jueves, 30 de enero de 2014

Las certezas de una época

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Era una época en que todo era muy claro y evidente: habría un foco que se extendería por toda América Latina.



Y ayudados por el foco la clase obrera tomaría el poder.

Los obreros eran buenos. Y si en la dirección del sindicato se volvían flojos y traidores a su clase era porque dejaron de ser obreros y pasaron a ser burócratas sindicales. No más obreros.

Y los burgueses eran malos. Y los militares eran el brazo armado del imperialismo.

Y nada de elecciones. Eran siempre fraudulentas, con el resultado adecuado a los intereses de las clases dominantes de cada país.

El Capital, de Marx, era la nueva biblia.

Aquel anciano recordaba siempre todo eso cuando por la Internet escuchaba y veía discursos de Cristina Kirschner, Dilma Roussef, Evo Morales, Rafael Correa, Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Época en que gente así gobernando era ininmaginable. Solamente Fidel, cuyo desembarco fue un foco que se extendió por toda Cuba.

Recordaba también sus amigos y conocidos torturados y muertos. Todos ellos con la certeza de lo inevitable de la revolución por la lucha armada.
 
Hasta que se dio cuenta que el marxismo había pasado a ser una nueva religión.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.