martes, 7 de enero de 2014

Socialismo, el único camino

Tito Alvarado

Intensión tendenciosa

1 Un libro nunca podrá dar cuenta de todo el tema que cubra. Este pretende ser una invitación a pensar la posibilidad de enfrentar el asunto de pensar e implementar las soluciones que el mundo necesita, comenzando por el país, no sin antes poner a prueba nuestras capacidades inventivas a nivel local, pasando por mostrar nosotros mismos, en nuestra conducta, lo que queremos como organización social humana, solidaria, democrática y armónica con la naturaleza.

2 Esta utopía mayor seguirá siendo utopía mientras no se logre, a través de un intenso trabajo cultural, que cada uno de quienes proponen las ventajas de ese cambio, implementen en si mismo y en su medio el desarrollo de la capacidad inventiva (recurrir a la imaginación para salir con soluciones audaces), el desarrollo del potencial creador, la educación permanente, la transformación de espectadores a actores de nuestro destino.

3 El nombre que este proceso tenga, es lo de menos, aquí se trata de apostar a la vida, a la civilización, al ser humano y para ello valen las acciones, esas que primero surgen, luego le ponemos un nombre. Un nuevo siglo bien merece que sea el de la consagración de la inteligencia humana, no esa que aporta conocimientos para ensanchar la brecha entre los que tienen y los que no tienen, sino la inteligencia que ponga a todos y cada uno de los seres humanos en la senda de humanizar la naturaleza y naturalizar la vida.

4 Todo empeño nuevo choca contra los muros que ponen los miedos de la gente. Tenemos miedo de asuntos reales, pero sobre todo tenemos miedo de lo desconocido y de males imaginarios. Podemos imaginar y montar con lujo de detalles escenarios trágicos, pero nos cuesta un mundo imaginar asuntos dichosos o ver en todo su esplendor soluciones. Nuestros castillos en el aire siempre son menos creativos que los desastres y calamidades.

5 Para mayores males tenemos algunos puntos en contra:

A el lastre del fatalismo de los días lunes, ese desánimo de ir a trabajar, en parte se debe a que una inmensa mayoría de las personas que trabajan lo hacen en algo que o no les gusta o simplemente les motiva el sueldo, con ello se pierde la capacidad creadora y el trabajo se vuelve alienante;

B la ley del menor esfuerzo, esa característica humana de propender a hacer lo que nos implica un esfuerzo menor, este defecto implica que no pongamos todo el esfuerzo en que los resultados sean los mejores;

C la ideología del sistema (dominante) global, que nos envuelve en sus velos; no vemos la realidad tal como es, creemos que solos podemos salir de nuestros problemas, nos alejamos de la solidaridad, sucumbimos a las adulaciones...;

D la tendencia a culparnos de nuestra situación sin vernos como las víctimas que cobra el sistema;

E la ilusión de que vendrá un salvador a liberarnos o implorar por soluciones externas a nuestras propias capacidades de enfrentar la realidad en solidaridad con otros.

El Socialismo como posibilidad

6 Hay cosas que se explican y no se entienden, hay cosas que se entienden sin necesidad de explicación, hay hechos imposibles de explicar, hay explicaciones imposibles de llevar al terreno de los hechos, pero lo que más hay es una porfiada insistencia en que la ficción supere a la realidad. Hay veces en que la ficción parece superarla, pero luego vemos que no es así, pues la realidad escapa hacia donde la ficción no ha vislumbrado, es aquí que se nos viene el mundo abajo y es desde este abajo terrible que las ideas, antes derrotadas, vuelven a cobrar vida abriéndose camino por los meandros de lo posible.

7 ¿Qué es socialismo? Quizá lo más certero sea decir es algo que se ha intentado, pero aun no se ha logrado en todo su esplendor. En este sentido es una utopía por alcanzar. Surge no de la inventiva de nadie, aunque el discurso contrario demonice y revuelque el término, este viene naturalmente del hecho de que los seres humanos somos seres sociales, nada hay que podamos hacer sin la participación de, unos otros, en una cadena de productos acabados e ideas puestos a nuestra disposición. Lo cual nos permite decir que somos libres en la medida de que disponemos de esos productos, sean estos materiales o intelectuales.

8 Los seres humanos tenemos presencia en la vida hace relativamente un corto periodo, entre las características fundamentales de nuestro deambular por el planeta tierra podemos mencionar que como especie hemos tenido un proceso evolutivo acelerado. Hace no más de cuarenta mil años vivíamos en cuevas y dependíamos totalmente de algunas pocas habilidades para sobrevivir. Esto significa que esas habilidades se utilizaban, la mayor parte del tiempo, para asegurar la sobre vivencia, procurando comida, abrigo, un espacio donde guarecerse y las herramientas mínimas.

9 Esta forma de vida no pudo haber sido sedentaria ni los grupos humanos pudieron ser muy numerosos. La vida era un constante batallar contra las adversidades. En estos inicios del ser humano este dependía del apoyo que cada miembro del grupo pudiera aportar, fuera del grupo no había vida posible. Esta dependencia socializó y humanizó al ser humano. En este sentido somos el producto de la inteligencia que nos permitió entender que la única forma de continuar con vida era actuar socialmente, esto es actuar individualmente en pro del grupo al que se pertenecía.

10 Desde esos momentos, de vida o muerte, hasta nuestro presente de dilema de cambio o muerte, el ser humano ha estado en guerra, contra la naturaleza, contra otros seres humanos y en esta guerra permanente hemos aumentado hasta la astronómica cifra de siete mil millones de seres humanos, intentando dominar la naturaleza hemos cambiado la geografía e infringido cambios irreversibles, muchos de los cuales nos amenazan hoy con los mayores peligros que haya enfrentado el género humano en su breve, violenta y desastrosa historia.

11 El ser humano llega a la vida desprovisto de defensas para enfrentar los desafíos en contra del medio ambiente, requiere un periodo largo, en comparación con otros especies, de dependencia de sus padres y aprendizaje para actuar airoso en el medio en que le toca vivir. Estos puntos en contra se tornan puntos a favor, pues le hacen dependiente de otro, esto le obliga ser social, Esta sociabilidad le ha permitido, habilidad manual, el habla, el desarrollo de habilidades intelectuales hasta llegar a un alto grado de organización.

12 Desde que hay registro de la historia humana se sabe que el ser humano trabaja para vivir, en otras palabras produce bienes materiales. Este acto de producir se hace socialmente, no hay nada que se pueda producir sin la participación de otros. El producto de nuestro trabajo está destinado a otros. Sin embargo hay evidencias de que hubo un largo periodo en que cada ser humano producía por si mismo y para su reducido clan. Hoy sabemos que desde hace un mínimo de cuarenta mil años la humanidad ha avanzado gracias al desarrollo de sus capacidades sociales, producir socialmente y hacerlo para la sociedad, pero la riqueza generada por la producción es de usufructo privado. Esta es la característica fundamental de las relaciones de producción definidas como capitalistas. El pequeño detalle que lo pudre todo.

13 El socialismo, si hablamos desde la esencia económico-productiva, aspira a que la producción siga siendo social, que siga produciéndose para la sociedad, con el cambio, simple y complejo, de que la riqueza generada sea social, para ello no hay otra alternativa que socializar la propiedad de los medios de producción. Así la producción sería social en su vertientes de propiedad, producción, distribución, comercialización y usufructo.

14 Contra este simple y complejo paso se levantan enormes barreras, unas derivadas de la tenaz oposición de los dueños de “la riqueza”, es decir el aparato del poder, compuesto por la minoría que se beneficia directamente y los sectores serviles a ellos, que en términos generales pudiéramos identificar como red de dominación. Otras barreras se deben al funesto hecho de que quienes producen con su trabajo, la verdadera riqueza (que no es la propiedad ni el capital sino los bienes materiales e intelectuales creados por quienes trabajan) no se reconocen en sus iguales, la inmensa mayoría de ellos aspira a ser parte del poder. Pero también tenemos en contra que los desposeídos de poder no tienen la mejor preparación para entender como funciona el sistema ni cuentan con los medios como para revertir su destino de desposeídos.

15 A este último punto se le agrega el hecho de que por un periodo ya largo se han intentado estrategias que no logran convertir a todos en ejecutores de su destino. Una explicación plausible pudiera ser que en general el ser humano es prisionero de las ideas que imperan en su momento y por otro lado parece condenado a corromper todo lo que toca, así las mejores utopías se vuelven pesadillas, lo que se manifiesta como solución muchas veces resulta peor al problema que se ha intentado solucionar, los organizados para conducir las luchas sociales olvidan su misión social y actúan en pro de metas parciales, prolongando indefinidamente el alcance de los objetivos que justifican su existencia. La ficción transgrede la realidad.

16 Todo esto acontece pues no siempre estamos dispuestos a demostrar con hechos lo que manifestamos con palabras. Mientras digamos que un modo de vida distinto es posible y actuemos bajo los parámetros del sistema que queremos derribar, no lograremos que las personas se sientan parte de la transformación social. Como tampoco lograremos la meta que nos supere como sociedad si no actuamos, en todo momento, en cada tema, en pro de la sociedad que queremos.

Disgregación I

Dialéctica del pensamiento

17 La dialéctica, como método de conocimiento, se ha aplicado a la sociedad y a la naturaleza, no se la intentado su aplicación al pensamiento y esto es un fallo en el conocimiento. Sin saber como el ser humano, en general, procesa su pensamiento, como recibe y como genera hechos e ideas, no podemos aventurarnos a decir que nos conocemos, a lo sumo sabemos como reaccionamos en momentos históricos, lo cual nos permite tener una idea somera de como actuaremos en momentos similares. Esto no basta para enfrentar la audacia del cambio social, hay que lograr el conocimiento científico del ser humano como creador de pensamiento y por ende procesador de realidades.

18 Desde los partidos y movimientos que se esmeran en hacer política de cambios se ha identificado a la clase obrera como sujeto histórico de cambio socialista. En algunos países se ha experimentado un ensayo socialista, que, trágicamente, ha terminado en reversión capitalista, en esperpento o subsiste a duras penas o lo hace solamente de nombre. Nada de estos reveses invalida el hecho de haberlo intentado, como todo experimento es en base a errores y aciertos que la ciencia avanza.

19 Tanto Sujeto histórico como experiencia histórica ya no son válidos en sus versiones anteriores. En el momento de la aceleración hacia el punto del no retorno, el punto en que: ya sea por los cambios climáticos, por el desgaste de los recursos no renovables, por la acumulación de problemas sociales sin solución, por la puesta en marcha de la funesta “solución” de un conflicto nuclear u otra impensable ficción superada por la realidad, ya no tendremos el tiempo necesario para revertir la situación y enfrentaremos, fatalmente, el colapso de la civilización y la vida. La más grave verdad es que no tenemos todo el tiempo por delante. En el momento de la aceleración hacia la catástrofe terminal, hay que actuar aceleradamente por una solución de fin de estas perspectivas y cambio acelerado por la única solución posible, la organización de la sociedad de acuerdo a la esencia humana, la solidaridad, el trabajo con otros, por otros y para otros, que el ser humano no comienza y termina en si mismo, es una individualidad que forma parte indisoluble de un todo social.

20 Sin conocer al ser humano en su unicidad, en su diversidad, en su fatalismo de dejar hacer, en su grandiosidad creadora, en sus pequeñeces destructivas, en su maestría que le permite alcanzar metas sublimes, en su mediocridad que lo sitúa en la ignorancia, en su egoísmo abyecto y prácticas destructoras de lo social, en su solidaridad que le permiten adelantar la sociedad socialista, en fin, sin conocer en sus altos y bajos la personalidad humana, el individuo y como este actúa socialmente no podemos adelantar el cambio, a lo sumo serán escaramuzas, como lo han sido hasta la fecha.

21 El orden existente, el capitalismo en sus miles de máscaras, significa dos mil millones de seres humanos sobreviviendo, como promedio, con el equivalente a dos dólares al día, mientras el 0,7% de la población mundial acumula el 41% de la riqueza, le sigue un 7,7% que acumula el 42,3%, luego viene el 29% que acumula el 13,3%, mientras que el segmento más pobre, el 68,7% de la población comparte la pobreza con un 3%. Como para decir que con ese cuadro de repartición de la riqueza se respetan los derechos humanos en todas partes. Con este cuadro se demuestra que la sociedad humana ha dejado de ser humana, ha dejado de ser social. Este 68,7% que se reparte el 3,3% de la riqueza tiene como preocupación central la sobre vivencia, vive bajo los temores permanentes de no tener con qué, no tiene la mejor educación, pero, paradoja es el segmento que debe aportar ya no los muertos sino la segunda oportunidad de la vida, aportar los cambios imprescindibles.

Imaginario y necesidad socialista

22 A este desastroso fracaso de sociedad, que transforma en islas a seres esencialmente sociales, que convierte la vida en un drama permanente, que justifica lo injustificable, que vuelve lugar común lo peor de la especie, le agregamos el desastre ecológico, los gases de efecto invernadero, la tala indiscriminada, el abuso de los carburantes fósiles, la acumulación de basura sin tratar, el mal uso del recurso agua, la contaminación de los mares, el exterminio de los peces, la desaparición de cientos de especies y, peor todavía, la creciente corrupción, los poderes ocultos de las mafias del narcotráfico, la trata de blancas y de órganos, las industria farmacéutica cosechando ganancias con enfermedades creadas por ellos mismos, la industria de armas manteniendo focos de tensión, los gobiernos renunciando a su papel de salvaguarda de los intereses que dicen representar, más aún, la renuncia de partidos y movimientos sociales a su rol originario. Todo un conjunto de factores que actúan en contra de la sociedad y amenazan la supervivencia de la civilización y la vida en el planeta tierra. La sociedad ha dejado de tener sentido, se impone un cambio en las reglas del juego.

23 El único camino de salvación de la humanidad y la vida es completar, con carácter de suma urgencia, el proceso de transformación, personal y colectivo. La solución es un orden social no regido por la ganancia sino por la solidaridad, donde lo justo sea, no la prolongación de la “justicia feudal” sino el florecimiento de una forma de relación social equitativa, con igualdad de oportunidades para todos, un concepto de justicia basada en un modelo económico que tenga por centro y motor el satisfacer las necesidades de cada ser humano y que este tenga las oportunidades para su pleno desarrollo como persona.

24 Sucede, casi como un fatalismo, que el ser humano complica todo lo que toca. El hecho simple de socializar la ganancia derivada del hecho social de la producción y distribución de bienes pasa a ser complejo. La sociedad no es otra cosa que la suma de individualidades que necesitan de otras individualidades para la concreción de todos sus empeños, en este sentido la sociedad es siempre un intento de normalizar, es decir fijar unas reglas de juego. El asunto se enreda más todavía, pues no es toda la sociedad la que, debidamente documentada, ha fijado estas reglas. Las mismas han sido y son fijadas por los más iguales que otros.

25 Los que lucran con el sistema son los menos, pero su “sentido de lo justo”, su ideología, sus parámetros de conducta y por supuesto las leyes, los medios de comunicación, los aparatos ideológicos, los aparatos de represión, la burocracia, en fin, el estado con todo su tinglado, responde a los intereses de quienes lucran.

26 El sistema reproduce las condiciones que lo justifican y justifica las condiciones que lo reproducen, en otras palabras se retro alimenta haciéndonos parecer justo lo que no es o dejándonos en la impotencia de la inacción, previo habernos aislado de los demás. Nos vemos solos luchando por la sobre vivencia. Así creemos que fundando una empresa podremos salir de pobres, que con suerte nos sacamos la lotería, que que por obra de Dios saldremos de nuestros entuertos o lo que es peor lejos de reconocernos como víctimas del sistema nos asumimos como culpables de nuestra situación. En verdad el sistema tiene recursos para atarnos el raciocinio, el espíritu, la inteligencia. Nos mantiene presos con cadenas invisibles o creencias de que alguien externo aportará las soluciones que en verdad nosotros debemos aportar.

27 El quid de la cuestión es ser libres de espíritu, liberarnos de esas cadenas invisibles. Esta liberación no es magia, es obra de la voluntad, la organización. Como toda obra humana tiene sus instantes de gloria y sus bajones. La esencia es que con las herramientas que nos da el sistema no podemos derribarlo. A partir de lo nuevo que queremos crear, debemos asumir los múltiples desafíos de crearnos a nosotros mismos, adelantando en nuestro accionar, el mundo que queremos, creando, a partir de nuestras necesidades, las herramientas nuevas de la liberación.

28 Ya no basta con argumentar que el socialismo es la solución, hay que demostrarlo. ¿Y como demostramos lo que ha sido ensayado y o ha terminado en caída estrepitosa o en algo distinto o no logra encender las praderas de todo el planeta? Lo que parece complejo, generalmente es mucho más simple. El socialismo se demuestra adelantándolo, esgrimiéndolo como modo de vida y sobre todo asumiendo, con ideas, con imaginación, con verdades, la lucha ideológica.

29 Hoy tenemos el tiempo en contra, pero a favor juegan los factores de la necesidad. Lo primero es conocer al detalle como el capital ejerce su dominio, además de estar amparado en su enorme aparato coercitivo, es una cultura, es costumbre, es mito. Tres factores que se vuelven uno, siempre y cuando tengamos la visión de revertir esa cultura, cambiar esas costumbres y echar luz sobre los mitos. Ideas para el cambio es lo que se requiere y todas puestas en la batalla que no podemos perder, la batalla por una cultura a la altura de las necesidades humanas, que exprese valores de humanidad y sea representativa del mundo al que aspiramos.

30 Las palabras tienen una dualidad que nos puede situar en un pantano del que no es fácil salir. Algunas tienen varios significados y hay significados únicos que se transmiten con distintas palabras. Algunos doctos dicen que el idioma es algo vivo, cambiante. Esto es simplemente una metáfora. Lo que está vivo somos nosotros, el idioma no está vivo, nosotros le damos vida con el uso que de él hacemos, con nuestro actuar, con nuestras facultades de percepción y expresión, con las manipulaciones a que nos somete el sistema, con las falsas esperanzas que nos dan los discursos ideologizados.

31 En esta dinámica de uso, ciertas palabras han perdido su carga semántica. La práctica humana le da nuevas cargas de significado. En el peor de los casos algunas dejan de significar lo que debieran, en este sentido, contados con la mano deben ser los socialistas que aspiran al socialismo y sin embargo esta idea de sociedad, en hermandad, con igualdad de oportunidades, con justicia social, con responsabilidad de la sociedad hacia el individuo y del individuo hacia la sociedad, sin las trabas que impone la burocracia ni aparatos represivos, sigue viva. Algo así es la idea de El Paraíso, como también, con algunos matices, que son más adorno que esencia: Eldorado, Lin Lin, Shangrilá, Shamballa, Barataria y las otras muchas sean de creación literaria o pertenezcan a la mitología humana, lugares donde la vida puede transcurrir en toda su plenitud creadora.

32 La física cuántica nos ilumina de algo casi mágico, que nos sitúa en los lindes de lo imposible. Adentrarnos en el mundo de las partículas es conocer una forma del ordenamiento físico distinta al mundo físico en el que nos movemos y podemos apreciar a simple vista, asimismo la ciencia actual nos permite vislumbrar el macro cosmos, con estrellas más grandes que todo nuestro sistema solar, con hoyos negros, materia oscura, energía oscura o galaxias etílicas, solo por mencionar algunos de los portentos del universo. Las partículas pueden estar en dos lugares a la vez, tienen a veces conducta de partícula, a veces de onda, según se le observe su comportamiento es distinto, lo cual significa en buen romance que la realidad es un número “n” de ondas que conviven en el espacio-tiempo como posibilidades, hasta que una se convierte en real: eso será lo que vivimos. Esto ocurre en el terreno de las partículas, el cerebro está compuesto por una cifra estimada en cien millones de células, una cifra tremendamente superior de átomos con sus respectivas partículas, aquí es donde acontece el pensamiento, la memoria, las representaciones de lo real y las ideas. El cerebro, que en esencia es un procesador de información perfecto, procesa 400 mil millones de bits de información por segundo. Se estima que tenemos conciencia de más o menos 2.000 mil de esos bits, que dicen relación con el medio en que nos movemos, el tiempo, nuestro cuerpo y el pensamiento que con esa información generamos. La conclusión obligada puede ser que tenemos por realidad tan solo una mínima parte de la misma.

Disgregación II

El problema de la práctica

33 Hay un cuadrante de soledad que impone a miles de millones de seres humanos un papel de simples espectadores, sin otro poder que la contemplación y hay otro nutrido sector de gente que opina sin ver más que fotos, incapaces de aceptar la idea de que todo está relacionado.

34 Lo primero son las ideas que uno tenga en su cabeza, ideas que no vienen de nuestro ser interno, las atrapamos de la interrelación con el entorno y las transformamos, asumiéndolas con propiedad; lo segundo es la voluntad para llevarlas al terreno, que llamamos, de lo concreto. Serán ideas en confrontación con otras ideas, será una voluntad en lucha con otras voluntades. Si nos obstinamos, a veces perdemos, si perseveramos, a veces también perdemos, el asunto es no ver el mundo como si todo fuera una sucesión de fotos sino verlo en su dialéctica de causa y efecto, en su entramado de interrelaciones, lo que se haga o no se haga, tiene su repercusión y pasa a ser lo que tenemos por real. Si queremos otra realidad, otro debe ser el resultado a lograr; lo tercero es la energía que impulse nuestro accionar, la computación se guía por el dilema del si o del no, los seres humanos a este cuadro de posibilidades le agregamos el quizá. El quizá es una duda que nos inmoviliza, para salir de este atolladero debemos recurrir a la energía de la duda, vista como un análisis crítico para ir por los si de las soluciones que nos trasciendan, soluciones que partan de uno y toquen el alma del otro y de los otros, un quizá convertido en posibilidad.

35 Distintos son los factores por los que una persona llega a entender la posibilidad de un nuevo orden social, como distinta es la procedencia social, la educación, así como otros tantas factores como el sexo, la edad la cultura a la que pertenece, su tiempo disponible, sus capacidades o motivaciones, son los imponderables que hace que una persona sea lo que es y no otra cosa. Es desde esta insustituible unicidad que cada cual llega a la conclusión de que es necesario un cambio social. Es desde este sentir, ver, analizar, ser y actuar único que la persona se acerca a las ideas socialistas y las hace suyas, como ideal de sociedad posible. Esto explica que la representación mental de sociedad socialista no sea la misma en todas las personas que aceptan la posibilidad de este cambio.

36 En cuanto a la aplicación práctica, es otro el cantar, pues no tenemos una guía práctica para construir el socialismo, salvo lo que una vez dijera Mariátegui, que sea creación heroica.

37 Todo acto de creación requiere que antes nos veamos en el papel de creadores y que al asumir este desafío nos desprendamos de los lastres de la sociedad que dejamos atrás. Es decir junto con intentar crear una nueva sociedad debemos encarar el hecho cultural de nosotros, en carne hueso, sentir y pensar, los ciudadanos de la sociedad que queremos. En esto será la práctica la guía fundamental, pero no es posible aceptar esto simple sin antes comprender que nadie es la autoridad indiscutible. Aprendemos mientras actuamos y actuamos porque aprendemos.

El cambio de cultura para un cambio social

38 La batalla que no podemos perder es la cultura, entendida como lo que somos: seres humanos pertenecientes a una forma de producir bienes materiales o espirituales, una forma de asumir la vida, una forma de proyectar, transmitir y expresar valores, en suma, lo propio que nos identifica expresado en tradiciones, costumbres, mitos y realidades.

39 En esta definición cave todo el quehacer humano, de este todo hay que barrer aquello que nos impide liberarnos: los falsos valores que impone el sistema de relaciones económico sociales, la pobreza generadora de ignorancia, la riqueza generadora de pobreza, la negación de oportunidades a nuestro crecimiento como persona humana, el papel que se nos asigna de ser espectadores sin capacidad para cambiar el rumbo de nuestro propio destino, devolverle al ser humano su capacidad creativa, lograr que ejerza su plena inteligencia.

40 Ningún ser humano puede valerse por si mismo sin la participación de otros en la satisfacción de sus necesidades, por ello es social. La perversión, el desquicio se da cuando se nos sitúa en un papel de individuos viviendo solamente para si mismos, es la cultura del desastre final, la cultura de acomodar las piezas a los designios del mercado, se nos resta humanidad restándonos sociabilidad, desvirtuando nuestro sentir solidario hacia la tierra estéril del egoísmo más abyecto.

41 La humanidad está en peligro, la vida está amenazada por la “inteligencia” de quienes piensan y actúan para lograr el máximo de lucro en el mínimo de tiempo. Salvar la humanidad significa cambiar esta cultura.

42 La inmensa mayoría de los que sufrimos las consecuencias desastrosas de la voracidad depredadora del capital, o estamos en la batalla de sobre vivir o estamos alienados o estamos en un espacio reducido o en una actuación urgente, sin tiempo para ver y ocuparnos de lo importante. Desde estos escenarios pocos son los que ven la urgencia y la importancia de dedicar energías al cambio de cultura. Sin este cambio de poco o nada sirven los cambios en la relaciones de producción.

43 Hasta la fecha se ha visto actuar al ser humano en las lides sociales con los parámetros del sistema, en la gerencia los “cuadros”, generalmente dueños de la verdad o con poca capacidad para escuchar a los de abajo, en la base productiva los que ponen el hombro, los súbditos, los obreros, los nadies, la inmensa mayoría que el sistema desprecia, los sobrevivientes del 3%. Hay una ideología del poder, un velo justificativo de lo injustificable, Si nos atenemos a lo que muestra la ciencia: somos todos hermanos. Venimos de la misma rama evolutiva, del mismo tronco histórico, de la misma sabana africana. Somos el producto de nuestra lucha con el medio, transformamos todo lo que tocamos, nuestra historia es la historia de la migración, hasta que apareció el sedentarismo y la propiedad de una región. A partir de ahí la agresión al medio fue creciente hasta llegar a este punto de inflexión, pasando por las constantes guerras y violencias, pasando por las justificaciones o mejor dicho las ideologías justificativas del poder.

44 En este sentido Cultura humana es grandeza, proeza de ocupar un espacio, transformarlo, acomodarlo a las necesidades humanas (en muchos casos hacerlo producir, agotarlo, abandonarlo), inteligencia inventiva para facilitarnos la vida, pero al mismo tiempo es la bajeza de apachurrar cabezas, inventar dioses o dar poder de dioses a quienes velaron y velan por los intereses de los menos que tienen poder. Grandeza y bajeza van de la mano en constante lucha. La batalla por la cultura de valor humano es la batalla final, si se pierde se pierde hasta la esperanza y con ello la vida en el planeta.

45 Hoy, amparados en el saber acumulado, se impone la perentoria necesidad de un cambio radical de modo de vida. O se impone la grandeza de recuperar humanidad, de vernos, sentir y actuar como hermanos o se impone más de lo mismo, ahora acelerado en un certero viaje al abismo. En este caso a nadie la servirá su riqueza ni su poder, pues la civilización sucumbirá ante sus no soluciones para todos y todas, incluidas las diversas formas de vida. Así lo demuestran los cambios climáticos, bastaría una ligera glaciación en el norte para que desaparecieran de una plumada dos mil millones de seres humanos y la vida en un tercio del planeta. El abuso que hacemos de los combustibles fósiles aumenta el efecto gas de invernadero, calentando el medio ambiente, derritiendo los polos a la vez que aumentan los costos llevando más personas a la pobreza, en este tiempo de crisis las ganancias de las petroleras no disminuyen.

46 Pero ya no basta una verdad ni todas las verdades, pues siempre será mayor la ignorancia inducida, el prejuicio, el mito, por lo mismo debemos aprender, y hacerlo rápido, que el planeta es apenas una aldea, es nuestro único hogar; que cada uno de nosotros somos responsables sea por dejar hacer a otros, sea por no hacer nuestra parte, sea por creer que nada podemos cambiar, sea por no ver los hechos en relación con otros.

47 Un cambio de cultura impone en primer lugar un cambio en cada una de las individualidades que componen el todo social, derrotando en nosotros a los agentes del conformismo, de la estrategia del mal menor, de la falta de principios, del fatalismo, del entreguismo ideológico o del terrorismo de estado.

48 La vida es lucha, fuerzas en lucha, resultados de la lucha, cambio permanente. No es un proceso acabado, se está regenerando, reinventando a cada instante. Nosotros, casi los últimos en llegar a la fiesta, en cierto modo repetimos los ciclos de la vida, evolucionado, dando saltos, feneciendo regenerando. Esto nos dice que la vida no es eterna que antes hubo otras formas, que mañana puede haber otras (este puede haber depende de nuestro éxito en la tarea de salvar humanidad y salvar la vida). Antes hubo otras formas de relaciones económico sociales, otras culturas, mañana puede ser realidad un orden social, generador y acelerador de culturas, que sea creación heroica y responda en su totalidad a las necesidades humanas. Salvar la vida para seguir en lo mismo no tiene sentido, hay que salvarla para salvar la posibilidad de acelerar la inteligencia, la solidaridad, en suma el desarrollo pleno del potencial creador humano. A esto se le llama Socialismo, por mucho que existan socialistas que jamás, con su nefasto actuar, se acerquen a esta idea de justicia social.

Disgregación III

Ser y estar desde la ciencia y la conciencia

49 Ya es casi un fatalismo, determinadas palabras de uso frecuente no tienen una acepción única. La más de las veces las usamos creyendo darle un significado y son entendidas desde otro. Ciencia proviene del latín scientia, su significado es conocimiento. En términos modernos se denomina Ciencia al conjunto organizado de conocimientos sobre una materia determinada, a los que se llega mediante la observación y análisis de sus fenómenos, causas y efectos, de los que se deducen principios y leyes generales. Con un poco de rigor y voluntad todos podemos ser científicos o por lo menos apropiarnos de ese conocimiento.

50 Como conciencia, en general, entendemos el conocimiento que cada uno tiene de sí mismo y de su entorno, es la facultad humana para elaborar juicios personales de carácter ético-moral acerca de lo que está bien y lo que está mal, con relación a sí mismo y a los demás. Actuar en conciencia es lo que se requiere para completar la espiral ascendente del desarrollo de cada cual en relación a lo social y a la sociedad. Sin seres humanos conscientes no habrá relaciones sociales basadas en la solidaridad.

51 Ciencia sin conciencia es conocimiento vano incapacitado para aportar beneficios a la humanidad. Ciencia en un mundo guiado por el lucro personal es ciencia sin conciencia, ciencia sin alcanzar el límite de su potencial transformador en armonía con la naturaleza.

52 Conciencia sin ciencia, es la soledad de quien cree bastarse a si mismo, es poner un estrecho límite a la propia capacidad. Decimos que al saber no ocupa espacio, en realidad ocupa neuronas interactuando unas con otras, es conocimiento generando ideas, elucubrando posibilidades, generando mayor conocimiento. La conciencia más el saber científico nos sitúa en los lindes de lo imposible hecho realidad, nos libera de estereotipos y ataduras mentales, esta libertad consciente le da sentido nuevo a nuestra vida.

53 La física cuántica nos dice que todas las probabilidades son factibles hasta que una se hace realidad, Así lo imposible sería lo factible que se desvanece, antes de eso todo es posible, necesitamos ciencia y conciencia en un corpus teórico, en un cuerpo viviente, en una inteligencia creativa, en una intencionalidad de humanización y sobre todo en una realidad de sociedad para el florecimiento de todas las posibilidades.

Un asunto de cientos y miles de millones de personas, el sujeto de cambio

54 La población mundial a fines del 2011 era de 7 mil millones, en dos años esta cifra ha aumentado en 162 millones. En esta enorme cifra no hay dos personas que sean iguales, Todos somos únicos y frente a los mismos estímulos tenemos respuestas diversas. Es decir nadie es masa ni objeto, somos sujetos, somos individuos que compartimos un espacio tiempo, del cual muchas veces somos prisioneros. Hoy se trata: o seguimos igual y morimos o cambiamos radicalmente todo, absolutamente todo y enfrentamos lo que se viene con la fortaleza de saber que nosotros somos la solución.

55 El detalle duro es que hay dos mil millones de seres humanos que sobreviven con el equivalente a dos dólares al día, su preocupación vital es permanecer con vida. Los que luchan disponen de algo más de riqueza, salvo que ahora la lucha es por la vida de todas las especias, esta verdad no tendrá efecto movilizador si no logramos que se sienta en lo que nos afecta como individuos y como tales dotarnos de capacidades transformadoras de la realidad.

56 Los problemas sociales en si, no bastan para producir el milagro de la movilización, hay que enfrentar los retos de encontrar soluciones, hacerlas tangibles para la mayoría e implementarlas con la participación del máximo posible de personas.

57 El mundo es lo que es, producto de la inter relación de todos los factores y las personas con sus diversos niveles de participación. Cambiando unos factores podemos influir en el cambio de otros sin lograr romper el círculo vicioso de la dominación, lo que el mundo necesita no son reformas sino cambios profundos, totales, que permitan el florecimiento del potencial humano.

58 Lograr el paso de un sistema de relaciones sociales basadas en el lucro a uno basado en la solidaridad y sociabilidad es el mayor desafío humano, pero sin desafíos no hay avances. Hasta la fecha estos avances han sido posibles desde un poder que aplasta cabezas.

59 Estos poderes, cuya historia es la historia de la violencia y la injusticia, de los estragos de la lucha, de la negación de valores, de la acumulación en pocas manos y generación de pobreza para las mayorías, la manipulación y postergación de soluciones, no están dispuestos a entregar lo que creen es solo de ellos y para ellos. Son en realidad una ofensa a la inteligencia y a la ética.

60 Solidaridad y sociabilidad son principios humanos que pueden alcanzar su máxima expresión desde un poder nuevo, el que emane de las mayorías. El poder de las mayorías debe abarcar todos los ámbitos del quehacer humano y estar acompañado con herramientas de control y revocación. Sería Democracia en su sentido real, infinitamente superior al ejercicio (fatuo) de decidir cada tanto, quienes tomaran las decisiones que nos afectan a todos.

61 Establecidos los motivos por los cuales luchar, definidos los responsables del descalabro y sus medios de manipulación y represión, se impone el deber de la organización estableciendo qué hacer, cómo hacerlo, cuando y quienes responden por las diversas tareas.

62 Hace casi un siglo atrás, una nada en la tierra, cuya edad es superior a los cuatro mil quinientos millones de años, en una zona de gran extensión y millones de pobres que tenían necesidades urgentes de algo mejor, tomaron el cielo por asalto. Desde sus nadas lo inventaron todo.

63 Aprender con celeridad de rayo de los logros de otros, aprender que la ciencia de todo lo social ha estado y está en nuestras manos. Aprender que la organización, las soluciones surgen de las necesidades. Aprender que separados somos paja al viento, juntos somos la única esperanza, el único camino. Los que queremos cambios, los que sufrimos las perfidias del sistema de lucro, juntos somos el sujeto de cambio, sin nosotros nada es posible.

64 Para aprender hay que ponerlo todo en duda, la duda del que busca, del que piensa en todas las variables, la duda para definir por donde seguir. De esta duda ha de surgir el movimiento, la organización de nuevo tipo que multiplique la fuerza de cada uno hasta la construcción del paraíso en la tierra.

Conclusiones en párrafos parciales

Conclusión extrasensorial: la aceleración

65 La astrofísica nos muestra que las estrellas se alejan unas de otras, también nos muestra que hay una constante de aceleración de este alejamiento. Esos dos hechos son posible en un espacio, que según nuestros parámetros de medida, es infinito. En este infinito hay más vacío que objetos sólidos, hay más materia oscura que materia luminosa, hay más energía oscura que luz.

66 En el siglo pasado el conocimiento ha visto una aceleración, esta será mayor en los dos próximos decenios. A la vez hay una aceleración de los problemas sin solución, todo indica que si no logramos cambios significativos en un breve periodo, llegaremos al punto del no retorno. Un desastre también puede ser una oportunidad única para implementar soluciones, pero estas no vendrán de poderes externos. Somos nosotros en la diversidad de ser, en la diversidad de acción, los que o producimos un orden social de respeto, paz, armonía y creación o se nos cerrarán los caminos como civilización, anulando las posibilidades de vida en el planeta.

67 Las herramientas para un salto de cualidad están diseñadas, solamente falta el atrevimiento de la audacia: desarrollar capacidades para su utilización máxima. Hoy, más que nunca, es el tiempo de ser o no ser, tiempo de lucha por el ser, tiempo para poner en marcha la imaginación. Somos en tanto hacemos, podemos ser en tanto hagamos lo que queremos ser.

El papel del individuo en el colectivo y el papel del colectivo en el individuo

68 El capital, el sistema del lucro, todo lo tiñe con su color rosa de que el individuo es lo superior, para ello nos engaña con la posibilidad de ser el mejor en algo, de que el mercado es la solución, de que mañana me saco la lotería, de pedir un milagro etc, etc. La verdad desideologizada es otra muy distinta, así lo prueban la enorme distancia entre ricos y pobres, los sueldos de miseria para quienes, con su trabajo manual e intelectual, generan la riqueza, el aumento galopante de la corrupción, la tragedia de los cambios climáticos, lo parasitario de muchas instituciones, incluidos los ejércitos, el uso de la ciencia para beneficio de los que lucran. Todo esto nos dice que para el sistema, el individuo, como persona digna y merecedora de respeto, no existe, existen consumidores, electores sin poder, cifras a favor o en contra, potenciales delincuentes o terroristas. Son la reglas que impone la ideología del desprecio.

69 La persona, es individuo único en el medio en que se desenvuelve, los colectivos son muchos y están compuestos por personas únicas, por una diversidad de individualidades. Los poderes del sistema se esmeran en borrar la sociabilidad del individuo, aislarlo de sus iguales, crea barreras ficticias, así es manejable, manipulable. El individuo en el colectivo crece y hace crecer el colectivo, el colectivo tiene valor si aporta conocimiento y genera capacidades de aprendizaje. Como seres sociales nos necesitamos y retro-alimentamos, en una relación simbiótica, unos con otros. Necesitamos colectivos que amplifiquen al individuo, individuos que no se apropien del colectivo.

Nada que perder, salvo las cadenas

70 Desde que nacemos hasta que morimos hay un lapsus de lágrimas y sonrisas, un espacio a llenar, una carrera que muchos tenemos perdida antes de comenzar, es lo que llamamos vida. Si hacemos un recuento somero veremos que es un espacio breve, se nos hace insufrible a veces y lo encontramos largo, pero cuando nos brilla el sol de la realización, nos parece más breve aún. En estos altos y bajos, solamente hay dos certezas: somos únicos, en algún momento moriremos.

71 Desde estas dos certezas bien podemos concluir que el breve lapsus de vida es oportunidad para encontrarle sentido a la vida. De lo que hay antes de nuestra llegada no tenemos conciencia, tampoco la tenemos de lo que hay después, sólo aproximaciones filosófico-religiosas, por lo mismo sus respuestas no nos sirven para encontrar el sentido de la vida.

72 Nos queda la única opción de que el sentido de la vida es lo que logramos hacer con las circunstancias que nos toca vivir. A esta posibilidad hay que agregarle el hecho de que somos seres sociales, entonces el sentido de la vida no ha de ser una batalla personal, sino un hecho social, en el que hacemos desde lo que somos, en tanto personas únicas, hacia el resto que es la sociedad. Darle este sentido a la vida nos ha de conducir a la liberación de todas las cadenas invisibles, del lastre que nos ata a la ignorancia, a los mitos, a los miedos, a la negación de nuestras capacidades. Solamente seremos libres cuando podamos volar con las alas de la mente.

Las estrategias de los más

73 Todas las formas de lucha son válidas, dependiendo del momento justo.

74 Si el plan A no da los resultados esperados, poner en acción el plan B, sin detener jamás la marcha.

75 Unir todas las luchas y en cada una poner de relieve soluciones globales.

76 Nada radicalmente distinto podemos esperar de las reformas impulsadas por los que están bien.

77 Lo primero es la solución a los problemas de los que estamos mal cambiando las estructuras de poder.

78 La lucha es en cuatro niveles: la superación personal permanente, los problemas locales, los nacionales y los globales.

79 En cada acción reflejar, por su forma y contenido, lo que se quiere lograr como relación humana, como sociedad.

80 Analizar antes, durante y después cada acción para superarnos como un proceso dialéctico permanente.

81 La verdad no se impone, se busca con la participación de todos.

82 No basta tener las ideas claras, hay que transmitirlas de manera impecable y con ellas movilizar voluntades.

83 La creación heroica se logra con la verdad y en ejercicio democrático.

84 Hoy se requieren líderes que hagan volar a la gente. Todo vuelo es voluntad, imaginación organización.

85 Revertir el discurso dominante, erradicar de nuestra práctica el mostrarnos como víctimas o como salvadores.

86 En todo hecho mostrar siempre el movimiento, señalar para donde vamos.

87 Atacar los pies de la represión policial con bolitas (canicas).

88 Toda inteligencia, para que lo sea, necesita comunicar.

89 Comuniquemos la inteligencia, pues inteligencia es cambio.

90 Pongámosle vida al movimiento social por los cambios con voluntad, imaginación, inteligencia, solidaridad, clave dialéctica del triunfo de la vida. De cada uno de nosotros depende crear la oportunidad que merecemos, el mundo mejor que la vida reclama.

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