viernes, 3 de enero de 2014

Petitorio: Pueblos afrodescendientes de Venezuela

Caracas, 14 DE DICIEMBRE DE 2013
Ciudadanos:
ASAMBLEA CULTURAL REVOLUCIONARIA
Su despacho.-



Nosotras y nosotros, expresiones de los diferentes pueblo negros y negras que integramos la venezolanidad, ubicados en la parroquia San Agustín del Sur (Región Capital de Caracas, Venezuela) y miembros del Colectivo que integra la Prensa Comunitaria EL NEGRERO, reunido en asamblea los días 20 y 21 de Noviembre de 2013, pedimos que se integre la siguiente propuesta dentro del documentos que el GPP Cultura le entregará al presidente Nicolás Maduro, solicitado por él para la batalla económica. Para que sea tomado en cuenta entre las diferentes directrices que lo conforman, como máxima expresión organizativa de nuestro pueblo y sus expresiones identitarias que se vinieron a conformar en rasgos y que se hacen visibles a través de las diferentes expresiones que conforman las comunidades negras venezolana,

Conscientes de la significación histórica de este documento, exponemos los siguientes para que sea insertado en el documento a producir:

DECLARAMOS QUE:

1. Nos manifestamos orgullosos de nuestros ancestros y epónimos libertarios que resistieron y combatieron el proceso de desarraigó y esclavización que quisieron imponerles las culturas africanas, los blancos caucásicos europeos, los blancos criollos, los mantuanos y pardos venezolanos…, los cuales se convirtieron en pioneros de la libertad en las nuevas naciones que vinieron a conformar el continente americano.

2. Celebramos con profundo interés la convocatoria y preparación de tal iniciativa autónoma para la expresión y toma de decisiones de las diferentes expresiones de los movimientos negros que integran la venezolanidad, donde se hace predomínate la presencia de su sentido de pertinencia cultural, sus expresiones de organización colectiva, idiosincrasias, etc., encaminadas a definir los mecanismos de interlocución entre los pueblos venezolanos que poseen una piel negra, el gobierno nacional y la sociedad venezolana, la definición de rutas e instancias organizativas y procesos de concertación de agendas y actuaciones movilizadoras.

3. Respetamos la diversidad e integralidad del estado venezolano; frente al que declaramos nuestro legítimo derecho de autodeterminación y autogobierno y, por lo tanto, la necesidad de constituir libremente instituciones y entidades autonómicas propias dotadas de la suficiente potestad administrativa, presupuestal, financiera, territorial y política nacida del reconocimiento como pueblo venezolanos que poseemos una piel negra.

4. Las discusiones y decisiones tomadas en nuestras diferentes asambleas, reuniones, encuentros cara a cara con las diferentes expresiones organizativas que conforman los pueblos que poseen una piel negra en Venezuela, son insumos para el debate interno y la preparación del Primer Encuentro Nacional de los Pueblos que se caracterizan por poseer una Piel Negra en Venezuela, por lo mismo, no constituyen ni suplen los requerimientos formales y sustantivos de la consulta previa libre e informada, a los cuales está obligado a acudir el gobierno nacional.

5. Recogemos las lecciones aprendidas en las diferentes experiencias organizativas y movilizadoras que anteceden este convocatoria, cuyo acumulado nutre la expresión de nuestra identidad y la presencia histórica del pueblo negro venezolano en el contexto local, regional, nacional e internacional.

6. Las diferentes expresiones identitarias y culturales de los pueblos que se caracterizan por poseer una piel negra en venezolana, constituyen un aporte significativo a la vivencia de la herencia negra producto del desarraigo africano y a la construcción de espacios autónomos que nos caracterizaron como sujetos colectivos creadores de cultura. Estas expresiones se enriquecieron y fortalecieron, con los aportes de las culturas blanca criolla y europea, el aporte de los originarios, al preservar la vida comunitaria en los territorios ancestrales y reconfigurar la distribución de nuestro pueblo en nuevos territorios en los centros poblados y ciudades en los que hoy vive el mayor porcentaje de nuestro pueblo que se caracterizan por poseer una piel negra (Estadio Miranda, Vargas, Aragua, Zulia, etc.) y donde debemos dejar claro, que junto a las poblaciones morena conformamos el 52 por ciento del total de la población venezolana.

7. Resulta pertinente la instalación y funcionamiento de las comisiones consultivas del pueblo en las diferentes instancias y territoritos (nacional, departamental, municipal, distrital), en tanto constituyan espacios de interlocución y legitimación de decisiones del pueblo que se caracterizan por poseer una piel negra en Venezuela para el seguimiento, control, inspección y vigilancia en la implementación de políticas públicas implementadas por el Gobierno Bolivariano.

8. La autonomía constituye el soporte fundamental de nuestra existencia como pueblo, por lo cual los diferentes espacios de diálogo y negociación que se implementen deben reflejar la composición identitaria y las diferentes expresiones territoriales y organizativas de los pueblos venezolanos que se caracterizan por poseer una piel negra en Venezuela.

9. El fortalecimiento y cualificación de la representación política, debe reflejar la composición étnica del país, razón por la cual la misma debe ampliarse al mínimo poblacional reconocido en el Censo de Habita y Vivienda que se realizó en Venezuela en el 2011, por el instituto Nacional de estadística (INE); estimulando la constitución de una organización política nacional unitaria.

10. La articulación de una agenda nacional, departamental y local del movimiento donde estén reflejados el aporte que hicieron las poblaciones negras a la venezolanidad, en diálogo con los otros venezolanos, debe ser la expresión de las prioridades expresadas por nuestras comunidades y sus diferentes expresiones organizativas en los territorios rurales, campos y ciudades en los que se la debe consolidar; concertar y controlar. La implementación de mecanismos, procedimientos e instrumentos de control y veeduría de la agenda y su implementación debe reflejar la estructura organizativa que el pueblo venezolano adopte como expresión del movimiento negro venezolano y fortalezca los espacios de diálogo, concertación, coordinación tramitación de las diferencias y articulación de las distintas visiones y perspectivas a su interior.

11. Para articular las diferentes expresiones poblacionales y territoriales de nuestro pueblo, se requiere la articulación de la Autoridad Nacional de las Poblaciones Negras venezolana, bajo procesos de elección libre y autónoma para su escogencia, donde deben participar los diferentes pueblos que se caracterizan por poseer en su núcleo central y periferia de sentido, los rasgos que las caracterizan como cultura negra venezolana.

12. La consulta previa no constituye un instrumento gubernamental sino un derecho del pueblo venezolano que se caracteriza por poseer una cultura negra venezolana; cuya realización debe responder a principios éticos, procedimientos y espacios convenidos por las diferentes expresiones del pueblo venezolano, en condiciones que garanticen participación amplia, representatividad legitimada y deliberación suficiente para la toma de decisiones que, en todo caso, convengan a las comunidades involucradas.

13. La protección del territorio propio y de los recursos naturales debe garantizar el fortalecimiento de la identidad cultural y la autonomía del pueblo venezolanos que se caracterizan por poseer los rasgos de la cultura negra producto del desarraigo africano y de la transculturización positiva de la cultura caucásica europea, como criolla, mantuana, parda y originaria (mal llamados indígenas), contando con el desarrollo legislativo y el funcionamiento de las instancias organizativas, participativas, reglamentarias y de veeduría necesarias para garantizar y asegurar el futuro de nuestro pueblo; razón por la cual se deben incorporar mecanismos de consulta previa en todos los asuntos que incidan en el desarrollo de las diferentes comunidades; en especial en los planes de desarrollo nacional, departamental municipal y distrital, los temas mineros, en la distribución de regalías, la protección medioambiental, el desarrollo de concesiones y la implementación de proyectos agroforestales, hidroeléctricos y de ordenamiento territorial.

14. La salvaguarda de los territorios ancestrales y sus riquezas mineras deben fomentar el derecho de prelación de las comunidades étnicas en la extracción y disfrute de los títulos, posesiones y concesiones; de manera que se proteja y preserven las prácticas de minería tradicional y ancestral, se controle eficazmente la presencia y operación de empresas multinacionales y corporaciones privadas y se contengan los riesgos humanos, ambientales y culturales de las actividades de extracción, sin menoscabo del bienestar, la reparación y la contención del daño a las comunidades.

15. El fortalecimiento de la identidad de la Cultura Negra Venezolana y el respeto a la cultura venezolana, requiere enfrentar radicalmente la institucionalización del racismo y la discriminación racial en el país, para lo cual resulta necesario promover acciones institucionales sistemáticas y sostenidas que garanticen la educación, reglamentación, judicialización y la desinstalación de este fenómeno en todos los espacios en los que se lo reproduce.

16. La promoción de las culturas Negras venezolanas debe apuntar a una educación que haga transparente el proceso que conllevó a convertir a seres humanos inteligentes que poseían identidad africana en desarraigados, la participación de los africano en la caza y venta de su coterráneo a los barcos negreros europeos, su inserción como esclavos en los nuevos estados-nación nacientes (a los cuales consideraron una propiedad), su participación en las diferentes gestas libertarias, y luego su trasformación en sujetos creadores de cultura, en el que se le debe reconocer los aportes sociales, culturales, políticos y económicos de las poblaciones negras venezolanas y fomente la interculturalidad y la negociación interétnica constitutivas de la nacionalidad venezolana.

17. La planeación del desarrollo social y económico de los pueblos venezolanos que se caracterizan por poseer piel negra, requiere de la implementación de estrategias que protejan y fortalezcan el bienestar, garanticen la realización de derechos y estimulen la gestión de los recursos, la salvaguarda medioambiental, la corresponsabilidad, el fortalecimiento organizativo y la implementación de un sistema de indicadores de desarrollo humano con enfoque diferencial.

18. Fomentar el diálogo intergeneracional y la participación efectiva de la juventud venezolana que se caracteriza por poseer una piel negra, en los diferentes espacios y territorios, constituye un soporte estructural para garantizar la sostenibilidad cultural, la incidencia política, la preservación de prácticas identitarias y su transformación creativa a partir de sus aportes

19. La participación, representación política e incidencia pública de las mujeres venezolanas que poseen una piel negra, resulta fundamental en la garantía de sus derechos, así como en la promoción de su protagonismo y la valoración de sus aportes identitarios y culturales en los diferentes territorios, contextos y expresiones constitutivas del pueblo venezolano.

20. Los procesos educativos para los pueblo que se caracterizan por tener rasgos de la cultura negra venezolana, deben fomentar el fortalecimiento de su proceso educativo, desarrollo de la capacidad de gobernar, fortalecimiento de la cualificación y formación política, protagonismo de las mujeres y los jóvenes, la inclusión de la población con discapacidad y las diferentes expresiones del pueblo venezolano.

21. Incorporar en una próxima revisión de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la expresión “desarraigados negros y negras” en el Preámbulo de la misma, cuando dice: “El pueblo de Venezuela, en ejercicio de sus poderes creadores e invocando la protección de Dios, el ejemplo histórico de nuestro Libertador Simón Bolívar y el heroísmo y sacrificio de nuestros antepasados aborígenes, y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana que se caracterizaron por poseer una piel negra…”.

22. Rechazamos la construcción de concepciones historiográficas que nos muestran como parte del pasado, que eliminan nuestra gloriosa participación en las luchas por la independencia, que invisibilizan los aportes culturales de los desarraigados venezolanos que se caracterizan por poseer una piel negra, imponiendo estereotipos y paradigmas que desprecian su condición humana y que niegan qué los “negros” o “negras” se convirtieron en sujetos colectivos que se transformaron en creadores de culturas.

23. Reivindicar los esfuerzos que hacen la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), con el propósito de que se reconozcan los aportes morales, políticos, sociales y culturales de las poblaciones negras que fueron producto del desarraigo africano, en la conformación de los pueblos que conforman el Continente Americano, como la instauración de políticas públicas, tendientes a erradicar la pobreza, la exclusión, la xenofobia y el racismo que permitan armonizar los sistemas educativos y las política culturales, en función de una historia común y transparente que permita el desarrollo económico comunitario para avanzar hacia una integración etnos-comprensiva.

24. Nos consideramos descendientes de los millones de hombres y mujeres que supieron sobreponerse al desarraigo africanos y europeo que sobrevivieron a la trata transatlántica de esclavizados, al dolor y sufrimientos causados por estos procesos impíos producidos por las culturas africanas y europeas caucásica.

Es por ello que en base al art. 51 Constitucional, les hacemos el siguiente petitorio:

• Que el término Negro se perciba como una cultura de resistencia que le ha hecho aportes importantes a la diversidad venezolana y que no se vea como un Perfil Fenotípico Racial Discriminatorio, o como una distinción que conlleve a su prohibición dentro de la idiosincrasia venezolana.

• Que no se vea el término negro, como una expresión peyorativa o como lo conceptualiza el Subcomité de Estadística de poblaciones “Afro descendientes” (Instituto Nacional de Estadística): “Es toda persona de piel fuertemente pigmentada, pelo muy rizado, nariz achatada, y labios gruesos. Puede tener prácticas culturales de origen africano, aun cuando no la identifique como tales”. Distinción” y “Perfil Fenotípico Racial Discriminatorio” que no tiene cabida en la realidad venezolana que se ha convertido en una herramienta discriminatoria en contra del aporte que han hecho los sujetos de la acción que poseen una melanina negra y otras culturas a la diversidad venezolanas.

• Si las culturas populares constitutivas de la venezolanidad gozan de atención especial en el Venezuela, en el que se reconoce y respeta la interculturalidad bajo el principio de igualdad de las culturas, se debe asumir el aporte hecho por la cultura negra a la venezolanidad en la nueva Ley de Cultura y que se plasme de forma escrita y expresa que el Negro: Toda Persona nacidas en el territorio venezolano que se caracterizan por poseer uno rasgos culturales producto del desarraigo africano, en el que se le quito su identidad africana y los convirtieron en piezas de ébano.., que se reconocen en sí mismo como venezolano sobre la base de su percepción, valoración y ponderación de los componentes históricos, generacionales, territoriales, culturales, producto del desarraigo y la imposición tribual africana, la cultura indígena y la cultura europea, teniendo como característica principal una identidad que en su núcleo central de sentido y periferia de sentido, sus estereotipos se identifican con el ejemplo, heroísmo y sacrificio de los precursores y forjadores de esta patria libre y soberana que dieron origen al Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia Venezolano y que tiene como designio regirse por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad.

• El reconocimiento y la protección de la diversidad étnica y cultural y el derecho a la igualdad de todas las culturas que conforman la nacionalidad venezolana.

• El respeto a la integralidad y la dignidad de la vida cultural de las comunidades que se caracterizan por poseer una piel negra en Venezuela.

• La participación de los venezolanos y venezolanas que poseen una piel negra y sus organizaciones sin detrimento de su autonomía, en las decisiones que las afectan y en las de toda la Nación en pie de igualdad, de conformidad con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV).

• incluir los aportes morales, políticos, culturales y sociales de las y los estratos negros venezolanos en la Ley Orgánica de Cultura, como en la Ley Orgánica de Educación, en sus diferentes niveles y modalidades, como su difusión a través de la producción de libros de texto, que conlleven a la transparencia de enfoques que permita eliminar la discriminación y xenofobia en los diferentes estratos que conforman la población venezolana, con el propósito de seguir desarrollando su identidad, saberes, testimonios que permitan la recuperación y construcción colectiva de nuestro sentido de pertinencia cultural.

•  En vista que la Ley Orgánica Contra la Discriminación Racial, reconoce el sentido de pertinencia que tiene en la idiosincrasia venezolana la cultura negra venezolana y que juega un papel importante en la idiosincrasia venezolana, en la siguiente cita: “…las insurrecciones del “Negro Miguel” (1552); la impulsada por los negros en Margarita y costas de Cumaná (1525-1555, 1603)…”, se hace necesario revisar el concepto de descendencia y ascendencia dentro del marco jurídico venezolano.

• El Estado democrático y social de Derecho y de Justicia que impera en Venezuela, debe reconocer y garantizar a las comunidades negras el derecho a un proceso educativo acorde con sus necesidades y aspiraciones etnoculturales.

• La autoridad competente adoptará las medidas necesarias para que en cada uno de los niveles educativos, los currículos se adapten a esta disposición.

• El Estado sancionará y evitará todo acto de intimidación, segregación, discriminación o racismo contra las comunidades negras en los distintos espacios sociales, de la administración pública en sus altos niveles decisorios y en especial en los medios masivos de comunicación y en el sistema educativo, y velará para que se ejerzan los principios de igualdad y respeto de la diversidad étnica y cultural.

• Para estos propósitos, las autoridades competentes aplicarán las sanciones que le corresponden de conformidad con lo establecido en el Código Nacional de Policía, en las disposiciones que regulen los medios masivos de comunicación y el sistema educativo, y en las demás normas que le sean aplicables.

•  La educación para las comunidades negras debe tener en cuenta el medio ambiente, el proceso productivo y toda la vida social y cultural de estas comunidades. En consecuencia, los programas curriculares asegurarán y reflejarán el respeto y el fomento de su patrimonio económico, natural, cultural y social, sus valores artísticos, sus medios de expresión y sus creencias religiosas. Los currículos deben partir de la cultura de las comunidades negras para desarrollar las diferentes actividades y destrezas en los individuos y en el grupo, necesarios para desenvolverse en su medio social.

• Los programas y los servicios de educación destinados por el Estado a las comunidades negras deben desarrollarse y aplicarse en cooperación con ellas, a fin de responder a sus necesidades particulares y deben abarcar su historia, sus conocimientos y técnicas, sus sistemas de valores, sus formas lingüísticas y dialectales y todas sus demás aspiraciones sociales, económicas y culturales.

• El Estado debe reconocer y garantizar el derecho de las comunidades negras venezolanas a crear sus propias instituciones de educación y comunicación, siempre que tales instituciones satisfagan las normas establecidas por la autoridad competente.

• La educación para las comunidades negras venezolanas deben desarrollar conocimientos generales y aptitudes que les ayuden a participar plenamente y en condiciones de igualdad en la vida de su propia comunidad y en la de la comunidad nacional.

• El Estado debe adoptar medidas que permitan a las comunidades negras venezolanas conocer sus derechos y obligaciones, especialmente en lo que atañe al trabajo, a las posibilidades económicas, a la educación y la salud, a los servicios sociales y a los derechos que surjan de la Constitución y las leyes venezolanas.

• A tal fin, se recurrirá, si fuere necesario, a traducciones escritas y a la utilización de los medios de comunicación en las lenguas de las comunidades negras venezolanas.

• Los miembros de las comunidades negras venezolanas deben disponer de medios de formación técnica, tecnológica y profesional que los ubiquen en condiciones de igualdad con los demás ciudadanos.

• El Estado debe tomar medidas para permitir el acceso y promover la participación de las comunidades negras venezolanas en programas de formación técnica, tecnológica y profesional de aplicación general.

• Estos programas especiales de formación deberán basarse en el entorno económico, las condiciones sociales y culturales y las necesidades concretas de las comunidades negras. Todo estudio a este respecto deberá realizarse en cooperación con las comunidades negras venezolanas, las cuales serán consultadas sobre la organización y funcionamiento de tales programas. Estas comunidades asumirán progresivamente la responsabilidad de la organización y el funcionamiento de tales programas especiales de formación.

• El Estado velará para que en el sistema nacional educativo se conozca y se difunda el conocimiento de las prácticas culturales propias de las comunidades negras y sus aportes a la historia y a la cultura colombiana, a fin de que ofrezcan una información equitativa y formativa de las sociedades y culturas de estas comunidades.

•  El Gobierno destinará las partidas presupuestales para garantizar mayores oportunidades de acceso a la educación superior a los miembros de las comunidades negras venezolanas.

• Así mismo, diseñará mecanismos de fomento para la capacitación técnica, tecnológica y superior, con destino a las comunidades negras en los distintos niveles de capacitación. Para este efecto, se creará, entre otros, un fondo especial de becas para educación superior, administrado por el Icetex, destinado a estudiantes en las comunidades negras de escasos recursos y que se destaquen por su desempeño académico.

• El Estado apoyará mediante la destinación de los recursos necesarios, los procesos organizativos de las comunidades negras con el fin de recuperar, preservar y desarrollar su identidad cultural.

• Como un mecanismo de protección de la identidad cultural, las comunidades negras participarán en el diseño, elaboración y evaluación de los estudios de impacto ambiental, socioeconómico y cultural, que se realicen sobre los proyectos que se pretendan adelantar en las áreas a que se refiere esta ley.

Esto quiere decir, que no podemos seguir viendo a la venezolanidad dentro de la postura afro centrista y mono centrista europea, en el que tenemos que hacer transparente que sin la participación del Sistema Tribual Africano, jamás fuera nacido el capitalismo en el mundo; en el que hay que rescatar, que al momento de su llegada, éste era un territorio inhóspito, lleno de animales desconocidos, compuesto de múltiples enfermedades tropicales, etc., además que los europeos se encontraban físicamente en estado deplorable, desgastados producto de los vaivenes producidos por el desconocimiento y por la tenencia de una incipiente tecnología marítima.

La lógica nos dice que está claro que sin la participación del Sistema Religioso Tribual Africano, dicha expansión no se fuera dado, en donde el jefe tribual jugó una parte importante en este proceso de desarraigo que vivió África, puesto que tenía la potestad sobre su territorio (llamado en el derecho contemporáneo jurisdicción) y consideraba a sus súbditos como el bodeguero que es dueño de su bodega. Por ello hemos viniendo sosteniendo que ya basta de que la historia siga siendo vista desde una postura centrista y excluyente, que nos presenta a los europeos solamente como los malos y a los africanos como los buenos y eso se debe a los sesgo históricos y personales que han influido y jugado un papel importante en nuestro desarrollo y manera de ver las cosas, lo cual ha traído como consecuencia que continuemos viendo la historia de nuestros países desde la óptica africana y no desde la conformación de los distintos bloques que sirvieron de referencia para la conformación de la venezolanidad. Es por ello que hay que desmitificar los diferentes campos del saber y empezar a crear nuevas postura para poder entender la influencia que tuvieron las diferentes dinámicas que interactuaron en ese proceso que llevó a que los negros se convirtieran en sujetos creadores de cultura, en el que pudiéramos decir, que los europeos eran los que poseían el mayor poder de fuego simbólico, y de esta manera estaríamos desmitificando los diferentes sistemas de representaciones que el hombre ha hecho del mundo y de sí mismo, porque en la medida que se van haciendo transparente, las iremos percibiendo y esclareciendo es vasto sistema de interpretación que las ha deforman y que trabajó como una especie de mecanismo subliminar que tienen como propósito que no se conozcan sus diferentes entramados y por ende, no vamos a entender el papel que juega el pensamiento en el desarrollo de la personalidad, más…, cuando ésta está internalizado. Es por ello, que hay que aceptar que su debate se hace indispensable y no se puede obviar, porque la historia está allí, puesto que el tema no ha tenido el tratamiento adecuado, en el que se ha querido obviar que la caza de esclavos en África era común, la cual se había transformado en una institución donde se cazaban a blanco, negros etc., lo que quiere decir que era sociedades muy primitivas gobernadas por un sistemas de formas elementales, caracterizadas por culturas mecánicas, donde prevalecía la imposición del tótem, en base a un sistema de creencia impuesto y donde los jefes eran dueños de la vida de quienes estaban en sus predios por voluntad divina.

Esto representa que los emporios que formamos parte de la venezolanidad, poco a poco hemos venido entendiendo el momento histórico que vivieron, donde la imposición de sus formas culturales por parte del europeo (...) fue relevante y conllevó a crear una propuesta de acción donde el impactos de estos hechos históricos debe servir de principios y estar ligados a un propósito político que debe comprender el fortalecimiento de nuestro autoestima, con la finalidad de instaurar la convicción de que los esfuerzos colectivos y la participación organizada, se conviertan en la base para la materialización de la república que está naciendo y allí la cultura juega un papel fundamental, ya que es el lugar donde se recrea la unidad simbólica del pueblo, considerada como un valor universal de mucho calibre, compendio de las actividades espirituales y materiales de la sociedad, puesto que es el vehículo más eficaz y legitimo para estimular y enaltecer las posibilidades de expresión del pensamiento y las aspiraciones del hombre en sociedad (por ello, no podemos olvidar que hay que visibilizar la dinámica histórica que trajo como consecuencia el sanguinario e inhumano Sistema de la Trata Negrera, como no podemos seguir in visibilizando que sin la presencia o participación de los pueblos o culturas aristocráticas africanas, dicho sistema no se fuera dado, porque es imposible creer que un grupo de aventureros buscadores de oro y de piedras preciosas que cruzaron mares, en galeras construida con una incipiente tecnología, físicamente agotados y demacrados por la trayectoria, pudieron apropiarse de todo un continente y adueñarse de su patrimonio material y espiritual. Lo cual permite deducir que el conquistador supo comprender la ingenuidad del contrario y dentro de ella, la incipiente cultura que habían alcanzado en comparación a la de ellos, la poca importancia que se le daba a la vida, a los estratos más pobres, papel social que tenían la aristocracia tribal dominante (su carácter inhumano), etc., permitiéndoles ganar tiempo, dividirlos, percibir su diferentes sistema de representaciones, las cuales consideraron extrañas a toda idea de divinidad que el europeo concebía, a las cuales miraron como especulación, maltrato y desprecio, manejándolas a su antojo, porque no se puede negar que hubo una tendencia por parte de las culturas africanas aceptar el nuevo estilo de dominación, como del componente idiosincrático, jurídico e ideológico que esto implicaba, en el que no predominó una dinámica cultural en el cual prevaleciera un libre intercambio de sus elementos interno, ni una lucha que les permitieran crear un bloque histórico como respuesta ante la presión aculturadora.

Por ello sostenemos que el problema de la invisibilización del aporte a nuestra diversidad, por parte del “negro venezolano”, no es un problema solo de sólo sector social, porque también lo es, de las culturas que vinieron a conformar la venezolanidad..., no es de razas, ni exclusivo de los traídos como desarraigados a estas tierras americanas. Por eso la deuda social no es solo es con los “negros venezolanos” sino también con las otras culturas que engrandecieron la cuna de Bolívar..."

Pero en el caso de la cultura negra, la realidad de éstas, es diferente, al de los otros emporios humanos (es una situación especial, que no se ha podido superar, puesto que el impacto que tuvo el ser cazado, vendido y traicionados por su propia naturales -por los propios africanos-, no ha sido superado y viene a corroborar lo que algunos investigadores en el área mantienen, donde a pesar que fueron visibles las crueldades, el sistema tribual africano, siguió intensificando la caza hasta posteriores del siglo XIX) y que hoy, se quiere de manera ladina (maliciosa) imponer el término “afro descendiente”, con la intención de invisibilizar tales hechos históricos, sin reconocer la capacidad, potencialidades e inteligencia del negro para convertirse de esclavo, mercancía o producto, en creador de una cultura propia, innovador de categorías y argumentos paradigmáticos que no se pueden ver aislados del resto del país, que tiene que verse integrada dentro del aporte que permitió la conformación de la venezolanidad, y en condiciones de igualdad, en el que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela lo asume como una condición especial, en vista que debe comprenderse su situación..., del cual depende la perpetuidad de su existencia y reconocimiento en el tiempo, en vista que fueron dejado a la deriva, sin ningún tipo de apoyo, ni representación jurídica que lo protegiera.

Esto representa que África jamás tuvo le interesó reclamar el trato inhumano que se le dio a nuestra ascendencia biológica (no cultural, en vista de la perdida de la geografía espacial y de la creación de una nueva por la intervención de otros factores, en el que no se puede hablar de la presencia de la ancestralidad africana, porque se perdió la originaria), porque de un sólo golpe aceptaron el sistema impuesto por el extranjero que conllevaba a entregar y convertir a sus originarios en Pieza de Ébano o mejor dicho…, en productos que podían ser adquirido por cualquier ciudadano europeo por cualquiera vágatela en cualquiera de las vitrinas de sus poblaciones de origen o en sus provincias), porque no les importaban su situación y es por ello que se pusieron al lado de quienes detentaron el poder porque eran parte del sistema de acumulación que se estaba gestando en el mundo y de la forma tan descarada, como éste fue ganando espacios (véase el papel que jugó la nueva División Internacional del Trabajo) y para ello se necesitaban de insumos que se convirtiera en mercancías y una mano de obra barata que se consolidó a través del Sistema de la Trata Negrera (donde millones de humanos fueron convertidos en piezas para fortalecer una realidad que no era la suya, a los cuales no se le reconoció su inteligencia, como sus diferentes capacidades, porque eran cosa sin valor, no eran reconocidos por la institucionalidad africana y europea como humanos), lo cual debe explicarse por el carácter que tuvo su expansión y el papel que jugó, la heterogeneidad histórica y sociocultural que se constituyó a través de un constructo ideológico (en el sentido de la falsa conciencia), cuya finalidad sirvió para enmascarar dicha realidad y desentrañar sus condiciones estructurales de explotación, dominación y agresión simbólica de quienes en África se convirtieron en minorías, en el que se menoscabó el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad de sus derechos y libertades (por ello los texto de carlós Marx no sirven para su estudio, puesto que al referido analista no le importó tal realidad, a pesar que en el segmento de tiempo que vivió y que le dedicó al nacimiento del Capitalismo liberal, todavía se encontraba en boga los residuos de tales actos inhumanos).

Por ello, siempre hemos dicho que somos venezolanos creadores de la cultura negra, ya que por encima de nuestras cadenas (impuesto por el Sistema Tribal Afro europeo), nuestra ascendencia fue capaz de entender lo que les estaba pasando, puesto que tenían conciencia de la dinámica histórica que estaban viviendo, como de la necesidad de su apropiación, porque se presentaba una oportunidad para ser reconocidos y la supieron aprovechar..., dentro de esa estructura de contradicciones, de explotación, dominación y agresión simbólica que permitió que los constructos para la dominación y la dependencia se impusiera como tipos ideales, los cuales fueron utilizados para la imposición del logo centrismo y el afro centrismo, que los conllevó a negar su estética, construyendo hegemonía frente colectivos de menor impacto. Por lo tanto, no fue fácil nuestra aceptación como poblaciones que nos habíamos convertido en originarios de los incipientes estados nación que se estaban emergiendo en un ambiente donde no se reconocía que éramos el producto de los cambios que se dieron y que vinieron a influir a la nueva estructura social venezolana (aunque se siguió manteniendo los mismos paradigmas que mantenían al estado social europeo), lo cual conllevó a una serie de conflictos que trajeron como consecuencia que la esclavitud se remozara y adquiriera otro carácter, donde las ventajas fueron a favor de los caudillos y de los hacendados (Se abolió la esclavitud, con grandes pérdidas para el estado venezolano y un gran negocio para los caudillos y dueños de haciendas, en vista que los negros quedaron desprovisto de tierra y dineros para su sustento y sobrevivencia, lo cual conllevó a que el vínculo con los hacendados se acentuara, profundizándose el conuco como un sistema de explotación y de neocolonialismo, ya que se impulsó la figura jurídica del arrendamiento, donde la convención no fue a título oneroso para los negros venezolanos), aunque tardíamente se comprendió la importancia estratégica para que se incorporaran a las luchas de independencia que se venían gestando en nuestro país y por ello se promulgó una serie de decretos, leyes en Pro de su abolición y fue en 1854 (con la llegada al poder del General José Gregorio Monagas, el cual no estaba de acuerdo, porque sostenía que tal medida perjudicaba a sus propietarios) que se tuvo garantía de una acción jurídica que puso en vigencia su liberación con la puesta en marcha de una justa indemnización que contribuyó acrecentar las arcas de los hacendados.

Es por ello que venimos sosteniendo desde hace mucho tiempo que el término "afro descendiente", es antijurídico, intrascendente, anti histórico que irrumpe en contra de las fuentes que sirvieron para crear la República (1811), donde no se explica que se utilice este momento, en el que la Revolución Bolivariana está propiciando un nuevo sistema de participación centrado en la cohesión y corresponsabilidad que incluye el relanzamiento de nuevos paradigmas que favorezcan una generación de alternativas que auspicien un sistema que fomente procesos que transfieran su efectividad dentro del contexto local y para ello se hace necesario adecuarlos dentro de una serie de principios y valores consustanciados con el proceso histórico que estamos viviendo, en donde la participación conlleve a la cimentación de una visión compartida que genere un pensamiento holístico en función de concebir un ciudadano que tenga una capacidad de comunicación proactiva que a la vez pose a un esquema conceptual actualizado y socializado, con el propósito de que se pueda discernir en cuando al uso agudo de herramientas que confieran su formación particular, lo cual implicaría compartir una imagen de futuro que permita el desarrollo de la energía generativa de lo humano, con la finalidad de afirmar la nacionalidad venezolana y reconstruir un país más justo y ético que tome en cuenta la importancia que tienen los principios y valores para el desenvolvimiento de sus potencialidades, la imaginación productivas, la sensibilidad de percepción y la comprensión del espíritu (por ello... la lucha por su memoria no se puede separar de su nueva geografía espacial, ya que la ancestral se perdió, no existe, se transformó y nació otra, puesto que la cultura negra no es producto de lo africano solamente, sino también de lo blanco y lo indígena, en el que ninguna de estas culturas se puede adjudicar su origen, aunque fenotípicamente la pigmentación sea parecida a la africana en algunos casos, pero en otros responden a colores matizados que deja entrever aspectos fenotípicos diferentes.

Petitorio que hacemos a los catorce días del mes Diciembre del dos mil treces, en la ciudad de Caracas (Venezuela).

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