miércoles, 12 de junio de 2013

Mi homenaje lorquiano a Lorca

Marcos Winocur (Desde México. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

“Queridos amigos: Hace tiempo hice firme promesa de rechazar toda clase de homenajes, banquetes o fiestas que se hicieran a mi modesta persona; primero, por entender que cada uno de ellos pone un ladrillo sobre nuestra tumba literaria, y segundo, porque he visto que no hay cosa más desolada que el discurso frío en nuestro honor, ni momento más triste aunque sea de buena fe.”

Federico García Lorca



No logré que mi texto fuera aceptado en alguno de los homenajes que fueron propinados en el mundo al poeta español Federico García Lorca en el año centenario de su natalicio, 1998. ¡Mejor! Fuera de calendario, llevé a cabo mi homenaje una tarde desde el balcón de mi casa sin otro público que el aire, allí donde sembré palabras y cenizas. ¿Cuáles cenizas? Cenizas “calientitas” de muertos frescos, estaban en oferta; por teléfono las había encargado a la sección pedidos a domicilio de la agencia crematoria, llamar al cementerio, extensión 666, preguntar por cenizas sobrantes, no reclamadas por los deudos. Yo las fui arrojando desde el balcón; abajo, la gente pasaba y decía:

- Debe ser de algún volcán, tal vez el Popo, el viento lleva muy lejos las cenizas...

Un niño levantó la cabeza comentando a su papá:

- Hay un señor hablando solo en el balcón, y haciendo cosas raras.

Y se tomaron de la mano apresurando el paso.

En fin, mi texto de homenaje a Lorca es espejo y risa, ya verán cómo en él se narra lo que pasó en otro homenaje a Lorca.

Ahí les va.

Llena la sala a reventar, el orador llegó vestido de gitano y armado de castañuelas, con fondo de música flamenca, todo lo cual le valió un sostenido aplauso. Y arrancó con los consabidos lorquicidios.

- Que me la llevé al río creyendo que era mozuela, verde que te quiero verde, a las cinco en punto de la tarde...

Y gesticulaba a diestra y siniestra.

Y luego, la evocación del poeta:

- En un día como hoy, pero de hace cien años...

En el público, había de todo, quien escuchaba atentamente, quien bostezaba, quien buscaba con la mirada a sus conocidos, un niñito lloraba y la madre se salía con él... en fin, normal.

Luego de la lectura de poemas y la evocación de Lorca, el orador pasó a fragmentos de sus piezas de teatro, entre éstos, el diálogo que sostienen El Niño y El Gato, personajes de la obra titulada "Así que pasen cinco años". Esta pieza sale de la tradicional línea de su teatro para hacerse vanguardista, sin por eso perder la fuerza poética característica en Lorca. Los dos personajes han muerto, El Gato dice:

"Me duelen las heridas que los niños me hicieron en la espalda".

El Niño contesta:

"También a mí me duele el corazón".

Y El Gato:

"¿Por qué te duele, niño, di?"

Y El Niño:

"Porque no anda. Ayer se me paró muy despacito".

Y la lectura no pudo continuar. Fue como si todos los diablos hubieran sido soltados en la sala donde se tributaba el homenaje al poeta. Instantáneamente, el público se unificó para entrar a saco en este mundo, comenzando por risitas que se hicieron carcajadotas.

El público, cruel como niño de primaria, estaba encantado con la diversión no programada y gratuita, se levantó de sus asientos interrumpiendo el acto mientras se burlaba de todo, del homenajeado y del homenajeador, quien vanamente se rasgaba las vestiduras de gitano. Gritos, pateadura de asientos, gestos obscenos y hasta hubo quien se subió al estrado y a la vista de todos meó hacia abajo.

¿Qué había pasado? Para el lector mexicano o argentino, sobran las explicaciones. No así para otras nacionalidades. Olvidé de mencionarlo, el homenajeador, quien leía al compás de sus castañuelas, era español. Había seleccionado los textos sin que esas tres palabras -“se me paró”- le llamaran la atención. Pero el homenaje tenía lugar en México, país de los llamados “albures”, frases de doble sentido, y para este público “se me paró” es igual a erección. El español había metido la pata y ahora la situación estaba fuera de control, vanos fueron los ruegos a la cordura que se hicieron desde la tribuna y por más golpes de castañuelas que el orador daba tratando de hacerse oír.

De haber estado presente, el poeta, sin importarle que la burla fuera a sus expensas, se habría sumado a la algarabía general, lo juro por mis largas barbas blancas ¿que están llenas de mariposas? No lo sé, mientras no sea de ratones o de murciégalos ¿murciégalos? No, murciélagos, tendría que mirarme al espejo, pero no hay en la sala, entonces preguntárselo a alguien, ahí viene el orador a toda carrera, oye ¿ves en mi barba...? Ni me escuchó, y se fue, ah, perseguido por el público, santo Dios, qué relajo, en realidad ya no queda nadie, han cerrado las puertas, fin del acto de homenaje.

Hasta aquí mi texto, rechazado cuando ofrecí leerlo en las celebraciones propinadas a Lorca en el 98. Es un mal ejemplo -se me dijo- divulgar esa crónica. Tuve pues que resignarme a festejar al poeta desde mi balcón, leyendo ante nadie, al aire, lanzando palabras y cenizas de muertos frescos, así, tan lorquianamente como pude, Dios me salve y la Virgen me ampare.

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Los dos vientos

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El Viento Triste

A veces
el viento llora y gime
es aire que sufre
entre casas
que pasa.

Es aire que recuerda
que pasó por plantas
que hamacó flores
que pasó por tantas
que acarició amores.

De donde viene
a donde va
el viento que llora
tal vez a donde recuerda
tal vez a donde quiere olvidar
tal vez al desierto
tal vez al mar.

El viento
que siento
pasar.

__________

El Viento Alegre

El viento alegre
es juguetón
revuelve los pelos
hasta con peinetón.

Levanta las polleras
para mostrar que adentro
no hay pollitos
y espera pajaritos
para hacerlos planear
en agujeritos
o frente al mar.

Es el viento
que siempre canta
una canción
el viento alegre
el viento juguetón.



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Chumay: En el suelo de negociaciones

Fernando Soto Quiroga (Desde Tarija, Bolivia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En 1779, tres años después de pasar la Audiencia de Charcas a depender del Virreinato del Río de La Plata, el territorio chiriguana sufre una nueva invasión; esta vez las fuerzas españolas bajo el mando del Coronel don Luis Hurtado de Mendoza deciden desplegar acción guerrera contra los pueblos o tentas situados al sur del río Pilcomayo. Los chiriguano-guarany desarrollaban toda una estrategia militar para destruir el Fuerte Santiago y liquidar a las milicias de la Corona asentadas en el. La fuerza militar española tenía la misión de doblegar y vencer a los chiriguanos para facilitar el avance de las haciendas ganaderas de los carai (blancos y mestizos) y fortalecer las reducciones franciscanas que con su acción evangelizadora cooperaban en el intento de doblegar el combativo espíritu de libertad de los kerembas (guerreros) chiriguanos.



De enero a marzo de 1779 vanamente las fuerzas del Coronel Hurtado de Mendoza porfiaron, sin éxito alguno, derrotar y someter a los chiriguanos. Un segundo intento o misión de guerra correría igual suerte, por lo que 8 años después los invasores peninsulares cambiarán de estrategia pero no de objetivo. En 1787 llegará a las Salinas (hoy Provincia O’connor) una misión de alto nivel, en representación de la Corona, para concertar con los representantes chiriguanos la paz y rescatar, además, los prisioneros carai (blancos) en manos de los “infieles”.

Entre 1779 y 1786 en los múltiples enfrentamiento de guerra entre las milicia españolas y los contingentes de kerembas (guerreros), van a sobresalir dos formidables e insobornables combatientes chiriguanaes, uno llamado Amerani, tubicha (principal) de los pueblos de Itau y, el otro, Chumay, tubichamburubichá, es decir el principal de los principales de un territorio mayor.

Chumay y Amerani encabezaron la comisión negociadora chiriguana a la mesa de concertación por la paz, imponiendo que la misma debía realizarse no en una mesa, como querían los conquistadores, sino en el suelo de acuerdo a sus costumbres y tradición. Los negociadores del Virrey Loreto tuvieron que acomodar sus posaderas para largas jornadas en contacto con el suelo. La representación española tenía como “principal delegado del gobierno colonial a Don Francisco Gonzales Villa, quien además fue nombrado comandante de la comisión negociadora real. Por su parte el Arzobispo de la Arquidiócesis de la Plata, Josefh Antonio de San Alberto, en estrecha concomitancia con el virrey de Buenos Aires Márquez de Loreto, eligió a sus dos mejores hombres: los experimentados curas José de Osa y Palacios y Juan Cobos Redondo en representación de la iglesia. El arzobispo, quien se había desempeñado como obispo de la Diócesis de Córdoba del Tucumán, se quedó en Tarija durante un año para coadyuvar al logro de una paz duradera. El arzobispo, no sin cierta razón, era escéptico respecto a su logro pues consideraba que si no se establecía con exactitud su contenido y alcance ni los indios chiriguanos la guardarán porque son infieles, ni la guardarán quizás los nuestros (los españoles) porque ni les sobra la religión ni el honor”. Sin duda San Alberto tenía conocimiento preciso del ser conquistador.

Después de largas y complicadas negociaciones se acordó la paz, primero la firmaron Amerani y los colonialistas; una semana después, con mucho cálculo lo hizo CHUMAY cuando la delegación española se encontraba abrumada y desanimada por la espera; sin embargo de las circunstancias reinantes, los clérigos ni cortos ni perezosos presionaban a Chumay y a sus capitanes para que se comprometiesena aceptar la conversión al catolicismo de él y su gente, a lo que éste, con la claridad de identidad y firmeza de convicción que le caracterizaba respondía: “Cristiano, no; porque así como Dios había criado a los cristianos, también había criado a los Chiriguanos, y muy bien estaba así”.

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“¡Quiero verlo!”

Rafael Plaza (Desde Madrid, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El famoso presentador de TVE José María Íñigo está de actualidad, porque acaba de publicar sus memorias televisivas. Aún no he visto su libro, pero contaré algo sobre una de sus más famosas entrevistas, la que le hizo al Premio Nobel de Literatura ruso Alexander Soltzhenitsin, fallecido hace unos años.

José María Íñigo ofreció, a finales de marzo de 2004, sin proponérselo, en la cadena radiofónica Onda Cero, la mejor definición de “dictador” que uno ha oído en toda su vida. Le preguntaba aquel lunes Carlos Herrera por su antiguo programa de “La noche del Martes” o “Directísimo”, en el que un día apareció Alexander Soltzhenitsin, el autor de “El Archipiélago Gulag”, fallecido hace pocos años en Moscú. Era a principios de los años 70. El Nobel ruso, que había aceptado la invitación de Íñigo de venir a su programa (cosa que al parecer los censores de la época no denegaron, porque ni creían que el ruso, ya exiliado en USA, viniera, ni esperaban que, caso de hacerlo, hiciese alusión alguna que comprometiera al régimen de Franco) la armó aquella noche. Soltzhenitsin vino, a cambio, se supone, de un montón de dólares y con una sola condición: que se le llevara a una corrida de toros. Contaba Íñigo que, naturalmente, le dijeron que sí. El premio Nobel quería ver la muerte desde la barrera.

El programa iba normal, hasta que el novelista del “Gulag”, que apenas dejó hablar a Íñigo, se embaló describiendo los horrores de la dictadura soviética: “¿Ustedes creen que viven en una dictadura?”, se preguntó Soltzhenitsin. “¡Ustedes no tienen ni idea de lo que es una dictadura!”, añadió. Y relató extensa y enfurecidamente los desmanes que a su juicio se habían producido en Rusia. Aquella intervención fue tan sonada -y polémica- que produjo un tremendo debate interior, y en un sector de la sociedad española también una enorme indignación, hasta el punto que una editorial realizó una encuesta entre muchos intelectuales y gentes de la cultura. Nunca se supo -el abajo firmante fue uno de los interpelados- si al final salió a la luz.

Al parecer, Franco no había contemplado el programa, pero oyó hablar mucho de él. Íñigo le comentó ese lunes a Carlos Herrera que, estando una de las noches siguientes en un bar, vio con sorpresa que aparecía en pantalla su entrevista con Soltzhenitsin, sin que a él se lo hubieran advertido. Lo que el popular entrevistador televisivo contaba es, por lo menos, surrealista. Al parecer, Franco, al oír hablar tanto de esta entrevista, dijo: “¡Quiero verla!”. Pero en aquella época no había vídeos, ni era fácil reproducir un programa y llevárselo a la carta, a casa, a alguien con un mensajero. Ni cortos ni perezosos, los señores de la tele cortaron por lo sano, inaugurando unas formas hasta entonces inéditas: repetir un programa. De modo que España entera hubo de ver de nuevo al ruso, explayándose a gusto sobre su concepto de la dictadura, y repitiendo que en España “no sabíamos qué era eso de una dictadura”.

Sin pretenderlo quizás, Íñigo había dado en la diana de lo que, verdaderamente, es un dictador, de lo que es una dictadura: el señor omnipotente que, desde su casa, da una orden: “Quiero verlo”, y sus cortesanos, ciegos u obedientes, le ponen en bandeja lo que pida. Franco dijo: “¡Quiero verlo!, y a la noche siguiente tenía a Soltzhenitsin en bandeja, en la pantalla de su televisor. Y, por supuesto, toda España también.

El dictador dice en el momento que se le antoja: “¡Quiero verlo!”, y lo ve. O: ”No quiero verlo”, y no lo ve. Y todo el país con él. Y punto. El dictador es como un dios: “Quiero esto”, y lo tiene al punto sin que nadie se atreva a preguntarle por qué, o ni siquiera intente disuadirle de lo contrario, porque le va en ello el cargo, se juega la vida laboral. “Quiero aquello”, y se lo traen al instante, sin discusión ninguna, no hay que disgustar al César. Un hombre capaz de decir “¡Quiero verlo!”, y al día siguiente todo el país se ve en la necesidad de ver lo que aquel quiere (en aquel entonces no existía más que una cadena, la TVE), es también capaz de decir: “No quiero verlo”, y no se ve, ni él ni su país. O “Quiero encarcelarlo”, y encarcela a quien le molesta. O “Quiero matarlo”, y alguien muere, de pronto, sin discusión posible ni juicio alguno. “Quiero la cabeza de Juan el Bautista”, dicen que dijo la hermosa hija de Herodías a Herodes, mientras bailaba la danza de los siete velos para el Rey infanticida. Y se la trajeron, en una bandeja, inmediatamente.

Es la forma de decidir del dictador, sea sobre la vida o sobre el pensamiento de sus súbditos: se empieza por: “Quiero contar esto”, y se cuenta. Se sigue por: “No quiero que se cuente esto otro”, y no se cuenta. Este es el camino más rápido para un dictador. Un día le será muy fácil pedir: “Quiero la guerra”, y la habrá. O: “Quiero el silencio”, y todo un país quedará sometido a un negro y poderoso mutismo. El perfecto dictador es aquel que administra la verdad o la mentira como se le antoja. Parecería, de pronto, que Íñigo y Soltzhenitsin nos hubieran retrotraído a un pasado muy lejano. Pero no. Nos acaban de abrir los ojos: para comprobar, simplemente, que Franco y Soltzhenitsin siguen ahí, en el siglo XXI, vivitos y coleando, en grandes despachos de jefes de estado de los cinco continentes, en las cúpulas de la religión más extensa y duradera de la tierra, en naciones que enarbolan la bandera de la democracia como quien enarbola el no va más de la libertad y la verdad, en pequeños despachos empresariales, bancarios, municipales y autonómicos de nuestro propio país. Del “quiero verlo” al “quiero la cabeza de Juan Bautista” no hay más que un paso.

Rafael Plaza es periodista, escritor, poeta. Para el libro en preparación EL CÉSAR Y DIOS. Madrid (España)

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El oro de la aldea: Una visión del desarrollo local - global

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Quienes han vivido y viven en las pequeñas comarcas latinoamericanas y del África Subsahariana perciben que solo con el desarrollo local se podrá construir planeta saludable para la humanidad entera.

Tal premisa toma cuerpo en el Sur-Sur de la tierra, con los aportes de los filósofos Edgar Morín, creador en París de la teoría del Pensamiento Complejo y el cubano Pedo Luis Sotolongo, presidente de la Academia de Ciencia de la Habana, entre otros.



“Lo nuevo está por el Sur”, es la tesis que explica a través de los cambios sociales desde los movimientos de Mayo68, de los Indignados del orbe y de la actual crisis del Norte.

El espacio local - según El Oro de la Aldea, investigación reciente de los peruanos Julio Rojas Julca y Julio Kuroiwa Hirouchi - constituye el eslabón estratégico clave, donde es posible promover el desarrollo local sostenible, forjar ciudadanía y construir la democracia municipal, como base de cualquier sistema democrático nacional.

“El Oro de la Aldea, es su gente, su población. Los recursos naturales (como el mítico oro enterrado) solo son medios para encontrar las raíces y potencialidades de una vida digna, con oportunidades para todos”



Pedro Luis Sotolongo, en el prólogo de El Oro de la Aldea, afirma que siempre hay una manera diferente (maneras diferentes) de escrutar la realidad. “Todas las acciones y conductas que se desarrollan en el sistema social pasan inicialmente a través de la vida cotidiana (identidades individuales) y todas las diversas mediaciones de los patrones de interacción, hasta consolidarse en el orden o forma institucional que le confiere sentido y que le designa a cada acto de la conducta un deber hacer, se formalizan institucionalmente”.

Rojas Julca, comparte con Marin y Sotolongo que los rasgos del Nuevo Modelo Cultural en construcción por la contemporaneidad han sido y están siendo elaborados por marxistas y no marxistas, apreciando el desarrollo contemporáneo del Saber social y de la Praxis humana y como alternativa al constructivismo radical propugnador de la ausencia de toda realidad externa al Saber.

En la tercera parte de El Oro de la Aldea, Julio Kuroiwa, analiza las Ciudades Sostenibles, previa descripción de los principales desastres de la Tierra, como el de Ancash 1970, el terremoto más intenso del último medio siglo en la historia del Perú. Y nos entrega un innovador programa en marcha, con estudios completos y ordenanzas municipales aprobadas por unanimidad. Precisa que los grandes desafíos son la pobreza imperante, la creciente urbanización y la agresión del medio ambiente, cuya solución exige marcos y estrategia integrales. Se trata de alcanzar un neo urbanismo que convierta a las ciudades en espacios de realización colectiva.

La vía con siete reformas

El Oro de la Aldea comenta la obra de Edgar Morin, incluyendo La Vía, para el futuro de la humanidad, en la cual explica que en todas las sociedades civiles, hay una multiplicidad de iniciativas dispersas, ignoradas por los partidos, las administraciones, los medios de comunicación, pero que contienen los desarrollos y las convergencias que permitirían abrir vías hasta formar La Vía.



Morin considera una reforma política para ocuparnos de pensar permanente y simultáneamente desde un punto de vista Planetario – Continental - Nacional - Local. Luego impulsar las reformas económicas, mediante el establecimiento de una institución permanente dedicada a las regulaciones de la economía planetaria y al control de las especulaciones financieras...

La conservación o la resurrección de los servicios públicos nacionales (Educación, telecomunicaciones, ferrocarriles. Un “New Deal” o Nuevo Orden, con grandes obras de salvación colectiva (Energías renovables, cinturón de estacionamientos alrededor de las ciudades, transportes públicos no contaminantes...)

En respuesta al crecimiento de las desigualdades, la institución de un “Observatorio de las Desigualdades”. Una des-burocratización de las administraciones. Nuestros modos de pensamiento deben integrar un vaivén constante entre estos niveles.



En el campo de la Educación, una enseñanza de civilización que se apoya en los medios de comunicación, la publicidad, el consumo, la familia, las relaciones entre generaciones, la cultura adolescente e indicando los adicciones e intoxicaciones de civilización.

La Reforma de la Vida. Nuestras vidas son degradadas y contaminadas por el estado monstruoso de las relaciones entre los humanos, por oposición a la poesía de la existencia que es congénita al amor, la amistad, la comunión, el juego. Y la Reforma Moral señala que no somos civilizados interiormente. La ceguera sobre sí mismo y sobre los demás es un fenómeno general cotidiano.

Primeros respaldos

El Oro de la Aldea, presentado simbólicamente en la sede de la Comunidad Andina, fundada en los años setenta para impulsar el pensamiento bolivariano de la integración, condensa tres investigaciones en un solo volumen y su publicación abre el debate en el Perú, porque puede dar contenido ideológico a los nuevos movimientos sociales y políticos.

Julio Rojas y Kuroiwa, ofrecen una nueva forma de pensar y plantear el desarrollo local, articulado a los grandes proyectos estratégicos. Los primeros en comentar favorablemente son Rebeca Arias, representante de la ONU en el Perú; la ministra de la Mujer y congresista Ana Jara; Genaro Baldeón Herrera, director general de la Secretaría de la Comunidad Andina; Carlos Herrera Descalzi, Decano Nacional del Colegio de Ingenieros del Perú; Marco Barboza Tello, joven jurista, secretario del Consejo de Ministros del Despacho Presidencial. Y de Edmundo Murrugarra Florián, ex senador de la República Peruana entre 1980 y 1992, militante de Izquierda Unida y amigo del escritor José María Arguedas.



El Oro de la Aldea plantea como reto de los municipios la construcción de las Ciudades Sostenibles, previa descripción de los principales desastres de la Tierra. Plantea las viviendas seguras y saludables para los peruanos con menores recursos. Los eventos naturales intensos o extremos nos sorprenden desprevenidos, no solo porque afectan las vidas y los bienes de las personas, sino que, al desgastar los presupuestos, frenan el desarrollo socioeconómico y cultural del país.

Con más de 300 páginas y exposiciones fotográficas, el novedoso libro del sello peruano-español Gráfica Ava, española, nos lleva por el futuro del tiempo. Sus autores recorren la historia desde la década de los 60 y nos plantean un futuro a partir de la cultura popular de los municipios, que es una verosímil visión.

Julio Kuroiwa Horiuchi: En el último terremoto de Agosto del 2007, que afectó la Región Ica, estuvo presente en los diferentes distritos y poblados, dirigiendo proyectos diversos a favor de los más afectados. Similar tarea cumplió, junto con sus alumnos, en Ancash, en la década del setenta, escenario de la tragedia más intensa que sufrió el Perú en el siglo XX.
Profesor Emérito de la Universidad Nacional de Ingeniería. Recibió en Ginebra, el Premio Naciones Unidas Sasakawa Prevención de Desastres 1990. Es considerado entre los dos mil científicos más destacados del Siglo XX por el Centro Biográfico de Cambridge, Inglaterra.

Julio Rojas: Natural de Ayabaca, Piura. Doctor en Educación y Sociólogo, ha dedicado especial interés en el rol de los Gobiernos Locales, en la Educación Ciudadana, en la experiencia autogestionaria de Villa El Salvador y en la institucional permanente del Programa Vaso de leche.
Lideró la primera Federación de Estudiantes de Normalistas de Piura y como tal se vinculó con la Unión Internacional Estudiantil - UIE, con sede en Praga, que le permitió conocer las experiencias de gobierno comunal en Francia, Europa del Este y China, y pudo conocer a Mario Vargas Llosa, entonces comprometido con los movimientos sociales de Latinoamérica. Actualmente, primer viceministro de Poblaciones Vulnerables del Perú, integra el Partido Nacionalista, habiendo participado como miembro del Plan de Gobierno.

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Enero caliente en el sur

Carlos Alberto Parodíz Márquez (Desde Alejandro Korn, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

-Nunca es temprano-, dije.

-Siempre, también-, refutó el Vasco.

Yon se apropia, indefinidamente, de algunas pausas. Quiere y no siempre puede, ser amo de los silencios.

El sol de enero de aquel 2001, predisponía a todo aquello que tuviera olor a vida. Pensé en la mujer dorada recortando flores en su jardín babélico y se empató la tarde.

Los tonos celestes de su mirada me preparaban para revelaciones que suelen encontrarse en los anaqueles umbríos de la memoria o, tal vez, en la antología del disparate.

En los pasadizos góticos de la “Villa Argentina”, sobre la calle Hornos, en despachos lustrosos, donde la caoba asfixia de exageración, los lugares de la revelación sólo difieren por la geografía en que se enmarcan.



Los une el espanto, no a lo que cuentan, sino a lo que callan.

En todo caso se trata del espanto común que nos azota a los comunes visto que ellos, los detonadores de la información, trafican con la esperanza de la gente y eso es grave.

Tal vez por eso sigo al Vasco, sin olvidar que me preocupa su fragilidad. Es cierto también, que no es fácil advertir esta flaqueza. Pero, a veces, uno se hace hijo del hábito y cristaliza la preocupación.

Los agentes del desorden, en el Comando de Patrullas, no imaginaron que próximos y por cuanto tiempo nos tuvieron cerca. En realidad no perturban al barrio y la calle Rivera, sin que se lo propongan, termina siendo un oasis de silencio, por la noche y gran parte del día, guarida luminosa para fabuladores como nosotros.

Habíamos decretado una tregua, donde la inmovilidad daba paso a la contemplación.

El recreo funciona si el placer es invitado. Cuando se instala, uno reformula la vida.

La primera semana de ocio consagrado, tuvo incienso y mirra, para perfumar la decisión y el Alfa gris resultó un costoso flete, fue mi impresión no le de Yon, para armar la bodega aljibe, donde se decidió, en realidad él lo hizo, establecer la “sensación térmica” de la bebida, para que las botellas cuidadosamente sumergidas, subieran luego a la superficie relucientes, perladas de gotas que asociaban al sudor de los concelebrantes, para estar a tono.

Azorado, vi colmarse el “long-bar” de Manzanarez, una diabólica creación que sobrevivió airosa, dos mudanzas en tiempos de crisis. Sucede que la tentación de tener “una barra” es muy fuerte para ciertos “profesionales” de la bebida, como nosotros, quienes hace tiempo dejamos de ser “aficionados”.

El mueble, pintado de negro, casi una invocación “Stone”, adquiere en ciertas circunstancias una preeminencia comprensible. Se torna solemne. Quienes llegan parecen respetuosos, en serio, por su proximidad. Impone a propios y extraños. No obstante el lugar se hizo confortable. Todo se ubicó en el exterior de la casa.

En realidad el patio, de aire sevillano, pasó a ser durante ese fragmento de enero, protagonista de encuentros y desencuentros. Cuartel de operaciones de desinteligencias, como gusta calificar el vasco quien, como es de imaginar, nunca pidió permiso para esta transformación.

En realidad no me incomoda, porque la vida se hace grata cuando la buena mesa llega para quedarse. Sobre todo si es, como en mi caso, un pasaje gratuito a la molicie y el mejor servicio.

La cuenta telefónica cambió de responsable, pese a que no me incluyó en esa categoría, sólo se trata de explicar.

Comenzando la ronda de este ciclo, la parrilla se mostró hospitalaria para albergar morcillas rellenas y una contundente tapa de asado, a punto de apuros imprevistos. Los chorizos de campo fueron primeros en el desfile y saborizaron el siguiente.

La comezón del séptimo tinto no me impidió notar cierta expectativa, como cuando se espera a alguien sin hacer esfuerzo alguno por marcar esa presencia posible. Yon es un profeta de los desplantes. Sobre todo si estos son ejercidos en mi contra. Pero es su deporte favorito y lo redime

Por el tobogán de las cavilaciones me deslizaba, cuando el vidrio esmerilado, que hace de máscara a la puerta de hierro, resonó cantarino, alguien llamaba.

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La Villa “Nueva Argentina”, está de canje, anunció Gejor, el recién llegado, con voz tonante. Es su registro decibélico.

- ¿Por qué?-, interrogó quedo Yon.

- Porque los pibes “rrochos” cruzan “la frontera” en cada set-, se explicó el informante.

- ¿Match point o break point?-, ironizó el vasco. Gejor, por un segundo le dirigió diez mil voltios de mirada torva.

- Es la “única” que usan para atrapar los autos que “van” por Hornos. Como tienen que frenar “es pan comido”-, explicó cual manual didáctico del post grado que “cursan” los pibes de esa calle frontera entre Lomas y Lanas.

- ¿Hay categorías… por ejemplo mayores y menores?-, el vasco avanzaba raudo en la carga.

- Las categorías son para los autos, eligen el modelo y la marca, además del equipo de gas, tienen la lista que les pasan “los desarmes”-, amplió cauto, empeñoso, fijando la mirada en la pared que, calle mediante, nos distanciaba de la patrulla.

- ¿Y como va ese partido con los muchachos?-, inocente y candoroso, preguntó.

- Ellos pierden por goleada, aunque uno nunca sabe con quien “arreglan los pibes”, lo que es cierto es que los de hasta “quince”, son los que cargan los “fierros”, los menores no pagan hospedaje. Además cuando pasan los de Lomas, no lo hacen los de Lanús y, después, la cosa es al revés. Lo cierto es que nunca llegan juntos para agarrarlos. Todos están bien organizados a la hora del reparto-, rezongó Gejor.

- Sin embargo vos, con tu kiosquito, te defendés bien porque algo te gastan, o no?-, rezumó sorna Yon.

- ¿Y de que creés que vivimos, del aire?-, legitimó su protesta. Se quedó cabizbajo. Involucrado. Resignado. Sospechando que, de alguna forma, estaba implicado en este delito institucional que se ha quedado entre nosotros. En eso de quedarse, para variar, nos quedamos en silencio. Los blancos nudillos que replicaron en la puerta, nos devolvió a la realidad y como en la vida, unos van y otros llegan.

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Mientras los dos discutían la importancia de llamarse Ernesto, por Guevara por supuesto, olvidando a Wilde, me pareció convincente ponerme a la altura de las circunstancias y les pregunté

- ¿Como se dice autobús en alemán?, subanestrugenbajen, abundé.

- ¿Cómo se dice violación en africano?, tetumbolatanga.

- ¿Cómo se dice violación en alemán?, desvirggensen.

- ¿Cómo se dice suegra en alemán?, storbo.

- ¿Como se dice suegra en ruso?, Ajjj.

- ¿Cómo se dice precios bajos en africano?, ganga.

No pude seguir, la puteada de Yon me pegó en la espalda y decidí irme a escuchar música, en este caso a Jaco Pastorius, claro.

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Música: Eric Clapton, rey de la guitarra

Eric Clapton (Ripley, Reino Unido, 1945) es un guitarrista británico de blues. «Eric Clapton is God» (Eric Clapton es Dios), así reza un popular grafito aparecido en las calles de Londres a finales de los años sesenta que sirve de muestra indicativa de la popularidad y el entusiasmo que este extraordinario guitarrista despertó en la sociedad británica. Eric Clapton tocó en diversos grupos, como John Mayall & The Bluesbreakers, The Yardbyrds o Cream, hasta que, en 1972, tras un período de desintoxicación de su adicción a la heroína, inició definitivamente su carrera en solitario, y reapareció ante el público en 1974. A partir de ese momento Clapton fue editando diversos elepés, comoBehind in the sun (1985), Journeyman (1989) o From the cradle (1994), en los cuales mantuvo siempre su estilo rhythm & blues. Ganador de varios premios Grammy, está considerado como uno de los más grandes guitarristas de blues. Cocaine, I can’t stand it,Layla o Let it grow son algunos de sus temas más destacados, así como Tears in heaven, un tema que el músico dedicó a su hijo Conor, muerto a los cuatro años a consecuencia de un trágico accidente.



Nacido pocos meses antes del fin de la Segunda Guerra mundial como resultado de una corta relación entre su madre y un soldado canadiense destinado en Inglaterra, Eric Clapton empezó a tocar el piano y después practicó por su cuenta con la guitarra que le había regalado su abuela. Más tarde, tras trabajar como cartero y albañil, se compró una guitarra Kay eléctrica y empezó a tocar en grupos de folk.

En 1961, con 16 años, empezó a estudiar diseño en vidrio de colores en el Kingston College of Art. En 1963 empezó a formar parte de bandas poco conocidas (The Roosters y Casey Jones and The Engineers), y sustituyó a Top Topham en el grupo The Yardbyrds. A continuación formó parte de la banda Bluesbreakers, de John Mayall. En 1966 logró su primer éxito comercial con el grupo de rock duro Cream, que formó con el batería Ginger Baker y el bajista Jack Bruce. En 1969 formó la banda Blind Faith, que no respondió a las expectativas y se disolvió al año siguiente. A continuación pasó a tocar con el grupo Derek and The Dominos.

En 1972 lanzó un sencillo denominado Layla, que compuso inspirado en Pattie Boyd, la mujer del beatleGeorge Harrison. Esta canción tuvo un enorme éxito y marcó el inicio de su carrera en solitario. Empezó a llamársele Mano lenta por las maravillas que hacía con las cuerdas de la guitarra. Sus problemas con las drogas y el alcohol hicieron que se retirara hasta 1974, cuando reapareció con el elepé 461 Ocean Boulevard, de un estilo más tranquilo.

En los años siguientes hizo varias apariciones junto a los Rolling Stones, Tina Turner o Dire Straits. Realizó, asimismo, varias colaboraciones con Mark Knopfler y Phil Collins. En 1983 hizo una gira por España, llegando a congregar a diez mil personas en Barcelona. En 1989, tras realizar una gira por varios países africanos, llegó a Madrid para presentar su nuevo elepé, Journeyman.

La desgracia se cebó en él en 1991, cuando su hijo Conor, de cuatro años, murió al caer accidentalmente desde el piso cincuenta y tres de un apartamento en Manhattan, lo que le sumió en una profunda crisis emocional que le llevó a componer el tema Tears in heaven (Lágrimas en el cielo), dedicado a su hijo. En 1994 puso a la venta el álbum From the cradle, inspirado en los grandes maestros del blues y en el que hizo un repaso a dieciséis piezas históricas de esta música. Poco después inició, en el Forum de Montreal, una gira por todo el mundo y, ya en 1995, una gira europea con el título "Evening with the blues".

En 1997 participó en el festival de Jazz de Viena y en el Festival de Jazz de Vitoria, integrado dentro del grupo Legends, del que formaron parte también Marcus Miller, David Sanborn, Steve Gadd y Joe Sample. Editó una colección de sus mejores canciones en dos discos en 1999: Blues (1970-1980)y Clapton Chronicles: The best of Eric Clapton (1985-1999). Posteriormente publicó el álbum Me and Mr. Johnson (2004), en el que el guitarrista británico rindió homenaje a Robert Johnson, uno de los compositores de blues más importantes de la historia. En 2005 celebró su sesenta aniversario con cuatro conciertos en Londres que reunieron a los componentes del legendario grupo Cream, treinta y seis años después de su última actuación juntos. El mismo año salió a la venta el disco de estudio Back Home.

Muchas de las canciones de Eric Clapton se han incluido en las bandas sonoras de algunas películas, como Homeboy (1988), Rush (1991), Phenomenon(1997), La ciudad de los ángeles (1998) o The story of us (1999). También ha grabado duetos con otros artistas (cabe destacar su actuación junto al rey del blues, B.B. King) y muchos de sus temas han sido interpretados por otros cantantes. Ganador de numerosos premios Grammy, en 2000 entró en el salón de la fama del Rock and Roll, un reconocimiento a su carrera como solista durante tres décadas.

Eric Clapton contrajo matrimonio en 1979 con Pattie Boyd, de la que se divorció en 1986. Más tarde se unió a la estrella de la televisión italiana Lori del Santo, con quien tuvo a su hijo Conor. El 1 de enero de 2002 contrajo matrimonio con la diseñadora gráfica estadounidense Melia McEnery. Conocido por sus seguidores como Guitar Hero, está considerado una figura esencial del nacimiento del pop inglés en una de sus vertientes más definidas, el rhythm and blues.

Dejamos aquí tres de sus más conocidas canciones, hoy día ya devenidos íconos:

1. Tears in heaven


2. Layla


3. Sunshine Of Your Love


Fuente: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/clapton.htm

Fuente imagen: WIKIPEDIA

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Talampaya

Liliana Perusini (Desde Santa Fe, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Cuando el sol despliega sus rayos…
en lo alto de las montañas,
la vida a sus pies renace
en el valle de Talampaya.

Cuando el cóndor despliega sus alas…
en lo alto de las montañas,
el cielo renueva el festejo
de sus vuelos milenarios.

Sus colores…
la naturaleza derrama,
en el aire,
en el suelo,
en cada piedra,
refugios de la vida,
en la inmensidad de este valle.

Nuestros ojos absortos
recorren los senderos
y en cada recodo,
la maravilla se asoma.

Un eco… de voces
silbando entre las rocas
y de aquellos pueblos antiguos
solo quedan sus huellas.

Y así… el alma ancestral
de esta tierra
desde el pasado retorna
sembrando la vida
entre luces y sombras.



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Plástica: El museo de El Escorial, en España

El Ave Fénix



Una visita a ese monumento al arte que es el Museo de El Escorial, en Madrid, la capital del católico reino hereditario de España. Vale la pena verlo.

Descargar para ver el recorrido desde aquí (formato pps)

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Plástica: Desde México, la inmortal Frida Kahlo

Frida Kahlo, (Coyoacán, México, 1907-id., 1954) fue una pintora mexicana, hoy día uno de sus íconos
culturales más importantes. Aunque se movió en el ambiente de los grandes muralistas mexicanos de su tiempo y compartió sus ideales, Frida Kahlo creó una pintura absolutamente personal, ingenua y profundamente metafórica al mismo tiempo, derivada de su exaltada sensibilidad y de varios acontecimientos que marcaron su vida.

A los dieciocho años Frida Kahlo sufrió un gravísimo accidente que la obligó a una larga convalecencia, durante la cual aprendió a pintar, y que influyó con toda probabilidad en la formación del complejo mundo psicológico que se refleja en sus obras. Contrajo matrimonio con el muralista Diego Rivera, tuvo un aborto (1932) que afectó en lo más hondo su delicada sensibilidad y le inspiró dos de sus obras más valoradas: Henry Ford Hospital y Frida y el aborto, cuya compleja simbología se conoce por las explicaciones de la propia pintora. También son muy apreciados sus autorretratos, así mismo de compleja interpretación: Autorretrato con monos, Las dos Fridas.

Cuando el francés André Breton conoció la obra de Frida Kahlo dijo que era una surrealista espontánea y la invitó a exponer en Nueva York y París, ciudad esta última en la que no tuvo una gran acogida. Nunca se sintió cerca del surrealismo, y al final de sus días decidió que esa tendencia no se correspondía con su creación artística.

En su búsqueda de las raíces estéticas de México, Frida Kahlo realizó espléndidos retratos de niños y obras inspiradas en la iconografía mexicana anterior a la conquista, pero son las telas que se centran en ella misma y en su azarosa vida las que la han convertido en una figura destacada de la pintura mexicana del siglo XX.

Ver su obra desde aquí

Fuente: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/k/kahlo.htm

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Cine: Los usos del encantamiento por Walt Disney

Jesús Dapena Botero (Desde Vigo, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



A mi juicio, todo el placer estético que el poeta nos procura entraña este carácter del placer preliminar, y el verdadero goce de la obra poética procede de la descarga tensional dada en nuestra alma. Quizás, contribuye no poco a este resultado positivo, el hecho de que el poeta nos pone en situación de gozar en adelante, sin avergonzarnos ni hacernos reproche alguno, de nuestras fantasías, es un postulado freudiano. (I)

Lo estético causa impacto en la medida en que pone en jaque el mundo de las representaciones, cuando a través de una experiencia que toca al sujeto, nos transmite algo de lo inefable, más allá de las palabras y de las formas, que atrapa nuestros afectos y sentidos. (II)

Ese goce nos enfrenta con el enigma de la creación artística, con su estilo, su capacidad de fascinar, en la experiencia con lo bello, como una irradiación deslumbrante y resplandeciente, que nos envuelve.
En este caso el cine, por las vivencias de mi alma infantil y más particularmente con la obra de Walt Disney, no puedo desconocer, gústenos o no las posiciones políticas, asumidas por el hombre, durante el macartismo, que estamos frente a un artista de los dibujos animados.

Para mí, cada ida al cine resultaba un acontecimiento único; era como si hubiese sido hechizado por ese arte sintético, que envuelve casi todos los sentidos, con imágenes visuales, con un relato, con música con voces, que funcionan como objetos para la libido.

Todo ello, hacía que ya fuese en el Cinelandia y Cine al Día, dos viejas salas de cine, que había en el centro de la ciudad, completamente primitivas, en casonas viejas, donde se empezaba a oír desde afuera la voz de los actores o la banda sonora de la película, como un índice que alegraba nuestros corazones o cuando iba a la casa de unos catalanes, amigos de mis padres, quienes vivían en una elegante casa, con el mejor estilo del American Way of Life y cada domingo el señor, que era parecido al padre de Daniel, el travieso, con su pipa entre la boca, empezaba a armar el telón de cine, sacaba el proyector que ponía sobre una mesita de la sala y nos abría el espectáculo con una de estas figuras introductoras a pequeñas películas, que hacían el domingo muchísimo más alegre, mientras nuestros padres volvían por mis hermanos y yo.



Y años más tarde, esa placentera sensación cuando Campanita iniciaba los domingos, a las ocho de la noche, en la televisora nacional de Colombia, el programa de Disneylandia: http://www.youtube.com/watch?v=3JJ9Ei-2C5Y

El hadita de Peter Pan, como antaño, en los corredores por los que se accedía a aquellas salas de cine, bastante populares, era como si el estímulo de la voz, que anunciaba el mundo de la imagen, empezaran a caldear el clima, para meternos de lleno en la magia de la creación, como si un abracadabra nos acercara a un mundo hechizado, cargado de fantasías, ante algo que se desplegaba como pinceladas sobre un lienzo, gracias al arropamiento de la obra del creador, en un campo visual, que se nos presenta como un banquete para satisfacer los apetitos del ojo, que mira encantado un mundo imaginario organizado para sosegar al mismo ojo y del oído, que nos permiten adentrarnos en él, en un mundo inédito que aparece ante nosotros, como una especie de Epifanía, a la que asistimos por primera vez.

Campanita nos anunciaba posibles viajes por cuatro mundos diferentes:

La tierra de la frontera, la de la aventura, la del futuro y la de ¡la fantasía!, que era la que más me seducía. Para mí, era la más entrañable, aunque las otras también me gustaban y me resultaba prodigioso, ese señor, cercano a la sesentena, que hacía la presentación de su propia creación, Walt Disney, máxime cuando sabíamos que su propia historia no dejaba de tener encanto:

Era hijo de un granjero, con antepasados irlandeses, que habían llegado a Estados Unidos de América, desde el Canadá, para instalarse en Chicago, donde la madre se haría maestra de escuela; pero, la creciente criminalidad, de esa gran urbe, los haría marcharse a una granja de Missouri, donde transcurrirían los años más felices de la vida del pequeño Walt, quien empezaría allí a garabatear sus primeros dibujos, al meterse en esa zona de ilusión, del juego, que nos lleva a espacios de consolación, en los que cabe la creación artística, si seguimos al gran psicoanalista Donald Winnicott (III), para migrar luego a Kansas City, donde el chiquillo de ocho años, tendría que enfrentar el duelo de aquella idílica vida campesina, mientras tenía que ayudar a su padre, como pequeño gorrión, vendedor de diarios, para dar paso a una heroica adolescencia, como ayudante de la Cruz Roja, en la primera guerra mundial.

Pero esos años osados, darían lugar a una nueva aventura, que reiniciaría con su retorno a Kansas City, donde trabajaría como dibujante, en un estudio artístico, donde iniciaría el trabajo con técnicas bastante primitivas de animación para cines locales, que lo introducirían en un mundo experimentación continua, experiencia, que lo llevaría a hacer pequeños cortometrajes de cuentos de hadas tradicionales, que se harían famosos en toda la región, hasta que decidiera irse a probar suerte a Hollywood, casi con una mano adelante y otra atrás, donde trabajaría en una oficinita, que se hiciese en el garaje de un tío suyo, donde terminaría su versión de una carroliana Alicia en el país de las maravillas, que le abriría las puertas de la animación y a la fundación, con su hermano Roy del Disney Brothers’ Studio, primer retoño, que se transformaría en la gran Walt Disney Pictures.

Pasaría de su primera serie de Alicia a la creación de Oswald, el conejo afortunado, con el que alcanzaría un rotundo éxito, como si fuera un verdadero conejo de la suerte, que ahora podemos ver renovado en 3D, en compañía de ese otro entrañable personaje disneyiano que es Mickey Mouse, tras la recuperación de los derechos de autor sobre el primer personaje.

http://www.youtube.com/watch?v=YmIEUcd1SrA

Pero Oswald, no parecía haber traído tan buena suerte, como la que se esperaba de él, al convertirse en la manzana de la discordia entre distintos hombres del cine, por lo cual, Disney se separaría de sus mecenas, para intentar crear un nuevo personaje, que sería un ratón, gracias a un encuentro del propio Walt con un ratoncito en su estudio, que podría ser un Oswald sin orejas redonda, tras darles un tijeretazo con el pincel, el exitoso ¡Mickey Mouse!, un protagonista que aparecería antes de la epifanía del cine sonoro, para celebrar cómo un verdadero anti-héroe, las aventuras del osado Charles Lindbergh, un año después de su prodigiosa odisea sobre el Atlántico, mientras recreaba las andaduras de los hermanos Wright y esos productos del ingenio estadounidense, que sonla aviación y el aeroplano.

http://www.youtube.com/watch?v=kCZPzHg0h80

Pero la victoria no se daría de inmediato; Mickey Mouse no fue tan exitoso, ni como aviador, ni como latin lover argentino; tal vez, el muñeco aún no estaba lo suficientemente caracterizado, al andar apenas en busca de una identidad, que le diera luz propia.

http://www.youtube.com/watch?v=DnjSVSykNsA

Ni Charles Lindbergh ni Rodolfo Valentino parecían ser buenos yoes ideales para él.

A Mickey Mouse, le vendría muy bien el sonoro, con la sincronización del sonido y la imagen, de tal modo, que el triunfo sí sería rotundo con su cinta El vapor Willie, donde vemos el dibujo notoriamente mejorado y mucho menos esquemático.

http://www.youtube.com/watch?v=Jjr87UXLy3o

Y el pequeño ratón se convertiría verdaderamente en un héroe, cuando la Sociedad de las Naciones le diera una medalla de oro a Disney, al declarar a Mickey Mouse, en el símbolo internacional de la buena voluntad; lo que haría que el roedor saltara de la pantalla a los revistas y a las tiras cómicas, al igual que al mercado convertido en juguetes, relojes, pulseras, diseñados por Cartier, con la admiración de grandes personajes de la historia de aquel momento.

Estaba preparado el camino para la creación de las Sinfonías Tontas, con una versión propia de las danzas de la muerte, que recrea viejos mitos de la baja edad media, con los dibujos de Ub Iwerks y música de Carl W. Stalling, compositor y arreglista estadounidense de filmes de dibujos animados, una línea artística que llevaría a Disney a ganar un primer Óscar al mejor cortometraje de animación en 1932, cuando al sonido, se añadiera el color, con su famosa producción Árboles y Flores,

http://www.youtube.com/watch?v=M8Um6N1eoGw

Se trataba de toda una innovación técnica; era la narración una historia de amor entre un árbol femenino, evocador de la Venus de Botticelli y un joven árbol masculino, ingenioso arpista, que seduce con sus notas a esa bella Afrodita botánica, a quien regala con una corona de margaritas silvestres, mientras son perseguidos por un avieso rival, un viejo tronco, con anhelos de raptarla, en un acto en el que sería vencido, en un legítimo duelo, por el joven galán.

Pero el vengativo antagonista produce fuego por fricción de pequeños maderos, para hacer arder a la joven pareja, mientras unas campanillas blancas tocan a rebato, para advertir de un posible incendio forestal, que ataca a todos los habitantes del bosque, mientras el perverso tronco goza de su sadismo, hasta caer víctima de su propio invento, antes de que las golondrinas viajen a las nubes, para desencadenar una lluvia redentora y asistir todos felices a una marcha nupcial, que se constituye en una verdadera pieza sinfónica, bajo la batuta del director de cine de animación Burt Gillet.

Entusiasmado, Disney sería, a su vez, el creador, al año siguiente de cortometrajes como Los tres cerditos, que tanto me divirtieran en mi infancia y que aún siguen conservando su encanto para mí:

http://www.youtube.com/watch?v=jRjcyBn1tOg

Se trataba de un verdadero cuento moral, para niños formales, al estilo de los de nuestro queridísimo Rafael Pombo; era una fábula pintada, transmisora de una ética pragmática, proveniente del siglo XVIII, quizás , bajo el influjo del utilitarismo de un Jeremy Bentham, donde la holgazanería, la dedicación a la danza y al juego, al amor, al boxeo y a las bailarinas hawaianas de dos de los cerditos, serían contrapuestas al amor al trabajo del otro cerdito, Práctico, un chico conservador de las tradiciones, bajo la égida de los retratos de papá y mamá, quien al construir una casa sólida de ladrillos, protegería y daría una buena lección a sus hermanos, precisamente ,en uno de los momentos más graves de la Gran Depresión, en medio de una plena crisis económica, precisamente en 1933, un año, en que parecía que el torbellino financiero empezaba a quedar atrás y sobrevendría el colapso total del sistema bancario estadounidense, con la pérdida de los ahorros de millones de personas que, como un verdadero lobo feroz, podía derrumbarlo todo, cuando los mismos Estados Unidos de América se convertían en una nación, con una economía sin dinero.

Disney, como cineasta que podía llegar al alma infantil, sería premiado de nuevo con un Óscar en ese mismo año, por la producción de Mickey Mouse, lo que lo animaría a la creación de nuevos personajes, el Pato Donald, Goofy o Tribilín y Pluto, imágenes que, en mis tiempos del Cinelandia y el Cine al día, eran el índice inefable que el show iba a comenzar, con toda la generosidad de sus imágenes:

Y Disney empezaba a prepararse para los largometrajes, que harían mis delicias, cuando hacia mediados de la década de 1950, llegara el Festival de Walt Disney, con maravillosas versiones de los cuentos de hadas populares y otros relatos de autor como los del italiano Carlo Collodi con su Pinocho, de ingleses Lewis Carroll con su Alicia en el país de las maravillas, agradable mezcla de las aventuras en el mundo de la Reina de Corazones y en el mundo del ajedrez de Alicia, a través del espejo, del escocés James Matthew Barrie con su Peter Pan, o y del austro-húngaro Felix Salten, autor de Bambi, una vida en el bosque, escrita en 1923, una verdadera fiesta de animación, en la que sólo me aburriera en Fantasía, cinta que debía esperar, a que se fuese dando en mí un mayor desarrollo de la inteligencia, para poder disfrutarla en su rica belleza pues puede ser bastante abstracta para niños que apenas están en su etapa preoperacional, sin llegar a la inteligencia formal, propiamente dicha, si pensamos en términos de Jean Piaget. (IV)

Se trataba de una animación mucho más realista, con caracterizaciones psicológicas más definidas y el uso de cámaras multiplano, un nuevo invento de Walt Disney, que daba cierta ilusión de trimedimensionalidad, al poner una serie de capas espaciadas unas tras otras, a cierta distancia, con distintas velocidades, con lo que se logra dar la sensación de profundidad, algo que ya veíamos en forma incipiente en la película de Los tres cerditos, si se detalla bien, y que podemos constatar en esta secuencia de ese clásico del cine, que fue la Blancanieves de 1937:

http://www.youtube.com/watch?v=FlUfhKCh1lQ

Luego vendrían películas como La dama y el vagabundo en 1955, con base en una novela de Ward Greene y nuevas versiones de cuentos de hadas tradicionales como La bella durmiente del bosque (1959) y nos sorprendería muy agradablemente con su introducción de La noche de las narices frías, basada en una historia de Dorothy (Dodie) Smith, una escritora inglesa. Aún recuerdo los comentarios a ese desfile de amos y perros, que se parecen tanto en sus rasgos, casi hasta confundirse los unos con los otros.

Y entonces pasaríamos a divertirnos con la versión libre de la historia del Rey Arturo de Terence Hanbury White, un escritor también británico, La espada de la piedra, con una hermosa caracterización del mago Merlín, un tanto tonto,

http://www.youtube.com/watch?v=MW4fbHIzYfA

que nos evoca a ese maravilloso Mickey Mouse de El aprendiz de brujo que da vida a la música y los timbres del impresionista francés Paul Dukas, en una ensoñada pesadilla, aunque con dibujos menos realistas y más esquemáticos en la nueva versión de la saga del Rey Arturo: http://www.youtube.com/watch?v=2DX2yVucz24

Vendría ahora, otra joya perdurable de Walt Disney, con la versión cinemtográfica de El libro de la Selva de Rudyard Kipling, notable por la interacción de los personajes, llenos de vitalidad, con sólidos caracteres, que sería la última cinta de dibujos animados en la que el propio Walt Disney intervendría; para ello, pediría al amplio equipo de producción no leer la novela sino basarse en la historia que el propio Disney les contaría, para armar las personalidades de los personajes, con base en caras conocidas, con sus movimientos y sus gestos singulares; básicamente lo que Disney quería era una historia muy divertida, sin misterio, ni densidades, pero lo suficientemente humana para lucir los corazoncitos y los sentimientos de los protagonistas, a través de la acción y a partir de esbozos muy simples, para nada complicados, que serían el último homenaje del creador del cine animado, a un grupo de técnicos y artistas que le habían permitido, la magia de su creación.

El libro de Kipling era oscuro y misterioso, todo lo contrario, de lo que quería Walt Disney, quien pretendía darle un rumbo distinto a la antigua historia, sin importarle mucho que se apartara del argumento original.

Y en cuanto a la atracción que los protagonistas ejercieran sobre el público se apuntó un logro del cien por ciento, dada la fuerza de sus personalidades; fue todo un hit en la animación de personajes; la caracterización resultó formidable, así el filme careciera de otros elementos, a los que Disney les restaba importancia en ese momento. El éxito se obtendría a través del diseño, los bosquejos y los dibujos lineales, increíbles e impecables.

Y cuando ya me era definitivo decir adiós a la infancia, vinieron Los aristogatos, en 1970, basada en un cuento para niños, escrito por Tom Rowe; era la primera cinta de dibujos animados, que se hacía sin la presencia del inolvidable Walt, quien había muerto de un cáncer de pulmón, dado su tabaquismo impenitente, en 1966.

Era un filme, que conservaba el encanto del creador de la Compañía Disney, el cual se prolongaría en la siguiente producción una versión fabulesca de Robin Hood, el épico personaje inglés.

Tras la muerte de Walt, la compañía atravesaba por una noche oscura en términos creativos, pero la cinta fue bien acogida por el público y la crítica, incluso con la nominación al Óscar para la mejor canción:

http://www.youtube.com/watch?v=yElsqPOND5g

Y también me resultaría hermosa, cuando ya era un joven psicoanalista, que trabajaba con niños, Pete y el dragón (1977), me permitió comprender el sentido de la transferencia, como un amor pasajero, que permite que quien se encuentra en la selva obscuro de su psicopatología pueda acceder a una vida factible, más allá del despacho del psicoanalista, en la medida que ese amor se constituya en amor por el conocimiento de lo inconsciente.

http://www.youtube.com/watch?v=KmPSpekok_w

Esta nueva cinta de la compañía Disney me evocaba, a la vez, un poco, otra, La canción del sur de 1946, que había visto en mis años puberales, una deliciosa mezcla de cine de realidad y fantasía, de actores de carne y hueso con personajes de ficción animada, tipo de presentación que resultaba todavía más fabulosa, al juntar el mundo real con el de las ensoñaciones.

http://www.youtube.com/watch?v=Fy29krPBYCE

Entonces, vendría La Sirenita (1989), que para muchos sería la salida de la noche oscura tras la muerte de Disney, pero que para mí resultaría un filme bastante comercial, que desvirtuara un poco el estilo de Hans Christian Andersen y del propio Disney al restarle el pesimismo del autor danés, para convertirse en puro espectáculo musical.

http://www.youtube.com/watch?v=JOLmBxhw7mg

Con una bruja, , que nos recuerda a la malvada Medusa de la historia de Margery Sharp, Bernardo y Bianca (1977), una cinta en la que nos deleitáramos tanto, particularmente en la escena de la ONU de los ratones, precisamente en medio de la noche obscura de la Compañía Disney, viuda de Walt, cuya producción durara cuatro años, con el talento de un equipo de más de doscientos cincuenta personas, con el retorno a un género dramático, como el de Bambi y Dumbo, con toda la recuperación del arte de la animación, en una cinta, hecha con el corazón, que de nuevo se llevaba el Oscar a la mejor canción con Someone’s waiting for you:

http://www.youtube.com/watch?v=McWN59YwIn4

Aunque no deja de ser genial esta agradable reunión de ratones en el sótano de la ONU:

http://www.youtube.com/watch?v=Pm4E19KUQs8

Mejor me pareció la retoma del cuento de hadas tradicional europeo en la versión cinematográfica de la historia escrita por Jeanne-Marie Leprince de Beaumont, de La Bella y la Bestia, la cual, de nuevo ganara el Óscar de la mejor canción original y a la mejor banda sonora en 1991, hasta convertirse en un nuevo clásico del cine:

http://www.youtube.com/watch?v=p-v7cVgbZnA

Porque, a pesar de la ingeniosidad del multiforme genio de Aladdin y que volvería a ganarse los mismos Óscar que la anterior, en 1992, resulta un filme bastante comercial y no sé hasta qué punto cargado de un racismo contra el mundo árabe, principal enemigo de los Estados Unidos, desde la caída del mundo de Berlín y la ambición despertada por el petróleo.

http://www.youtube.com/watch?v=99Op1TaXmCw

Pero apoteósica, si me resultaría el siguiente filme de la Compañía Disney, realmente digna de convertirse en otro clásico de cine: El Rey León (1994), con la música de Hans Zimmer y las canciones de Elton John y Tim Rice, entre las que sobresale El ciclo de la vida en la que los animales van a dar su bienvenida al pequeño Simba.

http://www.youtube.com/watch?v=M7TRx8MoXAc

Que podemos oír con la propia voz de Elton Jones.

http://www.youtube.com/watch?v=enNandtXEbU o la alegre canción de Hakuna Matata de Jimmy Cliff y los coros africanos dirigidos M. Lebo:

http://www.youtube.com/watch?v=r3Mmp4KCRhk

Toy Story 1, primer largometraje de los estudios Pixar, con efectos de animanción, en la historia del cine, para contarnos la aventura de unos juguetes vivientes, con la especial participación de los simpáticos Woody, el vaquero y Buzz Lightyear, bajo la dirección de John Lasseter, hombre que trabajara tanto para Disney como para Geoge Lucas.

La cinta requirió para su creación de un equipo de unos ciento diez empleados, para hacer que las cosas lucieran más orgánicas, cada hoja de césped, por ejemplo, con un sentido realista, a partir de guiones gráficos animados, lo que haría que la cinta obtuviera un reconocimiento especial al mérito por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, por el desarrollo y aplicación de técnicas para la realización del primer largometraje animado por computadora y las nominaciones a la mejor canción original, la mejor banda sonora, y el mejor guión original, como si se nos mostrara que el impulso del Disney que se iniciara con Mickey Mouse se lanzara como los personajes de esta película al infinito y más allá, en un big bang que se expande, tras la muerte de Disney con otros genios, distintos a él.

http://www.youtube.com/watch?v=nNLfL7d2k-8

cuya versión inglesa podemos escuchar aquí:

http://www.youtube.com/watch?v=ujTCZgPr5MA

Pero en ese mismo año, la compañía Disney volvería al tema romántico y principesco, con Pocahontas, que no nos remitiría a las princesas europeas de los cuentos de hadas populares sino a una historia real de la hija mayor del jefe Powathan de una comunidad nativa de Virginia, de cuya infancia se supiese poco pero que, en 1607, cuando los colonos ingleses llegaron a ese territorio, John Smith sería secuestrado y condenado a muerte, hasta que la chica saltó sobre él para protegerlo, lo que establecería vínculos amistosos entre los aborígenes y los conquistadores.



Esta historia que serviría de pretexto para que la Compañía Disney realizara una historieta de amor, que poco se sabe si tuviera fundamento alguno porque realmente Pocahontas fue raptada como moneda de cambio, para salvar a rehenes que los indígenas tenían en su poder, lo que haría que la joven se cristianizara y perfeccionara su inglés hasta el punto de que se convirtiera en una especie de embajadora.

Tal proceso de aculturación la llevaría a casarse con otro inglés John Rolfe, de donde pasaría a ser Lady Rebecca Rolfe, propietaria con su marido de una plantación de tabaco.



Historieta que daría lugar a una nueva cinta de Disney, en el que Pocahontas viaja con John Smith a Europa, una de esas segundas partes que nunca fueron buenas. Más allá de ser un elogio al proceso de transculturación y convivencia interracial, en un contexto colonial, la película me parece que no pasa de ser un love story más, sin mayor trascendencia, que da paso a una versión más bella del amor, con la recreación de la novela de Víctor Hugo, El jorobado de nuestra señora de París, que narra el amor de un ser condenado a la otredad por su fealdad, a la para que lo es ser deleznable por prejuicios raciales, la hermosa Esmeralda, que en su momento representara Gina Lollobrigida, en compañía de Anthony Queen, como Quasimodo en el filme de Jean Delanoy (1956), la raza gitana no pasaba de ser un grupo rechazado por la iglesia católica, por sus creencias distintas y su autonomía frente al dogmatismo de la cristiandad establecida.

http://www.youtube.com/watch?v=XLMKoQy-l8U

Cuarenta años después, Gray Trousdale y Kirk Wise, bajo la producción de Walt Disney Pictures, recrean esa vieja historia de una forma bastante bella, en una cinta que trata de acercarse al alma de Quasimodo, más que a una descripción detallada de la gran Catedral parisina, que se propusiera el mismo Víctor Hugo.

Aquí los directores no hacen propiamente un filme para niños, al tocar temas duros como los del racismo, la sexualidad, más apasionada, que la del edulcorado romance, el fanatismo religioso de un eclesiástico, con una animación detallista, que requirió de un equipo de seiscientas personas y una recreación bastante artística de la arquitectura de la catedral, con música del neoyorquino Alan Menken, quien ya se había llevado varios Oscar por sus trabajos musicales para Walt Disney, con coros en latín, en todo un canto romántico a la libertad, a la amistad y al amor, en una cinta que va más en la línea de La Bella y la Bestia, donde se valora más lo interno que lo externo.

Luego, en el mismo año se produciría Jim y el melocotón gigante, en una alianza entre Walt Disney Company y Tim Burton, bajo la dirección de Henry Selick, sobre el cuento homónimo de ese maestro de la literatura infantil contemporánea, que había sido Roald Dahl, muerto en 1990, y realizada con la técnica de stop motion, o sea animación con volumen, detenimiento de imágenes, uso de manivela y filmación foto por foto y cuadro por cuadro, mediante el movimiento de objetos rígidos o maleables, como podemos ver aquí:

http://www.youtube.com/watch?v=8cn6wibLkKg

Sin embargo, en el verano de 1997. Disney hacia, para mí, una mediocre versión del mito de Hércules, en la que sólo se salvaría la figura de Hades, el señor del inframundo, con su genial cabellera encendida, otro villano digno de la colección de ellos, que ha hecho Walt Disney, desde que se dedicase a las historias animadas, dentro de los que se destacan la bruja de Blancanieves, la madrastra y las hermanastras de Cenicienta, la Malevola de La bella durmiente, la Cruela Deville de La noche de las narices frías y el Frollo de El jorobado de nuestra señora de París.

Porque Mulan sería otra cosa, una leyenda oriental, escrita por Robert D. San Souci, nacido en San Francisco y ganador de varios premios de literatura infantil, con base en una antigua balada china, sobre una heroína inteligente, segura de sí, de ingenio extraordinario, que no se ajusta a los modelos tradicionales de mujer, lo que implicó para Disney toda una investigación antropológica sobre la cultura china, para representar a una chica que decide disfrazarse de hombre para luchar contra los hunos, descrita con imágenes con un toque oriental, desconocido en la producción disneyniana.

http://www.youtube.com/watch?v=6TFTEF99oPA

Y para finalizar el siglo XX, se lanzarían a la producción de un Tarzán, naturalmente basado en la famosa novela de Edgar Rice Burroughs, para mí una aceptable versión del mítico personaje, tantas veces llevado al cine desde su creación hacia 1912.

Pues Bichos (1998) me pareció superada por la película del mismo año Hormiguitaz, una película mucho más crítica, en el mejor estilo orwelliano, contra gobernantes femeninos y conservadores, fálicos como Margaret Tatcher y Ángela Merkel.

Pues sin duda el nuevo milenio, nos trae una versión realzada por las tridemenisonalidad de Fantasía, cosa que se agradece cuando el destino nos es representado de esta manera, al compás de las notas de Ludwig van Beethoven:

http://www.youtube.com/watch?v=stLOGDtw_jA

o tenemos una versión de la Rapsodia en azul de Gershwin como ésta:

http://www.youtube.com/watch?v=8rR367GrFhk

o esta excelente versión del Pájaro de Fuego de Igor Stravinsky, evocadora un tanto de Bambi y La Consagración de la Primavera, en el que la vida triunfa tras lo que parecía ser un apocalíptico final, siempre presto a volverse a producir por la presencia del volcán.

http://www.youtube.com/watch?v=668ibeD9-RY

Notas
I) Freud, S. (1908). El poeta y los sueños diurnos. En Obras Completas. Amorrorutu, Buenos Aires, 1997.
II) Cabello Arribas, G. SECCIÓN ESPECIAL: ARTE Y PSICOANÁLISIS, http://perso.wanadoo.es/quipuinstituto/quipu_instituto/num_pub/pdf/monograf0.pdf
III) Winnicott, D. W. Realidad y juego. Gedisa, Barcelona, 1997, 202 pp.
IV) Flavell, J.H. La psicología evolutiva de Jean Piaget. Paidós Ibérica, Barcelona, 1987, 484 pp.

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Capriles quedó para vestir Santos

Guillermo Guzmán (Desde Barcelona, Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

Capriles quedó para vestir Santos, regaló camisa rosada a Su Merced Juan Manuel; extrañó que Nolia no lo dijo. Manuel Noriega y Uribe Vélez son espejos de Mercedes

Siempre es necesario establecer la relación que las cosas y los fenómenos tienen entre sí; los criterios de referencia entre lo que uno supone que ha de resultar y el resultado objetivo de la realidad casi siempre nos permite medir el nivel de discrepancia entre lo que uno ha logrado y lo que ha debido lograr.

Si queremos entender la evolución de la política hay que arremangarnos e ir al propio barro; a sabiendas de que no podemos modificar el pasado no obstante extraer la enseñanza del hecho histórico y poner al alcance de la juventud el fruto de esa investigación, sin esguinces, es fundamental para facilitarle a esa briosa muchachada que anda por todas partes, analizar y entender de manera prospectiva, los desafíos de su contexto.



Bueno, el presidente colombiano, Juan Santos, recibió a Capriles -aunque en mangas de camisa, rosada, por cierto- y, luego, sin pausa, proclamó su aspiración de adherir Colombia a la OTAN y no dijo más porque Maduro le paró el trote.

Uno y otro hecho -recibir a Capriles, que desconoce al Estado Venezolano y, proclamarse fan de la OTAN, pandilla asesina- no son en modo alguno, actos aislados sino conexos, elementos de un agresivo guión diseñado allá en Washington para atacar a Venezuela.

Pero, antes de proseguir este análisis, permítaseme intercalar la reflexión que al respecto del tema colombiano hice tiempo ha -(y que intitulé como “Un espejo para Mercedes”)-, el cual está en red:

Un espejo para Mercedes.

Cuando Manuel Antonio Noriega, entonces presidente panameño, blandía su machete, tal vez nunca pensó que a estas alturas del transcurso del tiempo, él habría de ser el espejo de Su Merced Álvaro Uribe, a su vez Presidente de esa otra parte de Panamá, denominada Colombia.

Es entendible que el orden es la antítesis del caos, es que Panamá fue de Colombia y ahora Colombia es de Panamá, a la vez que ésta es de USA, lamentablemente.

No por azar, la sede del Comando Sur de los Estados Unidos del Norte, es decir, el comando de guerra que se supone defiende a esa nación, de la supuesta agresión suramericana, estuvo formalmente en Panamá y sigue estando, de otra manera. Es por lo que hay que voltear los ojos hacia Panamá-más que a Colombia-verdadero enclave colonial.

Hoy, Su Merced Santos está de moda porque la otra cayó en desuso, la implacable lógica imperial es un trapiche que no para de moler desechos, así, una tras otra, cada Merced ha de verse en su propio espejo-Noriega-y, hoy le toca a Su Merced Uribe pero mañana le va a tocar a Su Merced Juan Manuel Santos.

Pero, vayamos adentro. Murió el General Omar Torrijos. Un fatal accidente de aviación le costó la vida al hombre que estuvo durante largo tiempo tratando de devolverle a Panamá, la soberanía del Canal.

Cuando en 1904 la Casa Blanca emprendió la construcción del canal en territorio panameño, ya la hoy Caza de Nariño estaba cazada, era un trofeo de caza de la Casa Blanca, la oligarquía colombiana se había bajado las pantaletas y permitido un descarado despojo de su propio territorio; El gringo necesitaba esa porción de territorio colombiano, que era Panamá, para sus intereses y, en menos de un año, ya estaban materializando sus planes, con la construcción del referido canal interoceánico.

Hasta llegar al General Torrijos, nadie había peleado tan denodadamente por la recuperación de esa franja del territorio panameño, Torrijos logró un acuerdo que devolvería parte de la soberanía a Panamá, por eso la ultraderecha gringa decidió dar marcha atrás a esos tratados firmados por Torrijos y Carter. De ahí que asesinaron al Presidente Torrijos, provocando el accidente aéreo, por intermedio de la Agencia Central de Inteligencia-CIA.

De no haber ocurrido ese desprendimiento del territorio colombiano para fundar a Panamá como república y, consecuencialmente, el canal, por parte del gringo, otro habría sido el actual panorama de toda la América Central, posiblemente.

Antes lo hicieron con México, el gringo se anexó gran parte de ese país. En Honduras tuvieron a Goriletti como acá en Venezuela, a Manuel Rosales para tratar de anexarse el Estado Zulia y, naturalmente, en Colombia tuvieron a Uribe Veliz hasta que les sirvió de mampara, para darle paso a Santos y así, sucesivamente, el trapiche gira y gira, es que la estrategia de la Casa Blanca, de merodear con su bocota abierta, amenazadora, no es nueva ni podrá amedrentarnos.

Pero, volviendo a lo de Panamá, luego del magnicidio contra Torrijos, se realizaron elecciones que fueron anuladas por el Tribunal Electoral porque no fueron del agrado de la Casa Blanca, es así como surge Noriega.

Noriega era compinche de los norteamericanos, lo fue por mucho tiempo, pero cuando el Presidente Reagan le pidió colaboración a Noriega, para invadir a Nicaragua, vía Panamá, Noriega se negó.

Considero que nosotros debemos voltear nuestros ojos hacia Panamá porque ese es un importantísimo centro geográfico, geopolítico y geoestratégico en cuanto a la supuesta defensa del sur de Estados Unidos, por una parte, y por otro lado, es un centro de ataque imperialista contra toda nuestra región.

Y, por añadidura, desde Panamá funcionan las conexiones del Vaticano para atacar a los pueblos de todo el Sur. Si se le sigue la pista al Cardenal Jacinto Berloco, puede observarse la jugada del Vaticano, para desestabilizar a la región, en conchupancia con la Casa Blanca y hasta con la Caza de Nariño-ésta, Casa cazada-complice.

En Panamá, en la zona del canal, tuvo su asiento la sede del Comando Sur de la Armada de los Estados Unidos, con todo su poderío militar aéreo, terrestre, naval y de los comandos especiales. Allí se instalaron centros de entrenamiento para la agresión y el crimen contra nuestros pueblos.

Para entonces, Noriega podía jubilarse porque así lo contemplaba y lo contempla el Reglamento Militar panameño pero, como quiera que era un hecho la violación de los Tratados Torrijos-Carter, por parte de los Estados Unidos, él prefirió no acogerse a la jubilación sino que prefirió participar activamente en contra de las pretensiones del imperio y, para más, le manifestó a una comisión de la OEA, que no habría solución al conflicto panameño hasta que los Estados Unidos dejaran de intervenir en los asuntos internos de Panamá.

A partir de ese momento, la versión de los grandes diarios del mundo fue que Noriega estaba implicado en narcotráfico. Él esgrimió que esas acusaciones eran falsas y que por lo demás, nunca habían sido comprobadas; no obstante, en caso de que fuese cierto, el gobierno norteamericano era cómplice.

Se trata de un modus faciendi gringólico. Sí Uribe es o no el Nº 82 en la lista de imputados que el gringo tiene como socios, lo saben ellos pero es evidente que, al igual que el tal Micheletti, No es casual que por ahí surjan las extorsiones, y si algún Presidente no se deja chantajear, entonces, sin prueba alguna, es acusado de tal narcotraficante; en cambio, el que se deja, es porque ají come.

Por re o por fa, lo del narcotráfico es un floreciente negocio para los gringos; el partido socialcristiano de Panamá es una fuerza fascista a través de la cual engatusaron a Noriega para que se asilara en la Nunciatura Vaticana, que posteriormente lo entregó al gringo y por supuesto, para cobrar en verdes, Allí estaba el Cardenal Berloco moviendo los hilos.

Pretende el enemigo, engullirnos de a poquito, debilitar uno a uno los poderes del Estado Venezolano antes de intentar un gran zarpazo contra Chávez pero, Venezuela es y será invencible.

Cada uno de los poderes debe saber la ubicación de la parte respecto al todo, además, cada poder del Estado debe saber que el orden se opone al caos, pero ese orden al que me refiero no es el orden tradicional sino el orden que nuestro poder constituyente ha conferido al Estado, me refiero al orden bolivariano. No obstante, desde Panamá vía Colombia la andanza imperial pretende neutralizar nuestra determinación de ser libres.

Parte de la estrategia imperial consiste en echar mano a la truculencia del periodismo sedicente, para desmoralizar a la opinión pública pero sí seguimos de pie, nunca podrán doblegar nuestra voluntad de ser nosotros mismos.

La Unidad del Estado venezolano está siendo blanco de la cizaña imperialista, por tanto, debemos responder con contundencia porque, sí no lo hacemos, el enemigo hará mella en la conciencia popular.

Uribe fue usado por Obama, para alimentar los odios guerreristas entre Colombia y Venezuela.

Respecto a la decisión de Sus Mercedes-Uribe y Santos-de hipotecar a Colombia, al gringo, hay que recordar que no hay “Mal que dure cien años de soledad”.

Uno y otro han de verse en Noriega.

(Esta reflexión fue publicada en Junio de 2010)

Bueno, casualmente ahora se dan diálogos de paz entre el gobierno y la insurgencia colombiana y viene a mi mente el hecho de que, precisamente, cuando Uribe solicitó al Comandante Chávez que intercediera ante la FARC para procurar la liberación de algunos rehenes, en efecto nuestro líder accedió a complacer la petición de Uribe que al parecer era una inocente propuesta; no obstante, estaba de por medio una importante elección que, por cierto, perdimos en esa oportunidad porque Chávez se dedicó en cuerpo y alma, exclusivamente, al tema colombiano y descuidó a lo interno el trabajo político.

Era evidente que Uribe respondía a un plan diseñado en Washington para distraer al entonces Presidente Hugo Chávez. Prueba de ello es que una vez que perdimos esa elección, inmediatamente Uribe le dio una patada al tablero y prohibió a Chávez seguir ayudando en los diálogos de paz.

No es casual, entonces, desde mi perspectiva, que ahora Santos disponga romper las conversaciones de paz que ahora se dan en Cuba, porque al imperialismo no le conviene la paz de Colombia sino la guerra para de cualquier modo justificar sus bases militares en territorio colombiano y así procurar engullirse a Venezuela.

Maduro debe saber que cuenta con el respaldo del pueblo para parársele a Santos, como un hombre, y mandarlo al carajo si es necesario.

Cuando Chávez insurgió aquel heroico 4 de Febrero de 1992, el pueblo venezolano estaba en su inmensa mayoría recluido en su irrealidad y algunos de nosotros rumiando el desaliento pero, desde entonces han cambiado muchas cosas, hoy contamos con un pueblo de pie, dispuesto a ser libres y Maduro lo sabe mejor que nadie, por eso Chávez lo designó para encabezar la revolución.

Lo primero que Maduro debe recordarle a Santos es que en Venezuela viven millones de colombianos a quienes tratamos como hermanos, no así venezolanos en Colombia y, por algo será. Debe, por añadidura, pedirle a Santos que extradite al asesino y prófugo de la justicia venezolana, Pedro Carmona Estanga para que venga a pagar sus crímenes.

Por otra parte, es de suponer y no con malicia, que Capriles se quedó para vestir Santos y que previamente a su encuentro con el Presidente colombiano pudo enviarle de obsequio la camisa rosada con la que Santos lo recibió, a manera de agradecimiento.

Nolia hizo, por cierto, referencia respecto a la camisa rosada que exhibió Santos en su encuentro con Capriles pero no asomó la posibilidad de que aquella hubiese sido un regalo de éste; no obstante, pudo ser así.

¡Se han visto cosas!

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Las tetas de Afrodita

Catalina Ruiz-Navarro (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Cuenta la leyenda que en el año 238 después de Cristo, Ágata de Catania se resistió a las intenciones libidinosas del procónsul romano Quinizano.

El político, ofendido, mandó a amputarle las tetas, ella tuvo una visión de San Pedro, se hizo santa, y su impactante iconografía la condenó a cargar sus mamas en una bandeja. Santa Ágata, cuyo milagro parece ser adelantarse a la ciencia, es la patrona del cáncer de seno.

Hace un mes, Angelina Jolie hizo pública una doble mastectomía que se practicó como acción preventiva frente al cáncer de mamas. Según un sofisticado (y costoso) análisis de su ADN, Jolie tiene el gen BRCA1, que aumenta su probabilidad de tener cáncer de seno y de ovario al 87%. Con la mastectomía, Jolie reduce sus probabilidades de cáncer de seno al 5% y ha anunciado públicamente que el paso a seguir es remover sus ovarios.

La mastectomía de Jolie puso a hablar a todo el mundo. No de sus tetas, ya todos hablábamos de sus tetas. Desde siempre. Pero que la tantas veces llamada “mujer más sexy del mundo” reemplace esas tetas memorizadas por su público hasta la pertenencia por prótesis es un reto contemporáneo a nuestra idea de belleza, de mujer, de feminidad y de destino; plantea dilemas éticos, estéticos, biológicos, ontológicos y políticos. Unos son sobre la voluntad y el destino: ¿Lo hizo por valiente o por cobarde? ¿Lo hizo “por sus hijos” o por un incontrolable deseo de controlarlo todo? ¿Vale la pena hacerle tantos quites a algo tan irremediable y gratuito como la muerte? Otros sobre el cuerpo y los símbolos de lo femenino: ¿La hace menos sexy la latencia de su enfermedad? ¿Hay tal cosa como un cuerpo natural? ¿No es cada decisión que tomamos en la vida una intervención sobre el cuerpo? ¿Es ahora una especie de cyborg, una mujer biónica? ¿Es mujer todavía, aún sin sus tetas, sin sus ovarios, sin los marcadores biológicos a partir de los cuales nos inventamos, en el lenguaje, unos géneros?

La gran Afrodita de Hollywood se convirtió en la Santa Ágata contemporánea. Muchos, de hecho, hablan de Jolie como heroína y como mártir. Los dos papeles en este caso son antagónicos. Primero porque Jolie desafía su supuesto destino, escrito en los genes, para tomar las riendas de su vida y escapar a ser víctima de una enfermedad. Segundo, porque Jolie es la única que puede darse el lujo de hacer eso sin convertirse en mártir. Su gesto habla de un mundo soñado por Odiseo, en el que la astucia y la voluntad humana pueden derrotar los designios de los dioses. Pero también es cierto que una probabilidad no es más que eso, que el destino nos aplica psicología inversa y la mastectomía pudo ser inútil (tal vez Jolie nunca iba a tener cáncer) o el 5% basta y aun puede tener mala suerte en la lotería de la enfermedad.

Jolie no le puede ganar a la muerte. Pero lo valiente de su decisión es que una mujer que ha construido su carrera sobre los símbolos de lo que significa ser mujer, la más deseada, amada por el más deseado, se deshaga de esos símbolos, por la razón que sea, y se reclame mujer ante el mundo, frente a tantas mujeres que tomaron la misma decisión en secreto y se cuestionan su feminidad. Y si bien no responde la pregunta, deja claro que una mujer es más que unos órganos dislocados, unos ovarios y unas tetas, una mera función erótica y reproductiva. Afrodita, Angelina y Ágata. Ser mujer es más.



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Crítica literaria: “Cuatro por cuatro”, de Sara Mesa

Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Sara Mesa
Cuatro por cuatro
Anagrama

Finalista Premio Herralde de Novela 2012

Creo que existen dos posibilidades de criterios para interpretar el juego de Cuatro por cuatro que componen esta curiosa y al mismo tiempo intrigante desafiadora novela. Uno de ellos puede ser la del lector habitual de ficción literaria puede encuentra en la narración una historia que acepta como normal por estar al cabo de la calle sobre las anomalías que se suceden en un colegio privado para clases acomodas, que a través de la historia de la educación y en tiempo real se vienen sucediéndose. El otro criterio es el del lector que sin sorpresa alguna intenta encontrar más malignidad y corrupción dentro de la hipocresía de guardar las formas de cara al exterior, mientras por dentro es posible continuar la fiesta. Todo lo privado tiene siempre dos caras, dos comportamientos. Por qué no también un colegio clasista de pago.



Celia, una de las alumnas con carácter inclinado al riesgo se fuga del colegio con un grupo de compañeras a las que lidera, que han decidido escapar de aquellas cuidadas paredes en una aventura que no llegará muy lejos, siendo todo una muestra de desacuerdos, provocación calculada, que puede ser motivada por estar ubicado el internado en un espacio completamente incomunicado con el exterior, situación que provoca ansiedad en el alumnado incitando a la evasión. De todas maneras, como era de esperar, la aventura no pudo ser más fugas, ya que no fue larga la tandaza para que las atrevidas jovencitas tuvieran que volver al redil conservador con decorado exterior aparentemente abierto en ideas donde los alumnos pueden libremente manifestar sin miedo a castigo alguno sus criterios, a modo de apariencias decorativas de la vida social. A lo que se tiene que sumar la caritativa acogida en ese internado para clases privilegiadas de un grupo llamado “especiales” de chicos becados cuyos padres trabajan al servicio de la institución. Pos este complejo callejón sin salida, aunque adornado de virtudes y falsas libertades será conducido el lector, que percibirá hasta lograr palparlo, verlo, por si mismo, los extraños y sutiles comportamientos del grupo que dirige este espectáculo hipócrita.

Y a ese mundo cerrado en lo que se considera una segunda parte de la novela, llega Isidro Bedragare nuevo profesor suplente que desde el primer día siente una cierta inquietud que se respira en el ambiente. Por lo que decide recoger en un diario el día a día lo que va asumiendo según sus observaciones, tanto en lo que contempla como en lo que va sacando pacientemente de unos y otros profesores y una limpiadora especial y estimada intimidad. Porque bastante extraño le resulta esa la falta de datos y razones sobre el profesor al que ha venido a suplir y que según le cuentan se marchó por unos razonamientos tan extraños como sospechosos ha medida que va componiendo los hechos con su propio monólogo y suposiciones, investigación que lo tiene absorbido al haber sido atrapado en el laberinto.

Apostando con alto riesgo llega al filo del abismo de las últimas consecuencias de lo que considera un envolvente misterio, inquietante y no menos repulsivo y enigmático dadas las relaciones de poder de un grupo de personajes. Las normas con la que funciona esa monolítica organización, su frío y misterioso director que todo lo puede y lo domina encarnado en dos personajes, el que interpreta para el escaparate de las formas propias de su cargo y el interior, y privado, de una degeneración tan grotesca como degenerada. Sara Mesa nacida en Madrid 1976 y residente en Sevilla desde niña con varias novelas publicadas y un poemario. Ha ganado con desafío y especial estilo literario una narración que apuesta y juega con insinuaciones en los recónditos escenarios de este fortín de la enseñanza, colegio privado de clase burguesa con sus apariencias y fingimientos, logrando crear un mundo propio de ficción que a veces roza la línea por la que se llega a la correcta realidad, y adentrarse en unos misterios que pueden ser pura imaginación, ficción, que la habilidad literaria descubre para el lector mostrando que pueden convertirse en realidades por los variados comportamientos humanos en muchos caos deshumanizados.

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