salir y alcanzar de nuevo la luz con la que un día brilló. De aquí el criterio de Cyntia Ozick: “Qué difícil es cambiar la propia vida, qué tremendamente fácil es cambiar la de los demás” Lo cierto es que con toda esta carga que lleva consigo en la memoria esta profesora, divorciada de un extraño músico, que lucha con tesón en sus clases intentado despertar el interés en un alumnado indiferente sumido en su mundo de hamburguesas y mala educación. Aventura entonces, para este personaje con transparente influencia de Henry James en este París a la búsqueda su sobrino Julián, contestataria enfrentado a su padre que solo parece pensar en el dinero de los buenos negocios que olfatea como buen experto.

Y la historia se va complicando, entre la tía y la sobrina Iris que también arriba a Paris en busca de su hermano Julián, que intenta encontrarse a sí mismo huyendo de su padre y esa sociedad americana que lo ahoga. Aventura de hijo mal criado que puede abocar en un nuevo fracaso. Propio de generación que intenta ser un remarque de la famosa “generación perdida” de los tiempos de Hemingway, Dos Pasos y otros que han quedado a la historia de la literatura. Desesperados hijos de buenas y productivas familias en una América en la que los padres, solo desean que sus hijos igualmente cifren su modo y sentido de vida en el factor dinero-ganancias.

La clásica lucha por la existencia de contenido de unos descontentos extraños muy lejos de la propias circunstancias de la gran mayoría de la sociedad de la vieja Europa en la que minorías, saben que en el fondo nunca más recuperará el ayer vivido como protagonista universal, porque los nuevos valores, con todas las críticas que se le puedan hacer, han cambiado de geografía. Este es el mundo múltiple de las novela, donde protagonistas de ambos mundos, sienten y desfilan llevados con maestría y fino estilo literario por las culturas de dos pueblos, uno viejo heredado y malherido, otro, el suyo de nacimiento, manifestándose en el trascurso de esta narración magistral en la que Bea va viviendo con desazón lo que al principio consideró un simple viaje al gran París visitando museos y catedrales. Y termina por ser una ejemplar lección de saber. No se podía esperar menos en tan interesante historia de una magnífica narradora poseedora de un justo prestigio.


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Fantasía de guerra nuclear casi a la medida


Marcos Winocur (Desde México. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

1. La noticia

El comando estratégico de las fuerzas armadas del País Uno detectó una flotilla de misiles en vuelo hacia su territorio. El coronel operativo, según las instrucciones, activó sin más la alarma, corriendo de inmediato a las oficinas del premier, a quien informó e hizo la pregunta: ¿Da usted la orden de disparar nuestra flotilla de misiles rumbo a los blancos del País Dos? Permítame, coronel: ¿Hay modo de destruir en vuelo éstos que vienen hacia nosotros o desviarlos de los blancos? Sólo a unos cuantos y se aprecia que son más de un centenar. Estas señales, las que denuncian la presencia de misiles enemigos ¿no podrían estar equivocadas, deberse a una falla en el sistema, una mala interpretación, o tratarse de falsas imágenes? No, señor, no en este caso, me lo acaba de informar el comandante de zona estratégica. Entonces ¿los misiles en vuelo causarán inevitablemente nuestra destrucción? Afirmativo, señor. ¿Cuántos podremos abatir con las defensas? Con suerte, la mitad, los que quedan son suficientes para arrasar a nuestro país, señor. Se hace un silencio. Coronel, comuníqueme con el Ministro de la Defensa. No, espere... El premier deja de apoyarse con una mano sobre el escritorio, y da la vuelta.



2. La decisión

Han permanecido todo el tiempo de pie, dos personas decidiendo, o quizá sólo una, la suerte de la humanidad. El premier está ahora tras su escritorio, continúa de pie. ¿Y para qué quiere usted, coronel, sumar, a la nuestra, la destrucción del País Dos, y tal vez volver inhabitable el planeta? ¿Qué repararíamos con ello? ¿Cuál sería nuestra ganancia? Perdone, señor: ¿Doy la orden de disparar nuestra flotilla de misiles nucleares? Negativo, coronel. Como usted ordene, señor. ¿Buscará usted ponerse a salvo? No, coronel, con el barco me hundiré. Tampoco voy a recurrir al teléfono rojo. No tiene caso. El premier del País Dos me negará todo, intentando ganar tiempo. Ya que ni ellos podrían detener sus propios misiles. Se hace un silencio. ¿Cuánto falta, coronel? ¿Para qué, señor? ¿Cómo, para qué...? ¡Coronel...! Para que nos alcancen los misiles. El coronel consulta su reloj: alrededor de 28 minutos, señor. Ya no hay tiempo, tiempo para nada, para que el gobierno intente ponerse a salvo, la familia... nada.

Falta nos hace un arca de Noé... Otro silencio. No avisaré a nadie. Los angustiaría sin objeto, que mueran así, el verdugo ha levantado el hacha y ellos no lo saben, no saben dónde les han colocado el cuello. Mejor así. Coronel, por favor, siéntese. Después de usted, señor. ¿Eh? No lo había advertido, los dos estamos de pie, pues... sentémonos. ¿Un whisky? Yo me tomaré uno... ¿o prefiere vodka del bueno, nada de falsificaciones? Gracias, señor, no bebo estando de servicio. Coronel, coronel, en unos minutos más habrá dejado el servicio. Pero ya no podrá beberse un whisky o un vodka. En fin... Vuelve al escritorio, saca la botella, dos vasos -por las dudas se arrepienta-, bebe, los dos siguen de pie. Un silencio. ¿Tiene familia, coronel? Sí, señor. ¿Estaba pensando en ella? Afirmativo, señor. Otro silencio. ¿Sabe, coronel? yo creo en el eterno retorno. Todo volverá a suceder. Usted entrando con la noticia, nuestro diálogo, yo con el vaso de whisky en la mano... todo.

Esta impotencia... es lo que me desespera, repetir el último acto de nuestro país, bueno, no el último, habrá sobrevivientes, pero ¿en qué condiciones? Alguien dijo: “los vivos envidiarán la suerte de los muertos”. ¿Cuánto falta, coronel? No -atajándolo-, no me diga. Han sido capaces de hacernos esto... ¿por qué? Prestos a discutir la propuesta de eliminar las armas de destrucción masiva, las negociaciones están a punto... Señor, disculpe, ¿puedo aceptar su whisky? Desde luego, ya está servido. ¿Hielo? Negativo, señor, gracias. ¿Podemos brindar, coronel, o le parece impropio? ¿A la salud de quiénes? De nuestros sobrevivientes, sus hijos, sus nietos... bueno, a la salud, no. A la sabiduría que algún día les roce, al nunca más una jornada como la de hoy. Chin, chin, un silencio.

3. Más explicaciones

El premier se sienta. Le diré, coronel, cómo veo las cosas. Antes de que nos atacaran, la consigna era: devolver golpe por golpe. Y se proclamaba a los cuatro vientos, a ver si así se disuadían de golpearnos primero por miedo a la represalia. Como se dijo, el País Dos tenía de rehén a nuestra población y nosotros a la de ellos. El equilibrio del terror, que conoció la guerra fría. Pero eso era antes de la agresión. Antes, se trataba de disuadir. Ahora se trata de otra cosa: salvar lo que se pueda de la humanidad. Paradójicamente, “el malo” no pagará las cuentas, saldrá ileso. La víctima queda paralizada, no puede defenderse. Para estos últimos minutos que nos quedan, la consigna es otra: preferible que sobreviva media humanidad a que sea borrada del mapa, sin contar el daño a la biosfera. No puedo contestar a la agresión nuclear, el criminal tiene asegurada la impunidad, es la lección final que da la especie humana: la impunidad al criminal. No me sumaré a ella, no entraré a ese juego.

Claro, el genocida arriesga, es cierto, que del otro lado -nosotros- haya una mente gemela y la agresión sea contestada. Pero yo no lo soy. No habrá respuesta. El silencio será mortaja. ¿Me permite una observación, señor? Adelante. Me suena a la dialéctica de poner la otra mejilla, también eso. Un silencio. Del otro lado del océano, coronel, hay familias como la suya y la mía. Puedo hacerlas un amasijo de cemento y sangre ¿para qué? ¿Por venganza? ¡Vamos...! Ellas están tan ausentes de la jugada como nuestras familias.

4. Se impone el tuteo... hay novedades. Se cancela el tuteo

Prosiguen el diálogo en una zona de soledad e impotencia donde las jerarquías se abaten, dos malos mensajeros: se niegan a dar la noticia. Y que, cómplices, se abren a la fraternidad: sin reparar en ello, comienzan a tutearse. ¿Tienes hijos...? Dos, mañana debía llevarlos a... ¿Estás separado? No, los niños querían esta vez una salida con su padre, el “siempre ocupado”. ¿Qué edades tienen? Cinco y ocho, pero... en el País Dos ¿las familias son como las nuestras? Espera, los minutos corren, déjame preguntarte una tontería. ¿No hay ninguna posibilidad que todo esto sea un sueño, un mal sueño, una pesadilla, o bien una falsa alarma, las computadoras han enloquecido, no sé, algo...?

Suena el teléfono, los dos se miran absortos, el premier despaciosamente levanta el auricular. Señor -una voz tensa que no espera el saludar-, aquí el comandante de zona estratégica, la nube de misiles ha desaparecido de nuestros controles, como esfumada. ¿Ha pasado el peligro? Afirmativo, señor. ¡Alabado sea Dios! ¿Y a qué se debió...? El premier, el comandante al otro lado de la línea y el coronel, que lo ha comprendido todo, están a punto de llorar. Señor -el comandante se controla-, son formatos eléctricos, de morfología caprichosa, esta vez nos confundió el diseño de una flotilla de misiles... señor, una pregunta: ¿está el coronel operativo con usted? Sí, acaba de entrar. El coronel hace un gesto de sorpresa. Entonces, ¿sólo se dio la orden de alarma uno? Correcto, comandante. El coronel lleva a sus labios el tercer whisky. ¡Bendito sea Dios, que usted, Señor Presidente, así lo decidió! ¿Y cómo supo...? Verá, comandante, bien: mañana, ya calmos, se lo platico y usted me informará sobre los motivos que tuvo para descartar la posibilidad de un formato eléctrico. Sí, señor. Se despiden, cuelgan.

Suena el teléfono rojo. Por favor, con el premier del País Uno. ¿Eres tú? Discúlpame, iré al grano. ¿Por qué activaron el sistema de alarma uno? Ejercicio de rutina. Pero, no nos dieron aviso, querido amigo. Te ruego nos disculpes, se nos pasó, no volverá a suceder. ¿Todo normal? Todo normal. ¿Cómo está tu esposa? Muy bien, gracias. Me la saludas. Lo mismo a la tuya... cierto que eres soltero. Bueno, que los saludos sean para la galana de turno... siempre te he admirado: ¿cómo hiciste para hacerte elegir siendo soltero? Oye, hace tiempo que quería agradecerte los chistes que me mandaste por Internet, ése de la suegra está buenísimo. A ver si chateamos un poco uno de estos días. Claro que sí. Pero, dime, ¿no advirtieron como una...? ¿Una qué, mi queridísimo amigo? No, nada, olvídalo. Naturalmente, levantarás la alarma uno. Cuelgo y lo ordeno, no temas, mi buen. Nos vemos. Nos vemos. Cuelgan. Otro silencio. Coronel... Desaparece el tuteo. Sí, señor. Tal vez usted... Voy a recapitular lo sucedido entre las cuatro paredes en esta media hora, no ¿qué digo? en unos minutos, sólo en unos minutos. Entró usted y no acababa de dar la noticia cuando sonó el teléfono, era el comandante para comunicarme que el peligro había pasado. Eso fue todo. ¿Me entiende, coronel? Perfectamente, señor. Ah, y corra a levantar la alarma. Sí, señor.

5. En el País Dos

En el País Dos, el premier, después de colgar, reflexiona. ¿De modo que supieron distinguir entre un formato eléctrico de flotilla y la flotilla misma? Debemos andarnos con cuidado, a estos tipos no les creo, pero nada. Y visualizaron el formato eléctrico en sus aparatos antes que nosotros, sino ¿a santo de qué la alarma uno sin avisarnos? Y yo, que quería buenamente advertirles sobre la falsa imagen... y que de una vez quitaran la alarma uno.

6. Epílogo

Cien días después de estos sucesos, el País Dos logró una innovación tecnológica que posibilitaba amplio margen de maniobra en situaciones críticas: un mecanismo adosado a cada misil, permitiendo su destrucción en vuelo desde base remota. Así las cosas, el País Dos se las jugó. Dos oleadas de objetos voladores partieron un día hacia el País Uno. La primera de misiles nucleares y la segunda de aviones transportando tropas de élite y armamento. De momento, iban casi juntas. Pero una de ellas deberá dejar la escena bastante antes de divisar el blanco. Si lo hace la flotilla de aviones, es porque el País Uno iba a ser destruido. Si lo hace la flotilla de misiles, es porque va a llegarse a un acuerdo evitando el holocausto tras la rendición del País Uno, que aceptaba ser ocupado militarmente.

Y ése fue el planteo del premier del País Dos al premier del País Uno: se entregan o los borramos del mapa. Olvidas nuestra capacidad de respuesta, replicó el atacado. No será usada, contestó el atacante. ¿Cómo sabes? Aquí, junto a mí, está un cierto coronel; me pide te salude de su parte y te agradece los excelentes whiskys que tomó en tu oficina. Bien, tú decides. Tercera opción no hay. Tu lógica de impedir a toda costa la destrucción de la humanidad, es sabia. Te será reconocida por las generaciones venideras. Yo, lo confieso, te admiro. Además, y esto no es poca cosa, estás mejor situado ahora que la otra vez cuando ustedes confundieron formato eléctrico con ataque muy real de misiles. Porque fue así ¿verdad, mi queridísimo? Me lo contó todo este amigo nuestro, el coronel, que tú seguramente calificarás de otra manera. Y esto, precisamente, gracias a él y a la innovación tecnológica que nos permite destruir los misiles en vuelo. Y bien, no te queda mucho tiempo para decidir.

Ya lo he hecho, contestó el aludido. Acabo de ordenar un ataque nuclear masivo contra ustedes, permíteme una expresión brutal, ustedes son ya cadáver. Yo no tengo medios de destruir la flotilla en vuelo, cada misil dará en el blanco, en el mejor de los casos, podrán parar uno de cada dos misiles, no te preocupes, cada blanco tiene asignados dos misiles de cabezas múltiples. Del otro lado de la línea, un silencio que bien puede calificarse como silencio de muerte. Finalmente, una pregunta: ¿Por qué lo hiciste? Para saber si mi sabia lógica, que tanto alabaste, la aplicarás ahora haciendo estallar tus misiles en vuelo -tú lo puedes, yo no-. ¿Admiras mi sabia lógica? Pues, aplícala. Las generaciones venideras te lo reconocerán recibidos en son de paz, no es necesario cambiar ocerán. ¡Ah! Tus soldados en vuelo hacia aquí en el rumbo de los aviones. ¡Tú decides! Te he pasado la pelota, a ver si eres hombre sabio.

Y colgó.


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El eufemismo de afrodescendiente acrecienta la vergüenza étnica entre los venezolanos que se caracterizan por poseer una piel negra

Brunilde I. Palacios - Antonio José Guevara (Desde Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

“Hemos leído los artículos adjuntos, gracias. Refiero esta anécdota: años atrás participé en un seminario de varios días en una población de Boyacá (departamento de Colombia) organizado por el gran novelista, ensayista y médico costeño colombiano (negro hasta la médula de los sueños) Manuel Zapata Olivella. Contó que fue invitado a un país africano que gozaba de un reinado. Él, Zapata Olivella, ponderó y exaltó ser hijo y descendiente de africanos y de estar de regreso a la tierra originaria de sus ancestros. Notó que el Rey algo le dijo al intérprete. La curiosidad lo llevó a preguntarle al traductor que le había dicho el Rey, a lo cual le respondió que el Rey preguntaba si el eminente médico americano no estaba un poco tocado de la cabeza. Comparto con ustedes, con Martí, Mariátegui y tantos eminentes latinoamericanos que en América Latina crisol de razas, germina un auténtico mestizaje en los más vivos colores”
Fernando Pinzón Pérez, Director del periódico tumacopopolo.com

Quienes en Venezuela empezaron a despreciar a los venezolanos y venezolanas que poseen una piel negra fueron lo que se auto reconocen con el eufemismo de afros descendientes (los cuales solamente representan el 0.7 de la población total venezolana, según el Censo de Habita y Viviendas que se dio en el 2011, por parte del Instituto Nacional de Estadísticas -INE-, los cuales impusieron la pregunta dentro de la herramienta censal que tenía que ver con el reconocimiento y que estrato de la población deberían se incluidos), en donde se utilizaron cualquier tipo de medios de comunicación para imponer dicho término, donde no le pararon a la muestra censal que se había hecho en varias zonas del país y cuyo resultado demostraban que los venezolanos de piel no captaban que se le impusiera ese eufemismo de afro descendiente y menos a que viciaran los resultados que no aceptaban que se dividieran…, más se dieron cuenta que este tipo de división, no existe en la población venezolana y menos entre sus diferentes estratos, pero ellos utilizaron todos los medios de comunicación para imponer dicho eufemismo, en el que se pudiera decir, que han tenido…, pero tanto apoyo de todo índole, que no sabe en que lo han utilizado, puesto que estos incentivos…, no han llegados a los estratos más pobres o a los vulnerados de las poblaciones que se caracterizan por poseer una piel oscura (que lógicamente son los negros y negras). Con decir, que en comparación con otros países vecinos, se puede notar que la realidad es muy parecida, aunque el gobierno bolivariano ha sido más diligente, ya que estos han logrado usurpar grande cargos de confianza en la planta administrativa del gobierno bolivariano (Ministerio del poder Popular para Desarrollo de la Mujer, de educación, la cultura, INAMUJER, etc.), porque al parecer existe un compromiso con los estratos negros y negras en su país que no ocurre en nuestro país, donde el gobierno ha sido más diligente. Esto quiere decir, que ellos por ejemplo se dieron a la tarea de imponer la pregunta que tienen que ver con el reconocimiento en el Censo 2011 y no solamente eso, sino que también conceptualizaron a los estratos que participaron en dicha pregunta…, pero por otro lado, han realizado grande espectáculos que se dieron en grande hoteles, como el



Famoso Hotel Albas Caracas, utilizar sus diferentes espacios para hospedar a los representantes internacionales y degustar de su gran cocina, en el que no se dejó que participarán quienes teníamos una postura distinta y menos que saliera de quienes nos reconocemos como venezolanos de piel negra, puesto que hasta el momento ese impacto que debieron de tener esas serie de espectáculos que se hicieron (con gran Vallas de VEPACO), todavía no se le ha visto su impacto y menos, que haya servido para producir un debate que permitiera esclarecer, hacer transparente la dinámica histórica que conllevó a convertir a seres humanos en mercancía y que llevó a los africanos a cazar, depositar y vender a los barcos negreros europeos, a su propia gente, en el que nunca hubo alusión al negro y negra como seres inteligentes que se convirtieron en sujetos creadores de cultura, sino en bridarle una apología a la africanidad, como si ellos fueran africanos y no venezolanos, o como que si África fuera tenido alguna injerencia o aporte en la independización de los nuevos estados nación.

En el que podemos sostener con mucha base, que el racismo, intolerancia, y xenofobia provienen en el país de quienes asumieron una postura distinta a los venezolanos que se caracterizan por poseer una piel negra, los cuales se vienen caracterizando porque han venido perdiendo espacio por la no existencia de un dialogo consensuado con ellos, puesto que ellos están en otra cosa, no en elevar el nivel político, ni ideológico de nuestra gente que se caracteriza por poseer una piel negra y en el que no se quiere entender, que el eufemismo de afro descendiente no nos reivindica, más bien acrecienta nuestra vergüenza étnica, puesto que no se puede querer a quien cazó, depósito y convirtió vida humanas en una mercancía, sin importarles que eran seres muy inteligentes y eran humanos.

Por ello no nos arriesgamos asumir tal apelativo discriminatorio (afro descendiente) que quiere fraguarse en la realidad venezolana, olvidando tal dinámica histórica, en donde pudiera acercarnos afirmar que de África salieron aproximadamente más de 120 millones de personas calificados como negros y negras durante aproximadamente trecientos años, en el que se utilizó para imponer el calificativo de negro o negra, un fundamento religioso por parte de los europeos, quienes al pisar tierra africanas impusieron su conducta etnocéntrica, la cual fue copiada inmediatamente por los reyezuelos africanos, a pesar que dicho continente se presentaba como unas tierras desconocidas que estaba poblado por diferentes etnia, flora exótica y desconocida y una fauna compleja que era difícil para los europeos. Por otro lado, no se podían dar el lujo de perder a ningunos de sus aventureros, porque este tipo de aventura era muy arriesgada, porque la fauna y flora era apta solamente para los africanos y no para los europeos, en el que para conquistarla y colonizarla se hace evidente que los europeos se tuvieron que mezclar con los africanos, lo cual le permitía que su cuerpo fuera poco a poco adaptándose ese ambiente para poder adueñarse de todo lo que representa a l continente africano y destruir con el tiempo sus diferentes expresiones culturales y religiosas y en el que está en juego la identidad africana que poco a poco se ha ido perdiendo y donde se ha buscado y se está buscando dividir a África en dos pedazos, como También a Asia y hacer la gran nación Árabe ( Véase el juego geopolítico militar que se está dando en Asia y áfrica), puesto que geológicamente, Asia, Europa y África constituyen un territorio único y continuo (salvo el artificial Canal de Suez) y comparten una plataforma continental común.

Es por ello que son muchas cosas a la que se puede aludir para demostrar que nosotros nunca les interesamos a los africanos y es por ello nuestra invitación a enarbolar la presencia del venezolano que se caracteriza por poseer una piel negra, como sujeto creador de una cultura diferente a la europea y a la africana. Tenemos que enarbolar su presencia, principalmente esa alta capacidad para soportar se trató impío y antihumano que se les dio por parte de las culturas africanas que eran quienes los cazaban, depositaban en factorías y los vendían y los europeos que eran quienes los compraban y los transportaban a Europa y América a través de los barcos negreros. Me pregunto ¿Dónde estaban los africanos mientras los negros y negras sufrían ese trato? O es que es casual que después que se dio la revolución en Haití, el trato empezó a cambiar, nos empezaron a mirar de otra manera y a entender de lo que éramos capaces o es que podemos olvidar lo que pasó en Venezuela con el Taita Boves, lo cual está muy presente y si su muerte no se fuera dado en Úrica (1814), Venezuela fuera sido la Segunda República negra en el mundo.


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Poema


Guillermo Henao (Desde Medellín, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Ella no gusta de la historia, “afición pueril de ancianos
que temen todavía morir.” Yo le confería relatos claudianos
o, mejor, le ubicaba la ubicuidad de sus súbditos.
Como púlpitos que no son púlpitos
donde se amonesta al amonestador,
donde se afana al afanador,
erigía sus ojos para mirar con los míos.
Pero no pude incendiar astillitas de ascuas en sus fríos
propósitos,
depósitos
de viejos y reiterados ardores juveniles.
Entendí como si ella quisiese liberarme en los rediles
de las frescas manos sin límites del porvenir que toda vía
lo es; y me habría
sus prietos labios circun-dando los míos in-decisos.
Si no quiso
precisar mi su misión,
si prefirió sus hábitos favoritos danzar y danzar, su don
aire de todo ritmo,
su istmo
de agradable franqueza, no reprocho. Sólo la veo cuando ella me re-cuerda
y viene a esculcar cuál cuerda
floja peligra
en mis confusas marionetas. No denigra
de mí. Me espera.
Ignoro si comprende que aún no soy el que era.


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La fábula de los ciegos


Hermann Hesse

Durante los primeros años del hospital de ciegos, como se sabe, todos los internos detentaban los mismos derechos y sus pequeñas cuestiones se resolvían por mayoría simple, sacándolas a votación. Con el sentido del tacto sabían distinguir las monedas de cobre y las de plata, y nunca se dio el caso de que ninguno de ellos confundiese el vino de Mosela con el de Borgoña. Tenían el olfato mucho más sensible que el de sus vecinos videntes. Acerca de los cuatro sentidos consiguieron establecer brillantes razonamientos, es decir que sabían de ellos cuanto hay que saber, y de esta manera vivían tranquilos y felices en la medida en que tal cosa sea posible para unos ciegos.

Por desgracia sucedió entonces que uno de sus maestros manifestó la pretensión de saber algo concreto acerca del sentido de la vista. Pronunció discursos, agitó cuanto pudo, ganó seguidores y por último consiguió hacerse nombrar principal del gremio de los ciegos. Sentaba cátedra sobre el mundo de los colores, y desde entonces todo empezó a salir mal.



Este primer dictador de los ciegos empezó por crear un círculo restringido de consejeros, mediante lo cual se adueñó de todas las limosnas. A partir de entonces nadie pudo oponérsele, y sentenció que la indumentaria de todos los ciegos era blanca. Ellos lo creyeron y hablaban mucho de sus hermosas ropas blancas, aunque ninguno de ellos las llevaba de tal color. De modo que el mundo se burlaba de ellos, por lo que se quejaron al dictador. Éste los recibió de muy mal talante, los trató de innovadores, de libertinos y de rebeldes que adoptaban las necias opiniones de las gentes que tenían vista. Eran rebeldes porque, caso inaudito, se atrevían a dudar de la infalibilidad de su jefe. Esta cuestión suscitó la aparición de dos partidos.

Para sosegar los ánimos, el sumo príncipe de los ciegos lanzó un nuevo edicto, que declaraba que la vestimenta de los ciegos era roja. Pero esto tampoco resultó cierto; ningún ciego llevaba prendas de color rojo. Las mofas arreciaron y la comunidad de los ciegos estaba cada vez más quejosa. El jefe montó en cólera, y los demás también. La batalla duró largo tiempo y no hubo paz hasta que los ciegos tomaron la decisión de suspender provisionalmente todo juicio acerca de los colores.

Un sordo que leyó este cuento admitió que el error de los ciegos había consistido en atreverse a opinar sobre colores. Por su parte, sin embargo, siguió firmemente convencido de que los sordos eran las únicas personas autorizadas a opinar en materia de música.


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