jueves, 27 de marzo de 2014

Promover empleo es una obligación social

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Propuesta de Fernando Villarán, ex ministro de Trabajo y ahora Decano de Ingeniería y Gestión de la Universidad Jesuita Ruíz de Montoya

Los campamentos de las más grandes empresas mineras en Los Andes, son transitorias y cómodas islas para el confort de sus funcionarios y trabajadores calificados, que manejan las tecnologías extractivas de punta, realidad que revela la imposibilidad de que generen empleo masivo.



Si hace dos décadas, con el riesgo de sus vidas, los mineros abrían los socavones a pico, lampa y dinamita, ahora desde una cabina cubierta de vidrio polarizado, una joven obrera presiona un botón, y a un kilómetro de distancia los cerros se desmoronan con el impacto de los explosivos. Montacargas llenan una fila de volquetes gigantes para llevar el mineral a los puertos del Pacífico. La materia prima, casi en bruto, va la poderosa, variada y sofisticada producción industrial del primer mundo.

En consecuencia, la promoción y generación de empleo en países de la Región con una economía de exportación primaria, tienen, necesariamente, que recurrir al Estado para atender la creciente demanda de empleo con salario digno.

Fernando Villarán, ex ministro de Trabajo en el Perú, ahora decano en la universidad jesuita Antonio Ruíz de Montoya** de las facultades de Ingeniería y Gestión, argumenta la necesidad de invertir fondos públicos en la generación de empleo a partir de la micro, pequeña y mediana empresas. “Todos los países de América Latina, a excepción del Perú, tienen un Fondo Prompyme que posibilita mejorar la calidad del empleo. El 70% del empleo informal del Perú, se origina en la micro y mediana empresa”.

Prompyme, era un organismo que en el Perú formaba parte de los Ministerios de la Producción y Trabajo, pero fue desactivado por el gobierno de Alan García (2005-2012), para alentar más la inversión extranjera con bajos salarios.

Fruto de su experiencia profesional en la vida académica y en el BID, Villarán, autor de “La Picadura del Escorpión”, un libro que habla de las falencias humanistas del neoliberalismo, plantea la reactivación de ese organismo público, porque sirvió, en momentos muy difíciles, para dar respuestas a la demanda laboral de 180 mil empleados, una bomba social, que se aplacó con la creación de canales formales para apoyar la generación de pequeñas empresas.

Una de las formas de estimular la generación de empleo pasa por los incentivos tributarios a las empresas. Esto implica reducción de los impuestos en función de los empleos que se van generando. En el Perú, las grandes empresas no tienen efectos muy amplios en el empleo. Las mineras no generan mucho empleo.

Son las Medianas y Pequeñas Empresas –MYPYES– las que generan más puestos de trabajo, y se requiere mejorar la calidad del empleo, incrementando la productividad de estas unidades. La desactivación del Prompyme, en el régimen anterior, fue parte de la política de reducir el Estado, junto con algunos organismos descentralizados.

“Los grandes inversionistas pagan bajos salarios. No se puede hacer un programa de empleo con las grandes empresas. Por ese camino no se va a resolver el problema, porque los ministerios de Producción y de Trabajo han dejado de jugar el rol de la promoción.”

Ese organismo promotor, era presidido por la primera vicepresidencia de la República e integrado por el Consejo de Ministros, Producción, Turismo e Industria, Economía y Finanzas, Trabajo y Promoción Social, un representante del gremio empresarial – CONFIEP y un representante del Sector Pequeña empresa.

Por D.S. del 25-11-97 fue creada la Comisión de Promoción del a Pequeña y Micro Empresa -PROMPYME- para reforzar la actividad de Promoción del Estado a través de un programa de desarrollo empresarial que contribuya a la ampliación y dinamización de los mercados en que actúan las pequeñas y micro empresas.

Era el ente de enlace para facilitar el encuentro comercial entre la demanda y la oferta de bienes y servicios de la Pequeña y Micro Empresa. Sus funciones: Desarrollar el sector PYME a través de la ampliación y dinamización de sus mercados. Mejorar el acceso a mercados de productos locales, regionales, nacionales y de exportación. Fomentar la interrelación del sector PYME con la mediana y gran empresa. Fortalecer a las empresas que brindan servicios al sector PYME.

Tenía en marcha los Programas de Promoción Comercial, de Compras Estatales, de Sub Contratación y Consorcios, de Capacitación y Asistencia Técnica, de Apoyo a la Formalización de Mercados y de Maquicentros. Actuaba de manera concertada con los Organismos descentralizados Autónomos e Instituciones Públicas Descentralizadas.

La política de compras del Estado permitía el acceso de la PyMe a este importante mercado (principal comprador del Perú) y además establecía: Adjudicación directa y compras de menor cuantía. Eliminación de registro de proveedores. Sustitución de carta de fianza por declaración jurada. Los Consorcios de Pymes podían presentarse a compras. Encargaba a Prompyme el enlace de la Oferta Pyme y las demandas estatales.

Datos necesarios

Trabajo con salario digno es una demanda creciente. El salario mínimo legal es de 280 dólares mensuales (750 nuevos soles), suma que priva al trabajador a múltiples limitaciones para acceder a la educación, formación de familia….

La información oficial precisa que la tasa de desempleo urbano en Perú cae a 6% en 2013, según OIT. Las tasas de desempleo se pueden reducir más si se cumplen las proyecciones de crecimiento económico del país de 5.7 por ciento el próximo año.

La tasa de desempleo urbano en Perú disminuyó y pasó de 7.2% en el 2012 al 6% en el 2013, señaló OIT en su informe sobre el Panorama Laboral de América Latina y el Caribe.

En Lima Metropolitana, existen 7 millones 151 mil 700 personas que tienen edad para desempeñar una actividad económica (PET). De este total, el 68,6% (4 millones 908 mil 100) integran la Población Económicamente Activa (PEA) y el restante 31,4% (2 millones 243 mil 600) la población económicamente Inactiva (PEI), que agrupa a las personas que no participan en la actividad económica ni como ocupados ni desocupados.

De acuerdo a la edad, la población económicamente activa de 45 y más años de edad aumentó en 5,9% (66 mil 900 personas) y los que tienen de 25 a 44 años en 2,3% (59 mil 100 personas); mientras, que decreció la PEA de 14 a 24 años de edad en 3,3% (38 mil 300 personas).

La PEA con educación superior no universitaria mostró mayor crecimiento con 10,2% (86 mil 900 personas), seguido por los que tienen educación universitaria con 0,6% (6 mil 700 personas); mientras que disminuyó en 1,5% (6 mil 800 personas) los que tienen educación primaria o menor nivel.

El Instituto Nacional de Estadística e Informática en su Encuesta Permanente de Empleo destaca que la población subempleada por ingresos (subempleo invisible), es aquella población que tiene un empleo (asalariado o independiente), que normalmente trabaja 35 horas o más a la semana pero cuyos ingresos son menores al valor de la canasta mínima de consumo. El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo aseguró que Perú cerró el 2013 con casi pleno empleo. La tasa de desempleo estaba en 3.8% y ahora se sitúa en 3%, y es casi un pleno empleo, señala la fuente oficial.

Dicha tasa podría continuar descendiendo este año, de acuerdo con el último sondeo de demanda ocupacional. Habrá demanda de puestos de trabajo en todos los sectores entrevistados, como transporte, construcción, comercio, servicios y minería e hidrocarburos". El segmento de construcción es el que exhibirá el mayor dinamismo.

Ruiz de Montoya, la nueva academia

*En el marco de la Reunión de las Universidades Jesuitas Americanas, Xavier University firmó convenio de colaboración con la Ruiz de Montoya. Así se abren puertas a intercambios de estudiantes y trabajos de investigación conjuntas.

**La Universidad Antonio Ruiz de Montoya es heredera de la tradición educativa de más de 450 años. Fundada por la Compañía de Jesús en marzo del 2003, está vinculada a la red de universidades jesuitas de América Latina y del mundo. Son 200 las universidades jesuitas presentes en los cinco continentes y, particularmente, la UARM es miembro activo de la Asociación de 30 Universidades confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL), beneficiándose de convenios que aseguran un intercambio de docentes, investigadores y alumnos, informa su Rector Juan Carlos Morante Buchhammer, S.J.

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