jueves, 18 de julio de 2013

Un expreso del futuro

Julio Verne

-Ande con cuidado -gritó mi guía-. ¡Hay un escalón!

Descendiendo con seguridad por el escalón de cuya existencia así me informó, entré en una amplia habitación, iluminada por enceguecedores reflectores eléctricos, mientras el sonido de nuestros pasos era lo único que quebraba la soledad y el silencio del lugar.



¿Dónde me encontraba? ¿Qué estaba haciendo yo allí? Preguntas sin respuesta. Una larga caminata nocturna, puertas de hierro que se abrieron y se cerraron con estrépitos metálicos, escaleras que se internaban (así me pareció) en las profundidades de la tierra... No podía recordar nada más, Carecía, sin embargo, de tiempo para pensar.

-Seguramente usted se estará preguntando quién soy yo -dijo mi guía-. El coronel Pierce, a sus órdenes. ¿Dónde está? Pues en Estados Unidos, en Boston... en una estación.

-¿Una estación?

-Así es; el punto de partida de la Compañía de Tubos Neumáticos de Boston a Liverpool.

Y con gesto pedagógico, el coronel señaló dos grandes cilindros de hierro, de aproximadamente un metro y medio de diámetro, que surgían del suelo, a pocos pasos de distancia.

Miré esos cilindros, que se incrustaban a la derecha en una masa de mampostería, y en su extremo izquierdo estaban cerrados por pesadas tapas metálicas, de las que se desprendía un racimo de tubos que se empotraban en el techo; y al instante comprendí el propósito de todo esto.

¿Acaso yo no había leído, poco tiempo atrás, en un periódico norteamericano, un artículo que describía este extraordinario proyecto para unir Europa con el Nuevo Mundo mediante dos colosales tubos submarinos? Un inventor había declarado que el asunto ya estaba cumplido. Y ese inventor -el coronel Pierce- estaba ahora frente a mí.

Recompuse mentalmente aquel artículo periodístico. Casi con complacencia, el periodista entraba en detalles sobre el emprendimiento. Informaba que eran necesarios más de tres mil millas de tubos de hierro, que pesaban más de trece millones de toneladas, sin contar los buques requeridos para el transporte de los materiales: 200 barcos de dos mil toneladas, que debían efectuar treinta y tres viajes cada uno. Esta “Armada de la Ciencia” era descrita llevando el hierro hacia dos navíos especiales, a bordo de los cuales eran unidos los extremos de los tubos entre sí, envueltos por un triple tejido de hierro y recubiertos por una preparación resinosa, con el objeto de resguardarlos de la acción del agua marina.

Pasado inmediatamente el tema de la obra, el periodista cargaba los tubos (convertidos en una especie de cañón de interminable longitud) con una serie de vehículos, que debían ser impulsados con sus viajeros dentro, por potentes corrientes de aire, de la misma manera en que son trasladados los despachos postales en París.

Al final del artículo se establecía un paralelismo con el ferrocarril, y el autor enumeraba con exaltación las ventajas del nuevo y osado sistema. Según su parecer, al pasar por los tubos debería anularse toda alteración nerviosa, debido a que la superficie interior del vehículo había sido confeccionada en metal finamente pulido; la temperatura se regulaba mediante corrientes de aire, por lo que el calor podría modificarse de acuerdo con las estaciones; los precios de los pasajes resultarían sorprendentemente bajos, debido al poco costo de la construcción y de los gastos de mantenimiento... Se olvidaba, o se dejaba aparte cualquier consideración referente a los problemas de la gravitación y del deterioro por el uso.

Todo eso reapareció en mi conciencia en aquel momento.

Así que aquella “Utopía” se había vuelto realidad ¡y aquellos dos cilindros que tenía frente a mí partían desde este mismísimo lugar, pasaban luego bajo el Atlántico, y finalmente alcanzaban la costa de Inglaterra!

A pesar de la evidencia, no conseguía creerlo. Que los tubos estaban allí, era algo indudable, pero creer que un hombre pudiera viajar por semejante ruta... ¡jamás!

-Obtener una corriente de aire tan prolongada sería imposible -expresé en voz alta aquella opinión.

-Al contrario, ¡absolutamente fácil! -protestó el coronel Pierce-. Todo lo que se necesita para obtenerla es una gran cantidad de turbinas impulsadas por vapor, semejantes a las que se utilizan en los altos hornos. Éstas transportan el aire con una fuerza prácticamente ilimitada, propulsándolo a mil ochocientos kilómetros horarios... ¡casi la velocidad de una bala de cañón! De manera tal que nuestros vehículos con sus pasajeros efectúan el viaje entre Boston y Liverpool en dos horas y cuarenta minutos.

-¡Mil ochocientos kilómetros por hora!- exclamé.

-Ni uno menos. ¡Y qué consecuencias maravillosas se desprenden de semejante promedio de velocidad! Como la hora de Liverpool está adelantada con respecto a la nuestra en cuatro horas y cuarenta minutos, un viajero que salga de Boston a las 9, arribará a Liverpool a las 3:53 de la tarde.¿No es este un viaje hecho a toda velocidad? Corriendo en sentido inverso, hacia estas latitudes, nuestros vehículos le ganan al Sol más de novecientos kilómetros por hora, como si treparan por una cuerda movediza. Por ejemplo, partiendo de Liverpool al medio día, el viajero arribará a esta estación alas 9:34 de la mañana... O sea, más temprano que cuando salió. ¡Ja! ¡Ja! No me parece que alguien pueda viajar más rápidamente que eso.

Yo no sabía qué pensar. ¿Acaso estaba hablando con un maniático?... ¿O debía creer todas esas teorías fantásticas, a pesar de la objeciones que brotaban de mi mente?

-Muy bien, ¡así debe ser! -dije-. Aceptaré que lo viajeros puedan tomar esa ruta de locos, y que usted puede lograr esta velocidad increíble. Pero una vez que la haya alcanzado, ¿cómo hará para frenarla? ¡Cuando llegue a una parada todo volará en mil pedazos!

-¡No, de ninguna manera! -objetó el coronel, encogiéndose de hombros-. Entre nuestros tubos (uno para irse, el otro para regresar a casa), alimentados consecuentemente por corrientes de direcciones contrarias, existe una comunicación en cada juntura. Un destello eléctrico nos advierte cuando un vehículo se acerca; librado a su suerte, el tren seguiría su curso debido a la velocidad impresa, pero mediante el simple giro de una perilla podemos accionar la corriente opuesta de aire comprimido desde el tubo paralelo y, de a poco, reducir a nada el impacto final. ¿Pero de qué sirven tantas explicaciones? ¿No sería preferible una demostración?

Y sin aguardar mi respuesta, el coronel oprimió un reluciente botón plateado que salía del costado de uno de los tubos. Un panel se deslizó suavemente sobre sus estrías, y a través de la abertura así generada alcancé a distinguir una hilera de asientos, en cada uno de los cuales cabían cómodamente dos personas, lado a lado.

-¡El vehículo! -exclamó el coronel-. ¡Entre!

Lo seguí sin oponer la menor resistencia, y el panel volvió a deslizarse detrás de nosotros, retomando su anterior posición.

A la luz de una lámpara eléctrica, que se proyectaba desde el techo, examiné minuciosamente el artefacto en que me hallaba.

Nada podía ser más sencillo: un largo cilindro, tapizado con prolijidad; de extremo a extremo se disponían cincuenta butacas en veinticinco hileras paralelas. Una válvula en cada extremo regulaba la presión atmosférica, de manera que entraba aire respirable por un lado, y por el otro se descargaba cualquier exceso que superara la presión normal.

Luego de perder unos minutos en este examen, me ganó la impaciencia:

-Bien -dije-. ¿Es que no vamos a arrancar?

-¿Si no vamos a arrancar? -exclamó el coronel Pierce-. ¡Ya hemos arrancado!

Arrancado... sin la menor sacudida... ¿cómo era posible?... Escuché con suma atención, intentando detectar cualquier sonido que pudiera darme alguna evidencia.

¡Si en verdad habíamos arrancado... si el coronel no me había estado mintiendo al hablarme de una velocidad de mil ochocientos kilómetros por hora... ya debíamos estar lejos de tierra, en las profundidades del mar, junto al inmenso oleaje de cresta espumosa por sobre nuestras cabezas; e incluso en ese mismo instante, probablemente, confundiendo al tubo con una serpiente marina monstruosa, de especie desconocida, las ballenas estarían batiendo con furiosos coletazos nuestra larga prisión de hierro!

Pero no escuché más que un sordo rumor, provocado, sin duda, por la traslación de nuestro vehículo. Y ahogado por un asombro incomparable, incapaz de creer en la realidad de todo lo que estaba ocurriendo, me senté en silencio, dejando que el tiempo pasara.

Luego de casi una hora, una sensación de frescura en la frente me arrancó de golpe del estado de somnolencia en que había caído paulatinamente.

Alcé el brazo para tocarme la cara: estaba mojada.

¿Mojada? ¿Por qué estaba mojada? ¿Acaso el tubo había cedido a la presión del agua... una presión que obligadamente sería formidable, pues aumenta a razón de una “atmósfera” por cada diez metros de profundidad?

Fui presa del pánico. Aterrorizado, quise gritar... y me encontré en el jardín de mi casa, rociado generosamente por la violenta lluvia que me había despertado. Simplemente, me había quedado dormido mientras leía el articulo de un periodista norteamericano, referido a los extraordinarios proyectos del coronel Pierce... quien a su vez, mucho me temo, también había sido soñado.

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Cuba-Estados Unidos: politización de la lucha antidroga, o cooperación entre iguales

Alejandro L. Perdomo Aguilera - Santiago Espinosa Bejerano

Introducción

La lucha contra el tráfico ilícito de drogas ha sido uno de los temas donde mayor coincidencia ha existido entre Cuba y los Estados Unidos de América, en cuanto a la necesidad de luchar contra el tráfico ilícito de drogas. Gracias a ello se ha establecido una coordinación puntual para su enfrentamiento, que ha estado avalada por la eficiente labor de las autoridades cubanas en el control e interdicción de estupefacientes y sustancias psicotrópicas. A partir de este entendido, el trabajo tiene como objetivo presentar los retos y perspectivas entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos de América, en torno a la posible y necesaria profundización en la cooperación para la lucha antinarcóticos.



El tráfico de drogas es un negocio que genera prácticas ilícitas y se asocia a delitos conexos de criminalidad transnacional como el lavado de dinero, el tráfico de armas, personas y órganos. Las disímiles repercusiones de narcotráfico lo convierten en una de las amenazas más importantes para la seguridad nacional de los estados-naciones, así como la seguridad internacional.

El comercio de drogas ilícitas y estupefacientes tiene un importante trasfondo económico. A través del negocio ilícito de las drogas genera cada a nivel internacional anualmente 320 000 millones de dólares, con un mercado que sobrepasa los 200 millones de consumidores a nivel global. (ONUDC, de United Nations Office on Drugs and Crime, 2012). Alrededor de estas realidades se tejen una serie de intereses económicos, políticos y diplomáticos. Ello repercute en los niveles de violencia, criminalidad e inseguridad de la sociedad internacional.

El papel de los EE.UU. en el enfrentamiento al tráfico ilícito de drogas y otros delitos conexos

En la década de 1980, el tráfico de estupefacientes de América Latina y el Caribe hacia los Estados Unidos comenzó a tomar repercusión en la seguridad de ese país. Ante esa situación, el entonces presidente Ronald Reagan promulgó la declaración de la guerra contra las drogas en febrero de 1982. (Bagley, 1989)

Obviamente Reagan no fue el primer presidente en atender este flagelo. En 1914 fue aprobada el Acta de Harrison que ilegalizaba el consumo de la cocaína y de los opiáceos. El presidente Nixon también atendió el tema al igual que el demócrata James Carter. Sin embargo, Ronald Reagan fue el que planteó una política más fuerte contra este problema que, además, ya había tomado una mayor importancia en cuanto a los montos de tráfico y consumo.

La política exterior de Reagan construyó pretextos para justificar la injerencia de ese gobierno en los asuntos internos de otros Estados y evaluar la bilateralidad multi-causal del tema del narcotráfico. Este fue un aspecto cardinal de la proyección hacia Centroamérica en el contexto del apoyo a las fuerzas contrarias a la Revolución Sandinista y a los movimientos de liberación nacional, particularmente en el Salvador.

Los conflictos en Centroamérica durante la década del 80, acrecentaron las diferencias entre Cuba y los Estados Unidos. El gobierno de Reagan incrementó la agresividad contra la mayor de las Antillas con nuevos planes desestabilizadores, que eran justificados con una fuerte campaña mediática y diplomática que criticaba el apoyo que ofrecía el gobierno cubano a los movimientos progresistas de la subregión centroamericana. El Informe de Santa Fe I de mayo de 1980, expresa la resistencia de Washington a la colaboración brindada por Cuba a los movimientos de izquierda en Latinoamérica, especialmente hacia Nicaragua, el Salvador y Guatemala. (García, 2008)

Entre los objetivos de esta política estaban impedir la aparición en Centroamérica y el Caribe, de nuevos estados de corte cubano, que pudiera amenazar la seguridad de Estados Unidos, convirtiéndose en una plataforma de actividad subversiva que pusiera en peligro las vías marítimas vitales para dicha seguridad. En este sentido, la Administración Reagan (1981-1989) dispuso como una de las condiciones para restablecer las relaciones con el Archipiélago, el compromiso por la parte cubana a no exportar la Revolución. (García Iturbe, 2008)

Debido a estas circunstancias y al hábil manejo del presidente Reagan en los medios de comunicación, la cruzada contra las drogas obtuvo el apoyo de los sectores conservadores, que le permitió crear las bases sociales y políticas para impulsar una legislación contra el narcotráfico más severa. De esta forma, en 1986 se aprobó en el Congreso Federal un Acta antidrogas que solicitaba un papel más activo de las fuerzas armadas en las fronteras aéreas y marítimas, para la interdicción de estupefacientes. Con ello se impulsó a nivel Federal el aumento de los gastos para el programa de control de narcóticos en los siete años posteriores de sus dos mandatos, alcanzando 43 billones de dólares anuales en el año 1988. (Bagley, 1989)

El objetivo central del Acta antidrogas era la reducción del trasiego preveniente del exterior, particularmente desde América Latina y el Caribe. La legislación facilitó el incremento en 1.7 billones del total de las autorizaciones del presupuesto federal para la campaña antinarcóticos, que llegó al monto de 3.9 billones para el año fiscal de 1987. (Bagley, 1989)

En 1988 el Congreso Federal cuestionó las políticas de Reagan en la guerra antidrogas. En estas críticas se destacó el actual Secretario del Departamento de Estado del segundo mandato de Obama, John Kerry, que por aquel entonces era senador demócrata del Estado de Massachusetts. Kerry protestó la “pasividad” de las investigaciones gubernamentales respecto a los Contras que participaron en el negocio de las drogas, para costear la guerra contra los Sandinistas en Nicaragua.

La política de Reagan contra las drogas tuvo como limitante que solo fue aplicada de manera unidireccional. Por ello, se priorizó el control sobre la oferta de estupefacientes provenientes de América Latina y el Caribe, sin atender las consecuencias de este negocio para las poblaciones de donde provenían las drogas, ni la desproporción entre la seguridad de la frontera estadounidense y la de los países emisores, lo que posibilitó variar las rutas de acceso al mercado estadounidense, vulnerando su seguridad.

Durante las dos últimas décadas se han incrementado los programas antidrogas en la región, entre los que se destacan el Plan Colombia y la Iniciativa Mérida, a través de los cuales se ha desarrollado la militarización, con efectos perjudiciales para la seguridad interna de los países más afectados. La extensión de las estrategias del gobierno estadounidense contra el narcotráfico por todo el hemisferio occidental, muestra que más allá de los logros en interdicción de estupefaciente y sustancias psicotrópicas que se suelen reportar, el negocio de la producción y comercialización de drogas ilícitas se sigue esparciendo por las Américas, con un creciente impacto internacional. (Perdomo, 2012)

Luego de más de 30 años de la mencionada declaración de guerra contra las drogas de Reagan, el narcotráfico continúa afectando la seguridad y la prosperidad interamericana, ampliando sus cárteles desde la subregión andina hacia todo el hemisferio, con particular incidencia en México y Centroamérica. Esta situación denota fallas en las políticas aplicadas hasta el momento, que argumentan la necesidad de una modificación de los instrumentos y vías, particularmente militares, en la lucha antinarcóticos. Con ese fin debe impulsarse una cooperación más coordinada, donde se atiendan las peculiaridades de cada país y se tomen en cuenta los intereses de ambas partes.

Hacia un necesario acuerdo bilateral entre Estados Unidos de América y la República de Cuba

Desde 1999 se estableció una cooperación caso a caso para la lucha contra el narcotráfico entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, a sólo unos meses del fin del segundo mandato del presidente demócrata William Clinton. A partir de esta coordinación se dispuso de un encargado de Guardacostas en la Sección de Intereses de EE.UU. en La Habana (USINT), para mantener una comunicación operacional con las autoridades cubanas, estableciéndose los protocolos para la cooperación caso a caso entre ambos gobiernos. En las coordinaciones realizadas por más de una década se ha probado la factibilidad de esta relación, apreciándose las potencialidades existentes por ambas partes para una relación más activa. (Beardsworth, 2009)

Sobre este aspecto realizó declaraciones positivas el general Barry McCaffrey, quien en su desempeño como jefe de la Oficina de Control de Drogas de la Casa Blanca, señaló la conveniencia de una expanción de la colaboración entre Guardacostas y Guardafronteras, así como la ampliación de los contactos y la coordinaciones entre los mandos militares en la zona de Guantánamo. (Alzugaray, no. 62-63: , abril-septiembre de 2010.)

No obstante a este avance, académicos estaodunideses como Randy Beardsworth, opinan que incuso dentro de los marcos existentes, Estados Unidos pudiera ampliar las relaciones bilareales. Sin embrago, el escenrario ideal sería con la firma de un acuerdo entre ambas naciones que diera paso a una relación más fructífera en la lucha contra el narcotráfico.

La posibilidad de la firma de un acuerdo bilateral con la República de Cuba sería un paso trascendental del gobierno de los Estados Unidos de América, en favor de conducir una política más profunda en la lucha antinarcóticos, donde prevalezcan los intereses de seguridad sobre la politización sufrida en la relación bilateral.

El gobierno estadounidense ha reconocido la eficiencia de Cuba en el enfrentamiento al tráfico ilegal de estupefacientes en los últimos informes anuales del Departamento de Estado, como se corrobora en el reporte del 7 de marzo de 2012, titulado “Estrategia para el Control Internacional de Narcóticos”. (INCSR, 2012) Estos documentos reflejan las oportunidades que existen para el cambio hacia una política más pragmática, que priorice los intereses de seguridad nacional sobre los factores político-ideológicos, influidos por el lobby cubanoamericano, que impiden la consolidación de la seguridad de los EE.UU. en el Caribe.

La coordinación positiva que se ha establecido entre los especialistas del Ministerio del Interior (MININT) de Cuba, desde la Dirección Nacional Antidrogas (DNA) y las Tropas Guardafronteras (TGF) con el gobierno estadounidense, mediante el encargado de Guardacostas de la Sección de Intereses de EE.UU. en La Habana (USINT), demuestra las potencialidades existentes. Según la USINT entre los objetivos básicos de su trabajo se encuentra realizar “(…) los esfuerzos por reducir la amenaza global que representa el crimen y el narcotráfico”. (Sitio oficial de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana ( USINT), 2012)

El establecimiento de un acuerdo con Cuba, abriría un abanico de posibilidades para profundizar las relaciones, sobre la base del respeto y el interés mutuo. No obstante a que en la actualidad existe una cooperación caso a caso entre ambos gobiernos, la práctica ha mostrado que esta cooperación resulta insuficiente.

 A pesar de que la propuesta de Cuba para un acuerdo bilateral con Estados Unidos de América es similar a la establecida con los otros países con que mantiene relación, el acuerdo no ha sido respondido por Estados Unidos. Mediante la concertación de un acuerdo bilateral, el gobierno de Estados Unidos América podría lograr:

Una mayor seguridad en sus fronteras aéreas y marítimas, con un intercambio de información operacional en tiempo real que aumentaría la eficiencia y competitividad de las autoridades a cargo.
Podría disminuir la penetración de drogas a partir de un intercambio más sistemático y no caso a caso entre los especialistas de ambos Estados. Ello perfeccionaría los niveles de control e interdicción por las autoridades ambos países, con el impulso de cursos de capacitación técnica-operacional, propicios para el intercambio de experiencias.
Le concedería un mayor pragmatismo en la lucha antinarcóticos, al concertar de manera oficial con un actor de prestigio y credibilidad en el hemisferio occidental para el enfrentamiento a este flagelo.
Podrían establecerse mecanismos de cooperación en la asistencia médica-humanitaria. La colaboración médica, desarrollaría la prevención y los tratamientos de rehabilitación para los consumidores no sólo de ambos países, sino también para la cooperación con terceros.
Obtendrían una actualización más precisa sobre las rutas y los medios que se ejecutan en el trasiego de drogas y otros delitos conexos, que dinamizaría las vías de información e identificación coordinada de grupos criminales, embarcaciones, así como las distintas formas en que operan para el trasiego de cargas, lo cual permitiría hallar las formas más viables para su control y captura.
Estados Unidos de América consolidaría su sistema de seguridad al profundizar el intercambio técnico–operativo con un país de alta eficiencia en la lucha antinarcóticos.
Este acuerdo, además, mejoraría la imagen internacional de EE.UU. al preponderar sus intereses de seguridad nacional sobre el conflicto político-ideológico entre ambos países.

Un paso diplomático de esta índole, demostraría la voluntad política del gobierno estadounidense para avanzar en la regularización de las relaciones con Cuba, desde una óptica más objetiva, que tome en cuenta los beneficios que tendría para su seguridad nacional y respete la soberanía y autodeterminación del pueblo cubano.

El sistema de enfrentamiento, prevención y cooperación internacional de Cuba en la lucha antidroga

El tráfico ilícito de drogas entre América Latina y el Caribe y EE.UU., influye sensiblemente en las medidas que debe tomar el Estado cubano para proteger su territorio y a sus ciudadanos del trasiego y consumo de drogas, a pesar de que los índices de consumo y trasiego en Cuba no son significativos respecto a la regularidad en la región. Ante la posición geoestratégica de Cuba (Véase Anexo 1 y 2), ubicada en un área donde se entrecruzan varios corredores (aéreos y marítimos) del tráfico de estupefacientes hacia y desde los Estados Unidos, el sistema de vigilancia y control del gobierno cubano ha debido configurarse en función de enfrentar responsablemente a ese flagelo.

La seguridad cubana establecida para este problema, se organiza desde el Ministerio del Interior (MININT), en coordinación con el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR). Para ello cuentan con la Dirección Nacional Antidrogas (DNA), la Comisión Nacional de Drogas (CND) y las Tropas Guardafronteras (TGF), que vigilan las aguas jurisdiccionales, las costas y el espacio aéreo con la Operación Aché, en sus diferentes ediciones. La Aduana General de la República se encarga del control en los aeropuertos, puertos y marinas internacionales. Para enfrentar el escaso mercado interno existe la Operación Coraza Popular, iniciada en 2003.

El MINFAR le presta una gran importancia al enfrentamiento al tráfico de drogas. La Marina de Guerra revolucionaria (MGR) colabora estrechamente con las Tropas Guardafronteras (TGF) en la localización e intercepción de naves sospechosas que penetran las aguas cubanas. La Fuerza Aérea actúa de forma similar, ubicando los movimientos de las naves y detectando la posible existencia de cargas de drogas en los mares que rodean al archipiélago. El Ejército tiene la tarea de barrer extensas zonas de playas y pantanos con el objetivo de detectar recalos de drogas. (Keplak, abril-septiembre 2010).

La Dirección Nacional Antidrogas (DNA) es la dirección rectora del Sistema Ministerial de Enfrentamiento a las Drogas y por tanto la encargada del enfrentamiento operativo y estratégico contra el tráfico ilícito de drogas y otros delitos conexos como el lavado de dinero. Para ello centraliza la información relacionada con estos delitos, y desarrolla los contactos con la INTERPOL y los servicios antidrogas de otros países. Esta cooperación con otros países e instituciones, se fundamenta en la firma de acuerdos bilaterales y regionales de colaboración conjunta en la lucha contra el narcotráfico.

La Comisión Nacional de Drogas (CND) se encarga de dirigir el sistema de prevención, en coordinación con los órganos pertinentes de la Administración Central del Estado y las diversas organizaciones políticas y de masas con que cuenta la nación. Este trabajo tiene un impacto favorable en la reducción de la demanda de estupefacientes y la socialización de los programas de prevención.

El programa nacional de prevención del uso indebido y control de drogas, es dirigido por la Comisión Nacional de Drogas (CND), en coordinación con el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) y las diferentes organizaciones políticas y de masas, que apoyan el sistema de prevención y rehabilitación. Este programa se traza hacia áreas específicas de atención, como la salud mental y las adicciones, y la labor en el sistema educacional; con planes de atención que van desde el trabajo con la niñez, la adolescencia y juventud, hasta las universidades.

Los objetivos esenciales del sistema de enfrentamiento y prevención del trafico consumo ilícito de estupefacientes son la reducción de oferta de drogas (la cual es insignificante respecto a la norma de la región), imposibilitando que los narcotraficantes tengan en el archipiélago una ruta establecida.

La legislación cubana ha mantenido una política estricta en la prevención y penalización del tráfico ilícito de estupefacientes y otros delitos conexos. En el Código Penal cubano, máxima ley sustantiva penal, en el título tercero del capítulo V de la sección cuarta, en el artículo 190.1 y siguientes, el legislador cubano ofrece una protección amplia a tales delitos, pues tipifica las conductas de: “Producción, Venta, Demanda, Tráfico, Distribución y Tenencia Ilícitos de Drogas, Estupefacientes, Sustancias Sicotrópicas y Otras de Efectos Similares.”

La denominación de esta sección fue modificada por el artículo tercero del Decreto-Ley número 150 del 6 de junio de 1994. (Véase en: Gaceta Oficial de la República de Cuba. Código Penal de Cuba. En: http://www.gacetaoficial.cu/html/codigo_penal.html#A6).

También han sido implementadas otras medidas sancionadoras de índole administrativa entre las que se destacan: el Decreto 277 de 1995 y el Decreto Ley 232 del 21 de enero del 2003, para la confiscación de tierras y bienes por cultivo de marihuana. El decreto Ley 232 dispone en su artículo número uno: “la confiscación o, en su caso la pérdida del respectivo derecho de las viviendas o locales, en los que: a) se produzca, trafique, adquiera, guarde, consuma, oculte o de cualquier otro modo se realicen hechos que, directa o indirectamente, se hallen relacionados con las drogas ilícitas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas u otras de efectos similares.” (Gaceta Oficial de la República de Cuba. en: www.gacetaoficial.cu)

También se perfeccionó la tipificación contra el delito de lavado de dinero y la aplicación de la confiscación de bienes y productos obtenidos a través del negocio de las drogas. En el título XIV en el capítulo segundo, artículo 346.1 regula: “ El que adquiera, convierta o transfiera recursos, bienes o derechos a ellos relativos, o intente realizar estas operaciones, con conocimiento o debiendo conocer, o suponer racionalmente por la ocasión o circunstancias de la operación, que proceden directa o indirectamente de actos relacionados con el tráfico ilícito de drogas, el tráfico ilícito de armas o de personas, o relacionados con el crimen organizado, incurre en sanción de privación de libertad de cinco a doce años.” (Gaceta Oficial de la República de Cuba. Véase: Código Penal de Cuba. En: http://www.gacetaoficial.cu/html/codigo_penal.html#A6)

En el enfrentamiento al blanqueo de capitales, el Banco Central de Cuba emitió la Resolución número 66 de 1998, en materia de secreto bancario y la Resolución número 91 de 1997, referida a la metodología para la detección de dinero ilícito. Para la prevención del uso de drogas ilegales se han realizado importantes modificaciones como las recogidas en Ley 41 de 1983; la Resolución número 67 de 1996, que regula el Control de los Precursores y Sustancias Químicas Esenciales y la Resolución número 37 de 1998 del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).

Gracias a este sistema de enfrentamiento y prevención, la República de Cuba ha mantenido un riguroso control que registra entre sus últimas cifras, la ocupación de 1,44 toneladas de narcóticos en los primeros cinco meses del año 2012, la mayoría de estos relacionados con los recalos. (Sitio Oficial del MINREX, 2012) El trabajo de las autoridades cubanas en el enfrentamiento a este flagelo le ha posibilitado una alta eficiencia, logrando sus mayores cifras en 2011. “En total se enfrentaron 399 hechos de recalos (291 más que en el 2010), en los que se incautaron 8 508 kg de drogas, la mayoría marihuana (8 418 kg), 81.7 kg de cocaína y 7.42 kg de hachís.” (Fernández, Granma, 13 de enero de 2012)

En el ámbito internacional Cuba ha demostrado seriedad en el cumplimiento de sus responsabilidades como país signatario de las Convenciones de la ONU, relativas a la lucha antidroga como la Convención Única de la ONU de 1961, ratificada por Cuba el 30 de Agosto de 1962 y su Protocolo enmendado en 1972, al cual se adhiere La Habana el 14 de diciembre de 1989; el Convenio sobre Sustancias Psicotrópicas de la ONU de 1971, ratificado por la Isla el 26 de abril de 1976; la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de 1988, ratificada por Cuba el 5 de junio de 1996; la Convención de la ONU contra la Corrupción de 1988; la Convención de ONU contra la Delincuencia Transnacional Organizada y de su Protocolo contra la Fabricación y Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego.

La República de Cuba es Estado Miembro de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas desde 1996, de las reuniones de Jefes de Organismos Encargados de Combatir el Tráfico Ilícito de Drogas (HONLEA) de la ONU para América Latina y el Caribe, del Plan de Acción de Barbados para la Cooperación en el Caribe sobre Drogas, desde su creación en 1996 y del mecanismo de Coordinación y Cooperación de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, también desde su fundación en el año 1999.

Cuba participa sistemáticamente en conferencias internacionales de lucha contra el narcotráfico, como la reunión de Jefes de las Naciones Unidas de los Organismos Nacionales Encargados de Hacer Cumplir la Ley (HONLEA), presentando las estadísticas trimestrales sobre las interdicciones de drogas a la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de las Naciones Unidas (JIFE), según afirma el informe de la Oficina de Asuntos Narcóticos Internacionales y Aplicación de la Ley, del Departamento de Estado en el INCSR del 7 de marzo 2012. (Véase en: http://www.state.gov/j/inl/rls/nrcrpt/2012/vol1/184098.htm)

Las autoridades cubanas mantienen también una coordinación fructífera con la Organización Mundial de Aduanas (OMA) confirma su compromiso a colaborar en la lucha internacional contra este flagelo. Con ese objetivo, el gobierno cubano ha fomentado su cooperación con diversos países y ha ratificado acuerdos con la Federación Rusa, y con Canadá y el Reino Unido de Gran Bretaña (RUGB) ha llegado a memorandos de entendimiento. Estos memorandos de entendimiento en la práctica resultan acuerdos bilaterales, como el acuerdo bilateral entre Cuba y Estados Unidos por el tema migratorio.

Un ejemplo de la factibilidad de estas colaboraciones se aprecia en la establecida con el Reino Unido de Gran Bretaña (RUGB) desde 1994. Esta relación ha permitido la concertación de un amplio programa de entrenamiento actualizado para los oficiales cubanos y el suministro de equipos de alta tecnología al MININT, destinados a la lucha contra las drogas, lo que muestra el respeto y consideración de ese país por la rigurosa política antidroga que establece Cuba. (Keplak, 2010)

Según el jefe de la Dirección Nacional Antidrogas (DNA), el Coronel Domingo Ibáñez: “Cuba tiene suscritos acuerdos bilaterales en ese esfuerzo con 35 naciones, entre estas Argentina, Bahamas, Brasil, Bolivia, Chile, Chipre, Colombia, Ecuador, Francia, Haití, Italia, Jamaica, Líbano, Mongolia y Venezuela.” (DNA, 2012) A partir de estas colaboraciones, las autoridades cubanas han profundizado los intercambios informativos en tiempo real, así como otros contactos de trabajo con los servicios antidrogas de varias naciones, con el propósito de fortalecer la cooperación operacional, en la lucha contra ese flagelo.

Perspectivas de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos para la lucha contra el tráfico de estupefacientes y otros delitos conexos

Las acciones de la República de Cuba a nivel nacional e internacional para la lucha antinarcóticos, reflejan una práctica eficiente y solidaria, que validan la posibilidad de un acuerdo bilateral de cooperación con Estados Unidos. Lo índices de tráfico de la región en los últimos años, según a las cifras de la Oficina de las Naciones Unidas para la Droga y el Crimen (ONUDC); la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) y la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) en las Américas, así como los datos que reporta el Departamento de Estado, reconocen la generalización del trasiego drogas por todo el hemisferio occidental. En estas circunstancias, la colaboración entre ambos países resulta un tema de suma importancia geoestratégica donde el gobierno estadounidense tiene una alta responsabilidad.

La reelección Barack Obama para un segundo periodo, alienta las expectativas hacia un mejoramiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. El presidente demócrata, sin las presiones de otra elección y favorecido por el comportamiento del voto cubanoamericano del Estado de la Florida, pudiera favorecer una relación con la República de Cuba, donde se potencien los aspectos de interés mutuo.

En el plano internacional existe un consenso sobre la necesidad de ese camino. La votación en la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva york, el 13 de noviembre de 2012, a la Resolución: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, fue aprobada con 188 votos a favor, tres en contra y dos abstenciones, lo que refleja el consenso internacional para la abrogación de esa política.

La intervención del canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, en el marco de esas votaciones, confirmó la voluntad de Cuba para la realización de un acuerdo bilateral en la lucha antidroga, al expresar “(…) el ofrecimiento al gobierno de los Estados Unidos de negociar acuerdos de cooperación en áreas del mayor interés mutuo, como el enfrentamiento al narcotráfico, al terrorismo, al tráfico de personas y para la completa regularización de las relaciones migratorias, así como para la prevención y la mitigación de desastres naturales y la protección del medio ambiente y de los mares comunes.” (Rodríguez, 2012)

Entretanto, muchas de las críticas realizadas por el gobierno estadounidense al cubano, han quedado descolocadas en el tiempo, debido a las transformaciones que la República de Cuba ha realizado en los últimos años, como parte de un proceso autónomo y necesario para la prosperidad del pueblo cubano.

Las posibilidades de cooperación que presenta la mayor de las Antillas en tres temas de especial prioridad en la región, como la preparación y el enfrentamiento a los desastres naturales, la lucha antinarcóticos y la asistencia médica, resultan muy factibles ya no sólo para el intercambio bilateral sino también para la cooperación con otros países del hemisferio.

Un ejemplo del gran potencial de Cuba en este sentido, lo constituyó la relación concertada luego la catástrofe ambiental en Haití, donde nuestro país mostró cómo se puede concertar una relación bilateral fructífera para la ayuda a terceros. Sin embargo, estas posibilidades resultan mediatizadas, desconociendo realidades que lejos de toda lógica política, responden a los intereses de la humanidad.

Conclusiones

La República de Cuba reconoce la importancia de una cooperación constructiva con Estados Unidos en la lucha contra el tráfico ilícito de drogas y otros delitos conexos. Las consecuencias de este flagelo para la seguridad ciudadana, los derechos humanos y la convivencia democrática de los estado-nacionales lo ameritan.

Sin embargo, la responsabilidad común y compartida entre ambos países en el enfrentamiento al narcotráfico, no se asume de manera integral por Estados Unidos. Las limitantes establecidas por Washington para la cooperación con la República de Cuba, a pesar de los niveles de seguridad que mantiene el archipiélago, y su disposición para firmar un acuerdo de cooperación bilateral, son una prueba de ello.

Estados Unidos de América tiene una inmensa capacidad para asistir a Cuba en la realización de una tarea aún mejor, en las áreas de mayor preocupación para los organismos de seguridad norteamericanos; mientras que la mayor de las Antillas posee los recursos humanos necesarios para llevarla a cabo. Si bien el país norteño cuenta con su poderío económico, tecnológico y militar, el archipiélago tiene el personal médico, la experiencia y voluntad política, patentizada en su gran prestigio internacional.

No obstante, ante la ausencia de un acuerdo bilateral, la República de Cuba continúa desarrollando su sistema de seguridad y prevención contra el tráfico ilícito de drogas y otros delitos conexos, con una actitud cooperativa y responsable en las relaciones que se mantienen caso a caso con Estados Unidos. El gobierno cubano, consciente de la pertinencia de este acuerdo, realiza una cooperación puntual, donde refleja el respeto al ordenamiento jurídico y a las competencias de cada parte.

Independientemente de lo que reflejen los grandes medios de comunicación, el pueblo cubano mantiene abierta su solidaridad y cooperación, bajo los marcos del respeto a los principios internacionales de los pueblos, pues la politización que sufren temas tan vitales para la prosperidad y la seguridad de ambos países, deberá de cambiar algún día.

Las potencialidades existentes en ambas naciones para el intercambio de información operacional, de una forma sistemática, que contribuya al mejoramiento de la seguridad, la salud y el bienestar social de ambos pueblos, ameritan la continuidad de los esfuerzos político-diplomáticos, para la realización de un acuerdo bilateral.

Con ese acuerdo, Cuba pudiera brindar mecanismos más dinámicos de cooperación, así como una mayor coordinación para la asistencia a otros países de la región. Se tendría la oportunidad histórica, de concertar políticas para enfrentar el tráfico de estupefacientes y otros delitos conexos, de una forma más transparente y participativa.

La importancia de la mayor de las Antillas desde el orden geoestratégico en el Gran Caribe y su legitimidad en el enfrentamiento a estos delitos, indicaría un camino más expedito en la relación de EE.UU. con el hemisferio occidental. Desde una colaboración más integral y responsable, Washington pudiera mejorar las consecuencias del Plan Colombia y la Iniciativa Mérida, para la violencia, la criminalidad y la convivencia democrática de los países más afectados.

Los niveles de seguridad que garantiza el Estado cubano en el enfrentamiento al narcotráfico, permitirán ampliar sus relaciones de cooperación político-diplomáticas y militares con otros países y organismos internacionales, donde el alcance de un acuerdo bilateral con EE.UU. es un paso inminente, para la paz y la seguridad interamericana.

Anexos:
Anexo 1 Actividad marítima sospechosa para Cuba

Fuente:http://www.cubaminrex.cu/Narcotrafico/Articulos/Enfrentamiento/Decrece%20presencia.html

Anexo 2 Actividad aérea sospechosa sobre Cuba

Fuente:http://www.cubaminrex.cu/Narcotrafico/Articulos/Enfrentamiento/Decrece%20presencia.html

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Alejandro L. Perdomo Aguilera y Santiago Espinosa Bejerano son investigadores del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI)

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¿Qué interculturalidad?

Julio Eduardo Torres Pallara (Desde Juliaca, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Este mes del año nuevo andino y de la festividad del Inti Raymi, en medio de la penumbra publicitaria mercantil turística que se propaga y que nos distrae, sustrayéndonos del verdadero significado de estas celebraciones, es oportuno hacernos algunas preguntas: ¿Quiénes somos y cuál es nuestro origen?, ¿Qué hacemos en este espacio y tiempo? ¿Hacia qué destino marchamos? Quizás así podamos comprender en nuestra condición de ser los otros, la nueva mirada occidental desde su versión intercultural.



Orientándonos en nuestro Uku Pacha, nos encontraremos inevitablemente con la invasión de los españoles a nuestra patria grande el Tawantinsuyo, con la invasión de los españoles, portugueses, ingleses y otras etnias occidentales a nuestro continente Abya Yala.

Entonces, debemos comprender que los pobladores de este continente somos parte de un territorio invadido, pueblos y culturas casi exterminadas, donde en lo que queda del Tawantinsuyo, en el Perú, Bolivia, Ecuador, Argentina, Chile y Colombia, en el macizo andino después de casi cinco siglos los descendientes de los Inkas seguimos resistiendo a la arremetida occidental que procura aún la extinción de toda cultura que no sea la de ellos.

Esta realidad, nos llama a enjuiciar la falsa historia que nos han enseñado en la escuela, historia escrita por los propios invasores, por sus escribas de ayer y de hoy.

Por tanto, desde la tecnología y ciencia que nos transmiten los monumentos arqueológicos, los tejidos, la cerámica, la orfebrería, la astronomía, la hidráulica, la genética de productos alimenticios y medicinales, el arte, las vivencias culturales, saberes que testimonian el Sumaq Kawsay como objetivo estratégico del hombre andino; y fundamentalmente desde la trascendencia del Taky Onqoy resistencia ideológica emprendida por nuestros antepasados al proceso civilizatorio de los invasores, hoy debemos acrecentar nuestra voluntad para el estudio y la investigación, no sólo de la historia, sino fundamentalmente del pensamiento, de la concepción que tuvieron nuestros antepasados del cosmos y de su propia existencia, es decir de su filosofía.

De ese modo podremos liberarnos de la filosofía occidental que los españoles impusieron a nuestros antepasados en nombre de su rey y dios, con la biblia en una mano, la espada en la otra, con la enfermedad de su cuerpo y espíritu, ocasionando desde su llegada un genocidio humano y cultural.

De hecho esta conducta y proceder de los occidentales, se explica desde el principio fundamental de su filosofía, que es la unidad, a partir de la cual emanan todas las cosas existentes en el universo y por tanto deben retornar a ella.

En la concepción occidental la unidad es la esencia univoca, síntesis divina de la existencia y reveladora de la verdad, por tanto está fuera de toda determinación cognoscible y considerada inefable, infinita y dogma irrefutable.

En la filosofía occidental el hombre es sustraído de su terrenalidad, de su cosmos; considerando a todo lo que existe en la naturaleza como recurso apropiable.

Por su parte en el hombre se separa el mundo de la razón y el mundo sensible, valorando al primero e identificándolo con la creación de la cultura, competencia que sólo ellos poseían (incluso sólo los varones occidentales), segregando al segundo e identificándolo con la sub humanidad característica asignada a los pueblos invadidos (incluso a las mujeres occidentales); de ahí su concepción machista, etno y culturocentrista, excluyente y depredador.

Por esta filosofía racionalista a pesar del discurso humanista, en esta era de la sociedad del conocimiento o post industrial, los poseedores del poder del mercado han implementado estrategias de enajenación y hasta de sub humanización, de aprovechamiento de la diversidad para acrecentar el individualismo y la libertad de pensar según el libreto mediático que difunden en los medios. Es más las personas son valoradas por su competencia para generar utilidades como recurso y su capacidad para consumir los productos ofertados en el mercado, exaltándose los paradigmas de la competitividad, la eligibilidad, el consumismo, que generan de manera extrema el oportunismo, el egoísmo, el odio, el derroche y la contaminación.

Todo este conjunto de males, han puesto en crisis a la humanidad, demostrando la insostenibilidad de dicho pensamiento, muy a pesar del reconocimiento forzado de la diversidad y pluriculturalidad en el mundo, que les ha motivado plantear la interculturalidad.

Interculturalidad que en su acepción más sana, se considera como el dialogo entre culturas.

Sin embargo, desde nuestro lado debe surgir la interrogante, ¿será posible establecer ese diálogo intercultural entre la cultura occidental del norte desarrollado y las culturas de los países del sur subdesarrollado entre ellos la cultura andina? y ¿qué pretenden los occidentales con la interculturalidad?.

Dado las características y la crisis del pensamiento de los occidentales, las estrategias para resolver sus problemas, como siempre requieren del trabajo, de los recursos naturales y los mercados de los pueblos del sur; de tal manera que con este nuevo discurso lo único que pretenden es seguir manteniéndonos asimilados y desvinculados de nuestra terrenalidad, para que su nuevo dios el dinero siga reinando en el mercado paraíso del lucro, la corrupción y la injusticia.

Frente a este panorama en nuestra condición de pueblo invadido ¿cuál debe ser nuestra repuesta a esta propuesta de interculturalidad?; sólo caben dos salidas:
Uno, asimilarnos a occidente e imitar todas sus manifestaciones tal como lo venimos haciendo ya.

Dos, asumir nuestra terrenalidad, nuestra condición bio-cultural y sanarnos sacudiéndonos de todo lo adverso de la cultura occidental.

Por la segunda opción, que nos conducirá a la libertad con identidad e integrado a nuestra comunidad y madre tierra, se requiere previamente afirmarnos en nuestra cultura en el contexto del mundo globalizado y pluricultural.

En ese sentido al visionar nuestro Hanan Pacha, en la complejidad e incertidumbre cósmica, nos aguarda el nuevo Pacha Kuty de la humanidad, que se está emprendiendo desde este Kay Pacha, en un inmenso esfuerzo para volver a transitar por el gran Qhapaq Ñan, el camino de la sabiduría andina, la escuela de los nuevos Qhapaq Kuna.

Al respecto tomando en cuenta el legado cultural andino y lo que señala Javier Lajo en su libro Qhapaq Ñan la Ruta Inka de Sabiduría, se concluye que el pensamiento del hombre andino del Tawantinsuyo se sostuvo en una concepción de que, todo lo que existe en el cosmos ha sido parido, es decir, el origen cosmogónico primigenio es la paridad, y no la unidad como en occidente.

De la paridad de la materia y energía, hace aproximadamente 14 mil millones de años surgió el espacio y el tiempo, y todo lo que en ella está evolucionando como resultado de la complementariedad proporcional en el suceder del desorden y el orden, del caos y la armonía, en un permanente proceso de expansión del cosmos, regido por las Leyes:

Del Yanantin, de la Paridad Complementaria, generadora de nuestra existencia.

Del Tinkuy, de la Oposición Proporcional, generadora del cambio, del movimiento, de la dinámica, de la evolución.

Del Pachatussan, de la Vincularidad entre el tiempo pasado y el tiempo futuro, entre el espacio de adentro y el espacio de afuera.

Del Chekalluwa, del Equilibrio o Justo Medio, que corresponde a las condiciones más adecuadas de la tierra donde surge la vida, estrechamente relacionado con el ángulo de inclinación óptima del eje de la tierra.

De ahí que el hombre andino, piensa que todo lo que existe en el mundo tiene vida y da vida; y el objetivo estratégico de su propia existencia es el Sumaq Kawsay, para cuya consecución debe previamente lograr el Allin Yachay y el Allin Munay que genera su Allin Ruway.

Por dicha razón y en el propósito de reivindicar la sabiduría de nuestros antepasados, en este tiempo como integrantes de una comunidad y de la madre tierra, por la educación debemos lograr:

El buen saber, que nos permita visionar, crear, construir, innovar, criar.

El buen querer o buen sentimiento, que nos permita querer y amar, ser honestos y respetuosos, poniendo la tecnología y la ciencia al servicio de la humanidad sin atentar contra la naturaleza.

Provisto de esos saberes y sentimientos lograremos el buen hacer, que nos permita hacer bien nuestro trabajo, para luego alcanzar el buen vivir, el Sumaq Kawsay para vivir en armonía con los miembros de nuestra comunidad y con todos los seres de la madre tierra.

Esta es la filosofía que el hombre andino, los herederos de la Cultura Inka, debemos ofrecer como alteridad a la Filosofía Occidental, sólo de ese modo el diálogo intercultural será proporcional y complementario.

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Crítica literaria: “Adriático”, de Eva Díaz Pérez

Francisco Vélez Nieto (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Eva Díaz Pérez
Adriático
Fundación José Manuel Lara
Premio Málaga de Novela 2012

Vengo siguiendo desde el nacimiento literario de Eva Días Pérez su andadura de escritora reflexiva, exigente y cuidadora del estilo. Nada de buscar el fuego fatuo del Best seller. Y para satisfacción personal, como lector y comentarista literario, su sendero narrativo en todos estos años no ha sufrido ninguna bifurcación comercial, quiero decir que su línea literaria es ascendente pese al escabroso mundo que supone escribir y editar con dignidad en este país de conversos y desmesura, en cuanto a vulgaridad y la malversación en todos los campos. Algo que Eva Díaz, por tenerlo muy claro, manifiesta sobre el suyo expresando su criterio y compromiso con ella misma: “A mí me gustaría vivir en un país en el que los libros tuvieran su fama, éxito o popularidad dependiendo de su calidad, pero no es así. Aquí funciona el marketing y las etiquetas” Luego solidaria de aquella frase que con sencillez expresó Chejóv: “Las obras de arte se dividen en dos categorías, las que me gustan y las que no me gustan. No conozco ningún otro género”

La reciente novela Adriático se sitúa al lado de ese maestro ruso del relato. Leer con calma esta narración cuyo protagonista principal representa el eslabón último de un linaje familiar se conoce por ser el profesor Vittorio Brumelleschi. Y resulta agradable pasearse cogido del brazo por tan cuidada y armoniosa prosa que nos va desgranando la saga fragmentada de esta familia, dividida como en cortos relatos que se suceden envueltos de tono lírico y acariciador, pudiéndose percibirse los versos de Elegías de Duino de Rilke: “Y sin embargo, en el animal vigilante, cálido hay peso y la quietud de una gran melancolía” que nos habla de “el poeta triste, el viajero errante que se detiene en el cercano castillo de Duino en Trieste” “Un Rilke melancólico que parece mirar de reojo el Adriático” Es solo una muestra símbolo del trato exquisito con el que se desarrolla la narración, pero, de igual forma narrativa es la contante en otros capítulos como el de Prieto buscador de objetos, un derrotado que va por la vida con un sentido propio de un tiempo vivido y una nostalgia que le pertenece.

Creo recordar que hace años, tal vez cuando publicó su tercera novela, le comenté que su escritura y temática exigía salir fuera de la geografía nacional, que su formación constante y pasión observadora por investigar lo necesitaba. Adriático confirma la realidad de una autora de campo creativo sin fronteras. Muestra actual que confirma la propia autora. “Adriático forma parte de un proyecto literario para intentar contar Europa a través de una galería de novelas. Después de mi Trilogía de la Memoria, me apetecía quedarme durante un tiempo a repensar Europa, curiosamente un continente ahora tan perdido y lleno de incertidumbres” La fortuna y el sereno criterio personal han protegido a Eva Díaz Pérez, que por no caminar al son de los imperativos editoriales, tiene el sendero literario asegurado y consolidado. El transcurrir del tiempo le va sumando la altura que le corresponde en la línea culta y expresiva que podemos considerar clásica y continuadora de la buena novela.

Esta historia que discurre por la ciudad de los canales, no se semeja, por ejemplo, a la de Morand, mucho menos se parece a la agradable escritora Donna Leon y su crítica a la Venecia corrompida. Tampoco a Los turbantes de Venecia de Nedím Gürsel que nada aburre. Adriático no resulta ser una narración al uso. De ninguna manera pretende ser original. Es historia de lógico contenido en la que la trama se desarrolla con el profesor Brumelleschi que ha aceptado el compromiso de analizar toda clase de objetos que sea posible encontrar en los fondos de la laguna veneciana. Trastos de todo tipo, inservibles o de cierto valor histórico en los que se hallar una huella del pasado familiar. Todo tiene al principio un color de misterio y novela de intriga policíaca, y en verdad el misterio existe y se mantiene según los fragmentos que van uniendo el pasado de esta aristocrática saga familiar.

Los cincuenta y ocho cortos capítulos que la componen divididos en tres partes: Siroco, Boroa y Maestral, reconstruyen una temblorosa semblanza sostenida por el peso de los acontecimientos de su propia historia vivida desde el siglo XV hasta el presente, que discurre desde un humano y emocional engranaje que los propios personajes van mostrando con sus vivencias en esta ciudad que gracias a la escritura acorde se defiende no rindiéndose a ser un monumento sumergido. Por los siglos, los buenos poetas y novelistas vienen siendo los pilares que en verdad la mantienen emergente. Eva Díaz Pérez también ha colocado el suyo con emocional acierto y maestría.

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Desde La Boca, Argentina: Quinquela Martín

(Buenos Aires, 1890 - 1977) Pintor y muralista argentino. Fue uno de los "Pintores de La Boca" (uno de los barrios de su ciudad natal). Con un estilo naturalista, la temática de su obra giró, sobre todo, en torno a los barcos y las labores portuarias en general. Se le consideró el pintor del riachuelo por su tratamiento de los temas portuarios.

Abandonado a poco de nacer, permaneció en un orfanato hasta que, a los seis años, el matrimonio formado por Manuel Chinchella y Justina Molina decidió adoptarlo. Empezó su formación en una escuela de enseñanza en la que únicamente permaneció dos cursos ya que, con tan sólo nueve años, tuvo que empezar a trabajar en la carbonería paterna.



Posteriormente, y hasta que cumplió los quince, fue obrero portuario de La Boca; su trabajo consistía en trepar a los barcos para llenar las bolsas vacías de carbón y cargarlas en los carros. Esta actividad la completaba con la participación activa en la política de La Boca. Pegaba carteles y repartía pasquines a favor del doctor Alfredo Palacios.

En 1907 ingresó en una modesta academia de dibujo de su barrio para estudiar pintura con Alfredo Lazzari. Desde entonces se dedicó a la pintura. Conoció a Juan de Dios Filiberto, un estudiante de música con quien mantuvo una estrecha amistad. También conoció al, por entonces, director de la Academia de Bellas Artes, Pío Collivadino, que le ayudó a iniciarse en el dibujo de retratos y a incorporar el color a sus obras.

En 1918 decidió cambiar su nombre (Benito Juan Martín) por el de Benito Quinquela Martín, eliminando el nombre de Juan y adaptando el apellido de su padre adoptivo a la pronunciación italiana. Con su nuevo nombre, el 4 de noviembre, exhibió sus pinturas en la Primera Exposición Individual de la Galería Witcomb. La muestra fue un éxito y los críticos hablaron de la aparición de un original pintor, con técnica, estilo y mensaje propios.

A partir de este momento empezaron sus recorridos por el mundo. En 1921 realizó su primera exposición internacional en Río de Janeiro. Su primer viaje a Europa lo realizó dos años más tarde, concretamente a Madrid. En 1925 llegó a París, dos años más tarde a Nueva York y en 1929 a Italia, donde Mussolini lo nombró su pintor predilecto "porque sabe retratar el trabajo". Todos estos viajes lo separaban de sus padres; de ahí que rechazara una invitación a Japón para quedarse junto a ellos en el barrio argentino de La Boca.

Muy querido en el barrio, actuó como un protector de las artes y fundó el Café Tortoni para que los artistas pudieran difundir sus obras. En 1933 compró varios terrenos que donó al Estado para que construyera instituciones dedicadas a la expansión del arte y obras sociales. En uno de estos terrenos construyeron la Escuela Museo Pedro de Mendoza, hoy Museo de Bellas Artes de La Boca, que una vez construida fue decorada por él. Entre sus mejores obras destacan Tormenta en el Astillero (Museo de Luxemburgo), Puente de La Boca (Palacio Saint James, Londres) y Crepúsculo en el astillero (Museo de Bellas Artes de La Boca)

Ver su obra aquí:
https://www.google.com.gt/search?q=quinquela+martin+obras&sa=X&tbm=isch&tbo=u&source=univ&ei=NYflUfONHaO9yQHi6ID4CA&ved=0CCgQsAQ&biw=1366&bih=653

Fuente: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/q/quinquela.htm

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El candelabro

Gustavo E. Etkin (Desde San Salvador de Bahía, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Hace años estoy parado en la misma posición.

Ellos creen que porque soy lo que llaman “un candelabro” no me doy cuenta de las cosas ni recuerdo nada.

Porque soy de oscuro metal y estoy siempre con mis antiguas velas, de un amarillo oscurecido por el tiempo.



Es que ellos no saben, ni imaginan, que todas las cosas que los rodean y que usan, como mesas, sillas, cubiertos, zapatos, muebles, camas, todas las cosas son -a su manera- inteligentes. Todas se dan cuenta de lo que pasa a su alrededor. Y lo recuerdan.

Es que son ingenuos. Siempre creyeron que los únicos que se dan cuenta de las cosas, los únicos que tienen memoria son ellos. Esos mamíferos inteligentes, como se llaman.

Pero yo, en mi inmovilidad, fui testigo de muchas cosas, historias que siempre recuerdo.

Por ejemplo, hace ciento veinte años, me parece, un matrimonio que se separó muy mal y peleado. Él a ella llamándola de “puta”, y ella a él, respondiéndole:- “¡Ojalá me hubiera animado a serlo! ¡Por tu culpa tuve una vida tirada a los perros!”.

Así que tengo una ventaja sobre esos mamíferos. Voy a vivir muchos más años que ellos y seré testigo de muchas otras historias. Cosas que pasarán, como siempre, delante mío.

Como también los asesinatos y cogidas que vi.

Una gorda y un gordo cogiendo encima de una mesa, donde también pasaban el día comiendo. Comiendo y cogiendo.

¿Qué pensará esa mesa, que sentiría con ellos siempre encima? Seguramente lo hablará con sus sillas.

Y las maderas del piso, que siempre recuerdan tantas cosas que escucharon. Y sobre las que a veces cayó sangre. De menstruación y de pescuezo cortado.

Y también esas maderas seguramente deben recordar las veces en que algunas parejas cogieron encima de ellas.

Cuestión que sé que los años pasarán y llegará una vez en que me derretiré en el fuego que abarcará todo éste extraño planeta, o pasaré a estar bajo el agua de todos los mares.

Esa es y será mi vida. La vida de un candelabro.

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Música: La importancia de la música en las películas

Charlie Watkins



Desde los amaneceres del cine, la música ha jugado una parte integral de la experiencia cinematográfica. Antes de la llegada del cine con diálogos, la música rápidamente se volvió una herramienta necesaria para ayudar a la narrativa. Estas convenciones se han convertido en estándares de creación de películas, las cuales todavía son utilizadas.

Expresar la emoción del personaje

En los días del cine mudo, los únicos métodos para expresar como se sentía un personaje eran las tarjetas de diálogo, las expresiones del actor y la banda musical. Todos estos trabajaban en conjunto para transmitir la emoción necesaria. En el cine mudo, si un personaje comunica lo que parece ser un discurso tenso y dramático, una música tensa y dramática seguramente lo acompañaría. En el cine moderno, se puede decir que es lo mismo.

Aumentar el drama

La banda sonora es la forma básica y efectiva de aumentar el drama de la escena de la película. Independientemente del género (drama, comedia, romance) una banda puede ser agregada en casi todas las escenas. En una de acción, la música unirá la acción en términos de poder e intensidad. En una escena de comedia, se puede esperar que la banda sonora que sea suave o tonta como la acción que está ocurriendo dentro de la escena.

Establecer un estado de ánimo

Al comienzo de una película o escena, la música es generalmente usada (junto con el establecimiento de las tomas) para ayudar a establecer un tono, antes de que la acción dramática ocurra. Al comienzo de una película de terror, las tomas de una calle desolada, vacía pueden tener una música siniestra de presagios ominosos que la acompaña para establecer que la acción a punto de ocurrir es muy espantosa.

Establecer un tiempo o Marco

En muchas piezas de la época, Las bandas sonoras o música de las películas de ese período solían establecer y reforzar el período específico de tiempo en el cual la película era realizada. Ejemplo: Una película de tiempos medievales usará una fuente o banda sonora de período que está tratando de recrear, así incorporando al espectador dentro de un determinado tiempo y lugar.

Avance de la historia

El montaje de la música es una forma popular de condensar una gran cantidad de información dentro de un corto período de tiempo. El uso de canciones pop o selección de bandas, acompañadas por tomas temáticas relacionadas (el personaje principal está triste, gente enamorándose, héroes en formación) avanza a la historia sin tener que gastar días, meses o años que tomarían en la vida real para que estos eventos tengan lugar.

Engañar al espectador

La distracción musical se emplea con mucha frecuencia, pero no se limita al suspenso y a las películas de terror, por lo general para calmar al espectador en un sentido de complacencia ante un gran susto. Ejemplo: la niñera heroína camina hacia la habitación del segundo piso mientras suena una música tranquila, solamente para descubrir que hay un asesino detrás de la puerta, inmediatamente se desencadenará el traspaso de una música impactante. Un ejemplo opuesto, la niñera sube al segundo piso con una música tensa y espantosa en la escena, esperando encontrar un asesino, cuando en realidad resulta que es el gato de la casa.

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La revista Spinner confeccionó una lista con las creaciones musicales más famosas de la historia del cine:
http://listas.20minutos.es/lista/las-77-canciones-mas-famosas-e-inolvidables-en-la-historia-del-cine-videos-incluidos-258178/

Obviamente, los criterios con se hace una selección así son muy discutibles. Tomamos esta lista como un ejemplo posible; de lo que no caben dudas, es que algunas de esas obras están hoy incorporadas en nuestro gusto, en nuestra historia colectiva. Son, de hecho, una indiscutible herencia cultural.

Dejamos algunos pocos ejemplos de estas músicas inolvidables:

1) El Padrino. Tema: Love theme from The Godfather, de Nino Rota.

2) Titanic. Tema: My heart will go on. Intérprete: Celine Dion.

3) Fiebre de sábado por la noche. Tema: Stayin’ alive. Intérprete: Bee Gees.

4) Cabaret. Tema: Cabaret. Intérprete: Liza Minnelli.

5) Amarcord. Tema: Amacord, de Nino Rota.

6) El bueno, el malo y el feo. Tema: El bueno, el malo y el feo, de Ennio Morricone.

7) Rocky III. Tema: The eye of the tiger. Intérprete: Survivor


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Bellos trenes checos y húngaros

El Ave Fénix

Lujo y belleza en esta hermosa muestra ferroviaria. Vale la pena verla.

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Voluntarios por una nueva ONU

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Desde el recinto de la desaparecida Cámara de Senadores del Parlamento Peruano, miembros del voluntariado juvenil y universitario de la ONU plantean una mayor atención a las estrategias de lucha contra la pobreza y apoyo al desarrollo local.

Esta exhortación, expresada durante la celebración del Día Internacional del Voluntariado, incluye una reforma de las Naciones Unidas, no solo desde su sede en Nueva York sino una mayor inclusión de voluntarios en las decisiones de la organización, entre otros puntos de los desafíos del Milenio.



La demanda surge del balance de un proyecto realizado por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables MIMP 2010 - 2013 con el apoyo del PNUD y su Programa de Voluntarios - UNV en materia de descentralización.

El apoyo internacional a esa iniciativa empezó en Ica, región azotada por el terremoto de agosto del 2007, con voluntarios de Dinamarca y España, quienes instalaron una oficina para promover la formalización de la propiedad urbana y facilitar la reconstrucción de las ciudades afectadas. Más de diez voluntarios internacionales acompañaron a las comunidades víctimas del desastre, capacitando en sus asuntos legales de propiedad de viviendas y construcción antisísmica.

El voluntariado juvenil ha contribuido también en el diseño de este movimiento como un Sistema Nacional, el fortalecimiento de la dirección de Beneficencias Públicas y Voluntarios, una propuesta de un Plan Nacional, actualmente en proceso de validación, y asistencia técnica a gobiernos regionales y locales. A largo de dos años se han generado espacios técnicos de diálogo y el fortalecimiento de la Red Perú.

Trabajando juntos varios gobiernos regionales han logrado alianzas estratégicas, ordenanzas municipales, proyectos o servicios de carácter social, asignación de personal responsable en gerencias de desarrollo, movilización masiva de voluntarios.

Tales avances y otros indican que el Voluntariado como organización formal fortalece sus propuestas para una gran reforma de las Naciones Unidas. Así lo reconocen en su reciente libro El Oro de la Aldea, el sociólogo y educador Julio Rojas Julca, primer viceministro de Poblaciones Vulnerables y el ingeniero Julio Kuroiwa, expertos que plantean el desarrollo local como el primer eslabón del proceso de globalización.

El Informe de Desarrollo Humano de la ONU, 1995, señaló que pese a las restricciones informativas la estimación del trabajo no remunerado, ascendía a un 70% de PBI. De ese valor el 80% correspondía al de las mujeres. En el Perú, se puede cuantificar el aporte económico del voluntariado en 1% del PBI nacional.

Tales cifras revelan el alto valor económico y social del trabajo voluntario, porque se basa en la solidaridad y el apoyo mutuo de la exclusión a la inclusión. El voluntariado forma líderes juveniles y los convierte en agentes de cambio.

La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo - AECID reconoce los avances del voluntariado y acaba de renovar con el Perú el Protocolo de Cooperación por otros cinco años más, no obstante la profunda crisis que sufre España y casi todos los países de la Unión Europea.

Lo importante es que este voluntariado sea más abierto, profundamente democrático para dar oportunidad a los mejores estudiantes universitarios de las provincias y distritos a incorporarse a la función pública o privada, porque es estos jóvenes están más vinculados a su realidad y requieren, por cierto, de un ingreso económico permanente.

Varios países de América Latina no tienen Ley de Voluntariado o una entidad estatal que se ocupe de este tema. El respaldo jurídico garantiza que el Voluntariado facilita el acceso al mercado del trabajo y convierte a sus integrantes en sujetos de cambio de sus comunidades. Lo dicho constituye una plataforma para que la ONU se democratice más y sea el fiel reflejo del sentir de los pobladores de la Región que aún superviven en condiciones precarias.

En el mundo hay diferentes movimientos que respaldan la globalización en la idea de que para combatir la pobreza y la desigualdad las actuaciones debían ser globales y muy diferentes a las dominantes durante la década de los 90. Las propuestas más conocidas como la condonación de la deuda externa, supresión del FMI y el Banco Mundial, libre circulación de personas… nunca han llegado a implantarse. Sí estimularon el establecimiento de la «agenda social» de la globalización o los llamados Objetivos de Desarrollo del Milenio: Erradicar la pobreza extrema y el hambre. Lograr la enseñanza primaria universal. Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer. Reducir la mortalidad infantil. Mejorar la salud materna. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades. Garantizar el sustento del medio ambiente. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

Cercanos al 2015, fecha en la que deberían haberse cumplido diferentes compromisos en base a unos indicadores establecidos por las Naciones Unidas, a la luz de loa resultados se puede decir que existen avances muy sustanciales en algunos países. Sin embargo, sigue habiendo una falta de financiación muy importante, cuestión que se agrava con la crisis económica actual.

La pobreza extrema y la indigencia se han reducido considerablemente en los últimos años, disminución atribuible en gran medida al empeño de China. Pero el número total de pobres se mantiene estable y las desigualdades han aumentado. En América Latina se observan nuevos modelos políticos que se caracterizan por una refundación profunda del orden democrático que permite una mayor participación de los sectores populares en la toma de decisiones. Este es el fondo de la propuesta que esgrimen los voluntarios locales respecto a una nueva ONU.

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Disoamándose

Isabel María Fagúndez Gedler (Desde Caracas, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En el Metro cualquier cosa sucede, ella entre sus piernas en la estación Agua Salud esperando el vagón en un beso que me parecía eterno, envidiable, joven. El retraso hizo que él preguntara ¿fuiste a la marcha? Ella respondió: ¡claro! y él se apartó diciendo en tono subido te dije que era peligroso, ella responde: ah pero cuando tú fuiste a la tuya, yo no te dije nada y se acerca para abrazarlo. Él dice tú sabes que es distinto, nosotros reclamamos justicia, ustedes sólo apoyan lo que pasa… la besa y le explica: no quiero que nada te suceda, la situación es peligrosa, ella responde; todos tenemos derecho a expresarnos cielo, y ahora podemos, eso del peligro es un invento, pero ya no hablemos…tú sabes que no estamos de acuerdo. Acaricia su cara en gesto reconciliatorio y él esquiva la caricia, llega el vagón y ella extiende su mano, pero él se queda, el vagón abre sus puertas y ella pasa decidida, segundos, y el vagón cerrará sus puertas, de pronto en carrera veloz entra y las puertas casi aprisionan su morral. Ella lo mira con disgusto, y el ríe en franca carcajada.



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El pedigüeño lector

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En Burgos, en su avenida del Cid
A la entrada de la panadería El Horno
Hay un pedigüeño en cuclillas
Que lee algo parecido a un libro
Sin levantar la vista
Y sin pasar hoja
Siempre fijo en la misma página
Espejo de su salud y de su alma.

Como la Ciudad y la Nación
Metidas de lleno en el vicio permanente
De la truhanería y holgazanería
Él no pasa página
Fingiendo que lee y enterrado
En su lamento y callado duelo.
Tiene un cartelito en el suelo
Y escrito en él unas letras que dicen:
“Yo no pido nada…, tan sólo
Los dineros del capellán”,
Justo a su lado
Vemos un cestillo con dos dineros.

A esta hora tocan las campanas
De la iglesia de la Anunciación
Donde se pide salud, dinero y amor
Con rigor de meapilas y beatas inciensadas
Y se perdona a los ricos
Arrebolados y podridos.
Todos pasan frente a él
Y ninguno deja nada.
No pasa página, y las letras del libro
Son balas que apuntan
Hacia su maldita vida.
¡Ni dios le echa calderilla!

Para vivir bien y beber mejor
Ni la bondad de los castellanos
Que hablan siempre en solidario
Y mienten como bellacos
Le sueltan la mitad de la propina
Que le echan al manto de la Anunciación
En súplica o deprecación
Dirigida a los extraterrestres
Que entre los cristianos
Sólo son dios, la virgen y los santos.
Y en otras sectas y religiones
Diversas entidades tenidas por divinas.

“Es de la tierra de Rumania”
Dicen unos; y otro, un médico beatorro
Le dice: “Dios te guarde, hombre”
Sin echar propina
Prosiguiendo: “Ayer le atendí de urgencia
Y este tío tiene buena orina y buen color”.
Al chavalote pobre, sin levantar la vista
Se le escuchó murmurar entre dientes
Al unísono del toque de campanas:
“Y tres “hijoputa” al pueblo
Y al doctor”.



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Graffitis argentinos en “malas compañías”

Carlos Alberto Parodíz Márquez (Desde Alejandro Korn, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Bajé casi sin saludar para hacer otra “verónica” al pedido. Yon no estaba para escuchar, escribir, contar historias y aunque él no lo supiera, “la ley y el desorden”, otra vez brillaron por su ausencia, además el vasco no daba noticias. Dejé a mis espaldas, confesiones y “datos” hoy, inoportunos.

Conociéndonos, no estaba tranquilo. Yon había vuelto a “la clandestinidad”. Me decidí a pasar por lo de Georgina, buena temperlina, respetable y respetada, muy a mi pesar, por tratarse de la hermana de Yon y quizás la única que sabe encontrarlo en Oslo o Villa Benquez. No pregunten como, pero lo hace.



Me senté a esperar sus manipulaciones secretas, en el mullido sillón del living, expulsándola, como Sánchez a los portugueses en el mundial, fuera de mi mente y del tentador alcance de su aroma.

La realidad es la única verdad, dijo el general, algo que me obligó a revolver en la memoria, aunque uno siente ganas de putearlo, sobre todo dado el tiempo perdido. Hurgué mis propios y magros bolsillos por si la cara valiente del entierro, por caso de las noticias, me obligaban a seguir ayunando. Me convencí y la convencí, con declaraciones de autosuficiencia, que resultaban ser fidedignas. La voluntad todo lo puede. Miente, que algo queda, en este caso el hambre.

Volvió para el anticipo y el murmullo del teléfono la hizo girar en redondo. Un paisaje inolvidable, casi una grulla lisa a volar. Regresó de la insondable bruma de la habitación imprecisa, para anunciar.

-Yon te encuentra en “la oficina”, le encargó un menú a Lucas, para salir del paso -, respiré aliviado.

-Ah… Silvia quiere verte en “la oficina”-, fue su comentario malicioso.

-¿Qué Silvia?-, murmuré inquieto, por el eco de una historia reciente.

-La que trabaja en la prestadora de salud de “una sola letra”-, respiré aliviado otra vez y me marché. La plaza Grigera y el super kiosco, combinan el bunker el verde.

--

Ella tenía la costumbre de pestañear siempre que empezaba a hablar, como si no pudiera pronunciar el primer par de palabras, con los ojos abiertos. Cuando separé causa y efecto, caí en la cuenta que se trataba de una clarísima timidez. El gesto de cerrar los ojos y la sonrisa eran para darse confianza, sobre todo en compañía.

Estaba atribulada. Regresaba de un viaje que no fue, precisamente, a la isla de Gilligan. Dos inofensivas gaseosas, abrieron paso a la historia.

-El tío Antonio, al comando de su Auto Unión, portaba esa madrugada, l peregrina idea de la familia “unita”, uno de los respetables delirios argentinos, ya en desuso, cargó a la mujer y los tres hijos-.

Silvia, cuenta, miró a su hermana, con la resignación propia de estas decisiones ajenas y también, porque no, a su mamá y su papá, conmiserativamente. Las cuentas no le cerraban.

-Nueve, dentro del Auto Unión, le pareció una misión imposible, sobe todo si debían dormir como y cuando pudieran, en esa “noble bestia alemana”, con perdón de ellas, las bestias, porque conozco algunas alemanas que…

-Nos vamos a la costa-, fue el pomposo anuncio del tío Antonio, como si el destino fuera la Costa de Marfil. El día con que se inició ese fin de semana, no era auspicioso, las nubes guiñaban al sol, intermitentes.

-Batieron todos los records de tardanza, pero el entusiasmo del tío Antonio era indomable. Organizó turnos para dormir, repitiendo experiencias similares a las del éxodo jujeño y propias de él y su familia.

Su mejor recuerdo fue para Silvia, durante los dos días de la estadía, lluviosos, la pared gris y las tristes luces del parque de diversiones, vecino, casi iguales a las del que frecuentó el personaje de la “Zona muerta” de Stephen King, parecían lagrimear en la noche.

Pero no se aburrió. Organizó con sus primos la colección.

Le ojos marrones, se le nublaron, cuando me entregó su “investigación”, que merecía mejor destino, pero así son las cosas.

La “nada” puede ser apasionante para mecerse en la molicie y, a veces, surgen abstracciones inquietantes, perturbadoras. A veces, esto..., pero que se le va a hacer.

-Como verás es exclusivo, lo copiamos en nuestros viajes, para vos y la posteridad-, me dijo y extendió, temblorosa, el legado. Casi ritual. Iluminada por la revelación que transfería. Algo así como la servilleta de Corach o la lista de Schindler.

-Ah… y salúdalo al vasco cuando vuelva.-.

Como toda mujer emotiva, canjeó una partida precipitada, por el agradecimiento ineludible, que me quedó para la próxima. Miré el primoroso “folio” transparente y su sorprendente contenido titulado:

GRAFFITIS ESCRITOS EN PAREDES ARGENTINAS

“Estaremos siempre al lado del gobierno, porque si vamos adelante, nos co… y si vamos atrás nos ca…”

“¡Basta ya de realidades! ¡Queremos promesas!”

“La patria dejará de ser colonia o moriremos todos perfumados”

“La deuda que le estoy dejando al país no es externa, es eterna” Menem.

“Las inundaciones no se producen porque los ríos crecen, sino porque el país se hunde”

“Algunos nacen con suerte, otros en Argentina”.

“¡Prohibido robar! ¡El poder no admite competencia!”

“El gobierno es como un bikini. Nadie sabe como se sostiene, pero todos quieren que se caiga.”

“Argentina es una granja cerrada por falta de huevos”

Cerré los ojos para tender un piadoso manto de silencio interno y me adormecí.

--

La habitación pareció acogedora. Un pestillo de seguridad, en la planta baja, destilaba seguridad. Arriba, una segunda puerta, digan en su gris suave, como una tarde frente al mar, desembocó en el espacio alto, donde todo parecía estar en su lugar.

-¿Sabés que es la única proposición que me han hecho en mi vida?-, dijo ella atrincherada detrás de los lentes que devolvían tonalidades rojas y naranjas, tomadas de la chimenea crepitante, donde los leños bramaban entusiastas.

Sintió el sobresalto de la sorpresa, pero esa velada conducía claramente a aquello, de modo que no debería haber ocurrido esto, incluso pensarlo. Alineó la cantidad de cosas, dichas antes, de que le dijera lo que dijo.

-Gracias, pero... fue suficiente.

-Sabés eso que se dice de una cara que “se cierra”?. Yo creo que es más exacto decir que “se apaga”, pues cerrarse indica una suerte de constricción, un cambio, mientras que lo que realmente ocurre, es que la cara sigue exactamente igual, “todas las luces se apagan”. Como una casa que sus habitantes han abandonado.

Si llamas a la puerta, ahora, no contestará nadie-, ella volvió a confiarme, casi al desvestirse y entonces desperté sobresaltado.

--

Pollo al cognac, papas descrée, soufflé de espinacas y un postre helado rubé. El rubí de un vino de finca, más bien Merlot, para regar convenientemente el desarrollo del tema-, fue la locuaz propuesta de Yon. Cada vez más misteriosamente bronceado.

Los ojos celestes centelleaban al ordenar el menú, que agradecí con los míos llenos de lágrimas, algo que no detectó.

Puerto Madero es buen puerto, luego de navegar aguas procelosas. Eludir restos de batallas en el Puente Pueyrredón, transpuesto en el Alfa gris, requisar juntos la estación Avellaneda, comprobar que las internas son de todos, en un país que transita el tiempo cruel de la agonía. La formación corporativa ha calado hondo, entre propios y extraños.

La ciudad parece un fantasma, apesadumbrado, que mira un pasado de tiempos mejores. Comprueba, tarde, que el hombre recicla, siempre, aquello de que todo tiempo pasado fue mejor, aunque resulte otra falacia perfectible. Siempre a la orilla de la realidad, que me había robado el minuto de confusión.

La realidad es un tejido sólido. No aguarda nuestros juicios para anexarse los fenómenos más sorprendentes, ni para rechazar nuestras imaginaciones más verosímiles. La percepción es el trasfondo sobre el que se destacan todos los actos.

La verdad no habita, únicamente, en el hombre interior, el hombre esta en el mundo que se conoce. Divagué suficiente. La historia de la secesión argentina merodeó la sobremesa y será otra historia a contar.

Para “los protestantes” de hoy y de mañana, si quedan, son los graffittis del pasado, ordenados al 30 de mayo del 2008.

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