jueves, 19 de diciembre de 2013

Envío especial de Argenpress Cultural (y llamado a un concurso insólito: ¿de qué se ríe Papá Noel?)

ARGENPRESS CULTURAL

Para esta época de vacaciones cuando llegan las cristianas fiestas navideñas y el fin del año, te dejamos un número especial de la Sección Cultural de Argenpress.

Hay bastante material: para leer, para ver, para escuchar. Ojalá te guste.

Y aprovechando el “espíritu de la época” (¿así se dice, no?) te dejamos una pregunta para un concurso con un premio sorpresa increíble: quien quiere participar debe responder en detalle a nuestro correo argenpresscultural@gmail.com: ¿de qué se ríe Papá Noel? ¿Alguien lo sabe? Se premiará la mejor respuesta.

Buenas vacaciones y esperemos que te gusten todos los materiales ofrecidos.



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Método infalible para salvar el mundo

Aldo Luis Novelli (Desde el sur argentino. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

un molino es un artefacto
o máquina que sirve para moler
utilizando la fuerza del viento o del agua.
hay molinos de sangre
que usan la fuerza de animales
o de los hombres.

esto que están viendo
no es un poema
ni algo parecido
es un molino de poesía.

muele los granos de un poema
y logra harina de palabras
que se utiliza
para hacer pan de poesía.

cuando sale el sol
el poeta debe salir
a repartir el pan en su comunidad.
obreros, lavanderas soldados y filósofos
comen pan de poesía
y entonces destruyen máquinas de sojuzgar
tablas de lavar, armas y abstracciones.

como pueden apreciar
el mundo se salvará
cuando todos comamos
pan de poesía.



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Mi gran amor

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La encontré por la calle. Iba caminando despacio, mirando todo. Curiosa. Era negra, como a mí me gustan. Así que me la levanté y la llevé para mi casa. Ahí la cuidé, le di de comer, la mimé como a ella le gustaba. Todas las noches dormimos juntos. Me encanta su tibio calorcito y su cuerpo ondulado.



Cuando vuelvo del trabajo está siempre esperándome en la puerta.

Y no es celosa. Cuando estoy con otras solamente me mira, pero se queda tranquila.

Le gusta que cada tanto la bañe, toda desnudita.

Tiene uñas largas, pero nunca me arañó

Debo admitir, reconocer que la amo. Nunca conocí a otra como ella.

Y cuando quiere que la acaricie, que le haga mimitos, se me acerca y me maúlla despacito.

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Guernica o el horror interminable

Reinaldo Spitaletta (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El bombardeo comenzó a las tres y treinta de la tarde del 26 de abril de 1937. Era una flota de cuarenta y tres aviones, de la Legión Cóndor, alemana, comandada por el teniente coronel Wolfram von Richthofen. Un Heinkel-111 sobrevoló a Guernica con la misión de determinar el objetivo y orientar a la formación de ataque. El pretexto era la destrucción de un puente, situado en una encrucijada, en las afueras de la “ciudad santa” de los vascos, pero, en rigor, se trataba de un experimento nazi contra la población civil, tal como tiempo más tarde el mismo mariscal Göring lo reconocería: “La guerra civil española brindó una oportunidad para poner a prueba a mi joven fuerza aérea, así como para que mis hombres adquirieran experiencia”. Guernica se convertía entonces en el primer ensayo de guerra total, con miras a la preparación y declaración de la Segunda Guerra Mundial.



En oleadas de pavor los aviones arrojaron bombas explosivas e incendiarias sobre el casco urbano, mientras los cazas Messerschmitt-109 ametrallaban a los que trataban de huir de la ciudad de siete mil habitantes. La resistencia era casi nula: no había defensas antiaéreas ni refugios apropiados; solo algunos milicianos republicanos disparaban inútilmente sus fusiles contra las naves alemanas. El ataque tenía la aquiescencia de los franquistas. A las dos horas de “fuego celestial” Guernica era puro humo y polvo y hollín. Y horror. A las siete y treinta, cuando dejaron de bombardear, las llamas iluminaban el ocaso de la pequeña villa. No se dio nunca una cifra oficial de muertos, aunque la más común dice que hubo mil seiscientos.

La prensa afecta a Franco difundió la versión de que habían sido las propias tropas de la II República las que destruyeron Guernica, pero ignoraba que había allí corresponsales extranjeros, como el sudafricano George Steer, que presenciaron la masacre y el apocalipsis ocasionados por los alemanes. Steer, que en algún momento tuvo que protegerse del ametrallamiento lanzándose a un cráter de los que forman las bombas, envió ese mismo día su crónica al Times de Londres. Cinco días después del acontecimiento de terror nazi-franquista, el Día Internacional de la Clase Obrera, el Primero de Mayo, Pablo Picasso comenzó a arrojar toda su cólera y su arte sobre un paño de ocho metros de largo por tres y medio de ancho.

Antes de que estuviera listo ese cuadro que es una magnífica expresión de protesta contra la barbarie, Picasso realizó unos 45 dibujos y bosquejos preliminares, en colores, en los cuales aparecen desde el comienzo los elementos clave que compondrían su obra: el toro, el caballo y la mujer. Ya había dicho también que él “siempre creía y creeré que los artistas que viven y trabajan según valores espirituales no pueden y no deberían permanecer indiferentes al conflicto en el que los altos valores de la humanidad y de la civilización están en juego”. Guernica comenzó por encargo. Se la solicitaron los republicanos para que representara a España en la Exposición Internacional de París y para que, con ella, el mundo no olvidara las injusticias ni los genocidios. Ni la brutalidad de los que destruyen a sus congéneres.

Desde los primeros bocetos, la talentosa Dora Maar, asociada y amante del artista, los fotografiaba: mujer, toro, caballo, luz, guerrero en el suelo. El 8 de mayo, Picasso introdujo en su composición a la madre con el niño, y el 11 de mayo de 1937 comenzó a pintar sobre el lienzo definitivo. Y, claro, él sabía que la pintura no estaba hecha para la decoración de apartamentos o para satisfacer el gusto de algún ricachón. No. En este caso, como en otros, era un testimonio sobre la violencia, un símbolo de la desesperación y las angustias del hombre.

Uno puede imaginar al pintor buscando medios apropiados para decir todo eso que el cuadro dice (y lo que sugiere y comunica), deformando rostros, desmembrando cuerpos, poniendo la desesperanza a mirar al cielo, dándole a la escena un carácter de tragedia. Y si comenzó con colores, después Picasso se decidió por la ausencia de colores y seleccionó el blanco y negro, con gamas de grises, para mostrar el grito. Un grito, un aullido, que, antes, en España, ya habían dado poetas y escritores ante el desangre pavoroso de la guerra civil. Así lo cantaba, por ejemplo, Machado: “ Madrid, Madrid; qué bien tu nombre suena, / rompeolas de todas las Españas! / La tierra se desgarra, el cielo truena, / tú sonríes con plomo en las entrañas”.

Y sobre el Guernica qué no se habrá dicho y escrito. Que el negro y el blanco evocan la muerte, que es la representación de la tristeza colectiva, que todo el conjunto es una consternación sin límites. Es el descuartizamiento del espíritu más que de los cuerpos, el dolor que nunca acaba. El resquebrajamiento de la condición humana. El 4 de junio ya Picasso había terminado su cuadro, “cuadro pacifista por antonomasia”, como lo han calificado, y ante el cual no se fila jamás la indiferencia. Cuentan que sus reproducciones decoraban los cuartos de las casas de los demócratas, de los que, tras la derrota de la República, continuaron en su intimidad albergando las esperanzas del triunfo de la libertad sobre la represión. Y también se dice que los que ven el original por primera vez no pueden contener las lágrimas ante esa composición que da cuenta de la crueldad humana.

Dicen también que el blanco y negro, que eleva el dramatismo, lo escogió Picasso para expresar con mayor solvencia la brutalidad. Y, además, para evocar, de un modo simbólico y más trascendental, las fotografías que en los días subsiguientes al bombardeo, aparecieron en diarios de Europa y Estados Unidos. Guernica, luz y sombra, una revelación de los sentimientos más inhumanos. Picasso estableció que el cuadro no debía volver a España hasta cuando hubiese otra vez una república, un gobierno democrático. Y por eso, permaneció en el Museo de Arte Moderno de Nueva York hasta 1981, cuando ya la dictadura franquista era apenas un mal recuerdo.

Guernica es, posiblemente, el testimonio artístico más elocuente del siglo más sangriento y devastador en la historia de la humanidad, que ahora, en el siglo XXI, parece andar hacia tinieblas más espeluznantes.

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Ella

Horacio Besasso (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Descalza, una reina en harapos,
vestida solo de sonrisa de nieve,
mirando, o bebiendo en la mirada
el néctar de mi día.
Descalza, con los ojos grises de cristal,
cazando.
Urdiendo una trampa cenital
donde me hará cautivo.
Desnuda al fin, de la cosa pequeña,
abroquelada en el silencio discursivo,
ese, que sin decir, te habla.
Enajenada del tráfico y el grito,
tallada en el silencio,
con el que construye muros
ausentes de sonido
Apátrida de códigos y cifras,
solo ella misma,
reina sin ropa y descalzada,
simula caminar y solo flota,
como el aire opacado de la noche.
Y yo aquí, con el ropaje oscuro,
la camisa blanca y corbata encendida,
la mirada ausente y un borbotón de frases.
Yo aquí, un hombre balbuceante.

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¿Qué es la clínica psicoanalítica?

ARGENPRESS CULTURAL

Cuando se habla del psicoanálisis, no faltan los prejuicios. Pero, ¿en qué consiste específicamente la clínica psicoanalítica? Dejemos hablar a su fundador, Sigmund Freud, en esta didáctica conferencia dada en el marco de varias lecciones introductorias para un público no especialista.

Nos permitimos recomendarla para quien desee adentrarse en estos temas.



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Tumbes Accesible: Un fruto binacional de la paz

Jorge Zavaleta Alegre (especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La Plaza de Armas de Tumbes se convirtió el 10 de diciembre 2013 en un escenario singular para dar a conocer al mundo los resultados de un programa para las personas con discapacidad, experiencia que se inició con el apoyo técnico del Ecuador, y ahora da el paso a los distritos, provincias y regiones que se comprometen a compartir las lecciones aprendidas y asegurar la sostenibilidad de esta experiencia de inclusión social.

Es un producto concreto de paz con desarrollo. Los acuerdos de los Gabinetes del Eje Social Binacional de agosto último posibilita que las instituciones ecuatorianas y peruanas incorporen la discapacidad como un tema transversal en los programas, con proyectos y acciones en el ámbito de sus competencias.



Durante el encuentro presidencial y la VII Reunión del Gabinete Binacional de Ministros Perú-Ecuador -el pasado 14 de noviembre en Piura- se expusieron los avances en la relación bilateral entre el CONADIS y la Secretaría Técnica de Discapacidades del Ecuador (SETEDIS). La finalidad es lograr un Acuerdo de Intención para la constitución de la Red de Intercambio de Experiencias y Buenas Prácticas en Investigación y Nuevas Tecnologías en materia de Discapacidad.

El “Programa Piloto Tumbes Accesible” que nació sobre la base de la experiencia de la “Misión Solidaria Manuela Espejo” del Ecuador, ahora permitirá brindar atención a: 1,409 personas que necesitan de una o más ayudas biomecánicas. A 1,457 personas que no tienen acceso a ningún tipo de seguro de salud. Y 1,987 personas que dependen de una persona, dígitos que revelan el potencial de la experiencia.

Tumbes, es una vitrina que ofrece logros de Perú y Ecuador. En la Feria tecnológica, la población accede a las investigaciones sobre discapacidad y puede suscribir acuerdos, intercambiar experiencias, aplicar nuevas tecnologías para “Facilitar la Vida” de un universo social escasamente visible hasta hace poco.

En la Feria tecnológica participan diez organizaciones del Ecuador. Del Perú, el Instituto Nacional de Rehabilitación-INR, ATECNODIS, CONCYTEC, Municipalidad de Miraflores, las universidades de Tumbes, Católica de Lima, Nacional de Ingeniería, entre otras.

El proceso de integración camina. Un Memorándum de Entendimiento induce a la constitución de una Red de Intercambio para crear un espacio de encuentro periódico que facilita la vida de un sector, que comienza a tener el respaldo orgánico del Estado y la sociedad.

El Gobierno Regional de Tumbes ha recibido la “Caja de Herramientas”, es decir publicaciones específicas, el Sistema de Georeferenciación -SIGED, Certificados de Discapacidad, Resoluciones Ejecutivas, Carnets del CONADIS, Plan Estratégico de Inversiones y ayudas biomecánicas.



Las instituciones como MINSA, Es Salud, MINDEF, trece municipalidades, Gobierno Regional, Gobernación y otras Instituciones han recibido el reconocimiento de la sociedad por haber hecho posible un modelo de intervención social, que ayuda a actualizar conocimientos y emprendimientos.“Tumbes Accesible”, ha generado la primera data de personas con discapacidad del país, debidamente evaluadas por médicos especialistas autorizados para certificar discapacidades.

Es una acción articulada entre gobierno nacional, la Región Tumbes y sus 13 municipalidades distritales. El Programa ha pasado por tres momentos: Censo Regional, Estudio Biosicosocial de la Discapacidad y Fase de Respuesta. Las regiones de Junín, Huánuco, Ica, Ayacucho, Moquegua, Lambayeque anuncian llevar adelante el modelo Tumbes Accesible. El CONADIS, organismo descentralizado del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables -MIMP-, seguirá brindando la asistencia técnica en un área tan sensible que pone a prueba el grado de sensibilidad de un Estado con la sociedad.

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Bordón de Halloween

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Lucila y Exuperia; Sinfonio, Olimpio, Tribuno, Ampliado y Eustaquis derramaron la harina, allegaron la ceniza y se disfrazaron para ir por las casas en esta Noche de Brujas o Noche de Difuntos, enseñando un papel con estas letras escritas: “Truco o Trato”.



Mientras se blanqueaban las caras, Lucila decía a sus amigos:

-Haced buena harina y no toquéis bocina.

Todos ellos llevaban un bordón, bastón o palo más alto que ellos, con la punta de hierro y unas caretas parecidas a las del teatro griego como adorno de sus cabezas.

Al acercarse a la primera casa, sintieron como alboroto de gallinas y gallo. Vieron por la ventana de la cocina cómo la mujer estaba haciendo pan cocido al rescoldo, o entre piedras muy calientes. Se pasaron a la ventana del comedor y vieron que una calabaza hueca colocada sobre un viejo armonio iluminaba la sala comedor con luces de vela en su interior, alargando una sombra como la estatura de un enano echado sobre una butaca colgante, suspendida de dos puntos sólidos y firmes, mediante sendos sistemas de cordones llamados hicos o jicos de mal agüero.

Mientras en el gallinero seguía el cacarear de las gallinas y el kikiriki del gallo, en la sala había una sensación de vacuidad y un deseo vivo de recordar a los seres queridos.

El padre era un bebedor, por lo que se resfriaba por beber sudando. La mujer quedó tan estropeada y arrepentida desde la muerte del hijo, un hijo mueso, que nació con las orejas muy pequeñas, parecido a un maléolo, negro bozal todavía en la infancia, que le era forzoso hacer y obrar, y decía esto:

-Tan sólo quiero salir de esta, y escapar al cielo con mi hijo, que a mala o buena muerte no hay cirio duro.

La noche estaba en las bocas del alba. La luna parecía un colador montada en un aro de mango. El matrimonio estaba a los postres. El marido tomaba un harapo, aguardiente flojo. La mujer miraba a la calabaza, y se le parecía esa vasija de barro tosco más ancha por la boca que por el asiento, utilizada para fregar la losa del difunto hijo.

En sombra, vino el hijo a ella. Sintió cierto estremecimiento nervioso acompañado de escalofrío. Ella le dijo al marido:

-Esposo, achaques quiere la muerte.

El le preguntó:

-¿Has hablado con los muertos?

Ella respondió:

-Al muerto dicen: ¿queréis?

Los jóvenes llamaron a la puerta. Abrió la señora. Les miró, leyendo el papel de “Truco o Trato”, y sin mediar palabra, les dijo:

-Vosotros no necesitáis de calabaza para andar.

Y les cerró la puerta.

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Dos poemas

Guillermo Henao (Desde Medellín, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



I

Tus ojos subieron a mi frente
y me dijiste hablemos.
Tal vez llevabas un paraguas
mientras llovía sobre el parque.

Justo el paraguas, la noche sólo lluvia,
cuántas gotas orilladas a mi piel
cuando oía a tus labios ascender
entretejiendo un conversemos.

Mis ojos bajaron a mis ojos
de las alturas de los sueños.
Si llegaste hasta acá –venías toda sintigo
de agobiante jornada en el trabajo
y en espera del bus-, no hablaste.
Tus palabras cual tus pasos
no supe cuándo fueron o a dónde.
Y en mi pecho
ya no latía tan fuerte el corazón.

¡Si hubiera visto que llevabas un paraguas
y que también llovías en mi parque!

II

Entra con ella,
la acompaña
enelpasilloenlacocina,
sabe que estoy frente al televisor.
Pensará que debo rodearla de entusiastas palabras
como lo haría un joven,
mas no sé el cómo.

Cuando dice hasta mañana
con voz temerosa y precipitada que se alza,
pensará que debo cortarleelpasoyretenerla en el re-manso,
hacerle comentarios jocosos, divertirla
como lo haría un joven,
mas no sé el cómo.

Ha entrado,
ha estado acá,
 me ha hablado,
se ha marchado,
mas no la he visto.

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Plástica: La Biblioteca Nacional de España

El Ave Fénix

La Biblioteca Nacional de España acaba de cumplir 300 años y con este motivo ha organizado en su sede del Paseo de Recoletos de Madrid una exposición que pretende dar a conocer su historia como una de las instituciones culturales más importantes de España, sus fondos extraordinarios y su evolución a lo largo de tres siglos: desde la Ilustración del siglo XVIII hasta nuestra sociedad tecnológica.

La Biblioteca Nacional de España no es sólo una de las instituciones culturales emblemáticas del país, sino que es una de las que mejor ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, a los desafíos de cada momento. La exposición nos muestra también los entresijos de su funcionamiento y la riqueza de sus colecciones en todas sus secciones y las herramientas del trabajo interno.

Es una ocasión única para disfrutar en un mismo espacio de las mejores obras que la institución custodia: códices, incunables, libros, dibujos, estampas, mapas, fotografías, partituras, autógrafos, ex libris, cromos, programas de baile, carteles… Sirvan como ejemplo de ello los manuscritos de Leonardo Da Vinci, Beato de Liébana o Petrarca, los dibujos de Velázquez, Goya y Fortuny, los grabados de Goya, Durero, Rembrandt o Picasso y libros, las mejores páginas de la literatura española, como la edición príncipe de El Quijote.



Descargar presentación completa desde aquí (formato pps)

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Psicoanálisis y catástrofes sociales

Jesús Dapena Botero (Desde Barcelona, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Considero que el psicoanálisis tiene muchísimo que aportar en situaciones de desastres naturales como las sucedidas recientemente en Filipinas:

http://www.abc.es/internacional/20131111/alminuto-abci-directo-filipinas-lucha-hacer-201311110818.html

http://es.euronews.com/2013/11/28/filipinas-20-dias-despues-del-tifon-haiyan/

El psicoanalista tendría la potencia que un dron mecánico no tiene, ya que éste sólo llega a captar la realidad material (Wirlichheit) mientras el analista penetra en la (realität), la realidad interna de cada sujeto.



El psicoanálisis tiene un instrumento particular, para este tipo de circunstancias, que es la intervención psicoanalítica en la crisis, que es bien distinta del psicoanálisis clásico, como un instrumento diseñado para dar contención a multitudes en tiempos de catástrofes naturales como terremotos, erupciones volcánicas, huracanes, incendios o actos terroristas.

La clínica de la urgencia subjetiva ha sido objeto de investigación por los lacanianos, seguidores de Freud y Lacan.

Pero, desde las distintas escuelas del psicoanálisis, podría hacerse uso de la intervención en crisis individual y grupal con dispositivos de intervención ante fenómenos, cuya fuerza azotaría a una gran parte de la población, en la medida que afectan la singularidad del sujeto al introducirse como elementos que rompen radicalmente la continuidad de su vida.

Es preciso, ir más allá de las necesidades básicas de los damnificados, sino también preocuparse por la salud mental de ellos, mediante planteamientos no solo comunitarios, sino también de intervención clínica, al lado de la cama del paciente, que atienda los aspectos psicosociales de los sujetos, cuya cotidianidad y sus vínculos han sido alterados de forma tan drástica, de un momento a otro de sus vidas, con un enfoque que no sólo atienda lo biológico, sino al ser humano en su condición integral biopsicosocial, dado que los desastres naturales o sociales dan cabida a grandes crisis en la realidad interna (Realität), en el interior de cada sujeto, sin que podamos mirar la situación interna del sujeto como un simple trauma, ya que las realidades, bien lo ha demostrado Edgar Morin, no son tan lineales sino que hacen parte de todo un universo de complejidades. Y lo que es traumático para un sujeto, ante una horrorosa experiencia, puede ser traumatizante de distinta manera para el otro, pues no se trataría de una intervención que homogenizara a todos los sujetos, ya que no pueden darse tratamientos estándares.

Recuerdo, con nostalgia, la labor que realizamos una serie de psicoanalistas y psiquiatras en Montenegro (Quindío), cuando el terremoto del Eje Cafetero Colombiano, donde pudimos trabajar en atención a sujetos individuales y a sujetos en grupos pequeños y grandes, para recordar a S. H. Foulkes, mientras el trabajo fue voluntario y no hubo el cortapisas de una empresa que nos pagara por el trabajo realizado, lo que limitó demasiado las posibilidades de acción, para que llegaran a la singularidad del sujeto, al solicitarnos tratamientos estándares, momento en el cual me retiré de dicha actividad. Los psicoanalistas fuera de ciertas líneas encuadrales, no podemos trabajar bajo la presión de protocolos.

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Cine clásico: “La Patagonia rebelde”, de Héctor Olivera (Argentina, 1974)

Argenpress Cultural

Dirección: Héctor Olivera
País: Argentina
Año: 1974
Duración: 110 min.
Género: Drama, Histórico
Reparto: Pedro Aleandro, Héctor Alterio, Luis Brandoni, Franklin Caicedo, Horacio Dener, Coco Fossati, José María Gutiérrez, Alfredo Iglesias, Maurice Jouvet, Néstor Kirchner, Carlos Lasarte, Claudio Lucero, Federico Luppi, Carlos Muñoz, Eduardo Muñoz, Ernesto Nogués, Héctor Pellegrini, Jorge Rivera López, Walter Santa Ana, José Soriano, Walter Soubrie, Alfredo Suárez, Osvaldo Terranova, Jorge Villalba
 Diseño de producción: María Julia Bertotto, Óscar Piruzanto
Fotografía: Victor Hugo Caula
Guión: Fernando Ayala, Héctor Olivera
Maquillaje: Blanca Olavego
Montaje: Oscar Montauti
Música: Óscar Cardozo Ocampo
Novela original: Osvaldo Bayer
Producción: Fernando Ayala

Análisis, por Ricardo Ávila



Temporalidad:

La historia comienza en Buenos Aires, en Enero de 1923, con el asesinato del Comandante Zavala, durante la presidencia de Marcelo T. de Alvear.

Luego de este suceso podemos identificar una anacronía del tipo "raconto", lo que en el campo cinematográfico se entiende como un movimiento de retrospección de mayor extensión que el "flashback". De esta manera, nos remontamos al año 1920 donde se desarrollaran el nudo y desenlace de la historia, la cual comprende un periodo estimado entre 1920 y 1923.

Localización:

Como dijimos, la película comienza en Buenos Aires, luego se traslada en desarrollo de la misma a Río Gallegos, provincia de Santa Cruz.

Hipólito Irigoyen ocupaba el cargo presidencial en la época en que se desarrollan los acontecimientos, quien asume el 12 de octubre de 1916, marcando la terminación de una época de fraude electoral. Fue la primera vez que se elegía a través del " voto universal, secreto y obligatorio ", como lo establecía la ley electoral sancionada en 1912, conocida con el nombre de Ley Sáenz Peña. Así se produce un cambio total en la política al asumir el gobierno la fórmula Yrigoyen-Pelagio Luna. El mandato duró hasta 1922, año en el que le sucedió Marcelo T. de Alvear. A pesar de ser ambos presidentes radicales, fueron muy distintos en sus pensamientos y actitudes. Consideramos importante destacar también las discrepancias entre el gobierno nacional radical y el gobierno provincial conservador, donde los distintos intereses son uno de los puntos claves de la dirección que toman los sucesos.

En este periodo la Argentina estaba integrada a la economía mundial como economía primaria exportadora, vendiendo al exterior trigo, maíz, lino, cueros y lana. Más tarde se agregó la venta de carne vacuna que reemplazó a la de ganado en pie, la cual pasó a ser el principal rubro de exportaciones argentinas. La integración al mercado mundial también dependió de factores como el desarrollo tecnológico, la tendencia de algunos países europeos a invertir fuera de su continente y la infraestructura nacional acorde para poner en marcha el modelo agro-exportador. Este último aspecto se tradujo en la recepción de muchos inmigrantes europeos. En el plano internacional, la Primera Guerra Mundial impactó en la Argentina, que mantuvo una posición neutral en el conflicto. En el campo comercial, afectó fuertemente el caudal de las importaciones: en dos años el porcentaje de operaciones con los países europeos se redujo en un 40 por ciento. Sin embargo, creció el intercambio con los Estados Unidos. El rubro más castigado y de más lento restablecimiento fue el de las máquinas, herramientas, materiales para ferrocarriles, construcciones e instalaciones industriales. Como contrapartida, en el país aumentó la capacidad productiva de las industrias alimenticias y ganaderas en general: frigoríficos, alimentos en conservas, los molinos, las lanas y los cueros. También crecieron las industrias textiles y mecánicas.

Podemos identificar la influencia que tuvieron las condiciones antes mencionadas en el contexto social tal es el caso de la caída del precio de la lana tras el fin de la Primera Guerra, la cual generó una preocupante desocupación. La caída de la demanda mundial ocasionó una gran crisis para los estancieros latifundistas que se beneficiaban con la explotación de la cría de ganado lanar, sometiendo a los trabajadores a inhumanas condiciones laborales, dando lugar a las primeras organizaciones y huelgas en reclamos de mejores condiciones. Sumado a esto la gran influencia de inmigrantes europeos con ideas socialistas se hace presente como un factor fuerte en la lucha de los trabajadores. En oposición se consolida la estructura latifundista, compuesta por la elite terrateniente.

Perfil de los Personajes

Antonio "el Gallego" Soto: Protagonista. Era uno de los líderes de la organización sindical que forman los trabajadores en reclamo de la explotación laboral en la Patagonia, es quien dirige las reuniones. De origen español, era un hombre enérgico, con ideales firmes, honesto que a lo largo de la película defiende lo sostenido desde el principio y solo busca llevarlo a cabo. Se enfrenta al gobierno provincial y alienta a la gente a adherirse a la lucha. En el final de la película podemos ver como ante la decepción que le provoca el "fracaso" de ser vencidos, escapa a Chile. Demuestra tener claro cuáles son los objetivos de su lucha, y no tomar provecho en términos oportunistas como lo hacen los miembros del Consejo Rojo. En cuanto a su vida política podemos identificar una ideología que combina los principios anarquistas y un fuerte compromiso sindical.

Es un personaje profundo y de gran importancia e influencia. Si bien es justificada la existencia de la figura de Antonio Soto como líder, no se aleja de ser un estereotipo que concentra el ideal de lucha característico del contexto. Es verosímil y la persona que este fue inspirado (Antonio Soto Canalejo) se convirtió con el tiempo en una leyenda de la Patagonia.

Schultz "el Alemán": Es la mano derecha de Soto, con más experiencia. Suele aconsejarlo y alentarlo para seguir con la lucha. Es un inmigrante que soñando con una mejor vida vino a nuestro país y se vio enfrentado con la injusticia y la explotación. Tenía proyectos y expectativas con respecto a su familia y mantiene sus ideales hasta las últimas instancias. Da la vida por su causa. Es un estereotipo, no se encuentran registros de su existencia, lo que nos lleva a pensar que es solo un personaje verosímil, no verídico.

José "Facón Grande" Font: Protagonista. Es un líder nato y a diferencia de Soto, es más espontáneo en su lucha y menos idealista, mientras el primero busca mucho más que un contrato laboral, a "Facón Grande" le concierne lo más cercano a la realidad que se vivía y la búsqueda de una instancia justa para los trabajadores. Es un hombre sin mayor educación. Verosímil, basado en el líder patagónico homónimo.

Teniente Coronel Zabala: Antagonista. Es quien dirige al Ejército en contra de los obreros. Es un hombre que pone su cargo por sobre todo, lo que le otorga una superioridad metafórica de palabra y literal de hecho. Obediente, consciente de lo que hacía pero totalmente debido a su papel como militar "…podrán decir que fui un sanguinario, pero no un desobediente…", inescrupuloso, no duda en recurrir a los engaños para liquidar a "Facón Grande". Inflexible, no acepta menos de lo que exige, no negocia, ya que eso sería rebajar su autoridad "…rendición incondicional o muerte…". Es un personaje verosímil, basado en la figura de Varela, quien dirigió la ofensiva contra el movimiento obrero en la Patagonia argentina.

Gobernador Méndez Garzón: Antagonista. Es inescrupuloso y claramente defensor de la elite local a la cual pertenece. Conservador. Quiere debilitar por todos los edios el movimiento obrero, esta demuestra cómo, al igual que el Ejército, esta temeroso por cómo pueden tornarse las cosas, al estar en desventaja numérica frente a los trabajadores. Aparenta estar seguro del cargo que ejerce y no vacila, pero con lo anteriormente mencionado, es evidente la inseguridad que manifiesta con sus actitudes poco representativas de la mayoría. Es un personaje verosímil, basado en la figura del Gobernador de la provincia de Santa Cruz.

Elite Local: Grupo humano conformado por las personas más adineradas y poderosas de la región, muchos de ellos propietarios de grandes extensiones de tierra que eran trabajadas por terceros. Fundamentalmente eran inversionistas extranjeros y políticos locales. Se destacan como la avaricia y el aislamiento de otras partes de la sociedad juegan sus cartas, determinando acciones no solo fundamentadas por la economía fría y calculada, sino también inhumanas. Grupo por demás verosímil, superficial y crucial para el desarrollo del ambiente socioeconómico en que se desarrollan los hechos.

Trabajadores: Grupo humano conformado por aquellos que trabajaban en relación de dependencia. Eran fundamentalmente inmigrantes europeos, con un idealismo influenciado por el comunismo, que buscaban encontrar en la Argentina una forma de vida más digna y cómoda que la que llevaban en sus países de origen. Podemos diferenciar dos grupos entre ellos: Unos, idealistas, de una orientación "Socialista", más culturizados y con objetivos más allá de la lucha obrera. Y otros, menos educados, con una ideología "Anarco-sindicalistas", conformados por obreros sin preparación previa mayormente analfabetos.

Acción dramática

Huelga sindical: los trabajadores hoteleros reclaman un aumento salarial y los sindicatos de estibadores, choferes, mozos y carreros se les unen.

Los terratenientes extranjeros y gobernantes buscan a alguien que represente y defienda sus intereses. Se lo proponen al gobernador de Santa Cruz, pero este no acepta ya que concentraría los dos cargos más importantes, Gobernador de la provincia y Gerente de la Sociedad Rural.

Los trabajadores no aceptan que algunos sectores no se adhieran a la huelga y sabotean los distintos lugares de trabajo en actividad.

Un enviado del juez llega a mediar entre los obreros y los patrones, para finalizar con las medidas les entrega el dinero que exigían como pago de los sueldos y "multa" por daños y perjuicios.

Se da una discusión sobre qué hacer con el dinero obtenido de la multa, deciden comprar una imprenta, un arma indispensable para difundir sus ideas.

El gobierno está en contra del acto que se realizará para el día del trabajador y lo quiere prohibir, sin embargo el Juez lo permite ya que no contradice ningún tipo de orden constitucional o político.

Las milicias irrumpen en el camarote de Antonio Soto donde se lleva a cabo una requisa y lo detienen junto con aquellos que dormían allí también. Los que se encuentran libres continúan con la huelga.

La clase dirigente se reúne para solucionar la huelga, ya que si las ovejas no se esquilaban en el momento propicio, el valor de la lana iba a caer, y resultarles en pérdidas económicas. Los más preocupados eran los hacendados ya que los comerciantes no tenían este problema y podían vender en cualquier época del año.

Llega un telegrama de Buenos Aires del gobierno Nacional, que ordena la liberación de los detenidos.

Se dan a conocer las condiciones del Convenio propuesto por los trabajadores, que establecía una serie de exigencias, en las que se incluían entre otras cosas:

La abolición de los camarotes.
Lavatorios para una mejor higiene.
Luz pagada por los empleadores.
Instructivos y manuales en castellano (La mayoría venía en Inglés)
Sueldo mínimo de $100
Dar preferencia a los trabajadores con familia, para propiciar el crecimiento de la sociedad.
Se hace cada vez más evidente la diferencia entre el Gobernador conservador y el Juez y Gobierno Nacional Radical.

Desde Buenos Aires la Organización de Trabajadores Libres envía 100 colaboradores para no perder la esquila, pero son boicoteados y mueren en un tiroteo.

Se envían gendarmes para luchar con los trabajadores y los matan.

Yrigoyen envía a un representante para saber que estaba sucediendo, y aunque este apoya a los trabajadores el presidente cede ante las presiones del exterior, y se "lava las manos". Los trabajadores se encuentran en la situación de explotación más primitiva.

Se propone a los trabajadores devolver las armas a cambio del acuerdo, ellos aceptan y se firma el 1º Convenio Rural de la Patagonia.

El Convenio no se cumple, boicot a un estanciero local con una nueva huelga.

Tanto la embajada chilena como los inversionistas ingleses están preocupados ya que la situación no se soluciona.

Ante estos hechos se convoca una huelga general en Lago Argentino.

Miembros del "Consejo Rojo" saquean las casas de estancieros, hacen destrozos y violan a las mujeres.

Los trabajadores sindicalistas los increpan por lo que hacen y se rehúsan a unirse a ellos, ya que no lo ven como una forma respetable de conseguir sus objetivos.

Yrigoyen ordena al Teniente Coronel Zabala que envíe tropas a Lago Argentino para terminar con el problema.

Los huelguistas se rinden ante el ataque, piden la liberación de los apresados y el cumplimiento del Convenio, pero el ejército les exige la rendición incondicional, sin dar lugar a ningún tipo de reclamos o la muerte.

Después de una Asamblea, los trabajadores finalizado el plaza de Zabala, repiten el reclamo y el ejército fusila a los representantes que habían salido a negociar.

El ejército tampoco estaba de acuerdo con el derramamiento de sangre que se estaba produciendo, pero las tropas eran ampliamente superadas en número por los huelguistas, por lo que temían perder el control de la Patagonia si no actuaban.

Después de numerosos ataques, los trabajadores de la columna de "Facón Grande" detienen el tren en el que se transportaban las milicias. Gracias al sorpresivo ataque, el ejército se repliega.

Mattheus, un estanciero de la zona le envía a "Facón Grande" un telegrama con miras de resolver el conflicto, pero a su aparición en el campamento de Zabala, los matan a el y a su segundo.

El Ejército reduce al "Consejo Rojo"

En el campamento de los huelguistas, el Alemán quiere atacarlos, pero Antonio Soto rechaza la idea, ya que considera que no están preparados.

La Asamblea está dividida, algunos quieren atacar el campamento de Zabala, y otros hablan de levantar la huelga. Se decide negociar y se envía a dos representantes.

El ejército los fusila y manda a pedir la rendición incondicional de los huelguistas.

Los trabajadores quieren rendirse, pero Soto está decepcionado, debido a esto huye a Chile junto con otros hombres.

Las milicias quieren encontrar a Antonio Soto, no le interesan los demás, nadie lo delata y de a poco los fusilan a todos.

El Convenio se deroga y se firma uno nuevo que beneficia a los terratenientes, se bajan los salarios.

Lenguaje e imagen

La película está llena de símbolos propios de la ideología de los sindicatos, y pueden aplicarse así mismo a un contexto actual con la misma validez que lo hacemos para este análisis.

La musicalización es dramática, acentuando los momentos de tensión y marcando claramente los distintos puntos de la misma sociedad en que se encontraban estos grupos: la elite terrateniente por un lado, particularmente influenciada por la cultura inglesa, dominante de tierras y con supuesta "clase". Vemos como hasta en aquellos actos que deberían ser "nacionalistas", existen tintes evidentes de esta dominación cultural. Por ejemplo, cuando se da la victoria en Estancia La Anita, se festeja cantando "Because he is a jolly good fellow" ("Porque es un buen compañero" en ingles).

Por otro lado, la caracterización de los obreros es mucho más fuerte y particular: cantan himnos con un fuerte sentimiento socialista. Mismo con esto vemos también la fractura en el sindicalismo, ya que mientras algunos entonan a viva voz "Grito del pueblo que oprime en cadenas, y esa injusticia no puede seguir, sin resistencia es un mundo de penas, antes que esclavo, prefiero morir…", otros trabajadores intercambian miradas y se sientan en silencio. El sindicalismo se presenta con una gran cantidad de evidencia socialista y anarquista, la cual no es originaria de aquí sino traídos de la cultura propia de los inmigrantes europeos. Vemos colgado en una de las paredes de donde se llevan a cabo las reuniones una bandera negra y roja. Estos colores no se presentaron de forma fortuita, sino que representan los dos movimientos que influenciaron su lucha, el negro por el anarquismo y el rojo por el socialismo. Como fruto de una lucha no solo por cambiar las condiciones de trabajo, sino también la mentalidad popular podemos ver volantes y carteles enunciando "Viva la huelga general. Mueran los zánganos de la colmena social.", tal vez esperado de la columna extranjera de lucha, bajo la voz de mando de Soto, de donde surgen estas leyendas y no tanto de la de "Facón Grande" con objetivos más humildes que la revolución utópica que pretendían los primeros.



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Tres cuentos cortos

Chara Lattuf (Desde Caracas, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Viento

Fue tanto el viento, que arrastro su alma. Dejando huellas en el camino, y la gente sigue ahí.

Tic Tac

 El sonar del tic tac deja un sabor amargo a quien escuchaba insistentemente como si se tratara de una lenta tortura que llegaba a aturdir los oídos, distorsionando a su alrededor la percepción del lugar que se encontraba. Víctor Jiménez abre los ojos y nota que está en una camilla del Hospital Central recuperándose de una recaída. Cae en un profundo sueño y el tic tac, tic tac se hace cada vez más lento, haciéndose más interrumpido la circulación de la sangre. Lo que era un estorbo se convirtió en una obsesión al no percibir los latidos que anunciaba el fin.

El Felino

En medio de una batalla al felino una bala le impacta; en caída libre se precipita al patio. Muere el gato con las botas puestas.

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Esta burra, caballeros... habla

Antonio Prada Fortul (Desde Cartagena de Indias, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Mahates es una próspera población ubicada en los Montes de María.

Está a menos de una hora de Cartagena de Indias y es una importante reserva agrícola de la región.

Sus pobladores son amables y hospitalarios, descendientes de los africanos que trajeron esclavizados a estas tierras en una diáspora obligada, se observa en sus habitantes, la influencia de las etnias arará, bantú, yoruba y mandinga.



Son alegres y cultores de un género musical oriundo de San Basilio de Palenque llamado Bullerengue.

Las mujeres de Mahates son estudiosas, hermosas y de esculturales cuerpos.

Pero ese pueblo también es famoso porque desde tiempos inmemoriales, algunas mujeres del poblado practican el arte milenario de la brujería.

Rodrigo Cassiani tenía diez y seis años y estudiaba en Cartagena, los viernes regresaba al pueblo y en vacaciones trabajaba en el sembradío de sus padres.

El sábado se reunía con sus amigos para enamorar las muchachas y asistir a los bailes que semanalmente se desarrollaban en ese hermoso lugar.

Estaba enamorado de Vilma Herazo, una hermosa joven de diez y siete años poseedora de una belleza de innegable origen bantú, tenía armoniosas caderas, pechos erectos, agresivos y era una gran conversadora, lo aceptó con la condición que la visitara en su casa para que su madre supiera con quién estaba saliendo.

La primera vez que Rodrigo visitó la casa de su novia, esta no se encontraba y fue atendido por la mamá de Vilma llamada Luisa Cañate.

Era una mujer madura y bella, el atractivo de la matrona y la redondez sinuosa de su cadera tenía una vigencia indiscutible a pesar de la edad que representaba.

Su suegra lo atendió con amabilidad y se percató que sus miradas, eran insinuantes y sugestivas; se agachaba con cualquier pretexto delante del joven, mostrando su entrepierna donde asomaba parte del velludo triángulo bulvar.

Cuando llegó Vilma a su vivienda, la mamá de la bella muchacha los dejó solos y esta salió a pasear con su novio quién más tarde, la trajo de regreso a su casa.

Rodrigo en ningún momento pasó por alto lo insinuante de esas furtivas miradas cargadas de ardiente pasión otoñal. Siempre que visitaba a su novia, la suegra lo rozaba con mucha sensualidad o le tocaba “sin culpa” eso que llamaban los españoles de antes: “la parte innombrable del cuerpo”, cosa que le ponía los pelos de punta, pero por respeto y amor a su novia, se cohibía.

En las zonas rurales del Caribe colombiano y otras regiones pastoriles del país, los jóvenes suelen copular con burras, como parte de su entrenamiento en el arte de los encantos y la iniciación sexual, ya que en esa época era muy difícil hacer el amor con las novias, a menos que al final de esta “osadía”, se asumiera la responsabilidad debida.

Un sábado de un Mayo lluvioso, terminó Rodrigo su visita bien entrada la noche.

La población dormía. Despreocupadamente el joven enamorado se dirigía a su vivienda cruzando por callejones cercados con cañabrava.

Una Cuadra antes de llegar a su casa, se atravesó en su camino, una burra que pastaba mansamente a esas horas de la noche.

Era una burra hermosa de grisáceo pelambre y una desamparada mirada que despertó cierta ternura en el joven noctámbulo.

Al ver al animal en ese solitario paraje, tocó su lomo y el solípedo levantó la cola dejando a la intemperie su sexo que parecía un mejillón del mediterráneo. La condujo al sitio de mayor penumbra del callejón, desabotonó la bragueta, bajó su pantaloncillo, agarró a la burra por el anca y la penetró hasta copular con ella.

Lo cierto es que jamás había tenido una experiencia tan maravillosa como la que tuvo con esa burra a pesar de la cantidad de animales que había “conocido”.

Todas las noches encontraba Rodrigo la burra en ese lugar y se repetía la misma experiencia de la noche anterior.

Así sucedió durante más de siete meses.

En vacaciones cuando regresaba tarde del sembradío, encontraba al animal a la vera del camino pastando despreocupadamente y ahí mismo la conducía debajo de un jobo frondoso donde se repetía el mismo encuentro de siempre, Rodrigo estaba verdaderamente “cebado” con la encantadora, dócil y muy sabrosa solípeda que hasta se movía con una suave y sensual cadencia.

Cierta noche Rodrigo notó un bulto en el abdomen de la suegra y Vilma al percatarse de eso le dijo: Mi mamá está embarazada y papá tiene dos años de estar en Venezuela, ella no ha querido decirme quien es el padre de la criatura.

La suegra de Rodrigo lo miraba socarrona picardía, que no pasó desapercibida al joven enamorado que pasó por alto esa sugestiva mirada, en cierta forma estaba acostumbrado a sus miradas insinuantes.

Siguió visitando a su novia hasta que la suegra de Rodrigo tuvo su bebé.

Este se alejó un poco mientras Vilma atendía a su madre y hermano recién nacido. La burra había desaparecido de su vida.

Rodrigo se reunía diariamente con los amigos en cualquier esquina del poblado.

Un día se despidieron y cada uno se dirigió de regreso a su respectiva casa.

Al joven le tocó caminar solo, un largo trayecto hasta su casa y al cruzar por el callejón, encontró su burra favorita pastando a la vera del camino.

Se acercó acariciándole el lomo y como siempre, la burra alzó la cola dejando al descubierto su sexo enorme como las ostras del mar de Mármara, en el que pudo apreciar Rodrigo a pesar de lo tenue de la luz, que estaba extrañamente bordeado por un ralo bello pasurín similar al púbico pelambre de las mujeres.

Sin prestarle atención a pesar de lo extraño, agarró al noble solípedo por el suave lomo y como siempre, penetró con ansia a la burra como era su costumbre.

Cuando se subía el pantalón escuchó una voz que lo llamaba: Rodrigo...Rodrigo.

Alarmado termina de vestirse y mira para todos lados en busca de la voz que lo llama con insistencia.

Cuando se dispone a marcharse del sitio, se repite el llamado: Rodrigo…Rodrigo.

Con la sorpresa más grande, se percata que es la burra la que le está hablando.

Sintió un terror inmenso cuando la burra le dice: ¿Cuándo vas a conocer a tu hijo?

Se orinó sin poder evitarlo cuando se percató que la burra a la que el entraba, tenía la misma cara de su suegra Luisa Cañate.

Salió corriendo asustado, aterrorizado, y casi desmayado del susto.

Tras de sí, una carcajada luciferina aumentaba su sonido en sus oídos.

Al llegar a la puerta de su casa cayó desmayado.

Así lo encontraron sus padres cuando salieron presurosos al escuchar el estropicio que los despertó a esas horas de la noche.

Le dieron agua con toronjil y azúcar al joven mientras este les contaba a sus padres lo que le había sucedido.

Al día siguiente, se llevaron a Rodrigo para Cartagena y solo regresaba a Mahates cuando estaba en vacaciones.

Después de esa terrorífica experiencia les cuento lo siguiente y créanme señores, créanme, Rodrigo, jamás volvió a mirar burra alguna ni para ir de la casa al sembradío y viceversa, prefería caminar o irse en motocicleta.

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Plástica: Pintores contemporáneos de la India

Aly Vélez Vélez

La ocupación británica supuso la proliferación de un estilo colonial que aportó al arte indio los lenguajes estilísticos europeos. Tuvo bastante repercusión la influencia del arte francés, sobre todo por la presencia de militares franceses que asesoraban a los majarásh indios en su lucha contra los ingleses en los primeros años de ocupación, como podemos percibir en Nagpur, Baroda e Hyderabad. La conquista británica trajo un estilo colonial bastante parecido al realizado en Estados Unidos: Catedral de San Juan, Calcuta (1787), Ayuntamiento de Bombay (1855), fuerte de San Jorge (Madrás).

El siglo XIX se caracterizó por el empleo de un estilo neogótico victoriano, sobre todo en edificios oficiales. Hasta finales de ese siglo no hubo un cierto renacimiento de la arquitectura india: Victoria Memorial Hall, Calcuta (1912), edificio de Correos de Bombay, planificación urbanística de la nueva capital, Nueva Delhi. El siglo XX supuso la apertura a tipologías más universales, abriéndose el arte indio a las formas de vanguardia, como se puede apreciar en la intervención de arquitectos extranjeros como Le Corbusier en Chandigarh y Bangalore.



Actualmente la India está viviendo un auge en el campo de la creación emergente y las artes plásticas contemporáneas. En el 2007 en total eran trece los creadores indios que se encuentran en la lista de los 500 artistas de postguerra más cotizados. Algunos de los nombres que destacan son Subodh Gupta, Francis Newton Souza, Anju Dodiya, Shibu Natesan, Ravinder G. Reddy, Raqib Shaw, Syed Haider Raza, Tyeb Mehta y Jitish Kallat, entre otros. El artista hindú más cotizado es el escultor Anish Kapoor, que entre julio de 2006 y junio de 2007 acumuló unos beneficios totales en subastas de 6.440.150 euros, con 24 lotes vendidos. Paralelamente, el panorama galerístico está experimentando un fuerte auge en los últimos años. Centralizado en Nueva Delhi y Bombay, cuenta sin embargo con interesantes establecimientos en otras ciudades como Bangalore o Kolkata, donde surgen constantemente galerías jóvenes y centros de arte independientes.

El Grupo de los artistas progresistas era el grupo más influyente de los artistas modernos en la India desde su formación en 1947, combinaron tema indígena con los colores post-impresionista, estilos expresionistas, cubista y brusca formas.

El Grupo de los artistas progresistas estaba formado por Francis Newton Souza y SH Raza. Uno de los primeros miembros fue MF Husain y otros asociados con el grupo incluyó SK Bakre, Akbar Padamsee y Tyeb Mehta.

El grupo deseaba romper con el resurgimiento del nacionalismo establecido por la escuela de Bengala del arte y fomentar un indio avant-garde, para participar a nivel internacional.

En 1950, Vasudeo S. Gaitonde, Krishen Khanna y Mohan Samant se unió al Grupo, después de la salida de la India de los dos principales fundadores Souza y Raza. Bakre también dejó el grupo.

El modernismo europeo fue la influencia más distintivos en el grupo, pero sus miembros trabajaban en estilos radicalmente diferentes, desde el expresionismo de Souza a la abstracción pura de Gaitonde. Imágenes de paisajes específicos y la India también fueron adoptadas, en particular por Metha y Husain.

Ver pinturas desde aquí.

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De la Campania y Puglia al Epiro (Diario de viaje)

Erasmo Magoulas (Desde Canadá. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Iba camino a la región de Puglia. Salí de Nápoles a mediados de abril, con el aún brillante sol de la Campania, y el aire fresco que corre por las tardes, a través de ese paseo marino que es la Via Francesco Caracciolo, y el azul del Tirreno.

Uno se despide de esos lugares con un dejo de tristeza. Había caminado por Nápolesa cordándomede la película Passione de John Turturro, de un amor imposible, LinaSastri, de las películas protagonizadas por Sofía Loren, de la versión de O sole mio de Massimo Ranieri, y de los colores y la música del Quartieri Spagnoli. Marinos de la Grecia Arcaica desembarcaron en las Islas de Capri e Ischia hace unos tres mil años, dando inicio a una expansión cultural sin precedentes, la Magna Grecia. Mi corazón me decía que esa geografía humana no me era del todo desconocida.


El paseo marino de Nápoles

Una mañana partí para el oeste de la Bahía a conocer el Puerto de Pozzuoli y las ruinas griegas de Cumae en honor a Apolo, junto al Lago Averno al que le cantara Virgilio en su Eneida.

Había leído que el escritor y viajero francés André Gide se había apasionado por un corredor marino de extraordinaria belleza, era la Costa de Amalfi. Gide no se había equivocado, si el paisaje natural era deslumbrante, la mano del hombre lo había enriquecido con colores y formas. Desde Sorrento, la tierra del poeta Torquato Tasso, recorrí el camino de Gide hasta el pueblito de Amalfi. De regreso a Nápoles paré en Pompeya, caminé incansablemente la ciudad, en ruinas desde hace dos milenios, e hice la tradicional subida al Vesubio. Un tren interurbano une poblaciones de historia apasionante, entre Pompeya y Nápoles, como Torre Anunciata, Torre del Greco, Ercolano, Portici, y San Giorgio.


AmalfiCatedral de estilosBizantino yRománicode Amalfi

En Sorrento vi, en huertas familiares, la producción de limones más extraña que haya visto jamás. Inmensos árboles del cítrico, tan altos que para realizarles las labores de cura, poda y cosecha se fabrican andamios permanentes de varios pisos. El destino de la producción será el delicioso licor limoncello y por supuesto el -ningún tamaño es suficientemente grande- gelato de limón.

Yo paraba en un quartieri muy tradicional de Nápoles, Mergellina, y la Estación de trenes me quedaba a escasas dos cuadras. De allí partí a Brindisi. Estuve varias veces tentado de bajarme a mitad de camino cuando pasé por la región de Basilicata, donde se encuentran reliquias arqueológicas griegas en Potenza y Matera, pero el tiempo apremiaba y el crédito de las tarjetas se encogía a una velocidad que siempre nos da una sensación de vértigo a los que viajamos.


Los acantilados de Sorrento

Brindisi es una pequeña ciudad con muy poca actividad turística. Después de los tsunamis, de visitantes extranjeros, que sufren las grandes ciudades de Italia, llegar a una mediana localidad que no es tocada por ese fenómeno, uno tiene la sensación de ser un sobreviviente. Es tanta la extrañeza de los locales por los visitantes que en el mercado de verduras y frutas, mi condición de coterráneo de Maradona y Messi me granjeó la simpatía de varios puesteros. El júbilo del aceitunero era talque me regaló una selección de aceitunas marinadas de diferentes variedades. Trajo un par de vasos y una botella de Nero amaro, un vino rojo tradicional de la región de Puglia. Tarde de aceitunas, Nero amaro, y práctica de mi Italiano, el cual, al final de cuentas, no resultó tan horrible.

Uno no se quiere ir de Italia, se los aseguro. Se me cruzaban por la cabeza decenas de escusas para no partir, y eran tan buenas como la de hacerse una disparada a Lecce, la Florencia del Sur, donde se reúne lo más granado del Barroco italiano de los Siglos XVI y XVII; o una visita a Martano, Melpignano y Calimera, la Grecia Salentina, donde se habla el Griko, un dialecto con una notable influencia del Griego, y donde todos los agostos se realiza uno de los festivales musicales y danzarios más electrizantes de la Cultura mediterránea, La Notte della Taranta.

http://www.youtube.com/watch?v=vVaV6kd6YpE

Desde Brindisi había dos ferries a Grecia, uno llegaba a Igoumenitsa y el otro a Patras. Mi intención era tomar éste último, pero no me acuerdo por qué motivo este servicio estaba cancelado por una semana y el único disponible era el de Brindisi-Igoumenitsa.

Igoumenitsa es un puerto griego sobre las confluencias de los mares Adriático y Jónico, en el norte del Epiro, cerca de la frontera con Albania. Las ocho horas de travesía fueron de una tarde muy luminosa, un cielo radiantemente azul y mar tranquila, así que sentarse en la cubierta y contemplar aquello era un lujo, me dije, y eso es lo que hice toda la tarde. El ferry pasó por el estrecho entre la Isla griega de Corfu -la última parada de Odiseo, antes de llegar a Itaca- y la pequeña ciudad balnearia albanesa de Ksamil. Algunas luces comenzaban a encenderse, a uno y otro lado de estrecho. Lo que se veía tanto a babor como a estribor estremecía por su belleza.

Llegué a Igoumenitsa alrededor de las nueve de la noche. La ciudad en penumbras, se presentaba como poco acogedora. Era el único turista. El resto del pasaje estaba conformado por griegos que volvían, luego de una circunstancial residencia en Italia por cuestiones de trabajo; y rumanos y búlgaros para conchabarse en trabajos agrícolas temporales. En la tarde del siguiente día llegaría a Atenas.

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El reventón de Cabimas (1922-2013): Patria La Rosa. 14 de diciembre de 2013

Evaristo Pérez Suárez (Desde Estado Zulia, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Luego de un siglo entregando sus entrañas a la Patria, cual madre amante secular, Cabimas está en el epicentro de la Soberanía Petrolera encomendada por el proyecto bolivariano a la conciencia de las fuerzas populares organizadas desde la derrota del sabotaje petrolero de 2002-2003.

Políticamente, su tradición petrolera, se mantiene en pugna como símbolo de la resistencia ante las fuerzas alienadas pro-imperialistas caracterizadas por una total ausencia de sentido patrio que sin el menor escrúpulo proclaman la entrega de nuestras riquezas.



Del mismo modo el aguijón cultural de las valoraciones extranjeras y sus formas políticas se han batido duro contra la conciencia de reafirmación sociocultural y económica en una particular amalgama cuya expresión social pugna entre una conciencia propia y sus hibridaciones evidentes y contadictorias.

Exclamaba José Chiquinquirá Rodríguez su verso frontal

“ A mi pueblo el extranjero
le sustrajo una materia
perforándole la arteria
del órgano mineral
para dejarle al final
desolación y miseria”

Por eso rememorar y vivir anualmente el 14 de diciembre de 1922, invoca las fuerzas plurales de su dignidad en la realidad y su sostenida lucha política exaltada ya por Udón Pérez en su obras ORO ROJO, en la cual funda la agitación - ¿dónde el olifante que anuncie la huelga? – decía - ¿Los Amos?: Manojo de Lacras ¡- refería su verso político y por la ética entendida como la hermosa adolescente Rosa, llamada “Patria” en el seudónimo de su ficción poética, quien prefiere inmolarse con un fósforo junto al agresor en el fango de un pozo petrolero antes que ser violada por el anglosajón sediento de codicia lasciva y material para poseer nuestra riqueza y dignidad, y lograba metaforizar así la Soberanía Petrolera que ha dignificado en varios episodios históricos con acierto el pueblo venezolano

El Reventón de La Rosa Cabimas queda registrado por su espectacularidad visual como el gran símbolo de la riqueza petrolera de nuestro subsuelo ya en pleno albor de la cultura maquinista automotriz.

 El prodigio petrolero venezolano, bautizado como Mene por nuestros pobladores originarios, comenzó a ser registrado muy temprano por los Cronistas del proceso colonial llegando a concretarse incluso la extracción de lo que probablemente fue el primer barril de petróleo saqueado a la llamada América el 30 de abril de 1539 enviado a la llamada reina Isabel.

La sociedad forja su cultura a partir de la actividad económica, en función del trabajo y así Cabimas, aún teniendo una procedencia agrícola, pesquera, maderera, simbolizada en la savia vital de la copaiba como máximo bálsamo curativo del árbol de cabima, es sinónimo de petróleo. Pero su resonancia rebasa esa obvia situación pues también expresa el despojo transnacional y nacional.

El campo La Rosa, que fue perforado desde las primeras exploraciones en 1913, era evidencia del enclave transnacional logrado en Venezuela en la dominación oprobiosa de Juan Vicente Gómez en el período 1908-1935. Ya lo ordenaba la línea estratégica del imperio británico y el Departamento de Estado de los Estados Unidos:

“Nuestra línea política está trazada en el sentido de que el almirantazgo debería convertirse en propietario y explorador de los yacimientos capaces de atender sus propias necesidades de combustibles... nos corresponde ser dueños, o de cualquier manera gestores, en los lugares de extracción de una porción razonable de la cantidad de petróleo crudo que exijan nuestras necesidades”.

Winston Churchill, Primer lord del almirantazgo británico, 1913.

“Señores: la vital importancia de obtener adecuados abastecimientos de petróleo mineral, tanto para los presentes como para las futuras necesidades de los Estados unidos, han sido puestas actualmente en forma imperiosa en este Departamento de estado. El desarrollo de regiones con yacimientos de petróleo comprobados y la exploración de nuevas áreas, está siendo realizada de manera agresiva en muchas partes del mundo por ciudadanos de varios países y se buscan activamente concesiones de derecho minero, se desea obtener la más completa y reciente información con respecto a tales actividades…”

Instructivo del departamento de estado. Estados Unidos. 1919

(Mieres. Francisco y varios. Pdvsa y el golpe. Editorial Fuentes. Caracas. Venezuela. 2002. pp 7-8.)

PATRIA LA ROSA

Cierto es que la eclosión petrolera fue simbolizada por el magnánimo estallido de La Rosa el 14 de diciembre de 1922, en Cabimas zona de la costa oriental del lago que diera nombre al famoso pozo histórico. 100.000 barriles diarios emanaron solos a más de cien metros de altura durante casi diez días.

(Sequera, Armando. Agenda del petróleo en Venezuela. Alfadil Ediciones. Caracas. Venezuela. 1997. P.34)

El suceso bautizado popularmente como “el reventón”, o también “el chorro”, había revelado el poder energético venezolano que produjo la ambición irrefrenable de compañías y capitales mundiales por el impacto petrolero de la nación caribeña, allí yacía la capacidad energética requerida por el sueño desarrollista exaltado por la modernidad industrial del mundo dominante basada en el “Maquinismo” que requiere el singular torrente de esta “sangre de las máquinas”.

De inmediato las migraciones se dirigieron hacia el epicentro bituminoso del borde del lago de Maracaibo y se unirían en una amalgama neomestiza, neozamba, ultramulata, plurigenética.

Aquel alud de inmigrantes heterogéneos se combinaba a la dinámica de inversión que movilizaba recursos nunca vistos, pero asimismo creó a su lado, unas condiciones de vida anárquicas, deplorables y traumáticas.

Claramente comprobados los enormes yacimientos costaneros aceleraron el proceso urbanizador en los años 20, planificado para la comodidad del hábitat de los campos que disfrutarían ingleses, anglo-holandeses, norteamericanos y europeos con muy escasas excepciones criollas.

La consecuencia fue una verdadera mixtura biocultural. Según las cifras que se manejan en 1936 había 47.026 extranjeros. 25 años después el censo señala 461.584, el 53,8 % vienen de España e Italia. Hay muchos portugueses y menos centroeuropeos. (Britto García, Luis. “Para comprender y querer a Venezuela”. Conac. Caracas. Venezuela. 2004. P. 51)

La forja del beneficio petrolero se ha logrado sólo con las luchas heroicas de los patriotas, profesores, abogados, luchadores sociales, obreros, trabajadores en general, ante los tres desastres fundadores que fueron silenciando en la historia del enclave transnacional en Cabimas y toda la Costa Oriental del Lago de Maracaibo: el social, el económico y el ecológico.

Sin embargo hubo en esa complejidad aspectos organizacionales de extraordinaria ingeniería de las compañías en el agreste entorno, claro está para sí misma, y desarrollos fundamentalmente en salud, educación, recreación y en el hábitat, pero en el sentido de sus propios intereses culturales y económicos: la arquitectura petrolera, las proveedurías, de modo que la crítica y la lucha histórica se fundamenta en el carácter excluyente hacia el venezolano y en pro del incremento del beneficio de la nación que además queda con un enorme pasivo ecológico.

Al Profesor Jesús Prieto Soto debemos las siguientes reflexiones y datos acumulados en décadas de apasionada investigación vivencial en nuestra realidad petrolera:

“La Rosa era una comarca limitada por elevadas matas de coco a orillas del Lago. Aparecían los hatos “El pedregalito” de Martín Cárdenas; “Curazao” de Juan Dall’ Orso; y “Hato Nuevo” de José Trinidad Perozo. Miguel Urdaneta Quintero atendía su bien abastecido negocio, situado frente a la casa del italiano Juan Dell’ Orso, comerciante de madera.

La perforación en el campo de La Rosa se inició con el denominado pozo R-Nº 1, el 24 de noviembre de 1913. Pozo que fue interrumpido y completado posteriormente el 6 de julio de 1918.

El pozo Barroso Nº2 comenzó ser perforado el 3 de agosto de 1918, con equipo de cable y percusión. El día del mismo mes de agosto, se suspendió la perforación.

The Venezuelan Oil Concessions Ltd. (VOC) , tres años después, o sea, a partir del 25 de septiembre de 1921, armó otra cabria y reanudó la perforación del pozo Barroso Nº 2.

En un tercer intento de perforación del pozo Barroso Nº 2, los trabajos se reactivaron el 27 de julio de 1922. Habiéndose presentado contratiempos tales como derrumbes de las paredes del pozo, la tubería de revestimiento se pegó varias veces, el cable de perforación se rompió, y fue necesario pescar la mecha. Y el 20 de noviembre de 1922, a una profundidad entre los 1235 y 1262 pies, se encontró gas y se hizo contacto con arenas petrolíferas.

Cuando se había alcanzado una profundidad de 1.500 pies, unos 457 metros, brotó compulsivamente el chorro de petróleo el día 14 de diciembre de 1922.”

Asimismo, el rescate de aquellos pioneros siempre olvidados por el anonimato de las siglas transnacionales se debe a las investigaciones apasionadas del profesor Prieto Soto. Veamos algunos:

TRABAJADORES PIONEROS EN EL POZO LOS BARROSOS II – LA ROSA CABIMAS, 1922:

TALADRO:

ANDRÉS OCHOA, ERASMO SÁNCHEZ, LUIS FREITES, RAFAEL FREITES, MIGUEL ACURERO, JOSÉ MARÍA OCANDO, ALBONIO SUÁREZ, CARLOS DÍAZ, ANDRÉS QUIRÓZ

TAREAS GENERALES:

MIGUEL OCHOA, LUCIANO OCHOA, ANGELITO BORJAS, EDUARDO GUERRERO, DANIEL PEROZO LIZARDO, JOSÉ ANTONIO VILLEGAS, JUAN D’LORSO HIJO, PEDRO GONZÁLEZ, PEDRO DÍAZ, RUBÉN BORJAS, MIGUEL CARDOZO

CUADRILLA DE PERFORACIÓN:

ALCIBÍADES COLINA, SAMUEL SMITH, GERMÁN ESCARAY, RUBÉN CLAVEL, GRACIANO RODRÍGUEZ, ANDRÉS BORJAS
CARLOS DÍAZ, ERASMO SÁNCHEZ, PARRA, MAVÁREZ

JAVIER NOS DIÓ UNA ROSA

El pasado aniversario 90 del Reventón en 2012, la Plaza Bolívar, parcialmente destruida por la derecha y la desidia, fue espacio artístico para rememorar este hito histórico con destacado concierto.

Fuerzas populares entre ellas las orientadas por el Movimiento Unidos por la Dignidad de Cabimas habían organizado los argumentos históricos contra esa destrucción física y espiritual, hechura de los factores antipatrióticos con su manifestación política en Rosales y Alemán expresada en la agresión a su Plaza Bolívar.

En este esfuerzo comunitario destacó la vehemencia de Javier Fernández como líder intelectual, y se logró detener el proyecto destructivo con los apoyos de infinidad de voluntades y obteniéndose el logro jurídico para parar el desastre.

Estas iniciativas que no han concluido y aún son veladas para que se logre la mayor coherencia con la propuesta arquitectónica originalmente conferida al Arq. cabimense Enrique Colina, se han unido a un esfuerzo cultural, para promover la memoria histórica del Reventón.

Con Javier Fernández consustanciamos afectos y afinidades de resistencia y creatividad cultural y sostuvimos la defensa de la industria soberana y antiimperialista en el 2003 cuando aún no había expirado la insurrección en las Jornadas de Reestructuración del Cied en Maracaibo.

Ese amigo, se hizo nuestro hermano y hoy las fuerzas socio culturales de Cabimas han logrado reivindicarlo al reinaugurar del desastre y el abandono de esa Plaza Bolívar el Teatro con el nombre “Javier Fernández” y en su marco se realizará allí el 91 aniversario del Reventón.

Esta designación por la Alcaldía de Cabimas se logra con la presión de las fuerzas culturales más patrióticas y bolivarianas de Cabimas y el Zulia en homenaje al profesor Javier Fernández, en cuya lucha, que sé de muchos, destaco a Douglas Querales, Pedro Querales, y a Edward Govia y Alexis Ochoa de Los Hijos de Limber: Rock petrolero de Cabimas. Fanny Díaz de Fernández guarda con esmero el legado de textos inéditos e investigación cultural.

Javier, quien partió aún joven militó en esa vaho de incompletud y desaliento en que se debate la identidad de los cabimenses, pero su estallido sentó vehemente la defensa de nuestra identidad, de nuestra “cabimidad concreta” y asumió su herida en la redención de la plaza Bolívar de Cabimas ante la destrucción a la que fue sometida por la decadente dupla de Manuel Rosales y Hernán Alemán, en una clara definición antiimperialista desde la docencia de la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt, en otras iniciativas y la organización cultural popular.

Nada dulcíneo, Javier nos dio una Rosa para reventar la entraña del intelectual vivo.
La defensa concreta contra la desidia la dejó plasmada en su libro “Cinco Plazas dentro de un Complejo Patrimonial Urbano: Historia documentada de la Plaza Principal de Cabimas y sus antecedentes”.

La Patria ideológica se defiende con el permanente ejercicio de la Soberanía Cultural.

Podemos concluir que El Reventón 1922-2013, emergerá en metáfora de nuestra memoria identitaria como episodio impresionante que resume del orgullo de la vorágine de Cabimas, el Zulia y Venezuela y nos marca el inicio de su evaluación y lucha desde el Lago de Óleo de Maracaibo, presto al reclamo del rescate de su vida, sus peces, su puerto y su gente, como nos legara el pensamiento cantor del insigne Alí Primera.

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Lampedusa

Daniel Vilá (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Que no puedan dormir.
Que les ardan los párpados,
que les duelan los ojos,
Que se queden sin aire,
y con la boca seca
y las sábanas quemen
y el sudor los empape.
Que la puerta se cierre
y no sepan abrirla,
que sufran atrapados
en su maldita alcoba.
Porque se hicieron socios
del mar embravecido
y sintieron alivio
cuando tantos no entraron,
cuando se dieron vuelta
las pateras.
Sin embargo, es inútil
montarse en el deseo.
Todo seguirá igual
y no arderán sus párpados
ni dolerán sus ojos
y el aire estará acondicionado
y la heladera llena
y las sábanas frescas
y entrarán y saldrán
de su maldita alcoba.



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Música: “Cuadros de una Exposición” de Modest Mussorgsky (Versión en piano y versión orquestal)

Modest Mussorgsky compuso la pieza para piano Cuadros de una Exposición en 1874. Ravel comenzó su
orquestación en mayo de 1922 y la terminó en el verano siguiente. Serge Koussevitzky dirigió el estreno en la Opera de París, el 19 de octubre de 1922. Victor Hartmann era un arquitecto, acuarelista, diseñador y amigo de Mussorgsky. El compositor no sólo apreciaba a Hartmann sino que también creía que su amigo tenía el sueño para convertirse en un gran arquitecto ruso. Mussorgsky quedó desolado cuando Hartmann falleció de un ataque cardíaco a la edad de 39 años.

Su pena se mezclaba con sentimientos de culpa, pues recientemente había estado paseando con Hartmann cuando el arquitecto tuvo un ataque y no podía respirar. En lugar de llevarle a un médico, Mussorgsky trató de calmar al afligido Hartmann: "Descansa un poco, almita, y luego seguiremos." Debido a este incidente, Mussorgsky ilógicamente se culpaba a sí mismo por la muerte de Hartmann: "Cuando recuerdo esta conversación, me siento desdichado, porque me comporté como un cobarde con temor a la enfermedad. Este temor existía porque yo temía preocupar a Hartmann, ¡así que me comporté como un tonto niño de escuela!"

Mussorgsky, que no era la más estable de las personas, se hundió en una profunda depresión. Estaba obsesionado por la muerte de su amigo y su irracional creencia de que era en parte responsable de ella. Empezó a beber, vendió algunas de sus pertenencias para obtener ingresos, sufría de alucinaciones, una vez desapareció durante días, se involucró en un alboroto y le echaron de su apartamento.

Vladimir Stassov, amigo tanto de Hartmann como de Mussorgsky, estaba preocupado por la salud mental y física de este último. Creía que podría ser de ayuda para el compositor si le comprometía en alguna actividad en honor de Hartmann. Así que organizó una exposición de alrededor de 400 obras del artista. Mussorgsky asistió a la exposición y se sintió conmovido por lo que veía, pero no pudo componer una pieza conmemorativa para Hartmann hasta algunos meses más tarde. Cuando finalmente se puso a trabajar, decidió escribir una suite para piano de diez movimientos, cada uno de los cuales representaba uno de los cuadros de Hartmann. Sólo tres de los movimientos corresponden a los cuadros exhibidos en la exposición de Stassov. Las otras eran bocetos y dibujos que Mussorgsky había visto en la casa de Hartmann. El enlace entre todos los movimientos era un tema de "paseo". "Mi propia fisonomía se muestra a través de los intermezzos", explicó Mussorgsky. Aunque Cuadros de una Exposición tiene una grandeza inconfundible, el compositor se contentó con dejarla como pieza para piano. Es atractivo pensar, sin embargo, que le hubiera satisfecho la forma en la que Ravel la orquestó medio siglo más tarde. Maurice Ravel siempre se sintió menos cómodo con la gran tradición de las obras maestras alemanas, ejemplificadas en la música de Beethoven y de Wagner, que con la música folclórica española, el jazz norteamericano, la música gitana húngara y la música para conciertos rusa. La natural mezcla de elementos folclóricos que hacen los rusos en su música seria, su desatención a la tradición germánica, la espontaneidad de su arte y los maravillosos colores de sus orquestaciones atraían al francés. Este se sintió especialmente atraído por la música de Mussorgsky, el menos occidental de los rusos.

A pesar de su entusiasmo, Ravel sabía relativamente poco respecto de la música de Mussorgsky y aun menos respecto del hombre. Las versiones originales de la mayoría de las composiciones rusas no eran conocidas, ya que las presentaciones por lo general eran versiones que habían sido "mejoradas" por sus amigos bien intencionados, como Rimsky-Korsakov, por ejemplo. El amigo de Ravel, el crítico Michel D. Calvocoressi, compartía su interés por Mussorgsky. Calvocoressi viajó a Rusia en 1912 con el propósito de reunir material para un libro sobre música rusa y tratar de estudiar la partitura original de la ópera de Mussorgsky, Boris Godunov. En Rusia encontró una maravillosa hospitalidad pero muy poca información. Nunca llegó a ver el manuscrito de Boris, pero descubrió, en efecto, una gran cantidad de datos sobre la partitura de piano original de Cuadros de una Exposición.

Esta información iba a resultarle muy útil a Ravel cuando, una década más tarde, emprendió la orquestación de la pieza para piano de Mussorgsky, a petición del director Serge Koussevitzky. Ravel estaba encantado con este encargo, no sólo debido a la admiración que sentía por Mussorgsky, sino también porque había estado experimentando dificultades para componer y buscaba un proyecto más fácil que pudiera desbloquear su impulso creativo. En ese sentido, el trabajo no tuvo éxito, pues Ravel no compuso nada en absoluto durante un año después de terminada la orquestación de Cuadros. El compositor deseaba mantenerse lo más fiel que fuera posible al original de Mussorgsky, pero todo lo que tenía a su disposición era la versión publicada, que había sido muy corregida por Rimsky-Korsakov. Con la ayuda de los materiales que Calvocoressi había traído de Rusia, Ravel pudo inferir muchas cosas sobre las ideas originales de Mussorgsky.

Aunque Ravel nunca fue a Rusia, sabía poco sobre la personalidad de Mussorgsky y tenía sólo seis años cuando el compositor ruso murió, había una notable afinidad entre los dos hombres. Como señala Víctor Seroff, que ha escrito las biografías de ambos compositores:

Ambos hombres, en lo que se refiere a su arte, fueron arrastrados, como poseídos, a todo lo nuevo, al progreso -para citar a Mussorgsky: "¡A las nuevas playas! Sin temor a través de la tormenta, las aguas profundas y los arrecifes- a las nuevas playas!" Ambos hombres fueron librepensadores, negaron el dogma y la tradición. Para ambos, la integridad artística era como su propia carne. Sus vidas personales se conservaron como enigmas para el resto del mundo. Ambos compositores preferían la compañía de hombres. Con las mujeres sus relaciones se mantenían en la condición de amantes hijos y amigos dedicados pero platónicos. Aunque, a diferencia de Ravel, nunca se sospechó que Mussorgsky fuera homosexual, los dos hombres se mantuvieron adolescentes en sus relaciones emocionales. Ravel siempre hablaba de buscar la soledad, pero tenía tanto miedo de estar solo como Mussorgsky, a quien, en la última parte de su vida, le aterrorizaba pasar una noche sin compañía. Ambos hombres fueron "animales" de lo más sociables, para citar nuevamente a Mussorgsky. Ambos amaban el hogar, la familia y los niños, pero nunca se casaron. Para ambos, las casas de sus amigos íntimos eran como sus propios hogares.

Ravel no fue el primero que orquestó Cuadros, ni iba a ser el último. Existen otras versiones orquestales de Mikhail Tushmalov, Henry Wood, Leonas Leonardi, Lucien Cailliet, Leopoldo Stokowski, Vladimir Ashkenazy y otros. Estas transcripciones se interpretan de vez en cuando como curiosidades, pero sólo la orquestación de Ravel ha ingresado al repertorio orquestal normal. También existen versiones para sintetizadores, quintetos de bronces, guitarra solista y grupos de rock. Este gran número de arreglos de Cuadros señala la naturaleza esencialmente orquestal de la partitura de Mussorgsky.

Ravel fue un orquestador soberbio y original. Es notable que la orquestación de Cuadros no haga sonar a la pieza como una obra de Ravel. Este trató conscientemente de preservar el sonido de Mussorgsky y de orquestar como podría haberlo hecho el ruso.

La siguiente descripción del paseo y de los cuadros está sacada de las cartas de Mussorgsky y de otras fuentes:

Paseo. Mussorgsky intentaba retratarse a sí mismo y a sus impresiones mientras paseaba por la galería donde se exhibía la exposición de Hartmann.

Gnomo. Dibujo de Hartmann de un pequeño cascanueces, un juguete de niños hecho para el árbol de Navidad. El cascanueces tiene la forma de un gnomo malo.

Paseo.

II Vecchio castello. Acuarela de un trovador que canta ante un castillo medieval italiano.

Paseo.

Tullerías. Niños Peleando en el Juego. Acuarela de Hartmann de una esquina del famoso jardín francés.

Bydlo. La palabra polaca para "ganado". Dibujo de dos grandes bueyes arrastrando un pesado carro campesino con dos enormes ruedas.

Paseo.

Ballet de los Pollitos no Empollados. Diseño de Hartmann del vestuario para el ballet Trilby. Los pollitos danzan con sólo sus patas saliendo de sus cascarones.

Samuel Goldenberg y Schmuyle. Dos dibujos a lápiz, que pertenecían a Mussorgsky, titulados "Dos Judíos Polacos - Uno Rico, el Otro, Pobre".

Limoges: El Mercado. Pintura de un mercado francés.

Catacumbas. Una pintura del mismo Hartmann, acompañado por el arquitecto Kenel y un guía con una linterna, explorando las catacumbas de París.

Cum Mortuis in Lingua Morta. El tema del Paseo, rotulado en la partitura "Con la Muerte en una Lengua Muerta". Mussorgsky escribió sobre la partitura para piano: "El espíritu creativo de Hartmann me conduce al lugar de los cráneos y los llama; los cráneos mismos comienzan a resplandecer desmayadamente desde adentro."

La Pequeña Choza en las Patas del Pollo. El hogar de la bruja Baba Yaga en los cuentos de hadas rusos. Ella vive en una choza montada sobre las patas de un pollo gigante. Hartmann diseñó una cara de reloj que representa el viaje de Baba Yaga en un palo de escoba.

La Gran Puerta de Kiev. Diseño arquitectónico de Hartmann para una estructura destinada a conmemorar el día en el que Alejandro II escapó al asesinato en Kiev. La puerta, que nunca se construyó, está pintada con un casco gigante en la parte superior.

Fuente: http://www.hagaselamusica.com/clasica-y-opera/obras-maestras/cuadros-de-una-exposicion-de-modest-mussorgsky/

Presentamos la versión en piano, ejecutada por Lluís Rodríguez Salvà



Y la versión orquestal, interpretada por la Orquesta Sinfónica de la RTVE bajo la dirección de Miguel Ángel Gómez Martínez.



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La vida es crear

Miguel Segovia (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Sin ella
todo es negro.

Y...
por muchas
trabanquetas,
me pongan,
los,,,?,
a mí,
en ningún aspecto,
me van a parar.

Se acabó,
la expo
EL INFIERNO DOMÉSTICO.

El logo en una Baldosa de 15x15,
ya que no me han dejado exponerlo,
en El ayuntamiento,
se expondrá,
en el Colectivo Socirte,
en la exposición de pequeño formato,
se hace para navidad.
-- amén de otras cosas chicas --

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Transformación

Marcelo Colussi (Desde Guatemala. Colaboración especial para ARGENPRESS CULTURAL)

–“¡Vas a hablar, hijo de la gran puta! Si no hablás, ¿sabés lo que te va a pasar? ¡De rodillas nos vas a pedir que te matemos! ¡De rodillas! Con esta navaja que ves acá te voy a cortar los huevos, ¡sin anestesia!, y te los voy a hacer comer. ¿Vas a hablar entonces, la recalcada concha de tu madre?”–

¿Cómo me voy a olvidar de algo así? Les cuento con lujo de detalles lo que decía, cada insulto que el tipo usaba, porque es imposible que me lo olvide… ¿Cómo no lo voy a recordar, si la persona a quien estaban torturando en esta historia que ahora les cuento….era yo?



Eso fue ya hace mucho tiempo, no sé… como treinta años atrás. Treinta y dos para ser exacto. Yo era joven por aquel entonces, y cargado de entusiasmo, de ideales. No es que ahora haya perdido esas esperanzas, pero la vida nos va cambiando. Como decía no sé qué poesía que leí por ahí alguna vez: “después la vida se impone: tanto tienes, tanto vales”. Yo ya hace años que me desvinculé de la actividad política. Ahora, ¿qué les voy a decir?... ¿Será que yo también cambié? Cuando volví del exilio ya estaba en otra. Con mi primo pusimos esta pizzería aquí, en Avellaneda, y desde hace como veinte años que me dedico a esto. Y ahí vamos pasando la vida…

Bueno, en realidad fui militante por poco tiempo, sólo en mis años juveniles. En esa época en Argentina había un clima de rebelión juvenil, como creo que había en toda América Latina. Y no sólo en América Latina: me parece que era en todo el mundo, después del mayo francés en 1968, la década de los Beatles, de los hippies, del “peace and love”… Me acuerdo todavía de esas manifestaciones contra la guerra de Vietnam… Y nosotros, en Latinoamérica con nuestras guerrillas… En fin, eran épocas de esperanza, de grandes ideales. Pero después vino la represión. ¡Fue terrible, che! ¡Terrible! Treinta mil desaparecidos, ¿les parece poco? Todavía me hace cagar de risa, y me indigna al mismo tiempo, cuando los milicos decían que hubo “algún exceso” en la guerra contra la subversión. ¡Qué hijos de puta!, si nos masacraron. ¡Excesos! ¿Por qué no se van un poco a la concha de su madre?

Bueno, pero viéndolo ahora, ya más de grande, más fríamente, hasta los puedo entender –no justificar– a esos militares, a la cana... ¿Cómo? Sí, sí: aquí en Argentina “cana” significa policía… Ellos solamente cumplían órdenes. Terminaron siendo los “malos de la película”, y en un sentido, con razón. Pero en verdad ellos solamente le hacían el favor a los ricachones y a los yankis. Si los prepararon para eso, para reprimir, para ver en cada comunista la peor enfermedad del mundo a la que había que limpiar, ¿qué mierda se le podía pedir entonces? Si los prepararon para ser unos hijos de puta, asesinos y torturadores, tanto el ejército como la policía, ¿qué iban a hacer? Al final si metieron preso a alguien, fue a algún cabo torturador a lo sumo, pero los grandes empresarios, los terratenientes, los grandes industriales, y la embajada yanki, que era la que daba el visto bueno final, ninguno de esos fue tocado. Ni los van a tocar. Los miliquitos y la cana fueron los boludos al final, empleados a sueldo que ni sabían lo que estaban haciendo ni para quién trabajaban. Aunque, claro… tampoco merecen perdón.

Por eso les digo, che, que el caso del Tano es digno de admiración. Yo no les voy a decir que me quebré. No, creo que no. Me cagué todo, por supuesto. Después de la tortura estuve como tres meses preso, y como era preso legal, no sé cómo, lograron sacarme. Mis viejos tenían unos pesitos y con eso me fui del país. Nos les voy a contar ahora todo en detalle, pero la verdad es que no fue nada agradable. Fui a España. De una vez me instalé en Barcelona, como tantos argentinos… Eramos plaga, che. Había muchos, por todos lados. Y la verdad, estábamos todos cagados, porque decían que los servicios de la embajada seguían persiguiéndonos.

Como un año después de haber llegado a España fue que volví a saber del Tano. Al principio todos los argentinos que estábamos ahí nos llevamos un cagazo fenomenal. En Buenos Aires el tipo era conocido por lo animal. Era uno de los peores torturadores, créanmelo. Decían que no sólo torturaba por razones ideológicas sino que era un sádico, que disfrutaba haciendo ese trabajo.

No te voy a decir que yo me hice un admirador de él con el tiempo, pero su caso me sirve para afirmar sin dudas que las transformaciones son posibles. ¿No se acuerdan de San Agustín acaso? Lo leí por ahí la vez pasada; parece que el tipo, de joven, era un don Juan de primera, un aristócrata que lo único que hacía era dedicarse a buscar mujeres. Fue él quien dijo aquello de “es de mal gusto acostarse dos noches seguidas con la misma mujer”. Y después vino el cambio. No me acuerdo bien cómo fue; tuvo una revelación divina, creo. Lo cierto es que el tipo se hizo cura. Y no sólo eso: se hizo un teólogo de los más importantes, llegó a obispo, y fue tal vez el teórico más importante que tuvo la Iglesia Católica junto a Santo Tomás de Aquino. Una vez medio leí un libro suyo: “La ciudad de Dios”. No entendí ni jota, pero me doy cuenta que no cualquiera escribe algo así.

Pero para no irme del tema, lo cierto es que un fulano así pudo hacer un cambio enorme en su vida, y lo pongo sólo como un ejemplo. El mundo está lleno de ese tipo de transformaciones. La del Tano es una de ellas, quizá una de las que más me llamó la atención, por eso siempre la pongo en primer lugar.

Resulta ser que a este tipo le decían el Tano porque era hijo de un tano, de un italiano. Era más grande que yo, me llevaría como veinte años, pero no aparentaba la edad. Parecía un pibe. Y lo que me acuerdo es que el cabrón torturaba sin capucha, distinto a como hacían casi todos. Me acuerdo que me dijo: “¡Ves, estoy con la cara descubierta, guerrillero hijo de puta. Yo no tengo nada que ocultar, no le tengo miedo a nadie. Hago esto porque creo en lo que estoy haciendo!”

Realmente era un cabrón. Aunque fuera para ser policía, el tipo los tenía bien puestos; no era un mediocre, eso estaba claro. No sé cómo explicarlo, pero lo cierto es que transmitía un aire de suficiencia en todo. Daba la sensación de infalibilidad, siempre, en todo.

Bueno, como les contaba, estando en Barcelona fue que nos enteramos que él andaba por ahí. Al principio todos le escapábamos. El andaba por ahí lo más campante. Eso fue lo que nos desconcertó un poco: si hubiese estado de incógnito buscando información, tratando de investigarnos, no se hubiera dejado ver así nomás. Cuando quiso acercársenos –nosotros teníamos un pequeño grupo de exiliados y funcionábamos con grandes medidas de seguridad– nadie estuvo de acuerdo con recibirlo. Estuvo buscándonos por un buen tiempo, creo que meses. Una vez me paró por la calle, así nomás, en seco. “Che, vos: ¿por qué carajo no se quieren reunir conmigo, siempre me evitan? Yo ya no soy más cana, ahora soy de ustedes”. Por supuesto no supe qué decirle. Me quedé parado, mudo, y estaba que me cagaba en los pantalones. El tipo se dio cuenta, y con tono suave, delicado, me dijo que había cambiado mucho su forma de pensar. Que después de años de estar persiguiéndonos, se había dado cuenta que a todos ellos, la policía y el ejército, los usaban, y que por tanto se había vuelto socialista. “Aunque te sorprendás, sí, así es flaco: cambié. Ahora me hice zurdo. Vos pensarás que te lo digo para infiltrarlos; pero te aseguro que no es así. Yo también estoy en el exilio, como vos. Podés consultarlo con gente de la pesada, de los que aquí hay varios. Cambié, te lo juro. ¿O acaso no tengo derecho a cambiar, a rectificar? Estaba equivocado. Me prepararon para ser un asesino, un pelotudo que se creyó todo eso de la lucha anticomunista y qué sé yo cuántas boludeces más, acostumbrado a torturar…, pero cambié. Y cuando se dieron cuenta que me había metido en una célula del Ejército Revolucionario del Pueblo, mis mismos compañeros de la Federal me fueron a buscar para boletearme. De pedo me escapé, de pura leche, y llegué por aquí. Además… te pido perdón. Era mi trabajo, ¿viste? Los huevos no te los iba a cortar; era sólo para asustarte”.

Me lo dijo en el medio de la calle. Yo me quedé con la boca abierta que no me salía una palabra, y el fulano me dijo que lo averiguara bien, que hiciera correr la voz entre todo el grupo de argentinos. Y se fue prometiéndome que un día de estos iba a volver a buscarme. Les juro que quedé aterrado en ese momento.

Al principio en el grupo de argentinos hubo desconcierto. Nadie lo podía creer. Pero después empezaron a llegar las informaciones, y sí, efectivamente parecía que era cierto. El Tano había tenido… ¿cómo decirlo?... una crisis de conciencia. Sí, eso fue. Quién sabe por qué, de qué manera… lo cierto es que el tipo, como con cuarenta años y siendo oficial de la Policía Federal, todo un torturador funcional a la dictadura que en ese momento estaba destrozando al pueblo, se comenzó a plantear cosas. Yo no lo vi directamente todo eso, pero lo fui sabiendo después. Además, es lo que él me contó años después.

En realidad no hubo nada especial en su vida que lo marcara, algún incidente fuera de lo común, alguna pérdida o algún acontecimiento significativo por el que viniera la transformación. El tipo era viudo. Según él mismo una vez me contó, la única vez que me habló más de cinco minutos seguidos sobre su vida pasada, la mujer murió de cáncer muy jovencita, antes que llegaran a tener hijos. Y él nunca se volvió a casar. Se dedicó por entero al trabajo. Lo mandaron a hacer un curso en Panamá, me dijo un día. Estuvo dos meses ahí, y recuerdo que me contaba –les juro que me pareció que hasta se le caía una lágrima cuando hablaba de esto, creo que fue la única vez que lo vi así–, me contaba que estando en Panamá tuvo la intuición que iba a volver a Centroamérica. Y tenía razón…

Siempre me contaba, cosa que me llamaba la atención por lo ceremonioso de la manera en que lo hacía, que el respeto más grande de su vida lo sentía por su viejo, un gringo que había llegado a la Argentina a principios del siglo XX, como tantos italianos, con una mano adelante y otra atrás. Y me contaba que lo emocionaba hasta hacerlo llorar esa canción de Piero, ¿la conocen?, que habla del viejo: “Viejo, mi querido viejo. Ahora ya camina lento, como perdonando el tiempo…” Y fue en Nicaragua, esa vez que me contaba esas cosas casi llorando, fue ahí cuando me dijo que él, igual que esa canción, sentía esa sensación: “el dolor lo lleva adentro, tiene la tristeza larga, de tanto venir andando…”

Era un tipo taciturno, sin dudas. De muy poco hablar. Pero lo poco que decía, era siempre exacto. Si antes fue un tipo de derecha, un tipo preparado para ser un cuadro en la lucha contrainsurgente, desde que se hizo de izquierda les aseguro que daba gusto escucharlo. Decía muy poco, es cierto, pero siempre con una convicción y una exactitud casi infalible. Creo que nunca en mi vida lo vi reír. No, nunca. Pero lo que decía tenía una fuerza que no podía dejar de impresionar. Te conmovía. Me parece que debe haber sido cierto eso que él mismo me confesó, que el dolor lo llevaba adentro.

Cuando vino la revolución sandinista en Nicaragua en 1979, muchos argentinos que estábamos en el exilio, en Europa fundamentalmente, marchamos para este paisito centroamericano, esta nueva Cuba, esta nueva esperanza que se abría. Y fue ahí que me di cuenta que sí, que es posible el cambio.

El mismo tipo que hacía unos años atrás me había torturado en algún lugar de Buenos Aires, el tipo que más miedo me había dado en toda mi vida, ahora me salvaba la vida. Tanto él como yo, junto a otros internacionalistas, fuimos asignados a una cooperativa de café en el departamento de Jinotega, al norte del país, frontera con Honduras, la zona por donde fundamentalmente operaba la Contra. Estábamos todos armados con fusiles soviéticos, los famosos AK 47. Yo, recuerdo, tenía pareja: una nicaragüense que no pasaba los diecisiete. El Tano, como siempre, solitario. Cuando atacó la Contra –fue una tarde, como a las cinco, y hacía algo de fresco porque era enero– nos agarraron medio desprevenidos. Nosotros tuvimos varias bajas, tres o cuatro creo. Pero ellos la llevaron mal. En realidad, quien salvó a todos fue el Tano. Por increíble casualidad en el momento en que comenzó el ataque, él había ido al baño. Bueno… al baño, es una forma de decir… Había ido al monte, con el fusil, por supuesto, y cuando escuchó los primeros disparos, entró en combate. Después me contó que no hizo tiempo a lavarse, y eso fue lo que más le molestó.

Nosotros estábamos en desventaja numérica. Cerca de la casa de la cooperativa éramos menos de diez, no recuerdo bien…seis o siete; los otros estaban muy lejos. Y en la columna de la Contra eran más de veinte. Si no hubiera sido por el Tano, yo no estaría hoy aquí. Desde donde él estaba haciendo lo que nadie podía hacer en su nombre, tenía una posición privilegiada, porque él veía a los que nos atacaban, pero nadie lo veía a él. Y en un santiamén se bajó a lo veinte, o más, que eran ellos. Recuerdo que después no quiso aceptar una medalla al valor que le ofrecieron. Dijo, parcamente, que la obligación de todo revolucionario es defender la revolución, y que no debería haber ningún premio por acciones que tendrían que ser cosa común.

Después corrió mucha agua bajo el puente. Vino el derrumbe del campo socialista, cayó la revolución sandinista. Yo ya hacía unos años que había regresado a la Argentina, cuando había terminado la dictadura. Fue ahí que me asocié con mi primo, como les había contado. Pero el Tano siguió firme en la lucha. Cuando fueron derrotados los sandinistas, marchó a El Salvador. Y supe que se contactó con el Farabundo Martí de Liberación Nacional, el grupo guerrillero que tenía a maltraer al ejército nacional, es decir: en forma indirecta, a los yankis. Algún argentino con el que habíamos militado juntos años atrás fue el que me lo contó: el Tano rápidamente fue aceptado en las filas guerrilleras. Y demostró ser un tipo no sólo con huevos –eso jamás estuvo en duda– sino con brillantez política. Cuando vino la desmovilización porque ya no había más espacio para seguir la guerra, el Tano siguió actuando en la legalidad. Y según supe no hace mucho, ahora es alcalde por el FMLN en alguna localidad en Mazatenango, ya nacionalizado como salvadoreño. Ah, y según me contaron también… tuvo un hijo.

¿Quién dijo que no es posible cambiar?

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