viernes, 24 de enero de 2014

El oro azul del putumayo

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Colombia, Ecuador y Perú anuncian propuestas de desarrollo en sus fronteras, siguiendo la ruta de sus principales cuencas. Las implicaciones ambientales, políticas, culturales y estratégicas de la Cuenca Amazónica ocupan hoy mayor interés de la inversión internacional, sujeta a Estados democráticos que exigen condiciones que involucran el desarrollo de los pueblos más olvidados.

El plan peruano para la infancia y adolescencia 2021, que tiene al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables como entidad rectora, ha creado nuevos rumbos, incluyendo, entre otras iniciativas, la acción social de la Marina de Guerra en la Amazonía, con plataformas itinerantes que convocan a múltiples instituciones públicas y privadas, para atender los distritos y comunidades.



La primera iniciativa, en marcha, abarca la Cuenca del Napo y compromete la participación del Ecuador. Ha motivado el interés de incluir la Cuenca del Putumayo, río principal que nace en el Nudo de los Pastos de Colombia, afluente del Amazonas, desemboca en el Atlántico, en Brasil, pasando por Ecuador y Perú. El Estrecho del Putumayo, es la principal población peruana de la frontera con Colombia.

El Cuerpo de agua del Putumayo tiene como afluentes a Igara Paraná, Yaguas, Cara Paraná, San Miguel, Algodón y Guamúez, con una longitud de 1.813 km y un caudal medio 8.760 m³. El Putumayo, en Brasil, Içá, significa en quechua, putu mayu, de 'putu': vasija de fruto de árboles y 'mayu', «río que nace donde crecen las plantas”.

El Putumayo fue navegado por el explorador francés Jules Crevaux (1847-82). Llegó a Cuembí, a unos 1.300 km de su boca sin encontrar un solo rápido. Cuembí está a sólo 320 km del océano Pacífico en línea recta, pasando por la ciudad de Pasto en el sur de Colombia.

El Putumayo nace en los Andes, en territorio del municipio de Sibundoy, cerca de la ciudad de San Juan de Pasto. Se dirige hacia el sureste, abandonando pronto la montaña, llegando a Puerto Asis, localidad colombiana con unos cien mil habitantes.

Los principales afluentes del Putumayo son: en el tramo colombiano: el Guamúez, quebrada Cehembí. En el tramo de frontera Colombia - Ecuador: Güeppi, San Miguel. En la frontera Colombia y Perú: el Yavineto, Campuya, Cara Paraná, Algodón, Igara Paraná, Yaguas. En el tramo brasileño: Cotuhe y Pureté, llegando de Perú.

En el 2014, reviven las ideas del Tratado de Cooperación Amazónica Colombo - Peruano, preservando el tratamiento que se le ha conferido a la región. El plan peruano colombo peruano de 1979 contiene elementos válidos para integrar la frontera con un criterio unificado, articulado a la economía nacional de ambos países.



Años atrás, los gobernantes de Colombia y del Perú, se reunieron en San Antonio, a orillas del río Amazonas y suscribieron una Declaración Conjunta, en Leticia, capital del Departamento colombiano del Amazonas. Las propuestas que se discutieron buscan fortalecer la capacidad científica y tecnológica, prestar atención integral a las comunidades indígenas/nativas, en sus aspectos territoriales, servicios sociales básicos, protección de sus derechos fundamentales, en especial su integridad social y cultural.

La zona Colombiana comprende los Departamentos del Putumayo y Amazonas. La zona Peruana comprende el Norte de la Provincia de Loreto, alcanzando las provincias de Maynas y Ramón Castilla e involucrando a las poblaciones de las orillas de los ríos Putumayo, Napo, Amazonas y Yavarí.

El Putumayo ya no da tantos frutos como antes. Las sequías han castigado la pesca y el trasporte es más complejo. En la frontera, señala la revista La Semana de Bogotá, poco o nada se conoce de las relaciones entre peruanos, ecuatorianos y colombianos que confluyen en el río y el bosque. Se trata de una sola familia que convive con el olvido. Hay poco Estado.

El nombre del departamento colombiano de Putumayo, que deriva del río del mismo nombre, a decir de algunos historiadores significa “Río de las Garzas” o “Caudal de aguas tranquilas”, según los indígenas del lugar. Su economía se basa en la actividad agropecuaria en el piedemonte y en la explotación de los recursos petroleros y forestales de su jurisdicción.

Respecto al oro azul hay referentes valiosos. Las aguas del Putumayo y toda la Amazonía nos lleva a conclusiones severas: Se necesita un mínimo de 20 a 40 litros de agua por día por persona para consumo e higiene básicos. Sin embargo, los recursos de agua dulce del mundo enfrentan grandes demandas. Crecen los conflictos acerca de los derechos de acceso, a pesar de que mucha gente todavía no goza equitativamente del agua y saneamiento.

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