miércoles, 26 de febrero de 2014

Crítica literaria: De ternura y sexo

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENRPESS CULTURAL)

La comunicación global arroja buenos frutos. La producción literaria ha dejado de ser patrimonio de élites o de la prensa local y exclusiva para el aldeano vanidoso.

Elga Reátegui, se fue del Perú a España en busca de espacios para desarrollar sus capacidades de poeta, escritora y periodista. No es fácil el camino, pero si es una experiencia grata si recordamos a Kafka cuando recrea Oklahoma, el valle de oportunidades para todos, empezando para creadores y amantes de la cultura.



De Ternura y Sexo, la segunda novela de Elga después de – El santo cura - y varios poemarios como En mi piel, recuerda a Dostoievski, el maestro del género, la trama que atrapa al lector, entre otras cualidades.

De Ternura y Sexo, es una reflexión crítica a la televisión que recurre al sexo - un acto natural de la especie humana, que ya Kamasutra ilustra con imágines, aunque los autores posiblemente nunca las practicaron -, para pervertir los valores sociales, desarticular a las familias y crear crisis morales. Su libro, en más de 600 pp atrapa al lector, porque aborda dramas y alegrías de las familias disfuncionales, en el más estricto sentido de la psiquiatría y de profesionales multidisciplinarios.

Para Elga Reátegui, el mundo es ancho y ajeno, aunque desde su atractivo blog, convoca a personajes del ámbito cultural, con una amplitud inusual, que la convierten en valiosa comunicadora latinoamericana.

La lectura De Ternura y Sexo provoca vigilia, excitación, taquicardia, enrojecimiento e insomnio. Otro ángulo es la visión sobre el rol social de la familia. La crisis del planeta muestra dramáticas facetas de la familia destruida por la ausencia del Estado, creyendo que solo el libre mercado es la panacea para la vida. De este mensaje no se excluyen las grandes empresas de la comunicación y su efecto en la convivencia humana.



La reciente obra de Elga es una reflexión sobre el rol de los Estados y gobernantes a emprender políticas públicas para orientar y aplicar planes nacionales que aseguren la estabilidad de las familias, incidiendo de manera orgánica en las personas adultas, porque el modelo del emprendimiento empresarial en América Latina, especialmente en el mundo rural o del migrante, es aún una utopía que el libre mercado no encuentra respuestas saludables. Es una responsabilidad social del Estado hacer realidad el júbilo de los jubilados.



En su blog, son convocados siempre destacados escritores y artistas, y Elga ya ha sido incorporada, con merecido reconocimiento, al mundo de las letras: https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=5821748725125569906#editor/target=post;postID=8449567236607077627

De ternura y sexo es una novela que hay que leerla con cuidado, pues cuenta la historia Mábela, una mujer de treinta tantos años que busca desesperadamente en sus relaciones -sea heterosexuales o lésbicas- algo de ternura, pero teniendo como medio los encuentros sexuales con extraños. No conoce otro medio de obtener una recompensa afectiva más humana que aventurarse a compartir el lecho con alguien, pese a que la mayoría de veces lo único que consigue es poseer y que la posean pero sin obtener ni una pizca de ternura antes, después o durante del acto amatorio.

La novela también es la historia una mujer que tiene que salir adelante recomponiendo su salud mental-emocional y re-aprendiendo a tratar con el sexo opuesto, luego de haber sido abusada sexualmente de niña por su tío, quien pese a que no llegó a consumar la violación, la sometió a largos períodos de tocamientos indebidos.

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