jueves, 12 de diciembre de 2013

Recordando a Mandela

Alejandro Perdomo (Desde La Habana, Cuba. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Recordaremos a Mandela, Madiba
Recordaremos desde el elogio del recuerdo y honraremos su voluntad de acero,
Recordaremos al hombre que en cárcel forjó, el acero de la libertad,
Recordaremos al hombre, que con solemnidad martiana, consagró toda una vida a la libertad,
Recordaremos como Madiba, a Tata, Mandela, como hidalgo de las causas justas.
Recordaremos al presidente del honor,
Recordaremos al prisionero del orgullo, número 466
Recordaremos el año 1964 y los 27 restantes,
Recordaremos la cárcel de Robben Island de aquellos 18 largos años,
Recordaremos su valentía en las canteras de cal,
Recordaremos su intransigencia, al no aceptar la libertad personal por mantener la lucha de un pueblo unido,
Recordaremos su libertad y sus posteriores entregas,
Recordaremos sin duda, al luchador contra el apartheid,
Recordaremos por tanto, al libertador del África insensata del apartheid,
Recordaremos con veneración su indignación por la discriminación,
Recordaremos sus desvelos por la lucha contra la segregación,
Recordaremos su sonrisa eterna, su puño galante y su mirada profunda,
Recordaremos su simbolismo identitario,
Recordaremos desde sus señas, a las raíces que identifican la libertad,
Recordaremos al abogado de las causas nobles,
Recordaremos al político universal,
Recordaremos al líder legítimo, a Mandela Presidente, en Madiba y en Tata,
Recordaremos sus veintisiete años de encierro,
Recordaremos su vida y su obra,
Recordaremos sus baches y sus logros, y aprenderemos de todo,
Recordaremos para su inmortalidad, su canto eterno y clásico por la libertad.

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Interesante reflexión: ¿generación de idiotas?

Argenpress Cultural

Dijo alguna vez el Premio Nobel y pensador socialista Albert Einstein: “Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas.”

¿Será que ese día ya llegó?



Veamos:
http://www.taringa.net/posts/imagenes/15902053/Einstein-tenia-razon.html

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La otra cara de la moneda

Paula Orellana (Desde Guatemala. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

También ha de ser duro
no sentir como quisieras sentir
tal vez pueda no importarme
o tal vez sí.
También ha de ser duro
no amar como podrías amar
a tu opaca compañera.
También ha de ser duro
tener una imagen que no has de querer cargar
porque por ser duro, ha de pesar mucho.
También ha de ser duro
no sentir como quisieras sentir
sólo por no dejarte tocar.
También ha de ser duro
tener dos penes
uno para orinar y otro para matar.

Yo me compadezco
porque creo haberme podido liberar
o eso me gusta pensar.
Pero tú, que así creciste,
¿así te morirás?



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Lo más hermoso

Liliana Perusini (Desde Santa Fe, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

“El hombre necesitado, cargado de preocupaciones no aprecia el espectáculo más hermoso”

“Karl Marx y su concepto del hombre”. Erich Fromm

Agobiada por legados
y atavismos,
cargando los rituales de la vida,
recorría adormecida,
las antiguas huellas
del camino.

Necesitada de llegar,
sin saber a dónde,
insensible al primaveral aroma
de las flores
y al amarillo y rojo geranio
de la naturaleza en otoño.

Distraída…
indiferente…
al sol prometedor
de un nuevo día.
A las benditas lluvias del estío,
al lucero asomándose al alba.
al rocío de la mañana
sobre la hierba verde.
A la brisa bondadosa
en una tarde de enero.
A las abigarradas fragancias
de los bosques .
A los ríos avasallantes
de las costas de mi tierra.
Al vuelo ancestral de las aves,
sobre las islas.
Y a la luna mirándose
en el espejo de la laguna.

Extraña a la naturaleza
de este mundo
y a la magia de la luz
que alumbra mis ojos
cuando me besas.

Impasible ante la belleza
de la vida…
olvidando mi esencia corría,
sin sentir lo más hermoso.



Imagen: Aldo de la Puente

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La obediencia de la almeja

Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Llegaron los turistas, arribaron ansiosos de mar, de sol, descanso, alejándose de la selva de cemento donde alternan sus días entre consumo, polución y nervios que parecen mechas de dinamita que se encienden hasta por usuales “buenos días”, casi siempredeseados de la boca para afuera.

Se los ve tendidos como iguanas sobre la arena recalentada y cuando el sol afloja la tensión de sus rayos, muchos comienzan la tarea irresponsablemente pasatista que los arrastra hacia la caza compulsiva de almejas, acción devastadora para la especie que lo único que hace es vivir encerrada en su propia valva.



(Casi orgullosamente encerrada, como tantos humanos)

-Triste la vida de la almeja, pienso. Condenada ad aeternum (o hasta que el hombre disponga lo contrario) a alternar sus días entre las aguas saladas y las arenas, ordenada, obediente, sumisa, aún ante el riesgo de convertirse en un recuerdo pretérito.

Tanto habrán insistido en la idea de que su vida debe esquematizarse bajo la consigna “del mar a la arena, de la arena al mar” que omitieron el principio ineludible de la organización, el reclamo, la lucha por la propia supervivencia.

El hombre, hecho a imagen y semejanza de algún dios, aunque según dicen, no supo interpretar la última parte de la obra y la adaptó a su manera, está depredando a esos moluscos bivalvos que cumplen a rajatablas el mandato.

(¿Se entenderá algún día que la endeblez de los débiles es el motor fundamental, posibilitador del crecimiento de los fuertes?)

Y así transcurren las almejas sus últimos momentos ignorando la inminencia de su propio extermino.

-Triste el destino de la almeja, sigo pesando. Rutinario su corto camino estéril que no las conducirá a ningún puerto seguro, apenas a su propio agujero arenoso.

Continuará el viaje atemporal del molusco rumbo al pozo oscuro hasta que la irresponsabilidad -propia y ajena- decida lo contrario.

Ilustración: Beatriz Palmieri, artista visual argentina. “Almejas”

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La región Amazonas y la integración sudamericana

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

¿Por qué esta deslumbrante maravilla que es la Región Amazonas cayó en el olvido y la abulia de propios y extraños, privando a la humanidad de enriquecerse con tanta creatividad y belleza natural?

Es la gran pregunta que se formula el Gobierno Regional de Amazonas, en un hermoso libro de 222 pp, en español e inglés, con textos, documentos y fotografías inéditas que abre los ojos de la comunidad internacional a un territorio donde el hombre llegó a dominar la geografía en las alturas de los Andes. Amazonas posee 210,000 habitantes rurales, que representan el 56% del total de la población. La educación rural tiene que merecer en este sentido una prioridad.



“Amazonas, sorprendente, deslumbrante, maravillosa”, título sugestivo de la publicación realizada por José Arista Arbildo, Augusto Wong López, Silvio Torres Castro y Oscar Llerena, aclara, en primer lugar que Amazonas no tiene vinculación directa con el famoso río Amazonas, ungido como maravilla del mundo.

La grandiosidad de la Región Amazonas coloca como destino de las grandes corrientes turísticas. La revista National Geographic confirma que “Amazonas es lo que debe ver todo hombre antes de morir”.

La inteligencia para apoderarse de las alturas y convertirlas en lugares perfectos para vivir siguen sorprendiendo a los visitantes. Los primeros indicios datan del siglo VIII. Amazonas era un conjunto de curacazgos que compartían suelos, costumbres y espacios, que no se sentían uno, pero que tampoco entraban en conflicto.

La región Amazonas está al norte de San Martín y parte de La Libertad. El cronista Pedro Cieza de León escribió, refiriéndose a su población: “son las más blancas y agraciadas de cuanto yo he visto”, refiriéndose a indias tan hermosas que por su gentileza “muchas de ellas merecieron ser de los incas y llevadas a los templos del Sol”.

Los incas, a pesar de intentos para dominar Chachapoyas, la capital regional, no pudieron hacerlo del todo, porque eran grandes guerreros. Nunca hubo paz total con los incas. Existían las comunidades de Levanto, Jalca, Luya, Chillao y Leymebamba. Los incas aprovechaban los momentos en que tenían el control y los separaban en grupo y traladaban a puntos extremos del imperio, como prácticas de “mitimaes”. Se han encontrado restos Chachapoyas en Argentina, Bolivia y Ecuador.

Las luchas entre Incas y Chachapoyas continuaron. Una expedición en 1535, liderada por Alonso de Alvarado, salió de Lima en busca de la leyenda de El Dorado. Los Chachapoyas se aliaron con los europeos para destruir al imperio incaico. Los incas recurrieron a los mitimaes para separarlos, mientras los hispánicos, con las reducciones, forzaron cruelmente a aceptar el cristianismo.

La alianza entre Chachapoyas y españoles duró unos 20 años, con la ayuda de los cañaris ecuatorianos y wancas del Perú. Los europeos llegaron con muchas enfermedades y los indígenas no tuvieron forma de contrarrestar esa muerte segura. En 200 años, la población nativa pasó de medio millón a menos de 10 mil personas.



Según advierten los autores del reciente libro, Amazonas tiene muy poco de las características de Loreto y Manaos, regiones atravesadas por el caudaloso río Amazonas cuyo curso sigue al Atlántico para comunicarse con Europa. Cuando Loreto y San Martín se independizan, la Región Amazonas pierde los privilegios del comercio con el viejo mundo y opta por cultivar sus condiciones dentro de su agreste geografía andina.

Amazonas cuenta con siete provincias: Bagua, Utcubamba, Condorcanqui, Bongará, Rodríguez de Mendoza, Luya y Chachapoyas, como capital regional. Con las carreteras de Tarapoto - Chachapoyas – Chiclayo, la Región Amazonas es parte de la progresiva integración comercial por el océano Pacífico relacionando a los pueblos desde Michoacán en México, pasando por Centro América, Colombia y Ecuador, hasta llegar a Perú y Bolivia. Hoy es el punto céntrico en el camino de integración de Ecuador y Perú con Brasil.

Kuelap

Es uno de los 50 lugares que se debe conocer en la vida. En lo más alto del monte, a 3000 mnsm, existe un muro de piedra de casi 600 ms de largo y 19 de alto. Es el complejo arqueológico más importante del nororiente peruano. En un comienzo fue denominado fortaleza, y las investigaciones concluyen que se trata de una ciudadela amurallada o templo dedicado al solsticio del sol y tenía las funciones de centro poblacional y religioso, de almacenamiento, de sitio fortificado y de cementerio. Kuelap está en la lista de ser declarado patrimonio cultural de la humanidad.

Otro lugar que distingue a Amazonas es la catarata de Gocta, la tercera más alta del mundo, después del Salto del Angel en Venezuela y de Tugela en Sudáfrica.

En 1985, es descubierto Carjía, un sarcófago encubierto, ubicado en Guzpata, un lugar de difícil acceso que ha evitado la profanación y depredación de estos restos de la cultura Inca, construidos con piedras pequeñas propias del lugar, más barro y paja.

La Laguna de los Cóndores, descubierta en 1996, revela restos de un mausoleo con fardos funerarios en la zona de Leymebamba, los que contienen oro y joyas, según estudios de Sonia Guillén, Adriana Von Hagen junto con la comunidad de ese lugar.

 De Clima frío, seco, nuboso, templado, templado cálido y tropical. Para llegar Chachapoyas se sigue por la ruta Lima-Chiclayo-Chachapoyas: 1225 km (21 horas en auto aproximadamente). O Lima-Trujillo-Cajamarca-Chachapoyas: 1199 km (26 horas en auto aproximadamente). Tarapoto - Moyobamba - Chachapoyas: 361 km (7 a 8 horas en auto aproximadamente)

La población nativa

El Gobierno Regional busca dar impulso a los pueblos originarios, especialmente desde un enfoque intercultural y bilingüe que considera la heterogeneidad cultural y lingüística de Amazonas, a sus tradiciones Awajún o Aguaruna, Wampís o Huambisa, Quechua Chachapoyas, Castellano occidental.



La población comparte las iniciativas de desarrollo social, con énfasis en la atención a niños, niñas y adolescentes, el saneamiento básico, la vivienda y el empleo digno. También con la actividad agropecuaria, ambiental y la protección de recursos naturales como las cuencas hidrográficas.

Tierra de orquídeas

La vocación productiva regional de Amazonas está orientada a las actividades agropecuarias, diversas líneas de cultivo agrícola y actividad pecuaria. Muy cerca del distrito de Molinopampa, existen miles de mariposas multicolores que se posan sobre una zona montañosa.

En ese espacio también destacan los helechos de color rojo intenso, miles de orquídeas que convivían en medio de muchísimos helechos, bromelias, arbustos y plantas de singular belleza.

Entre la gama de orquídeas identificadas destacan la ‘Sobralia candida’, de color blanco con amarillo y la ‘Masdevallia colosus’, descubierta para el mundo en 1974 y la ‘Phragmipedium kovachii’, considerada una de las más bellas del país (esta solo crece en la localidad de Progreso, en la frontera con San Martín). La zona más extensa de de orquídeas se ubica cerca de la comunidad campesina de Molino, a unas dos horas de Chachapoyas.

La población plantea al Estado que el bosque sea declarado un santuario natural, de manera que guarde equilibrio con las riquezas ecológicas y naturales, tales como las 900 especies de orquídeas, más de la mitad de las que existen en el país.

Chachapoyas, durante más de un siglo en la República, vivió sin carreteras de acceso, el camino tenía que hacerse a lomo de bestia, en largas y penosas caravanas desde la costa, o por los ríos desde la región del oriente. El avión llegó primero a Chachapoyas antes que el automóvil y el camión.

El futuro de la Cuenca Amazónica tiene mucho que ver con la articulación macro regional y el país. La Carretera Marginal de la Selva, hoy Fernando Belaúnde, en memoria de quien fue dos veces presidente del Perú, es una vìa conectada con Brasil, Ecuador y otros países.

El Corredor Bioceánico Nor Oriente es parte del proceso de integración sudamericano animado desde la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA). Para ello se dispone de trasporte multimodal desde el mar de Piura en el Norte peruano, pasando por Chachapoyas – San Martín - Loreto Manaos y el Atlántico.

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Música: Daddy Yankee, el rey del reggaeton

Argenpress Cultural

Debemos partir diciendo que ARGENPRESS CULTURAL no es, precisamente, un acérrimo defensor del reggaeton tal como existe al día de hoy. Es decir: constituye éste un género musical cuestionable en cuanto a sus contenidos ideológicos. Es machista, patriarcal, transmite una cultura autoritaria y violenta, y en términos generales no promueve un vuelo cultural sino, por el contrario, puede funcionar como mecanismo ideológico que reproduce sin cuestionamientos el sistema. Podría decirse eso de muchas expresiones de la música que lanza al mercado la actual industria disquera; pero el reggaeton lleva el primer lugar en esa ideología –totalmente cuestionable– por machista y agresiva. De todos modos, existe y es parte de la oferta cultural actual. Por tanto es obligatorio conocerlo



Uno de sus más connotados exponentes es el portorriqueño Daddy Yankee.

Ramón Luis Ayala Rodríguez (San Juan, Puerto Rico, 3 de febrero de 1977), conocido como Daddy Yankee, es quizá el más conocido cantautor de reggaeton, así como también actor, productor cinematográfico, locutor radial, y empresario. Daddy Yankee fue reconocido por la prestigiosa revista estadounidense Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo en 2006; de igual forma, la cadena de noticias por cable CNN también lo nombró una de las celebridades hispanas más importantes e influyentes del mundo en 2009.

Diversos sectores de la crítica le consideran «El Rey del Reggaeton», y uno de los artistas más respetados e influyentes del género, mientras que el portal estadounidense Allmusic afirma que el cantante puertorriqueño «ayudó a establecer el reggaeton como un estilo de música durante el siglo XXI». Por lo menos, cuatro de sus álbumes de estudio, han liderado las listas de ventas del Top Latín Albums de Billboard.

Su mayor logro fue haber popularizado el reggaeton en América Latina, España y diversos países de habla no-hispana. Su álbum, Barrio fino (2004), logró ubicarse en la primera posición en ventas del Top Latín Albums de Billboard, por alcanzar dos millones de unidades a nivel global, además de ser catalogado el «álbum de la década» en la categoría de Latin Albums por Billboard, y uno de los 40 mejores álbumes de los años 2000, por el portal web About.com; también fue la producción musical que lo proyectó a nivel internacional. Ha obtenido diversos reconocimientos, entre los que se encuentran, once premios Billboard de la Música Latina en las categorías de artista y álbum latíno del año en 2005, álbum y canción reggaeton del año y artista del año en 2006, álbum latino y reggaeton del año en 2008, un premio Spirit of Hope en 2009 y otros tres premios en 2011. También fue ganador de dos Premios MTV Latinoamérica en 2006 y 2007.

Daddy Yankee ha trabajado con otros artistas destacados como Snoop Dogg, Fergie, 50 Cent, Ricky Martin, Will.I.Am, Akon, Nicole Scherzinger, Wisin & Yandel, Tego Calderon, Don Omar, entre otros.
Dejamos algunos de sus éxitos:

1. La gasolina


2. Who's Your Daddy


3. Latigazo


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Entrevista al pensador francés Michel Foucault



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Arquitectura: El palacio Kateriinski, en San Ptersburgo, Rusia

El Ave Fénix

Pushkin, a 30 km al sur de San Petersburgo (Rusia), donde se encuentra una de las más bellas residencias imperiales, el palacio Kateriinski, obra del célebre arquitecto italiano Bartolomeo Rastrelli. Su incomparable sucesión de salones culmina con la Cámara de Ámbar, enteramente recubierta de Ámbar del Báltico y oculta a las visitas durante casi un siglo. Fue enteramente restaurada en 2003, con motivo del Tricentenario de la ciudad.



Vale la pena recorrerlo en todos sus detalles.

Descargar presentación desde aquí (formato pps).

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Plástica: desde Francia, Camille Pissarro

(Saint Thomas, 1830 - París, 1903) Pintor francés. Camille Pissarro realizó una amplia actividad plástica que abarcaba las más diversas técnicas, desde el óleo y la acuarela hasta la litografía y el aguafuerte. Su obra conforma uno de los más brillantes conjuntos pictóricos en el ámbito del paisaje impresionista, tanto rural como urbano.

Antes de establecerse en Francia, pasó un tiempo en Venezuela con el pintor danés Melbye, dedicándose plenamente a la pintura. Ya en París (1855), recibió los consejos de Camille Corot y trabó amistad con Claude Monet, Paul Cézanne y Armand Guillaumin. Su estilo en esta época era bastante tradicional. Al volver a Francia, después de una estancia en Londres, participó en el movimiento impresionista. Su entusiasmo lo llevó a ser uno de los principales impulsores de la exposición celebrada en el estudio del fotógrafo Nadar en 1874, a raíz de la cual la nueva tendencia pictórica recibiría la denominación por la cual se la conocería.



Atraído por la tierra, fue un pintor rústico. Del período llamado de Pontoise (entre 1872 y 1884, aproximadamente) datan algunas de sus mejores obras, inspiradas en Monet y Cézanne: La siega en Montfoucault (1876), Los tejados rojos (1877), Primavera en Pontoise (1877). Tras un período neoimpresionista, volvió al lirismo y al esplendor cromático del impresionismo.

Gracias a una gran exposición de su obra organizada por el marchante Paul-Durand-Ruel en 1892, Pissarro pudo resolver los problemas económicos que lo acosaron durante toda su vida. En 1895, un empeoramiento de la enfermedad ocular que padecía le obligó a pintar paisajes urbanos de París desde la ventana: Avenida de la Ópera, Jardín de las Tullerías yEfecto de nieve. En ellas se registran a veces influencias de la técnica puntillista empleada por los pintores neoimpresionistas Georges Seurat y Paul Signac. La obra de Pissarro, que abarca todos los géneros, está representada en el Museo de Orsay de París y en casi todos los museos de arte moderno del mundo.

Fuente: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/pissarro.htm

Ver su obra aquí.

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Bandoleros

Daniel de Culla (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Soy jefe de bandoleros
Y al frente de mi partida
Nada mi pecho intimida
Nada me puede arredrar.

Copla popular

Desde la llaga o juntura existente entre dos o más ladrillos o piedras del puente romano sobre el Guadalvin, vemos al andova de turno dando garrote a la anguí, dislocando la anilla del reloj social para robarlo.

Bailitos, ladronzuelos y bailones, ladronazos, marchan de la mano a recoger en su atarazana o casa junto con el producto en preferentes de sus fechorías, en concierto de que si les descubren no devolverán nada.



El tapia o consorte del ladrón ha puesto en banda o en condiciones de que en democracia se roba con facilidad y mejor.

El pueblo de Barbalote, en la Ínsula Barataria, es fácil de robar; victima propicia. Aquí la novedad es que el Euro tiene dos caras y dos cruces, esperando la ballena de corsé untada de pez en uno de sus extremos que extraiga de los bolsos de los imponentes las monedas.

Las historias de ladrones y bandidos vuelven a correr por las calles. Que buen ejemplo para la futura generación.

Quien iba a decir a la gente de ayer del hampa, de los delincuentes habituales llamados maleantes y bandoleros que les iban a superar unos señorones y señoritos, levosas, finos y elegantes, individuos de ciertas profesiones y oficios que han hecho de Ayuntamientos, Diputaciones, Sindicatos y Partidos aduanas o establecimiento de peristas.

Vemos cómo se destornillan de risa Diego Corrientes, el bandido generoso, el de Orejita, el de Palillos, o del de Francisco Esteban, el Guapo, al ver que los alcantarilleros de entonces, escaladores que horadan los pisos para robar, han sido superados por los bancos con sus desahucios.

En partida, Andrés Vázquez de los “Siete hermanos bandoleros”, los Siete Niños de Ecija, en amarre contable de fullería, divide el amarre en sencillo, doble, matemático, astillando el producto del robo.

Capitán Ojitos, Cara de Hereje, José María “Tempranillo”, y algún otro capitán de bandoleros, “del pobre protector, ladrón sensible”, que fueron siempre con el rico inexorables, distribuyendo entre los desgraciados lo que habían robado a los ricos, se llevarían las manos a la cabeza al ver que aquí los bandoleros hoy roban a los pobres para dárselo a los ricos.

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El tiempo

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Limbo
en el alarido
de un ventanal
abierto.

Geometría del ansia
a través del cosmos.

Rueda sin público
en el fondo del mar.

Risa de acero
hasta el infinito.

Rencor de columnas
alejándose.

Sonora metafísica
de pozos negros.

Horizontes de gas
detrás de las agendas.

Olor a viento
en las estadísticas.

El abismo
en ciertos relojes.

Espejos crueles.

Fotografía del aire.

Un último ladrillo
de casa demolida.

Un libro sin tapas.

Un pucho.

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Cine clásico: “Rashomon”, de Akira Kurosawa (Japón, 1950)

Miguel Herrero Herrero

Director: Akira Kurosawa
Intérpretes: Toshiro Mifune, Machiko Kyo, Takashi Shimura, Masayuki Mori.

Película basada en relatos de Ryunosuke Akutagawa. Con guión de Shinobu Hashimoto ("Los Siete Samuráis", "Vivir") y Akira Kurosawa ("Los Siete Samuráis", "Trono De Sangre").

Japón, siglo XII. En un lugar llamado Rashomon y cobijados de una tormenta, tres personajes: un sacerdote, un leñador y un peregrino, comentan los acontecimientos surgidos tras la violación de una mujer y el asesinato de un hombre en un bosque. Los hechos girarán en torno a las declaraciones efectuadas en la comisaría de policía por los diversos testigos, inculpados e incluso la propia víctima del homicidio.
Película del maestro japonés Akira Kurosawa caracterizada por su utilización de los flashbacks y por una pesimista visión de la condición humana, creadora de un mundo de desconfianza y egoísmo en búsqueda constante de redención.

Con la última mirada objetiva vamos perfilando como los flashbacks contradictorios confeccionados desde las diferentes perspectivas de los protagonistas principales de los hechos acaecidos están desarrollados bajo posiciones emocionales como el odio y resentimiento, la fortaleza supuesta a una condición y el sentimiento de culpa y/o sumisión.

La inteligencia de Kurosawa en la creación de los referidos flashbacks exhibe su genialidad como narrador. La historia maneja una penetrante intriga contada con un sugerente contraste de serenidad y viveza, tensión y tranquilidad.

La realización y fotografía son extraordinarias y la creación de Toshiro Mifune, incorporando a un bandido de risa floja, resulta excepcional.

Todos los flashbacks son verdaderos tratados de cómo realizar una historia con sentido fílmico, pero dos de ellos contienen una magia cinematográfica especial: el narrado por la mujer del asesinado, que mantiene en un estado cuasi enloquecido una intensidad fuera de lo común cuando la esposa no puede soportar la mirada de su ultrajado marido, y el descrito por el propio fallecido vía médium, de un magnetismo prodigioso.

Consiguió el Oscar a la mejor película extranjera por “Rashomon” y recogió multitud de premios internacionales. Fue una de las primeras películas que salió de Japón hacia occidente. El impacto de su cultura y el aprecio de su cine (no tan diferente al nuestro) empezó a causar una gran expectación en América y Europa.

El argumento está basado en dos cuentos; con maestría se han fundido en una sóla historia y completan un excelente guión. Ambientada en el siglo XII; “Rashomon”, es el nombre de una puerta derruida japonesa, en la que se refugian de una tormenta un trabajador, un leñador y un sacerdote. En ella debaten temas sobre la verdad, el hombre, el bien, el orgullo etc. a través de un suceso relatado por el leñador: un ladrón es prendado por la belleza de una mujer mientras ésta paseaba con su marido samurai, el ladrón apresará al samurai y violará a su mujer.

El film relata diferentes versiones sobre éste suceso por cada uno de los personajes, hasta llegar a una versión más realista, en la que Kurosawa rompe con los arquetipos típicos de los protagonistas.

La película causará tal impacto que se realizará una versión americana de ésta e inspirará a gran cantidad de films a través del estilo inconfundible de un maestro.

Buena interpretación, soberbia fotografía, excelente guión y un gran ambiente nos muestran un mítico y atrayente drama japonés, a pesar de un muy bajo presupuesto.

Nos ofrece la genialidad de Kurosawa, el dilema de la condición humana y nos abre la verdadera puerta hacia un oriente, en la que todavía muchos no han sabido apreciar.

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Pierluigi Puccini

La película que lanzaría a la fama mundial al cineasta japonés Akira Kurosawa, la que según cuenta la "leyenda" fue la razón para que se creara el premio a "mejor filme extranjero" en los oscar. Premio que por supuesto se llevaría esta cinta, una de las obras más grandes y de mayor trascendencia que ha concebido el séptimo arte.

Orquestada con mano maestra por el director nipón, quien nos adentra en una intrincado caso criminal, consumado en los bosques del Japón feudal, con una magistral narración y montaje en flashback, dando espacio a varios puntos de vista sobre un único hecho en común, una técnica similar a la de los dramas judiciales, que incluso ha sido plagiada por thrillers modernos como "Ojos de serpiente" de Brian De Palma.

Como una buena joya del celuloide, al talento de su hacedor se le suma la exquisita fotografía en blanco y negro de Kazuo Miyagawa; una estupenda banda sonora de Fumio Hayasaka; y por ultimo pero no menos importante, las geniales interpretaciones de todo el reparto, en especial la del afligido leñador, así como las del trío en el que se teje la trama, contando con el histrionismo del siempre carismático actor fetiche de Kurosawa, el gran Toshiro Mifune.

Aparte de ser perfecta a nivel técnico, a nivel argumentativo posee una innegable y sobrecogedora fuerza, una intensad y exacerbación en las acciones de cada personaje, cualidad que lleva una poderosa carga de culpa, redención, y pesimismo existencial. No es más que poesía hecha cine.



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Proponen cinco platos vietnamitas para récords continentales

VNA

La Organización de Récords de Vietnam (Vietkings) anunció su proposición para el reconocimiento de récords asiáticos de cinco platos tradicionales domésticos por su rico sabor.

Entre las candidaturas está el Cha Ca La Vong, un plato de pescado asado y frito original del restaurante de La Vong.



El plato, considerado como una especialidad gastronómica de la milenaria ciudad de Hanoi, se consume con el condimento típico de salsa de camarones, zumo de limón y un poco de azúcar.

Mientras tanto, el Cha Muc (pulpo asado y frito), oriundo de la provincia norteña de Quang Ninh, atrae a turistas con el sabor correoso y crujiente.

Proveniente de la provincia septentrional de Hai Duong, el Bun Ca Ro Dong (fideos de arroz con tilapia) se convirtió en un plato típico del delta del río Rojo.

Las provincias sureñas de Tay Ninh y Soc Trang contribuyen con sus respectivas comidas a la lista: Banh Canh Trang Bang (fideos de arroz con carne de pollo, especialmente el sabor de la salsa acompañante) y Banh Cong (pastel combinado con arroz, soya, pulpo, frijol verde y camarones).

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Dos monjitas españolas en el aeropuerto Schiphol

Erasmo Magoulas (Desde Canadá. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Llegaba al aeropuerto de Amsterdam, en tránsito para Madrid. Busqué el panel de Próximas Salidas.

KLM….Madrid….Gate D71….8.15….On-Time.

Cuando llegué a la sala de espera, ya había otras dos personas.

Era muy temprano en Holanda y necesitaba un café. Volaba desde Toronto y la diferencia horaria me había robado una noche. Todo estaba cerrado, a excepción de la oferta de algunas máquinas expendedoras, a las que le tengo cierto reparo. O no cae ni el vaso ni el café, o cae el café y luego el vaso, lo que hace a la infusión lo suficientemente poco manipulable como para tentarse a pegarle una patada a la máquina; e inmediatamente ser blanco de un par de pistolas taser de 50 mil voltios. Los aeropuertos son el último lugar, si uno está lo suficientemente cuerdo, para ejercer la protesta contra cualquier tipo de maltrato. Renuncié al café a pesar de tener la boca pastosa y la lengua casi pegada al paladar. Un café con leche y churros madrileños, bien valen un acto de transitoria abstinencia, pensé.



Una campanilla melodiosa nos avisó que nos iban a informar algo por el sistema de altavoces. Passagierswordtgeadviseerd LG driehonderdtwintigvlucht van KLM luchtvaartmaatschappij op wegnaar de stad Jakarta, naar de gate is de Mvijfentwintig. De lo cual solo pesqué malamente Jakarta, que en Neerlandés suena algo así como iakartáaa. Después vino el mismo mensaje en inglés, y a continuación conectar con una musiquita, que nos persiguió con sus notas dormilonas hasta el embarque.

Eran dos religiosas de completo hábito negro, excepto un barbero blanco. Estaban sentadas dos hileras delante mío. No se percataron de mi llegada, ni yo intenté nada extraordinario, ni siquiera inusual, para despertar su atención. Los religiosos son seres abstraídos.

Comencé a fantasear sobre la vida religiosa, su cotidianeidad, con esas cosas tontas con las que tenemos que lidiar, religiosos y laicos, casi constantemente, el color de esto o aquello, el tamaño de lo otro, esa mancha en la camisa que no sale con nada. A ver por ejemplo, la ropa interior de estas hermanitas, de qué color sería, algún motivo en particular, lunares, rayitas, floreaditos. Ojo, no se interpreten mis divagaciones como fantasías morbosas de una mente entregada incondicionalmente al sexoweird. Nadie más alejado de eso. De hecho en más de una oportunidad pensé en la vida del claustro monacal como opción personal. En un momento me encontré pensando casi simultáneamente en la experiencia de Merton plasmada en la Montaña de los siete círculos; y en las actuales condiciones de mi ropa interior. Pero volviendo a las hermanitas, no sé si ustedes han notado que los hombres y mujeres de vida religiosa, digamos profesional, cargan una especie de desconexión con el mundo, con los seres y las cosas que los rodean.

La musiquita instrumental de los aeropuertos, la llaman de relajación, versión aba horriblemente a Debussy, creo que era Claro de luna.

No podía ver sus caras, tenían sus cabezas inclinadas hacia abajo, como en un acto de contrición y el hábito cubría también parte de sus rostros, dejando descubierto tan solo algo de la frente, las mejillas y la barbilla. Era difícil determinar sus edades, pero hubiera apostado que estaban entre los sesenta y setenta.

El altavoz llamó a alguien a presentarse inmediatamente en el despacho de aduanas.

Saqué de mi mochila una novela de Isaac Bashevis Singer y mi libretita de apuntes. Cuántas veces me había dicho que tenía que aggiornar mis herramientas de trabajo. Lo que necesitaba era un notebook o una tablet y renunciar a esa intencionalidad apócrifa de comentar los márgenes de los libros, o a escribir notas que cuando las precisaba nunca aparecían.

Hablaban entre las dos en un tono un poco más alto que el del susurro, y a su vez las dos sostenían pegados a sus orejas dos sendos blackberries con los cuales hablaban con otros dos interlocutores.

Trataba de oírles algunas palabras para descubrir cuál era el tema o los temas de conversación, pero no había caso, la distancia, los tonos de sus voces, la velocidad con que articulaban las frases entre ellas y con los blackberries frustraban mi propósito.

Me había desconcentrado de Singer, creo que iba por una reunión, entre el narrador y un personaje fantástico del imaginario judío, que el primero había conocido en Varsovia antes de la última guerra y que ahora se habían encontrado en un bar de Manhattan. El leitmotiv del personaje era un gran negocio que venía a concretar a Nueva York; mientras que el narrador, sobrevivía como articulista de un periódico de la comunidad.

El altavoz esta vez requería la presencia de un tal Mogens Van Middlekrapp en la puerta E25. Lo requería con urgencia y con tono amenazante le advertía la inmediata salida de su avión.

Cada cinco minutos me volvía a perder, el murmullo incesante de las hermanitas tenía una fuerza magnética, era un elemento disruptivo; para ponerlo en términos literarios, una digresión inaceptable.

Estuve tentado de gritarles, “silencio cotorras, shssshhh cacatúas”.

Y si lo hago, pensé; total qué me puede pasar. ¿Me llevarían preso por disturbios al orden público? ¿Habría en Holanda un fuero especial de protección a los religiosos? Por asalto verbal a ciudadanos mayores de edad, con el agravante de ser figuras religiosas. Y si fueran Superioras de un importante convento en Burgos, o en Toledo o Badajoz, mi situación empeoraría seguramente, reflexionaba.
El salón de espera se empezó a llenar de pasajeros. Ya éramos más de veinte. Mi ilusión de cometer un acto socialmente reprochable se alejaba vertiginosamente por cada nueva cara que se sumaba al sínodo de anónimos.

Llegó un matrimonio de jubilados, vestidos casi para la playa, seguramente transbordarían en Madrid para la Costa Brava o la del Sol. Habían llegado anteriormente tres matrimonios jóvenes, tres o cuatro parejas del mismo sexo y algunos pasajeros cuyos fines eran evidentemente los profesionales, saco, corbata y portafolios. Había dos familias numerosas, esposas atractivas, esposos indiferentes, niños sumidos en sus iPods. Un grupo de jóvenes españoles bromeaban sobre sus vacaciones en Amsterdan, mientras texteaban en sus celulares, regresando a casa.

Max había resultado un estafador, -me refiero al personaje de la novela de Singer- y lo más moralmente reprobable era que había embaucado, en varios miles de dólares, a un grupo de judío-polacos sobrevivientes de Auschwitz y Treblinka. Aaron -el alter ego de Singer, articulista en un periódico judío de Nueva York, comentarista en un programa radial, y prometedor escritor a pesar de sus cuarenta y tantos años- quedó atrapado en una amistad un tanto viscosa, pero al mismo tiempo entrañable, no solo con Max, sino también con su jovencísima esposa Mirian. En realidad la amistad de Aaron y Mirian era más de índole viscosa que entrañable.

El arte poética de Singer aumentaba la apuesta literaria de su prosa en cada página, la tensión crecía, el clímax de la novela parecía danzar el elegantemente en una meseta alta sin visos de acantilados, y el tono narrativo mantenía su impecable belleza. Pura poesía prosaica escrita en prosa. Un Nicanor Parra de la narrativa. Yo quiero escribir como este tipo, pensé; y largué una carcajada. La gente a mí alrededor me miró con sospecha.

La campanita melodiosa nos alertó de la inminencia de un aviso, mientras la música relajante seguía con Debussy. La puerta de embarque D71 comenzaría a chequear a los pasajeros con asientos hasta el número veintitrés. Casi todos nos acercamos. Algunos comenzaron a formar fila. Las monjitas estaban paradas frente al mostrador e inmediatamente fueron embarcadas, junto a un par de ancianos en silla de ruedas, dos embarazadas y sus parejas y tres familias con niños pequeños.

Max estaba en Israel, recuperando su salud luego de una operación. Aaron le comunicó la noticia a Miriam. Miriam explotó de alegría, decidió viajar a Tel Aviv y se lo comunicó a Aaron, suplicándole que viajara con ella. Aaron estaba terminando una novela que la entregaba por capítulos a su editor. Era la página 159. La marqué. Faltaban 72 para terminar Meshugah. Me regocijaba solo en pensar que disfrutaría las cuatro tediosas horas de vuelo junto a Aaron, Miriam, Max y otros tantos personajes secundarios.

Mi asiento era el 32F, comencé a recorrer el pasillo sabiendo casi de memoria que en un Boing 737 esa ubicación corresponde al comienzo de la última cuarta parte del fuselaje. Las hermanas estaban sentadas en el 32E y D. Abrí Meshugah en la página 159 y recordé una frase de Singer: El proceso creativo -y la lectura lo es- no es más que una serie de crisis.

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Mafia del Vaticano podría envenenar al Papa Francisco I como a Juan Pablo I, con una mortal copa de vino

Guillermo Guzmán (Desde Barcelona, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

No soy ni quiero ser acólito de religión alguna aunque todas merezcan de mí la más respetuosa atención; obvio, soy desafecto del Papa Francisco I como tal, Papa; mas, al parecer Francisco I luce como un Jefe de Estado sensato y merece ser oído.



Exhortó a remar por la Patria Grande de Simón Bolívar y de José de San Martín.

Por si fuere poco, también le pisó los callos al Opus Dei cuando proclamó respeto para los pobres en vez de sólo al “Diosdinero”.

¡Interesante!

La mafia vaticana podría envenenarlo con una copa de vino, tal como lo hizo con el Papa Juan Pablo I (Albino Luciani) cuando éste descubrió las vagabunderías del Banco Ambrosiano.

¡Saulo, Saulo ¿por qué me persigues?!

¿Quién hubiera pensado hace poco, que Francisco I diese una muestra de valor y sabiduría, sí todo indicaba lo contrario, quién?

Al menos yo no lo esperé, todo lo contrario, pensé que era otro Papa más; mas, resulta interesante aunque no definitivo que una buena cantidad de cardenales, obispos, arzobispos y etc más abajito podrían ser enviados a la quinta paila del infierno, por sinvergüenzas, matones, proxenetas y golpistas terroristas.

Ojalá el Papa Francisco I se dé una vueltica por acá por Venezuela pero, eso sí, de incognito, y que traiga bastante cloro, detergente y hasta una buena escoba.

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Cuba: El Paganini negro

Ciro Bianchi Ross (PL)

Es ya de noche en La Habana colonial, Cuba, cuando cuatro amigos -negro uno de ellos- entran, después de un concierto, a refrescar a un café. El dependiente, solícito, toma el pedido de los blancos y cuando el otro se dispone a ordenar, le da esta respuesta insolente:

-Yo no sirvo a negros, sino a caballeros.

El aludido apenas puede reprimir la ira. Se incorpora de golpe, señala, altanero, la condecoración que luce en la solapa izquierda del frac y dice:

-Pues yo soy Caballero de la Legión de Honor francesa y no hay en este salón quien pueda decir lo mismo.

Es Claudio José Domingo Brindis de Salas y Garrido, "el rey de las octavas", el violinista excepcional que tiene ya los oídos acostumbrados al aplauso, cosecha fama y dinero en Europa y América, y que a lo largo de su vida sumará a la condecoración de Francia las que le otorgaron los reyes de España e Italia, Austria y Portugal.

El emperador de Alemania, sin ir más lejos, le concede los títulos de Caballero de Brindis y Barón de Salas. Habla seis o siete idiomas y se presenta en escena con un Stradivarius auténtico.

Alterna con Bartolomé Mitre en Argentina, y con el general Porfirio Díaz, en México, y es profesor de música de la familia del monarca alemán.

Pero este hombre que acumula honores y saborea el triunfo, que vive la existencia a plenitud y dispone de la gloria a su antojo, morirá en Buenos Aires en la mayor miseria y el más cruel olvido.

Cuando ya agonizante lo desnudan en un hospital de la asistencia pública, le encuentran, bajo la ropa mugrienta, un corset de seda, vestigio de sus días de Don Juan, y en los bolsillos el pasaporte alemán y el recibo de la casa de empeños en la que por diez pesos dejó su Stradivarius que había costado 100 000.

La era del virtuosismo quedaba atrás en la música; la tuberculosis minaba los pulmones del violinista y devastaba su cuerpo, y aquel "negro atorrante", como alguien lo llamó, de "hermosa y simpática figura" y de quien llegó a decirse que parecía "un hombre rubio tallado en ébano", no era más que un guiñapo.

EL GENIO PRECOZ

Alejo Carpentier, remiso a recargar su libro con nombres de intérpretes y de concertistas, no puede eludir en su La música en Cuba el nombre de Brindis de Salas, "el más extraordinario de los músicos negros del siglo XIX un personaje singular que constituyó un caso sin precedentes en la historia musical del continente".

Nació en La Habana, el 4 de agosto de 1852. Junto a su padre "un destacado director de orquesta" se inició en la música y prosiguió estudios con el belga José Van der Gucht, avecindado en la ciudad.

Tenía ocho años de edad cuando dio a conocer su primera composición, y once cuando ofreció su primer concierto. En 1869 matriculó en el Conservatorio de París y a partir del año siguiente, y durante un lustro consecutivo, ganó el Premio de Honor que concedía esa casa de estudios.

Egresado del Conservatorio comienza una vida artística intensa. Todas las puertas se le abren. Arrebata en Italia. Los alemanes se sienten tocados por su arte inimitable. El famoso Ignacio Paderewsky lo acompaña durante sus presentaciones en Polonia.

Se hace aplaudir en Rusia y en Inglaterra, y también en toda América Central y Venezuela. Regresa a Cuba y se anota, en el teatro Payret, un éxito clamoroso.

La crítica lo halaga en todas partes y en todas partes el artista lleva al público a un clima de delirio. Brindis de Salas sorprende con sus grandes golpes de arco, sus facultades fenomenales, la fantasía brillante y un repertorio erizado de escollos que sabe siempre vencer.

Bien pronto comienzan a llamarle "el Paganini negro". Existe, dicen los especialistas, una similitud diabólica en el virtuosismo de ambos ejecutantes.

ES LO QUE DOY YO DE PROPINA

De La Habana se va a México, y de ahí, a Europa otra vez. Está en Barcelona cuando alguien lo invita a Buenos Aires. Le atrae, ciertamente, esa ciudad que todavía no conoce y en la que tampoco se sabe de su arte. Trata allí de conseguir un contrato digno de su fama y solo logra, de momento, que un empresario le ofrezca la ridícula suma de cien pesos por concierto.

-¿Cien pesos? ¡Eso es lo que doy yo de propina! -responde Brindis. Bien pronto consigue lo que se propone. Se hace escuchar en las residencias particulares de lo más selecto de la sociedad bonaerense, y aparece el contrato añorado de mil pesos por función.

La burguesía argentina se lo disputa. Le obsequian un soberbio solitario de diamantes, y sus nuevos amigos adquieren para él un Stradivarius legítimo.

Allí tiene amores con una argentina apasionada; luego, en Berlín, se casa con una dama de la aristocracia alemana, y de esta unión nacen tres hijos.

Pero la relación dura poco porque la mujer, dice Nicolás Guillén, no puede soportar a aquel artista "excéntrico y andariego" que a veces derrocha su arte en cafetines de barrio ante un público de marineros borrachos.

Era, apunta Salvador Bueno, un hombre original y pintoresco, algo extravagante, demasiado afectado en su trato y en su porte.

Hablaba casi siempre en francés y quizás algunas veces tuvo que dejar transparentar su condición de súbdito alemán para recordar que no debía sumisión a las autoridades españolas de su isla natal.

En 1895 está una vez más en Cuba. Volverá en 1900 y en 1901. La música avanza por nuevos derroteros y el arte de Brindis va en descenso y su genio declina. De aquí para allá, en América y en Europa, pasa diez años en la oscuridad y en el olvido hasta que, enfermo y pobre, decide retornar a la Argentina de sus grandes triunfos.

¿A qué? Nadie lo sabe con certeza, tal vez para reencontrarse con aquella mujer apasionada de antaño o para evocar mejor los días de esplendor que quedaron atrás para siempre. Ahora sus amigos están muertos y nadie lo acoge; vaga por las calles y nadie lo reconoce.

En el hospital, se niega a identificarse. Cuando, por el pasaporte, se sabe su nombre, la noticia corre por toda la ciudad: se moría "el Paganini negro", "el rey de las octavas". Los médicos le atienden con esmero, pero el esfuerzo resulta inútil.

En la madrugada del 2 de junio de 1911, sin pronunciar palabra ni dejar escuchar una queja, fallece Claudio José Domingo Brindis de Salas.

La funeraria rehúsa cobrar el servicio de primera clase que presta al gran músico y sus restos, cubiertos con la bandera cubana y acompañados por el reducido número de compatriotas que radica en Buenos Aires, son conducidos al Cementerio del Oeste.

En 1917, el periódico La Razón inicia una campaña para dar al artista una tumba acorde con su fama, y, como homenaje de la colonia cubana y la prensa bonaerense, se coloca una tarja de mármol ante el nicho que guarda sus despojos.

Faltaba aún, sin embargo, el último periplo de este andariego que fue Brindis de Salas, pues en 1930 y con grandes honores, sus cenizas fueron trasladadas a La Habana.

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Dos poesías

Antonio Prada Fortul (Desde Cartagena de Indias, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Adjunto dos poesías, una a Yemayá, Orisha dueña de los mares y corales, protectora de las mujeres especialmente de las embarazadas y otra a Ochún, Orisha del amor, la sensualidad, la belleza.

Yemayá

¿Quién es divino cantor... esa etérea y deslumbrante figura
Que sobre la marina alfombra flota?
¿Esa A quién juguetones delfines
y plateados cardúmenes
Espejeando en la superficie rodean?
¿Dime quién es, amado anacoreta... esa que a su paso
Hace inclinar de adoración reverente los verdes palmares?
Ella... osado mortal, es de los mares y corales la reina de reinas
Ella es Yemayá.

Ochún

Encontré una sirena en el arrecife
De chal dorado y sutil,
Bella como Venus y Erzulié
Como Afrodita y Astarté
Como Isis sin velo

En sus manos tenía un panal
Probé su melífico icor
que llamaba Oñí
De ébano su piel
Su voz una canción
Susurro de mar su risa
Su andar de ondulante palmera
Invitaba a la caricia, respiraba
Como brisa del mar taíno,
Invitaba a recalar en su pecho
Con olores de amarillos geranios

Me perdí en su abrazo
En el olor de mi sirena de ébano
Me sumergí en su amor
En su fondo abisal
Cubierto con sus amarillas sayas
Su nombre como gotas de lluvia
Al repetirlo la bella sirena decía
Ochún, Ochún, Ochún.



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Premio Cervantes de Literatura 2013: Elena, escritora y periodista de Nuestra América

Daniela Saidman (Desde Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

Poniatowska es la primera mujer en México en recibir el premio Cervantes. La quinta mexicana después de Octavio Paz (1981), y sus entrañables amigos Carlos Fuentes (1987), Sergio Pitol (2005) y José Emilio Pacheco (2009).

“No me queda mucho tiempo. Me tengo que apurar y no perderlo pendejeando”, dijo la periodista y escritora mexicana Elena Poniatowska en una rueda de prensa luego de haber sido designada con el premio más importante que se entrega a escritores hispanoamericanos. Ella, que ha sabido contar la realidad de su tierra y sus gentes, ella que ha sabido narrar la vida que siempre es más fantástica que la ficción, tiene la fuerza de una voz que sabe poner en palabras los dolores y las esperanzas de ese México profundo, tan americano, tan como nosotros.



Con sus 81 años y más de 40 libros publicados, la narradora y periodista comparte la lista del Cervantes con escritores como Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier, Juan Carlos Onetti, Rafael Alberti y Adolfo Bioy Casares, entre otros tantos imprescindibles.

Ha escrito cuentos, novelas, teatro y poesía. La presencia de la mujer y su visión del mundo, la Ciudad de México, las luchas sociales y el andar cotidiano de los hombres, son los puntos cardinales de su obra, sus pilares vitales. Para narrar utiliza la entrevista y la investigación periodística e histórica, tal vez por eso sus decires son testimonios del tiempo.

Bajita de estatura y enorme en la voz con que pronuncia el presente, Elena es de esos seres humanos que uno quisiera tener entre sus amigos, pero que basten sus libros para entretejer con ella una relación de amorosa profundidad, porque a lo mejor ni se entera que perdidos por todas partes sus lectores nos entregamos sin una pizca de inocencia a las historias que nos regala. Y es que ella, la escritora de los astros que documentó como periodista la matanza estudiantil de 1968, en Tlatelolco, es la cuarta mujer en la historia en ganar el premio Cervantes.

En el veredicto del premio, el jurado dice de Elena Poniatowska, que valoró “su brillante trayectoria literaria en diversos géneros, de manera particular en la narrativa y en su dedicación ejemplar al periodismo”. Y también destacó de su obra “el firme compromiso con la historia contemporánea”, definiéndola como “autora de obras emblemáticas que describen el siglo XX desde una proyección internacional e integradora. Elena Poniatowska constituye una de las voces más poderosas de la literatura en español de estos días”.

Y tan es así que declaró, Elena no el jurado, que con el importe del premio que asciende a los 125 mil euros, creará una fundación que trabaje desde México con mujeres y niños, que tenga talleres y albergue su biblioteca y su archivo personal que prefiere que se quede en su país, pese a las ofertas de dos universidades estadounidenses. “El dinero del premio creo que irá para la fundación, porque es lo más lógico para hacer algo que valga la pena”, afirmó la galardonada.

De la realeza al periodismo

El también escritor y periodista venezolano Luis Britto García, comentó sobre el premio a Elena Poniatowska, que sin duda los progresistas estarán muy contentos con que una mujer de esa talla, que es además referente en las luchas por la emancipación del ser humano, sea distinguida con el que es considerado el Nobel de las letras hispanoamericanas, pero la derecha también debería sentirse congraciada porque finalmente una de las suyas entra a la historia del Cervantes, y es que Elena viene de la realeza.

Poniatowska al nacer (19 de mayo de 1932) recibió el título de princesa Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor, hija del príncipe Jean Joseph Evremond Sperry Poniatowski —descendiente de un general que formó parte de la armada que acompañó a Napoleón hasta Moscú- y de María de los Dolores (Paula) Amor de Yturbe. Su familia emigró de Francia a México a consecuencia de la segunda guerra mundial. Elena llegó a Ciudad de México a los diez años de edad con su madre —nacida en 1913 en París en una familia porfiriana exiliada en Francia tras la revolución mexicana-. Pronto fue enviada a estudiar a Estados Unidos.

De vuelta en México comenzó en 1954 su carrera periodística. Trabajó en el periódico Excélsior, y al año siguiente inició su colaboración en Novedades. Actualmente escribe para La Jornada. Sus entrevistas a autores mexicanos y extranjeros tuvieron una enorme acogida entre los lectores, por lo que más tarde algunas de ellas se reunieron en Palabras cruzadas (1961) y en Todo México (1990).

Lilus Kikus, una colección de cuentos, fue su primer libro de ficción publicado en 1954. Seguido en 1963 por Todo empezó el domingo. Pero tal vez el reconocimiento internacional llegó con sus libros testimoniales, Hasta no verte, Jesús mío (1969) y especialmente con La noche de Tlatelolco (1971). Precisamente, el año de aquella tragedia nacional (1968) Poniatowska se casó con el astrofísico mexicano Guillermo Haro (1913-1988).

Poniatowska ha sido y es una mujer comprometida con las luchas más justas de los hombres. Por eso apoyó la candidatura de izquierda en su país de Manuel López Obrador para las presidenciales. En todo caso, su postura ante la vida la define como una mujer progresista y una escritora como pocas. Que de ella sigan hablando su obra y su vida.

Entre otros libros de cuentos, ensayos, crónicas periodísticas, biografías y otros géneros literarios, aprovechamos a recomendar la lectura de sus novelas Hasta no verte, Jesús mío (México, 1969), Querido Diego, te abraza Quiela (México, 1978), La piel del cielo (Madrid, 2001. Premio Alfaguara de Novela 2001), El tren pasa primero (Madrid, 2005. Premio Rómulo Gallegos 2007) y Leonora (Barcelona, 2011. Premio Biblioteca Breve).

El premio a Poniatowska contenta a progresistas y conservadores (fragmento)

Luis Britto García

A continuación se reproducen unos párrafos de una entrevista que la agencia internacional de noticias EFE, le hizo al escritor venezolano Luis Britto García y que se encuentra en su blog: http://luisbrittogarcia.blogspot.com/, donde opina sobre el Premio Cervantes otorgado a la escritora mexicana Elena Poniatowska, quien además en 2007 recibió el Premio Rómulo Gallegos en nuestro país y entre cuyo jurado se encontraba el propio Britto García.

“Esto debe satisfacer tanto a progresistas como a conservadores, porque resulta que Elena, ni más ni menos, es heredera al trono de Polonia; ella es la sangre azul más azul que tenemos en toda América Latina, y a la vez una mujer apasionada por las luchas populares”, dijo a Efe García, quien se enorgullece de contarse entre sus amigos.

Sobre estos premios literarios, el venezolano dijo que parecen regidos por “una especie de Ley del Péndulo”, norma que “en el Nobel era célebre, ya que si en un año se premiaba a un reaccionario, aunque nunca a (al argentino Jorge Luis) Borges, quien lo merecía, al año siguiente, y debido a protestas mundiales, se premiaba a un izquierdista”.

En el caso de Elena Poniatowska, también ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2001, Britto García sentenció que “tiene para complacer a todas las audiencias” y añadió que “vaya a saber alguien a quién habrán premiado antes que ahora lo hacen con Elena, aunque en este caso enteramente merecido”.

“Eso, porque por un lado en ella brilla su espíritu de lucha y su maravillosa literatura, y por el otro lado, porque tiene el más rancio abolengo de todo el hemisferio”, insistió.

(Texto tomado del blog de Luis Britto García www.luisbrittogarcia.blogspot.com)

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